1. Introducción
Taylor es el fundador del movimiento conocido como organización
científica del trabajo. El pensamiento que lo guía es la eliminación de
las pérdidas de tiempo, de dinero, etc, mediante un método científico.
Afirma que "el principal objetivo de la administración debe ser asegurar
el máximo de prosperidad, tanto para el empleador como para el
empleado". Para el empleador, el máximo de prosperidad no significa la
obtención de grandes beneficios a corto plazo, sino el desarrollo de
todos los aspectos de la empresa para alcanzar un nivel de prosperidad.
Para el empleado, el máximo de prosperidad no significa obtener grandes
salarios de inmediato, sino un desarrollo personal para trabajar
eficazmente, con calidad y utilizando sus dones personales. Taylor hace
una distinción entre producción y productividad: "la máxima prosperidad
es el resultado de la máxima productividad que, depende del
entrenamiento de c/u". Consciente de la oposición entre obreros y
empleadores, da la siguiente explicación:
Existe una falsa creencia, de que un aumento de la producción traerá el
desempleo,
Algunos malos sistemas de administración obligan al obrero a limitar su
producción para proteger sus intereses pues, cuando él aumenta su ritmo
de trabajo, el patrón se las arregla para no aumentarle su salario,
Hay métodos de trabajo desastrosos que desperdician los esfuerzos de los
obreros que reciben poca ayuda y pocos consejos por parte de la
dirección.
El objetivo de la organización científica del trabajo (OCT) es derribar
esos obstáculos y descubrir los métodos más eficaces para realizar una
tarea y dirigir a los obreros: la "cooperación estrecha, íntima,
personal, entre la administración y los obreros es la esencia misma de
la OCT". "Lo que los trabajadores piden a sus empleadores es un salario
elevado, y lo que los empleadores desean son bajos costos de producción
la existencia o la ausencia de estos 2 elementos constituye el mejor
indicio de una buena o de una mala administración".
Taylor enunció 4 principios de administración científica:
Estudio científico del trabajo, debe ser realizado por un equipo de
especialistas; ese estudio dará lugar a la creación de una oficina o
servicio de métodos de trabajo. Se definirán los procesos operativos más
económicos y se establecerá la cantidad de trabajo que debe realizar un
obrero colocado en condiciones óptimas; si el obrero obtiene esa
cantidad deberá percibir un salario muy alto.
Selección científica y entrenamiento obrero. Taylor recomienda una
selección sistemática según las aptitudes y estima que, cualquier
trabajador puede resultar excelente para por lo menos un puesto de
trabajo.
Unión del estudio científico del trabajo y de la selección científica
del trabajador, "se trata de que los obreros apliquen la ciencia" y es
allí donde fracasan muchos dirigentes y no los obreros, porque los 1eros
no quieren cambiar sus métodos,
Cooperación entre los dirigentes y los obreros; "el trabajo y la
responsabilidad del trabajo se dividen de manera casi igual entre
dirigentes y obreros".
Al decir ciencia, Taylor se refiere a la observación y la medición
sistemáticas.
El trabajo de un capataz abarca funciones diferentes y para que esté
bien hecho su trabajo su trabajo, este debe estar dividido entre varios
especialistas, lo que significa abandonar, el principio de la unidad de
mando. Taylor llama a ese sistema administración funcional. Formula el
principio de la gestión por excepciones: las relaciones de producción no
deben abarcar más que aquello que no respeta los estándares.
Taylor postuló que su método se aplicaba a todas las actividades
humanas, no provocaba desempleo y aumentaba la remuneración y la
formación profesional de los obreros.
Buscamos al hombre que conozca su oficio y pueda ser utilizado; el
hombre que ha sido formado por los demás. Cuando comprendamos que
nuestro deber, como nuestra oportunidad, reside en cooperar en instruir
y formar este hombre competente, en lugar de buscar el hombre formado
por los demás, nos hallaremos en el camino que conduce a un mayor
rendimiento nacional.
En el pasado, la teoría afirmaba que cuando se había conseguido el
hombre conveniente, podía dejársele sin ningún riesgo la elección de los
métodos. En el futuro deberá comprenderse que nuestros jefes de
industrias deben ser instruidos correctamente, y que no hay hombre, que
con el antiguo sistema de administración personal pueda tener la
esperanza de competir con un n° de hombres comunes, pero bien
organizados y que sepan coordinar sus esfuerzos.
En el pasado, el hombre lo era todo; en el futuro, el sistema debe ser
lo principal. El 1er propósito de todo sistema debe ser formar hombres
de 1era clase; y bajo una administración sistemática el mejor hombre
alcanzará la cima con más seguridad y rapidez.
2. Fundamentos de la Administración Científica
Identidad de los intereses del patrón y del obrero
El principal propósito de la administración debiera consistir en
asegurar el máximo de prosperidad al empleador, unido al máximo de
prosperidad para c/ empleado.
Las palabras "máximo de prosperidad" son usadas, para significar grandes
dividendos para la cía y, el desarrollo de c/ rama del negocio a su más
alto grado de perfección, de manera que la prosperidad pueda ser
permanente.
