A manera de prólogo
En una economía con altos niveles de competitividad como la actual,
donde día a día se vive los efectos de la globalización y del avance
tecnológico, estamos atravesando por un momento sin igual donde todo el
mundo se encuentra interconectado y los conocimientos e información se
incrementan en forma geométrica en las gigantescas base de datos
interrelacionadas, las empresas, instituciones y profesionales se ven en
la obligación de operar dentro de un nuevo marco económico caracterizado
por la información y los conocimientos. Así pues un empresario o
directivo que desconozca sus propios procesos y problemas internos, y
tampoco posea información sobre los cambios de su entorno esta destinado
a luchar febrilmente sólo para perder día a día participación en el
mercado y limitarse a un nivel de vida de subsistencia. Dentro de este
marco no es extraño encontrarnos con directivos que desconocen
completamente el capital humano con el que cuenta en su empresa.
Así pues el management de las empresas de excelencia han implantado la
mejora continua como filosofía y forma de operar, a los efectos de ser
competitivos y darle sentido a su propia existencia y a la de la empresa
en su conjunto, redefiniendo por tal razón continuamente los objetivos
organizacionales a los efectos de ponerlos en consonancia con el
desarrollo de la economía, la tecnología y las necesidades siempre
crecientes de los usuarios y consumidores.
Como una forma de monitorear la evolución de su propia empresa y del
lugar que esta ocupa en el contexto global se diseñaron diversas
alternativas siendo los más famosos “el cuado de mando integral de
Kaplan y Norton”, “el modelo de cuadro de mando integral de Maisel” y
“el EP2M”. En ésta monografía se expone el cuadro de mando desde la
visión del despliegue de política desarrollado por las empresas que
practican el método Kaizen como forma de mejorar de forma continua sus
niveles de performance.
1. Introducción
Dentro del entorno económico actual signado no sólo por la
globalización, y los rápidos cambios tecnológicos y culturales, sino
además por la polución ambiental y la cada vez más intensa explotación
de los recursos escasos, las empresas se ven en la obligación de mejorar
sus procesos día a día para afianzar su competitividad, satisfaciendo de
la mejor forma a los usuarios con sus productos y servicios, y además
hacer un uso más eficiente de los recursos.
El mundo vive hoy el fuerte avance de las telecomunicaciones y el
transporte, los cuales son cada día más veloces y económicos,
combinándose este hecho con el acelerado proceso de industrialización y
desarrollo económico de los países del sudeste asiático y de otros como
la India. Su inmensa cantidad de habitantes, de los cuales una gran
proporción abandonan las tareas agrícolas, cuyos rendimientos van
creciendo merced al desarrollo de las biotecnologías, para sumarse a las
actividades industriales, obliga a sus gobiernos a planificar fuertes
políticas exportadoras. Ello no sólo implica el ataque a los diversos
mercados, sino además la ampliación en la demanda de materias primas.
Los cambios son pues muy profundos, la hasta hace poco principal zona de
comercio mundial que era la cuenca del Atlántico Norte se ha desplazado
a la cuenca del Pacífico, la cual está siendo liderada por un lado por
las economías del Japón y Corea del Sur y por el otro los Estados
Unidos. Las empresas se han visto obligadas a redefinir sus objetivos
para reinsertarse dentro de este nuevo tablero mundial signado no sólo
por nuevas relaciones de poder, sino además por el desarrollo de la
informática, las comunicaciones, la biotecnología y la ingeniería en
materiales.
Así pues todas las empresas quieran o no, compiten no sólo por sus
mercados, sino además por las materias primas o insumos que le son
necesarias, y como en el caso de los atletas sólo pueden estar en la
competencia final y aspirar al podio mejorando día a día. Es por eso que
en un país como el Japón carente de recursos naturales, con escasa
superficie y muchos habitantes, se vieron en la obligación de mejorar de
manera continua para poder en primer lugar reconstruir su estructura
económica, la cual fue diezmada por la Segunda Guerra Mundial, y por
otro, conquistar los mercados mundiales.
Los productos japoneses que en la década del ’50 eran considerados por
los productores occidentales como incapaces de competir con ellos
debidos a sus bajos niveles de calidad, fueron mejorando día a día en
calidad y diseño hasta arrinconar y derrotar en muchos casos a gran
parte de la industria occidental, desde la motocicletas y los autos,
pasando por los relojes, los equipos musicales y de video, los
televisores, las cámaras fotográficas, las fotocopiadoras y filmadoras,
e inclusive en los servicios financieros, entre muchas más.
