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1. Introducción
Qué es la excelencia? Qué importancia tiene ella para los obreros /
empleados, consumidores y la sociedad? Porqué es necesario mejorar de
forma continua? Es posible mejorar de manera continua?
A éstas y a muchas más preguntas se tratará de dar respuesta en el
desarrollo de este trabajo. En primera instancia debemos decir que para
lograr la excelencia no sólo debe tenerse por objetivo la mejora
continua, sino que esta debe ponerse en práctica. Lograr ser cada día
mejor es una filosofía de vida, algo que trasciende el mero ámbito del
trabajo, el cual debe tener lugar además en la familia, en las
relaciones comerciales, en la educación, en el ámbito ciudadano y
público.
No se mejora en un ámbito y no en los otros, el individuo con hábitos de
mejora actúa de igual forma en todos los aspectos de su vida. Mejorar
continuamente requiere de una filosofía que creando una visión
compartida produzca la suma de voluntades individuales que originen una
gran fuerza social para el cambio y la mejora. Esa filosofía es la base
de una fuerte ética del trabajo, lo cual da lugar a una cultura que
incite, motive y premie a los individuos por el cambio y la mejora
tendientes a lograr lo mayores niveles de excelencia.
No es producto de la casualidad que aquellos países que poseen los
mayores niveles de vida tengan una cultura y principios que motiven e
inciten a los individuos y a la sociedad al ahorro, el trabajo, la
investigación, la educación y la disciplina. Estas sociedades no sólo
poseen importantes universidades, sino que acumulan los avances
tecnológicos, los premios nobeles, y las grandes empresas, productos
éstas del incansable esfuerzo y capacidad estratégica de toda una
sociedad, plasmada en la existencia de instituciones fuertes y estables.
Estas sociedades hacen frente a los problemas y escaceses que les
plantea la naturaleza desarrollando nuevas tecnologías y administrando
día a día mejor sus recursos. Aún dentro de este marco hay grandes
diferencias entre estos mismos países, pues no es lo mismo la cultura
anglosajona, que la alemana , la japonesa o la coreana.
No todas las sociedades aceptan el reto y el compromiso de adoptar una
forma de vida, y una disciplina que los obligue a mejorar día a día.
Comparando la situación de los países y regiones con las de un atleta
que resulta el más veloz de su pueblo y se conforma con sus marcas, pero
luego de mucho tiempo cuando se enfrenta a competidores de otros lugares
pasa a ocupar las últimas posiciones, así también muchas empresas y
países entre los cuales se encuentran los latinoamericanos, al abrirse
la competencia a nivel global retroceden día a día en sus niveles de
competitividad. Se trata sin lugar a dudas de dos atletas, uno que no se
cuida con las comidas, ni se ejercita, ni descansa como debe (el falto
de disciplina), y aquel o aquellos que cuidándose con las comidas,
haciendo muchos y buenos ejercicios, y descansando adecuadamente (el
disciplinado), el primero esta destinado a perder puestos día a día
frente al segundo. Muchos de los empresarios de los países que responden
a las primeras de las características no tienen, o carecen de una ética
de trabajo y una visión de grandeza que los lleve a mejorar sus
productos y servicios, se comprometan a generar más y mejores empleos,
contribuyan a sus sociedades mediante el engrandecimiento de los centros
de producción como elementos motores del desarrollo socioeconómico y
cultural. Sólo se conforman con continuar en un desarrollo artesanal de
su producción, y un enfoque propio de la primera mitad del siglo XX.
Ya los recursos naturales no dan primacía, la tecnología, la
investigación, la creatividad, la innovación y la información son las
que marcan las pautas del desarrollo en éstas sociedades de la Tercer
Ola. Por ello es que en la nueva sociedad van tomando lugar privilegiado
los trabajadores simbólicos, aquellos capaces de marcar las diferencias.
La revolución de la ingeniería genética y de la ingeniería de materiales
ha dado lugar a un mejor aprovechamiento de los recursos naturales y al
reemplazo o sustitución de muchos de ellos por otros más económicos. Así
pues los países que centraban su poder o riqueza en la producción y
exportación de recursos naturales van perdiendo notoriedad. Muchos
países son importantes mediante la producción y exportación de productos
agrícolas o minerales, pero le han agregado un “plus” mediante el logro
de mayores rendimientos, mejora de la calidad, mejores servicios,
tiempos de entrega ciertos, y un uso más creativo y eficaz de todos sus
recursos. Es cierto, venden cereales, pero también diseñan y venden
cosechadoras, servicio satelital para el agro, nuevos abonos y
fertilizantes, y nuevos tipos de semillas. No es poca cosa, al agro no
sólo se dedican aquellos que de manera directa producen los cereales,
sino todos aquellos individuos que mediante la investigación, diseño y
producción producen todos aquellos bienes y servicios que hacen más
eficiente la labor agrícola.
Pero si en la actividad privada acontece tal tipo de cosas, que cabe
esperar de la actividades del Estado. Ellas se encuentran sumergidas en
la incompetencia, el clientelísmo político y la falta total de mejoras.
Hablar de mejoras en materia gubernamental es prácticamente una utopía.