El máximo de prosperidad para c/ empleado significa salarios más altos
de los que reciben y, el desarrollo de c/ hombre a su estado de máxima
eficiencia, de manera que pueda efectuar, el trabajo más apropiado a su
capacidad natural.
Los hombres consideran que los interese fundamentales de los empleados y
los patrones son antagónicos. La administración científica se fundamenta
en la convicción de que los verdaderos intereses de ambos son idénticos,
que la prosperidad del patrón no puede existir a menos que vaya
acompañada de la prosperidad para el empleado, y que es posible dar al
obrero lo que más desea –altos salarios- y al patrón lo que más busca:
mano de obra barata.
Cuando un hombre trabaja solo la mayor prosperidad puede existir cuando
dicho individuo ha alcanzado su más alto grado de eficiencia; cuando
rinde su mayor producción diaria.
La mayor prosperidad permanente para el obrero, unida a la mayor
prosperidad para el patrón, solo pueden ser alcanzadas cuando el trabajo
del establecimiento se hace con el menor gasto combinado de esfuerzo
humano, de materia prima, etc. La mayor prosperidad solo puede existir
como resultado de la mayor productividad de los hombres y de las
máquinas del establecimiento, cuando c/ hombre y c/ máquina están
rindiendo l mayor producción posible.
El propósito más importante de los obreros, como de los jefes de
administración, debe ser la capacitación y desarrollo de las facultades
de c/ individuo, de manera que pueda efectuar, al ritmo más rápido y con
el máximo de eficiencia, el trabajo que mejor convenga a sus aptitudes
naturales.
Limitación de la producción
Trabajar menos de lo que se debe, trabajar despacio, es universal en los
establecimientos industriales.
La producción de c/ hombre y de c/ máquina puede aumentar hasta el doble
si se combaten la lentitud del trabajo y la "simulación de trabajo", y
armonizando las relaciones entre patrón y empleado de manera tal que c/
obrero trabaje lo mejor y más rápidamente posible bajo las indicaciones
y con la ayuda de la dirección.
La eliminación de la "simulación de trabajo" y de las diversas causas de
trabajo lento rebajaría el costo de producción, y el mercado interno y
externo se ampliarían, y se podría competir con los rivales. Ello
eliminaría una de las causas de ntras dificultades sociales: la falta de
empleo y la pobreza, tendría un efecto permanente y de mayor alcance
sobre estas dificultades. Ello aseguraría salarios más altos y haría
posible menos horas de labor y mejores condiciones de trabajo y de vida.
¿Cuál es la causa de que los hombres hagan lo contrario, y aún cuando
tienen las mejores intenciones, su trabajo se halla lejos de alcanzar su
máximo rendimiento?
Existen 3 causas:
El sofisma, de que un aumento material en la producción de c/ obrero o
c/ máquina traerá como resultado, que un n° de hombres quede sin
trabajo.
Los sistemas deficientes de administración empleados, que obligan, a que
c/ obrero simule trabajar, para proteger sus intereses.
Los métodos empíricos, que se aplican en todos los oficios y que
ocasionan el derroche del esfuerzo de los obreros.
Primero: la mayoría de los obreros cree que si trabaja con su máximo de
rapidez haría una gran injusticia a todo el gremio al causar la
desocupación de mucho de sus camaradas, la historia del desarrollo de c/
oficio demuestra que tuvo mejora, se produce trabajo para más hombres.
La rebaja del precio de cualquier artículo trae como resultado un
aumento de la demanda.
Casi todas las uniones gremiales han confeccionado reglas que tienen
como propósito restringir la producción de sus obreros. Por c/ individuo
a quien se le hace trabajar con exceso, hay cientos que trabajan día a
día menos de lo que deben y que por esta razón ayudan a establecer
condiciones que a la larga traerán como resultado salarios bajos.
Segundo: la ignorancia de los patrones respecto del tiempo correcto en
que debe hacerse tal o cual trabajo favorece la dependencia del obrero a
la "simulación de trabajo".
Esta simulación de trabajo proviene de 2 causas. 1°: del instinto y la
tendencia natural de los hombres a despreocuparse y buscar la comodidad
(holgazanería innata) 2°: de razonamientos confusos nacidos de sus
relaciones con otros obreros (holgazanería sistemática).
La tendencia del obrero común en todos los oficios es la de trabajar con
un ritmo lento y tranquilo.
Hay hombres de energía, vitalidad y ambición extraordinarias, que,
eligen el ritmo más rápido, establecen sus propias normas y trabajan
fuerte, aun cuando esto vaya contra sus propios intereses. Pero estos
hombres sirven para hacer resaltar, la tendencia de la generalidad de
los hombres.
Esta tendencia a hacer las cosas con comodidad aumenta al reunirse un n°
de hombres para efectuar un trabajo similar con una tarifa corriente de
salarios por día.
Bajo este plan los obreros mejores, aminoran su ritmo amoldándolo al de
los peores. Cuando un hombre enérgico trabaja varios días al lado de un
perezoso, la lógica del razonamiento es incontrovertible.