La adopción de técnicas de control de calidad occidentales expuestas por
Deming y Juran sumadas a sus propios desarrollos en la mejora de los
procesos, como así también en el análisis de las necesidades de los
clientes, dieron lugar a un método y sistema de mejora continua
denominado Kaizen. A su desarrollo han contribuido: Masaaki Imai,
Ishikawa, Taguchi, Kano, Shigeo Shingo y Ohno entre otros importantes
consultores y asesores en materia de calidad y productividad.
Esta metodología denominada Kaizen requiere de una fuerte disciplina,
esa concentración necesaria para mejorar de forma continua, retando
nuevas marcas en materia de calidad, productividad, satisfacción del
cliente, tiempos del ciclo y costos.
Es necesario para monitorear el buen funcionamiento y capacidad de los
procesos, como así también su continuos niveles de mejora, contar con un
Cuadro de Mando Integral que permita no sólo hacer conocer los planes
estratégicos y operativos a los diversos niveles de la organización y
etapas de los procesos, sino que además permita informarse a los
diversos niveles acerca de lo que está ocurriendo en el gemba (lugar de
trabajo).
Debe aclararse que para la filosofía Kaizen no basta para el ejecutivo
contar con un sistema de información que le notifique que acaece en los
procesos productivos (sean estos de bienes o de servicios) sino que
resulta fundamental visitar varias veces por día el gemba para evaluar
personalmente que ocurre y por qué. A diferencia de la mayoría de los
gerentes occidentales que se centran en el informe escrito de los
resultados, los administradores kaizen le dan preponderancia a todo lo
relativo a los procesos, inspeccionando por tal motivo los lugares que
son base de los resultados. “Sí se quiere mejorar los resultados es
menester concentrarse en mejorar los procesos”.
2. Orientación de la administración
Kaizen genera el pensamiento orientado al proceso, ya que los procesos
deben ser mejorados antes de que se obtengan resultados mejorados,
estando como se dijo antes en agudo contraste con el pensamiento
orientado a los resultados de la mayoría de los gerentes occidentales.
El ejecutivo japonés Mayumi Otsubo (Bridgestone Tire Co.) sostiene que
es el pensamiento orientado al proceso lo que ha capacitado a la
industria japonesa a lograr su ventaja competitiva en los mercados
mundiales y que el concepto de Kaizen es el epítome del pensamiento
japonés orientado al proceso.
Otsubo sugiere que los criterios orientados a los resultados para
evaluar el desempeño es un legado de la “sociedad de producción en masa”
y que los criterios orientados al proceso están ganando impulso en la
sociedad postindustrial de alta tecnología y estilo.
Si se observa el papel del gerente, la función estimulante y de apoyo
está dirigida al mejoramiento de los procesos, en tanto que la función
de control está dirigida al producto o a los resultados. El concepto de
Kaizen subraya la función estimulante y de apoyo de la administración
para los esfuerzos de las personas para mejorar los procesos. Por una
parte, la administración necesita desarrollar los criterios. Por la
otra, la administración tipo control sólo observa el desempeño o los
criterios orientados a los resultados. Para abreviar, podemos llamar a
los criterios orientados al proceso, criterios P y a los criterios
orientados a los resultados criterios R.
Los criterios P requieren una visión a largo plazo, puesto que están
dirigidos a los esfuerzos de las personas y con frecuencia requieren un
cambio de comportamiento. Por otra parte, los criterios R son más
directos y a corto plazo.
Con frecuencia es fácil cuantificar los criterios R. En realidad, en la
mayor parte de las compañías, las administraciones sólo disponen de
criterios R, ya que éstos típicamente se refieren a cifras de ventas,
costos y utilidades. Sin embargo, en la generalidad de los casos también
es posible cuantificar los criterios P. Por ejemplo, en el caso de los
círculos del Control de Calidad la administración japonesa ha
desarrollado complicadas medidas para cuantificar el nivel de esfuerzo.
Estas y otras cifras se suman y se utilizan como base para el
reconocimiento y premios.
La forma de pensamiento orientada al proceso llena el vacío entre el
proceso y el resultado, entre los fines y los medios, y entre las metas
y las medidas, y ayuda a las personas a ver todo el cuadro sin
desviaciones. En esta forma, tanto los criterios P como los criterios R
pueden y han sido establecidos en cada uno de los niveles de la
administración, entre la alta administración y la administración
divisional, entre los gerentes de nivel medio y los supervisores y entre
los supervisores y los trabajadores.
