INTRODUCCIÓN
Ya concluido y agotado el siglo XX, se venía reconociendo que la Alta
Dirección definía la estrategia, pero no siempre la explicaba bien a los
trabajadores; que había una cierta obsesión por medir, pero quizá se
desatendía lo que era más difícil de medir; que los planes de acción se
incumplían con frecuencia; que los directivos se centraban
principalmente en el corto plazo; que se predicaba la orientación al
cliente, pero se practicaba más la orientación al presidente; que a
menudo las buenas ideas se desvirtuaban en la aplicación; que quizá
faltaba autocrítica; que tal vez sobraba complacencia; que se reprimía
la crítica -incluso la constructiva- de los empleados; que nos
ocupábamos casi más de las explicaciones a dar que de los resultados a
obtener; que se abusaba de las reuniones; que nos desenvolvíamos bajo
demasiada presión; que se atendía sobre todo al marcador (indicadores
financieros) y en menor medida al terreno de juego... Había
decididamente materia para seguir escribiendo libros.
Y no se debe olvidar, por cierto, de los comportamientos viciados
denunciados por Scott Adams en The Dilbert Principle. Los libros nos
hablan de lo que pasa, de lo que probablemente va a pasar, o de lo que
convendría hacer o evitar. Luego, cada empresa o en su defecto cada
directivo precisa una solución a medida. El management evoluciona para
adaptarse a los tiempos y, quizá más concretamente, para sortear los
nuevos obstáculos y dificultades que van apareciendo.
Matthew Kiernan A través de los tiempos se han generado diferentes
tendencias administrativas que promulgan algunos parámetros entre los
cuales se debería mover un gerente. Los once mandamientos constituyen la
propuesta de Matthew Kiernan a quienes llevarán las riendas de las
empresas en el tercer milenio La tendencia de los negocios para el
tercer milenio es la valoración del capital intelectual. Si los gerentes
se prepararan para administrar y potenciar el capital intelectual al
menos de la misma manera como se preparan para administrar las finanzas
o la producción de sus firmas, sus compañías estarían mejor situadas y
las personas que hacen parte de ellas trabajarían con más corazón por
ser los mejores.
“Ninguno de estos estudios muestra que un ejecutivo con mas
conocimientos conceptuales y factuales tiene un mejor desempeño que
aquel que no los tiene en la misma medida”. BOYATSIS, R.T., The
competent manager, Wiley Interscience, EE.UU., 1982.
Básicamente los 11 mandamientos de Kiernan hacen referencia a la
potenciación del capital intelectual: 1. No juegues de acuerdo con las
reglas de competencia dominantes de tu empresa, 2. ¡Innovar o Morir!, 3.
Vuelve a examinar tu empresa para encontrar activos estratégicos
escondidos, luego impúlsalos lo más que puedas, 4. Desarrolla la
inclinación por la velocidad y la acción de tu empresa, 5. Debes ser
proactivo y experimental, 6. Rompe barreras: Las compañías "virtuales"
del siglo XXI están desmantelando las barreras internas que con tanta
frecuencia separan gente, departamentos y disciplinas. Sal de lo
convencional, empodera a tus colaboradores, dales autonomía y capacidad
de decisión, cambia horarios, formas de compensación y de capacitación,
etc., 7. Emplea toda tu gente y todas sus capacidades, todo el tiempo,
8. Globaliza tanto tu perspectiva como las bases de tu conocimiento, 9.
Admite que la revolución ecoindustrial está sobre nosotros, 10. Has del
aprendizaje organizacional una religión de tu empresa, 11. Desarrolla
herramientas estratégicas para medir tu desempeño: No basta con
mediciones estáticas de las finanzas o el desempeño de mercados, debes
detectar los factores dinámicos que afectan la producción, las finanzas,
el mercado y en general, el entorno de tu empresa.
1. LOS ANTECEDENTES
Acerca de las competencias, habilidades y otras características que
deben poseer los gerentes, hay suficiente material bibliográfico
disponible en lo que tiene que ver con un enfoque general, pero en
particular a lo que atañe a las características que deba poseer el
administrador de empresas del siglo XXI, no es tan abundante. Igual
sucede para el caso de las organizaciones, es mucho lo que se ha escrito
sobre el tipo de organizaciones que se pueden crear, pero con prominente
énfasis en el siglo pasado; y resulta obvio, para que se iban a
preocupar a principio del siglo pasado los pioneros de la administración
porque lo que hubiera de pasar cien o más años después, muy seguramente
los investigadores en el área de la administración dedicaron el tiempo,
el trabajo, y el fruto de sus investigaciones a teorías que sirvieran de
apoyo para resolver los problemas propios de su época, es así, que a
quienes hoy nos vemos motivados hacia la investigación en la ciencia de
la Administración de Empresas, nos corresponde estudiar sobre los
problemas administrativos propios de nuestra tiempo y que para el caso
de la presente investigación, se trata de los retos que nos plantea el
cambio de milenio. Lo mas elemental es que de los problemas que han de
desarrollarse al lo largo del siglo XXI, se ocupen las personas
finalizando el siglo XX o comenzando el siguiente.
En este punto, es necesario e indispensable apoyarnos en la historia
para contextualizar lo que sigue y poder encontrarle un sentido y un
norte; En el caso especifico colombiano, Antioquia fue un caso
excepcional, en los campos económicos y social durante el siglo XIX, por
los índices de crecimiento que mantuvo. La carencia de capital privado
no fue tan dramática como en las demás regiones, gracias a un grupo de
capitalistas, inversionistas y negociantes bastante solventes para las
situaciones del país, un comercio dinámico, interno y externo, y una
industria aurífera bien administrada que ponía a operar una gran
cantidad de circulante, como oro en polvo y moneda acuñada.
A pesar de la elite antioqueña y caucana de los siglos XIX y XX, ha sido
quizá la mas estudiada en el país por historiadores, administradores,
economistas, sociólogos, y antropólogos; no hay muchos perfiles de
personajes, empresas, y grupos empresariales de estas elites construidas
con un rigor que va mas allá de apología o la especulación.
Con un poco de ingenio y fortuna construyeron verdaderos imperios,
guardadas las proporciones con el nivel económico nacional. Bien lo
afirmó Friedrich Von Schenck en su libro Viajes por Antioquia en el año
1880: “Existen pocas ciudades de las mismas proporciones en Sudamérica
donde haya tantos capitales concentrados y el número de familias que
puedan calificarse como ricas es enorme”, (ediciones del Banco de la
República, Archivo de Economía Nacional, Bogotá 1953.)
El equipo de empresarios pertenecientes a Medellín y a las otras
ciudades importantes de la provincia se caracterizo no solo por
representar intereses del tipo agrario y latifundista, sino muy
diversificados y orientados hacia el comercio, el dinero a intereses, y
la minería, siendo el estado uno de los principales clientes. Su
dinamismo les llevó a invertir capitales por todo el país, en la
apertura y montaje de variadas empresas.
Gracias a acciones estratégicas como; formación de nuevas compañías
auríferas, aplicación de técnicas de beneficio europeas, apertura de
nuevas zonas de laboreo, vinculación en la región de trabajo y capital
extranjero asociado; en materia de inversión y configuración empresarial
de inicio para la provincia de Antioquia, lo que podía denominarse como
el despegue de un boyante ciclo minero.
Con una mentalidad asociativa empresarial, el capital que luego se
invertiría en la industrialización se había gestado y acumulado poco a
poco, en los socavones, lavaderos de oro corrido y en negocios
comerciales.
Con posterioridad, gracias a la experiencia adquirida en el montaje y
administración de negocios, el intercambio con el exterior, el comercio
del café, y la colonización de tierras en el suroeste antioqueño, y
Caldas, la elite y sus capitales se consolidaron definitivamente,
permitiendo el avance hacia el proceso de industrialización durante las
primeras décadas del siglo XX.
La elite antioqueña, se caracteriza por, tener al grupo familiar como
unidad empresarial básica y sus actividades diversificadas en todas las
ramas productivas y especulativas.
Existió entonces, la visión compartida acerca de la necesidad de
consolidar un mercado interno que se lograría solo si existía una buena
red de comunicaciones (en esa época las comunicaciones estaban marcadas
por la creación de viaductos de todo tipo; hoy, Internet, bases de
datos, telecomunicaciones), como si sospecharan que un atraso o avance
tecnológico podría en su momento perjudicar la supervivencia.
De modo mas global tenemos que, el desarrollo de la ciencia
administrativa ha tenido durante su historia un desarrollo que se puede
enmarcar o definir de acuerdo al tipo de estudios que se han realizado,
o mejor, de acuerdo al modo de abordar la teoría administrativa.
La comparación de la evolución histórica de los estudios antropológicos
y administrativos nos permite definir tres edades de la ciencia, así:
|
EDAD |
PERSPECTIVA |
ANTROPOLOGÍA |
ADMINISTRACIÓN |
|
1 |
Estudio de fenómenos parcelados |
Morgan investiga un esquema de los orígenes y la evolución de las civilizaciones (1877) |
Taylor hace los primeros estudios de tiempo y movimientos (1903) Fayol formaliza los primeros principios de la racionalización del trabajo (1916) |
|
2 |
Estudio del sistema cerrado |
Radcliffe – Brown estudia el comportamiento social en sus formas institucionalizadas; la familia, la organización política, etc. (1930) Antropología Social |
Barnard estudia la influencia de la organización empresarial sobre la administración (1948) |
|
3 |
Estudio del sistema abierto |
Kardiner y Linton estudian los fundamentos culturales de la
personalidad (1945) |
Forrester establece un modelo dinámico de las relaciones entre la
empresa y el medio ambiente (1961) |
Los estudios de dinámica industrial iniciados por Forrester han permitido
crear modelos de diversos fenómenos empresariales.
Lo fundamental en la manera que tiene el hombre de comprender su medio
ambiente, es que el no solo detecta en este fenómenos o eventos sino también una
acción, es decir, un comportamiento que manifiesta una intención o un
escogimiento.
Durante 80 años, se puede ver a que se han dedicado los esfuerzos mas
significativos de los investigadores mas recordados e importantes de la
administración, encontrando lo mas reciente de fin de siglo los enfoques interno
y externo, la calidad total y la competitividad, conceptos que ciertamente pasan
gloriosos al siguiente centeno, estudios específicos sobre la acción empresarial
y la gerencia integral, propia de la investigación a realizar:
|
1910 |
ESTUDIO DE FENÓMENOS PARCELADOS Estudio de tiempos y movimientos (Taylor) |
|
1920 |
ESTUDIO DE FUNCIONES DE LA EMPRESA Tipología de los fenómenos estudiados (Fayol) |
|
1950 |
ESTUDIO DE LA ORGANIZACIÓN EMPRESARIAL Análisis de relaciones entre estructura y comportamiento empresarial (Barnard) |
|
1960 |
MODELIZACION DEL FENÓMENO EMPRESARIAL Dinámica Industrial (Forrester) |
|
1970 |
ESTUDIO DE LA ACCIÓN EMPRESARIAL Planteamiento estratégico Estudios de estrategia (BCG, EEUU) |
|
1980 |
PLANTEAMIENTO PSICOSOCIOLÓGICO Estudios de socio dinámica (Bossard Institut, Francia), énfasis en la cultura organizacional” |
|
1990 |
GLOBALIZACIÓN DE LA ACCIÓN EMPRESARIAL GERENCIA INTEGRAL Enfoque interno: La calidad total (Juran) (Deming) Enfoque externo: La competitividad |
A lo largo de su historia las sociedades humanas han desarrollado distintas
formas de producción de bienes y servicios. Hoy, la denominación genérica de la
forma dominante de producción es la de sistema capitalista. La génesis de este
sistema data ya de varios siglos. Pero sus hitos más destacados comienzan a
reseñarse a partir de la Revolución Industrial, durante la segunda mitad del
siglo XVIII.
La expansión y evolución de este sistema ha originado en cada uno de los
entornos donde ha prosperado múltiples características. Los estudiosos del tema
han propuesto diversas teorías. Desde el siglo XVIII, con la aparición de la
Economía Política en Inglaterra y en Francia, se han abordado distintos tipos de
análisis sobre el crecimiento de la riqueza de las naciones, para utilizar la
preocupación central de uno de los primeros teóricos que se ocupa de estos
temas: Adam Smith (1776). Desde esos tiempos y hasta el presente, múltiples han
sido entonces las aproximaciones para comprender la dinámica de esta forma de
producir bienes y servicios en la mayoría de los países del mundo entero.
