1. Introducción
Para Fayol la falta de una enseñanza administrativa se debe a la "falta
de doctrina": no hay doctrina administrativa consagrada, surgida de la
discusión pública, sólo hay doctrinas personales que recomiendan las
prácticas más contradictorias, aunque a veces estén "ubicadas bajo la
égida de un mismo principio"; "nec y posibilidad de una enseñanza
administrativa": parte consagrada a la enumeración de actividades de la
empresa;
"Principios y elementos administrativos"
Fayol trata de obtener una enumeración "todas las operaciones a que las
empresas dan lugar" y clasifica sus actividades:
Actividades técnicas: producción, transformación, fabricación,
Actividades comerciales: compras, ventas, intercambios,
Actividades financieras: captación y administración de capitales,
Actividades de seguridad: protección de los bienes de las personas,
Actividades contables: inventarios, balances, costos, etc,
Actividades administrativas: previsión, organización, mando,
coordinación, control.
Las actividades administrativas están presentes en todas partes, y su
peso es c/ vez mayor a medida que se asciende en la jerarquía.
Para que se cumplan las actividades administrativas deberá aplicarse en
ellas cierto n° de principios administrativos:
División del trabajo:
Autoridad y responsabilidad
Disciplina
Unidad de mando
Unidad de dirección
Subordinación del interés individual al interés general
Remuneración
Grado de descentralización
Jerarquía
Orden
Equidad
Estabilidad del personal
Iniciativa
Unión del personal
Fayol descompone en 5 grupos de operaciones.
Previsión: permite calcular el futuro y prepararlo mediante un programa
de acción. Un programa debe Reunir las siguientes condiciones:
Unidad
Continuidad
Flexibilidad
Precisión
Fayol solicitó que el gobierno estableciera en Francia un programa
económico.
Organización: establecer una estructura para el cuerpo social con una
unidad de mando, una definición de las responsabilidades, con
procedimientos de decisión establecidos, y capacitación de los
dirigentes,
Mando: al jefe corresponde:
Tener conocimiento de su personal,
Eliminar a los incapaces,
Conocer los convenios que rigen entre la empresa y sus agentes.,
Dar buen ejemplo,
Inspeccionar el cuerpo social,
Efectuar reuniones con sus colaboradores,
No dejarse absorber por los detalles,
Hacer que reinen la actividad, la iniciativa y la dedicación.
Coordinación: "armonizar los actos de una empresa". Fayol ve 2 medios de
coordinación:
la reunión semanal de los jefes de servicio
agentes de enlace cuando resulte imposible celebrar una reunión semanal.
Control: para verificar si todo está de acuerdo con el programa, con las
órdenes y los principios.
2. Nec y posibilidad de una enseñanza administrativa
Definición de la administración
El conjunto de las operaciones que realizan las empresas puede dividirse
en 6 grupos:
Operaciones técnicas.
Operaciones comerciales.
Operaciones financieras.
Operaciones de seguridad.
Operaciones de contabilidad.
Operaciones administrativas.
Estos 6 grupos de operaciones existen en toda empresa.
Función técnica
La función técnica no es siempre la más importante de todas.
Las 6 funciones esenciales se hallan entre sí en una estrecha
dependencia.
Función comercial
La prosperidad de una empresa industrial depende de la función comercial
y de la función técnica; si el producto no circula se produce la ruina.
Saber comprar y vender es tan importante como saber fabricar bien.
La habilidad comercial, unida a ala astucia y a la decisión, implica un
profundo conocimiento del mercado y de la fuerza de los competidores.
Cuando algunos productos pasan en una misma empresa de un servicio a
otro, la función comercial vigila Para que los precios fijados por la
autoridad superior (precios de orden) no sean la fuente de peligrosas
ilusiones.
Función financiera
Nada se hace sin su intervención. Se necesitan capitales para el pago de
salarios al personal, para la adquisición de inmuebles, útiles y
materias primas, etc. Es indispensable una hábil gestión financiera a
fin de procurarse capitales, para obtener el mayor provecho posible de
las disponibilidades, para evitar compromisos imprudentes.
Ninguna reforma, es posible sin disponibilidades o sin crédito.
Es una condición esencial del éxito tener a la vista la situación
financiera de la empresa.
Función de seguridad
Tiene la misión de proteger los bienes y las personas contra accidentes
y, todos los obstáculos de orden social que pueden comprometer la marcha
y hasta la vida de la empresa.
Es, toda medida que da a la empresa la seguridad y al personal la
tranquilidad de espíritu que tanto necesita.
Función de contabilidad
Constituye el orden de la vista en las empresas. Debe permitir conocer,
dónde se está y a dónde se va. Debe dar informes exactos, claros y
precisos sobre la situación económica de la empresa.
Una buena contabilidad, que dé una idea exacta de las condiciones de la
empresa, es un poderoso medio de dirección.
Función administrativa
La previsión, la organización, la coordinación y el control forman
parte, de la administración.
El reclutamiento, la formación del personal y la constitución del cuerpo
social, que son funciones a cargo de la administración, tienen una
íntima relación con el mando.