Por definición, un gerente debe estar interesado en los resultados. Sin
embargo, cuando observamos el comportamiento de los gerentes de éxito en
una compañía exitosa, con frecuencia encontramos que tales gerentes
también están orientados al proceso. Hacen preguntas y toman decisiones
basadas y orientadas tanto en criterios P como en criterios R.
3. Administración de Kaizen
La administración funcional transversal y el despliegue de la política
son dos conceptos administrativos fundamentales que apoyan la estrategia
del Control Total de Calidad dentro del Kaizen. En el pensamiento Kaizen,
el trabajo de la administración se divide en dos áreas: (1) la de
mantenimiento administrativo del desempeño actual del negocio para
lograr resultados y utilidades y (2) la “administración de Kaizen” para
el mejoramiento de los procesos y sistemas. La administración de Kaizen
se relaciona tanto con la administración funcional transversal como con
el despliegue de la política.
La administración funcional transversal se relaciona con la coordinación
de las diferentes unidades para realizar las metas funcionales
transversales de Kaizen, y el despliegue de la política con las
políticas de implantación para el Kaizen.
En el CTC – Kaizen, las metas funcionales transversales de Calidad –
Costo y Programación están claramente definidas como superiores a las
funciones de línea tales como diseño, producción y mercadotecnia. En
consecuencia, la posición de las metas funcionales transversales como
metas de rango superior necesita un nuevo enfoque de sistema para la
toma de decisiones. Es para satisfacer esta necesidad que se han
desarrollado los conceptos y prácticas tanto de la administración
funcional transversal como del despliegue de la política. Dentro de este
contexto, “calidad” concierne a la construcción de un mejor sistema para
el aseguramiento de la calidad; el “costo” concierne a la construcción
de un sistema para identificar los factores del costo y a la reducción
de los mismos; la “programación” se refiere a la construcción de un
sistema mejor tanto para la entrega de pedidos como para la cantidad.
La dedicación de la administración a los conceptos clave de manejo de la
administración funcional transversal y el despliegue de la política está
expresado en las direcciones proporcionadas por la alta administración.
Esta por lo general formula sus políticas o metas anuales al principio
del año sobre la base de los planes y estrategias a largo plazo. Tal
formulación también abarca dos principales categorías de metas: (1) las
metas relacionadas con factores tales como utilidades, y productos y (2)
las metas relacionadas con los mejoramientos generales en los distintos
sistemas y actividades funcionales transversales de la compañía.
Un aspecto de importancia de la política es que está compuesta tanto de
objetivos como de medidas, tanto de fines como de medios. Las metas por
lo general son cifras cuantitativas establecidas por la alta
administración, tales como las metas para las ventas, utilidades y
participación en el mercado. Por otra parte, las medidas son programas
de acción específicos para alcanzar estas metas. Una meta que no esté
expresada en términos de tales medidas específicas es sólo un lema. Por
lo tanto, es imperativo que la alta administración determine tanto las
metas como las medidas y luego las “despliegue” en toda la organización.
Aun cuando alcanzar las metas de resultados por lo general tiene
prioridad como el principal objetivo para los gerentes, la meta de
fortalecer y mejorar la organización y sus sistemas no es de menos
importancia. El primero es una respuesta de la compañía a los requisitos
externos, tales como las presiones de los accionistas por las
utilidades; la última por lo común es un movimiento autogenerado para el
mejoramiento en la cultura, química y competitividad general de la
compañía.
Una empresa está organizada en funciones verticales, tales como IyD,
producción, ingeniería, finanzas, ventas y servicios administrativos. A
través de tal organización por funciones, se delegan responsabilidades y
se buscan utilidades.
Entre los objetivos del CTC (Control Total de Calidad) no sólo está
incrementar las utilidades sino también los mejoramientos generales en
áreas tales como educación del empleado, satisfacción del cliente,
servicios al cliente, seguridad de la calidad, control de costos,
volumen, control de las entregas y desarrollo de nuevos productos. Estos
objetivos requieren esfuerzos funcionales transversales que corten en
forma horizontal toda la organización Esta demás decir que el
departamento de control de calidad no puede por sí sólo obtener la
calidad deseada. Todos los departamentos funcionales deben estar
involucrados. Por lo tanto, la administración funcional transversal es
una de las principales herramientas para realizar el mejoramiento de los
objetivos del CTC.