Sin embargo, lo que parece ser constante en casi todos los análisis es
que este sistema vive en permanente crisis. Para unos, detrás de estas crisis se
encuentran las razones que llevarán a su desaparición. Para otros, ellas son la
expresión de los síntomas de la capacidad que tiene el sistema para renovarse de
forma continua y de nutrirse de manera periódica.
Estas crisis han sido caracterizadas, en cuanto a su duración, de
distintas maneras. Unos autores han hablado de ciclos cortos (períodos de más o
menos diez años) y otros de ondas largas (50 a 60 años). Uno de los autores que
han desarrollado teorías sobre los ciclos largos se encuentra Kondratieff
(1935). Este estadístico ruso de principios del siglo XX propuso una teoría
bastante atractiva de explicación de los fenómenos que aparecían en el
desarrollo del sistema.
A pesar de su temprana y prematura desaparición, Kondratieff hizo un
aporte fundamental para la comprensión de la dinámica del sistema. Aporte del
que múltiples economistas occidentales son deudores. La presentación de los
rasgos fundamentales y de manera esquemática de los principales aspectos del
desarrollo de esta teoría pueden ser de mucha utilidad para enmarcar nuestro
objeto de estudio.
Kondratieff propone que el sistema desde la Revolución Industrial ha
vivido varias crisis estructurales. Quienes han desarrollado esta teoría señalan
que el primer ciclo u onda larga, denominado el primer Kondratieff, comienza con
el desarrollo de la industria textil y la invención de la máquina de vapor,
durante la segunda mitad del siglo XVIII. La aparición de la gran industria
constituyó el paradigma económico de la época. El trabajo artesanal y la
manufactura fue sustituido por la máquina. Esta nueva forma de producir para la
época origina la existencia de mano de obra barata, uno de los factores claves
del modelo instaurado. Esta onda culmina en las décadas 30 y 40 del siglo XIX
con otra nueva crisis que se caracteriza por la aparición de carbón como fuente
de energía económica y el ferrocarril como medio de transporte masivo. El
sistema pasa de ser un modo de producción a nivel nacional (Inglaterra, Francia)
para expandirse a otras regiones.
La aparición del sistema de libre competencia marca el comienzo del
segundo Kondratieff. Este ciclo se cierra con una nueva crisis en los años 80-90
del siglo XIX. Tenemos entonces el inicio del tercer Kondratieff con el acero
como factor clave del paradigma tecno-económico del ciclo que se inaugura
(Pérez, 1983). Los oligopolios tendrán un papel fundamental que jugar en la
dinámica del sistema de producción de este período.
A finales de los años veinte y comienzos de los treinta de la pasada
centuria una nueva crisis marca el fin de este tercer ciclo y el inicio del
cuarto Kondratieff. Sus rasgos más resaltantes son: una nueva y más barata
fuente de energía, la fósil (el petróleo) y materias primas baratas, el
desarrollo de la industria petroquímica y química orgánica, la producción en
masa, la aparición de economías de aglomeración y de escala. Se crea la moderna
ciencia de la administración, con Fayol (en Francia) y Taylor (en EE.UU) como
sus principales exponentes en la teoría y de Ford (en EE.UU) en la práctica. El
tipo de empresa de este período es la empresa transnacional que aprovecha las
ventajas a su alcance, como son las economías de escala, para desarrollar sus
mercados. Aparece con mayor presencia la intervención del Estado central en la
economía. El sistema se hace mundial y se disputa mercados en cualquier región
del mundo. Es el ciclo del sistema que más conocemos en Latinoamérica y en el
cual aún hoy vivimos en la región.
En ese tiempo, pensar en la organización de trabajo era fuertemente
dominado por las nociones de especialización del trabajo y normalización. La
especialización de trabajo tuvo sus raíces en el trabajo de Frederick Winslow
Taylor y Adam Smith; ellos demostraron cómo el rendimiento puede ser mejorado
reestructurando el trabajo en funciones de especialización. La normalización fue
el secreto del éxito para Henry Ford. Esto hizo posible significativas
reducciones en los costos.
Con la aparición de la microelectrónica y la informatización (del
microprocesador en los EE.UU.) y de un nuevo modelo de organización de la
empresa (en Japón), a mediados de la década de los setenta del siglo pasado, se
inaugura el comienzo del fin del cuarto Kondratieff y la aparición de un nuevo
patrón tecnológico mundial. Con esta nueva etapa se inicia en la pasada década
de los ochenta el quinto Kondratieff, el actual. La producción flexible, la
información barata, la aparición de redes y las economías de especialización,
son los rasgos fundamentales de esta transición. Lo que se ha dado por llamar
globalización, la lucha por la liberación de los mercados, la redefinición del
papel del Estado, son los aspectos socio-institucionales de esta nueva etapa.
En realidad, en la gestión empresarial, los directivos de hoy aplican
-por vigentes- ideas casi tan viejas como el propio ser humano. Pero al mismo
tiempo, están muy atentos a los nuevos postulados y, desde luego, a la cultura y
estilo de dirección de sus organizaciones. Hace 100 años las cosas eran muy
sensiblemente diferentes: eran los albores del modernismo: una especie de
premodernismo de la gestión empresarial. Como es sabido, al comienzo del siglo
XX, la actuación de los operarios y el tiempo dedicado a cada tarea eran objeto
de estudio por importantes analistas de la producción como Frederick W. Taylor o
Frank Gilbreth. No se dejaba entonces espacio a la iniciativa e imaginación de
los trabajadores, pero sin duda se abría una gran puerta a la mejora de la
productividad: era la gestión científica. Algo a lo que también contribuyó Henri
Fayol -quizá el primer guru europeo- poco después, abriendo nuevos horizontes
con sus 14 principios (división del trabajo, unidad de mando, disciplina,
remuneración, etc.).
No podía pasar mucho tiempo sin que -ya en los años 30 y tras el famoso
experimento de Hawthorne sobre la incidencia de factores ambientales en la
productividad- surgieran nuevas voces, como las de Elton Mayo, Mary Parker
Follett, y Chester Barnard, que apuntaran al lado humano de la gestión. Si, por
un lado, la gestión científica evolucionaba con viento a favor hasta los
postulados más recientes -reingeniería incluida-, la gestión de las personas, en
cambio, daba pequeños pasos, haciéndose cada vez mayor la distancia entre lo que
predicaban los expertos y lo que de verdad se practicaba en las empresas. Es
relativamente reciente el reconocimiento práctico de que las empresas tienen en
el capital intelectual y emocional de sus personas su activo más valioso; pero
hemos de reconocer que en el pasado -y quizá todavía en el presente, en buena
medida- se ha desaprovechado demasiada inteligencia sumergida de los
trabajadores, para frustración de éstos y en perjuicio de los resultados
empresariales.
Después de la segunda guerra mundial, las empresas trataron de
concentrar en sí mismas la mayor cantidad posible de actividades, para no tener
que depender de los proveedores. Sin embargo, esta estrategia que en principio
resultara efectiva, fue haciéndose obsoleta con el desarrollo de la tecnología,
ya que nunca los departamentos de una empresa podían mantenerse tan actualizados
y competitivos como lo hacían las agencias independientes especializadas en un
área, además, su capacidad de servicio para acompañar la estrategia de
crecimiento era insuficiente.
Johannes Gutenberg (1390-1468) dividió la historia de la humanidad en
dos partes, porque la imprenta permitió que más gente tuviera acceso a la
información. Algo similar está ocurriendo con una nueva realidad que facilita el
acceso y la recolección de información, a saber: el ciberespacio, al cual se
llega mediante las redes y las autopistas.
Pero, mientras la información que suministraba la imprenta era estática,
la que se acumula en el ciberespacio se estará multiplicando de manera
exponencial hacia el año 2020, según los estimativos más conservadores. Las
publicaciones electrónicas, los home pages y el ingreso a ellas vía Internet
tienen que ver con esta nueva imprenta del futuro que se hace realidad, en
virtud a la microelectrónica, a las telecomunicaciones y al impacto de los
satélites.
Ahora bien, si revisamos la historia, encontraremos que no todos
pudieron aprovechar el invento de Gutenberg, sino unos pocos, aquellos que
sabían leer.
Algo similar irá a ocurrir hacia el futuro, especialmente con países
que, como el nuestro, han ingresado tarde al mundo de las tecnologías de la
información y tienen comparativamente el mismo atraso de quienes no sabían leer
en el siglo XV.
El concepto de Outsourcing comienza a ganar credibilidad al inicio de la
década de los 70's enfocado, sobre todo, a las áreas de información tecnológica
en las empresas. Las primeras empresas en implementar modelos de Outsourcing
fueron gigantes como EDS, Arthur Andersen, Price Waterhouse y otros.
En los 80’s la Calidad Total, en los 90’s el Empoderamiento, y mas allá
de estas modas decadences se mantienen inmutables el marketing (puesto que sin
mercado no hay producto, y sin producto o servicio para vender la empresa no
tiene razón de ser), la sicología organizacional (porque una empresa, ante todo,
es un grupo humano con cultura y comportamiento propios), las finanzas (puesto
que la empresa es una entidad económica en pos de rentabilidad para los
accionistas), la planificación (para que la empresa elija su futuro en vez de
sufrirlo), la competitividad (que es el fin de la acción empresarial, a la
larga, solo sobreviven las empresas competitivas).
A veces, el EMPOWERMENT se considera como algo que no pueden <<hacer>>
las otras personas, pero no es así. Las personas adquieren empowerment gracias a
un ambiente que les da libertad de expresarse tan abiertamente como puedan. El
liderazgo tiene que ver con ofrecer tal ambiente y hacer que otros, por derecho
propio, se conviertan en líderes creativos.
En 1998, el Outsourcing alcanzó una cifra de negocio a nivel mundial de
cien mil millones de dólares. De acuerdo con estudios recientes, esta cantidad
se disparará hasta 282 mil millones de dólares.
Se sabe que la innovación tecnológica es el modus operandi en el mundo
de la informática. Al mismo tiempo las transacciones de Outsourcing generalmente
se expresan en contrato de prestación de servicios a largo plazo. por tanto.
para evitar problemas causados por obsolescencia tecnológica no prevista en la
transacción original, ésta debe incorporar definiciones y procedimientos de
actualización tecnológica. Así como criterios básicos de evaluación e
incorporación de nuevas tecnologías a los servicios prestados tales salvaguardas
garantizan una de las promesas básicas del Outsourcing, la tecnología, manejada
por expertos redituando beneficios reales al negocio.
En cuanto a las publicaciones mas importantes, tenemos que para la
década de los 50, pensadores como McGregor, Maslow y Herzberg, insistieron en el
potencial disponible en los trabajadores y aportaron valiosas ideas en torno al
tema de la motivación. Por entonces -año 1954-, Peter Drucker publicaba The
practice of management, un clásico de esta literatura. En este texto, Drucker
-guru de gurus: auténtico profeta de la gestión empresarial- propugnaba, por
ejemplo, la importancia del marketing y la innovación y, entre otras muchas
buenas ideas, venía a formular los antecedentes de la Dirección por Objetivos.
En 1960 aparecía otro gran texto: The human side of enterprise, de
Douglas McGregor. El autor formula aquí sus conocidas teorías X e Y -alineada la
primera con el taylorismo, y bastante revolucionaria la segunda-, relativas al
comportamiento de los trabajadores. Como se sabe, la Teoría Y sostenía una
imagen de trabajador capaz, responsable y comprometido, que hoy resulta natural,
pero que entonces suscitó no pocas controversias: quizá pueda considerarse el
origen de muchos de los cambios que vivimos en la actualidad. (En realidad, en
los años 60 y 70 ya se apuntaron en alguna medida varias de las ideas que hoy
están de plena actualidad: por ejemplo, la gestión del conocimiento, la
orientación al cliente, el liderazgo, la gestión por competencias y la
organización inteligente). Antes de que llegaran los años 80, pensadores como
los ya citados y otros muchos -entre ellos Likert, Levitt, Kotler, Allen,
Mintzberg, Burns, Schon, Argyris y McClelland, pero bastantes otros más- habían
ya contribuido de forma incuestionable a la evolución del management, y lo
siguieron haciendo después.
