INTRODUCCIÓN
Ya concluido y agotado el siglo XX, se venía reconociendo que la Alta
Dirección definía la estrategia, pero no siempre la explicaba bien a los
trabajadores; que había una cierta obsesión por medir, pero quizá se
desatendía lo que era más difícil de medir; que los planes de acción se
incumplían con frecuencia; que los directivos se centraban
principalmente en el corto plazo; que se predicaba la orientación al
cliente, pero se practicaba más la orientación al presidente; que a
menudo las buenas ideas se desvirtuaban en la aplicación; que quizá
faltaba autocrítica; que tal vez sobraba complacencia; que se reprimía
la crítica -incluso la constructiva- de los empleados; que nos
ocupábamos casi más de las explicaciones a dar que de los resultados a
obtener; que se abusaba de las reuniones; que nos desenvolvíamos bajo
demasiada presión; que se atendía sobre todo al marcador (indicadores
financieros) y en menor medida al terreno de juego... Había
decididamente materia para seguir escribiendo libros.
Y no se debe olvidar, por cierto, de los comportamientos viciados
denunciados por Scott Adams en The Dilbert Principle. Los libros nos
hablan de lo que pasa, de lo que probablemente va a pasar, o de lo que
convendría hacer o evitar. Luego, cada empresa o en su defecto cada
directivo precisa una solución a medida. El management evoluciona para
adaptarse a los tiempos y, quizá más concretamente, para sortear los
nuevos obstáculos y dificultades que van apareciendo.
Matthew Kiernan A través de los tiempos se han generado diferentes
tendencias administrativas que promulgan algunos parámetros entre los
cuales se debería mover un gerente. Los once mandamientos constituyen la
propuesta de Matthew Kiernan a quienes llevarán las riendas de las
empresas en el tercer milenio La tendencia de los negocios para el
tercer milenio es la valoración del capital intelectual. Si los gerentes
se prepararan para administrar y potenciar el capital intelectual al
menos de la misma manera como se preparan para administrar las finanzas
o la producción de sus firmas, sus compañías estarían mejor situadas y
las personas que hacen parte de ellas trabajarían con más corazón por
ser los mejores.
“Ninguno de estos estudios muestra que un ejecutivo con mas
conocimientos conceptuales y factuales tiene un mejor desempeño que
aquel que no los tiene en la misma medida”. BOYATSIS, R.T., The
competent manager, Wiley Interscience, EE.UU., 1982.
Básicamente los 11 mandamientos de Kiernan hacen referencia a la
potenciación del capital intelectual: 1. No juegues de acuerdo con las
reglas de competencia dominantes de tu empresa, 2. ¡Innovar o Morir!, 3.
Vuelve a examinar tu empresa para encontrar activos estratégicos
escondidos, luego impúlsalos lo más que puedas, 4. Desarrolla la
inclinación por la velocidad y la acción de tu empresa, 5. Debes ser
proactivo y experimental, 6. Rompe barreras: Las compañías "virtuales"
del siglo XXI están desmantelando las barreras internas que con tanta
frecuencia separan gente, departamentos y disciplinas. Sal de lo
convencional, empodera a tus colaboradores, dales autonomía y capacidad
de decisión, cambia horarios, formas de compensación y de capacitación,
etc., 7. Emplea toda tu gente y todas sus capacidades, todo el tiempo,
8. Globaliza tanto tu perspectiva como las bases de tu conocimiento, 9.
Admite que la revolución ecoindustrial está sobre nosotros, 10. Has del
aprendizaje organizacional una religión de tu empresa, 11. Desarrolla
herramientas estratégicas para medir tu desempeño: No basta con
mediciones estáticas de las finanzas o el desempeño de mercados, debes
detectar los factores dinámicos que afectan la producción, las finanzas,
el mercado y en general, el entorno de tu empresa.
1. LOS ANTECEDENTES
Acerca de las competencias, habilidades y otras características que
deben poseer los gerentes, hay suficiente material bibliográfico
disponible en lo que tiene que ver con un enfoque general, pero en
particular a lo que atañe a las características que deba poseer el
administrador de empresas del siglo XXI, no es tan abundante. Igual
sucede para el caso de las organizaciones, es mucho lo que se ha escrito
sobre el tipo de organizaciones que se pueden crear, pero con prominente
énfasis en el siglo pasado; y resulta obvio, para que se iban a
preocupar a principio del siglo pasado los pioneros de la administración
porque lo que hubiera de pasar cien o más años después, muy seguramente
los investigadores en el área de la administración dedicaron el tiempo,
el trabajo, y el fruto de sus investigaciones a teorías que sirvieran de
apoyo para resolver los problemas propios de su época, es así, que a
quienes hoy nos vemos motivados hacia la investigación en la ciencia de
la Administración de Empresas, nos corresponde estudiar sobre los
problemas administrativos propios de nuestra tiempo y que para el caso
de la presente investigación, se trata de los retos que nos plantea el
cambio de milenio. Lo mas elemental es que de los problemas que han de
desarrollarse al lo largo del siglo XXI, se ocupen las personas
finalizando el siglo XX o comenzando el siguiente.
En este punto, es necesario e indispensable apoyarnos en la historia
para contextualizar lo que sigue y poder encontrarle un sentido y un
norte; En el caso especifico colombiano, Antioquia fue un caso
excepcional, en los campos económicos y social durante el siglo XIX, por
los índices de crecimiento que mantuvo. La carencia de capital privado
no fue tan dramática como en las demás regiones, gracias a un grupo de
capitalistas, inversionistas y negociantes bastante solventes para las
situaciones del país, un comercio dinámico, interno y externo, y una
industria aurífera bien administrada que ponía a operar una gran
cantidad de circulante, como oro en polvo y moneda acuñada.
A pesar de la elite antioqueña y caucana de los siglos XIX y XX, ha sido
quizá la mas estudiada en el país por historiadores, administradores,
economistas, sociólogos, y antropólogos; no hay muchos perfiles de
personajes, empresas, y grupos empresariales de estas elites construidas
con un rigor que va mas allá de apología o la especulación.
Con un poco de ingenio y fortuna construyeron verdaderos imperios,
guardadas las proporciones con el nivel económico nacional. Bien lo
afirmó Friedrich Von Schenck en su libro Viajes por Antioquia en el año
1880: “Existen pocas ciudades de las mismas proporciones en Sudamérica
donde haya tantos capitales concentrados y el número de familias que
puedan calificarse como ricas es enorme”, (ediciones del Banco de la
República, Archivo de Economía Nacional, Bogotá 1953.)
El equipo de empresarios pertenecientes a Medellín y a las otras
ciudades importantes de la provincia se caracterizo no solo por
representar intereses del tipo agrario y latifundista, sino muy
diversificados y orientados hacia el comercio, el dinero a intereses, y
la minería, siendo el estado uno de los principales clientes. Su
dinamismo les llevó a invertir capitales por todo el país, en la
apertura y montaje de variadas empresas.
Gracias a acciones estratégicas como; formación de nuevas compañías
auríferas, aplicación de técnicas de beneficio europeas, apertura de
nuevas zonas de laboreo, vinculación en la región de trabajo y capital
extranjero asociado; en materia de inversión y configuración empresarial
de inicio para la provincia de Antioquia, lo que podía denominarse como
el despegue de un boyante ciclo minero.
Con una mentalidad asociativa empresarial, el capital que luego se
invertiría en la industrialización se había gestado y acumulado poco a
poco, en los socavones, lavaderos de oro corrido y en negocios
comerciales.
Con posterioridad, gracias a la experiencia adquirida en el montaje y
administración de negocios, el intercambio con el exterior, el comercio
del café, y la colonización de tierras en el suroeste antioqueño, y
Caldas, la elite y sus capitales se consolidaron definitivamente,
permitiendo el avance hacia el proceso de industrialización durante las
primeras décadas del siglo XX.
La elite antioqueña, se caracteriza por, tener al grupo familiar como
unidad empresarial básica y sus actividades diversificadas en todas las
ramas productivas y especulativas.
Existió entonces, la visión compartida acerca de la necesidad de
consolidar un mercado interno que se lograría solo si existía una buena
red de comunicaciones (en esa época las comunicaciones estaban marcadas
por la creación de viaductos de todo tipo; hoy, Internet, bases de
datos, telecomunicaciones), como si sospecharan que un atraso o avance
tecnológico podría en su momento perjudicar la supervivencia.
De modo mas global tenemos que, el desarrollo de la ciencia
administrativa ha tenido durante su historia un desarrollo que se puede
enmarcar o definir de acuerdo al tipo de estudios que se han realizado,
o mejor, de acuerdo al modo de abordar la teoría administrativa.
La comparación de la evolución histórica de los estudios antropológicos
y administrativos nos permite definir tres edades de la ciencia, así:
EDAD
PERSPECTIVA
ANTROPOLOGÍA
ADMINISTRACIÓN
1
Estudio de fenómenos parcelados
Morgan investiga un esquema de los orígenes y la evolución de las
civilizaciones (1877)
Taylor hace los primeros estudios de tiempo y movimientos (1903)
Fayol formaliza los primeros principios de la racionalización del
trabajo (1916)
2
Estudio del sistema cerrado
Radcliffe – Brown estudia el comportamiento social en sus formas
institucionalizadas; la familia, la organización política, etc. (1930)
Antropología Social
Barnard estudia la influencia de la organización empresarial sobre la
administración (1948)
3
Estudio del sistema abierto
Kardiner y Linton estudian los fundamentos culturales de la personalidad
(1945)
Antropología psicológica
Forrester establece un modelo dinámico de las relaciones entre la
empresa y el medio ambiente (1961)
Chandler estudia las relaciones entre estructura y estrategia en la
empresa (1962)
Porter explora las condiciones que favorecen la competitividad (1990)
Los estudios de dinámica industrial iniciados por Forrester han
permitido crear modelos de diversos fenómenos empresariales.
Lo fundamental en la manera que tiene el hombre de comprender su medio
ambiente, es que el no solo detecta en este fenómenos o eventos sino
también una acción, es decir, un comportamiento que manifiesta una
intención o un escogimiento.
Durante 80 años, se puede ver a que se han dedicado los esfuerzos mas
significativos de los investigadores mas recordados e importantes de la
administración, encontrando lo mas reciente de fin de siglo los enfoques
interno y externo, la calidad total y la competitividad, conceptos que
ciertamente pasan gloriosos al siguiente centeno, estudios específicos
sobre la acción empresarial y la gerencia integral, propia de la
investigación a realizar:
1910
ESTUDIO DE FENÓMENOS PARCELADOS
Estudio de tiempos y movimientos (Taylor)
1920
ESTUDIO DE FUNCIONES DE LA EMPRESA
Tipología de los fenómenos estudiados (Fayol)
1950
ESTUDIO DE LA ORGANIZACIÓN EMPRESARIAL
Análisis de relaciones entre estructura y comportamiento empresarial (Barnard)
1960
MODELIZACION DEL FENÓMENO EMPRESARIAL
Dinámica Industrial (Forrester)
1970
ESTUDIO DE LA ACCIÓN EMPRESARIAL
Planteamiento estratégico
Estudios de estrategia (BCG, EEUU)
1980
PLANTEAMIENTO PSICOSOCIOLÓGICO
Estudios de socio dinámica (Bossard Institut, Francia), énfasis en la
cultura organizacional”
1990
GLOBALIZACIÓN DE LA ACCIÓN EMPRESARIAL
GERENCIA INTEGRAL
Enfoque interno: La calidad total (Juran) (Deming)
Enfoque externo: La competitividad
A lo largo de su historia las sociedades humanas han desarrollado
distintas formas de producción de bienes y servicios. Hoy, la
denominación genérica de la forma dominante de producción es la de
sistema capitalista. La génesis de este sistema data ya de varios
siglos. Pero sus hitos más destacados comienzan a reseñarse a partir de
la Revolución Industrial, durante la segunda mitad del siglo XVIII.
La expansión y evolución de este sistema ha originado en cada uno de los
entornos donde ha prosperado múltiples características. Los estudiosos
del tema han propuesto diversas teorías. Desde el siglo XVIII, con la
aparición de la Economía Política en Inglaterra y en Francia, se han
abordado distintos tipos de análisis sobre el crecimiento de la riqueza
de las naciones, para utilizar la preocupación central de uno de los
primeros teóricos que se ocupa de estos temas: Adam Smith (1776). Desde
esos tiempos y hasta el presente, múltiples han sido entonces las
aproximaciones para comprender la dinámica de esta forma de producir
bienes y servicios en la mayoría de los países del mundo entero.