La pereza natural de los hombres es grave, pero el mayor mal que sufren
los obreros y los patrones es la simulación sistemática del trabajo.
La mayor parte de la simulación sistemática del trabajo es hecha por los
hombres con el objeto de mantener a sus patrones en la ignorancia con
respecto a la rapidez con que podría ser ejecutado el trabajo.
Las causas de este estado de cosas residen en que los patrones
determinan una suma máxima que creen justo abonar por día a c/ categoría
de obreros, ya sea que estos trabajen por día o por pieza.
C/ obrero se entera cual de estas cantidades corresponden a su caso, y
comprende que si su patrón se persuade de que un hombre es capaz de
hacer más trabajo que él, encontrará alguna manera de obligarle a
hacerlo mediante un pequeño aumento del salario, o sin ningún aumento.
Los patrones saben la cantidad de trabajo que puede hacerse en un día.
El patrón tendrá la certeza de que un trabajo dado puede ser hecho más
rápidamente de lo que se venía haciendo, pero rara vez se ocupará de
tomar medidas para favorecer a sus obreros a que lo hagan en el menor
tiempo posible.
El interés de c/ obrero consistirá en que ningún trabajo se lleve a cabo
con más rapidez que hasta entonces.
Con el mejor sistema de remuneración por jornada, si se llevan registros
de la cantidad de trabajo hecho por c/ hombre y de su rendimiento, y
cuando el salario de c/ hombre es aumentado a medida que mejora
despidiendo a aquellos que no logran alcanzar un cierto standard,
tomando en su lugar a un nuevo n° de obreros, podría ser eliminadas la
holgazanería natural como la simulación sistemática de trabajo. Esto
puede hacerse cuando los hombres están convencidos de que no existe la
intención de establecer el trabajo por pieza, y es casi imposible hacer
creer esto a los obreros cuando la tarea es de tal naturaleza que ellos
saben que el trabajo por pieza puede ser implantado. El temor de centrar
un precedente que pueda ser usado como base para el trabajo por pieza
hará que simulen trabajar tanto como sea posible.
Es bajo el sistema de trabajo por pieza cuando se desarrolla a la
perfección el arte de simulación sistemática de trabajo. Cualquier
obrero, después que el precio por pieza de su trabajo ha sido rebajado
como resultado de haber trabajado más intensamente y aumentando su
producción, se apartará del punto de vista de su patrón y se obstinará
en evitar toda nueva reducción de la tarifa, siempre que la simulación
de trabajo pueda evitarla. Para el carácter del obrero. La simulación de
trabajo implica un intento de despistar y engañar a su patrón, por lo
cual muchos obreros rectos y leales se ven obligados a volverse
hipócritas. El patrón es visto como un antagonista, y la confianza que
debiera existir entre el jefe y sus subordinados, el entusiasmo, el
sentimiento de que todos ellos están trabajando para el mismo fin y
tendrán participación en los resultados faltan por completo.
Este antagonismo, llega a ser tan marcado en muchos casos en los
obreros, que cualquier proposición hecha por sus patrones, es mirada con
desconfianza, y la simulación de trabajo llega a ser un hábito tan fijo
que los obreros se afanan por restringir la producción de las máquinas
que conducen, aun cuando un gran aumento en la producción no les
ocasione recargo de trabajo.
Tercero: el ahorro del tiempo y el aumento en la producción que se
obtienen mediante la eliminación de los movimientos innecesarios y la
sustitución de los movimientos lentos e ineficientes por movimientos
rápidos, solamente pueden ser comprendidos después que uno ha visto la
mejora que resulta de un estudio completo del movimiento y el tiempo
realizado por un hombre competente.
Necesidad del estudio científico de las condiciones del trabajo
Como los obreros de todos los oficios han aprendido los detalles de su
trabajo por la observación de los obreros ya formados, existen muchas
maneras de hacer la misma cosa, y hay una gran variedad de los
implementos usados para c/ clase de trabajo. Entre los diversos métodos
y herramientas usados en c/ tarea existen siempre un método y una
herramienta más rápidos y mejores que los demás. Este mejor método y esa
mejor herramienta sólo pueden ser descubiertos a través de un estudio y
análisis científico de todos los métodos y herramientas en uso,
juntamente con un estudio de los detalles, de los movimientos y del
tiempo. Esto implica el reemplazo gradual de los métodos empíricos por
métodos científicos en todas las partes mecánicas.
La ciencia que rige los actos de c/ obrero es tan complicada que el
obrero más competente es incapaz, de comprender esta ciencia sin la guía
y ayuda de sus jefes y camaradas. El trabajo debe ser efectuado de
acuerdo con leyes científicas, es necesario que haya una división
equitativa de la responsabilidad entre la dirección y los obreros.
Aquellos que desempeñan funciones directivas, y cuyo deber es
desarrollar esta ciencia, deben guiar y ayudar al obrero, y asumir, una
parte mayor de responsabilidad que la asumida por la administración bajo
los sistemas antiguos.