En los años 80 se comenzó a predicar muy insistentemente la calidad: ya
lo habían estado haciendo Deming y Juran en Japón, en los años 50, con
magníficos resultados. La gestión occidental comenzaba a prestar más atención al
modelo japonés, y esto quedó patente en algunos interesantes libros como el de
Pascale y Athos (The art of japanese management, 1981) o el de Ouchi (Theory Z,
1981). Pero quizá lo que más recordamos de entonces es la aparición en 1982 de
In search of excellence, de Peters y Waterman: esta obra contribuyó muy
sensiblemente a la difusión de este tipo de literatura, y, sobre todo,
contribuyó a sensibilizarnos sobre aspectos de la gestión cuya importancia se
nos estaba quizá escapando: la atención a los clientes y al personal. Puede que
sea efectivamente sensibilidad lo que le ha estado faltando a la gestión:
sensibilidad tanto hacia las expectativas de los clientes, como hacia las
inquietudes de los trabajadores y hacia sus capacidades y rasgos personales. De
hecho, es en los últimos años cuando se empieza a aludir abiertamente a la
energía emocional, los sentimientos y los valores personales, dentro de las
organizaciones. Podría pensarse que el movimiento coincide con la explosión de
la denominada inteligencia emocional, pero también parece tener sólidos
antecedentes en los postulados de décadas anteriores.
Edwards Deming el genio que revitalizó la industria Japonesa, planteó un
método para lograr que las empresas se adapten a las nuevas condiciones de
competencia mundial y su tesis se basó en que la Gerencia occidental se había
desentendido de la tarea administrativa, esforzándose en la consecución de
dividendos y buen rendimiento del precio de las acciones de las compañías.
Sostuvo que una mejor forma de servir a los accionistas podía ser mantenerse en
el negocio mediante el mejoramiento permanente de la Calidad del producto y del
servicio, para así disminuir costos, capturar mercados, proporcionar empleo y
aumentar así los dividendos.
Según el Profesor Deming la Calidad debe convertirse en la nueva
religión. Por su experiencia en el Japón sostiene que allí se ha iniciado una
nueva forma económica de confiabilidad y de operación sin contratiempos.
Ralph Stacey sostiene que en muchos textos tradicionales sobre gerencia
estratégica, se consignaron, mas rituales, que realidades, y que, resulta muy
importante clarificar y precisar, la aplicación de principios administrativos en
la gerencia.
Boston Consulting Group: “El empresario debe desempeñar tres funciones
fundamentales: la primera es preservar su empresa; la segunda es controlar las
reacciones de la organización cuando los eventos que habían sido previstos no
ocurren, y los objetivos que habían sido fijados no se logran; la tercera es
concebir el futuro y proponer los objetivos que hay que lograr. Para estas
tareas se requieren las cualidades personales de un líder”.
Las biografías de los líderes que han trascendido, repetidamente han
demostrado la parte importante que juega el maestro o el guía político, en el
desarrollo individual.
Por lo que hace a los grandes maestros, estos toman riesgos. Ellos
apuestan inicialmente al talento que perciben en la gente joven. Y ellos toman
el riesgo emocional de trabajar cercanamente con sus pupilos. El riesgo no
siempre paga, pero la buena voluntad y el interés del maestro seguirá siendo
crucial para el desarrollo de auténticos líderes.
Dentro de este marco general, por lo que respecta al liderazgo y el
poder, también han sido frecuentes los análisis de este fenómeno, buscando
insistentemente una serie de características especiales, de rasgos y atributos,
que por su escasa frecuencia o por su intensidad inusual, permitan comprender
una supuesta excepcionalidad de la mujer o del hombre que llega a ser líder en
contextos políticos.
La calidad, el liderazgo, la innovación, el espíritu de equipo o incluso
el empowerment, no suponen en realidad novedades de los años 80, pero es en esta
década cuando se profundiza en estos postulados y se empieza a hablar de todo
ello con cierta intensidad: hoy constituyen todavía auténticos buzzwords, cuando
se habla de los cambios culturales en las empresas. Existía ya en aquellos años
una considerable receptividad a las ideas que sostenían Drucker, Peters, Bennis,
Belbin, Hersey, Blanchard, Rosabeth Moss Kanter, Schein, Porter, Handy y otros
expertos, aunque también había lógicamente escepticismos y puntos de vista
distintos.
RALPH LARSEN
Directos Ejecutivo
Jonson & Jonson “en la década de los 90’s la empresa inició una
reestructuración de la filosofía, donde las corporaciones hacen sus negocios en
forma descentralizada y se otorga a las personas la libertad de actuar sin que
sea necesario obtener permiso de la casa matriz”
Peter Senge insistió al comienzo de los 90 en el concepto de learning
organization en su importante obra The fifth discipline: un texto que postula
muy convincentemente la necesidad del pensamiento sistémico y el aprendizaje
colectivo dentro de las organizaciones, y del que puede decirse que ha
alimentado en gran medida el debate en beneficio de la evolución del management.
Poco después, Champy y Hammer nos hablaban de la reingeniería: algo que también
ha dado mucho que hablar. Pero quizá uno de los temas más abordados por los
expertos en los años 90 es el de la estrategia. Casi 20 años después de que
Ohmae alertara sobre la necesidad de poner en marcha una nueva forma de
pensamiento estratégico, otros autores han vuelto a la carga en los últimos
años. Por ejemplo, Hamel y Prahalad en su libro Competing for the future (1994);
también Mintzberg ha seguido escribiendo sobre el tema. Y otros autores: por
ejemplo Norton y Kaplan en su The Balanced Scorecard: Translating strategy into
action.
Han sido muchos expertos los que han contribuido a enriquecer la ciencia
-o arte- de obtener los mejores resultados de las personas o bien de las
organizaciones. Quizá se haya dado algún paso hacia atrás, pero muchos adelante,
en la evolución del management. En las últimas décadas se han elevado muchas
voces para orientar a los ejecutivos y directivos en su muy difícil tarea: son
mensajes que apuntan muy directamente a los puntos débiles que todavía se
detectan en el ejercicio del management.
Michael Porter nos ha enseñado acerca del enorme valor de la ventaja
competitiva (Porter, 1985). Gifford Pinchot, en Intrapreneuring ha tratado de
explicar porqué los grandes negocios, aunque gastan la mayor parte del dinero de
investigación y desarrollo del mundo, tienen una participación proporcional tan
baja en las innovaciones fundamentales.
El único gurú que siempre considera los negocios en una manera holística
es Peter Drucker
El libro de Peters y Waterman, In Search of Excellence (En busca de la
excelencia, 1982), considera las empresas desde un punto de vista holístico y ha
creado inquietud al forzar a muchos gerentes y estrategas corporativos a
contemplar sus naves corporativas y formular muchas preguntas reveladoras de los
elementos principales de la excelencia corporativa.
El modelo Peters y Waterman, conocido como la estructura de las siete
"S" del idioma ingles para organizaciones efectivas, se basa en la tesis de que
la efectividad organizacional surge de la interacción de siete factores:
estructura, sistemas, estilo, personal, habilidades, estrategia y valores
compartidos. Este último se conoce en ocasiones como metas superordenadas. La
figura 1.4 muestra las siete S y destaca sus interconexiones. La forma del
diagrama y la posición de las "S" interrelacionados no es jerárquico y cada una
de ellas puede ser la motivación del cambio en un determinado momento. El
mensaje importante es que los valores compartidos son la pieza central del
paradigma. El significado y el rol de cada una de las otras "S" es
autoexplicativo y su interconexión muy obvia.
2. LA PERCEPCIÓN
Las transnacionales del mañana, según Druker, no serán probablemente
compañías manufactureras.
Afirma Drucker que tanto en Occidente como en el Oriente el conocimiento
siempre se había visto como aplicable a ser, pero casi de la noche a la mañana
se empezó a aplicar a hacer; se convirtió en un recurso, en una utilidad; de
igual manera había sido un bien privado, pero también muy rápido pasó a ser un
bien público.
Tres grandes etapas analiza Drucker para llegar a la sociedad del
conocimiento, ellas son: La revolución industrial, La revolución de la
productividad y La revolución administrativa.
La transformación mundial de la sociedad y civilización por la
tecnología es lo que se conoce por “Revolución Industrial”. Según Drucker la
velocidad del cambio técnico creó una demanda de capital muy superior a cuanto
podía suministrar el artesano. El desarrollo tecnológico requirió la
concentración de la producción en la fábrica ya que el conocimiento no se podía
aplicar en millares y decenas de millares de pequeños talleres individuales y en
las industrias caseras de la aldea rural.
Desde hace unos pocos años cualquier libro, estudio, artículo sobre la
situación competitiva de las empresas y los retos que tienen que afrontar,
empiezan constatando cómo la situación de cambio continuo, de globalización , de
mayor competitividad nacional e internacional, plantean la necesidad de cambios
continuos , de permanentes adaptaciones a entornos en permanente estado de
desequilibrio. No insistiré en los mismos argumentos porque , a buen seguro, el
lector los conoce sobradamente.
También el concepto de estrategia empresarial ha evolucionado desde un
modelo relativamente estático, basado en la planificación formal, de arriba
abajo, a otro emergente y adaptativo, precisamente por las incertidumbres de la
tecnología, de la innovación, de los mercados, etc. Dentro de este marco de
referencia, adquiere más importancia el análisis de los recursos de la empresa,
los que posee, los que debería adquirir para mejorar su posición competitiva,
las medidas y acciones que tiene que tomar para sostener y mejorar dichos
recursos que por otra parte tienden al deterioro y al desgaste.
La nueva tecnología requirió de enorme cantidad de energía, bien fuera
hidraúlica o de vapor que no se podía descentralizar. Pero estas necesidades de
energía por importante que fueran, eran secundarias. El punto central es que
casi de la noche a la mañana la producción pasó de basarse en trabajo artesanal
a basarse en tecnología. Como consecuencia de ello, el capitalismo pasó también
a ocupar el centro de la economía y de la sociedad.
La revolución de la productividad se la atribuye a Frederck W. Taylor,
cuando aplicó por primera vez el conocimiento al estudio del trabajo y a la
ingeniería del trabajo. Lo que llevó a Taylor a estudiar el trabajo fue el haber
observado directamente el odio recíproco entre capitalistas y trabajadores, que
había llegado a dominar la última parte del siglo XIX.
Aunque muchos piensan que la motivación de Taylor era la eficiencia,
Drucker sostiene que no, tampoco que hubiera buscado la generación de utilidades
para los propietarios. Se mantiene Drucker en que Taylor hasta el último día de
su vida sostuvo que el trabajador y no el propietario debía ser el beneficiario
de los frutos de la productividad. Su principal motivación era la creación de
una sociedad en la cual tuvieran un interés común en la productividad y pudieran
cultivar relaciones de armonía en la aplicación del conocimiento al trabajo. El
delito de Taylor a los ojos de los sindicatos era su aseveración de que no hay
tal “trabajo calificado” sino simplemente que hay trabajo. Así todas las
operaciones pueden ser analizadas en la misma forma. En resumen Drucker sostiene
que Taylor pensaba que todo trabajador que esté dispuesto a hacer el trabajo
como el análisis muestra que se debe hacer, es un hombre de primera clase que
merece un salario de primera clase, es decir, tanto como ganaba tras largos años
de aprendizaje el trabajador calificado o más aún.
En este sentido, en lo que Taylor ejerció mayor influencia fue
probablemente en la capacitación. Al aplicar conocimiento al trabajo aumentó
explosivamente la productividad. En el término de pocos años la productividad
empezó a aumentar a una tasa de 3.5 a 4% compuesto por año, lo cual significa
que se duplicaba cada dieciocho años. Desde que Taylor empezó, la productividad
se ha multiplicado por cincuenta en todos los países avanzados. Sobre esta
expansión sin precedentes descansa todo el aumento tanto del nivel de vida como
de la calidad de la vida en los países desarrollados
A pesar de esta milagrosa transformación del trabajo, la revolución de
la productividad ya terminó, pues el hecho de aumentar la productividad de los
trabajadores manuales en manufactura, en agricultura, en minería, en transportes
ya no puede por sí crear riqueza. Por esta razón es que de ahora en adelante, lo
que cuenta es la productividad de los trabajadores no manuales, y eso requiere
aplicar conocimiento al conocimiento.
Según Drucker la concepción de gerente hasta hace uno años, era la de
“la persona responsable del trabajo de subalternos”, por ello se le consideraba
un jefe, y administración era sinónimo de rango y poder. Posteriormente un
gerente era el responsable del rendimiento de las personas, pero ya todo el
mundo considera estrecha esta definición, dado que se prefiere ver al gerente
como el responsable de la aplicación y el rendimiento del conocimiento.
Este cambio significa que hoy vemos el conocimiento como el recurso
esencial y la tierra, el capital y el trabajo como limitantes. Que le
conocimiento se haya convertido en el recurso más bien que un recurso es lo que
hace la sociedad actual postcapitalista. Cambia fundamentalmente la estructura
de la sociedad, crea una nueva dinámica social, crea una nueva dinámica
económica y crea una nueva política.
