INTRODUCCIÓN:
Con frecuencia, los precios sufren variaciones en cada compra de
mercancías que se hace durante el ciclo contable. Esto dificulta al
contador el fácil cálculo del costo de las mercancías vendidas y el
costo de las mercancías disponibles. Existen varios métodos que ayudan
al contador a determinar el costo del inventario final. Se recomienda
seleccionar el que brinde a la empresa la mejor forma de medir la
utilidad neta del período económico y el que sea más conveniente a los
efectos fiscales.
Existen dos buenos sistemas para calcular los inventarios, el sistema
periódico y el sistema permanente. En el sistema periódico, cada vez que
se hace una venta sólo se registra el ingreso devengado; es decir, no se
hace ningún asiento para acreditar la cuenta de inventario o la de
compra por el monto de la mercancía que ha sido vendida. Por lo tanto,
el inventario sólo puede determinarse a través de un conteo o
verificación física de la mercancía existente al cierre del período
económico. Cuando los inventarios de mercancías se determinan sólo
mediante el chequeo físico a intervalos específicos, se dice que es un
inventario periódico. Este sistema de inventario es el más apropiado
para las empresas que venden gran variedad de artículos con alto volumen
de ventas, y un costo unitario relativamente bajo; tales como
supermercados, ferreterías, zapaterías, perfumerías, etc.
El sistema de inventario permanente o continuo, a diferencia del
periódico, utiliza registros para reflejar continuamente el valor de los
inventarios. Los negocios que venden un número relativamente pequeño de
productos que tienen un elevado costo unitario, tales como equipos de
computación, vehículos, equipos de oficina y del hogar, etc., son los
más inclinados a utilizar un sistema de inventario permanente o
continuo.
PRODUCTO: CILINDRO DE SIMPLE EFECTO
La empresa Neumática y Asociados para el diseño de partes de
automatización, desea elborar el plan de requerimiento de materiales
para el mes de septiembre del artículo: ACTUADOR NEUMÁTICO, el articulo
está compuesto de un cuepor
PROCESO DE PRODUCCIÓN:
Elementos neumáticos de trabajo
Lo energía del aire comprimido se transforma por medio de cilindros en
un movimiento lineal de vaivén, y mediante motores neumáticos, en
movimiento de giro.
Elementos neumáticos de movimiento rectilíneo
(cilindros neumáticos)
A menudo, la generación de un movimiento rectilíneo con elementos
mecánicos combinados con accionamientos eléctricos supone un gasto
considerable
1 Cilindros de simple efecto
Estos cilindros tienen una sola conexión de aire comprimido. No pueden
realizar trabajos más que en un sentido. Se necesita aire sólo para un
movimiento de traslación. El vástago retorna por el efecto de un muelle
incorporado o de una fuerza externa.
El resorte incorporado se calcula de modo que haga regresar el émbolo a
su posición inicial a una velocidad suficientemente grande.
En los cilindros de simple efecto con muelle incorporado, la longitud de
éste limita la carrera. Por eso, estos cilindros no sobrepasan una
carrera de unos 100 mm.
Se utilizan principalmente para sujetar, expulsar, apretar, levantar,
alimentar, etc.
Cilindro de émbolo
La estanqueidad se logra con un material flexible (perbunano), que
recubre el pistón metálico o de material plástico. Durante el movimiento
del émbolo, los labios de junta se deslizan sobre la pared interna del
cilindro.
Constitución de los cilindros
El cilindro de émbolo se compone de: tubo, tapa posterior (fondo) y tapa
anterior con cojinete (manguito doble de copa), vástago, casquillo de
cojinete y aro rascador; además, de piezas de unión y juntas.
El tubo cilíndrico (1) se fabrica en la mayoría de los casos de tubo de
acero embutido sin costura. Para prolongar la duración de las juntas, la
superficie interior del tubo debe someterse a un mecanizado de precisión
(bruñido).
