EL GLADIADOR
Ve detenidamente y con mucha atención los primeros quince minutos de la
película EL GLADIADOR y al final contesta las siguientes preguntas:
1. ¿Cómo influye en su ejército para que luchen con entusiasmo en la
consecución del objetivo?
2. ¿En que momento hace uso de su capacidad para forzar a los soldados
para pelear a pesar de que ellos preferían no hacerlo?
3. ¿En que situación consigue que los soldados hicieran voluntariamente
lo que Él quería que hicieran?
1. Liderazgo y el Poder
Liderazgo inevitablemente requiere del uso del poder para influir en los
pensamientos y en las acciones de otras personas.
El poder en las manos de una persona, supone riesgos humanos: primero,
el riesgo de equiparar poder con la habilidad para obtener resultados
inmediatos; segundo, el riesgo de ignorar los diferentes caminos por los
que se puede acumular legítimamente poder, y caer en la ilegalidad; y
tercero, el riesgo de perder el control por el afán de obtener más
poder. La necesidad de acotar estos riesgos, implica el desarrollo de un
liderazgo colectivo y un manejo ético.
Las biografías de los líderes que han trascendido, repetidamente han
demostrado la parte importante que juega el maestro o el guía político,
en el desarrollo individual.
Por lo que hace a los grandes maestros, estos toman riesgos. Ellos
apuestan inicialmente al talento que perciben en la gente joven. Y ellos
toman el riesgo emocional de trabajar cercanamente con sus pupilos. El
riesgo no siempre paga, pero la buena voluntad y el interés del maestro
seguirá siendo crucial para el desarrollo de auténticos líderes.
Dentro de este marco general, por lo que respecta al liderazgo y el
poder, también han sido frecuentes los análisis de este fenómeno,
buscando insistentemente una serie de características especiales, de
rasgos y atributos, que por su escasa frecuencia o por su intensidad
inusual, permitan comprender una supuesta excepcionalidad de la mujer o
del hombre que llega a ser líder en contextos políticos.
Una característica del líder político, es una cierta habilidad para
detectar las grietas o debilidades de una estructura social, que le
permitirán definir y encabezar movimientos de ruptura, reforma o
revolución. Pocas veces las estructuras están tan esclerotizadas como
para no permitir márgenes de maniobra. Desde este punto de vista el
líder político no es aquel personaje revestido de características
míticas, casi mágicas o anormales que puede crear de la nada a través de
su dominio o de su poder, estructuras más o menos a voluntad.
Tenemos, más bien, que entender una imagen distinta: un líder que se
mueve dentro de un grupo social, que aprovecha sus resquicios para
cambiarlo o que se beneficia de sus posibilidades para mantenerlo.
Una y otra tarea, uno y otro objetivo, no se pueden cumplir sin tener en
cuenta el entorno y las destrezas o habilidades de la persona concreta
que desempeña la función de liderazgo.
Es importante distinguir al dirigente del que ejerce un liderazgo. La
condición de dirigente tiene que ver más con la legalidad estatutaria, y
con el procedimiento formal de designación, en tanto que el liderazgo se
sustenta en la legitimidad de un mandato que se asume.
El líder se inspira en la convicción, o en la entrega emocionada de sus
seguidores; en tanto que el dirigente confía en la disciplina de sus
correligionarios, y en la solidez de la organización.
El líder debe ser y parecer, y el dirigente basta con que lo sea. El que
ejerce un liderazgo no está sometido a términos o fechas; pero el que
desempeña una dirigencia normalmente responde a plazos estrictos.
Entre el líder y dirigente siempre hay una paradoja: el dirigente aspira
siempre a ser líder -aunque no siempre lo logra- y el líder muchas veces
llega a transformarse en dirigente -aunque no lo quiera.
Aun cuando el líder y el dirigente cuentan con el carisma para realizar
su trabajo, la diferencia es radical: el carisma del líder es
personalísimo, y por ende intransferible, y el del dirigente es
institucional, y se traspasa automáticamente al relevo en turno.
El dirigente manda, el líder convence. La perseverancia, en el líder,
llega a parecer heroicidad, en tanto que en el dirigente apenas se
considera trabajo de rutina.