Por el contrario, en los países centrales la actividad gubernamental
comparte también, aunque en distinto grado según el país del cual se
trate, de la idea central de mejora y disciplina. Como ejemplo cabe
citar que por el aumento del 1% en un determinado impuesto en el Japón,
el mismo es avisado a las empresas con dos años de anticipación para que
las mismas prevean los efectos de dicho cambio en sus niveles de
rentabilidad y administración de los recursos.
Todo lo desarrollado a pretendido mostrar que el nivel de vida de la
población en cada país es el producto de su marco socio-cultural, de su
ética del trabajo y de la existencia o no de una filosofía que ponga
como principio y objetivo supremo la mejora continua como forma de vida.
De ello son responsables las sociedades en su conjunto. Sin lugar a
dudas que aquellas empresas que a pesar del entorno hostil implanten una
filosofía o enfoque de excelencia tienen más oportunidades y
posibilidades de sobrevivir y competir. Pero ¡ojo! en sociedades sin
justicia y altos niveles de corrupción no siempre las empresas más
disciplinadas serán las triunfadoras, sino aquellas más cercanas al
poder y la corrupción. En este tipo de sociedad donde se privilegia la
fórmula gano-pierdes, a la larga terminan perdiendo todos.
El sistema económico de las economías de mercado insiste en la libertad
de acción, libertad para hacer dinero, pero también libertad para ir a
la bancarrota. De ahí que las firmas capaces ganen y las poco eficientes
fracasen. Es un proceso rápido de selección natural y el proceso es
rápido. Por ello en una economía globalizada con rápidos cambios es
fundamental que las sociedades y las empresas encaren de forma
perentoria la mejora continua como forma de vida.
2. El enfoque japonés
Kaoru Ishikawa expreso “El Japón no tiene abundancia de recursos
naturales sino que debe importarlos, junto con los alimentos, del
exterior. Por lo tanto, es necesario ampliar las exportaciones. La época
de los productos baratos y de mala calidad para la exportación se ha
acabado. El Japón tiene que esforzarse por manufacturar productos de
alta calidad y bajo costo. Por esta razón, el control de calidad y el
control de calidad estadístico requieren un máximo de cuidado”. Luego
expreso “Los ocho años que pasé en el mundo no académico, después de
graduarme, me enseñaron que la industria y la sociedad japonesas se
comportaban de manera muy irracional. Empecé a creer que estudiando el
control de calidad y aplicándolo correctamente, se podría corregir este
comportamiento irracional de la industria y de la sociedad. En otras
palabras, me pareció que la aplicación del Control de Calidad podría
lograr la revitalización de la industria y efectuar una revolución
conceptual en la gerencia”.
Así fue como este gurú comenzó a liderar con el asesoramiento de los
estadounidenses Deming y Juran, y el apoyo de los empresarios,
sindicalistas, obreros y consumidores una marcha que a la postre dejaría
al Japón entre las principales potencias mundiales del orbe.
En 1950 la Unión de Científicos e Ingenieros Japoneses publicó la
revista Hinshitsu Kanri (Control Estadístico de Calidad) y promovió la
idea de que empresas y trabajadores unieran sus esfuerzos y se ayudaran
mutuamente. Poco tiempo después se crea la revista Gemba-to-QC dirigida
a los supervisores y trabajadores, por el cual se motivaba a estos a la
lectura, intercambio de información y desarrollo mutuo. Por medio de
ésta última revista se promueven la formación de los Círculos de Control
de Calidad, los cuales fueron posteriormente adoptados en más de 50
países. Al respecto comenta Ishikawa: “Las actividades de círculos de
Control de Calidad, si son acordes con la naturaleza humana, serán
aplicables en cualquier parte del mundo, pues el hombre es hombre y hay
un vínculo común de humanidad”
En Septiembre de 1951 se otorga en Osaka el primer premio Deming a la
Calidad. En 1962 se inauguró la Conferencia Anual de Control de Calidad
para Supervisores y la Conferencia Anual de Control de Calidad para el
Consumidor. Al año siguiente comenzó la Conferencia Anual de Control de
Calidad para Altos Gerentes. Ningún país del mundo tiene tantas
conferencias diversas sobre el CC como el Japón.
En el Japón se a adoptado el “Mes de la Calidad”, cuya idea tuvo su
inspiración en la “Semana de la Seguridad” que se basa en la iniciativa
privada, y el Japón probablemente es el único país que ha mantenido un
esfuerzo tan constante, como se efectúa cada año en el mes de noviembre.
La República Popular China designó el mes de septiembre como un mes de
la calidad en 19778, siendo el único otro país que ha adoptado este
concepto.
Ishikawa considera que los principios del control de calidad pueden y
deben ser aplicados a todo tipo de industrias, cualquiera sea el tamaño
y características de las mismas, expresando “Escucho con frecuencia el
siguiente comentario: <Mí empresa se dedica a otro tipo de negocios, por
lo cual es difícil emprender el Control Total de Calidad. No podemos
hacerlo>. Mí respuesta sigue siendo la misma: <En vez de pensar en las
razones que le impiden hacer algo. ¿por qué no trata de descubrir lo que
se puede hacer?>, <El CTC significa simplemente que hacemos lo que
debemos hacer>”.
La filosofía del Control de Calidad en el Japón es que “El Control de
Calidad y las actividades de círculos de CC se difundan por todo el
mundo, que la calidad en todo el mundo mejore, que se reduzca los
costos, que aumente la productividad, que se ahorren materias primas y
energía, que los pueblos de todo el mundo sean felices y que el mundo
tenga prosperidad y paz”.