Para aplicaciones especiales, el tubo se construye de aluminio, latón o
de tubo de acero con superficie de rodadura cromada. Estas ejecuciones
especiales se emplean cuando los cilindros no se accionan con frecuencia
o para protegerlos de influencias corrosivas.
Para las tapas posterior fondo (2) y anterior (3) se emplea
preferentemente material de fundición (de aluminio o maleable). La
fijación de ambas tapas en el tubo puede realizarse mediante tirantes,
roscas o bridas.
El vástago (4) se fabrica preferentemente de acero bonificado, Este
acero contiene un determinado porcentaje de cromo que lo protege de la
corrosión. A deseo, el émbolo se somete a un tratamiento de temple. Su
superficie se comprime en un proceso de rodado entre discos planos. La
profundidad de asperezas del vástago es de 1 mm En general, las roscas
se laminan al objeto de prevenir el riesgo de roturas.
En cilindros hidráulicos debe emplearse un vástago cromado (con cromo
duro) o templado.
Para normalizar el vástago se monta en la tapa anterior un collarín
obturador (5). De la guía de vástago se hace cargo un casquillo de
cojinete (6), que puede ser de bronce sinterizado o un casquillo
metálico con revestimiento de plástico.
Delante del casquillo de cojinete se encuentra un aro rascador (7). Este
impide que entren partículas de polvo y suciedad en el interior del
cilindro. Por eso, no se necesita emplear un fuelle.
El manguito doble de copa (8) hermetiza la cámara del cilindro.
Las juntas teóricas o anillos toroidales (9) se emplean para la
obturación estática, porque deben pretensarse, y esto causa pérdidas
elevadas por fricción en aplicaciones dinámicas.
POLÍTICA DE CODIFICACIÓN
2 dígitos para el nivel de producción
3 dígitos para la descripción
3 dígitos para el consecutivo
ESTRUCTURA DEL PRODUCTO
- Lista del material con política de control de inventarios
LOS MOTIVOS DEL MRP
El MRP (Material Requirements Planning) es el sistema de planeación de
compras y manufactura más utilizado en la actualidad. Lo más probable es
que su empresa lo utilice para generar sus órdenes de compra o sus
órdenes de trabajo. Posiblemente sus proveedores lo utilizan para
planear la fabricación de sus pedidos. Incluso hasta sus clientes
generen las órdenes de compra que usted recibe por medio del MRP.
¿Realmente sabe usted de dónde viene, qué hace y qué no hace el MRP? En
la década de los 60’ s, Joseph Orlicky, de IBM, dirigió los primeros
experimentos de lo que bautizó como planeación de requerimientos de
materiales o MRP. Aunque sus inicios fueron discretos, en 1972 la
American Production and Inventory Control Society (APICS) adoptó la
metodología y la promovió por medio de la llamada “cruzada del MRP”, la
cual se mantiene hasta nuestros días. Durante los 80’ s, el MRP se
convirtió en el paradigma de control de producción en los Estados Unidos
y durante los 90’ s se expandió fuertemente en México y Latinoamérica.
En palabras de su creador, la gran ventaja del MRP es que “realmente
funciona” (Orlicky, 1974). Esto es cierto, aunque no en todos los casos.
Como toda tendencia en manufactura, sus promotores aseguran que es el
mejor sistema y que le traerá ventajas enormes de operación y eficiencia
si su empresa lo adopta. El objetivo de este artículo es presentar una
breve y objetiva descripción de lo que sí hace y lo que no hace el MRP.
Como veremos más adelante, el MRP hace una contribución muy valiosa a
los sistemas de control de producción. Sin embargo, tiene serias fallas
implícitas en su lógica que lo hacen no deseable para algunos ambientes
de manufactura. Si le preguntamos a los usuarios y especialistas en
sistemas sobre cuál es la principal aportación de MRP la respuesta, sin
temor a equivocarme, sería la simplicidad de su algoritmo y la
estructura lógica que facilita su administración.