Sin embargo, lo que parece ser constante en casi todos los análisis es
que este sistema vive en permanente crisis. Para unos, detrás de estas
crisis se encuentran las razones que llevarán a su desaparición. Para
otros, ellas son la expresión de los síntomas de la capacidad que tiene
el sistema para renovarse de forma continua y de nutrirse de manera
periódica.
Estas crisis han sido caracterizadas, en cuanto a su duración, de
distintas maneras. Unos autores han hablado de ciclos cortos (períodos
de más o menos diez años) y otros de ondas largas (50 a 60 años). Uno de
los autores que han desarrollado teorías sobre los ciclos largos se
encuentra Kondratieff (1935). Este estadístico ruso de principios del
siglo XX propuso una teoría bastante atractiva de explicación de los
fenómenos que aparecían en el desarrollo del sistema.
A pesar de su temprana y prematura desaparición, Kondratieff hizo un
aporte fundamental para la comprensión de la dinámica del sistema.
Aporte del que múltiples economistas occidentales son deudores. La
presentación de los rasgos fundamentales y de manera esquemática de los
principales aspectos del desarrollo de esta teoría pueden ser de mucha
utilidad para enmarcar nuestro objeto de estudio.
Kondratieff propone que el sistema desde la Revolución Industrial ha
vivido varias crisis estructurales. Quienes han desarrollado esta teoría
señalan que el primer ciclo u onda larga, denominado el primer
Kondratieff, comienza con el desarrollo de la industria textil y la
invención de la máquina de vapor, durante la segunda mitad del siglo
XVIII. La aparición de la gran industria constituyó el paradigma
económico de la época. El trabajo artesanal y la manufactura fue
sustituido por la máquina. Esta nueva forma de producir para la época
origina la existencia de mano de obra barata, uno de los factores claves
del modelo instaurado. Esta onda culmina en las décadas 30 y 40 del
siglo XIX con otra nueva crisis que se caracteriza por la aparición de
carbón como fuente de energía económica y el ferrocarril como medio de
transporte masivo. El sistema pasa de ser un modo de producción a nivel
nacional (Inglaterra, Francia) para expandirse a otras regiones.
La aparición del sistema de libre competencia marca el comienzo del
segundo Kondratieff. Este ciclo se cierra con una nueva crisis en los
años 80-90 del siglo XIX. Tenemos entonces el inicio del tercer
Kondratieff con el acero como factor clave del paradigma tecno-económico
del ciclo que se inaugura (Pérez, 1983). Los oligopolios tendrán un
papel fundamental que jugar en la dinámica del sistema de producción de
este período.
A finales de los años veinte y comienzos de los treinta de la pasada
centuria una nueva crisis marca el fin de este tercer ciclo y el inicio
del cuarto Kondratieff. Sus rasgos más resaltantes son: una nueva y más
barata fuente de energía, la fósil (el petróleo) y materias primas
baratas, el desarrollo de la industria petroquímica y química orgánica,
la producción en masa, la aparición de economías de aglomeración y de
escala. Se crea la moderna ciencia de la administración, con Fayol (en
Francia) y Taylor (en EE.UU) como sus principales exponentes en la
teoría y de Ford (en EE.UU) en la práctica. El tipo de empresa de este
período es la empresa transnacional que aprovecha las ventajas a su
alcance, como son las economías de escala, para desarrollar sus
mercados. Aparece con mayor presencia la intervención del Estado central
en la economía. El sistema se hace mundial y se disputa mercados en
cualquier región del mundo. Es el ciclo del sistema que más conocemos en
Latinoamérica y en el cual aún hoy vivimos en la región.
En ese tiempo, pensar en la organización de trabajo era fuertemente
dominado por las nociones de especialización del trabajo y
normalización. La especialización de trabajo tuvo sus raíces en el
trabajo de Frederick Winslow Taylor y Adam Smith; ellos demostraron cómo
el rendimiento puede ser mejorado reestructurando el trabajo en
funciones de especialización. La normalización fue el secreto del éxito
para Henry Ford. Esto hizo posible significativas reducciones en los
costos.
Con la aparición de la microelectrónica y la informatización (del
microprocesador en los EE.UU.) y de un nuevo modelo de organización de
la empresa (en Japón), a mediados de la década de los setenta del siglo
pasado, se inaugura el comienzo del fin del cuarto Kondratieff y la
aparición de un nuevo patrón tecnológico mundial. Con esta nueva etapa
se inicia en la pasada década de los ochenta el quinto Kondratieff, el
actual. La producción flexible, la información barata, la aparición de
redes y las economías de especialización, son los rasgos fundamentales
de esta transición. Lo que se ha dado por llamar globalización, la lucha
por la liberación de los mercados, la redefinición del papel del Estado,
son los aspectos socio-institucionales de esta nueva etapa.
En realidad, en la gestión empresarial, los directivos de hoy aplican
-por vigentes- ideas casi tan viejas como el propio ser humano. Pero al
mismo tiempo, están muy atentos a los nuevos postulados y, desde luego,
a la cultura y estilo de dirección de sus organizaciones. Hace 100 años
las cosas eran muy sensiblemente diferentes: eran los albores del
modernismo: una especie de premodernismo de la gestión empresarial. Como
es sabido, al comienzo del siglo XX, la actuación de los operarios y el
tiempo dedicado a cada tarea eran objeto de estudio por importantes
analistas de la producción como Frederick W. Taylor o Frank Gilbreth. No
se dejaba entonces espacio a la iniciativa e imaginación de los
trabajadores, pero sin duda se abría una gran puerta a la mejora de la
productividad: era la gestión científica. Algo a lo que también
contribuyó Henri Fayol -quizá el primer guru europeo- poco después,
abriendo nuevos horizontes con sus 14 principios (división del trabajo,
unidad de mando, disciplina, remuneración, etc.).
No podía pasar mucho tiempo sin que -ya en los años 30 y tras el famoso
experimento de Hawthorne sobre la incidencia de factores ambientales en
la productividad- surgieran nuevas voces, como las de Elton Mayo, Mary
Parker Follett, y Chester Barnard, que apuntaran al lado humano de la
gestión. Si, por un lado, la gestión científica evolucionaba con viento
a favor hasta los postulados más recientes -reingeniería incluida-, la
gestión de las personas, en cambio, daba pequeños pasos, haciéndose cada
vez mayor la distancia entre lo que predicaban los expertos y lo que de
verdad se practicaba en las empresas. Es relativamente reciente el
reconocimiento práctico de que las empresas tienen en el capital
intelectual y emocional de sus personas su activo más valioso; pero
hemos de reconocer que en el pasado -y quizá todavía en el presente, en
buena medida- se ha desaprovechado demasiada inteligencia sumergida de
los trabajadores, para frustración de éstos y en perjuicio de los
resultados empresariales.
Después de la segunda guerra mundial, las empresas trataron de
concentrar en sí mismas la mayor cantidad posible de actividades, para
no tener que depender de los proveedores. Sin embargo, esta estrategia
que en principio resultara efectiva, fue haciéndose obsoleta con el
desarrollo de la tecnología, ya que nunca los departamentos de una
empresa podían mantenerse tan actualizados y competitivos como lo hacían
las agencias independientes especializadas en un área, además, su
capacidad de servicio para acompañar la estrategia de crecimiento era
insuficiente.
Johannes Gutenberg (1390-1468) dividió la historia de la humanidad en
dos partes, porque la imprenta permitió que más gente tuviera acceso a
la información. Algo similar está ocurriendo con una nueva realidad que
facilita el acceso y la recolección de información, a saber: el
ciberespacio, al cual se llega mediante las redes y las autopistas.
Pero, mientras la información que suministraba la imprenta era estática,
la que se acumula en el ciberespacio se estará multiplicando de manera
exponencial hacia el año 2020, según los estimativos más conservadores.
Las publicaciones electrónicas, los home pages y el ingreso a ellas vía
Internet tienen que ver con esta nueva imprenta del futuro que se hace
realidad, en virtud a la microelectrónica, a las telecomunicaciones y al
impacto de los satélites.
Ahora bien, si revisamos la historia, encontraremos que no todos
pudieron aprovechar el invento de Gutenberg, sino unos pocos, aquellos
que sabían leer.
Algo similar irá a ocurrir hacia el futuro, especialmente con países
que, como el nuestro, han ingresado tarde al mundo de las tecnologías de
la información y tienen comparativamente el mismo atraso de quienes no
sabían leer en el siglo XV.
El concepto de Outsourcing comienza a ganar credibilidad al inicio de la
década de los 70's enfocado, sobre todo, a las áreas de información
tecnológica en las empresas. Las primeras empresas en implementar
modelos de Outsourcing fueron gigantes como EDS, Arthur Andersen, Price
Waterhouse y otros.
En los 80’s la Calidad Total, en los 90’s el Empoderamiento, y mas allá
de estas modas decadences se mantienen inmutables el marketing (puesto
que sin mercado no hay producto, y sin producto o servicio para vender
la empresa no tiene razón de ser), la sicología organizacional (porque
una empresa, ante todo, es un grupo humano con cultura y comportamiento
propios), las finanzas (puesto que la empresa es una entidad económica
en pos de rentabilidad para los accionistas), la planificación (para que
la empresa elija su futuro en vez de sufrirlo), la competitividad (que
es el fin de la acción empresarial, a la larga, solo sobreviven las
empresas competitivas).
A veces, el EMPOWERMENT se considera como algo que no pueden <<hacer>>
las otras personas, pero no es así. Las personas adquieren empowerment
gracias a un ambiente que les da libertad de expresarse tan abiertamente
como puedan. El liderazgo tiene que ver con ofrecer tal ambiente y hacer
que otros, por derecho propio, se conviertan en líderes creativos.
En 1998, el Outsourcing alcanzó una cifra de negocio a nivel mundial de
cien mil millones de dólares. De acuerdo con estudios recientes, esta
cantidad se disparará hasta 282 mil millones de dólares.
Se sabe que la innovación tecnológica es el modus operandi en el mundo
de la informática. Al mismo tiempo las transacciones de Outsourcing
generalmente se expresan en contrato de prestación de servicios a largo
plazo. por tanto. para evitar problemas causados por obsolescencia
tecnológica no prevista en la transacción original, ésta debe incorporar
definiciones y procedimientos de actualización tecnológica. Así como
criterios básicos de evaluación e incorporación de nuevas tecnologías a
los servicios prestados tales salvaguardas garantizan una de las
promesas básicas del Outsourcing, la tecnología, manejada por expertos
redituando beneficios reales al negocio.
En cuanto a las publicaciones mas importantes, tenemos que para la
década de los 50, pensadores como McGregor, Maslow y Herzberg,
insistieron en el potencial disponible en los trabajadores y aportaron
valiosas ideas en torno al tema de la motivación. Por entonces -año
1954-, Peter Drucker publicaba The practice of management, un clásico de
esta literatura. En este texto, Drucker -guru de gurus: auténtico
profeta de la gestión empresarial- propugnaba, por ejemplo, la
importancia del marketing y la innovación y, entre otras muchas buenas
ideas, venía a formular los antecedentes de la Dirección por Objetivos.
En 1960 aparecía otro gran texto: The human side of enterprise, de
Douglas McGregor. El autor formula aquí sus conocidas teorías X e Y
-alineada la primera con el taylorismo, y bastante revolucionaria la
segunda-, relativas al comportamiento de los trabajadores. Como se sabe,
la Teoría Y sostenía una imagen de trabajador capaz, responsable y
comprometido, que hoy resulta natural, pero que entonces suscitó no
pocas controversias: quizá pueda considerarse el origen de muchos de los
cambios que vivimos en la actualidad. (En realidad, en los años 60 y 70
ya se apuntaron en alguna medida varias de las ideas que hoy están de
plena actualidad: por ejemplo, la gestión del conocimiento, la
orientación al cliente, el liderazgo, la gestión por competencias y la
organización inteligente). Antes de que llegaran los años 80, pensadores
como los ya citados y otros muchos -entre ellos Likert, Levitt, Kotler,
Allen, Mintzberg, Burns, Schon, Argyris y McClelland, pero bastantes
otros más- habían ya contribuido de forma incuestionable a la evolución
del management, y lo siguieron haciendo después.