Para aplicar desde el comienzo la garantía de calidad en la etapa de
desarrollo de un producto nuevo, será preciso que todas las divisiones
de la empresa y todos sus empleados participen en el control de calidad.
En la etapa más avanzada de éste control participa toda la empresa. Esto
significa que quienes intervienen en planificación, diseño e
investigación de nuevos productos, así como quienes están en la división
de fabricación y en las divisiones de contabilidad, personal y
relaciones laborales, tienen que participar, sin excepción. En esta fase
superior del control de calidad se da una preponderancia suprema al
mercado, pues es escuchando las opiniones de los consumidores como la
empresa puede satisfacer plenamente sus necesidades.
3. Crítica al método Taylor
El método Taylor es el de la administración por especialistas. Sugiere
que los especialistas e ingenieros formulen normas técnicas y laborales
y que los trabajadores se limiten a seguir las órdenes y las normas que
se les han fijado.
El método probablemente fuñe viable en un momento que los ingenieros
eran escasos y la mayoría de los trabajadores apenas había terminado sus
estudios primarios o bien eran analfabetos sin educación primaria. En
tales circunstancias el método resulto eficaz, pero actualmente con
trabajadores educados y conscientes, no se puede imponer este método. El
método Taylor no reconoce las capacidades ocultas de los trabajadores.
Hace caso omiso del factor humano y trata a los empleados como máquinas.
No es extraño que esto cause resentimientos y que los empleados
demuestren escaso interés por su trabajo. En los Estados Unidos y Europa
Occidental, muchas personas trabajan para vivir. Trabajan por
obligación, y el ausentismo es desenfrenado. En algunas fábricas suelen
llegar al 15 o 20 por ciento.
Si a las personas se les trata como máquinas, el trabajo pierde todo
interés y deja de ser una fuente de satisfacciones. En tales
condiciones, no es posible esperar productos de buena calidad y
confiabilidad. El índice de ausentismo y la rotación de personal son
medidas que sirven para determinar las fuerzas y debilidades del estilo
gerencial y el ánimo de los empleados en cualquier empresa.
4. Los paradigmas occidentales – La Teoría X
En occidente a predominado por mucho tiempo la Teoría X, en función de
la cuál el obrero tiende a prestar poca atención al trabajo, trata de
aplicar siempre la ley del menor esfuerzo. En función de esa percepción
de las cosas el administrador trato de los empleados y obreros (pensemos
en la marcación de tarjeta de ingresos y egresos, los llamados de
atención por varias marcaciones fuera de tiempo, aunque se trate de un
minuto de diferencia, aunque ni siquiera se tal la diferencia sino que
se marco justo con el cambio y el reloj marca horas y minutos solamente)
de tal forma que produjo una reacción especial de parte de ellos. Esto
hace referencia a las enseñanzas sobre aquellos casos en los que si a un
niño se lo trata como incapaz el se sentirá incapaz de lograrlo, pero si
se lo motiva diciéndole que posee una gran capacidad este logrará
grandes resultados.
Pues bien esta Teoría X ha arrojado una sombra sobre la filosofía
gerencial de las naciones occidentales. Sugiere que no se puede confiar
en la gente, por ejemplo en los empleados de la división de manufactura.
Por tanto, las divisiones de inspección y control de calidad deben estar
dotadas de mayor independencia y poder. Sin este poder para observar e
inspeccionar, no puede haber garantía de calidad. Esta actitud es una
clara manifestación de que el hombre es malo por naturaleza. En algunas
fábricas norteamericanas el número de inspectores equivale al 15% del
número de obreros. En el Japón esta cifra alcanza apenas el uno por
ciento en aquellas fábricas donde el control de calidad está bien
avanzado. La diferencia es enorme.
Básicamente, si todo se produce sin defectos no hay necesidades de
inspectores. Los defectos crean la necesidad de una inspección. La
inspección en el Japón no carece de importancia, sí no que se efectúa de
otra manera. Se da la mejor educación en Control de Calidad a los
obreros lo cual les permite a ellos mismos controlar el proceso de
producción dando lugar a un 100% de productos libres de defectos. Este
método se basa en la suposición de que el hombre es bueno por
naturaleza. De tal forma los inspectores no son realmente necesarios. El
exceso de inspectores en una fábrica reduce la productividad y eleva los
costos, convirtiéndose de tal forma en un muda (desperdicio en japonés).
5. Características del Control de Calidad japonés
Las seis características del control de calidad japonés son:
1. Control de calidad en toda la empresa: participación de todos los
miembros de la organización.
2. Educación y capacitación en control de calidad: “El control de
calidad empieza con educación y termina con educación. El CC es una
revolución conceptual en la gerencia: por tanto, hay que cambiar los
procesos de raciocinio de todos los empleados. Para lograrlo, es preciso
repetir la educación una y otra vez”.
3. Actividades de círculos de control de calidad
4. Auditoría de CC (destinado a la obtención del Premio Deming)
5. Utilización de métodos estadísticos
6. Actividades de promoción del control de calidad a escala nacional
6. Definiciones del Control de Calidad
El control de calidad japonés es una revolución en el pensamiento de la
gerencia. Representa un nuevo concepto de la gerencia.