Para hacer ejecutar el trabajo de acuerdo con leyes científicas, la
dirección debe estudiar y ejecutar parte del trabajo que ahora se confía
a la iniciativa de los obreros; todas las operaciones del taller
debieran ser precedidas por uno o más actos preparatorios de la
dirección que permitan al obrero hacer su trabajo mejor y más rápido. Y
c/ obrero debiera ser instruido diariamente por sus superiores y recibir
de éstos ayuda.
Esta cooperación personal estrecha e íntima entre la dirección y los
obreros constituye la esencia de la moderna administración científica.
La cooperación cordial repartiendo la carga de la labor diaria, hace
desaparecer los obstáculos que se oponían a la obtención del rendimiento
máximo de c/ hombre y de c/ máquina. Los obreros han comprendido que un
gran aumento en la producción por obrero ocupado trae como resultado el
empleo de un mayor n° de ellos.
Necesidad de una organización científica
Mediante la adopción de la administración científica moderna podrá
resolverse el problema de obtener el máximo de producción. La teoría o
filosofía de la administración científica comienza a ser entendida
después de una evolución gradual del tipo de administración. Desde la
implantación de este sistema no ha habido una sola huelga en las
fábricas que lo aplican.
La administración científica consiste en ciertos principios generales,
una cierta filosofía que puede ser aplicada en muchas formas; y
cualquier descripción de lo que un individuo o conjunto de individuos
considera como el mejor mecanismo para aplicar estos principios
generales no debiera ser confundida con los principios mismos. Mientras
haya hombres perezosos, mientras el vicio y el crimen existan, también
existirán la pobreza, la miseria y el infortunio. Ningún sistema de
administración, ningún recurso individual, puede asegurar una
prosperidad a los obreros y a los patrones. La prosperidad depende de
tantos factores que escapan al dominio de un grupo de hombres o de un
país, que siempre se sucederán periodos en que ambas partes deberán
sufrir. Bajo la administración científica, los periodos intermedios
serán mucho más prósperos, y los periodos de crisis serán más cortos y
menos frecuentes y crueles.
3. Los principios de la administración científica
El tipo más excelente de administración ordinaria
Toda persona que se interesa en la administración científica se formula
3 preguntas: ¿Cuáles son las diferencias entre los principios de
administración científica y los de los sistemas comunes de
administración?, ¿Por qué se logran mejores resultados mediante la
administración científica?, ¿El problema más importante es el de
conseguir un hombre de 1er orden para que dirija la compañía? Y si se
consigue ese hombre, ¿puede confiársele sin riesgo la elección del tipo
de administración?
El espíritu de inventiva de c/ generación ha desarrollado en c/ oficio
métodos mejores y más rápidos para hacer c/ elemento de trabajo. Los
métodos que se usan en la actualidad son el resultado de una evolución
que representa la supervivencia de las más adecuadas y mejores ideas
aplicadas en c/ oficio. Esta verdad no es más que aparente: los que
conocen un oficio saben que lo que menos se encuentra es la uniformidad
en los métodos usados. En lugar de haber una sola manera de trabajar
aceptada como modelo, se usan diariamente, maneras diferentes para hacer
c/ elemento del trabajo. El empirismo y la tradición constituyen el
principal activo de c/ hombre de negocios. En el mejor de los tipos
ordinarios de administración, los administradores reconocen que los
obreros que se hallan bajo sus órdenes, poseen este conjunto de
conocimientos tradicionales de los cuales una gran parte escapa a la
dirección. Esa dirección comprende capataces y jefes que han sido,
obreros de 1era clase en su oficio. Estos capataces y jefes saben mejor
que nadie que su propio conocimiento y habilidad se hallan por debajo
del conocimiento y la destreza de todos los obreros que se hallan bajo
sus órdenes. Los administradores más experimentados dejan en mano de sus
obreros el problema de hacer el trabajo de la manera mejor y más
económica. Reconocen que la tarea que tienen ante sí es la de inducir a
c/ obrero a que use su conocimiento tradicional, su habilidad, su
ingeniosidad y su buena voluntad; de manera tal que rinda el mayor
beneficio posible a su patrón. El problema que se plantea a la
administración consiste en obtener de c/ obrero la mejor "iniciativa".
Ningún administrador inteligente espera obtener una iniciativa completa
de sus obreros si no está dispuesto a darles algo más de lo que
constituye su salario habitual. El obrero medio no rinde a su patrón
todo su esfuerzo. En lugar de trabajar fuerte para hacer la mayor
cantidad posible de trabajo de la mejor calidad, trabajan tan despacio
como pueden y tratan de hacer creer a sus superiores que lo hace con
rapidez.
Para que exista alguna esperanza de obtener la iniciativa de sus
obreros, el administrador debe dar algún incentivo especial a sus
hombres cuando estos producen más que el obrero ordinario del oficio.
Este incentivo puede revestir diversas formas: esperanza de un rápido
ascenso, salarios elevados, etc. Este incentivo especial debe ser
acompañado por una consideración especial y un trato cordial que solo se
encuentran en el jefe que tiene un sincero interés por el bienestar de
sus subordinados. Solo dando un "incentivo" de esta naturaleza puede
tener el patrón la esperanza de obtener la "iniciativa" de sus obreros.