Según Shigeru Aoki (director gerente de Toyota Motor) “la meta final de
la compañía es obtener utilidades. Suponiendo que ésta es autoevidente,
entonces la siguiente meta de orden superior de la compañía deben ser
las metas funcionales transversales tales como calidad, costo y
programación (cantidad y entrega). Sin la realización de estas metas, la
compañía quedará detrás de la competición debido a la calidad inferior,
encontrará sus utilidades erosionadas por costos más elevados y será
incapaz de entregar sus productos a tiempo a los clientes. Si se
realizan estas metas funcionales transversales, las utilidades seguirán.
En consecuencia, debemos considerar todas las demás funciones
administrativas como que existen para servir a los tres objetivos de
orden superior de CCP (calidad, costo y programación). Estas funciones
administrativas auxiliares incluyen planificación del producto, diseño,
producción, compras y mercadotecnia, y deben considerarse como medios
secundarios para realidad la CCP”.
4. Despliegue de la política
El despliegue de la política se refiere al proceso de introducir las
políticas para Kaizen en toda la compañía, desde el nivel más alto hasta
el más bajo. Para el Kaizen el término política describe las metas u
orientaciones anuales tanto de alcance medio como de largo alcance.
Las metas anuales de utilidades y de kaizen son establecidas sobre la
base de metas de la empresa a largo y mediano plazo. Varios meses antes
de que la alta gerencia se reúna para formular estas metas anuales,
existe una consulta vertical preliminar entre los diferentes niveles
administrativos a los efectos de concensuar los detalles del plan. Una
vez que han sido determinadas las nuevas metas anuales de la alta
administración, se “despliegan” en todos los niveles inferiores de la
administración. Las metas que fueron declaradas como abstractas por la
alta administración, se convierten en forma creciente en concretas y
específicas a medida que se despliegan hacia abajo. A menos que las
políticas (metas) de la alta administración sean puestas en uso práctico
por los gerentes de nivel inferior, éstas serán inútiles.
A medida que las metas se abren paso hacia abajo, las declaraciones de
la política de la alta administración son reenunciadas como metas cada
vez más específicas y orientadas a la acción, convirtiéndose al final en
valores cuantitativos precisos. Así, el despliegue de la política es un
medio para que el cometido de la alta administración sea realizado por
los niveles inferiores.
5. Puntos de control y puntos de revisión
El concepto del despliegue de la política tiene su contracara en el
Control Estadístico de Proceso (SPC). La gráfica del SPC es útil para
revisar los resultados, identificar la causa de las anormalidades y
después elaborar formas para eliminar estas causas. Al usar las gráficas
de control en el control de calidad estadístico, vamos de los resultados
al origen y corregimos o eliminamos los factores que han causado los
problemas.
Por analogía, los puntos de control y los puntos de revisión también
pueden usarse en la administración. Cada nivel de la organización tiene
puntos de control (criterios R) y puntos de revisión (criterios P) en su
trabajo. En un nivel administrativo superior, los puntos de control son
las metas de la política y los puntos de revisión son las medidas de la
política. Cuando estos puntos específicos de control y de revisión se
establecen entre superiores y subordinados, se establece una serie de
metas y medidas, con enlaces entre gerentes a diferentes niveles. Son
precisamente estos puntos de control y puntos de revisión los que se
usan en el despliegue de las políticas en el CTC. Para que tal sistema
opere con eficacia, es esencial que cada gerente sepa con exactitud
cuáles son sus criterios R (puntos de control) y cuáles son sus
criterios P (puntos de revisión), y que sus puntos de revisión estén
bien entendidos como puntos de control por sus subordinados. Cada meta
debe estar acompañada de medidas para realizarla. Así pues, “meta” se
refiere al punto de control y las “medidas” a los puntos de revisión. La
meta está orientada a los resultados y las medidas están orientadas al
proceso.
6. Vector Estratégico
Volviendo sobre nuestros pasos, y recordando la importancia que el logro
de la calidad, los costos y la programación (CCP) tienen en la
consecución de las utilidades, podemos graficar sobre la base de tres
ejes correspondientes a cada una de estas funciones transversales el
Vector Estratégico, que une los puntos correspondientes a la situación
al momento de la planificación C0C0P0 con los objetivos estratégicos
fijados como metas C1C1P1.