Las Normas Industriales Japonesas (NIJ) definen el control de calidad
como: “Un sistema de métodos de producción que económicamente genera
bienes o servicios de calidad, acordes con los requisitos de los
consumidores. El control de calidad moderno utiliza métodos estadísticos
y suele llamarse control de calidad estadístico”.
En tanto que Ishikawa dice al respecto que “practicar el control de
calidad es desarrollar, diseñar, manufacturar y mantener un producto de
calidad que sea el más económico, el más útil y siempre satisfactorio
para el consumidor”.
Para alcanzar esta meta, es preciso que en la empresa todos promuevan y
participen en el control de calidad, incluyendo en esto a los altos
ejecutivos así como a todas las divisiones de la empresa y a todos los
empleados.
El control de calidad se realiza con el fin de producir artículos que
satisfagan los requisitos de los consumidores. No se trata solo de
cumplir una serie de normas o especificaciones nacionales. Esto
sencillamente no basta.
Por ello debe hacerse hincapié en la orientación hacia el consumidor.
Hasta ahora los fabricantes han pensado que les hacen un favor a los
consumidores vendiéndoles sus productos. Lo cual puede denominarse como
una “salida de productos”. La propuesta japonesa es un sistema
diametralmente opuesto, en el cual de lo que se trata es de “entrar al
mercado” donde los requisitos del consumidor son los primordiales. El
enfoque consiste en estudiar las opiniones y requisitos de los
consumidores y que los tengan en cuanta al diseñar, manufacturar y
vender sus productos. Al desarrollar un nuevo producto, el fabricante
debe prever los requisitos y las necesidades de los consumidores.
La interpretación de calidad no se limita meramente a la calidad del
producto, sino que comprende la calidad del trabajo, la calidad del
servicio, la calidad de la información, la calidad del proceso, la
calidad de la división, la calidad del personal, la calidad del sistema,
la calidad de la empresa, la calidad de los objetivos, etc. El enfoque
japonés es controlar la calidad en todas sus manifestaciones.
El producto por más buena calidad que posea no podrá satisfacer al
cliente si el precio es excesivo. Para los japoneses no puede definir la
calidad sin tener en cuenta el precio. Esto cobra importancia al planear
y diseñar la calidad, y de ahí la necesidad de eliminar los desperdicios
y despilfarros que incrementan innecesariamente los costos. Hay que
esforzarse siempre por ofrecer un producto de calidad justa a un precio
justo y en la cantidad justa (de ahí el objetivo del Kaizen en lograr la
optimización de QCD –calidad, costo, entrega).
Hacer control de calidad significa:
1. Emplear el control de calidad como base
2. Hacer el control integral de costos, precios y utilidades.
3. Controlar la cantidad (volumen de producción, de ventas y de
existencias) así como las fechas de entrega.
Cuando todas las divisiones y todos los empleados de una empresa
participan en el control de calidad, deben aplicar este control en su
sentido más amplio, que incluye el control de costos y de cantidades. De
lo contrario no se podrá lograr un buen control de calidad, ni siquiera
en su sentido más estrecho.
El control de calidad se hace para lograr aquella calidad que cumpla los
requisitos de los consumidores. El primer paso es saber el verdadero
significado del concepto de calidad.
7. La revolución conceptual
Es menester transformar la mentalidad gerencial en lo atinente a
concentrar la atención y el esfuerzo en:
1. Primero la calidad; no las utilidades a corto plazo.
2. Orientación hacia el consumidor; no hacia el productor. Pensar desde
el punto de vista de los demás.
3. El proceso siguiente es su cliente: hay que derribar las barreras del
seccionalismo.
4. Utilizar datos y números en las presentaciones; utilización de
métodos estadísticos.
5. Respeto a la humanidad como filosofía administrativa: administración
totalmente participante.
6. Administración interfuncional.
Si una empresa sigue el principio de buscar “primero la calidad”, sus
utilidades aumentarán a la larga, mientras que si persigue la meta de
lograr utilidades a corto plazo, perderá competitividad en el mercado
internacional y a la larga sus ganancias disminuirán.
La gerencia que hace hincapié en la calidad ante todo, ganará paso a
paso la confianza de la clientela y verá crecer sus ventas
paulatinamente, incrementando su participación en el mercado.
Las empresas deben fabricar productos y brindar los servicios que los
consumidores desean y compran gustosos. El propósito del CC es llevar a
la práctica esta idea básica.
En las empresas es fundamental acabar con el seccionalismo. El control
de calidad no podrá ser completo sin una aceptación total de dicho
enfoque. Es indispensable que el personal de la empresa pueda hablar con
total libertad y franqueza a los demás, ese es el espíritu del CC.
Deben presentarse los hechos y datos empleado métodos estadísticos. Los
hechos son importantes y su importancia debe reconocerse con claridad:
dando esto por sentado, se procede a expresarlos con cifras exactas. El
paso final consiste en utilizar métodos estadísticos para analizar los
hechos, lo cual permite hacer cálculos, formar juicios y luego tomar las
medidas del caso.
Lo primero de todo es examinar los hecho. Un error común entre los
profesionales es aferrarse a una idea preconcebida y jugar con las
cifras para hacerlas concordar con ella, haciendo caso omiso de los
hechos. El siguiente paso consiste en convertir los hechos en datos o
cifras.
