RESUMEN
La auditoría de la atención médica es un integrante básico del proceso
de la atención de la salud de la población cuyo objetivo monitorear los
resultados de las intervenciones sanitarias tendiendo a lograr la mayor
calidad posible en la situación dada. Se presenta la experiencia de la
aplicación del modelo de auditoría del comportamiento en una provincia
Argentina, se destacan los resultados obtenidos, y las dificultades
observadas. Se describen los requisitos fundamentales para la aplicación
del modelo y las etapas de su implementación.
INTRODUCCIÓN
La República Argentina ha atravesado en los últimos quince años una
reforma del estado impulsada y sostenida por el concepto liberal de
estado pequeño y prescindente, que se tradujo en una cadena de
privatizaciones de empresas públicas y venta de empresas nacionales a
capitales trasnacionales. Esta reforma, aunque con limitaciones
particulares, también llegó al Sistema de Obras Sociales, las que
lentamente comenzaron a incorporar al análisis de su funcionamiento
conceptos como reingeniería, control continuo de calidad, y calidad
total.
Este modelo (Deming, Juran, y Crosby) centrado en la evaluación de la
calidad por parte del cliente/paciente es ampliamente resistido por la
mayoría de los médicos y sociedades médicas, que lo perciben como la
inadecuada intromisión de no iniciados en las áreas reservadas sólo a
los médicos. Su mayor desarrollo en nuestro país se observa en los
sistemas gerenciados, que nacieron como un mecanismo para permitir la
transferencia del riesgo desde las obras sociales hacia los prestadores.
Esta estrategia se aplicó con el objetivo de lograr la contención del
gasto que crecía en forma continua, y no como un verdadero intento de
reforma del sistema de seguridad social, por lo que su significación en
términos de resultados concretos fue escasa.
Los conceptos de Avedis Donabedian, quien sistematizó el abordaje de la
evaluación de la calidad (estructura, proceso, y resultados) partiendo
desde el mismo sistema de salud comenzaron a difundirse en nuestro país
a fines de los 80, como una alternativa para oponer a la estrategia de
búsqueda de la calidad extrapolada desde el área industrial. Este modelo
denominado modelo médico fue aceptado con entusiasmo por las sociedades
médicas que encontraron así un tipo de análisis cercano al tradicional
método clínico (mezcla de inducción y deducción) que les permitía
adaptarse mas fácilmente al cambio en los paradigmas de salud que
parecía inexorable.
Hoy, la auditoría de la atención médica se debate en Argentina entre dos
enfoques claramente definidos:
desde las organizaciones médicas se observa la decisión de aggiornarse
estableciendo estándares mínimos de calidad profesional, normas
terapeúticas, incumbencias, etc; y sólo se evidencia una moderada
preocupación por el volumen del gasto.
desde el nivel político del estado, y el nivel gerencial de las empresas
de medicina prepaga se coloca el acento en la ineficiencia del sistema
de salud, la baja calidad de los servicios que provee, y los altos
niveles de corrupción que lo atraviesan.
Con el objetivo puesto en lograr disminución en el gasto en prestaciones
se ha modificado para gran parte de la seguridad social la tradicional
modalidad de pago por acto médico, introduciendo el mecanismo de pago
por capitación o cartera fija. La creación de las gerenciadoras (un
nuevo nivel de intermediación entre los que prestan el servicio y
quienes lo financian), que no poseían prestadores propios y debieron
contratarlos generó la aparición de heterogéneos tipos de contratos, y
variadas formas de pago; en este momento coexisten diferentes mecanismos
de pago que condicionan distintas conductas en los prestadores, y
parecen exigir distintos enfoques en la auditoría.
EXPERIENCIA EN RIO NEGRO
En 1994 el INSSJP (obra social de los jubilados, con mas de tres
millones de beneficiarios en todo el país) firmó en la provicia de Río
Negro el primer convenio capitado para la atención médica de sus
afiliados que involucraba la transferencia del riesgo económico al
contratante.