Que importancia tiene este gráfico? Su principal objetivo es servir de
base para el razonamiento tendiente al reconocimiento de objetivos, la
interrelación entre las diferentes funciones transversales y la revisión
entre los objetivos propuestos y los realmente alcanzados a los efectos
de meditar acerca de las correcciones necesarias.
7. Interrelación entre objetivos superiores e inferiores
Como expreso bien Shigeru Aoki la meta final de la compañía es obtener
utilidades, pero para lograr ello es menester satisfacer plenamente a
los consumidores proveyéndolos de los productos y servicios que estos
requieren, al precio adecuado, en el lugar solicitado, y en la cantidad
y momento requerido. De ahí la importancia de la planificación de las
metas funcionales transversales y la necesidad de contar con un Cuadro
de Mando Integral que permita verificar en todo momento el buen
funcionamiento del sistema y los procesos.
Así pues tenemos un objetivo superiores, que para el caso de una empresa
comercial es el logro del mayor rendimiento de la inversión y por otra
parte un objetivo que tiene que ver con la misión de la empresa,
aquellas necesidades del consumidor que la misma tiene por objetivo
satisfacer. Sólo satisfaciendo estos requerimientos del cliente la
empresa puede sobrevivir en el largo plazo. Ahora bien para satisfacer
estas necesidades correctamente como antes se expreso no sólo deberán
proveerse de productos de buen diseño y calidad, sino además a un precio
adecuado, lo cual implica contar con procesos eficientes, requiriéndose
además productos en cantidad y plazos adecuados. La relación entre estos
tres componentes hace máximo el valor para el cliente / usuario, y por
lo tanto la preferencia de este por nuestros productos o servicios.
Lograr estos objetivos implica tener que medir y controlar de manera
constante nuestros procesos, debiéndose verificar su propia evolución
interna como su comparación con el entorno. De nada le sirve a un atleta
mejorar su propia marca si desconoce que tan lejos está de la marca de
sus competidores.
Existen cuatro indicadores fundamentales, los cuales nos permitirán
reconocer la potencialidad de la empresa para sobrevivir o triunfar en
el mercado, siendo ellas:
· Rendimiento sobre los activos (ROA)
· Valor agregado por empleado (VAE)
· Participación en el mercado
· Satisfacción del cliente
Estos cuatro indicadores interrelacionados, y analizados en su evolución
temporal y en comparación con los competidores nos darán una primera
visualización del nivel de competitividad de nuestra compañía. Estos son
indicadores claves para los altos ejecutivos de la empresa, pero es
menester dar a conocer las conclusiones a toda la organización para dar
un mayor impulso a la mejora de los procesos.
8. Control Estadístico de Procesos y Cuadro de Mando Integral
Es posible aplicar las gráficas de CEP a aspectos relativos a
indicadores financieros, como a aquellos relacionados con los procesos,
la satisfacción del consumidor y de aprendizaje y crecimiento.
Su aplicación es de gran importancia por las ventajas que implica. En
primer lugar permite conocer la capacidad del proceso o sistema para
generar productos de calidad y costo adecuados, satisfacer de forma
sostenida los requerimientos de los clientes y/o consumidores, mantener
una regularidad en los niveles de productividad. En segundo lugar
permite diferenciar entre las variaciones debidas a causas especiales,
de las motivadas por causas comunes o aleatorias, evitando de tal forma
cometer errores en la toma de decisiones concernientes a la realización
de ajustes (ver gráfico). Tercero: permite conocer al momento si los
procesos se encuentran o no bajo control. Cuarto: la metodología se
utiliza para verificar tanto puntos de revisión (P) como puntos de
control (R), logrando de tal forma asegurar la obtención de los niveles
buscados (llámense calidad, costos, productividad). Quinto: Permite
detectar a tiempo cambios en los procesos que pueden traer consecuencias
(positivas o negativas) adoptando medidas al respecto. Y en sexto
término, es un medio óptimo y adecuado para aplicar los procesos de
“Planificar – Realizar – Evaluar – Actuar” (PREA) y “Estandarizar –
Realizar - Evaluar – Actuar” (EREA).