El principio fundamental de una administración acertada es permitir que
los subalternos aprovechen la totalidad de sus capacidades. La industria
pertenece a la sociedad. Su meta básica es dedicarse a administrar en
torno a personas. Todos los que tengan algo que ver con la empresa deben
sentirse cómodos y contentos con la empresa y deben estar en capacidad
de aprovechar sus facultades y de realizar su potencial personal.
El término humanidad implica autonomía y espontaneidad. Las personas no
son como animales o máquinas. Tienen su propia voluntad y hacen las
cosas de manera voluntaria sin que nadie se lo tenga que indicar. Tienen
discernimiento y siempre están pensando. La gerencia basada en la
humanidad es un sistema que estimula el florecimiento de un potencial
humano ilimitado.
8. Los fabricantes del Japón
Estos empresarios trabajan duro para conseguir mejorar sus empresas
porque temen que si no lo hacen bien su compañía pierda la carrera y
vaya a la bancarrota. Las industrias tienen la libertad de comprometerse
con el control de calidad. Es una decisión de la directiva. En nuestra
economía capitalista también existe la libertad de fracasar ante la
competencia y la libertad de quebrar. Una empresa que sea derrotada en
costos y calidad no es susceptible de despertar grandes simpatías. Hace
sólo 30 años “made in Japan” era sinónimo de productos baratos y
defectuosos, pero debido al gran esfuerzo para mejorar y controlar la
calidad, actualmente los productos japoneses son considerados los
mejores del mundo. Los japoneses han logrado el óptimo de calidad en
todas sus industrial. “No hay ninguna empresa ni tipo de industria que
no pueda comprometerse con el control de calidad y beneficiarse del
mismo”.
9. Directivos – Aptitudes necesarias
Una organización puede cambiar y mejorar en forma ostensible y continua
si directivos capaces asumen el mando.
En primer lugar deben poseer conocimiento especializados, un director
necesita conocimientos básicos sobre el proceso de producción. Es lo que
se espera de todo el mundo, y cuanto más alto es la pirámide de la
empresa esté, más conocimientos debe tener.
Conocimientos generales: no importa lo bueno que sea en su campo, sin
conocimientos generales un director puede ser considerado como “un loco
de su propia especialización”.
Entusiasmo: no importa que se tengan buenos conocimientos generales y
especializados, una persona falta de entusiasmo no está en condiciones
de llegar a ser un director. Debe poseer el suficiente espíritu de lucha
para poder inspirar a sus subordinados.
Sentido común: una persona bien informada y motivada que carezca de
sentido común es probablemente el peor tipo de director.
Trabajo en equipo: el director debe tener la capacidad de trabajar en
equipo. El trabajo en equipo significa estar preparado para lograr el
crecimiento de la organización como un todo.
Imparcialidad: los subordinados siempre son conscientes de cómo los
considera su director. Si han sido tratados injustamente, están menos
motivados para hacer su trabajo. Cuanto más alto esté un directivo en la
pirámide de la empresa, más importancia debe dar al hecho de tratar
equitativamente a los subordinados.
Comprensión: es la capacidad de captar rápidamente y con precisión lo
que otra persona está diciendo. Los subordinados están dispuestos a
prestar ayuda en los momentos difíciles en la medida en que sientan que
lo que ellos ofrecen es comprendido y apreciado.
Poder de persuasión: no importa lo bueno que sea un plan, si un
directivo es incapaz de persuadir a los demás para que lo adopten, no
irá a ninguna parte. Sin capacidad de hablar persuasivamente es
imposible dirigir gente.
Estabilidad: cuando un directivo carece de confianza en sí mismo, los
subordinados pueden no saber cómo actuar. Un directivo perderá
subordinados a no ser que pueda alcanzar sus objetivos sin cesar,
prescindiendo de los comentarios negativos y de las críticas.
Intrepidez: poner en ejecución un plan requiere intrepidez. Incluso
cuando surjan dificultades, los subordinados seguirán el ejemplo de un
directivo intrépido.
Buena salud: un directivo debe gozar de buena salud para dirigir y dar
ejemplo a los demás.
Responsabilidad: nunca culpe a los subordinados por un error; asuma la
responsabilidad usted mismo. Y se apropie de sus aciertos; en lugar de
ello reconozca su éxito.
Sensibilidad: las buenas relaciones humanas comienzan con la
sensibilidad ante los sentimientos de los demás.
Para los directivos japoneses practicantes del kaizen, no importa a
cuántas conferencias sobre control de calidad se asista, ni importa
cuantos libros sean leídos, puede llegar a saberse tan poco sobre
control de calidad como alguien que no sepa nada en absoluto. El control
de calidad es un disciplina que sólo puede llegar a dominarse mediante
la práctica. La manera de aprender es ir a los lugares de trabajo y
empezar a trabajar para eliminar uno o dos defectos.
En el control total de la calidad de una empresa, la participación no
será completa si sólo están involucrados los trabajadores y no los
directivos. La participación de estos últimos debe consistir en algo más
que simplemente decidir la introducción del control de calidad y cargar
con la responsabilidad última. La participación debe ser algo más que
una formalidad. Los altos directivos sin duda deben tomar la decisión y
prestar el apoyo necesario. Pero además de esto, los altos directivos
deben ser los primeros en poner en práctica el control de calidad, para
fomentar una cultura (shafu) que respete la calidad.