La dirigencia es un oficio, y el liderazgo un arte. Las dos son tareas
gregarias, pero una -la dirigencia- tiene que ver con pocos, y la otra
-el liderazgo- con muchos.
El líder cree en la acción, y el dirigente confía más en la omisión. El
dirigente prefiere más el gradualismo, y el líder busca la
transformación súbita.
El dirigente pugna porque los principios se respeten; y el líder porque
se disfruten. El dirigente se inclina por la capacidad y la efectividad,
el líder por la ideología.
Al margen de líderes o dirigentes, conviene recordar que la pasión o la
emoción, no hace del hombre un auténtico líder político, es la entrega a
una causa digna que se ejecuta en toda su magnitud,.
El dirigente debe aspirar a ser líder si desea conducir efectivamente a
su organización; y no obstante, el líder no está llamado a ser
forzosamente dirigente.
Corolario
Cada vez más las organizaciones con o sin fines de lucro, buscan
afanosamente incorporar líderes a sus causas.
Implícita o tácitamente, buscan al menos que los candidatos cubran siete
cualidades básicas: capacidad técnica; inteligencia social o habilidad
para
motivar; entender y conducir a la gente; experiencias en la dirección de
personas hacia objetivos o proyectos, caminos ya recorridos; saber en
que momento actuar, cuando no hacer nada, y cuando hacerlo todo, o
cuando sólo una parte, lo que implica también la habilidad para decidir
cual es la persona correcta en quien apoyarse; capacidad de juicio, y
finalmente carácter.
Ya en el trabajo diario, la pérdida de la capacidad técnica, no siempre
se traduce en carencia de liderazgo, y resultan determinantes, los
aspectos de juicio y lo relativo al carácter. No obstante, cada vez
cobra mayor relevancia, la responsabilidad que asume el líder de educar
a otros, que en ocasiones llega a opacar a otras cualidades.
Esto se debe a que aprender a ser líder, es virtualmente el mismo
proceso que lleva a hacer de una persona alguien integrado y saludable.
Ello significa, que cuando hablamos de "desarrollo de líderes"
inevitablemente, nos referimos al crecimiento interior y la
transformación individual, de manera que para formar líderes, primero
hay que formar personas, para lo cual se necesitan maestros,
entrenadores (coach) o capacitadores, y que mejor que sean los propios
líderes quienes se hagan cargo de la formación de más líderes.
Para ser un líder que forme líderes, el primer requisito es saber
escuchar y poder encontrar a las verdaderas personas más allá de las
apariencias. Por su parte el aprendiz de líder debe tener la ambición o
la convicción de querer llegar a ser un verdadero líder.
Así como se aprende a nadar, nadando. También se aprende a ser líder
liderando; pero no es la única manera de aprender, también existen otras
fuentes de aprendizaje, la enseñanza individual y la que deriva del
entorno organizacional o social.
No obstante, un líder sin valores es un líder vacío, que más tarde o más
temprano dejará de serlo, su permanencia está estrechamente relacionada
con los fines que persigue, con los valores que lo sustentan, en su
capacidad de, a su vez formar líderes; de que sus seguidores no se hagan
dependientes o adictos a su liderazgo, y que ellos mismos se conviertan
en líderes. Así el líder a la larga se convierte en líder de líderes.
En este contexto, la fuente de aprendizaje más valiosa del líder está en
la retroalimentación directa, y en pedir a otros que evalúen su
actuación, o solicitar consejos u opinión. Estos no son signos de
debilidad, por el contrario, son elementos que fortalecen al líder y a
su liderazgo.
No hay que olvidar que lo que es bueno para la persona lo será también
para el líder, en virtud de que aprender a ser un líder efectivo, no es
diferente de aprender a ser una persona de éxito.
2. Reemplazando autoridad por liderazgo
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PRIVATE "TYPE=PICT;ALT=" La gerencia se ha movido durante muchos años
bajo las funciones de mando y control, esta situación está siendo cada
vez más revaluada en las empresas, dando paso a una mayor autonomía en
todos los niveles organizacionales y apostando al desarrollo de líderes
en la búsqueda por mejorar el desempeño corporativo.