En las administraciones de tipo ordinario, la necesidad de ofrecer al
obrero un aliciente especial ha llegado a ser tan reconocida que una
gran proporción de industrias considera la posibilidad de basar la
organización de sus fábricas en alguno de los sistemas modernos de
salarios. En una administración científica el sistema de salario
adoptado no es más que un elemento accesorio.
El mejor tipo de administración puede ser definido como un sistema en
que los obreros dan sus mejores esfuerzos y reciben en pago un
estimulante especial de sus patrones. A este tipo de administración lo
denominaremos de iniciativa e incentivo.
El perjuicio universal a favor de la administración de "iniciativa e
incentivo" es tan fuerte, que ninguna ventaja teórica que se señale
tendrá la posibilidad de convencer al administrador ordinario que algún
otro sistema es mejor. La administración científica tiene una
superioridad innegable sobre los otros tipos.
Bajo el tipo antiguo de administración, el éxito depende de conseguir
"iniciativa" de los obreros, y es raro que esta iniciativa se logre. En
el sistema de administración científica, la "iniciativa" de los obreros
se obtiene con absoluta uniformidad y en mayor grado que bajo el sistema
antiguo; y, los administradores aceptan nuevas cargas, nuevos deberes y
responsabilidades. Por este camino se desarrolla una ciencia, la
administración adopta otros tipos de deberes que implican nuevas y
pesadas cargas.
Los cuatro principios fundamentales
Estos nuevos deberes pueden ser clasificados en 4 grupos:
Desarrolla, para c/ elemento del trabajo del obrero, una ciencia que
reemplaza los antiguos métodos empíricos.
Selecciona científicamente y luego instruye, enseña y forma al obrero,
de acuerdo con sus propias posibilidades.
Coopera cordialmente con los obreros para que todo el trabajo sea hecho
de acuerdo con los principios científicos que se aplican.
Distribuye el trabajo y la responsabilidad entre la administración y los
obreros. La administración asume todo trabajo que exceda la capacidad de
los obreros.
Es esta cooperación del obrero trabajando con toda su iniciativa, unida
a los nuevos sistemas de trabajo implantados por la administración, lo
que hace que la administración científica sea superior al antiguo
sistema.
Los 3 primeros elementos existen, en la administración de "iniciativa e
incentivo", en forma vaga; mientras que en que la administración
científica forman la esencia misma del sistema.
La filosofía del sistema de "iniciativa e incentivo" obliga a c/ obrero
a soportar toda la responsabilidad de la ejecución, y en muchos casos de
la elección de sus herramientas. El desarrollo de una ciencia implica el
establecimiento de leyes y fórmulas destinadas a reemplazar las reglas
empíricas del obrero, leyes que pueden ser usadas en la práctica del
taller después de haber sido verificadas y registradas sistemáticamente.
El uso práctico de antecedentes científicos exige la instalación de una
oficina para guardar los libros, registros, etc, donde el proyectista
pueda trabajar tranquilamente. Todo trabajo que bajo el sistema antiguo
era hecho por el obrero como resultado de su experiencia personal, en el
nuevo sistema debe ser hecho por la administración de acuerdo con las
leyes de la ciencia; porque aun si el obrero estuviera bien capacitado
para el análisis y el uso de procedimientos científicos, le sería
imposible trabajar al mismo tiempo junto a sus máquinas y en un
escritorio. Se necesita un tipo de hombre para preparar el trabajo, y
otro para ejecutarlo.
El hombre cuya especialidad bajo la administración científica es la de
preparar el trabajo, encuentra que la tarea puede ser hecha mejor y más
económicamente mediante una subdivisión del trabajo. Todo esto implica,
"una div de la responsabilidad y del trabajo en la administración y el
obrero".
Bajo la administración de "iniciativa e incentivo" el problema queda
confiado al obrero mientras que bajo la administración científica la
mitad del problema pertenece a la administración. El elemento más
importante de la administración científica moderna es la idea de la
tarea. El trabajo de c/ obrero es preparado por la administración, con
anticipación, y c/ obrero recibe instrucciones escritas describiendo la
tarea que debe realizar, como los procedimientos que deberán ser usados
al efectuar el trabajo. El trabajo preparado con anticipación constituye
una tarea que el obrero no cumple por sí solo, puesto que representa el
esfuerzo común de este y de la administración. Se especifica lo que ha
de hacerse, y como debe hacerse y el tiempo concedido para realizarlo.
El trabajo de c/ obrero es proyectado, de manera tal que su ejecución
exija una tarea consciente y prolija, pero ejecutada a una velocidad tal
que en ningún caso le exija un ritmo de trabajo que sea perjudicial para
su salud. La tarea es regulada de modo que el obrero que la desempeña
sea capaz de trabajar durante años bajo este sistema sin temor de
cansancio. La administración científica consiste en preparar y ejecutar
tales tareas.
Ejemplos prácticos de la fuerza y efecto de los principios
fundamentales.