Entre los indicadores atinentes al proceso podemos graficar, entre
otros, los CEP correspondientes a:
1. Calidad
2. Niveles de inventarios
3. Tiempos de preparación
4. Tiempo de respuesta de los proveedores
5. Tiempo de respuesta a los pedidos de los clientes
6. Costos Medios de Procesos
7. Costos de Mala Calidad
8. Productividad
9. Reparaciones
10. Tiempos del ciclo productivo
11. Rotación de inventarios
12. Días de stock de productos terminados
13. Accidentes
14. Evolución de cobranzas
15. Evolución de ventas
En cuanto a niveles de satisfacción, podemos subdividir está entre
clientes (distribuidor mayorista) y usuarios o consumidores finales por
un lado. También entre tipo de clientes por zonas geográficas, tipo de
cliente y tamaño de compras. En lo concerniente a los clientes podemos
medir y graficar los índices de satisfacción por producto o servicio o
con las marcas o la empresa en su totalidad. Además pueden y deben
graficarse tanto índices de satisfacción general (o global) como por
concepto. Ejemplo: en un sanatorio puede medirse la satisfacción de cada
cliente en relación con la calidad de los servicios médicos, la atención
de enfermeras, los trámites burocráticos, la calidad de comida, la
limpieza entre otros. De ello obtendremos un índice periódico global y
otro por concepto, de tal forma sabremos no sólo que tan conforme están
nuestros pacientes, sino cuales son los aspectos que están bajando el
nivel de calificación global y deben ser mejorados.
Otro aspecto de fundamental importancia es la medición y graficación de
los niveles de satisfacción de los empleados para con la empresa, los
niveles de satisfacción de los clientes internos para con los
proveedores (internos o externos) e inclusive la satisfacción de los
proveedores para con nuestra empresa (aspecto fundamental para una
empresa que practique el Just in Time).
Así también los índices financieros son pasibles de graficarlos mediante
CEP, logrando con ello todas las ventajas atinentes al análisis como a
la toma de decisiones.
Así pues cada nivel gerencial correspondientes a los diferentes procesos
y funciones de la organización podrá rastrear por medio de la
computadora el estado actual de los procesos y su evolución,
reconociendo si se encuentran bajo control o fuera de control, y la
capacidad de los mismos.
9. Cuestiones claves de seguimiento en un ambiente Kaizen
Debido a que el sistema Kaizen utiliza seis Sistemas fundamentales como
son el Just in Time (JIT), el TQM (Gestión de Calidad Total) y el TPM
(Mantenimiento Productivo Total), sugerencias, actividades de grupos y
despliegue de políticas, resulta de fundamental importancia armar los
tableros de comando y cuadros de mandos integral en función de los
objetivos u funcionamientos de dichos sistemas.
Así pues en el caso del Just in Time es de fundamental importancia:
1. el número de proveedores
2. niveles de calidad y cumplimiento de entrega de los proveedores
3. el número de proveedores calificados (participes del just in time)
4. cantidad de piezas utilizadas por producto / servicio
5. niveles de inventario y de stock
6. sobreproducción
7. rotación de inventarios
8. tiempos de espera – tiempos de preparación
9. espacio físico utilizados
10. costos (Coste Medio del Proceso; y Coste Máximo Aceptable sobre
Lím.Ctrol.Superior – CMA / LCS)
11. tasa de polivalencia
12. cantidad de kanban
13. cantidad y tiempos de detención
14. niveles de autonomatización
15. tiempo del ciclo
16. longitud de transportes internos
17. Recursos humanos existentes “RHE” (en cuanto a aptitudes,
conocimientos y experiencia como a cantidad) sobre Recursos humanos
necesarios “RHN”.
Deben mostrarse su estado actual, su evolución, el nivel de cumplimiento
con los objetivos propuestos y su relación con datos externos
(benchmark). Ejemplo: si el punto son los proveedores, el aspecto a
considerar es la cantidad actual de proveedores total y cantidad por
insumo o producto, su evolución en el tiempo, que tan lejos
(porcentualmente) se está de alcanzar el o los objetivos, comparación
con cantidad de proveedores que poseen otros competidores (el mejor y el
promedio del mercado).
En el caso del Mantenimiento Productivo Total (TPM) deben tomarse en
consideración indicadores tales como:
1. Tiempos muertos y de vacío por averías o tiempos de preparación y
ajuste de equipos.
2. Pérdidas de velocidad del proceso por funcionamiento a velocidad
reducida o tiempos en vacío y paradas cortas
3. Productos o procesos defectuosos por defectos de calidad y repetición
de trabajos, y por pérdida de rendimiento durante la fase de arranque
del proceso.
