"Servicio prestado por una persona o personas independientes y
calificadas en la identificación e investigación de problemas
relacionados con políticas, organización, procedimientos y métodos;
recomendación de medidas apropiadas y prestación de asistencia en la
aplicación de dichas recomendaciones".
La consultoría de empresas es un servicio al cual los directores de
empresas pueden recurrir si sienten necesidad de ayuda en la solución de
problemas. El trabajo del consultor empieza al surgir alguna situación
juzgada insatisfactoria y susceptible de mejora, y termina, idealmente,
en una situación que se ha producido un cambio que constituye una
mejora.
Rasgos particulares de la consultoría
LA CONSULTORÍA ES UN SERVICIO INDEPENDIENTE.
Se caracteriza por la imparcialidad del consultor, que es un rasgo
fundamental de su papel. Esta independencia significa al mismo tiempo
una relación muy compleja con las organizaciones clientes y con las
personas que trabajan en ellas. El consultor no tiene autoridad directa
para tomar decisiones y ejecutarlas. Pero esto no debe considerarse una
debilidad si el consultor sabe actuar como promotor de cambio y
dedicarse a su función, sin por ello dejar de ser independiente. Por
consiguiente, debe asegurar la máxima participación del cliente en todo
lo que hace de modo que el éxito final se logre en virtud del esfuerzo
de ambos.
LA CONSULTORÍA ES ESENCIALMENTE UN SERVICIO CONSULTIVO.
No se contrata a los consultores para dirigir organizaciones o para
tomar decisiones en nombre de directores en problemas. Su papel es
actuar como asesores, con responsabilidad por la calidad e integridad de
su consejo; los clientes asumen las responsabilidades que resulten de la
aceptación de dicho consejo. No solo se trata de dar el consejo
adecuado, sino de darlo de manera adecuada y en el momento apropiado.
Esta es la cualidad fundamental del consultor. El cliente, por su parte,
debe ser capaz de aceptar y utilizar esa ayuda del consultor.
LA CONSULTARÍA ES UN SERVICIO QUE PROPORCIONA CONOCIMIENTOS Y
CAPACIDADES PROFESIONALES PARA RESOLVER PROBLEMAS PRÁCTICOS.
Una persona llega a ser consultor de empresas en el pleno sentido del
término después de haber acumulado una masa considerable de
conocimientos sobre los diversos problemas y situaciones que afectan a
las empresas y adquirido la capacidad necesaria para identificarlos,
hallar la información pertinente, analizar y sintetizar, elegir entre
posibles soluciones, comunicarse con personas, etc. Cierto es que los
dirigentes de las empresas también tienen que poseer estas capacidades.
Lo que distingue a los consultores es que pasan por muchas
organizaciones y que la experiencia adquirida en las tareas pasadas
pueden tener aplicación en las empresas en las que se realizan nuevas
tareas. Además, los consultores profesionales se mantienen al tanto de
los progresos en los métodos y técnicas, señalan estos progresos a sus
clientes y contribuyen a su aplicación.
LA CONSULTARÍA NO PROPORCIONA SOLUCIONES MILAGROSAS.
Sería un error suponer que, una vez contratado el consultor , las
dificultades desaparecen. La consultoría es un trabajo difícil basado en
el análisis de hechos concretos y en la búsqueda de soluciones
originales pero factibles. El empeño decidido de la dirección de la
empresa en resolver los problemas de ésta y la cooperación entre cliente
y consultor son por lo menos tan importantes para el resultado final
como la calidad del consejo del consultor.
¿Por qué se emplean consultores?
PARA QUE APORTEN CONOCIMIENTOS Y CAPACIDADES ESPECIALES
PARA QUE PRESTEN AYUDA INTENSIVA EN FORMA TRANSITORIA
PARA QUE DEN UN PUNTO DE VISTA IMPARCIAL
PARA QUE DEN A LA DIRECCIÓN ARGUMENTOS QUE JUSTIFIQUEN DECISIONES
PREDETERMINADAS
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