Afirma Drucker que subyacente en estas tres fases de la mudanza del
conocimiento, la revolución industrial, la revolución de la productividad y la
revolución administrativa, se encuentra un cambio fundamental en el significado
del conocimiento. Se ha pasado de conocimiento a conocimientos.
El conocimiento tradicional era general. Lo que hoy se considera
conocimiento es necesariamente altamente especializado. Ante nunca se hablaba de
un hombre o una mujer “de conocimiento”; se hablaba de una persona educada. Las
personas educadas eran generalistas. Sabían lo suficiente como para hablar y
escribir sobre muchas cosas, lo suficiente para entender muchas cosas. Pero no
sabían lo bastante para hacer alguna cosa particular.
Lo que hoy se considera conocimiento se prueba a sí mismo en la acción.
Lo que se entiende por conocimiento es información eficaz en la acción.
Información enfocada en los resultados. Los resultados están por fuera de la
persona, en la sociedad y la economía, o en el progreso del conocimiento mismo.
Para realizar cualquier cosa, este conocimiento tiene que ser altamente
especializado. Esta fue la razón por la que la tradición empezando por los
antiguos, pero persistente aún en lo que denominamos “educación liberal”, lo
relegó a la categoría de téchne o arte. No se podía aprender ni enseñar, ni
implicaba ningún principio general. Era específico y especializado. Era
experiencia más bien que aprendizaje, capacitación mas bien que escolaridad.
Pero hoy no se habla de estos conocimientos especializados como artes y se
llaman “disciplinas”.
Una disciplina convierte un arte en una metodología, tal como la
ingeniería, el método científico, el método cuantitativo o el diagnóstico
diferencial del médico. Esta mudanza, de conocimiento a conocimientos, le ha
dado al conocimiento el poder de crear una nueva sociedad que tiene que
estructurarse sobre la base de que el conocimiento sea especializado y las
personas instruidas sean especialistas.
Como puede verse el planteamiento de una nueva sociedad, debe tenerse en
cuenta para comprender hasta donde el espíritu empresarial, debe adaptarse a los
cambios que la sociedad está generando.
En el libro "Desafíos para la gerencia del Siglo XXI", Peter Drucker el
Gurú de Gurús, que es el documento que mas se acerca a la presente investigación
(por lo menos en el título) , plantea la necesidad de dirigirse a sí mismo. Esta
gerencia implica el conocimiento de sí mismo, nuestras fortalezas, debilidades,
qué hacemos bien, cómo nos desempeñamos en determinada labor, etc. Y aunque es
un material muy interesante los desafíos que plantea son principalmente con
respecto a empresas ya establecidas, es mas un manual de cómo mejorarlas, pero
aún así no nos dice mucho sobre cual debe ser el modelo de organización a crear
en un futuro próximo ni tampoco que habilidades debe poseer el emprendedor que
se encargue de dicha tarea. A grandes rasgos los que Drucker plantea en su libro
es:
1. El conocimiento de las fortalezas; Muy pocas veces nos preguntamos
realmente para que somos buenos. Estudiamos tal cosa pero resulta que lo que nos
gusta de verdad es otra, pero no lo sabemos, no es nuestra culpa. Si queremos
mejorar nuestro desempeño es necesario conocer nuestras fortalezas, sólo con
base en ellas podemos hacerlo. Drucker plantea el Análisis de Retroalimentación
como la mejor forma para detectarlas, aconseja que siempre que debamos tomar una
decisión importante, escribamos lo que creemos va a ocurrir y luego, nueve meses
o un año después comparemos lo que está pasando en ese momento con lo que
esperábamos. Según él, practicando este ejercicio detectaremos nuestras
fortalezas, en qué no somos competentes y lo que no nos permite aprovechar
nuestros puntos fuertes.
Partiendo de los resultados del análisis, deberemos concentrarnos en lo
que nos hace fuertes para producir resultados basados en ello. Podremos trabajar
en mejorar esos puntos fuertes, con lo cual mejoraremos nuestro desempeño,
trabajar en la corrección de los malos hábitos que no nos permiten ser fuertes
en determinados aspectos, detectar en qué áreas especiales tenemos vacíos de
conocimientos, qué otras podríamos aprovechar mejor y no lo hemos intentado...
Además y muy importante, el análisis de comparación expectativas-realidad permite conocer lo que no se debe hacer. Es mejor concentrarnos en los puntos fuertes que en puntos muy muy débiles en los cuales se deberá trabajar mucho y talvez no se hallará un resultado satisfactorio, no todos nacimos con las mismas características.
2. Midiendo el desempeño: En las empresas se hace generalmente una evaluación
semestral o anual del desempeño de los empleados, pero muy pocas veces nosotros
mismos nos hacemos la pregunta ¿cómo me desempeño? Tal vez esta pregunta es más
importante que la de ¿cuáles son mis fortalezas? Si sabemos cómo nos
desempeñamos, podremos saber en qué podremos mejorar, aunque sea un poco y así
podremos producir mejores resultados.
Soy lector u oyente y Cómo aprendo? Son las dos primeras cosas que
debemos entender sobre nuestro desempeño. Saber cómo aprendemos y si somos
lectores u oyentes, nos permitirá mejorar nuestro desempeño en estas áreas,
podremos aprender en la forma en que mejor lo hacemos, algunos lo hacemos
escribiendo, otros escuchando, otros hablando. También podemos saber de quien
rodearnos para desempeñarnos bien, tratando de complementar nuestras
deficiencias.
Otras preguntas que debemos respondernos son: ¿soy buen tomador de
decisiones o me desempeño mejor como consejero?, ¿trabajo bien en grupo o me
siento mejor haciéndolo solo?, algunos trabajamos mejor como líderes, pero otras
como subordinados, eso también lo podemos determinar con el autoanálisis.
Además, para conocer cómo nos desempeñamos, debemos saber si podemos
trabajar bajo estrés de la misma manera que lo hacemos sin presiones, si lo
hacemos mejor en organizaciones pequeñas o no, resolver el dilema de si somos
mejores siendo cola de león o cabeza de ratón.
La conclusión: no tratemos de cambiarnos a nosotros mismos, es muy poco
probable que tengamos éxito. Es mejor trabajar en potenciar la forma como nos
desempeñamos y desarrollar nuestras fortalezas.
El concepto de creatividad viene siendo tratado desde múltiples teorías
(psicología, neurología, arte, inteligencia artificial, etc...), sin embargo, es
conveniente acoger una conceptualización integral, de modo que sea posible
interpretar los actos calificadores en los diferentes sectores de la cultura.
Toda persona es potencialmente creativa cuando encuentra respuestas por
si misma, pero la creatividad sociocultural exige que el producto de la
inteligencia sea aceptado como nuevo por los otros. Promover la creatividad es
incitar y posibilitar el planteamiento de nuevos problemas o de nuevas preguntas
en un problema viejo.
La gerencia integral es el enfoque mas reciente para estudiar la acción
empresarial. La gerencia integral procede de un enfoque global, mientras que la
mayoría de las escuelas del pensamiento empresarial del pasado se basaban en un
enfoque parcial, funcional y sistémico.
Para cualquier persona medianamente culta es evidente que el mundo
moderno ha sido construido en gran parte gracias a los enormes avances de la
ciencia, como la gran generadora de conocimiento, y de sus aplicaciones a través
de la tecnología, que han tenido lugar especialmente en los últimos 150 años.
Resulta casi imposible imaginar lo que sería la vida sin la electricidad, fruto de los trabajos de Faraday y Ampere, o sin las vacunas y los antibióticos, hijos de las investigaciones de Pasteur y de Fleming. Es indiscutible que de no haberse hecho el descubrimiento de las ondas de radio por Herz o del electrón por Thompson, no existirían ni la radio, ni la televisión, ni tampoco, por obvias razones, los viajes espaciales.
La informática actual y su derivado el Internet, que están causando en la
sociedad una revolución mucho más profunda que las que sacudieron a la primera
mitad del siglo XX, no hubieran sido posibles sin las investigaciones en física
de semiconductores, que culminaron con el invento del transistor a finales de
los cuarenta. Por último, la medicina del siglo XXI, que nos promete para las
próximas décadas la prevención y la curación de la mayoría de las enfermedades y
la prolongación de la vida, le deberá casi todo a la decodificación del genoma
humano, imposible, a su vez, sin el establecimiento de la estructura del ADN en
los años cincuenta.
3. EL CAMBIO
Al observar algunos de los postulados más repetidos en la actualidad,
podemos comprobar que constituyen una especie de reconducción de determinadas
prácticas, que ya no daban los frutos deseados. La gestión por competencias se
abre paso porque efectivamente había personas cuyos perfiles no encajaban del
todo en los puestos que ocupaban. La gestión del conocimiento se impone porque,
siendo cada vez más valioso (se acepta que estamos ya en la era del
conocimiento), el conocimiento no fluye suficientemente por la organización. El
feedback circular o multifuente se está empezando a practicar porque seguramente
había opiniones de interés que estaban siendo ignoradas o preteridas. El
espíritu de equipo parece un valor irrefutable, porque tradicionalmente cada uno
iba un poco a lo suyo y, sobre todo en grandes organizaciones, se estaba
imponiendo el pensamiento asistémico. El liderazgo es quizá uno de los
postulados más incontestables, porque buena parte de los mandos de las décadas
anteriores desatendía el desarrollo de sus colaboradores y el aprendizaje
colectivo, y desaprovechaba el capital emocional disponible. El empowerment,
porque viene a ser el complemento adecuado del liderazgo y, en cierto modo,
viene a reconocer la mayoría de edad de los trabajadores, cuya integración en el
proyecto de empresa resulta ya imprescindible. La atención a los valores porque,
por decirlo brevemente, una religión siempre ha sido muy útil. El Cuadro de
Mando Integral, porque la gestión cotidiana se estaba desalineando con la
estrategia. La innovación, porque la competitividad lo exige. La sensibilidad
hacia las creencias y los modelos mentales, porque la sinergia lo exige. Las
competencias conversacionales porque se ha de nutrir la inteligencia colectiva.
La organización inteligente, en suma, porque hay que concretar ya el norte al
que dirigir los cambios culturales en curso y eliminar la tradicional torpeza.
Resulta muy importante señalar que la vinculación de mayor significación
que encontramos, entre la Creación de Empresas y la Administración de Empresas,
se fundamenta en que la Administración de Empresas, por lo general, permite
suponer que sobre los mayores riesgos del sector empresarial, el Administrador,
tiene suficiente conciencia y conocimiento para enfrentarlos.
La adaptación al cambio y una visión estratégica pasan a ser obligatorias y
prácticamente decisivas, "Hacer lo mismo" o "seguir igual" son expresiones
desterradas de la argumentación empresarial.
Ciertamente, muchas oportunidades para innovar o para desarrollar nuevas
oportunidades de negocio consisten en enfocar los procesos empresariales, la
manera de hacer las cosas, de una forma diferente, diversa de las convenciones.
Uno de los ejemplos recientes más claros es la distribución de productos
de consumo a través de Internet, sector que ha nivel mundial se ha desarrollado
de una manera que hace unos años ni si quiera imaginaríamos, es mas que
parecería sacada de las películas. No obstante, la cada vez más veloz evolución
de los cambios hace más necesario, si cabe, el desarrollo de una visión
estratégica que permita identificar la actividad nuclear de una empresa, sobre
la base de las necesidades satisfechas a sus clientes o usuarios.
Para iniciar y alcanzar el proceso de transformación se abren cuatro
rutas.
1. La normativa interna de la empresa debe comprometerla a desarrollar,
mantener, facilitar y emplear las capacidades humanas esenciales de todos
aquellos vinculados a la empresa, hasta donde sea posible.
2. Por medio de la formación y de la educación, ampliar las capacidades
humanas esenciales que incluye las habilidades, conocimiento, comprensión y
actitudes para entender las necesidades de los demás y poder trabajar en red con
ellos.
3. Utilizando la formación y el desarrollo, formar un todo con todos los
recursos citados para que se conviertan en competencias útiles para la empresa y
para su competitividad.
4. Desarrollar principios nuevos y análisis en profundidad para poder
poner en práctica todo lo anterior de forma más productiva y humana.
El tener un espíritu emprendedor tiene que ver con el hecho de la
adopción de un punto de vista empresarial, y no puramente administrativo, es una
de las facetas más exigidas al directivo de empresa.