En los años 80 se comenzó a predicar muy insistentemente la calidad: ya
lo habían estado haciendo Deming y Juran en Japón, en los años 50, con
magníficos resultados. La gestión occidental comenzaba a prestar más
atención al modelo japonés, y esto quedó patente en algunos interesantes
libros como el de Pascale y Athos (The art of japanese management, 1981)
o el de Ouchi (Theory Z, 1981). Pero quizá lo que más recordamos de
entonces es la aparición en 1982 de In search of excellence, de Peters y
Waterman: esta obra contribuyó muy sensiblemente a la difusión de este
tipo de literatura, y, sobre todo, contribuyó a sensibilizarnos sobre
aspectos de la gestión cuya importancia se nos estaba quizá escapando:
la atención a los clientes y al personal. Puede que sea efectivamente
sensibilidad lo que le ha estado faltando a la gestión: sensibilidad
tanto hacia las expectativas de los clientes, como hacia las inquietudes
de los trabajadores y hacia sus capacidades y rasgos personales. De
hecho, es en los últimos años cuando se empieza a aludir abiertamente a
la energía emocional, los sentimientos y los valores personales, dentro
de las organizaciones. Podría pensarse que el movimiento coincide con la
explosión de la denominada inteligencia emocional, pero también parece
tener sólidos antecedentes en los postulados de décadas anteriores.
Edwards Deming el genio que revitalizó la industria Japonesa, planteó un
método para lograr que las empresas se adapten a las nuevas condiciones
de competencia mundial y su tesis se basó en que la Gerencia occidental
se había desentendido de la tarea administrativa, esforzándose en la
consecución de dividendos y buen rendimiento del precio de las acciones
de las compañías. Sostuvo que una mejor forma de servir a los
accionistas podía ser mantenerse en el negocio mediante el mejoramiento
permanente de la Calidad del producto y del servicio, para así disminuir
costos, capturar mercados, proporcionar empleo y aumentar así los
dividendos.
Según el Profesor Deming la Calidad debe convertirse en la nueva
religión. Por su experiencia en el Japón sostiene que allí se ha
iniciado una nueva forma económica de confiabilidad y de operación sin
contratiempos.
Ralph Stacey sostiene que en muchos textos tradicionales sobre gerencia
estratégica, se consignaron, mas rituales, que realidades, y que,
resulta muy importante clarificar y precisar, la aplicación de
principios administrativos en la gerencia.
Boston Consulting Group: “El empresario debe desempeñar tres funciones
fundamentales: la primera es preservar su empresa; la segunda es
controlar las reacciones de la organización cuando los eventos que
habían sido previstos no ocurren, y los objetivos que habían sido
fijados no se logran; la tercera es concebir el futuro y proponer los
objetivos que hay que lograr. Para estas tareas se requieren las
cualidades personales de un líder”.
Las biografías de los líderes que han trascendido, repetidamente han
demostrado la parte importante que juega el maestro o el guía político,
en el desarrollo individual.
Por lo que hace a los grandes maestros, estos toman riesgos. Ellos
apuestan inicialmente al talento que perciben en la gente joven. Y ellos
toman el riesgo emocional de trabajar cercanamente con sus pupilos. El
riesgo no siempre paga, pero la buena voluntad y el interés del maestro
seguirá siendo crucial para el desarrollo de auténticos líderes.
Dentro de este marco general, por lo que respecta al liderazgo y el
poder, también han sido frecuentes los análisis de este fenómeno,
buscando insistentemente una serie de características especiales, de
rasgos y atributos, que por su escasa frecuencia o por su intensidad
inusual, permitan comprender una supuesta excepcionalidad de la mujer o
del hombre que llega a ser líder en contextos políticos.
La calidad, el liderazgo, la innovación, el espíritu de equipo o incluso
el empowerment, no suponen en realidad novedades de los años 80, pero es
en esta década cuando se profundiza en estos postulados y se empieza a
hablar de todo ello con cierta intensidad: hoy constituyen todavía
auténticos buzzwords, cuando se habla de los cambios culturales en las
empresas. Existía ya en aquellos años una considerable receptividad a
las ideas que sostenían Drucker, Peters, Bennis, Belbin, Hersey,
Blanchard, Rosabeth Moss Kanter, Schein, Porter, Handy y otros expertos,
aunque también había lógicamente escepticismos y puntos de vista
distintos.
RALPH LARSEN
Directos Ejecutivo
Jonson & Jonson “en la década de los 90’s la empresa inició una
reestructuración de la filosofía, donde las corporaciones hacen sus
negocios en forma descentralizada y se otorga a las personas la libertad
de actuar sin que sea necesario obtener permiso de la casa matriz”
Peter Senge insistió al comienzo de los 90 en el concepto de learning
organization en su importante obra The fifth discipline: un texto que
postula muy convincentemente la necesidad del pensamiento sistémico y el
aprendizaje colectivo dentro de las organizaciones, y del que puede
decirse que ha alimentado en gran medida el debate en beneficio de la
evolución del management. Poco después, Champy y Hammer nos hablaban de
la reingeniería: algo que también ha dado mucho que hablar. Pero quizá
uno de los temas más abordados por los expertos en los años 90 es el de
la estrategia. Casi 20 años después de que Ohmae alertara sobre la
necesidad de poner en marcha una nueva forma de pensamiento estratégico,
otros autores han vuelto a la carga en los últimos años. Por ejemplo,
Hamel y Prahalad en su libro Competing for the future (1994); también
Mintzberg ha seguido escribiendo sobre el tema. Y otros autores: por
ejemplo Norton y Kaplan en su The Balanced Scorecard: Translating
strategy into action.
Han sido muchos expertos los que han contribuido a enriquecer la ciencia
-o arte- de obtener los mejores resultados de las personas o bien de las
organizaciones. Quizá se haya dado algún paso hacia atrás, pero muchos
adelante, en la evolución del management. En las últimas décadas se han
elevado muchas voces para orientar a los ejecutivos y directivos en su
muy difícil tarea: son mensajes que apuntan muy directamente a los
puntos débiles que todavía se detectan en el ejercicio del management.
Michael Porter nos ha enseñado acerca del enorme valor de la ventaja
competitiva (Porter, 1985). Gifford Pinchot, en Intrapreneuring ha
tratado de explicar porqué los grandes negocios, aunque gastan la mayor
parte del dinero de investigación y desarrollo del mundo, tienen una
participación proporcional tan baja en las innovaciones fundamentales.
El único gurú que siempre considera los negocios en una manera holística
es Peter Drucker
El libro de Peters y Waterman, In Search of Excellence (En busca de la
excelencia, 1982), considera las empresas desde un punto de vista
holístico y ha creado inquietud al forzar a muchos gerentes y estrategas
corporativos a contemplar sus naves corporativas y formular muchas
preguntas reveladoras de los elementos principales de la excelencia
corporativa.
El modelo Peters y Waterman, conocido como la estructura de las siete
"S" del idioma ingles para organizaciones efectivas, se basa en la tesis
de que la efectividad organizacional surge de la interacción de siete
factores: estructura, sistemas, estilo, personal, habilidades,
estrategia y valores compartidos. Este último se conoce en ocasiones
como metas superordenadas. La figura 1.4 muestra las siete S y destaca
sus interconexiones. La forma del diagrama y la posición de las "S"
interrelacionados no es jerárquico y cada una de ellas puede ser la
motivación del cambio en un determinado momento. El mensaje importante
es que los valores compartidos son la pieza central del paradigma. El
significado y el rol de cada una de las otras "S" es autoexplicativo y
su interconexión muy obvia.
2. LA PERCEPCIÓN
Las transnacionales del mañana, según Druker, no serán probablemente
compañías manufactureras.
Afirma Drucker que tanto en Occidente como en el Oriente el conocimiento
siempre se había visto como aplicable a ser, pero casi de la noche a la
mañana se empezó a aplicar a hacer; se convirtió en un recurso, en una
utilidad; de igual manera había sido un bien privado, pero también muy
rápido pasó a ser un bien público.
Tres grandes etapas analiza Drucker para llegar a la sociedad del
conocimiento, ellas son: La revolución industrial, La revolución de la
productividad y La revolución administrativa.
La transformación mundial de la sociedad y civilización por la
tecnología es lo que se conoce por “Revolución Industrial”. Según
Drucker la velocidad del cambio técnico creó una demanda de capital muy
superior a cuanto podía suministrar el artesano. El desarrollo
tecnológico requirió la concentración de la producción en la fábrica ya
que el conocimiento no se podía aplicar en millares y decenas de
millares de pequeños talleres individuales y en las industrias caseras
de la aldea rural.
Desde hace unos pocos años cualquier libro, estudio, artículo sobre la
situación competitiva de las empresas y los retos que tienen que
afrontar, empiezan constatando cómo la situación de cambio continuo, de
globalización , de mayor competitividad nacional e internacional,
plantean la necesidad de cambios continuos , de permanentes adaptaciones
a entornos en permanente estado de desequilibrio. No insistiré en los
mismos argumentos porque , a buen seguro, el lector los conoce
sobradamente.
También el concepto de estrategia empresarial ha evolucionado desde un
modelo relativamente estático, basado en la planificación formal, de
arriba abajo, a otro emergente y adaptativo, precisamente por las
incertidumbres de la tecnología, de la innovación, de los mercados, etc.
Dentro de este marco de referencia, adquiere más importancia el análisis
de los recursos de la empresa, los que posee, los que debería adquirir
para mejorar su posición competitiva, las medidas y acciones que tiene
que tomar para sostener y mejorar dichos recursos que por otra parte
tienden al deterioro y al desgaste.
La nueva tecnología requirió de enorme cantidad de energía, bien fuera
hidraúlica o de vapor que no se podía descentralizar. Pero estas
necesidades de energía por importante que fueran, eran secundarias. El
punto central es que casi de la noche a la mañana la producción pasó de
basarse en trabajo artesanal a basarse en tecnología. Como consecuencia
de ello, el capitalismo pasó también a ocupar el centro de la economía y
de la sociedad.
La revolución de la productividad se la atribuye a Frederck W. Taylor,
cuando aplicó por primera vez el conocimiento al estudio del trabajo y a
la ingeniería del trabajo. Lo que llevó a Taylor a estudiar el trabajo
fue el haber observado directamente el odio recíproco entre capitalistas
y trabajadores, que había llegado a dominar la última parte del siglo
XIX.
Aunque muchos piensan que la motivación de Taylor era la eficiencia,
Drucker sostiene que no, tampoco que hubiera buscado la generación de
utilidades para los propietarios. Se mantiene Drucker en que Taylor
hasta el último día de su vida sostuvo que el trabajador y no el
propietario debía ser el beneficiario de los frutos de la productividad.
Su principal motivación era la creación de una sociedad en la cual
tuvieran un interés común en la productividad y pudieran cultivar
relaciones de armonía en la aplicación del conocimiento al trabajo. El
delito de Taylor a los ojos de los sindicatos era su aseveración de que
no hay tal “trabajo calificado” sino simplemente que hay trabajo. Así
todas las operaciones pueden ser analizadas en la misma forma. En
resumen Drucker sostiene que Taylor pensaba que todo trabajador que esté
dispuesto a hacer el trabajo como el análisis muestra que se debe hacer,
es un hombre de primera clase que merece un salario de primera clase, es
decir, tanto como ganaba tras largos años de aprendizaje el trabajador
calificado o más aún.
En este sentido, en lo que Taylor ejerció mayor influencia fue
probablemente en la capacitación. Al aplicar conocimiento al trabajo
aumentó explosivamente la productividad. En el término de pocos años la
productividad empezó a aumentar a una tasa de 3.5 a 4% compuesto por
año, lo cual significa que se duplicaba cada dieciocho años. Desde que
Taylor empezó, la productividad se ha multiplicado por cincuenta en
todos los países avanzados. Sobre esta expansión sin precedentes
descansa todo el aumento tanto del nivel de vida como de la calidad de
la vida en los países desarrollados
A pesar de esta milagrosa transformación del trabajo, la revolución de
la productividad ya terminó, pues el hecho de aumentar la productividad
de los trabajadores manuales en manufactura, en agricultura, en minería,
en transportes ya no puede por sí crear riqueza. Por esta razón es que
de ahora en adelante, lo que cuenta es la productividad de los
trabajadores no manuales, y eso requiere aplicar conocimiento al
conocimiento.
Según Drucker la concepción de gerente hasta hace uno años, era la de
“la persona responsable del trabajo de subalternos”, por ello se le
consideraba un jefe, y administración era sinónimo de rango y poder.
Posteriormente un gerente era el responsable del rendimiento de las
personas, pero ya todo el mundo considera estrecha esta definición, dado
que se prefiere ver al gerente como el responsable de la aplicación y el
rendimiento del conocimiento.
Este cambio significa que hoy vemos el conocimiento como el recurso
esencial y la tierra, el capital y el trabajo como limitantes. Que le
conocimiento se haya convertido en el recurso más bien que un recurso es
lo que hace la sociedad actual postcapitalista. Cambia fundamentalmente
la estructura de la sociedad, crea una nueva dinámica social, crea una
nueva dinámica económica y crea una nueva política.