Demostrar la fuerza y el efecto de estos 4 elementos mediante ejemplos.
Estos elementos pueden ser aplicados a toda clase de trabajos, y su
aplicación produce resultados superiores a los que se obtienen con el
sistema de administración de "iniciativa e incentivo".
Resultados obtenidos mediante la aplicación de la dirección científica
Los resultados útiles han provenido de: 1°, la sustitución de criterio
individual del obrero por una ciencia; 2°, la selección y formación
científicas del obrero, y 3°, la cooperación de la administración con
los obreros. Al aplicar estos principios, ambas partes tienen igual
participación en la ejecución diaria de la tarea a cumplir, realizando
la administración parte del trabajo para cuya ejecución se encuentra
mejor capacitada, y el obrero el resto.
Métodos de estudio científico del trabajo
El desarrollo de una ciencia parece una empresa formidable, y, el
estudio completo de una ciencia, requiere años de trabajo.
En la mayoría de los oficios, la ciencia es desarrollada mediante un
análisis y estudio del tiempo y de los movimientos que debe realizar el
obrero para efectuar una pequeña parte de su trabajo, y este estudio es
hecho por un hombre provisto de un cronómetro y un cuaderno de apuntes.
Centenares de estos hombres se ocupan en desarrollar un conocimiento
científico elemental allí donde existían reglas empíricas. Las medidas
generales a tomar en el desarrollo de una simple ley de esta clase son
las siguientes:
Encontrar, obreros distintos que sean expertos en el trabajo.
Estudiar la serie de operaciones o movimientos elementales que c/u de
estos hombres realiza al efectuar el trabajo que se investiga, y los
implementos que c/ obrero usa.
Estudiar con un cronómetro el tiempo requerido para hacer c/u de estos
movimientos, y seleccionar la manera más rápida de utilizar c/ elemento
de trabajo.
Eliminar todos los movimientos falsos, los lentos y los inútiles.
Reunir en una serie los elementos más rápidos y mejores, y los mejores
implementos.
Ese mejor método se convierte en modelo, que es enseñado a los
instructores y a c/ obrero del establecimiento, hasta que es reemplazado
por una nueva serie de movimientos más rápidos y mejores.
De la misma manera es estudiado c/ tipo de herramienta usada en un
oficio. Con la filosofía de la administración de "iniciativa e
incentivo" se deja a c/ obrero usar su propio criterio, de manera que el
trabajo se ejecute en el tiempo más breve, y esto trae como resultado
una gran variedad de formas y tipos de herramientas usadas en c/ tarea.
La administración científica exige, un examen de c/u de las
modificaciones que ha experimentado c/ herramienta bajo las reglas
empíricas; y, después de un estudio de la velocidad, deberán agruparse
las buenas cualidades halladas en c/u de ellas en una herramienta
modelo, que permitirá al obrero trabajar más rápidamente y con mayor
facilidad. Esta nueva herramienta es adoptada como modelo, y permanece
en uso hasta que el estudio de los movimientos y del tiempo permite
descubrir una mejor.
El desarrollo de una ciencia para reemplazar las reglas empíricas no es
en la mayoría de los casos una empresa formidable, y que puede ser
realizada por hombres comunes; pero el éxito requiere registros, sistema
y cooperación.
Psicología del obrero
Existe otro tipo de investigación científica: el estudio de los
movimientos que gobiernan a los hombres.
Las leyes que resultan de experiencias de esta clase, están sujetas a
excepciones. Existen leyes de esta naturaleza aplicables a una gran
mayoría de individuos, y que cuando están definidas son de gran valor
como guía en el manejo de los hombres.
La más importante ley perteneciente a esta clase, es el efecto que
produce la idea de "tarea" sobre la eficiencia del obrero.
No existe nada nuevo en la idea de "tarea". El obrero común trabaja con
mayor provecho para sí mismo y para su patrón cuando se le fija c/ día
una tarea definida que habrá de ejecutar en un tiempo dado, y que
constituye un trabajo correcto diario para un buen obrero. Esto le
proporciona una medida precisa, que le permitirá medir su propio
progreso y cuyo cumplimiento le proporcionará la mayor satisfacción.
Es imposible, que trabajen más que la generalidad de sus camaradas, a
menos que se les asegure un aumento grande y permanente en sus salarios.
Existen obreros deseosos de trabajar con mayor rapidez, siempre que se
les dé este aumento en los salarios. El obrero puede recibir la
seguridad de que este aumento será permanente. El aumento requerido para
hacer trabajar a un obrero con la máxima rapidez depende de la
naturaleza de la tarea que realice.
A los trabajadores se les asigna una tarea que exige un alto promedio de
velocidad, es necesario asegurarles la tarifa máxima c/ vez que tenga
éxito. Esto implica fijar para c/ obrero su tarea diaria, y pagarle un
alto premio, c/ vez que consigue realizar su trabajo en el tiempo
fijado. Es difícil apreciar en qué medida el uso correcto de estos 2
elementos alienta al obrero permitiéndole alcanzar el más alto nivel de
eficiencia y rapidez en su oficio, y mantenerlo.