Casi en forma inmediata obras sociales sindicales, y luego la obra
social provincial propusieron convenios capitados del mismo tipo, con el
objetivo de poder controlar el gasto en prestaciones asistenciales que
mostraba una tendencia constantemente creciente, así en 1998 el 80% de
los beneficiarios de la seguridad social en Río Negro recibían su
cobertura asistencial a través de convenios de riesgo.
Las dos organizaciones gremiales médicas de la provincia que nucleaban a
todos los prestadores ( FECLIR y FMRN) decidieron asumir el compromiso
del gerenciamiento de los convenios capitados que las obras sociales
comenzaban a proponer con el objetivo inicial de asegurar su propia
superviviencia garantizando a sus asociados la capacidad de ofertar su
trabajo en forma organizada.
Primero una, y luego la otra, se vieron obligadas a crear estructuras de
gestión que les permitieran enfrentar con éxito el desafío de brindar
servicios con un presupuesto previamente conocido. Para 1998 ambas
organizaciones gremiales médicas, que ya administraban la atención del
80 % de los afiliados de la seguridad social que habitan en Río Negro
decidieron fusionar ambas estructuras de gestión creando una sola
organización denominada ACI con el objetivo último de conformar una red
de prestadores integrada, y de hacer viable un modelo sanitario
provincial que permitiera asociar a los prestadores públicos con los
privados.
Del pequeño objetivo inicial se había logrado llegar a un objetivo
superador ingresándose en el terreno de diseñar una red de servicios
asistenciales adecuada.
Para poder servir a las necesidades de administración de esta red fue
necesario conformar un Departamento de Auditoría Médica adecuado para
suplir a la demanda de monitoreo y control originada por la actividad
prestacional de 950 médicos, y 41 establecimientos asistenciales. La
población de a cubrir era de 180.000 personas distribuídas en un
territorio de 200.000 km cuadrados (provincia de Río Negro)
Las premisas de la tarea encomendada incluían:
1)Desarrollo de un modelo de monitoreo de la actividad de los
prestadores
2)Desarrollo de un modelo de monitoreo del comportamiento de la
población asistida
3)Desarrollo de un modelo de evaluación de resultados sanitarios
obtenidos
4)Desarrollo de medidas de intervención para corregir los desvíos de la
actividad de prestadores y comportamiento de la población
5)Desarrollo de un modelo que permitiera la incorporación de los
establecimientos públicos rionegrinos como prestadores
6)Desarrollo y aplicación de estrategias preventivas para disminuír las
mayores causas de morbilidad de la población
7)Desarrollo y Aplicación de un modelo de retribución adecuado para
pagar los servicios brindados, con un presupuesto acotado y previamente
conocido.
8)Aplicación de las medidas en el marco de la menor conflictividad
posible.
9)Desarrollo de una base de datos epidemiológicos de la población
provincial
Se inició la actividad asumiendo la siguiente premisa:
El sistema de salud que sirve a los afiliados de la seguridad social que
habitan en la provincia resulta inadecuado y debe reformularse con el
concurso voluntario de los prestadores; logrando en forma progresiva la
modificación del comportamiento de los usuarios del sistema
(beneficiarios, médicos, clínicas, hospitales, obras sociales). La
misión del Departamento de Auditoría Médica es elaborar, e implementar
los instrumentos técnicos necesarios para lograr el objetivo,
monitoreando el resultado de su aplicación.
La implementación y el monitoreo de las reformas propuestas desde los
niveles de decisión, exigieron al Departamento de Auditoría Médica
desarrollar las actividades necesarias para cumplir con las siguientes
funciones:
Formulación de los estándares mínimos requeridos a los prestadores
En los inicios (1994); todos los médicos que fueran miembros de la FMRN
(90% del total de los médicos de la provincia) fueron prestadores del
sistema, y todas las clínicas miembros de FECLIR (100% de las clínicas y
sanatorios de la provincia) fueron prestadoras del sistema en igualdad
de condiciones. Esta decisión fue necesaria porque ningún
establecimiento se hallaba categorizado, y no existía ley de
especialidades médicas en la provincia de Río Negro.