Afirma Drucker que subyacente en estas tres fases de la mudanza del
conocimiento, la revolución industrial, la revolución de la
productividad y la revolución administrativa, se encuentra un cambio
fundamental en el significado del conocimiento. Se ha pasado de
conocimiento a conocimientos.
El conocimiento tradicional era general. Lo que hoy se considera
conocimiento es necesariamente altamente especializado. Ante nunca se
hablaba de un hombre o una mujer “de conocimiento”; se hablaba de una
persona educada. Las personas educadas eran generalistas. Sabían lo
suficiente como para hablar y escribir sobre muchas cosas, lo suficiente
para entender muchas cosas. Pero no sabían lo bastante para hacer alguna
cosa particular.
Lo que hoy se considera conocimiento se prueba a sí mismo en la acción.
Lo que se entiende por conocimiento es información eficaz en la acción.
Información enfocada en los resultados. Los resultados están por fuera
de la persona, en la sociedad y la economía, o en el progreso del
conocimiento mismo.
Para realizar cualquier cosa, este conocimiento tiene que ser altamente
especializado. Esta fue la razón por la que la tradición empezando por
los antiguos, pero persistente aún en lo que denominamos “educación
liberal”, lo relegó a la categoría de téchne o arte. No se podía
aprender ni enseñar, ni implicaba ningún principio general. Era
específico y especializado. Era experiencia más bien que aprendizaje,
capacitación mas bien que escolaridad. Pero hoy no se habla de estos
conocimientos especializados como artes y se llaman “disciplinas”.
Una disciplina convierte un arte en una metodología, tal como la
ingeniería, el método científico, el método cuantitativo o el
diagnóstico diferencial del médico. Esta mudanza, de conocimiento a
conocimientos, le ha dado al conocimiento el poder de crear una nueva
sociedad que tiene que estructurarse sobre la base de que el
conocimiento sea especializado y las personas instruidas sean
especialistas.
Como puede verse el planteamiento de una nueva sociedad, debe tenerse en
cuenta para comprender hasta donde el espíritu empresarial, debe
adaptarse a los cambios que la sociedad está generando.
En el libro "Desafíos para la gerencia del Siglo XXI", Peter Drucker el
Gurú de Gurús, que es el documento que mas se acerca a la presente
investigación (por lo menos en el título) , plantea la necesidad de
dirigirse a sí mismo. Esta gerencia implica el conocimiento de sí mismo,
nuestras fortalezas, debilidades, qué hacemos bien, cómo nos
desempeñamos en determinada labor, etc. Y aunque es un material muy
interesante los desafíos que plantea son principalmente con respecto a
empresas ya establecidas, es mas un manual de cómo mejorarlas, pero aún
así no nos dice mucho sobre cual debe ser el modelo de organización a
crear en un futuro próximo ni tampoco que habilidades debe poseer el
emprendedor que se encargue de dicha tarea. A grandes rasgos los que
Drucker plantea en su libro es:
1. El conocimiento de las fortalezas; Muy pocas veces nos preguntamos
realmente para que somos buenos. Estudiamos tal cosa pero resulta que lo
que nos gusta de verdad es otra, pero no lo sabemos, no es nuestra
culpa. Si queremos mejorar nuestro desempeño es necesario conocer
nuestras fortalezas, sólo con base en ellas podemos hacerlo. Drucker
plantea el Análisis de Retroalimentación como la mejor forma para
detectarlas, aconseja que siempre que debamos tomar una decisión
importante, escribamos lo que creemos va a ocurrir y luego, nueve meses
o un año después comparemos lo que está pasando en ese momento con lo
que esperábamos. Según él, practicando este ejercicio detectaremos
nuestras fortalezas, en qué no somos competentes y lo que no nos permite
aprovechar nuestros puntos fuertes.
Partiendo de los resultados del análisis, deberemos concentrarnos en lo
que nos hace fuertes para producir resultados basados en ello. Podremos
trabajar en mejorar esos puntos fuertes, con lo cual mejoraremos nuestro
desempeño, trabajar en la corrección de los malos hábitos que no nos
permiten ser fuertes en determinados aspectos, detectar en qué áreas
especiales tenemos vacíos de conocimientos, qué otras podríamos
aprovechar mejor y no lo hemos intentado...
Además y muy importante, el análisis de comparación
expectativas-realidad permite conocer lo que no se debe hacer. Es mejor
concentrarnos en los puntos fuertes que en puntos muy muy débiles en los
cuales se deberá trabajar mucho y talvez no se hallará un resultado
satisfactorio, no todos nacimos con las mismas características.
2. Midiendo el desempeño: En las empresas se hace generalmente una
evaluación semestral o anual del desempeño de los empleados, pero muy
pocas veces nosotros mismos nos hacemos la pregunta ¿cómo me desempeño?
Tal vez esta pregunta es más importante que la de ¿cuáles son mis
fortalezas? Si sabemos cómo nos desempeñamos, podremos saber en qué
podremos mejorar, aunque sea un poco y así podremos producir mejores
resultados.
Soy lector u oyente y Cómo aprendo? Son las dos primeras cosas que
debemos entender sobre nuestro desempeño. Saber cómo aprendemos y si
somos lectores u oyentes, nos permitirá mejorar nuestro desempeño en
estas áreas, podremos aprender en la forma en que mejor lo hacemos,
algunos lo hacemos escribiendo, otros escuchando, otros hablando.
También podemos saber de quien rodearnos para desempeñarnos bien,
tratando de complementar nuestras deficiencias.
Otras preguntas que debemos respondernos son: ¿soy buen tomador de
decisiones o me desempeño mejor como consejero?, ¿trabajo bien en grupo
o me siento mejor haciéndolo solo?, algunos trabajamos mejor como
líderes, pero otras como subordinados, eso también lo podemos determinar
con el autoanálisis.
Además, para conocer cómo nos desempeñamos, debemos saber si podemos
trabajar bajo estrés de la misma manera que lo hacemos sin presiones, si
lo hacemos mejor en organizaciones pequeñas o no, resolver el dilema de
si somos mejores siendo cola de león o cabeza de ratón.
La conclusión: no tratemos de cambiarnos a nosotros mismos, es muy poco
probable que tengamos éxito. Es mejor trabajar en potenciar la forma
como nos desempeñamos y desarrollar nuestras fortalezas.
El concepto de creatividad viene siendo tratado desde múltiples teorías
(psicología, neurología, arte, inteligencia artificial, etc...), sin
embargo, es conveniente acoger una conceptualización integral, de modo
que sea posible interpretar los actos calificadores en los diferentes
sectores de la cultura.
Toda persona es potencialmente creativa cuando encuentra respuestas por
si misma, pero la creatividad sociocultural exige que el producto de la
inteligencia sea aceptado como nuevo por los otros. Promover la
creatividad es incitar y posibilitar el planteamiento de nuevos
problemas o de nuevas preguntas en un problema viejo.
La gerencia integral es el enfoque mas reciente para estudiar la acción
empresarial. La gerencia integral procede de un enfoque global, mientras
que la mayoría de las escuelas del pensamiento empresarial del pasado se
basaban en un enfoque parcial, funcional y sistémico.
Para cualquier persona medianamente culta es evidente que el mundo
moderno ha sido construido en gran parte gracias a los enormes avances
de la ciencia, como la gran generadora de conocimiento, y de sus
aplicaciones a través de la tecnología, que han tenido lugar
especialmente en los últimos 150 años.
Resulta casi imposible imaginar lo que sería la vida sin la
electricidad, fruto de los trabajos de Faraday y Ampere, o sin las
vacunas y los antibióticos, hijos de las investigaciones de Pasteur y de
Fleming. Es indiscutible que de no haberse hecho el descubrimiento de
las ondas de radio por Herz o del electrón por Thompson, no existirían
ni la radio, ni la televisión, ni tampoco, por obvias razones, los
viajes espaciales.
La informática actual y su derivado el Internet, que están causando en
la sociedad una revolución mucho más profunda que las que sacudieron a
la primera mitad del siglo XX, no hubieran sido posibles sin las
investigaciones en física de semiconductores, que culminaron con el
invento del transistor a finales de los cuarenta. Por último, la
medicina del siglo XXI, que nos promete para las próximas décadas la
prevención y la curación de la mayoría de las enfermedades y la
prolongación de la vida, le deberá casi todo a la decodificación del
genoma humano, imposible, a su vez, sin el establecimiento de la
estructura del ADN en los años cincuenta.
3. EL CAMBIO
Al observar algunos de los postulados más repetidos en la actualidad,
podemos comprobar que constituyen una especie de reconducción de
determinadas prácticas, que ya no daban los frutos deseados. La gestión
por competencias se abre paso porque efectivamente había personas cuyos
perfiles no encajaban del todo en los puestos que ocupaban. La gestión
del conocimiento se impone porque, siendo cada vez más valioso (se
acepta que estamos ya en la era del conocimiento), el conocimiento no
fluye suficientemente por la organización. El feedback circular o
multifuente se está empezando a practicar porque seguramente había
opiniones de interés que estaban siendo ignoradas o preteridas. El
espíritu de equipo parece un valor irrefutable, porque tradicionalmente
cada uno iba un poco a lo suyo y, sobre todo en grandes organizaciones,
se estaba imponiendo el pensamiento asistémico. El liderazgo es quizá
uno de los postulados más incontestables, porque buena parte de los
mandos de las décadas anteriores desatendía el desarrollo de sus
colaboradores y el aprendizaje colectivo, y desaprovechaba el capital
emocional disponible. El empowerment, porque viene a ser el complemento
adecuado del liderazgo y, en cierto modo, viene a reconocer la mayoría
de edad de los trabajadores, cuya integración en el proyecto de empresa
resulta ya imprescindible. La atención a los valores porque, por decirlo
brevemente, una religión siempre ha sido muy útil. El Cuadro de Mando
Integral, porque la gestión cotidiana se estaba desalineando con la
estrategia. La innovación, porque la competitividad lo exige. La
sensibilidad hacia las creencias y los modelos mentales, porque la
sinergia lo exige. Las competencias conversacionales porque se ha de
nutrir la inteligencia colectiva. La organización inteligente, en suma,
porque hay que concretar ya el norte al que dirigir los cambios
culturales en curso y eliminar la tradicional torpeza.
Resulta muy importante señalar que la vinculación de mayor significación
que encontramos, entre la Creación de Empresas y la Administración de
Empresas, se fundamenta en que la Administración de Empresas, por lo
general, permite suponer que sobre los mayores riesgos del sector
empresarial, el Administrador, tiene suficiente conciencia y
conocimiento para enfrentarlos.
La adaptación al cambio y una visión estratégica pasan a ser
obligatorias y prácticamente decisivas, "Hacer lo mismo" o "seguir
igual" son expresiones desterradas de la argumentación empresarial.
Ciertamente, muchas oportunidades para innovar o para desarrollar nuevas
oportunidades de negocio consisten en enfocar los procesos
empresariales, la manera de hacer las cosas, de una forma diferente,
diversa de las convenciones.
Uno de los ejemplos recientes más claros es la distribución de productos
de consumo a través de Internet, sector que ha nivel mundial se ha
desarrollado de una manera que hace unos años ni si quiera
imaginaríamos, es mas que parecería sacada de las películas. No
obstante, la cada vez más veloz evolución de los cambios hace más
necesario, si cabe, el desarrollo de una visión estratégica que permita
identificar la actividad nuclear de una empresa, sobre la base de las
necesidades satisfechas a sus clientes o usuarios.
Para iniciar y alcanzar el proceso de transformación se abren cuatro
rutas.
1. La normativa interna de la empresa debe comprometerla a desarrollar,
mantener, facilitar y emplear las capacidades humanas esenciales de
todos aquellos vinculados a la empresa, hasta donde sea posible.
2. Por medio de la formación y de la educación, ampliar las capacidades
humanas esenciales que incluye las habilidades, conocimiento,
comprensión y actitudes para entender las necesidades de los demás y
poder trabajar en red con ellos.
3. Utilizando la formación y el desarrollo, formar un todo con todos los
recursos citados para que se conviertan en competencias útiles para la
empresa y para su competitividad.
4. Desarrollar principios nuevos y análisis en profundidad para poder
poner en práctica todo lo anterior de forma más productiva y humana.
El tener un espíritu emprendedor tiene que ver con el hecho de la
adopción de un punto de vista empresarial, y no puramente
administrativo, es una de las facetas más exigidas al directivo de
empresa.