4. Eficiencia global de los equipos
5. Coeficiente de operatividad por paros
6. Coeficiente de operatividad del ciclo
7. Coeficiente de disponibilidad
8. Coeficiente de efectividad
9. Coeficiente de calidad
10. Tiempos de carga
11. Tiempo operativo
12. Tiempo operativo real
13. Tiempo operativo eficiente
14. Tiempo medio entre preparaciones
15. Frecuencia de preparaciones
16. Tiempo medio por preparación
17. Tasa de preparaciones
18. Pérdida de eficiencia por preparaciones
19. Tiempo medio entre fallos
20. Tiempo medio perdido por fallo
21. Tasa de averías
22. Ineficiencia por averías
23. Tasa provisional de fallos
24. Tasa previsional de tiempo
25. Tasa de mejoras de mantenimiento
26. Tasa de realización de mantenimiento planificado
En cuanto al TQM se puede y debe hacer el seguimiento tanto de las
variables como de los atributos correspondientes a los diversos
productos y servicios de uso interno como de aquellos destinados a su
comercialización. De suma importancia es llevar un control del nivel de
Sigmas de los productos y servicios antes mencionados.
Un control de los niveles de costos de calidad (o mala calidad) es
también fundamental dada el nivel que dichos costos tienen como promedio
en las empresas en relación al total facturado.
El CEP correspondientes a los niveles de satisfacción y del número de
reparaciones, devoluciones y quejas o reclamos es un punto crítico y
debe ser observado y analizado con mucha atención.
En lo referente a los actividades de grupos pequeños deben monitorearse:
1. Cantidad de círculos de calidad
2. Porcentaje de empleados participes
3. Promedio de empleados por equipo
4. Cantidad de sugerencias o problemas resueltos
5. Promedio de sugerencias por equipo
6. Beneficios producidos en total por las sugerencias
7. Beneficios promedios por sugerencias
8. Cantidad de sugerencias aplicadas / cantidad de sugerencias
realizadas
En materia de sugerencias individuales tenemos que observar:
1. La cantidad de sugerencias por período de tiempo
2. Cantidad de sugerencias promedio por empleados sugerentes
3. Cantidad de sugerencias promedio por empleado
4. Sugerencias aprobadas sobre sugerencias realizadas
5. Beneficios obtenidos en total
6. Beneficios promedios por sugerencias
10. Conformación del Cuadro de Mando Integral
Por conformación debemos entender los valores y objetivos a monitorear,
y las relaciones que guardaran los objetivos principales con los
secundarios, como así también los indicadores que seguirán los diversos
sectores o áreas, y las relaciones que se guardarán entre sí. Ello debe
distinguirse claramente de la fijación de los objetivos específicos, los
cuales irán evolucionando constantemente como producto de los cambios
internos y del entorno.
Así pues los pasos fundamentales a llevar a cabo serían:
1º Planificación Estratégica (Misión – Objetivos – Valores – Visión)
2º Determinación de los puntos clave o determinantes (FCE – Factores
Claves de Exi_
to. Correspondiente a cada área, sector o proceso.
3º Fijar que datos se han de cargar, quién, cuando, como y donde.
4º Formato de la información en pantalla. Diseño y gráficos.
El nivel de detalle se incrementará a medida que los indicadores se
acerquen a los procesos o áreas operativas. La pregunta es cuantos datos
monitorear y cuales? Deberíamos distinguir entre datos fundamentales,
para los cuales se considera como apropiado, de acuerdo a estudios
psicológicos, un máximo de siete, como cantidad que puede seguirse
retenerse mentalmente por el usuario, pero además deben informarse por
excepción todos los indicadores que estén fuera de control (sea de forma
positiva o bien negativa). Ello no implica que el interesado pueda
acceder a informarse de todos los indicadores si desea hacer un análisis
pormenorizado, pero el formato de información debe ser tal que informe
los datos claves y aquellos que constituyan una necesidad de toma de
decisiones. En cuanto a los datos a informarse o monitorear son aquellos
que tengan relación directa con la toma de decisiones del interesado en
función a sus responsabilidades y en cuanto a la visión sistémica de la
empresa y los procesos.
Deben también distinguirse entre indicadores correspondientes a
diferentes períodos de tiempo. En tanto que el nivel de fallos en los
procesos productivos se informará cada 15 o 30 minutos, cada hora, el
nivel de satisfacción de los clientes puede informarse semanalmente, por
quincena o por mes, los niveles de rotación de inventario se informará
de manera mensual, la participación en el mercado mensualmente, nivel de
inventario puede informarse automáticamente cuando se sobrepase
determinado nivel (lo cual originará la detención de la producción),
cantidad de proveedores se informará por mes.