Sin embargo, aunque esa sí es su principal ventaja, no es su principal
aportación a los sistemas de manufactura. El concepto detrás del MRP es
su gran aportación: Separar la demanda dependiente de la independiente,
es decir, planear la producción de la demanda dependiente sólo en la
medida en que ésta se ligue con la satisfacción de la demanda
independiente. Dentro de este juego de palabras el MRP reconoce que
existe demanda independiente (se origina fuera del sistema y no se puede
controlar su variabilidad) y dependiente (demanda de los componentes que
ensamblan los productos finales) y, sobre todo, enfatiza en la relación
entre ambas para tratar de reducir los inventarios propios de sistemas
como el punto de reorden. Así, el MRP es un sistema denominado push, ya
que su mecánica básica define programas de producción (o compras) que
deben ser empujados en la línea de producción (o al proveedor) en base a
la demanda de productos terminados.
FUNCIONALIDADES BÁSICAS DEL MRP
Como se mencionó anteriormente, la lógica del MRP es simple, aunque su
complejidad está en
la cantidad de artículos a administrar y los niveles de explosión de
materiales con que se cuente. El MRP trabaja en base a dos parámetros
básicos del control de producción: tiempos y
cantidades. El sistema debe de ser capaz de calcular las cantidades a
fabricar de productos terminados, de los componentes necesarios y de las
materias primas a comprar para poder satisfacer la demanda
independiente. Además, al hacer esto debe considerar cuándo deben
iniciar los procesos para cada artículo con el fin de entregar la
cantidad completa en la fecha comprometida. Para obtener programas de
producción y
compras en términos de tiempos y cantidades, el MRP realiza cinco
funciones básicas:
1. Cálculo de requerimientos netos
2. Definición de tamaño de lote
3. Desfase en el tiempo
4. Explosión de materiales
5. Iteración
A continuación se describe brevemente en qué consiste cada función:
1. Cálculo de requerimientos netos: El MRP considera los requerimientos
brutos, obtenidos el Plan Maestro de Producción (MPS por sus siglas en
inglés) para los productos terminados, y los requerimientos obtenidos de
una corrida previa de MRP para los componentes. A ellos les esta el
inventario disponible y cualquier trabajo en proceso actualmente en
piso. Así, el resultado es lo que realmente el sistema requiere producir
y/o comprar para satisfacer la demanda en el tiempo requerido. Un
elemento muy común utilizado al momento de obtener los requerimientos
netos es el considerar un inventario de seguridad para protegerse contra
la variabilidad en la demanda independiente, la cual no es controlable.
Aunque puede parecer simple, las implicaciones son grandes, pues se está
fabricando algo que realmente no se sabe si se va a utilizar o no. En
sí, lo que se hace es engañar al sistema con una demanda adicional
inexistente para mantener dicho inventario de seguridad. Aunque esto
suena lógico y está incluido en cualquier sistema MRP, rompe con el
fundamento de la metodología al involucrar
elementos estadísticos y de inventarios en un sistema que pretende ser
libre de ellos.
2. Definición de tamaño de lote: El objetivo de esta función es agrupar
los requerimientos netos en lotes económicamente eficientes para la
planta o el proveedor. Algunas de las reglas y algoritmos que se
utilizan para definir lotes son:
a. Lote por lote: cada requerimiento neto es un lote.
b. Periodo de orden fijo (fixed order period-FOP): agrupa los
requerimientos de un periodo fijo
(hay que definir dicho periodo).
c. Cantidad fija: utiliza EOQ o alguna variación del modelo para
calcular un lote óptimo y ajustar los requerimientos netos a dicho lote.
d. Otros: Algunos métodos son el Wagner-Whitin y Part-Period Balancing,
sin embargo no es
nuestro objetivo explicarlos.
3. Desfase en el tiempo: Consiste en desfasar los requerimientos
partiendo de su fecha de entrega, utilizando leadtimes fijos para
determinar su fecha de inicio. Como veremos más adelante, este es uno de
los problemas de fondo del MRP y que pone en duda la universalidad
profesada por sus precursores.