Este hecho tiene un reflejo evidente en la reestructuración organizativa
que se está llevando a cabo en muchas empresas a raíz de fusiones,
adquisiciones, etcétera. Su objetivo es dotar de mayor responsabilidad y
capacidad de decisión a las unidades de negocio, en detrimento de los órganos de
decisión corporativos.
La progresiva apertura de los mercados internacionales demanda de los
directivos una marcada capacidad para operar y conducirse en entornos
multiculturales. Esto se manifiesta, por ejemplo, en la exigencia de
comunicarse, en muchas situaciones, empleando una versión pragmática del inglés
manejable por directivos de procedencia diversa que representa la lengua franca
del mundo empresarial. Por lo tanto, el manejo de dicha lengua se ha convertido
en una herramienta imprescindible para el futuro directivo.
El uso de un idioma común ha sido, por ejemplo, uno de los factores que
más ha ayudado a la ingente inversión directa de empresas españolas en
Latinoamérica en los últimos años.
La gerencia moderna de las organizaciones consiste en la creación de una
mentalidad innovadora, enfocada hacia el aprendizaje permanente que sirva de
sustento al crecimiento de la competitividad empresarial en el largo plazo. Bajo
este enfoque, la innovación se convierte en el activo corporativo mas valioso
para construir las ventajas competitivas sostenibles de la empresa. Tal
apreciación se basa en la visión y compromiso del innovador que permite a la
unidad productiva una gran flexibilidad y agilidad ante las transformaciones del
entorno.
Una de las características más visibles que diferencia a las empresas
extraordinarias de las ordinarias se refiere a sus valores, y el hecho de
colocarlos en primer lugar. La mayoría de las organizaciones dicen tener
valores, que por lo general expresan en una misión y muestran en carteles por
toda la institución. En muchos casos no pasan de ser un simple eslogan que
provoca sonrisas escépticas
Los verdaderos valores de la empresa se definen como un conjunto de
convencimientos acerca de qué es lo que vale para una empresa: los principios
que son importantes y que definen, en esencia, aquello que los empleados deben
prestar atención.
Los valores, si no son reales, no valen nada (sí tienen “valor”). La
alta gerencia debe creer en ellos y actuar en consonancia con ellos. Si el
gerente dice una cosa y hace otra los empleados se volverán escépticos y
renuentes a actuar según esos valores, por atractivos que parezcan.
Debe haber coherencia entre los valores de la organización y las
prácticas que expresan esos valores. Cuando ambas cosas coinciden y se usan
adecuadamente, las seis prácticas comunican la importancia de los valores y son
coherentes entre sí. En caso contrario destruyen la credibilidad de la gente que
invoca los valores
Una vez que están claramente definidos los valores y la cultura, la
compañía luego diseña procesos que la ayuden a identificar a la gente que mejor
encaja en la organización y a descartar a los que no comparten sus valores.
Esto a menudo quiere decir vetar candidatos con una lista de necesidades
que equilibran habilidades y química. Las empresas que triunfan reconocen que
los empleados deben sentirse cómodos en una organización para contribuir al
logro de los objetivos de largo plazo. También les permiten dirigir el proceso
de contratación, porque los que más conocen la tarea son los mejor indicados
para transmitir exactamente a los candidatos lo que se espera de ellos.
Las empresas están comenzando a darse cuenta de la importancia de "saber
qué es lo que saben" y de hacer el mejor uso de este conocimiento. El
conocimiento está siendo reconocido como el más importante activo de la empresa,
como el "único recurso económico significativo" y por lo tanto se están haciendo
esfuerzos por definir cómo adquirirlo, representarlo, retenerlo y
administrarlo.
"No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero
nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir".
S. Carey
Ahora se puede palpar el cambio como el trayecto que parte de la
organización tradicional y se aproxima al concepto de organización inteligente
que ya nos sugería Peter Senge: la organización que no sólo hace bien las cosas,
sino que sabe bien qué cosas hay que hacer.
En el rumbo del cambio, habría que desear que los cambios fueran bien
explicados por los directivos de las empresas, de modo que resultaran deseados y
asumidos. Entendiendo las cosas y encontrándolas razonables, los trabajadores
nos habríamos evitado no pocas perplejidades y desazones en el pasado. Hemos de
confiar en una mejor formación, información y comunicación dentro de las
empresas para que las nuevas generaciones trabajen, en el siglo XXI, con mayor
eficacia, eficiencia y satisfacción. La información, el conocimiento, las
estrategias y las ideas fluirán seguramente cada vez mejor dentro de las
organizaciones, en beneficio de los resultados y para satisfacción de todos. Los
directivos habrán de sacrificar una parte de su ego y los trabajadores habrán de
mejorar su compromiso y contribución, porque -si no en su liturgia, sí en su
espíritu-, algo de democracia deberá llegar al mundo empresarial.
Nunca antes las organizaciones habían enfrentado tantos retos, ni nunca
antes había existido la necesidad de que los líderes sintieran que no tenían
respuestas. En estos momentos lo que abunda son las incertidumbres y las
complejidades. Como dice Yogui Berra: “el futuro no será lo que solía ser”.
Creíamos que era posible manejar el mercado bajo la óptica de enfrentar la
competencia con artimañas publicitarias u otra gama de acciones calculadas. Los
veíamos como “los enemigos a vencer”. Hoy por hoy, los negociantes tuvieron que
practicar y aprender a ser empresarios. En vez de derrotar había que asociarse
estratégicamente. LOS PRODUCTOS CADA VEZ SE DIFERENCIAN MENOS UNOS DE OTROS...
La organización calculadora y hecha para competir “con dientes y garra” está
cediendo terreno hacia el constructo de la Organización inteligente.
JACK WELCH
Director Ejecutivo
General Electric: “la mayoría de los negocios tienen exceso de dirección
y falta de liderazgo, además, los directores deben dejar de estorbar a los
trabajadores”
4. EL CONOCIMIENTO
Dentro del objeto de la administración y gerencia del conocimiento está
lo que la empresa sabe sobre sus productos, procesos, mercados, clientes,
empleados, etc., y sobre el cómo combinar estos elementos para hacer a una
empresa competitiva. En este aspecto, esta disciplina parece replicar al
objetivo de la Gestión Tecnológica, pero por ser de mayor alcance parece
contenerla.
La empresa inteligente crea y re-crea continuamente su futuro; asume que
el aprendizaje es una actividad continua y creativa de sus componentes humanos,
y se transforma continuamente como respuesta a las necesidades de los individuos
que la componen y también las de las empresas , organizaciones e individuos con
las que se relaciona (clientes, proveedores, grupos sociales, etc.). La empresa
que decide abordar este proceso experimenta un cambio cualitativo. Para diseñar
y ejecutar ese modelo de estrategia emergente se necesita crear o modificar la
visión de la empresa, y por lo tanto su misión, ser sensible para captar los
cambios y cómo afectan a la empresa y prever las posibilidades de acción; y todo
ello relacionado con la medida en que desarrollamos, mantenemos y utilizamos
nuestras capacidades humanas fundamentales. Si no construimos y empleamos
nuestras habilidades para pensar, crítica y creativamente, para comunicar ideas
y conceptos, y para cooperar en la indagación y en la acción, podemos estar
construyendo sobre las arenas movedizas la visión de la empresa, las
percepciones de la realidad y nuestras expectativas .La organización inteligente
se basa y recompensa-no necesariamente con premios materiales- las habilidades,
actitudes, conocimiento y comprensión que contribuyen a añadir valor a la
empresa, la empresa con alto valor que se caracteriza por una red en continua
expansión de personas muy capaces y con capacidad de profundizar en sus
análisis. No es sorprendente que a medida que se avanza por este camino se
produce una identificación progresiva del nexo social, es decir, refuerza los
vínculos que nos unen.
La tecnología es y ha sido a lo largo de la historia fuente de evolución
y de cambio en todos los sectores. En ocasiones, ha actuado como factor de
desarrollo y en otras ha reinventado por completo sectores que parecían
consolidados.
Basta con analizar lo ocurrido con la evolución del dinero en los
últimos años, iniciando con el Trueque, pasando por la Moneda, Papel moneda,
tarjeta crédito (sin banda magnética), banda magnética (uso atms p.o.s.),
tarjeta débito (uso recursos propios), tarjeta prepagada (uso teléfonos otros),
tarjeta inteligente (uso universal), e-money. La rápida evolución de las
telecomunicaciones han cambiado el aspecto de nuestro sector y redefinido los
paradigmas de la competitividad.
Calidad significa: “Dentro de mi inconsciente hay calidez” y total
quiere decir direccionalidad específica. Esta implicación ya no agrede,
estimula. El gerente ya no ordena, pregunta, ya no se monoplanifica desde
arriba, ahora se baja, sin prepotencia y sin miedos, hasta “aceptar” lo que el
empleado propone. “La única manera de que la gente haga algo, es que decida
querer hacerlo” (Carnegie).
Pero para asumir esta evolución Tecnológica hay que partir de la
sincronización de 3 elementos fundamentales que rigen este reloj de cambio: La
Gente, La Tecnología y los procesos, es a partir de esta sincronización que se
puede dar la Innovación y Gerencia de la tecnología
¿Cómo Gerenciar la Tecnología para materializar estas ventajas?. ¿Cuándo
incorporar la tecnología?. ¿Cómo incorporarlos de forma que potencien nuestras
capacidades en lugar de provocar trastornos en la organización?. ¿cómo van a
recibir nuestros clientes estos cambios y cómo podemos aplicarlos para
ofrecerles los servicios y productos más adecuados? Estas son las preguntas que
nos debemos responder para poder hacer de la aplicación de la tecnología un arma
competitiva.
La información está compuesta de datos y hechos organizados, el
conocimiento consiste en verdades y creencias, perspectivas y conceptos, juicios
y expectativas, metodologías y 'know-how'.
El nivel más bajo de los hechos conocidos son los datos. Los datos no
tienen un significado intrínseco. Deben ser ordenados, agrupados, analizados e
interpretados. Cuando los datos son procesados de esta manera, se convierten en
información. La información tiene una esencia y un propósito. Cuando la
información es utilizada y puesta en el contexto o marco de referencia de una
persona, se transforma en conocimiento. El conocimiento es la combinación de
información, contexto y experiencia.
Para efectos de la investigación, después de hacer una búsqueda en más
de 100 sitios de Internet que mencionaban aspectos de la Gerencia del
Conocimiento, se encontró una gama de intereses, perspectivas y asuntos
relacionados, entre los que figuran:
· El conocimiento como capital económico u organizacional.
· Enfoques de ingeniería que pretenden mejorar el uso de la información
en apoyo de los procesos de manufactura.
· Aspectos de computación y medios de conocimiento.
· Estudios organizacionales desde el punto de vista antropológico, de
biología evolutiva, sociología, etc.
· Epistemología, aprendizaje, sicología del conocimiento etc.
· Aspectos de definición y clasificación desde el punto de vista de
inteligencia artificial, ciencia de la información, lingüística, filosofía,
etc.
· Sitios sobre recursos humanos que mencionan categorías de trabajo como
Director de Capital Intelectual, Director de Capital de Conocimiento, así como
otros trabajos tradicionales tales como Director de Información, Bibliotecario
de Investigación y Desarrollo etc.
Son muchos los autores que sostienen que estamos ante la sociedad del
conocimiento y que por lo tanto el mundo empresarial y el de los negocios será
cada vez mas cercano a las exigencias de nuevas formas del conocimiento, que
emanan de las experiencias, investigaciones rigurosas, y formas útiles que le
sirvan a la sociedad para resolver sus problemas.
En este sentido, el espíritu empresarial, no puede reducirse simplemente
a la expresión de voluntad, decisión, capacidad de asumir riesgos o cualquier
otra manifestación que implique emotividad. Definitivamente se requiere el
conocimiento teórico y la investigación aplicada para poder definirse por el
mundo empresarial exitoso.
A este respecto, cabe destacar que tanto el conocimiento teórico, como
la investigación aplicada son fuente de la creación de empresas y del desarrollo
del espíritu empresarial, porque el mercado del futuro, en un mundo cambiante,
hace que se requiera de una gran dosis de ingenio y creatividad para avizorar
los cambios necesarios en las demandas de bienes o servicios.