Con la finalidad de resolver este galimatías se efectuó la
categorización de todos los establecimientos asistenciales de la
provincia estableciendo seis niveles de complejidad diferentes (I a VI).
Los médicos miembros de FMRN fueron agrupados por especialidad luego de
la evaluación de sus antecedentes por un organismo mixto (público y
privado) denominado COPEM (Comité Provincial de Especialidades Médicas).
Ambas evaluaciones fueron reconocidas como las únicas válidas por la
Secretaría de Estado de Salud de Río Negro que es el organismo que
ejerce el poder de policía de la matrícula profesional y los
establecimientos sanitarios.
Así en forma paulatina y lenta ha sido posible aplicar la autorización
de prestaciones según la categoría del establecimiento y la especialidad
del profesional solicitante logrando de esta manera una categorización
de las prestaciones asistenciales requeridas de acuerdo al nivel de
complejidad mínimo necesario para resolver la patología de cada paciente
en particular.
Monitoreo continuo de afiliados, prestadores, y prestaciones
Se diseñó y se aplica un sistema de información adecuado para conocer el
comportamiento de la demanda en toda la provincia. Los datos de las
prestaciones ambulatorias se recolectaron por 18 bocas de expendio
distribuídas en todo el territorio provincial, y los datos de las
internaciones y prestaciones de III Nivel se recolectaron por la
administración central.
Todos los datos se recogen en ocasión de solicitar el beneficiario cada
prestación y se almacenan en forma de tablas de datos que se encuentran
permanentemente disponibles. El sistema de información cuenta con un
motor de búsqueda que rastrea la "historia asistencial" de cada
afiliado, o la "historia prestacional" de cada establecimiento cada vez
que se la solicita. Esta información se halla disponible en la boca de
expendio de su localidad de domicilio, y en la administración central.
De esta forma pueden detectarse en forma precoz los desvíos en la
conducta esperada. El análisis de estos hechos "anormales" permite
descubrir: fallas en la accesibilidad, excesos de consumo, desvíos en
los prestadores, servicios de baja calidad, etc.
Una de las aplicaciones mas interesantes del sistema de información ha
sido el seguimiento retrospectivo de los casos oncológicos en la
población asistida. Esta información ha sido luego elaborada con
criterio epidemiológico permitiendo así detectar las circunstancias que
impidieron el diagnóstico precoz del caso clínico.
A partir de esa información se elaboró (en conjunto con la obra social
provincial) un programa preventivo para los dos cánceres mas prevalentes
en la población (cáncer de mama, y cáncer de cuello uterino) que se está
aplicando desde inicios del 2001.
La "historia prestacional" de cada prestador se halla disponible en
auditoría central donde mensualmente se analizan los desvíos
individuales, por especialidad, por localidad, y por región. Los datos
obtenidos permiten además de efectuar los ajustes de presupuesto;
construír el perfil de demanda de la población según su localización
geográfica y grupo de edad. De esta forma se está efectuando la
reformulación del sistema prestador con el objetivo de adecuarlo a las
reales necesidades de la población a cubrir.
Tradicionalmente el sistema prestador argentino se ha tratado de ajustar
de acuerdo a diseños teóricos o extrapolados de otros países, y en
general los rsultados han sido poco satisfactorios. El método aplicado
en Río Negro, si bien mas lento en su aplicación, se efectúa a partir de
la observación constante de la realidad concreta, por lo cual sus
resultados son mas adecuados.
Construcción de indicadores de utilización de servicios
La provincia de Río Negro posee indicadores parciales sobre la atención
médica de los habitantes que concurren a los hospitales públicos, pero
carecía de datos sobre la atención médica efectuada en otros efectores,
y sus consecuencias.