La mayor parte de los principios del mando son principios de
administración. Administración y mando tienen entre sí una relación
estrecha.
Tiene la ventaja de dar origen a la función técnica.
Administrar es prever, organizar, mandar, coordinar y controlar. Prever
es escrutar el porvenir y confeccionar el programa de acción. Organizar
es constituir el doble organismo, material y social, de la empresa.
Mandar es dirigir el personal. Coordinar es ligar, unir y armonizar
todos los actos y todos los esfuerzos. Controlar es vigilar para que
todo suceda conforme a las reglas establecidas y a las órdenes dadas. La
administración se distingue de las otras 5 funciones esenciales.
Gobernar es conducir a la empresa hacia el fin propuesto, tratando de
obtener el mayor provecho de todos los recursos de que ella dispone; es
asegurar la marcha de las 6 funciones esenciales.
3. Importancia relativa de las diversas capacidades que forman el valor
del personal de las empresas
A c/ grupo de operaciones corresponde una capacidad especial.
C/u de estas capacidades reposa sobre un conjunto de cualidades y
conocimientos:
Cualidades físicas: salud, vigor, destreza.
Cualidades intelectuales: aptitud para comprender y aprender, juicio,
vigor y agilidad intelectuales.
Cualidades morales: energía, firmeza, valor para aceptar las
responsabilidades, iniciativa, abnegación, tacto, dignidad.
Cultura general: nociones diversas que no son exclusivamente del dominio
de la función desempeñada.
Conocimientos especiales: conciernen a la función.
Experiencia: conocimiento resultante de la práctica de los negocios. Es
el recuerdo de las lecciones que uno mismo a extraído de los hechos.
Tal es el conjunto de las cualidades y conocimiento que forman
cualesquiera de las capacidades esenciales; dicho conjunto comprende
cualidades físicas, intelectuales y morales, cultura general,
experiencia y ciertos conocimientos especiales referentes a la función a
desempeñar.
La importancia de c/u de los elementos que componen la capacidad está en
relación con la naturaleza y la importancia de la función.
4. Principios y elementos de administración
Principios Generales De Administración
La función administrativa solo tiene por órgano y por instrumento al
cuerpo social. La función administrativa solo obra sobre el personal.
La salud y el buen funcionamiento del cuerpo social dependen de
condiciones, a las cuales se les da el nombre de principios, de leyes o
de reglas.
No existe nada rígido o absoluto en materia administrativa; todo es
cuestión de medida. Casi nunca puede aplicarse 2 veces el mismo
principio en condiciones idénticas: es necesario tener en cuenta las
circunstancias diversas y cambiantes, los hombres igualmente diversos y
cambiantes y otros elementos variables.
Los principios son flexibles y susceptibles de adaptarse a todas las
nec. La cuestión consiste en saber servirse de ellos.
La mesura, hecha de tacto y experiencia, es una de las principales
cualidades del administrador.
El n° de los principios de administración no es limitado. Un cambio en
el estado de las cosas puede determinar el cambio de las reglas a las
cuales ese estado había dado nacimiento.
División del trabajo
La div del trab es de orden natural: se observa en el mundo animal; se
advierte en las soc humanas, en cuanto más complejo es el cuerpo social,
tanto mayor y más estrecha es la relación entre la función y el órgano.
A medida que la soc crece aparecen nuevos órganos destinados a
reemplazar al órgano único primitivamente encargado de todas las
funciones.
La div del trab tiene por finalidad producir más y mejor con el mismo
esfuerzo.
El obrero que fabrica todos los días la misma pieza y el jefe que trata
los mismos negocios adquieren una habilidad, una seguridad y una
precisión que acrecen su rendimiento. C/ cambio de ocupación o de tarea
implica un esfuerzo de adaptación que disminuye la producción.
La div del trab permite reducir el n° de objetos sobre los cuales deben
aplicarse la atención y el esfuerzo. Es el mejor medio de obtener el
máximo provecho de los individuos y de las colectividades. Se aplica a
todos los trab, que ponen en movimiento personas y que exigen de éstas
varias clases de capacidad. Tiende, a la especialización de las
funciones y a la separación de los poderes.
La div del trab tiene límites que la experiencia y el sentido de la
medida enseñan a no franquear.
Autoridad – Responsabilidad
La autoridad consiste en el derecho de mandar y en el poder de hacerse
obedecer.Se distingue en un jefe la autoridad personal formada de
inteligencia, de saber, de experiencia, de valor moral, de aptitud de
mando, etc. En un buen jefe la autoridad personal es el complemento
indispensable de la autoridad legal.
No se concibe la autoridad sin la responsabilidad. La responsabilidad es
un corolario de la autoridad, su consecuencia natural, su contrapeso
indispensable. Donde se ejerza la autoridad nace la responsabilidad.
La nec de sanción, que tiene su fuente en el sentimiento de justicia, es
confirmada y acrecentada por la consideración de que, en beneficio del
interés general, es menester alentar las acciones útiles e impedir las
que no tienen este carácter.