Las auditorías internas o los estudios dirigidos a comprobar la
efectividad del control de calidad demuestran que siempre que éste ha
tenido éxito, el ingrediente esencial ha sido la participación activa de
los altos directivos. El compromiso de los directivos con el control de
calidad ha sido el factor clave del éxito en Japón.
10. La filosofía Kaizen
La estrategia de kaizen es el concepto de más importancia en la
administración japonesa. Kaizen significa “el mejoramiento en marcha que
involucra a todos –alta administración, gerentes y trabajadores”. Kaizen
es asunto de todos.
El concepto kaizen es vital para entender las diferencias entre los
enfoques japonés y occidental de la administración. Así pues el kaizen
es una forma de pensar orientada a los procesos en contraposición a la
innovación occidental y al pensamiento orientado a los resultados.
Kaizen genera el pensamiento orientado al proceso, ya que los procesos
deben ser mejorados antes de que se obtengan resultados mejorados.
El kaizen comienza reconociendo que cualquier compañía tiene problemas,
kaizen los soluciona estableciendo una cultura empresarial, en la cual
todos pueden admitir libremente estos problemas. La función de la
administración es hacer un esfuerzo constante para proporcionar mejores
productos a precios más bajos. La estrategia de kaizen ha producido un
enfoque de sistemas y herramientas para la solución de problemas que
puede aplicarse para la realización de este objetivo.
La mayoría de las compañías afirman que la administración debe dedicar
cuando menos el 50% de su atención a kaizen.
Otro aspecto importante de kaizen ha sido su énfasis en el proceso.
Kaizen ha generado una forma de pensamiento orientada al proceso y un
sistema administrativo que apoya y reconoce los esfuerzos de la gente
orientada al proceso para el mejoramiento.
La filosofía de kaizen supone que nuestra forma de vida –sea nuestra
vida de trabajo, vida social o vida familiar- merece ser mejorada de
manera constante. El mensaje de la estrategia es que no debe pasar un
día sin que se haya hecho alguna clase de mejoramiento en algún lugar de
la compañía.
El punto de partida para el mejoramiento es reconocer la necesidad, si
no se reconoce ningún problema, tampoco se reconoce la necesidad de
mejoramiento. La complacencia es el archienemigo de kaizen.
Kaizen enfatiza el reconocimiento del problema y proporciona pistas para
la identificación de los mismos. Una vez identificados estos, los mismos
deben ser resueltos. Kaizen también es un proceso para la resolución de
problemas. El mejoramiento alcanza nuevas alturas con cada problema que
se resuelve.
El kaizen trata de involucrar a los empleados a través de las
sugerencias. El objetivo es que los trabajadores utilicen tanto sus
cerebros como sus manos.
“Lo único que una empresa puede ofrecer a sus clientes es la calidad”;
razón por la cual la calidad es primero, no las utilidades. La calidad
es la única forma de permanecer competitivos y servir al cliente. Los
esfuerzos para mejorar la calidad llevan en forma automática al
mejoramiento de la productividad.
El mejoramiento por el bien del mejoramiento es la forma más segura de
fortalecer la competitividad general de la compañía. Si se cuida la
calidad, las utilidades se cuidan por si mismas.
Los elementos básicos que deben administrarse en una empresa son la
calidad, la cantidad, el tiempo de entrega, la seguridad, el costo y la
moral del empleado.
Según el kaizen, cualquier proceso de trabajo tiene desviaciones al
principio, y se necesita el esfuerzo para estabilizar el mismo.
El concepto de kaizen significa que todos, no importa cual sea su título
o puesto, deben admitir con sinceridad cualesquier error que hayan
cometido o fallas que existan en su trabajo, y tratar de hacer un
trabajo mejor la siguiente vez. El progreso es imposible sin la facultad
de admitir los errores. Cuanto mejor se acepten los errores, más
rápidamente se aprenderán de ellos para hacerlo bien la próxima vez.
Según la filosofía kaizen, “los errores son grandes momentos en nuestra
existencia, pues crean oportunidades para el crecimiento”.
No puede haber mejoramiento en donde no hay estándares. El punto de
partida de cualquier mejoramiento es saber con exactitud en dónde se
encuentra uno. La estrategia de kaizen hace esfuerzos sin límites para
el mejoramiento. El kaizen es un reto continuo a los estándares
existentes. Para el kaizen sólo existen los estándares para ser
superados por estándares mejores. “Cada estándar, cada especificación, y
cada medición claman por una constante revisión y mejoría”.
Para los administradores japoneses “ninguno de nosotros es tan
inteligente como todos nosotros”. Es una forma de subrayar la enorme
importancia del trabajo en equipo. En el mundo de hoy hay abundante
tecnología, muchos empresarios, mucho dinero, mucho capital a invertir.
Lo que escasea son los grandes equipos. La inteligencia social tiene una
importancia inmensa para triunfar en un mundo donde el trabajo se hace
en equipo y los grandes equipos hacen la diferencia.
Cada vez tiene más importancia la red de trabajo o el equipo de personas
al que pueda recurrirse para obtener información y pericia. Se ha
llegado a depender de la mente grupal como nunca antes.
