La cotización o tipo de cambio se determina por la relación entre la
oferta y la demanda de divisas; alternativamente, puede decirse que el
tipo de cambio se determina por la relación entre oferta y demanda de
moneda nacional para transacciones internacionales del país:
efectivamente, la oferta de divisas tiene como contrapartida la demanda
de moneda nacional y la demanda de divisas tiene como contrapartida la
oferta de moneda nacional.
Las variaciones de la relación oferta/demanda de divisas determinan las
fluctuaciones del tipo de cambio; sin embargo, hay un tipo de cambio
normal o de equilibrio en torno al cual se efectúan las variaciones y
que debe corresponder al equilibrio de los pagos internacionales.
En régimen de patrón oro el tipo normal o de equilibrio se identifica
con la paridad oro, o sea, la relación entre los contenidos de oro de
las monedas. En régimen de patrón de cambio dicho tipo se determina por
la tendencia de las cotizaciones. En régimen de papel moneda
inconvertible ese tipo se determina por la relación entre los poderes
adquisitivos de las monedas supuesta una estabilidad comparativa de los
niveles de precios. En régimen de Fondo Monetario Internacional el tipo
de cambio normal debe ser declarado a la Institución, en base del
contenido de oro de la moneda o, alternativamente, de la relación con el
dólar de Estados Unidos.
En algunos casos los tipos de cambio, como cualquier precio, son
administrados por la autoridad monetaria del país respectivo. La
autoridad fija el o los tipos de cambio y se asegura, mediante el
control absoluto o determinante de la oferta de divisas, la vigencia de
tales tipos de cambio. Para ello, el ingreso de divisas debe estar
centralizado y controlado (en nuestro país por el Banco Central de
Venezuela), aunque la demanda puede dejarse libre; sin embargo, el tipo
o tipos, que fije la autoridad no puede diferir mucho del que se
determinaría en el mercado libre, salvo que se trate de un sistema
enteramente centralizado de economía.
ORIGEN DE LA OFERTA DE DIVISAS
La oferta de divisas se origina en las transacciones activas o créditos
de la balanza de pagos, tales como: exportación de bienes y servicios,
ingresos sobre inversiones del país en el extranjero, donaciones y
remesas recibidas por residentes o importación de capital no monetario.
El componente más estable de la oferta es el que se origina en la
exportación de bienes y servicios
ORIGEN DE LA DEMANDA DE DIVISAS
La demanda de divisas se origina en las transacciones pasivas o débitos
de la balanza: importación de bienes y servicios, pagos por rendimientos
de la inversión extranjera en el país, donaciones y remesas enviadas por
residentes y exportación de capital no monetario; el componente más
estable de la demanda es el referido a la importación de bienes y
servicios.
Los movimientos de capital son los componentes menos estables, más
dinámicos, del mercado de divisas.