Así pues cada Gerente o Supervisor e incluso los empleados u obreros
tendrán sus monitores con información correspondiente a distintos
indicadores y períodos de tiempo. Es fundamental que todos los
componentes de la empresa cuenten con información para el autocontrol y
como forma de mejorar sus propios procesos.
Deberá preverse en el sistema informático la posibilidad de contar con
datos para la realización de Análisis Paretiano. Con ello se hace
referencia a que si por ejemplo se informa de un exceso de gastos se
pueda acceder inmediatamente a la composición paretiana de dicho exceso
(los pocos vitales y los muchos triviales), para así poder adoptar
decisiones tendientes a corregir los desvíos.
11. Anexo – Ejemplo de Cuadro de Mando Integral correspondiente a Jefe
de Proceso
INFORMACION AL 31/07/03
MEDICION OBJETIVO PLAZO FECHA BENCHMARK
1 COSTO MEDIO DEL PROCESO
Producto A $ 6,70 $ 6,55 2 MESES 30-09-03 $ 6,45
Producto B $ 5,40 $ 5,32 2 MESES 30-09-03 $ 5,25
Producto C $ 3,25 $ 3,18 2 MESES 30-09-03 $ 3,15
Producto D $ 6,89 $ 6,80 2 MESES 30-09-03 $ 6,70
2 TIEMPOS MEDIO DE PREPARACION 75' 40' 5 MESES 31-12-03 12'
3 COEFICIENTE DE EFECTIVIDAD 0,77 0,85 3 MESES 31-10-03 0,95
4 TIEMPO MEDIO ENTRE FALLOS 47 HORAS 60 HORAS 2 MESES 30-09-03 142 HORAS
5 NIVEL SIGMA POR PRODUCTO
Producto A 4,50 5,00 3 MESES 31-10-03
Producto B 5,00 5,20 4 MESES 30-11-03
Producto C 4,00 4,50 2 MESES 30-09-03
Producto D 4,75 5,00 3 MESES 31-10-03
6 TIEMPO MEDIO DEL CICLO 14' 10' 2 MESES 30-09-03 8'
7 NIVEL DE INVENTARIO 6 HORAS 5 HORAS 4 MESES 30-11-03 4,50 HORAS
8 TASA DE POLIVALENCIA 68,00% 80,00% 3 MESES 31-10-03 100,00%
9 TASA DE ACCIDENTES 0,50% 0,35% 2 MESES 30-09-03 0,15%
INFORMACION EN LINEA
12. Bibliografía
Kaplan, Robert – Norton, David – Como utilizar el Cuadro de Mando
Integral – Gestión 2000 – 2001
Kaplan, Robert – Norton, David –Cuadro de Mando Integral – Gestión 2000
– 1996
Cuatrecasas, Lluís – TPM - Gestión 2000 – 2000
Imai, Masaaki – Como implementar el Kaizen en el sitio de trabajo –
McGraw Hill – 1998
Imai, Masaaki – Kaizen – CECSA - 1989
Hernández, Arnoldo – Manufactura Justo a Tiempo – CECSA – 1998
Hope, Jeremy – Hope, Tony – Competir en la Tercer Ola – Gestión 2000 –
1997
Cárdenas, Agustín – Administración con el método japonés – CECSA – 1993
Hayes, Bob – Cómo medir la satisfacción del cliente – Oxford – 1998
Hronec, Steven M. – Signos Vitales – McGraw Hill – 1995
Harrington, H.James – Administración Total del mejoramiento continuo –
McGraw Hill – 1997
Olve Nils – Roy, Jan – Wetter, Magnus – El Cuadro de Mando Integral –
Gestión 2000 – 1999
Illescas, Blanco – El Control Integrado de Gestión – Limusa – 1997
Lefcovich, Mauricio L. – Reducción de Costos-Costeo Kaizen –
Monografía.com – 2003
Autor: Mauricio León Lefcovich – Consultor en Administración de
Operaciones
Especialista en: Kaizen, Seis Sigma, Just in Time y Planificación
Estratégica.
La monografía se terminó de redactar el 30/10/03
Dirección de e-mail: mlefcovich@hotmail.com
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