Al respeto “el todo nunca equivale a la suma de sus partes, es más o es
menos, según sus individuos trabajen juntos bien o mal”.
El trabajo y los deportes tienen muchas cosas en común. En la industria
moderna es fundamental la armonía entre los componentes de un grupo,
como en el trabajo en equipo. Así pues en una carrera de remos con ocho
palistas por embarcación, un equipo de baloncesto, o un equipo de
fútbol, la clave del éxito o el fracaso está en el trabajo en equipo. La
fabricación también se desenvuelve mediante el trabajo en equipo. La
idea es el trabajo en equipo; no el número de productos terminados por
la línea en conjunto.
El punto de partida de kaizen es identificar los desperdicios o
despilfarros. Combatir los desperdicios de recursos financieros, de
espacio, de tiempo, de recursos humanos, de material es fundamental, y
para ello es menester concientizar tanto a los directivos como al
personal para detectar dichas “mudas” (desperdicios) y eliminarlas.
Cambiar la disposición de la planta para mayor eficiencia es una de las
máximas prioridades y esfuerzos de kaizen, los cuales se dirigen a
reducir las bandas transportadoras o a eliminarlas por completo.
La administración de la planta debe empeñarse en los cinco objetivos de
fabricación siguientes:
1. Lograr la máxima calidad con la máxima eficiencia.
2. Mantener un inventario mínimo.
3. Eliminar el trabajo pesado.
4. Usar las herramientas e instalaciones para maximizar la calidad y
eficiencia, y minimizar el esfuerzo.
5. Mantener una actitud de mente abierta e inquisitiva para el
mejoramiento continuo, basado en el trabajo de equipo y en la
cooperación.
Los aspectos antes mencionados son esenciales a los efectos de lograr
poner en práctica el sistema Just in Time. Sistema que considera al
exceso de producción (sobreproducción) y al exceso de inventarios como
los enemigos centrales de los procesos productivos y de la rentabilidad
de las empresas.
Dentro del esquema del Just in Time se subrayan como ventajas
fundamentales de su aplicación:
1. Acortamiento del tiempo de entrega
2. Reducción del tiempo dedicado a trabajos de no procesamiento
3. Inventario reducido
4. Mejor equilibrio entre diferentes procesos
5. Aclaración de problemas
El kaizen cubre el especto total de los negocios, principiando con la
forma de operar del trabajador en el taller, moviéndose hacia la
maquinaria y por último efectuando mejoras en los sistemas y
procedimientos.
El kaizen resalta la importancia de la simplicidad, el cual es
importante como valor deseado. La simplicidad es aún más importante como
hábito mental permanente, como estilo de pensamiento. Para ello es
menester conceder valor a la simplicidad, tener la determinación de
buscar la misma, es menester desafiar los elementos existente y tener
ideas claras de los objetivos buscados.
El kaizen reconoce que un hábito aprendido se puede desaprender,
cambiándolo por otro más efectivo con tiempo y esfuerzo. El cambio
profundo requiere la recomposición de hábitos arraigados en el pensar,
en el sentir y en la conducta.
El punto de partida de kaizen es que el trabajador adopte una actitud
positiva hacia el cambio y mejoramiento de la forma en que trabaja.
El kaizen da gran importancia al mantenimiento de las máquinas y a la
limpieza del lugar de trabajo. El barrido, limpieza y otras faenas de
aseo deben ser el punto de partida para todas las actividades de
mejoramiento. Una vez que los trabajadores adquieren el hábito del
mantenimiento y limpieza de su lugar de trabajo, han adquirido
disciplina. Los trabajadores se enorgullecen de su entorno de trabajo
nítido y limpio. La moral es más elevada y tienen lazos más estrechos
con su equipo con el que trabajan.
El kaizen principia con un problema o, con más precisión, con el
reconocimiento de que existe un problema. Si no existen problemas, no
hay potencial para el mejoramiento. Recurriendo al pensamiento positivo,
podemos convertir cada problema en una valiosa oportunidad para el
mejoramiento. Cuando existe un problema, hay potencial para el
mejoramiento. “El punto de partida en cualquier mejoramiento es
identificar el problemas, siendo éstos las llaves del tesoro oculto”.
Para el kaizen nunca debe discutirse el problema de un cliente, siempre
es la oportunidad de mejorar para el cliente. Lo peor que una persona
puede hacer es ignorar o tapar un problema.
11. La reducción de costes como objetivo del Jus in Time
Frecuentemente se utiliza la palabra “eficiencia” cuando hablamos de
producción, administración y negocio. Eficiencia en la industria moderna
y en los negocios en general, significa reducción de costes.
En las actuales industrias competitivas el beneficio puede obtenerse
sólo con la reducción de costes. Cuando aplicamos el principio de
costes, el precio de venta es igual al beneficio más es coste real,
haciendo responsable al consumidor de cada uno de los costes. Este
principio no tiene cabida en la competitividad industrial actual.
Los productos son seleccionados por consumidores imperturbables en
mercados libres y competitivos, donde el coste de fabricación de un
producto no tiene ninguna importancia. La cuestión es si el producto
tiene o no algún valor para el comprador. Si se establece un precio alto
acorde con el coste de fabricación, los consumidores simplemente lo
rechazarán. La reducción de costes será el objetivo de los fabricantes
de productos de consumo que intenten sobrevivir en el mercado actual.