Este hecho tiene un reflejo evidente en la reestructuración organizativa
que se está llevando a cabo en muchas empresas a raíz de fusiones,
adquisiciones, etcétera. Su objetivo es dotar de mayor responsabilidad y
capacidad de decisión a las unidades de negocio, en detrimento de los
órganos de decisión corporativos.
La progresiva apertura de los mercados internacionales demanda de los
directivos una marcada capacidad para operar y conducirse en entornos
multiculturales. Esto se manifiesta, por ejemplo, en la exigencia de
comunicarse, en muchas situaciones, empleando una versión pragmática del
inglés manejable por directivos de procedencia diversa que representa la
lengua franca del mundo empresarial. Por lo tanto, el manejo de dicha
lengua se ha convertido en una herramienta imprescindible para el futuro
directivo.
El uso de un idioma común ha sido, por ejemplo, uno de los factores que
más ha ayudado a la ingente inversión directa de empresas españolas en
Latinoamérica en los últimos años.
La gerencia moderna de las organizaciones consiste en la creación de una
mentalidad innovadora, enfocada hacia el aprendizaje permanente que
sirva de sustento al crecimiento de la competitividad empresarial en el
largo plazo. Bajo este enfoque, la innovación se convierte en el activo
corporativo mas valioso para construir las ventajas competitivas
sostenibles de la empresa. Tal apreciación se basa en la visión y
compromiso del innovador que permite a la unidad productiva una gran
flexibilidad y agilidad ante las transformaciones del entorno.
Una de las características más visibles que diferencia a las empresas
extraordinarias de las ordinarias se refiere a sus valores, y el hecho
de colocarlos en primer lugar. La mayoría de las organizaciones dicen
tener valores, que por lo general expresan en una misión y muestran en
carteles por toda la institución. En muchos casos no pasan de ser un
simple eslogan que provoca sonrisas escépticas
Los verdaderos valores de la empresa se definen como un conjunto de
convencimientos acerca de qué es lo que vale para una empresa: los
principios que son importantes y que definen, en esencia, aquello que
los empleados deben prestar atención.
Los valores, si no son reales, no valen nada (sí tienen “valor”). La
alta gerencia debe creer en ellos y actuar en consonancia con ellos. Si
el gerente dice una cosa y hace otra los empleados se volverán
escépticos y renuentes a actuar según esos valores, por atractivos que
parezcan.
Debe haber coherencia entre los valores de la organización y las
prácticas que expresan esos valores. Cuando ambas cosas coinciden y se
usan adecuadamente, las seis prácticas comunican la importancia de los
valores y son coherentes entre sí. En caso contrario destruyen la
credibilidad de la gente que invoca los valores
Una vez que están claramente definidos los valores y la cultura, la
compañía luego diseña procesos que la ayuden a identificar a la gente
que mejor encaja en la organización y a descartar a los que no comparten
sus valores.
Esto a menudo quiere decir vetar candidatos con una lista de necesidades
que equilibran habilidades y química. Las empresas que triunfan
reconocen que los empleados deben sentirse cómodos en una organización
para contribuir al logro de los objetivos de largo plazo. También les
permiten dirigir el proceso de contratación, porque los que más conocen
la tarea son los mejor indicados para transmitir exactamente a los
candidatos lo que se espera de ellos.
Las empresas están comenzando a darse cuenta de la importancia de "saber
qué es lo que saben" y de hacer el mejor uso de este conocimiento. El
conocimiento está siendo reconocido como el más importante activo de la
empresa, como el "único recurso económico significativo" y por lo tanto
se están haciendo esfuerzos por definir cómo adquirirlo, representarlo,
retenerlo y administrarlo.
"No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero
nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir".
S. Carey
Ahora se puede palpar el cambio como el trayecto que parte de la
organización tradicional y se aproxima al concepto de organización
inteligente que ya nos sugería Peter Senge: la organización que no sólo
hace bien las cosas, sino que sabe bien qué cosas hay que hacer.
En el rumbo del cambio, habría que desear que los cambios fueran bien
explicados por los directivos de las empresas, de modo que resultaran
deseados y asumidos. Entendiendo las cosas y encontrándolas razonables,
los trabajadores nos habríamos evitado no pocas perplejidades y
desazones en el pasado. Hemos de confiar en una mejor formación,
información y comunicación dentro de las empresas para que las nuevas
generaciones trabajen, en el siglo XXI, con mayor eficacia, eficiencia y
satisfacción. La información, el conocimiento, las estrategias y las
ideas fluirán seguramente cada vez mejor dentro de las organizaciones,
en beneficio de los resultados y para satisfacción de todos. Los
directivos habrán de sacrificar una parte de su ego y los trabajadores
habrán de mejorar su compromiso y contribución, porque -si no en su
liturgia, sí en su espíritu-, algo de democracia deberá llegar al mundo
empresarial.
Nunca antes las organizaciones habían enfrentado tantos retos, ni nunca
antes había existido la necesidad de que los líderes sintieran que no
tenían respuestas. En estos momentos lo que abunda son las
incertidumbres y las complejidades. Como dice Yogui Berra: “el futuro no
será lo que solía ser”. Creíamos que era posible manejar el mercado bajo
la óptica de enfrentar la competencia con artimañas publicitarias u otra
gama de acciones calculadas. Los veíamos como “los enemigos a vencer”.
Hoy por hoy, los negociantes tuvieron que practicar y aprender a ser
empresarios. En vez de derrotar había que asociarse estratégicamente.
LOS PRODUCTOS CADA VEZ SE DIFERENCIAN MENOS UNOS DE OTROS... La
organización calculadora y hecha para competir “con dientes y garra”
está cediendo terreno hacia el constructo de la Organización
inteligente.
JACK WELCH
Director Ejecutivo
General Electric: “la mayoría de los negocios tienen exceso de dirección
y falta de liderazgo, además, los directores deben dejar de estorbar a
los trabajadores”
4. EL CONOCIMIENTO
Dentro del objeto de la administración y gerencia del conocimiento está
lo que la empresa sabe sobre sus productos, procesos, mercados,
clientes, empleados, etc., y sobre el cómo combinar estos elementos para
hacer a una empresa competitiva. En este aspecto, esta disciplina parece
replicar al objetivo de la Gestión Tecnológica, pero por ser de mayor
alcance parece contenerla.
La empresa inteligente crea y re-crea continuamente su futuro; asume que
el aprendizaje es una actividad continua y creativa de sus componentes
humanos, y se transforma continuamente como respuesta a las necesidades
de los individuos que la componen y también las de las empresas ,
organizaciones e individuos con las que se relaciona (clientes,
proveedores, grupos sociales, etc.). La empresa que decide abordar este
proceso experimenta un cambio cualitativo. Para diseñar y ejecutar ese
modelo de estrategia emergente se necesita crear o modificar la visión
de la empresa, y por lo tanto su misión, ser sensible para captar los
cambios y cómo afectan a la empresa y prever las posibilidades de
acción; y todo ello relacionado con la medida en que desarrollamos,
mantenemos y utilizamos nuestras capacidades humanas fundamentales. Si
no construimos y empleamos nuestras habilidades para pensar, crítica y
creativamente, para comunicar ideas y conceptos, y para cooperar en la
indagación y en la acción, podemos estar construyendo sobre las arenas
movedizas la visión de la empresa, las percepciones de la realidad y
nuestras expectativas .La organización inteligente se basa y
recompensa-no necesariamente con premios materiales- las habilidades,
actitudes, conocimiento y comprensión que contribuyen a añadir valor a
la empresa, la empresa con alto valor que se caracteriza por una red en
continua expansión de personas muy capaces y con capacidad de
profundizar en sus análisis. No es sorprendente que a medida que se
avanza por este camino se produce una identificación progresiva del nexo
social, es decir, refuerza los vínculos que nos unen.
La tecnología es y ha sido a lo largo de la historia fuente de evolución
y de cambio en todos los sectores. En ocasiones, ha actuado como factor
de desarrollo y en otras ha reinventado por completo sectores que
parecían consolidados.
Basta con analizar lo ocurrido con la evolución del dinero en los
últimos años, iniciando con el Trueque, pasando por la Moneda, Papel
moneda, tarjeta crédito (sin banda magnética), banda magnética (uso atms
p.o.s.), tarjeta débito (uso recursos propios), tarjeta prepagada (uso
teléfonos otros), tarjeta inteligente (uso universal), e-money. La
rápida evolución de las telecomunicaciones han cambiado el aspecto de
nuestro sector y redefinido los paradigmas de la competitividad.
Calidad significa: “Dentro de mi inconsciente hay calidez” y total
quiere decir direccionalidad específica. Esta implicación ya no agrede,
estimula. El gerente ya no ordena, pregunta, ya no se monoplanifica
desde arriba, ahora se baja, sin prepotencia y sin miedos, hasta
“aceptar” lo que el empleado propone. “La única manera de que la gente
haga algo, es que decida querer hacerlo” (Carnegie).
Pero para asumir esta evolución Tecnológica hay que partir de la
sincronización de 3 elementos fundamentales que rigen este reloj de
cambio: La Gente, La Tecnología y los procesos, es a partir de esta
sincronización que se puede dar la Innovación y Gerencia de la
tecnología
¿Cómo Gerenciar la Tecnología para materializar estas ventajas?. ¿Cuándo
incorporar la tecnología?. ¿Cómo incorporarlos de forma que potencien
nuestras capacidades en lugar de provocar trastornos en la
organización?. ¿cómo van a recibir nuestros clientes estos cambios y
cómo podemos aplicarlos para ofrecerles los servicios y productos más
adecuados? Estas son las preguntas que nos debemos responder para poder
hacer de la aplicación de la tecnología un arma competitiva.
La información está compuesta de datos y hechos organizados, el
conocimiento consiste en verdades y creencias, perspectivas y conceptos,
juicios y expectativas, metodologías y 'know-how'.
El nivel más bajo de los hechos conocidos son los datos. Los datos no
tienen un significado intrínseco. Deben ser ordenados, agrupados,
analizados e interpretados. Cuando los datos son procesados de esta
manera, se convierten en información. La información tiene una esencia y
un propósito. Cuando la información es utilizada y puesta en el contexto
o marco de referencia de una persona, se transforma en conocimiento. El
conocimiento es la combinación de información, contexto y experiencia.
Para efectos de la investigación, después de hacer una búsqueda en más
de 100 sitios de Internet que mencionaban aspectos de la Gerencia del
Conocimiento, se encontró una gama de intereses, perspectivas y asuntos
relacionados, entre los que figuran:
· El conocimiento como capital económico u organizacional.
· Enfoques de ingeniería que pretenden mejorar el uso de la información
en apoyo de los procesos de manufactura.
· Aspectos de computación y medios de conocimiento.
· Estudios organizacionales desde el punto de vista antropológico, de
biología evolutiva, sociología, etc.
· Epistemología, aprendizaje, sicología del conocimiento etc.
· Aspectos de definición y clasificación desde el punto de vista de
inteligencia artificial, ciencia de la información, lingüística,
filosofía, etc.
· Sitios sobre recursos humanos que mencionan categorías de trabajo como
Director de Capital Intelectual, Director de Capital de Conocimiento,
así como otros trabajos tradicionales tales como Director de
Información, Bibliotecario de Investigación y Desarrollo etc.
Son muchos los autores que sostienen que estamos ante la sociedad del
conocimiento y que por lo tanto el mundo empresarial y el de los
negocios será cada vez mas cercano a las exigencias de nuevas formas del
conocimiento, que emanan de las experiencias, investigaciones rigurosas,
y formas útiles que le sirvan a la sociedad para resolver sus problemas.
En este sentido, el espíritu empresarial, no puede reducirse simplemente
a la expresión de voluntad, decisión, capacidad de asumir riesgos o
cualquier otra manifestación que implique emotividad. Definitivamente se
requiere el conocimiento teórico y la investigación aplicada para poder
definirse por el mundo empresarial exitoso.
A este respecto, cabe destacar que tanto el conocimiento teórico, como
la investigación aplicada son fuente de la creación de empresas y del
desarrollo del espíritu empresarial, porque el mercado del futuro, en un
mundo cambiante, hace que se requiera de una gran dosis de ingenio y
creatividad para avizorar los cambios necesarios en las demandas de
bienes o servicios.
Las empresas que provienen solo de la copia, tienen un gran riesgo de
fracaso y la razón es muy sencilla, quien empezó primero siempre tiene
mayor experiencia que el que le sigue. Ahora bien, cuando a partir de
una idea existente, se busca una mejora substancial, que pueda
traducirse por ejemplo en menores costos, en mayor durabilidad, en mayor
satisfacción de los clientes o en ampliación de mercados, es posible que
se obtengan buenos resultados, pero lo que no puede pensarse hoy, es que
para lograrlos, no se requiere aportar mayor conocimiento. Los
descubrimientos no se dan por generación espontánea, hay necesidad de
aportar nuevo conocimiento y por lo tanto de dedicar esfuerzos
importantes al análisis e investigación.