Las empresas que provienen solo de la copia, tienen un gran riesgo de
fracaso y la razón es muy sencilla, quien empezó primero siempre tiene mayor
experiencia que el que le sigue. Ahora bien, cuando a partir de una idea
existente, se busca una mejora substancial, que pueda traducirse por ejemplo en
menores costos, en mayor durabilidad, en mayor satisfacción de los clientes o en
ampliación de mercados, es posible que se obtengan buenos resultados, pero lo
que no puede pensarse hoy, es que para lograrlos, no se requiere aportar mayor
conocimiento. Los descubrimientos no se dan por generación espontánea, hay
necesidad de aportar nuevo conocimiento y por lo tanto de dedicar esfuerzos
importantes al análisis e investigación.
El desarrollo de capacidades en ciencia y tecnología requiere de un
mayor poder de divulgación de los avances particulares, para que la sociedad los
pueda apropiar. De ahí que en la sociedad del conocimiento, los programas de
divulgación y de enseñanza del conocimiento científico y tecnológico, con miras
a democratizarlo y convertirlo en base del desarrollo sostenible, se hacen cada
vez más necesarios. Ya no tiene sentido que el conocimiento, en especial el que
se consigue mediante investigaciones aplicadas, sea secreto y de limitada
difusión, pues estas circunstancias lo único que logra es demorar el proceso de
desarrollo.
Gerencia del Conocimiento es el proceso de administrar continuamente
conocimiento de todo tipo para satisfacer necesidades presentes y futuras, para
identificar y explotar recursos de conocimiento tanto existentes como adquiridos
y para desarrollar nuevas oportunidades. Envuelve la identificación y análisis
del conocimiento tanto disponible como el requerido, la planeación y control de
acciones para desarrollar activos de conocimiento con el fin de alcanzar los
objetivos organizacionales.
Algunos métodos y herramienta enfocadas a la ingeniería del conocimiento
permiten, desde hace algún tiempo, resolver el problema del uso del conocimiento
de la empresa. Estos métodos proporcionan procedimientos estrictos de diseño y
construcción de aplicaciones basadas en conocimiento. También existen
herramientas que ayudan en la captura, modelamiento, validación, verificación y
mantenimiento del conocimiento para desarrollar dichas aplicaciones. Sin
embargo, estas herramientas no dan apoyo al proceso de gerenciamiento del
conocimiento corporativo.
El conocimiento es un activo, pero su administración efectiva requiere
inversiones en otros activos. Existen muchas actividades particulares en la
gerencia del conocimiento que requieren inversiones y esfuerzo, algunas de ellas
son:
· Captura del conocimiento, por ejemplo: creación de documentos y
transferencia de documentos a un sistema computarizado.
· Adicionar valor al conocimiento mediante edición, compactación,
empaquetamiento, etc.
· Desarrollar formas de categorización del conocimiento y categorizar
nuevas contribuciones de conocimiento.
· Desarrollar infraestructura y aplicaciones de tecnología de
información para la distribución del conocimiento.
· Educar a los empleados en la creación, uso y formas de compartir el
conocimiento.
Si gerenciar el conocimiento es costoso, la reflexión obvia es que no
hacerlo es más costoso aún. ¿Cuál es el costo de la ignorancia? ¿Cuánto le
cuesta a una organización olvidar lo que sus empleados clave saben, el no poder
contestar oportunamente las preguntas de sus clientes, o tomar decisiones
inapropiadas basadas en un conocimiento insuficiente?
A pesar de los avances en la inteligencia artificial, no puede decirse
aún que se tenga una máquina que pueda reemplazar a los humanos completamente.
Los hechos demuestran que las organizaciones que desean una efectiva gerencia de
su conocimiento, requieren una alta dosis de esfuerzo humano. Los humanos son
muy buenos para ciertos tipos de actividades, los computadores lo son para
otras.
Los humanos son costosos y malhumorados, pero se acomodan mejor en
ciertos aspectos del manejo del conocimiento. Cuando se busca entender el
conocimiento, interpretarlo en un contexto amplio, combinarlo con otros tipos de
información, o sintetizar varias formas no estructuradas de conocimiento, los
humanos son la mejor opción.
Los computadores y los sistemas de comunicación, por otra parte, son
buenos para otro tipo de tareas, por ejemplo para la captura, transformación y
distribución de conocimiento altamente estructurado que cambia rápidamente. Los
computadores se están haciendo cada vez más útiles en realizar las mismas tareas
sobre conocimiento menos estructurado, tal como texto e imágenes. Dada esta
mezcla de habilidades, se requiere construir ambientes de gerencia de
conocimiento "híbridos" en los que se utilice tanto a personas como a
computadores de manera complementaria.
No es para nadie un secreto que "el conocimiento es poder" y, por lo
tanto, no sorprende que la gerencia del conocimiento tenga un trasfondo
altamente político. Si el conocimiento está asociado con el poder, el dinero y
el éxito, entonces también está asociado con intrigas, "lobbying" y tratos
velados.
¿Qué significa la política alrededor del conocimiento para una gerencia
del conocimiento efectiva? Algunos gerentes despreciarán la política alegando
que ellos solos pueden encontrar la solución. Pero un gerente del conocimiento
astuto debe reconocer y cultivar la política. El hará lobby para lograr el uso y
la valoración del conocimiento, hará negocios entre quienes tienen el
conocimiento y quienes lo utilizan, cultivará la opinión de ciertos líderes de
gran influencia para que sean quienes adopten las propuestas nuevas sobre
gerencia del conocimiento. Al nivel más alto, tratará de moldear la manera como
se gobierna el conocimiento para su mejor utilización en la organización.
Los recursos clave de un negocio como el trabajo y el capital, tienen
funciones organizacionales dedicadas a su administración y gerencia. El
conocimiento no puede ser bien gerenciado hasta que algún grupo en la empresa
tengan la clara responsabilidad de hacer ese trabajo. Dentro de las tareas que
ese grupo puede llevar a cabo está el recolectar y categorizar el conocimiento,
establecer una infraestructura orientada al conocimiento y monitorear el uso del
conocimiento.
La función de Gerencia del Conocimiento pudiera inspirar resentimiento y
preocupación en una organización si buscara ensamblar y controlar todo el
conocimiento. El objetivo de la gerencia del conocimiento debe ser solamente el
de facilitar la creación, distribución y uso del conocimiento por otras
personas. Además los gerentes de conocimiento no deben dar a entender por sus
palabras o acciones que son más "instruidos" o que poseen más conocimiento que
ningun otro en la organización. De hecho, la cualidad más importante para este
rol es no ser egoísta.
La gerencia del conocimiento brinda más beneficios a partir de "mapas"
que a partir de modelos, más a partir de mercados que a partir de jerarquías.
Existe la tentación en la gerencia del conocimiento de crear un modelo
jerárquico o arquitectura del conocimiento similar a la Propedia de la
Enciclopedia Británica, la cual gobierna la colección y categorización del
conocimiento. Sin embargo, la mayoría de las organizaciones han tenido mejores
resultados dejando que el "mercado" del conocimiento actúe mediante
sencillamente proveer y ubicar el conocimiento que sus clientes parecen querer.
La dispersión del conocimiento tal como se describe en un mapa puede ser
ilógica, pero es más útil para un usuario que un modelo hipotético de
conocimiento que sea bien entendido por sus creadores, pero que tal vez nunca se
llegue a implantar completamente. La ubicación del conocimiento organizacional
es la actividad individual que probablemente más influye en que haya mayor
acceso al mismo.
Dejar que el "mercado" funcione quiere decir que los gerentes de
conocimiento tratan de hacer el conocimiento tan atractivo y accesible como sea
posible y luego observan qué tipo de conocimiento es solicitado y con qué
términos específicos.
Algunas veces nos sorprendemos cuando el conocimiento no se comparte o
no se utiliza, pero se podría ejercer mejor la función de gerentes de
conocimiento si se reconociera que la tendencia natural es la de esconder
nuestro conocimiento y mirar con sospecha a los demás. Para poner nuestro
conocimiento en un sistema y buscar el conocimiento de otros se necesita no
solamente tratar sino, además, conducir un gran esfuerzo motivador para lograr
ese objetivo.
Si un gerente del conocimiento está consciente de este principio, no
debe dar por hecho que el conocimiento se comparta. Debemos estar conscientes de
que compartir y utilizar el conocimiento y la información, tiene que ser una
acción motivada a través de premios, evaluación de desempeño, compensación,
etc.
Es importante direccionar y mejorar el proceso genérico de la gerencia
del conocimiento, pero donde el conocimiento es generado, utilizado y compartido
intensivamente es en unos pocos y específicos procesos del negocio que se basan
en conocimiento. Los procesos específicos varían en cada firma e industria, pero
de todas maneras incluyen investigación de mercado, diseño y desarrollo de
productos, y aun hasta procesos transaccionales tales como configuración de
órdenes y precios. Si se reconoce que se deben hacer mejoras reales en la
gerencia del conocimiento, también se deben hacer mejoras en los procesos clave
del negocio.
Si el acceso al conocimiento fuera suficiente, habría largas filas a la
entrada de las bibliotecas. El acceso es importante, pero la gerencia exitosa
del conocimiento también requiere atención y compromiso. Se dice que la atención
es el dinero efectivo de la era de la información.
Para que los consumidores o clientes del conocimiento presten atención
al conocimiento, deben llegar a ser más que receptores pasivos. Se puede lograr
un contacto más estrecho con el conocimiento al tener que resumirlo o reportarlo
a otros, utilizando juegos basados en roles y juegos basados en el uso del
conocimiento, y recibiendo el conocimiento por contacto estrecho con los
proveedores del mismo.
Los gerentes del conocimiento pueden sentir que si pudieran poner el
conocimiento de su organización bajo control, su trabajo estaría hecho. Sin
embargo, las tareas de la gerencia del conocimiento son de nunca acabar. Tal
como ocurre con la gerencia de personal o financiera, nunca llega el momento en
que se pueda decir que el conocimiento está completamente administrado o
gerenciado.
Una razón por la cual la gerencia del conocimiento no termina, es que
las categorías del conocimiento requerido siempre están cambiando. Nuevas
tecnologías, enfoques administrativos, asuntos de regulación, inquietudes de los
clientes, siempre están apareciendo. Las compañías cambian sus estrategias,
estructuras organizacionales, productos y enfatizan el servicio. Los nuevos
gerentes y profesionales tienen nuevas necesidades de conocimiento.
Este cambio rápido en el ambiente del conocimiento significa que las
firmas no deberían gastar mucho tiempo en modelar un área particular de
conocimiento. Mientras transcurre el tiempo para terminar, pudiera ser que las
necesidades hayan cambiado completamente. En vez de esto, las descripciones de
ambiente de conocimiento pudieran ser una solución rápida, aunque no perfecta, y
sólo tan extensa como su uso lo requiera.
Una serie de objetivos y actividades que se deben cumplir dentro de la
gerencia del conocimiento de una empresa, son:
Objetivos
· Formular una estrategia de alcance organizacional para el desarrollo,
adquisición y aplicación del conocimiento.
· Implementar estrategias orientadas al conocimiento buscando el apoyo
de los estamentos influyentes de la empresa.
· Promover el mejoramiento continuo de los procesos del negocio,
enfatizando la generación y utilización del conocimiento.
· Monitorear y evaluar los logros obtenidos mediante la aplicación del
conocimiento.
Actividades:
· Divulgación del conocimiento (por ejemplo, lecciones aprendidas, mejores
prácticas, etc.) para que todos los miembros de la organización puedan utilizar
el conocimiento en el contexto de sus actividades diarias.
· Asegurarse que el conocimiento está disponible en el sitio donde es
más útil para la toma de decisiones.
· Asegurarse que el conocimiento está disponible donde lo necesitan los
procesos del negocio.
· Facilitar la efectiva y eficiente generación de nuevo conocimiento
(por ejemplo, actividades de investigación y desarrollo, aprendizaje a partir de
casos históricos etc.)
· Apoyar la adquisición de conocimiento de fuentes externas y
desarrollar la capacidad de asimilarlo y utilizarlo.
· Asegurarse que el nuevo conocimiento está disponible para aquellas
personas en la organización que realizan actividades basadas en ese nuevo
conocimiento (por ejemplo, distribución de las lecciones aprendidas).
Asegurarse que toda persona en la organización sabe dónde se encuentra
disponible el conocimiento en la empresa.