4. Explosión de materiales: Es la parte estructural del MRP que ejecuta
su concepto fundamental: ligar la demanda dependiente con la
independiente. Esto lo hace por medio de la lista de materiales de cada
producto terminado, por medio de la cual todos los componentes de un
artículo se relacionan en un orden lógico de ensamble para formar un
producto terminado. Así, cada requerimiento neto de un artículo de alto
nivel genera requerimientos brutos para componentes de más bajo nivel.
5. Iteración: Consiste en repetir los cuatro primeros pasos para cada
nivel de la lista de materiales hasta obtener los requerimientos de cada
artículo y componente. Al ejecutar el algoritmo, es decir, las cinco
funcionalidades descritas, el MRP genera tres tipos de documentos de
salida o outputs:
Órdenes planeadas: Son las órdenes de trabajo o de compras obtenidas a
partir de los cálculos del MRP. Normalmente, una orden incluirá
componentes de varios pedidos o requerimientos, correspondientes a
varios clientes.
Noticias de cambio: Indican cambios en las especificaciones de trabajos
existentes, ya sea en cantidad o tiempo.
Noticias de excepción: Indican cuando hay requerimientos que no se
pueden cumplir, pues necesitaban haberse iniciado a procesar en el
pasado. El planeador de producción debe tomar decisiones sobre estos
requerimientos con el objetivo de expeditarlos o negociar las fechas
compromiso con el cliente. Lo descrito en esta sección es un breve
resumen de lo que sí hace el MRP. Aunque puede haber funcionalidades
adicionales, el concepto básico y la lógica del sistema se basan en
estas cinco funcionalidades y los tres outputs descritos. A continuación
se describe lo que no hace el MRP, es decir, sus principales problemas.
Los problemas del MRP
Las deficiencias del MRP pueden crear la toma de decisiones errónea de
manera sistemática, creando un ambiente de producción con altos
inventarios fuera de control y un backlog extenso, ocasionando entregas
tarde y conflictos en el control de piso. Ahora bien, esto no
necesariamente sucede en todos los ambientes ni en todos los sistemas de
manufactura, sino sólo en aquéllos en los que se presentan las
circunstancias que no considera el MRP. Por lo tanto, es necesario
conocer y entender en qué consisten los problemas y cómo se pueden
identificar. El modelo básico sobre el cual está definido el algoritmo
del MRP es el de una línea de ensamble con leadtimes fijos. Este gran
supuesto conlleva tres grandes problemas:
1. Capacidad infinita: los leadtimes fijos considerados no se ven
afectados por la carga actual de la línea de producción, por lo que el
MRP asume que no hay restricción de capacidad. En otras palabras, el MRP
considera que se cuenta con una capacidad infinita de producción. En la
actualidad existen módulos que trabajan en conjunto con el MRP para
tratar de atacar este
problema. Los más comunes y que prácticamente vienen incluidos en todos
los sistemas actuales son el RCCP (Rough-cut capacity planning) y el CRP
(Capacity requirements planning). Ambos módulos buscan identificar
problemas de capacidad y ofrecer alternativas de solución (retrasar o
expeditar). Sin embargo, ambos procesos se corren una vez que los
pedidos han sido capturados y que el backlog existe, es decir, no
eliminan el problema desde su raíz y por lo tanto no ofrecen una
solución sistemática.
2. Largos leadtimes planeados: El supuesto de leadtimes fijos, además de
asumir capacidad finita, asume también leadtimes constantes. Sin
embargo, en la mayoría de los sistemas de
manufactura esto no es cierto. Al contrario, los leadtimes son variables
y presentan un comportamiento estocástico que en muchas ocasiones se
puede caracterizar por medio de una
variable aleatoria, es decir, se le puede estimar una media, una
varianza y una distribución de probabilidad. Sin embargo, el MRP no está
diseñado, por obvias razones de cómputo, para
trabajar con variables aleatorias, sino con números fijos. Como
consecuencia, los planeadores normalmente asignan leadtimes más largos
para “cubrirse” contra cualquier retraso. Esta decisión ocasiona
incremento en los niveles de inventario, pues una de las reglas básicas
de manufactura es que a mayor leadtime, mayor inventario de seguridad.