El desarrollo de capacidades en ciencia y tecnología requiere de un
mayor poder de divulgación de los avances particulares, para que la
sociedad los pueda apropiar. De ahí que en la sociedad del conocimiento,
los programas de divulgación y de enseñanza del conocimiento científico
y tecnológico, con miras a democratizarlo y convertirlo en base del
desarrollo sostenible, se hacen cada vez más necesarios. Ya no tiene
sentido que el conocimiento, en especial el que se consigue mediante
investigaciones aplicadas, sea secreto y de limitada difusión, pues
estas circunstancias lo único que logra es demorar el proceso de
desarrollo.
Gerencia del Conocimiento es el proceso de administrar continuamente
conocimiento de todo tipo para satisfacer necesidades presentes y
futuras, para identificar y explotar recursos de conocimiento tanto
existentes como adquiridos y para desarrollar nuevas oportunidades.
Envuelve la identificación y análisis del conocimiento tanto disponible
como el requerido, la planeación y control de acciones para desarrollar
activos de conocimiento con el fin de alcanzar los objetivos
organizacionales.
Algunos métodos y herramienta enfocadas a la ingeniería del conocimiento
permiten, desde hace algún tiempo, resolver el problema del uso del
conocimiento de la empresa. Estos métodos proporcionan procedimientos
estrictos de diseño y construcción de aplicaciones basadas en
conocimiento. También existen herramientas que ayudan en la captura,
modelamiento, validación, verificación y mantenimiento del conocimiento
para desarrollar dichas aplicaciones. Sin embargo, estas herramientas no
dan apoyo al proceso de gerenciamiento del conocimiento corporativo.
El conocimiento es un activo, pero su administración efectiva requiere
inversiones en otros activos. Existen muchas actividades particulares en
la gerencia del conocimiento que requieren inversiones y esfuerzo,
algunas de ellas son:
· Captura del conocimiento, por ejemplo: creación de documentos y
transferencia de documentos a un sistema computarizado.
· Adicionar valor al conocimiento mediante edición, compactación,
empaquetamiento, etc.
· Desarrollar formas de categorización del conocimiento y categorizar
nuevas contribuciones de conocimiento.
· Desarrollar infraestructura y aplicaciones de tecnología de
información para la distribución del conocimiento.
· Educar a los empleados en la creación, uso y formas de compartir el
conocimiento.
Si gerenciar el conocimiento es costoso, la reflexión obvia es que no
hacerlo es más costoso aún. ¿Cuál es el costo de la ignorancia? ¿Cuánto
le cuesta a una organización olvidar lo que sus empleados clave saben,
el no poder contestar oportunamente las preguntas de sus clientes, o
tomar decisiones inapropiadas basadas en un conocimiento insuficiente?
A pesar de los avances en la inteligencia artificial, no puede decirse
aún que se tenga una máquina que pueda reemplazar a los humanos
completamente. Los hechos demuestran que las organizaciones que desean
una efectiva gerencia de su conocimiento, requieren una alta dosis de
esfuerzo humano. Los humanos son muy buenos para ciertos tipos de
actividades, los computadores lo son para otras.
Los humanos son costosos y malhumorados, pero se acomodan mejor en
ciertos aspectos del manejo del conocimiento. Cuando se busca entender
el conocimiento, interpretarlo en un contexto amplio, combinarlo con
otros tipos de información, o sintetizar varias formas no estructuradas
de conocimiento, los humanos son la mejor opción.
Los computadores y los sistemas de comunicación, por otra parte, son
buenos para otro tipo de tareas, por ejemplo para la captura,
transformación y distribución de conocimiento altamente estructurado que
cambia rápidamente. Los computadores se están haciendo cada vez más
útiles en realizar las mismas tareas sobre conocimiento menos
estructurado, tal como texto e imágenes. Dada esta mezcla de
habilidades, se requiere construir ambientes de gerencia de conocimiento
"híbridos" en los que se utilice tanto a personas como a computadores de
manera complementaria.
No es para nadie un secreto que "el conocimiento es poder" y, por lo
tanto, no sorprende que la gerencia del conocimiento tenga un trasfondo
altamente político. Si el conocimiento está asociado con el poder, el
dinero y el éxito, entonces también está asociado con intrigas,
"lobbying" y tratos velados.
¿Qué significa la política alrededor del conocimiento para una gerencia
del conocimiento efectiva? Algunos gerentes despreciarán la política
alegando que ellos solos pueden encontrar la solución. Pero un gerente
del conocimiento astuto debe reconocer y cultivar la política. El hará
lobby para lograr el uso y la valoración del conocimiento, hará negocios
entre quienes tienen el conocimiento y quienes lo utilizan, cultivará la
opinión de ciertos líderes de gran influencia para que sean quienes
adopten las propuestas nuevas sobre gerencia del conocimiento. Al nivel
más alto, tratará de moldear la manera como se gobierna el conocimiento
para su mejor utilización en la organización.
Los recursos clave de un negocio como el trabajo y el capital, tienen
funciones organizacionales dedicadas a su administración y gerencia. El
conocimiento no puede ser bien gerenciado hasta que algún grupo en la
empresa tengan la clara responsabilidad de hacer ese trabajo. Dentro de
las tareas que ese grupo puede llevar a cabo está el recolectar y
categorizar el conocimiento, establecer una infraestructura orientada al
conocimiento y monitorear el uso del conocimiento.
La función de Gerencia del Conocimiento pudiera inspirar resentimiento y
preocupación en una organización si buscara ensamblar y controlar todo
el conocimiento. El objetivo de la gerencia del conocimiento debe ser
solamente el de facilitar la creación, distribución y uso del
conocimiento por otras personas. Además los gerentes de conocimiento no
deben dar a entender por sus palabras o acciones que son más
"instruidos" o que poseen más conocimiento que ningun otro en la
organización. De hecho, la cualidad más importante para este rol es no
ser egoísta.
La gerencia del conocimiento brinda más beneficios a partir de "mapas"
que a partir de modelos, más a partir de mercados que a partir de
jerarquías.
Existe la tentación en la gerencia del conocimiento de crear un modelo
jerárquico o arquitectura del conocimiento similar a la Propedia de la
Enciclopedia Británica, la cual gobierna la colección y categorización
del conocimiento. Sin embargo, la mayoría de las organizaciones han
tenido mejores resultados dejando que el "mercado" del conocimiento
actúe mediante sencillamente proveer y ubicar el conocimiento que sus
clientes parecen querer. La dispersión del conocimiento tal como se
describe en un mapa puede ser ilógica, pero es más útil para un usuario
que un modelo hipotético de conocimiento que sea bien entendido por sus
creadores, pero que tal vez nunca se llegue a implantar completamente.
La ubicación del conocimiento organizacional es la actividad individual
que probablemente más influye en que haya mayor acceso al mismo.
Dejar que el "mercado" funcione quiere decir que los gerentes de
conocimiento tratan de hacer el conocimiento tan atractivo y accesible
como sea posible y luego observan qué tipo de conocimiento es solicitado
y con qué términos específicos.
Algunas veces nos sorprendemos cuando el conocimiento no se comparte o
no se utiliza, pero se podría ejercer mejor la función de gerentes de
conocimiento si se reconociera que la tendencia natural es la de
esconder nuestro conocimiento y mirar con sospecha a los demás. Para
poner nuestro conocimiento en un sistema y buscar el conocimiento de
otros se necesita no solamente tratar sino, además, conducir un gran
esfuerzo motivador para lograr ese objetivo.
Si un gerente del conocimiento está consciente de este principio, no
debe dar por hecho que el conocimiento se comparta. Debemos estar
conscientes de que compartir y utilizar el conocimiento y la
información, tiene que ser una acción motivada a través de premios,
evaluación de desempeño, compensación, etc.
Es importante direccionar y mejorar el proceso genérico de la gerencia
del conocimiento, pero donde el conocimiento es generado, utilizado y
compartido intensivamente es en unos pocos y específicos procesos del
negocio que se basan en conocimiento. Los procesos específicos varían en
cada firma e industria, pero de todas maneras incluyen investigación de
mercado, diseño y desarrollo de productos, y aun hasta procesos
transaccionales tales como configuración de órdenes y precios. Si se
reconoce que se deben hacer mejoras reales en la gerencia del
conocimiento, también se deben hacer mejoras en los procesos clave del
negocio.
Si el acceso al conocimiento fuera suficiente, habría largas filas a la
entrada de las bibliotecas. El acceso es importante, pero la gerencia
exitosa del conocimiento también requiere atención y compromiso. Se dice
que la atención es el dinero efectivo de la era de la información.
Para que los consumidores o clientes del conocimiento presten atención
al conocimiento, deben llegar a ser más que receptores pasivos. Se puede
lograr un contacto más estrecho con el conocimiento al tener que
resumirlo o reportarlo a otros, utilizando juegos basados en roles y
juegos basados en el uso del conocimiento, y recibiendo el conocimiento
por contacto estrecho con los proveedores del mismo.
Los gerentes del conocimiento pueden sentir que si pudieran poner el
conocimiento de su organización bajo control, su trabajo estaría hecho.
Sin embargo, las tareas de la gerencia del conocimiento son de nunca
acabar. Tal como ocurre con la gerencia de personal o financiera, nunca
llega el momento en que se pueda decir que el conocimiento está
completamente administrado o gerenciado.
Una razón por la cual la gerencia del conocimiento no termina, es que
las categorías del conocimiento requerido siempre están cambiando.
Nuevas tecnologías, enfoques administrativos, asuntos de regulación,
inquietudes de los clientes, siempre están apareciendo. Las compañías
cambian sus estrategias, estructuras organizacionales, productos y
enfatizan el servicio. Los nuevos gerentes y profesionales tienen nuevas
necesidades de conocimiento.
Este cambio rápido en el ambiente del conocimiento significa que las
firmas no deberían gastar mucho tiempo en modelar un área particular de
conocimiento. Mientras transcurre el tiempo para terminar, pudiera ser
que las necesidades hayan cambiado completamente. En vez de esto, las
descripciones de ambiente de conocimiento pudieran ser una solución
rápida, aunque no perfecta, y sólo tan extensa como su uso lo requiera.
Una serie de objetivos y actividades que se deben cumplir dentro de la
gerencia del conocimiento de una empresa, son:
Objetivos
· Formular una estrategia de alcance organizacional para el desarrollo,
adquisición y aplicación del conocimiento.
· Implementar estrategias orientadas al conocimiento buscando el apoyo
de los estamentos influyentes de la empresa.
· Promover el mejoramiento continuo de los procesos del negocio,
enfatizando la generación y utilización del conocimiento.
· Monitorear y evaluar los logros obtenidos mediante la aplicación del
conocimiento.
Actividades:
· Divulgación del conocimiento (por ejemplo, lecciones aprendidas,
mejores prácticas, etc.) para que todos los miembros de la organización
puedan utilizar el conocimiento en el contexto de sus actividades
diarias.
· Asegurarse que el conocimiento está disponible en el sitio donde es
más útil para la toma de decisiones.
· Asegurarse que el conocimiento está disponible donde lo necesitan los
procesos del negocio.
· Facilitar la efectiva y eficiente generación de nuevo conocimiento
(por ejemplo, actividades de investigación y desarrollo, aprendizaje a
partir de casos históricos etc.)
· Apoyar la adquisición de conocimiento de fuentes externas y
desarrollar la capacidad de asimilarlo y utilizarlo.
· Asegurarse que el nuevo conocimiento está disponible para aquellas
personas en la organización que realizan actividades basadas en ese
nuevo conocimiento (por ejemplo, distribución de las lecciones
aprendidas).
Asegurarse que toda persona en la organización sabe dónde se encuentra
disponible el conocimiento en la empresa.
5. EL LÍDER
Para sobrevivir en el siglo XXI necesitaremos una nueva generación de
“líderes-líderes”, no simplemente gerentes “monoplanificadores” que
veían tanto a la competencia como a los clientes como objetos fáciles de
manejar; han tenido que “vivir” una conclusión aterradora: Tanto el
competidor como el cliente han venido “informándose” y tomando
decisiones. Los primeros están asumiendo lo que Karl Albreth, en los
años ochenta denominó “La revolución del Servicio”; mientras que los
segundos han descubierto “el poder de compra y el poder de elección “
Ahora es el cliente quien decide QUÉ QUIERE, CÓMO LO QUIERE, CUÁNDO LO
QUIERE y aún, CUÁNDO LO PAGA. Se empezó a hablar de la empresa
“ORIENTADA AL CLIENTE” y del vendedor orientado al cliente. Terminó la
época del producto “ hecho a la medida”. Terminó la época del vendedor
presionador y manipulador y nació el vendedor asesor.