Para lograrlo no existe una fórmula mágica, se necesita un sistema de
gestión integral que desarrolle la habilidad humana hasta su plena
capacidad a fin de mejorar la creatividad y la prosperidad, utilizando
las herramientas y maquinarias correctamente, y eliminando cualquier
coste improductivo.
El establecimiento de un flujo de producción y una forma de mantener la
continuidad en el suministro de materias primas desde el exterior para
la fabricación de piezas, es la base sobre la que basa el nuevo sistema
productivo. En relación directa con ello cabe subrayar que no hay
pérdida más terrible que la del exceso de producción. Las empresas
actuales deben proveerse sólo de lo que necesitan, cuando lo necesitan y
en la cantidad que necesitan. Ello requiere de una revolución de las
conciencias, un cambio de actitud y paradigmas por parte de los
empresarios.
Cuando se piensa en la eliminación de costes improductivos, debe tenerse
debidamente en cuenta los siguientes puntos:
1. La mejora del rendimiento tendrá sentido sólo cuando vaya ligado a la
reducción de costes. Para conseguirlo, debemos empezar produciendo
únicamente lo necesario con la mano de obra mínima.
2. Debe observarse el rendimiento de cada operario y de cada línea.
Después debe procederse a analizar a los operarios como un grupo, y el
rendimiento de la planta en su totalidad (todas las líneas). Este
rendimiento deberá ser mejorado en cada paso y, al mismo tiempo, para la
totalidad de la planta como unidad.
Procediendo sistemática y metódicamente a la eliminación de los
siguientes costes podrá mejorarse en un amplio margen el rendimiento
operativo.
1. Costes improductivos por exceso de producción
2. Costes improductivos en el tiempo de los trabajadores parados
3. Costes improductivos por el transporte
4. Costes improductivos del procesamiento en sí mismo
5. Costes improductivos por el exceso de inventario
6. Costes improductivos por actividades carentes de valor agregado
7. Costes improductivos en la fabricación de productos defectuosos
8. Costes improductivos por las falencias de diseño del producto o
servicio
El sistema Just in Time es un método para eliminar a conciencia los
costes improductivos y aumentar el rendimiento. Las improductividades
están constituidas por todas aquellas actividades que sólo incrementan
los costes sin añadir valor(por ejemplo, los excedentes de personal,
stock y equipos), cuando hay demasiados trabajadores, equipos y
productos, sólo se consigue el incremento del coste y la pérdida
secundaria. Así pues se hay demasiados trabajadores, se recurre a
trabajos innecesarios que, a su vez, incrementan el consumo de potencia
y materiales. Esto constituye una pérdida secundaria.
La mayor de las improductividades es el exceso de stock. Si hay
demasiado stock para almacenar en la planta, deben construirse
almacenes, contratar trabajadores para transportar las mercancías a este
almacén y comprar carretillas de transporte para los trabajadores. Luego
debe sumarse la necesidad de personal para controlar el stock y
prevengan su alteración. A ello habrá que sumar entre otros, costes
financieros y de seguros.
12. La importancia de mejorar
Existe una gran diferencia de actitud entre las empresas centradas en la
mejora continua y aquellas que no lo aplican. En las primeras se han
venido acostumbrando a pensar que el precio de venta baja con el
transcurso del tiempo, en tanto que en las segundas piensan que se puede
aumentar los mismos cada año. La forma en que operan las primeras es
concentrando su energía en la mejora y la creatividad. Aunque el trabajo
físico siempre es limitado, el trabajo creativo no tiene limitaciones.
De tal forma el efecto de los aumentos de costes del material se puede
eliminar reduciendo desechos y pérdidas y mejorando el diseño. El costo
de mantenimiento de maquinaria se puede reducir mediante el trabajo de
prevención y mejoramiento. En la oficina, las ideas de mejoras pueden
reducir el papeleo rutinario y las llamadas telefónicas. Si la gente no
trata de mejorar diciendo que está demasiado ocupada realizando trabajos
de rutina, los problemas no solamente continuarán sino que generarán
otros problemas y los costes subirán. Todo el personal en la empresa
debe participar en las actividades de mejoramiento. Si esas actividades
se limitan únicamente a una parte de la compañía, sólo se arreglarán una
parte de los problemas.
A los efectos de evitar el círculo vicioso de los aumentos de costos,
cada sección debe hacer una lista de los problemas que afectan el
trabajo que realiza. Una vez ordenados estos, desde el más fácil hasta
el más difícil, se pueden asignar a estos a distintos equipos de trabajo
a los efectos de su supresión.
13. Bibliografía
Murata, Kazuo y Harrison, Alan – Como implantar en Occidente los métodos
japoneses de Gerencia – Legis – 1991
Ohno, Taiichi – El Sistema de Producción Toyota – Gestión 2000 – 1991
Karatsu, Jaime – CTC: La sabiduría japonesa – Gestión 2000 – 1991
Ishikawa, Kaoru - ¿Qué es el control total de calidad? – Norma – 1988
Imai, Masaaki – Cómo implementar el Kaizen en el sitio de trabajo –
McGraw Hill – 1998
Imai, Masaaki – Kaizen – CECSA – 1999
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