5. EL LÍDER
Para sobrevivir en el siglo XXI necesitaremos una nueva generación de
“líderes-líderes”, no simplemente gerentes “monoplanificadores” que veían tanto
a la competencia como a los clientes como objetos fáciles de manejar; han tenido
que “vivir” una conclusión aterradora: Tanto el competidor como el cliente han
venido “informándose” y tomando decisiones. Los primeros están asumiendo lo que
Karl Albreth, en los años ochenta denominó “La revolución del Servicio”;
mientras que los segundos han descubierto “el poder de compra y el poder de
elección “ Ahora es el cliente quien decide QUÉ QUIERE, CÓMO LO QUIERE, CUÁNDO
LO QUIERE y aún, CUÁNDO LO PAGA. Se empezó a hablar de la empresa “ORIENTADA AL
CLIENTE” y del vendedor orientado al cliente. Terminó la época del producto “
hecho a la medida”. Terminó la época del vendedor presionador y manipulador y
nació el vendedor asesor.
Chiavenato Idalberto (1993), Destaca que: “El Liderazgo es la influencia
interpersonal ejercida en una situación, dirigida a través del proceso de
comunicación humana a la consecución de uno o diversos objetivos específicos”
Robert Greenleaf en su libro "El servidor como líder", afirma que el
servidor-líder primero es servidor. Inicia con un sentimiento natural de querer
servir. Ahí su voluntad lo lleva a aspirar por el liderazgo. Su mejor prueba es
preguntar, si aquellos a quienes sirve están creciendo como personas, se han
vuelto mas sanos, sabios, libres, autónomos y esta dispuestos a servir mientras
les sirven.
Greebleaf marcó nuevos linderos y destruyó viejos paradigmas del
liderazgo. Al principio se dio poco crédito a su concepto de líder de servicio,
como se le conoce en la actualidad. Sin embargo, cada vez goza de mayor
reconocimiento como base del liderazgo contemporáneo que da forma a la misión de
una compañía.
Conocer las cualidades del buen líder fue el propósito de numerosos
psicólogos que desde finales de la década de los treinta buscaron identificar
rasgos en la inteligencia y la personalidad que permitieran diferenciar los
jefes efectivos de los inefectivos. El énfasis se centraba en la persona del
líder, era una visión unilateral de la relación jefe - subordinado. Se han
identificado de parte de diversos investigadores decenas de características pero
varias revisiones de la literatura investigativa hechas en los cuarenta y
cincuenta demostraron que no existía un patrón consistente de características
personales que distinguieran a líderes efectivos de los que no lo eran.
Uno de los primeros estudios del comportamiento de liderazgo lo
realizaron Kurt Lewin y sus colegas en la Universidad de Iowa. En sus estudios,
los investigadores exploraron tres comportamientos o estilos del liderazgo:
autocrático, democrático y laissez-faire.
El estilo autocrático describe a un líder que por lo general tiende a
centralizar la autoridad, dicta métodos de trabajo, toma decisiones unilaterales
y limita la participación de los subordinados.
La más amplia y difundida teoría del comportamiento, fue el resultado de
una investigación iniciada en la Universidad Estatal de Ohio en la década de los
cuarenta. Estos estudios identificaron dos dimensiones independientes del
comportamiento de un líder; la estructura inicial y la consideración.
El término estructura inicial se refiere al grado en el cual un líder
define y estructura su papel y el de los subordinados en la búsqueda del logro
de las metas. Por ejemplo, el líder con gran estructura inicial asigna a los
miembros del grupo tareas particulares, espera que los trabajadores mantengan
estándares definidos de desempeño y hace énfasis en el cumplimiento de fechas de
entrega.
Los estudios de liderazgo realizados en el Centro de Investigación de
Encuestas de la Universidad de Michigan, contemporáneos a los que se realizaron
los de la Universidad Estatal de Ohio, tenían objetivos de investigaciones
similares: identificar las características del comportamiento de los líderes
relacionadas con la efectividad en el desempeño.
El grupo de Michigan también encontró dos dimensiones del comportamiento
del liderazgo que llamaron: orientado a los empleados y orientado a la
producción. Los líderes orientados a los empleados se describieron como los que
hacen énfasis en las relaciones interpersonales. Toman un interés personal en
las necesidades de sus subordinados y aceptan las diferencias individuales entre
los miembros. Los líderes orientados a la producción, en contraste, tienden a
hacer énfasis en los aspectos técnicos o de la tarea del puesto, se preocupan
básicamente por el cumplimiento de las tareas del grupo y consideran a los
miembros del mismo como fines para ese propósito.
Uno de los elementos que forman parte del mínimo común denominador del
perfil de los directivos de éxito es, crecientemente, su capacidad para
establecer y desarrollar relaciones con otras personas. Parece existir una
correlación muy estrecha entre la capacidad de establecer una red amplia y
efectiva de relaciones, de un lado, y la generación de nuevas oportunidades de
negocio, la excelencia en la dirección de personas y la fidelización de los
clientes, de otro. La experiencia demuestra que la habilidad para desarrollar
contactos no es una capacidad innata, genética, sino más bien resultado del
ejercicio y del aprendizaje, algo adquirido con la práctica.
Hay muchos factores que estimulan el desarrollo de esta habilidad. Haber
residido en el extranjero durante largas estancias, formar parte de familias
numerosas o entornos familiares amplios, manejar varios idiomas, la movilidad
laboral o el acceso a la formación continuada a lo largo de la carrera
profesional son circunstancias que propician una mejor disposición a crear
contactos efectivos.
Las transformaciones del entorno empresarial determinan, cada vez en
mayor medida, la necesidad de que los directivos cuenten con esta singular
habilidad para desarrollar redes de trabajo. La globalización de los mercados o
las barreras difusas entre sectores empresariales hacen necesario, por ejemplo,
que un directivo cuente con relaciones personales en otros países o en áreas de
actividad diversas.
De hecho, el mercado laboral valora esta capacidad como uno de los
aspectos básicos en los procesos de selección de directivos entre las mayores
empresas.
Se puede distinguir tres actitudes hacia el futuro propio. La primera se
basa en creencias de que el futuro esta definido, así no lo conozcamos y que
poco puede hacerse para cambiar el destino. De esta actitud se deriva no
planear, vivir el presente y reorganizarlo a medida que transcurre. Una segunda
actitud es la de planear en detalle, tomar la vida en las propias manos y
establecer objetivos y acciones que lleven a esos objetivos de largo plazo. Una
tercera actitud sobre el futuro postula que la vida es una serie de decisiones y
que la persona cambia radicalmente de intereses varias veces a lo largo de su
vida, de manera que debemos planear solamente a mediano plazo, etapa por etapa
de la vida.
Se trata de identificar las etapas relativamente estables, los puntos de
cambio y las consecuencias ( reversibles o irreversibles) de las decisiones
tomadas en cada etapa para no cerrarse alternativas o para saber las
consecuencias de lo que se hace. Una persona puede tomar una decisión que lleve
su carrera a callejones sin salida, o que la localiza en un camino del cual no
se puede devolver. De ahí la necesidad de mirar el futuro y de calcular las
implicaciones y consecuencias de las decisiones tomadas en cada etapa.
El proceso de definir una estrategia personal tiene dificultades. Debe
ser un ejercicio de autenticidad y para esto primero uno tiene que poder mirarse
hacia adentro con claridad, y saber tanto lo que uno es como lo que no es, lo
que quiere y lo que no quiere, lo que duda y lo que se afirma en uno mismo.
Segundo, uno tiene que ser capaz de comunicar abiertamente lo que es hacia los
otros. El tercer elemento para alcanzar la autenticidad es incorporar lo que uno
es en la diaria existencia. Así, desarrollar una estrategia personal es un
ejercicio para desarrollar la autenticidad, examinarse honestamente para saber
donde esta uno, lo que quiere y lo que debe hacer para llegar a expresar hasta
el máximo sus deseos y potencialidades internas.
Otra dificultad adicional en el proceso de definir una estrategia
personal son las contradicciones en nuestros objetivos. Es conveniente intentar
una integración entre los objetivos de los individuos, los de las organizaciones
y los de la sociedad, a veces esta integración no es posible. El conflicto de
objetivos es algo normal en la existencia humana; siempre hay limitaciones,
contradicciones y elecciones entre caminos alternativos. Un ejecutivo sabe
perfectamente que el objetivo de crear algo valioso en su trabajo se consigue
muchas veces a consta de ver poco a sus hijos y de descuidar su relación
matrimonial. Son varios nuestros objetivos y no siempre consistentes unos con
otros. Debemos ser conscientes de que optimizar un objetivo tiene efectos en los
otros.
Sabiendo que los gerentes genéricamente desempeñan cinco funciones
gerenciales: planifican, organizan, ordenan, coordinan y controlan; se puede
analizar que los conceptos de planeación y control son aplicables a la vida
personal. La estrategia personal es la forma como una persona organiza su vida
en el largo plazo, los objetivos que persigue, la manera como busca satisfacer
sus necesidades y los resultados que alcanza. Es la manera como una persona
responde a las exigencias del medio ambiente, una actitud básica ante la vida,
los valores que de manera continua caracterizan a una persona en su relación con
la sociedad en que vive.
La vida es una serie de decisiones, la persona cambia radicalmente de
intereses varias veces a lo largo de su vida, de manera que debemos planearla
etapa por etapa. Las etapas son periodos de la vida durante los cuales tenemos
ciertos intereses y ciertas prioridades. Una etapa de vida esta compuesta por la
actitud hacia el trabajo, hacia las relaciones familiares y afectivas, por una
concepción de uno mismo y del sentido de vivir en el tiempo.
En la carrera profesional se distinguen tres fases de desarrollo: una
fase técnica, una fase política y una fase interpersonal. La fase técnica de la
carrera es la inicial, y en ella lo fundamental para el éxito es la habilidad o
capacidad para realizar actividades de tipo técnico o profesional. En la fase
política de la carrera, el ejecutivo ha entrado al mundo administrativo y
gerencial y se ha alejado de la función técnica de su profesión. Aquí es
indispensable ser conocido en la organización. Las habilidades de negociación,
de coalición de manejar productivamente el conflicto son cruciales. La fase
interpersonal es aquella donde el éxito de un ejecutivo esta en motivar a las
personas, dar valores a la empresa, sentido de misión y significado al trabajo.
Esta es la fase de la alta gerencia. El profesional sobresaliente actúa como
administrador de su propia carrera, es proactivo y piensa mucho sus decisiones
de carrera.
José Castillo Aponte, en su libro “Gestión Total de Personal” afirma:
“La principal misión del ejecutivo moderno es lograr el máximo potencial laboral
de sus colaboradores”.
Según Davis y Newstrom se puede definir como “ El proceso de motivar y
ayudar a los demás a trabajar con entusiasmo para alcanzar objetivos”. Kotter,
define el liderazgo como: “... el proceso de llevar a un grupo o grupos en una
determinada dirección, fundamentalmente por medios no coercitivos. Un liderazgo
eficiente lo definimos como aquel que produce un movimiento hacia el logro de lo
que es mejor, a largo plazo, para el grupo o grupos.”
Se deduce de las anteriores definiciones que el liderazgo queda en manos
de un individuo cuya función se centra en la conducción del trabajo colectivo
hacia metas establecidas de antemano por el mismo. La conducción de trabajos de
otros puede aprenderse y por ello el líder debe adquirir algunas habilidades que
lo conducirán a la eficiencia.
El líder es un alto ejecutivo con autoridad suficiente, como para hacer
que la empresa de un vuelco total y capaz de persuadir a la gente que el vuelco
es necesario y conveniente. En concreto es el que hace que tenga lugar la
reingeniería. Pero anotan que alguien que tenga autoridad para hacer la
reingeniería realmente se convierte en líder cuando lo domina la pasión de
reinventar la empresa, de hacer que la organización sea la mejor del ramo.
El papel principal del líder es actuar como visionario y motivador,
ideando y exponiendo una visión del tipo de organización que desea crear, en
este sentido le comunica a todo el personal el sentido y propósito de la misión.
Es muy importante que el líder aclare a todos que la reingeniería implica un
esfuerzo serio y que se llevará hasta el fin. Existe una percepción generalizada
sobre las diferencias entre el líder y el gerente.
|
Líder |
Gerente |
|
Estratégico; ve el conjunto |
Operativo |
|
Visión de largo plazo |
Visión de corto plazo |
|
Trabaja con la gente |
Individualista |
|
Es Flexible |
Inflexible |
|
Ambicioso |
Metas normales |
|
Anticipa |
Vive de urgencias. |
|
Tiene poder personal |
El puesto le da poder |
El concepto de liderazgo tiene tres elementos fundamentales a saber: el
Estilo Gerencial Participativo, el Direccionamiento Estratégico de la Empresa, y
el manejo de los Recursos Humanos.