En muchas empresas, las decisiones son tomadas por muy pocos, estos
pocos se sientan en sus "tronos" y deciden por los demás acerca del
futuro, no sólo de ellos mismo, sino de la compañía y de todas las
personas que laboran en ella. Afortunadamente esta tendencia está
desapareciendo gradualmente ya que se ha evidenciado la necesidad de dar
participación a las personas de todos lo niveles en las organizaciones.
El mando y la autoridad están siendo reemplazados por los principios del
liderazgo, entendiéndose el liderazgo no como el otorgarle poder a un
único líder sino, más bien, generando en cada uno de los empleados
líderes que compartan objetivos y trabajen juntos para alcanzarlos.
Pero ¿cuáles son las características que hacen a un líder? Básicamente
un líder es una persona que se gana la confianza y el respeto de sus
seguidores como consecuencia de sus actitudes y comportamientos. La
confianza y el respeto abren canales de comunicación de doble vía,
haciendo posible la realización de los objetivos comunes.
Hay ciertas cualidades y atributos que hacen de una persona un líder,
las cualidades son características de la personalidad que difícilmente
son aprendidas en la escuela o en la universidad; los atributos son
capacidades que pueden ser aprendidas por quienes deseen ser líderes y
en cierta medida son más necesarios que las cualidades.
"No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero
nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir".
S. Carey
3. Características que ayudan a desarrollar la capacidad de liderazgo
A continuación algunas características que siendo practicadas ayudan a
desarrollar la capacidad de liderazgo:
Fidelidad
La fidelidad es la integridad en acción, es el boleto de entrada al
liderazgo. Sólo quienes son honestos y viven con la verdad son
respetados y pueden conseguir seguidores que permiten conseguir los
objetivos trazados.
Juego Limpio
La limpieza se refiere a la imparcialidad, la objetividad y la
ecuanimidad. Los líderes son equitativos, no tiene preferidos, tratan a
todos de la misma manera y trabajan sin apasionamientos (objetividad).
La limpieza y la fidelidad van de la mano y si se logran incorporar en
la empresa muy seguramente traerán grandes beneficios. ¿Qué empleado no
confiaría más en su jefe si sabe que él es mirado con los mismos ojos
que sus compañeros, si tiene la certeza que su trabajo no está siendo
recargado por capricho del jefe? En pocas palabras, juego limpio
significa no ser de mala leche.
Sensibilidad a las personas y a las situaciones
Siempre es mejor persuadir que ordenar. Quien desarrolla intuición,
sensibilidad, gentileza, comprensión y consideración por los demás,
tiene mayores posibilidades de encontrar seguidores que quien los busca
a través de la rigidez y la imposición. Los líderes deben ser analíticos
con los datos y los hechos, pero sensibles con las personas.
Modestia
La arrogancia la altivez y el egoísmo son veneno para el liderazgo. Los
buenos líderes no son pretenciosos, comparten el crédito y los
beneficios y se guardan para sí la responsabilidad de los fallos. El
líder comparte con sus subalternos (en caso de ser jefe), prefiere la
informalidad, realiza visitas sorpresa a las demás oficinas y prefiere
los encuentros casuales a las aburridas reuniones en su despacho porque
sabe que así está generando el espacio para la cultura del liderazgo.
El líder también es sirviente, siempre está en capacidad de ayudar y
servir de guía, orientando al grupo a conseguir metas y salvar
obstáculos.
El líder escucha
Los líderes positivos siempre tienen tiempo para escuchar porque saben
que la información es útil, no importa de dónde o de quien provenga,
nunca se sabe la importancia de lo que están por decirle.
Escuchar motiva a los subordinados o compañeros, pero no se trata de
oír, se trata de prestar atención y de comprender. Quien tiene capacidad
de liderazgo se convierte en un adicto a escuchar.
¿Para qué consultores si no se está en disposición de atender sus
sugerencias?
Esta pregunta tiene que ver con la mente abierta. Quienes tienen poder y
capacidad de mando muchas veces se enceguecen, pierden la perspectiva y
se creen omnipotentes, rechazan consejos y consideran sus decisiones
como las únicas acertadas.
Los líderes por el contrario, saben explotar su autoconfianza y
seguridad en sí mismos, generando espacios para el cuestionamiento y las
sugerencias. La mente abierta genera mejores relaciones y permite
observar más adecuadamente el entorno y el interior de la organización.