La tarea y la prima, constituyen 2 de los elementos más importantes del
mecanismo de la administración científica. Su importancia proviene del
hecho de ser, el coronamiento de todos ellos, exigiendo el concurso de
todos los elementos del sistema.
Necesidad de una dirección y de una administración constantes de los
obreros
Las instrucciones escritas con respecto a la mejor manera de efectuar c/
parte del trabajo son preparadas por adelantado por el servicio de
preparación del trabajo. Estas instrucciones representan el trabajo
combinado de varios empleados de dicho servicio, c/u de los cuales tiene
su propia especialidad.
La naturaleza humana es tal que muchos obreros, si fueran abandonados a
sí mismos, prestarían poca atención a las instrucciones escritas. Es
necesario designar instructores encargados de vigilar que los obreros
entiendan y apliquen las instrucciones escritas. Bajo la administración
funcional, el capataz es reemplazado por 8 empleados, c/u de los cuales
desempeña una función especial, y estas personas, son instructores
expertos que se encuentran en el taller, ayudando y dirigiendo a los
obreros. Habiendo sido elegido c/u de ellos por su conocimiento y
habilidad en su especialidad, son capaces de indicar lo que debe
hacerse, y de efectuar el trabajo en presencia del obrero, de manera tal
de enseñarle los mejores y los más rápidos métodos.
Uno de estos instructores, inspector, se ocupa de que el obrero entienda
los dibujos y las instrucciones dadas. Le enseña como hacer el trabajo
de la calidad exigida. El 2° instructor, jefe de equipo, le enseña como
colocar el trabajo en la máquina, como efectuar todos los movimientos de
la manera más rápida y mejor. El 3°, jefe de velocidad, se ocupa de que
la máquina sea manejada a velocidad conveniente y que se use la
herramienta apropiada, en forma de terminar la pieza en el menor tiempo
posible. El obrero recibe órdenes y ayuda de otros 4 hombres: del jefe
de reparaciones, limpieza y cuidado general etc; del contador, con
respecto a todo lo relativo con su salario; del "empleado de marcha", y
del encargado de la disciplina, en caso de que un obrero tenga
desavenencias con cualquiera de sus diversos jefes.
Todos los obreros ocupados en una misma clase de trabajo no requieren
igual enseñanza individual y atención por parte de los capataces
funcionales. Los que son novicios en una tarea necesitan, mayor
instrucción y vigilancia.
Cuando gracias a esta enseñanza y esta instrucción el trabajo se vuelve
tan cómodo y tan fácil, para el obrero, la 1era impresión es que tal
sistema tiende a convertirlo en un mero autómata. Los obreros dicen "¡No
puedo pensar o hacer un movimiento sin que alguien intervenga o lo haga
por mi!". El obrero que en el sistema de administración científica
coopera con sus instructores tiene para perfeccionarse una oportunidad
tan buena, y mejor, que la que tenía cuando todo el problema se dejaba
en sus manos y efectuaba su trabajo sin ninguna ayuda.
Con la ayuda de la ciencia que se desarrolla, y a través de las
instrucciones de sus instructores, a c/ obrero de una capacidad
intelectual dada se lo capacita para realizar una clase de trabajo muy
superior, más interesante, y más perfeccionada y provechosa que la que
antes era capaz de hacer.
Con la administración científica el obrero no puede usar cualesquiera
herramientas y métodos que crea buenos en la práctica diaria de su
trabajo. Debiera proporcionársele el mayor aliento en el sentido de que
sugiera mejoras. Y toda vez que un obrero proponga mejoras, la política
de la administración debiera consistir en hacer un análisis cuidadoso
del nuevo método y, realizar una serie de experimentos para determinar
los méritos relativos de la nueva proposición y del sistema en uso. Y
siempre que el nuevo método sea superior al antiguo, se le adoptará como
modelo en toda la fábrica. El obrero debiera recibir todo el mérito por
el perfeccionamiento propuesto y aceptado, y pagársele un premio en
efectivo como reconocimiento por su ingenio. La iniciativa de los
obreros tiene más incentivos en la administración científica que con el
antiguo sistema individual.
El mecanismo de esta administración no debe ser confundido en su esencia
fundamental. El mismo mecanismo puede producir en un caso resultados
desastrosos y en otro los mayores beneficios. Un mismo procedimiento
producirá excelentes resultados cuando se lo pone al servicio de los
principios fundamentales de la administración científica, mientras que
conducirá al desastre si se lo aplica con criterio equivocado. Elementos
de ese mecanismo:
El estudio del tiempo y de los instrumentos y métodos.
Un cuerpo de capataces funcionales
La estandarización de todas las herramientas y de los movimientos de los
obreros.
Departamento de planificación.
El "principio de excepción" en la administración.
El uso de reglas de cálculo e instrumentos para ahorrar tiempo.
Las fichas de instrucciones para los obreros.
La idea de "tarea" en la administración acompañada por una prima.
La "tarifa diferencial".
Sistemas mnemotécnicos para clasificar los productos manufacturados,
etc.