El Depto de Auditoría Médica de ACI elabora en forma mensual indicadores
de producción en 25 agrupamientos prestacionales diferentes, los cuales
han permitido conocer datos relevantes para contribuír al diseño de un
sistema prestador adecuado para la población a servir, y financieramente
viable. Teniendo en cuenta que la población cubierta reproduce la
distribución poblacional de la población de la provincia, y que su
volumen (180.000 personas) representa el 40% del total de la población
provincial pueden extrapolarse los datos para obtener un perfil concreto
de la demanda sanitaria.
Elaboración de propuestas de normas de atención y guías terapeúticas
La anarquía inicial del sistema prestador, la extensión territorial del
área cubierta, y la despareja calidad de la oferta prestacional han sido
la causa de intervenciones diagnósticas y terapeúticas, mas relacionadas
con la tradición que con el conocimiento científico. Esta conducta
además de otorgar baja calidad de servicios sanitarios a la población lo
hacía con un gasto mayor que el esperable.
La disponibilidad constante y diseminada de información sistematizada ha
permitido a la auditoría médica de ACI conocer con certeza los lugares
donde estos hechos se producían y provocar intervenciones destinadas a
su corrreción que se efectúan siguiendo un programa aplicado en
diferentes y sucesivas fases:
Inicialmente se llama la atención del prestador sobre el hecho anómalo
con una sanción económica (débito), cuyo sustento se explica en un
ámbito previamente acordado (auditoría médica compartida). En el se
discuten las razones del hecho anómalo, el tema se estudia en forma
conjunta y se establece un estándar aceptado tanto por ACI como por el
prestador.
La decisión última se establece en uno o mas encuentros en los que
participan; otros prestadores de la misma especialidad, y en ocasiones
sociedades científicas. Con esta modalidad, que a primera vista parece
engorrosa se han logrado establecer por consenso y mantener en el tiempo
estándares aceptados para: ingreso y egreso de pacientes a Neonatología,
confección de historias clínicas, uso de antibióticos en internación,
alimentación parenteral, etc. Estos estándares son los que
posteriormente se utilizan como guía de autorización de servicios en la
auditoría médica, y como soporte de los débitos en caso de apartarse el
prestador de lo establecido.
La contribución mas trascendente de este mecanismo ha sido permitir la
progresiva adaptación de los usuarios del sistema a medida que se
incrementaba en forma progresiva la calidad de servicio médico brindado,
y con un bajo nivel de conflicto.
Todos los prestadores médicos individuales son analizados mensualmente;
y sólo a los que se alejan de la media esperada se les notifica con una
planilla explicativa su situación. Esta sola medida informativa ha
provocado sustanciales cambios en la conducta de los prestadores, en
general tendiendo a la normalización. Aquellos casos que no se pueden
corregir de esta forma son sometidos a la aplicación de un ajuste
económico hasta igualarlos con la media del resto de los prestadores de
su misma especialidad.
Implementación de mecanismos para la autorización de prestaciones
La gran extensión geográfica en la que se hallan distribuídos los
miembros de la población cubierta obligó a que los mecanismos de
autorización de prestaciones fueran cercanos al domicilio tanto del
paciente como al de la prestación. Por esta razón el diseño del
Departamento de Auditoría Médica contempla dos unidades funcionales
claramente diferenciadas (periférica y central), con misiones también
diferenciadas.
Todo el tráfico de información se soportaba, en sus inicios en papel. El
progresivo aumento de la población cubierta obligó a descentralizar las
decisiones de autorización y consecuentemente incrementar el nivel de
autonomía de las auditorías periféricas para lo que se requirió la
adecuada capacitación. Esta descentralización ha sido posible sólo en
forma parcial ya que la escasez de recurso humano disponible para la
auditoría en algunas áreas de la provincia ha impedido la
descentralización completa, y obligado a la implementación de mecanismos
de autorización remota (portal de internet) que con la mejora de las
comunicaciones telefónicas en la provincia ha sido posible.