Buen juicio
El buen juicio es la habilidad para analizar y combinar la información
más la capacidad de sacar conclusiones de ella. Esta característica
tiene que ver con lo que los expertos llaman "pensamiento estratégico",
es la capacidad para fijar objetivos, prioridades y estrategias de una
manera racional.
Proactividad
La iniciativa es una de las mayores características de los líderes. Y es
qué: ¿cómo ser líder sino se tienen iniciativas para que otros las
sigan? El líder está atento a las oportunidades y emprende proyectos con
facilidad sin temor al error.
Adaptabilidad
Es la capacidad para acoger los cambios de buena manera y la facultad
para impulsarlos cuando reconoce que son necesarios.
Capacidad para motivar
Es la capacidad de mover a los demás a la acción, es comunicar
persuasivamente y fortalecer la confianza de los seguidores. Esto se
logra con ejemplo y actitud, siempre mirando adelante con la visión fija
en los objetivos trazados.
Capacidad de tomar decisiones
El líder afronta los problemas no los rodea, ve las oportunidades y se
lanza a aprovecharlas. Quien es líder tiene la capacidad de digerir la
información y transformarla en decisión.
Sentido de urgencia
Hace que las cosas pasen, no espera a que las circunstancias lo lleven a
la acción, está un paso adelante, trabaja rápido pero con cuidado.
4. El Servidor Líder
Cuando una compañía hace suya la misión del liderazgo, se d aun cambio
sutil pero representativo en la concepción de liderazgo.
Robert Greenleaf en su libro "El servidor como líder", afirma que el
servidor-líder primero es servidor. Inicia con un sentimiento natural de
querer servir. Ahí su voluntad lo lleva a aspirar por el liderazgo. Su
mejor prueba es preguntar, si aquellos a quienes sirve están creciendo
como personas, se han vuelto mas sanos, sabios, libres, autónomos y esta
dispuestos a servir mientras les sirven.
Greebleaf marcó nuevos linderos y destruyó viejos paradigmas del
liderazgo. Al principio se dio poco crédito a su concepto de líder de
servicio, como se le conoce en la actualidad. Sin embargo, cada vez goza
de mayor reconocimiento como base del liderazgo contemporáneo que da
forma a la misión de una compañía.
Peter Vail explica en su libro "El poder del liderazgo de servicio los
cinco principios fundamentales de este nuevo paradigma.
1. El liderazgo es un tipo especial de servicio.- Este concepto remite a
preguntarnos qué liderazgo puede ejercer como servidor y no qué servicio
puedo prestar como líder
2. El servidor líder es un estudioso de cómo hacer las acciones al
interior de las organizaciones .- Estas se realizan entre seres humanos
mediante el servicio de unos para con otros. Es un proceso complejo que
conduce a la acción, donde el compromiso práctico es pieza fundamental.
Además coloca al liderazgo más allá de cualquier moda o metodología, y
lo sitúa como una misión por cumplir al interior de cualquier
organización.
3. Las compañías de todo tipo reconocen la importancia de establecer una
misión en la organización.- Surge la pregunta; ¿cómo esta razón de ser
de la empresa penetra en el inconsciente de los individuos que la
integran? Esperar a un líder carismático que inspire a sus miembros para
hacerla propia y trabajar en consecuencia no sólo destruye el liderazgo
de moda, también libera a los miembros de la organización de su
participación y responsabilidad.
4. La persuasión es parte del liderazgo de servicio.- El arte de saber
escuchar es el ingrediente esencial de la persuasión, ya que las
personas elaboran en conjunto los conceptos fundamentales de su misión y
la mejor forma de realizar sus sueños. Según Vail el servicio se
encuentra en el pensamiento, la creatividad, información experiencia y
visión vital de quienes lo realizan cuando alcanzan lo que es vital de
quienes lo realizan cuando alcanzan lo que él llama "sistema de alto
desempeño."
5. El aspecto original de liderazgo de servicio es el de la teología.-
Vail se pregunta: si existe una teología de las personas, ¿por qué no
podría contarse con una de las organizaciones?
Nos hace reflexionar si la organización es una mera invención con
propósitos seculares y según Greenleaf percibe que la misión tiene una
característica que trasciende su contenido verbal y secular.