Un moderno sistema de costo, etc.
Estos son, los elementos del mecanismo de la administración científica.
Su esencia consiste en una cierta filosofía que resulta, en una
combinación de los 4 grandes principios fundamentales de la
administración.
Algunos elementos de este mecanismo, son usados sin estar acompañados
por la filosofía del sistema, los resultados son desastrosos. Muchos
hombres seducidos por los principios de la administración científica que
se proponen cambiar rápidamente el sistema antiguo, sin tener en cuenta
las advertencias de aquellos que tienen años de experiencia, tropiezan
con dificultades serias, seguidas por el fracaso.
Los cambios necesarios llevan tiempo, pero cuanto más rápidamente sean
estudiados y mejorado los elementos de trabajo, mejor será para la
empresa. El problema de la administración de "iniciativa e incentivo" a
la administración científica consiste en un cambio en la actitud mental
y los hábitos, de los dirigentes y obreros. Este cambio debe ser
efectuado gradualmente y mostrando al obrero ejemplos objetivos que,
combinados con las instrucciones que recibe, lo convenzan de la
superioridad de la nueva sobre la antigua manera de ejecutar el trabajo.
Este cambio de actitud mental del obrero demanda tiempo. Es imposible
tratar de obtenerlo rápidamente.
Los 1eros cambios que afectan a los obreros deberán ser hechos con
prudencia, y con un solo obrero por vez. Hasta que este se halle
convencido de haber obtenido una gran ventaja con el nuevo método,
ningún cambio ulterior deberá hacerse.
La persona que se compromete a dirigir las medidas por aplicar al
efectuar el cambio del sistema antiguo al moderno, debe tener
experiencia personal en vencer las dificultades que siempre se originan
y que son características de este periodo de transición.
Los administradores no deben emprender el cambio del antiguo al nuevo
tipo de administración, si los directores no están compenetrados de los
principios de administración científica, y si no respetan las
condiciones implícitas en la realización de este cambio.
Distribución de los beneficios que produce el nuevo sistema
Es indudable que las personas interesadas en el bienestar de la clase
obrera lamentaran que con la administración científica del obrero debe
realizar el doble de trabajo pero no recibe el doble de salario,
mientras que los que se interesan en los dividendos se quejarán de que
bajo este sistema los obreros cobran salarios más altos de los que
recibían anteriormente.
Advertimos 2 partes interesadas: los obreros y sus patrones. Olvidamos
la 3ra parte: los consumidores.
Los derechos del pueblo son, mayores que los del patrón o del obrero. El
pueblo recibe la mayor parte del beneficio proveniente de las mejoras
industriales. El mayor factor que influyó en el aumento de la producción
y, en la prosperidad del mundo civilizado ha sido la introducción de la
maquinaria. La mayor ganancia producida por este cambio ha beneficiado a
todo el pueblo.
Los consumidores, a medida que se interiorizan de los hechos, insistirán
más y más en que se haga justicia a las 3 partes. Demandarán el mayor
rendimiento posible para los patrones y los trabajadores.
Se hallarán los medios para obtener, la eficiencia del patrón como del
trabajador, y una división de las ganancias de acuerdo con los
principios de la administración científica. 2 de las partes se revelarán
contra este progreso: los obreros se opondrán a toda injerencia en sus
viejos métodos empíricos, y la administración se opondrá a que se le
impongan nuevos deberes y nuevos cuidados; pero al final el pueblo,
obligará a patrones y obreros a aceptar el nuevo orden de cosas.
4. Conclusiones
La administración científica, consiste en una combinación de elementos
que no existían en el pasado; los conocimientos, reunidos, analizados,
agrupados y clasificados en leyes y reglas de manera tal de constituir
una ciencia, acompañada de un cambio en la actitud recíproca de los
trabajadores y de la dirección. Resulta una nueva división de los
deberes entre ambas partes y una cooperación íntima y cordial que
resulta imposible de obtener bajo la filosofía del antiguo sistema de
administración.
La administración científica es:
Ciencia.
Armonía.
Cooperación.
Rendimiento máximo.
Formación de c/ hombre, hasta alcanzar su mayor eficiencia y
prosperidad.
Las ventajas se aplican al público en gral. Los hombres producen más.
Este aumento de la productividad del esfuerzo humano se debe, a muchas
causas. El aumento de la productividad de c/ individuo produce una mayor
prosperidad en todo el país.
Aquellos que temen que un gran aumento en la productividad de c/ obrero
provoque la desocupación de parte de sus camaradas debieran que
comprender que el elemento que más diferencia los países civilizados de
los bárbaros es que en los 1eros el hombre es más productivo.
La administración científica significará, para los patrones y los
obreros que la adopten, la eliminación de todas las causas de disputas y
desacuerdos.
La determinación de la tarea diaria será una cuestión de investigación
científica. La simulación del trabajo cesará, porque no tendrá razón de
subsistir.
El aumento de los salarios eliminará la cuestión del salario como fuente
de disputas. La estrecha e íntima cooperación y el contacto personal
entre ambas partes harán disminuir las disputas y el descontento.
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