Además, al incrementar el leadtime se incrementa el inventario en
proceso y se saturan los centros productivos, por lo que la capacidad de
responder rápidamente a la demanda se pierde (en otras palabras, se
inducen tiempos de ciclo mayores).
3. Nerviosismo en el sistema: Dada la estructura del algoritmo del MRP,
es fácil inducir cambios drásticos con variaciones muy pequeñas en los
requerimientos brutos. Por ejemplo, dada una corrida factible del MRP,
si se modifica levemente la demanda, puede obtenerse un plan no
factible. Este problema comúnmente se resuelve utilizando periodos
congelados de planeación.
Conclusiones
A lo largo de este artículo se ha tratado de describir de manera
objetiva las funcionalidades del MRP y sus problemas de fondo. Por lo
tanto, al evaluar si el MRP es lo mejor para la planeación y control de
su sistema de manufactura, considere lo siguiente:
- ¿El proceso de producción se asemeja a una línea de ensamble? En la
medida que cada componente provenga de un proceso de producción con
considerable variabilidad, el modelo
del MRP no será el más recomendable.
- ¿Cómo se comporta la demanda de los artículos a administrar? El MRP,
dados los problemas descritos, se aplica mejor a artículos con alto
movimiento, alta frecuencia y baja variabilidad. Sin embargo, esta no es
un condición suficiente, sino más bien una condición necesaria para que
el MRP funcione adecuadamente.
- ¿Cómo se comportan los leadtimes de los procesos productivos y de los
proveedores? Esta es una pregunta que muy pocas empresas pueden
contestar. Es raro encontrar un gerente de logística, producción o
abastecimientos que lleve un control estricto de los leadtimes de
producción y de sus proveedores. Esto es desconcertante, pues como hemos
visto, un leadtime controlado tiene implicaciones importantes en los
inventarios y en la rapidez del sistema para reaccionar. Así que
comience hoy a medir los leadtimes y verifique qué tan constantes y
fijos son. Probablemente se llevará una sorpresa y entenderá por qué su
MRP no ha estado funcionando como esperaba.
- ¿La capacidad instalada es suficiente para atender la demanda? El MRP
trabajará de manera adecuada y sin problemas siempre y cuando la
capacidad instalada en su proceso
restricción sea considerablemente mayor a la demanda que atiende. De lo
contrario, se rompe el supuesto básico de capacidad infinita y los
planes provenientes de un MRP difícilmente
serán factibles en la realidad. Así que si su empresa está por
implementar el MRP o ha operado con él por un tiempo y no ha tenido los
resultados esperados, evalúe una vez más si es lo que su sistema de
manufactura necesita para cumplir con las necesidades actuales del
mercado.
Bibliografía
Hopp, Wallace J., Spearman, Mark L.
Factory Physics, Foundations of Manufacturing
Management
Chapter 3. The MRP Crusade.
REFERENCIAS Y VINCULOS WEB:
DATOS ACERCA DEL AUTOR:
Autor: Ing. Iván Escalona
Ingeniería Industrial
UPIICSA – IPN
e-mail: ivan_escalona@yahoo.com.mx
resnick_halliday@yahoo.com.mx
Estudios de Preparatoria: Centro Escolar Atoyac (Incorporado a la
U.N.A.M.)
Estudios Universitarios: Unidad Profesional Interdisciplinaria de
Ingeniería y Ciencias sociales y Administrativas (UPIICSA) del Instituto
Politécnico Nacional (I.P.N.)
Ciudad de Origen: México, Distrito Federal.
Nota: Es probable que en esta página web no aparezcan todos los elementos del presente documento. Para tenerlo completo y en su formato original recomendamos descargarlo desde el menú en la parte superior
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