Chiavenato Idalberto (1993), Destaca que: “El Liderazgo es la influencia
interpersonal ejercida en una situación, dirigida a través del proceso
de comunicación humana a la consecución de uno o diversos objetivos
específicos”
Robert Greenleaf en su libro "El servidor como líder", afirma que el
servidor-líder primero es servidor. Inicia con un sentimiento natural de
querer servir. Ahí su voluntad lo lleva a aspirar por el liderazgo. Su
mejor prueba es preguntar, si aquellos a quienes sirve están creciendo
como personas, se han vuelto mas sanos, sabios, libres, autónomos y esta
dispuestos a servir mientras les sirven.
Greebleaf marcó nuevos linderos y destruyó viejos paradigmas del
liderazgo. Al principio se dio poco crédito a su concepto de líder de
servicio, como se le conoce en la actualidad. Sin embargo, cada vez goza
de mayor reconocimiento como base del liderazgo contemporáneo que da
forma a la misión de una compañía.
Conocer las cualidades del buen líder fue el propósito de numerosos
psicólogos que desde finales de la década de los treinta buscaron
identificar rasgos en la inteligencia y la personalidad que permitieran
diferenciar los jefes efectivos de los inefectivos. El énfasis se
centraba en la persona del líder, era una visión unilateral de la
relación jefe - subordinado. Se han identificado de parte de diversos
investigadores decenas de características pero varias revisiones de la
literatura investigativa hechas en los cuarenta y cincuenta demostraron
que no existía un patrón consistente de características personales que
distinguieran a líderes efectivos de los que no lo eran.
Uno de los primeros estudios del comportamiento de liderazgo lo
realizaron Kurt Lewin y sus colegas en la Universidad de Iowa. En sus
estudios, los investigadores exploraron tres comportamientos o estilos
del liderazgo: autocrático, democrático y laissez-faire.
El estilo autocrático describe a un líder que por lo general tiende a
centralizar la autoridad, dicta métodos de trabajo, toma decisiones
unilaterales y limita la participación de los subordinados.
La más amplia y difundida teoría del comportamiento, fue el resultado de
una investigación iniciada en la Universidad Estatal de Ohio en la
década de los cuarenta. Estos estudios identificaron dos dimensiones
independientes del comportamiento de un líder; la estructura inicial y
la consideración.
El término estructura inicial se refiere al grado en el cual un líder
define y estructura su papel y el de los subordinados en la búsqueda del
logro de las metas. Por ejemplo, el líder con gran estructura inicial
asigna a los miembros del grupo tareas particulares, espera que los
trabajadores mantengan estándares definidos de desempeño y hace énfasis
en el cumplimiento de fechas de entrega.
Los estudios de liderazgo realizados en el Centro de Investigación de
Encuestas de la Universidad de Michigan, contemporáneos a los que se
realizaron los de la Universidad Estatal de Ohio, tenían objetivos de
investigaciones similares: identificar las características del
comportamiento de los líderes relacionadas con la efectividad en el
desempeño.
El grupo de Michigan también encontró dos dimensiones del comportamiento
del liderazgo que llamaron: orientado a los empleados y orientado a la
producción. Los líderes orientados a los empleados se describieron como
los que hacen énfasis en las relaciones interpersonales. Toman un
interés personal en las necesidades de sus subordinados y aceptan las
diferencias individuales entre los miembros. Los líderes orientados a la
producción, en contraste, tienden a hacer énfasis en los aspectos
técnicos o de la tarea del puesto, se preocupan básicamente por el
cumplimiento de las tareas del grupo y consideran a los miembros del
mismo como fines para ese propósito.
Uno de los elementos que forman parte del mínimo común denominador del
perfil de los directivos de éxito es, crecientemente, su capacidad para
establecer y desarrollar relaciones con otras personas. Parece existir
una correlación muy estrecha entre la capacidad de establecer una red
amplia y efectiva de relaciones, de un lado, y la generación de nuevas
oportunidades de negocio, la excelencia en la dirección de personas y la
fidelización de los clientes, de otro. La experiencia demuestra que la
habilidad para desarrollar contactos no es una capacidad innata,
genética, sino más bien resultado del ejercicio y del aprendizaje, algo
adquirido con la práctica.
Hay muchos factores que estimulan el desarrollo de esta habilidad. Haber
residido en el extranjero durante largas estancias, formar parte de
familias numerosas o entornos familiares amplios, manejar varios
idiomas, la movilidad laboral o el acceso a la formación continuada a lo
largo de la carrera profesional son circunstancias que propician una
mejor disposición a crear contactos efectivos.
Las transformaciones del entorno empresarial determinan, cada vez en
mayor medida, la necesidad de que los directivos cuenten con esta
singular habilidad para desarrollar redes de trabajo. La globalización
de los mercados o las barreras difusas entre sectores empresariales
hacen necesario, por ejemplo, que un directivo cuente con relaciones
personales en otros países o en áreas de actividad diversas.
De hecho, el mercado laboral valora esta capacidad como uno de los
aspectos básicos en los procesos de selección de directivos entre las
mayores empresas.
Se puede distinguir tres actitudes hacia el futuro propio. La primera se
basa en creencias de que el futuro esta definido, así no lo conozcamos y
que poco puede hacerse para cambiar el destino. De esta actitud se
deriva no planear, vivir el presente y reorganizarlo a medida que
transcurre. Una segunda actitud es la de planear en detalle, tomar la
vida en las propias manos y establecer objetivos y acciones que lleven a
esos objetivos de largo plazo. Una tercera actitud sobre el futuro
postula que la vida es una serie de decisiones y que la persona cambia
radicalmente de intereses varias veces a lo largo de su vida, de manera
que debemos planear solamente a mediano plazo, etapa por etapa de la
vida.
Se trata de identificar las etapas relativamente estables, los puntos de
cambio y las consecuencias ( reversibles o irreversibles) de las
decisiones tomadas en cada etapa para no cerrarse alternativas o para
saber las consecuencias de lo que se hace. Una persona puede tomar una
decisión que lleve su carrera a callejones sin salida, o que la localiza
en un camino del cual no se puede devolver. De ahí la necesidad de mirar
el futuro y de calcular las implicaciones y consecuencias de las
decisiones tomadas en cada etapa.
El proceso de definir una estrategia personal tiene dificultades. Debe
ser un ejercicio de autenticidad y para esto primero uno tiene que poder
mirarse hacia adentro con claridad, y saber tanto lo que uno es como lo
que no es, lo que quiere y lo que no quiere, lo que duda y lo que se
afirma en uno mismo. Segundo, uno tiene que ser capaz de comunicar
abiertamente lo que es hacia los otros. El tercer elemento para alcanzar
la autenticidad es incorporar lo que uno es en la diaria existencia.
Así, desarrollar una estrategia personal es un ejercicio para
desarrollar la autenticidad, examinarse honestamente para saber donde
esta uno, lo que quiere y lo que debe hacer para llegar a expresar hasta
el máximo sus deseos y potencialidades internas.
Otra dificultad adicional en el proceso de definir una estrategia
personal son las contradicciones en nuestros objetivos. Es conveniente
intentar una integración entre los objetivos de los individuos, los de
las organizaciones y los de la sociedad, a veces esta integración no es
posible. El conflicto de objetivos es algo normal en la existencia
humana; siempre hay limitaciones, contradicciones y elecciones entre
caminos alternativos. Un ejecutivo sabe perfectamente que el objetivo de
crear algo valioso en su trabajo se consigue muchas veces a consta de
ver poco a sus hijos y de descuidar su relación matrimonial. Son varios
nuestros objetivos y no siempre consistentes unos con otros. Debemos ser
conscientes de que optimizar un objetivo tiene efectos en los otros.
Sabiendo que los gerentes genéricamente desempeñan cinco funciones
gerenciales: planifican, organizan, ordenan, coordinan y controlan; se
puede analizar que los conceptos de planeación y control son aplicables
a la vida personal. La estrategia personal es la forma como una persona
organiza su vida en el largo plazo, los objetivos que persigue, la
manera como busca satisfacer sus necesidades y los resultados que
alcanza. Es la manera como una persona responde a las exigencias del
medio ambiente, una actitud básica ante la vida, los valores que de
manera continua caracterizan a una persona en su relación con la
sociedad en que vive.
La vida es una serie de decisiones, la persona cambia radicalmente de
intereses varias veces a lo largo de su vida, de manera que debemos
planearla etapa por etapa. Las etapas son periodos de la vida durante
los cuales tenemos ciertos intereses y ciertas prioridades. Una etapa de
vida esta compuesta por la actitud hacia el trabajo, hacia las
relaciones familiares y afectivas, por una concepción de uno mismo y del
sentido de vivir en el tiempo.
En la carrera profesional se distinguen tres fases de desarrollo: una
fase técnica, una fase política y una fase interpersonal. La fase
técnica de la carrera es la inicial, y en ella lo fundamental para el
éxito es la habilidad o capacidad para realizar actividades de tipo
técnico o profesional. En la fase política de la carrera, el ejecutivo
ha entrado al mundo administrativo y gerencial y se ha alejado de la
función técnica de su profesión. Aquí es indispensable ser conocido en
la organización. Las habilidades de negociación, de coalición de manejar
productivamente el conflicto son cruciales. La fase interpersonal es
aquella donde el éxito de un ejecutivo esta en motivar a las personas,
dar valores a la empresa, sentido de misión y significado al trabajo.
Esta es la fase de la alta gerencia. El profesional sobresaliente actúa
como administrador de su propia carrera, es proactivo y piensa mucho sus
decisiones de carrera.
José Castillo Aponte, en su libro “Gestión Total de Personal” afirma:
“La principal misión del ejecutivo moderno es lograr el máximo potencial
laboral de sus colaboradores”.
Según Davis y Newstrom se puede definir como “ El proceso de motivar y
ayudar a los demás a trabajar con entusiasmo para alcanzar objetivos”.
Kotter, define el liderazgo como: “... el proceso de llevar a un grupo o
grupos en una determinada dirección, fundamentalmente por medios no
coercitivos. Un liderazgo eficiente lo definimos como aquel que produce
un movimiento hacia el logro de lo que es mejor, a largo plazo, para el
grupo o grupos.”
Se deduce de las anteriores definiciones que el liderazgo queda en manos
de un individuo cuya función se centra en la conducción del trabajo
colectivo hacia metas establecidas de antemano por el mismo. La
conducción de trabajos de otros puede aprenderse y por ello el líder
debe adquirir algunas habilidades que lo conducirán a la eficiencia.
El líder es un alto ejecutivo con autoridad suficiente, como para hacer
que la empresa de un vuelco total y capaz de persuadir a la gente que el
vuelco es necesario y conveniente. En concreto es el que hace que tenga
lugar la reingeniería. Pero anotan que alguien que tenga autoridad para
hacer la reingeniería realmente se convierte en líder cuando lo domina
la pasión de reinventar la empresa, de hacer que la organización sea la
mejor del ramo.
El papel principal del líder es actuar como visionario y motivador,
ideando y exponiendo una visión del tipo de organización que desea
crear, en este sentido le comunica a todo el personal el sentido y
propósito de la misión. Es muy importante que el líder aclare a todos
que la reingeniería implica un esfuerzo serio y que se llevará hasta el
fin. Existe una percepción generalizada sobre las diferencias entre el
líder y el gerente.
Líder
Gerente
Estratégico; ve el conjunto
Operativo
Visión de largo plazo
Visión de corto plazo
Trabaja con la gente
Individualista
Es Flexible
Inflexible
Ambicioso
Metas normales
Anticipa
Vive de urgencias.
Tiene poder personal
El puesto le da poder
El concepto de liderazgo tiene tres elementos fundamentales a saber: el
Estilo Gerencial Participativo, el Direccionamiento Estratégico de la
Empresa, y el manejo de los Recursos Humanos.
El liderazgo parece consistir en el dominio de unas habilidades que la
mayoría posee, pero que solo la minoría utiliza. Existen varios tipos de
habilidades para dirigir a las personas de las que se derivan seis
estrategias de liderazgo, a saber:
· Atención Mediante la Visión - Para elegir el rumbo, el líder debe
primero haber desarrollado una imagen mental de un futuro posible y
deseable para la organización y esa visión debe articular una proyección
de un futuro realista, creíble y atractivo para la organización y para
las personas que la conforman y cuando es compartida esa imagen, los
individuos son capaces de hallar sus propios roles, tanto al interior de
la organización como dentro de la sociedad de la cual forman parte.