El objetivo final fue lograr mecanismos de autorización de prestaciones
que resulten invisibles para prestadores y beneficiarios, que se adapten
al comportamiento de la demanda, y que resulten eficaces para detectar
los hechos anormales con el menor tiempo de latencia.
Construcción y Revisión de instrumentos de retribución
La transición desde los mecanismos de pago por acto médico, a nuevas
modalidades de pago ha sido y es aún hoy uno de los aspectos mas arduos
de la reforma sanitaria, especialmente teniendo en cuenta que los nuevos
instrumentos de pago son percibidos por los médicos como una pérdida no
sólo económica, sino además de su autonomía profesional.
La implementación de nuevas herramientas de pago ha sido gradual y aún
se halla incompleta; es así que actualmente conviven en el mismo sistema
instrumentos de pago por acto médico, pago modulado, pago por cartera
fija, pago con aplicación de constantes de corrección (índices). El
diseño de los instrumentos de retribución, que habitualmente se halla
fuera del ámbito de decisión de los departamentos de auditoría médica,
adquiere en la auditoría del comportamiento implementada en Río Negro
gran relevancia.
Se ha asumido como una realidad que el sistema prestador de obras
sociales de Argentina se halla determinado en gran medida por la lógica
del lucro, y por tanto para movilizar a los profesionales hacia el
cambio deseado es indispensable modificar el sistema de premios y
castigos incorporando estímulos económicos que impulsen a la mejora de
la calidad de la prestación.
CONCLUSIONES
La auditoría del comportamiento puesta en marcha en la provincia de Río
Negro es una estrategia de auditoría médica que sustentada en un amplio
desarrollo informático, aplica las herramientas epidemiológicas para el
análisis de ocurrencia de los fenómenos patológicos, y que ha permitido
la modificación progresiva del sistema prestador de obras sociales con
un bajo nivel de conflictividad.
Los elementos fundamentales aprendidos de la experiencia llevada a cabo
son:
Se requiere de la aplicación de circuitos de información que permitan
conocer y monitorear en forma permanente la actividad de los usuarios
del sistema, llegando al objetivo de alcanzar la capacidad de anticipar
sus demandas.
La capacitación del personal de auditoría involucra el aprendizaje de
habilidades indispensables para la adecuada gestión (herramientas
informáticas, epidemiológicas, y de control de gestión).
La aplicación de medidas correctivas para resolver los desvíos debe
sustentarse sobre el diagnóstico certero de las situaciones anómalas,
efectuarse en forma progresiva, y teniendo en cuenta las realidades
locales.
Los instrumentos de pago deben ser modificados, incorporando en su
diseño conceptos que permitan diferenciar entre los distintos
prestadores según el uso de los recursos disponibles y la calidad de los
resultados obtenidos.
Los resultados concretos de la aplicación de la auditoría del
comportamiento se optimizan cuánto mayor es la masa de población
cubierta.
La auditoría del comportamiento releva información observando la
dinámica del sistema en forma constante, aplica las correcciones a los
desvíos en las prestaciones cuando las condiciones son favorables, y es
eficaz porque progresivamente logra que los actores (pacientes, o.
sociales, y profesionales) del proceso asuman el cambio como un hecho
necesario otorgando un ámbito para que éstos construyan el consenso para
lograrlo.
La aplicación de la auditoría del comportamiento proporciona resultados
duraderos porque permite modificar la conducta de los prestadores. El
mayor desafío que ha enfrentado esta modalidad de auditoría médica ha
sido encontrar el balance entre la disciplina requerida para inducir los
cambios en el sistema prestador, con la flexibilidad necesaria para
mantener la atención de la salud de los beneficiarios durante el proceso
de cambio.
Dr. César D. Marina
"...hay que exigir a cada uno lo que cada uno puede hacer –replicó el
rey-.
La autoridad reposa sobre la razón. Si ordenas a tu pueblo que vaya a
arrojarse al mar, hará una revolución. Sólo tengo derecho a exigir
obediencia, porque mis órdenes son razonables..."
El Principito (Antoine de Saint Exupery)
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