Nuestra tarea será determinar y definir esta cualidad y , al hacerlo
reflexionar sobre la relación de la misión de la compañía con nuestra
propia misión espiritual.
Contemplar el liderazgo como servicio implica un gran cambio de
paradigma para el desarrollo personal de quienes crecimos y fuimos
educados para verlo y buscarlo desde la cumbre de la pirámide.
Actualmente todos hemos escuchado o visto el impactante descenso de un
liderazgo desde la cúspide hasta el centro de la organización.
Transformar el poderoso arquetipo del líder en el de servidor puede
parecer demasiado radical para que algunos lo acepten, e incómodo para
muchos otros.
Por lo general la incomodidad nos arrastra con mayor fuerza hacia las
habituales y gastados patrones del pasado, más que a asumir el riesgo de
caminar a su lado en un territorio desconocido de nuevos modelos de
ideas y de pensamientos.
IMPLICACIONES PARA MEXICO
El servicio no es un concepto nuevo el la mente de los mexicanos "para
servirle" es una expresión que se utiliza innumerables veces
automáticamente o como ofrecimiento consciente de nuestro propio tiempo,
energía producto o servicio a otro individuo, cliente, organización o
empresa.
Una primera consideración podría evidenciar lo novedoso de este concepto
para México si se contempla la amalgama de lo que, a primera vista,
parece la unión de dos polaridades: líderes y servidores en la unión del
líder de servicio.
Una segunda revisión revelaría liderazgos históricos y contemporáneos
que en lo más profundo, acaso hasta un nivel inconsciente, advierten la
necesidad de unir estos opuestos y desean establecer dicha fusión.
Greenleaf ofrece una visión mas clara de la realización de este vínculo.
Cuando la misión reemplaza la moda o el método como base de liderazgo,
desaparece la calidad servil de su servicio. El mero significado de
servidor y servicio puede adquirir una definición mas amplia. William
Blake escribió: "Al pulir las puertas de la percepción todo le aparece
al hombre como verdaderamente es: infinito".
Las puertas del pasado, relacionadas con la percepción de liderazgo, han
estado limitadas. Abrirlas de golpe puede cegar a muchos.
Los líderes se han caracterizado por ser personas visionarias que van
más allá del hoy para dar a sus organizaciones la capacidad de
satisfacer las futuras demandas y enfrentar los nuevos retos.
Esa amplia visión temporal les permite ver que para otros es invisible.
Al perderla, con frecuencia los líderes son sólo de nombre y reaccionan
a las demandas actuales sin capacidad de previsión. Fracasar, cuando es
posible anticipar ciertos hechos, ha desmoronado a muchos dirigentes
poderosos.
Para desarrollar y mantener esa visión el líder necesita vivir
conscientemente en dos niveles diferentes: por una parte atender al
mundo real, tangible, práctico, responsable, que permita mantener unida
a la organización. Por otra, con capacidad para tomar distancia de lo
inmediato y adquirir una perspectiva capaz de acoger una mayor parte de
la historia y un espectro temporal más amplio, sin desapego
participativo. Mantener ambas habilidades le permite al líder contemplar
el hoy y el mañana sin perder de vista ninguno.
Las modas desaparecen para volver décadas después. Las metodologías
viene y van, edificándose sobre las fortalezas y debilidades de sus
predecesoras.. una misión, por el contrario, surge del interior. ¿Es
este el reto del líder de servicio para los directivos del as empresas,
organizaciones e instituciones de México?
Peter Senge afirma: " Las organizaciones que sobresaldrán en el futuro
serán aquellas que descubran cómo llevar a la cima el compromiso y la
capacidad de aprendizaje de su gente en todos los niveles". Cuando el
deseo de aprender del individuo se alinee con la misión de la
organización para crear una comunidad de aprendizaje, entonces, habrá
nacido el liderazgo.
Bibliografía.-
James Hunter. "La Paradoja" 1999
Peter Vail. "Learning as a way of being", 1998
Arlen Etling. "Liderazgo Efectivo" 1998
Película Recomendada: EL GLADIADOR
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Bernardo.MaderoarrobaBAKERNET.comAcerca de GestioPolis
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