El liderazgo parece consistir en el dominio de unas habilidades que la
mayoría posee, pero que solo la minoría utiliza. Existen varios tipos de
habilidades para dirigir a las personas de las que se derivan seis estrategias
de liderazgo, a saber:
· Atención Mediante la Visión - Para elegir el rumbo, el líder debe
primero haber desarrollado una imagen mental de un futuro posible y deseable
para la organización y esa visión debe articular una proyección de un futuro
realista, creíble y atractivo para la organización y para las personas que la
conforman y cuando es compartida esa imagen, los individuos son capaces de
hallar sus propios roles, tanto al interior de la organización como dentro de la
sociedad de la cual forman parte.
· Significado mediante la Comunicación -Todas las organizaciones
dependen de la existencia de significados y de interpretaciones de la realidad
compartidos, lo cual facilita la acción coordinada. Un factor esencial del
liderazgo es la capacidad de influenciar y organizar significados para los
miembros de la organización. Comunicar el mensaje claramente y a todo nivel es
clave; básicamente es la esencia del proceso creativo y lo que separa al
administrador del líder.
· Confianza Derivada de la Consistencia - La confianza es el ingrediente
que hace posible el trabajo en una organización. La confianza significa
disponibilidad, predicción y solvencia.
· Desarrollo del Propio Líder. Son dos los elementos fundamentales del
desarrollo del líder: la capacidad de autocrítica y la voluntad de asumir
riesgos.
· Autocrítica: Esta relacionada con la madurez o con la sabiduría
emocional ; se consideran responsables de su propia evolución; con esta actitud
inducen, entre sus empleados, una crítica positiva respecto de los demás.
· Voluntad de Asumir Riesgos: Los líderes son alumnos perpetuos, están
dispuestos a aprender de la experiencia y para ello es necesario que :
reconozcan y compartan la incertidumbre, acepten los errores y estén dispuestos
a responder a los retos.
· Capacitación - El efecto esencial del líder consiste en que capacitan
a otros a que traduzcan intención en realidad ; se trata de influenciar, atraer,
estimular ; busca que otros asuman responsabilidades y realicen esfuerzos para
lograr objetivos.
· Descentralización - Jean -Jacques Servan-Schreiber, en el libro “
Desafío Americano” afirma que la elección de la “ buena gestión”, con vistas a
un crecimiento máximo, no es de orden técnico. Depende de la respuesta que se dé
a la pregunta : Hay que dar crédito a la inteligencia del grupo más numeroso? Al
dar la respuesta, afirma el autor, la opción tendría consecuencias ilimitadas y
podría cambiar la fisonomía de la sociedad. Este acto de confianza sería el
punto de arranque común de tres políticas que forman parte de un todo: Invertir
en Inteligencia Humana: la formación permanente no es una obra humanitaria sino
que se considera una inversión. Liberar las Iniciativas: Consiste en aumentar
las responsabilidades a todos los niveles, en optar por la confianza. Hay que
recordar que no hay iniciativa sin derecho a equivocarse y tampoco hay
responsabilidad sin sanciones. Disposición a Responder los Retos: Debe existir
la voluntad de liberar la iniciativa de confiar en el hombre en todos los
niveles; se les debe permitir una mayor iniciativa junto con mayores
responsabilidades.
Se afirma en muchos libros, que el empresario por lo general es un
individuo con gran capacidad para asumir riesgos, luego a quien estudia las
consecuencias de los riesgos empresariales, desde diferentes perspectivas, debe
reconocérsele mayor capacidad para enfrentarlos y por lo tanto resulta
provechoso que a un Administrador de Empresas se lo oriente hacia el desarrollo
de Espíritu Empresarial, porque sus conocimientos son muy útiles en la toma de
decisiones empresariales.
6. LA GERENCIA
La gerencia tiene dos clases de problemas dice el Dr. Deming: los de hoy
y los de mañana — en el supuesto caso de que exista un mañana — para la compañía
que espera continuar en el negocio.
El Dr. Deming escribe con un toque de ironía: “Es un error suponer que
la producción eficiente del producto y del servicio pueda, a ciencia cierta,
mantener una organización solvente y hacer que aventaje a la competencia. Es
posible, y realmente bastante fácil, que una organización entre en decadencia y
quiebre si erróneamente se dedica a fabricar un producto que no debiera fabricar
o a prestar un servicio que no debiera prestar, aunque todos lo miembros de la
organización se desempeñen con dedicación y empleen los métodos estadísticos y
todas las demás ayudas que puedan estimular la eficiencia”
Es frecuente en la vida moderna hablar del desarrollo integral, pues se
supone que todo el esfuerzo humano por incrementar el conocimiento, está
dirigido a obtener un beneficio para la humanidad. En el caso de la Calidad,
como ya se ha dicho, ésta se ha convertido en un nuevo paradigma, sobre el cual
el mundo empresarial busca conseguir dicho beneficio. Desde luego el desarrollo
se da cuando se pueden combinar de manera provechosa, diferentes factores
económicos, tecnológicos, sociales, políticos y culturales.
Las actividades propuestas tienen influencia sobre diferentes niveles y
funciones organizacionales. Para que la gerencia del conocimiento tenga éxito,
se deben combinar estas acciones con otras llevadas a cabo en diferentes partes
de la organización y deben guardar coherencia entre sí. Diversos autores
recalcan la necesidad de armonizar las acciones de la gerencia del conocimiento
con los siguientes componentes de la organización:
· Estructura y cultura organizacional: debe promoverse la creación de
estructuras que faciliten el crecimiento de "comunidades con intereses afines",
por ejemplo, grupos de profesionales que se relacionen informalmente debido a
que se enfrentan a problemas comunes para los cuales buscan solución,
constituyéndose a sí mismos en una fuente y depósito de conocimiento.
· Administración de personal: se requiere sincronizar programas de
entrenamiento, desarrollo, selección y reclutamiento, retención, ubicación,
diseño de funciones, cambio cultural y motivación hacia la participación y
creatividad, y la administración de todos los tipos de contratos de trabajo.
· Procesos del negocio: es necesario generar proyectos de innovación de
procesos y reingeniería tanto para hacer cambios radicales como para mantener el
mejoramiento continuo.
· Aplicación de tecnología: se debe tener a disposición herramientas que
permitan realizar mapas de conceptos, bases de datos orientadas a objetos y con
características multimediales, inteligencia artificial orientada a la
adquisición de conocimiento, a la representación del mismo, al soporte en toma
de decisiones, a la minería de datos y a la difusión del conocimiento.
Los aspectos descritos anteriormente son, solamente, un breve recuento
de lo que abarca la gerencia del conocimiento.
Tal como ocurre con los datos, la información y el conocimiento, existen
múltiples definiciones de lo que es la tecnología. El diccionario Larouse dice
que la tecnología es:
A su vez, la gestión tecnológica podría definirse como:
"La actividad organizacional mediante la cual se define e implanta la
tecnología necesaria para lograr los objetivos y metas del negocio en términos
de calidad, efectividad, adición de valor y competitividad".
Cuando se habla de tecnología, existen varios términos asociados a ella
que le imprimen diferentes connotaciones, dependiendo de su origen, su
importancia relativa o la forma en la que se encuentra representada.
Puede hablarse, por ejemplo de:
· Tecnología dura: la que se considera incorporada a máquinas, equipos,
plantas de proceso, etc.
· Tecnología blanda: la que se refiere a metodologías, procedimientos,
estilos de administración, etc.
· Tecnología incorporada: la que se encuentra haciendo parte de un
equipo o máquina.
· Tecnología desincorporada: la que se encuentra descrita en documentos
tales como planos, manuales, patentes, etc.
· Tecnología medular: la que se considera central, indispensable o
crítica para un negocio en particular.
· Tecnología complementaria: la que no se considera medular, pero que se
requiere para lograr los objetivos de un negocio específico.
No siempre es fácil saber qué de lo que posee una empresa es tecnología,
y aún más difícil clasificarla dentro de uno de los grupos descritos
anteriormente. Puede existir la tendencia a confundir la tecnología que una
empresa utiliza con el producto que comercializa o la función que desempeña.
Hoy en día se habla de la gestión tecnológica en las empresas, porque
las tecnologías se crean, avanzan y cambian a una velocidad que hace algún
tiempo resultaba inimaginable. En el propósito de despertar un espíritu
empresarial se obliga a mencionar este hecho, porque hay el convencimiento de
que para tener competitividad, se requiere juzgar el avance del desarrollo
nacional y local y el de la tecnología circundante para poder obtenerla.
La apropiación de cualquier tecnología, en particular de aquellas que
son novedosas, exige la necesidad de contar con capacidades científicas básicas,
que faciliten no sólo la comprensión de la tecnología que se pretende apropiar,
sino de los fenómenos sobre los cuales se espera actuar a través de la
tecnología desarrollada. Esto resulta, igualmente, relevante para adelantar
procesos de negociación y generación de tecnología. A la relevancia de las
capacidades para adelantar investigación básica, se suma la importancia que
tiene el diseño y adopción de sistemas o modelos socio-institucionales que
propicien el desarrollo de la creatividad, el fomento de la innovación y la
construcción de una red de unidades consagradas a dar apoyo a los procesos de
generación, adaptación y transferencia de tecnología.
La experiencia de las empresas exitosas en innovación muestra que la
innovación está en el centro de las estrategias del crecimiento de los negocios,
y la responsabilidad de su consolidación y despliegue recae en la alta gerencia
y las juntas directivas. De esta manera, la cultura organizacional se transforma
en una nueva ideología del “conocimiento” y en nuevas capacidades empresariales
para conquistar y permanecer en mercados competitivos.
La innovación articula los actores internos y externos a la organización
y a la empresa, mediante la conformación de una combinación de conocimientos,
habilidades y actividades científicas y tecnológicas. Estas habilidades no sólo
se generan en el interior de las empresas sino, también, en términos de su
capacidad de interacción con un conjunto de actores importantes del entorno
institucional: otras empresas, proveedores, clientes y usuarios, universidades,
centros tecnológicos y firmas de ingeniería y consultoría.
La gerencia moderna de las organizaciones consiste en la creación de una
mentalidad innovadora, enfocada hacia el aprendizaje permanente que sirva de
sustento al crecimiento de la competitividad empresarial en el largo plazo. Bajo
este enfoque, la innovación se convierte en el activo corporativo más valioso
para construir las ventajas competitivas sostenibles de la empresa. Tal
apreciación se basa en la visión y compromiso del innovador que permite a la
unidad productiva una gran flexibilidad y agilidad ante las transformaciones del
entorno.
En las últimas décadas el desarrollo de la teoría general de sistemas,
ha servido de base para la integración del conocimiento científico. Una
contribución significativa es la de establecer la diferencia entre los sistemas
cerrados y abiertos. Los sistemas físicos y mecánicos pueden ser considerados
como cerrados en cuanto a su relación con su ambiente. El enfoque del fenómeno
social como sistema abierto, tiene una importancia para las ciencias sociales y
la teoría organizacional.
Durante el tiempo de existencia de una empresa y dependiendo del grado
de presión al que se vea sometida por el entorno (competencia, globalización de
mercados, ciclo de vida de los productos, etc.), la empresa pasa por una serie
de estadios o etapas que se tipifican, de acuerdo con el grado de asimilación
que la empresa logra de la tecnología en la cual se basa su negocio. Las
empresas exitosas y competitivas a nivel mundial, son las que alcanzan y se
mantienen en el estadio de la excelencia. Muchas empresas no logran pasar por
todos los estadios, sino que se quedan estancadas en alguno de ellos o
desaparecen cuando se encuentran en los primeros debido a que dejan de ser
rentables en un mercado globalizado.
Estos dogmas de pensamiento administrativo están todavía vigentes en la
mayoría de nuestras organizaciones. Han sido desafiadas en años recientes por
las teorías de calidad total, nuevas y diferentes ideas han avanzado poco al
respecto.
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PERFIL Y PUBLICACIONES DEL AUTOR. JOSE ORLANDO MORERA CRUZ
En
la actualidad Se desempeña como Gerente de BM Motor Company en Colombia,
y además es fundador de la International Black & White Corporation
Hasta el momento ha publicado quince diferentes escritos sobre
Administración de Empresas, Derechos Humanos, Política y otros temas de
actualidad, desde la perspectiva de la investigación y la critica
profesional, y a estos se puede acceder a través de los portales de: la
Universidad de Champagnat de Argentina www.uch.edu.ar, Monografías de
España www.monografias.com, Gestiopolis www.gestiopolis.com, Web abierta
de Argentina www.webabierta.com, Management de Argentina
www.managementweb.com.ar, Astrolabio www.astrolabio.net y mi web
www.humano.ya.com/mcruzjo/escritos.html
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