· Significado mediante la Comunicación -Todas las organizaciones
dependen de la existencia de significados y de interpretaciones de la
realidad compartidos, lo cual facilita la acción coordinada. Un factor
esencial del liderazgo es la capacidad de influenciar y organizar
significados para los miembros de la organización. Comunicar el mensaje
claramente y a todo nivel es clave; básicamente es la esencia del
proceso creativo y lo que separa al administrador del líder.
· Confianza Derivada de la Consistencia - La confianza es el ingrediente
que hace posible el trabajo en una organización. La confianza significa
disponibilidad, predicción y solvencia.
· Desarrollo del Propio Líder. Son dos los elementos fundamentales del
desarrollo del líder: la capacidad de autocrítica y la voluntad de
asumir riesgos.
· Autocrítica: Esta relacionada con la madurez o con la sabiduría
emocional ; se consideran responsables de su propia evolución; con esta
actitud inducen, entre sus empleados, una crítica positiva respecto de
los demás.
· Voluntad de Asumir Riesgos: Los líderes son alumnos perpetuos, están
dispuestos a aprender de la experiencia y para ello es necesario que :
reconozcan y compartan la incertidumbre, acepten los errores y estén
dispuestos a responder a los retos.
· Capacitación - El efecto esencial del líder consiste en que capacitan
a otros a que traduzcan intención en realidad ; se trata de influenciar,
atraer, estimular ; busca que otros asuman responsabilidades y realicen
esfuerzos para lograr objetivos.
· Descentralización - Jean -Jacques Servan-Schreiber, en el libro “
Desafío Americano” afirma que la elección de la “ buena gestión”, con
vistas a un crecimiento máximo, no es de orden técnico. Depende de la
respuesta que se dé a la pregunta : Hay que dar crédito a la
inteligencia del grupo más numeroso? Al dar la respuesta, afirma el
autor, la opción tendría consecuencias ilimitadas y podría cambiar la
fisonomía de la sociedad. Este acto de confianza sería el punto de
arranque común de tres políticas que forman parte de un todo: Invertir
en Inteligencia Humana: la formación permanente no es una obra
humanitaria sino que se considera una inversión. Liberar las
Iniciativas: Consiste en aumentar las responsabilidades a todos los
niveles, en optar por la confianza. Hay que recordar que no hay
iniciativa sin derecho a equivocarse y tampoco hay responsabilidad sin
sanciones. Disposición a Responder los Retos: Debe existir la voluntad
de liberar la iniciativa de confiar en el hombre en todos los niveles;
se les debe permitir una mayor iniciativa junto con mayores
responsabilidades.
Se afirma en muchos libros, que el empresario por lo general es un
individuo con gran capacidad para asumir riesgos, luego a quien estudia
las consecuencias de los riesgos empresariales, desde diferentes
perspectivas, debe reconocérsele mayor capacidad para enfrentarlos y por
lo tanto resulta provechoso que a un Administrador de Empresas se lo
oriente hacia el desarrollo de Espíritu Empresarial, porque sus
conocimientos son muy útiles en la toma de decisiones empresariales.
6. LA GERENCIA
La gerencia tiene dos clases de problemas dice el Dr. Deming: los de hoy
y los de mañana — en el supuesto caso de que exista un mañana — para la
compañía que espera continuar en el negocio.
El Dr. Deming escribe con un toque de ironía: “Es un error suponer que
la producción eficiente del producto y del servicio pueda, a ciencia
cierta, mantener una organización solvente y hacer que aventaje a la
competencia. Es posible, y realmente bastante fácil, que una
organización entre en decadencia y quiebre si erróneamente se dedica a
fabricar un producto que no debiera fabricar o a prestar un servicio que
no debiera prestar, aunque todos lo miembros de la organización se
desempeñen con dedicación y empleen los métodos estadísticos y todas las
demás ayudas que puedan estimular la eficiencia”
Es frecuente en la vida moderna hablar del desarrollo integral, pues se
supone que todo el esfuerzo humano por incrementar el conocimiento, está
dirigido a obtener un beneficio para la humanidad. En el caso de la
Calidad, como ya se ha dicho, ésta se ha convertido en un nuevo
paradigma, sobre el cual el mundo empresarial busca conseguir dicho
beneficio. Desde luego el desarrollo se da cuando se pueden combinar de
manera provechosa, diferentes factores económicos, tecnológicos,
sociales, políticos y culturales.
Las actividades propuestas tienen influencia sobre diferentes niveles y
funciones organizacionales. Para que la gerencia del conocimiento tenga
éxito, se deben combinar estas acciones con otras llevadas a cabo en
diferentes partes de la organización y deben guardar coherencia entre
sí. Diversos autores recalcan la necesidad de armonizar las acciones de
la gerencia del conocimiento con los siguientes componentes de la
organización:
· Estructura y cultura organizacional: debe promoverse la creación de
estructuras que faciliten el crecimiento de "comunidades con intereses
afines", por ejemplo, grupos de profesionales que se relacionen
informalmente debido a que se enfrentan a problemas comunes para los
cuales buscan solución, constituyéndose a sí mismos en una fuente y
depósito de conocimiento.
· Administración de personal: se requiere sincronizar programas de
entrenamiento, desarrollo, selección y reclutamiento, retención,
ubicación, diseño de funciones, cambio cultural y motivación hacia la
participación y creatividad, y la administración de todos los tipos de
contratos de trabajo.
· Procesos del negocio: es necesario generar proyectos de innovación de
procesos y reingeniería tanto para hacer cambios radicales como para
mantener el mejoramiento continuo.
· Aplicación de tecnología: se debe tener a disposición herramientas que
permitan realizar mapas de conceptos, bases de datos orientadas a
objetos y con características multimediales, inteligencia artificial
orientada a la adquisición de conocimiento, a la representación del
mismo, al soporte en toma de decisiones, a la minería de datos y a la
difusión del conocimiento.
Los aspectos descritos anteriormente son, solamente, un breve recuento
de lo que abarca la gerencia del conocimiento.
Tal como ocurre con los datos, la información y el conocimiento, existen
múltiples definiciones de lo que es la tecnología. El diccionario
Larouse dice que la tecnología es:
A su vez, la gestión tecnológica podría definirse como:
"La actividad organizacional mediante la cual se define e implanta la
tecnología necesaria para lograr los objetivos y metas del negocio en
términos de calidad, efectividad, adición de valor y competitividad".
Cuando se habla de tecnología, existen varios términos asociados a ella
que le imprimen diferentes connotaciones, dependiendo de su origen, su
importancia relativa o la forma en la que se encuentra representada.
Puede hablarse, por ejemplo de:
· Tecnología dura: la que se considera incorporada a máquinas, equipos,
plantas de proceso, etc.
· Tecnología blanda: la que se refiere a metodologías, procedimientos,
estilos de administración, etc.
· Tecnología incorporada: la que se encuentra haciendo parte de un
equipo o máquina.
· Tecnología desincorporada: la que se encuentra descrita en documentos
tales como planos, manuales, patentes, etc.
· Tecnología medular: la que se considera central, indispensable o
crítica para un negocio en particular.
· Tecnología complementaria: la que no se considera medular, pero que se
requiere para lograr los objetivos de un negocio específico.
No siempre es fácil saber qué de lo que posee una empresa es tecnología,
y aún más difícil clasificarla dentro de uno de los grupos descritos
anteriormente. Puede existir la tendencia a confundir la tecnología que
una empresa utiliza con el producto que comercializa o la función que
desempeña.
Hoy en día se habla de la gestión tecnológica en las empresas, porque
las tecnologías se crean, avanzan y cambian a una velocidad que hace
algún tiempo resultaba inimaginable. En el propósito de despertar un
espíritu empresarial se obliga a mencionar este hecho, porque hay el
convencimiento de que para tener competitividad, se requiere juzgar el
avance del desarrollo nacional y local y el de la tecnología circundante
para poder obtenerla.
La apropiación de cualquier tecnología, en particular de aquellas que
son novedosas, exige la necesidad de contar con capacidades científicas
básicas, que faciliten no sólo la comprensión de la tecnología que se
pretende apropiar, sino de los fenómenos sobre los cuales se espera
actuar a través de la tecnología desarrollada. Esto resulta, igualmente,
relevante para adelantar procesos de negociación y generación de
tecnología. A la relevancia de las capacidades para adelantar
investigación básica, se suma la importancia que tiene el diseño y
adopción de sistemas o modelos socio-institucionales que propicien el
desarrollo de la creatividad, el fomento de la innovación y la
construcción de una red de unidades consagradas a dar apoyo a los
procesos de generación, adaptación y transferencia de tecnología.
La experiencia de las empresas exitosas en innovación muestra que la
innovación está en el centro de las estrategias del crecimiento de los
negocios, y la responsabilidad de su consolidación y despliegue recae en
la alta gerencia y las juntas directivas. De esta manera, la cultura
organizacional se transforma en una nueva ideología del “conocimiento” y
en nuevas capacidades empresariales para conquistar y permanecer en
mercados competitivos.
La innovación articula los actores internos y externos a la organización
y a la empresa, mediante la conformación de una combinación de
conocimientos, habilidades y actividades científicas y tecnológicas.
Estas habilidades no sólo se generan en el interior de las empresas
sino, también, en términos de su capacidad de interacción con un
conjunto de actores importantes del entorno institucional: otras
empresas, proveedores, clientes y usuarios, universidades, centros
tecnológicos y firmas de ingeniería y consultoría.
La gerencia moderna de las organizaciones consiste en la creación de una
mentalidad innovadora, enfocada hacia el aprendizaje permanente que
sirva de sustento al crecimiento de la competitividad empresarial en el
largo plazo. Bajo este enfoque, la innovación se convierte en el activo
corporativo más valioso para construir las ventajas competitivas
sostenibles de la empresa. Tal apreciación se basa en la visión y
compromiso del innovador que permite a la unidad productiva una gran
flexibilidad y agilidad ante las transformaciones del entorno.
En las últimas décadas el desarrollo de la teoría general de sistemas,
ha servido de base para la integración del conocimiento científico. Una
contribución significativa es la de establecer la diferencia entre los
sistemas cerrados y abiertos. Los sistemas físicos y mecánicos pueden
ser considerados como cerrados en cuanto a su relación con su ambiente.
El enfoque del fenómeno social como sistema abierto, tiene una
importancia para las ciencias sociales y la teoría organizacional.
Durante el tiempo de existencia de una empresa y dependiendo del grado
de presión al que se vea sometida por el entorno (competencia,
globalización de mercados, ciclo de vida de los productos, etc.), la
empresa pasa por una serie de estadios o etapas que se tipifican, de
acuerdo con el grado de asimilación que la empresa logra de la
tecnología en la cual se basa su negocio. Las empresas exitosas y
competitivas a nivel mundial, son las que alcanzan y se mantienen en el
estadio de la excelencia. Muchas empresas no logran pasar por todos los
estadios, sino que se quedan estancadas en alguno de ellos o desaparecen
cuando se encuentran en los primeros debido a que dejan de ser rentables
en un mercado globalizado.
Estos dogmas de pensamiento administrativo están todavía vigentes en la
mayoría de nuestras organizaciones. Han sido desafiadas en años
recientes por las teorías de calidad total, nuevas y diferentes ideas
han avanzado poco al respecto.
Nota: Es probable que en esta página web no aparezcan todos los elementos del presente documento. Para tenerlo completo y en su formato original recomendamos descargarlo desde el menú en la parte superior
moreraarrobaandinet.com / mcruzjoarrobatutopia.comPERFIL Y PUBLICACIONES DEL AUTOR. JOSE ORLANDO MORERA
CRUZ
En la actualidad Se
desempeña como Gerente de BM Motor Company en Colombia, y además es fundador
de la International Black & White Corporation
Hasta el momento ha publicado quince diferentes escritos sobre Administración
de Empresas, Derechos Humanos, Política y otros temas de actualidad, desde la
perspectiva de la investigación y la critica profesional, y a estos se puede
acceder a través de los portales de: la Universidad de Champagnat de Argentina
www.uch.edu.ar, Monografías de España www.monografias.com, Gestiopolis
www.gestiopolis.com, Web abierta de Argentina www.webabierta.com, Management de
Argentina www.managementweb.com.ar, Astrolabio www.astrolabio.net y mi web
www.humano.ya.com/mcruzjo/escritos.html