Por definición, son considerados activos corrientes el efectivo y todas
aquellas otras cuentas que se espera se conviertan, a su vez, en
efectivo o que se hayan de consumir durante el ciclo normal de
operaciones.
Es importante recalcar dos puntos incluidos en la definición anterior.
En primer lugar, al incluir los activos que se hayan de "consumir" se
estará dando cabida a que, de una vez por todas, se incorporen como
activo corriente los gastos pagados por anticipado, tales como
intereses, seguros y mantenimiento de equipos, entre otros; así mismo,
podría incluirse algunos conceptos de cargos diferidos como útiles y
papelería, lo que implicaría "refundir" nuevamente los cargos diferidos
con los gastos pagados por anticipado, que son conceptos sustancialmente
distintos y cuya diferencia cobra especial importancia en el momento de
dar aplicación al sistema integral de ajustes por inflación.
En segundo lugar, al hablar de "ciclo de operaciones" que es el tiempo
promedio de retorno del efectivo invertido en inventarios -después de su
venta como producto terminado, transformación en una cuenta por cobrar y
posterior recaudo- no necesariamente deberá entenderse períodos de un
año o menos.
Habrá sectores y empresas en las cuales el ciclo de operación puede ser
mayor a un año, y no por ello algunos de sus activos, como por ejemplo
inventarios, habrán de ser excluidos del activo corriente, Esto quiere
decir que si el ciclo normal de operaciones es mayor de un año, se
considerará la duración del ciclo como base para la clasificación como
activo corriente o no corriente.
Fuente:
http://www.temasdeclase.com
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