La sanción de los actos de la autoridad forma parte de las condiciones
esenciales de una buena administración. Dicha sanción es difícil de
aplicar, es necesario establecer el grado de responsabilidad y después
la cuantía de la sanción.
La sanción es una cuestión de uso convencional, y que el juez, al
establecerla, debe tener en cuenta el acto mismo, las circunstancias que
lo rodean y la repercusión que la sanción puede tener. El juzgamiento
exige alto valor moral, imparcialidad y firmeza. Si no se cumplen todas
estas condiciones es de temer que el sentimiento de la responsabilidad
desaparezca de la empresa.
La responsabilidad, es una fuente de respeto. La responsabilidad es tan
temida como la autoridad es codiciada. El miedo a las responsabilidades
paraliza iniciativas y destruye buenas cualidades.
Un buen jefe debe tener y expandir a su alrededor el coraje de las
responsabilidades.
Disciplina
La disciplina consiste en la obediencia, la asiduidad, la actividad, la
presencia y los signos exteriores de respeto realizados conforme a las
convenciones establecidas entre la empresa y sus agentes.
La disciplina, se presenta con los aspectos más diferentes. Las
obligaciones de obediencia, de asiduidad, de actividad y de presencia
difieren, de una empresa a otra, de una categoría de agentes a otra en
la misma empresa, de una región a otra y de una época a otra.
El espíritu público está convencido de que la disciplina es necesaria a
la buena marcha de los negocios y que ninguna empresa podría prosperar
sin ella.
Cuando se manifiesta una falla en la disciplina o cuando el
entendimiento entre los jefes y subordinados deja que desear, no hay que
limitarse a echarla responsabilidad de esa situación sobre el mal estado
del personal; el mal es una consecuencia de la incapacidad de los jefes.
Es preciso que los convenios sean claros y den satisfacción a ambas
partes. Tal cosa es difícil.
La fijación de los convenios entre la empresa y sus agentes, debe seguir
siendo una de las principales preocupaciones de los jefes de empresas.
El interés de la empresa exige que se apliquen, contra los actos de
indisciplina, ciertas sanciones susceptibles de impedir o de disminuir
su repetición. La experiencia y el tacto del jefe son puestos a prueba
en la elección y el grado de las sanciones aplicadas. En su aparición es
necesario tener en cuenta los individuos y el medio.
La disciplina es el respeto de los convenios que tienen por objeto la
obediencia, la asiduidad, la actividad y los signos exteriores con que
se manifiesta el respeto. Ella se impone a los más altos jefes tanto
como a los agentes más modestos.
Los medios más eficaces para establecer y mantener la disciplina son:
Buenos jefes en todos los grados jerárquicos.
Convenios claros y equitativos.
Sanciones penales juiciosamente aplicadas.
Unidad de mando
Para la ejecución de una acto cualquiera un agte sólo debe recibir
órdenes de un jefe.
La regla de la "unidad de mando", es de una nec general y permanente y
cuya influencia sobre la marcha de los negocios es por lo menos igual, a
la de cualquier otro principio.
Desde el momento en que 2 jefes ejercen su autoridad sobre el mismo
hombre se deja sentir un malestar; si la causa persiste, aumenta la
confusión, la enfermedad aparece lo mismo que en un organismo animal
molestado por un cuerpo extraño, y se observan las consecuencias
siguientes:
La dualidad cesa por la desaparición o la anulación de uno de los jefes
y la salud social renace; O el organismo continúa debilitándose.
En ningún caso se produce la adaptación del organismo social a la
dualidad de mando.
La dualidad de mando es frecuente.
En la esperanza de ser mejor comprendido, para conjurar una maniobra
peligrosa el jefe 2 imparte sus órdenes a una agte C sin pasar por el
jefe 1.
El deseo de evitar la dificultad inmediata que representa la
distribución de atribuciones entre 2 socios, hace a veces que la
dualidad de mando reine desde el principio en la cima de las empresas.
Poseyendo idénticos poderes, teniendo igual autoridad sobre los mismos
hombres, los 2 socios llegan a la dualidad y a sus consecuencias.
Los hombres no soportan la dualidad de mando.
Una imperfecta delimitación de los servicios conduce a la dualidad de
mando: 2 jefes, impartiendo órdenes en una esfera de influencia que c/u
cree que le pertenece, dan origen a la dualidad.
Las continuas relaciones entre los diversos servicios, la trabazón
natural de las funciones y las atribuciones a menudo imprecisas crean un
peligro constante de dualidad. Si un jefe sagaz no pone las cosas en
orden se producen usurpaciones de funciones que entorpecen y comprometen
la marcha de los negocios.
La dualidad de mando es una fuente perpetua de conflictos.
Unidad de dirección
Un solo jefe y un solo programa para un conjunto de operaciones que
tienden al mismo fin. La unidad de dirección se crea mediante una buena
constitución del cuerpo social; la unidad de mando depende del
funcionamiento del personal.
La unidad de mando no puede existir sin la unidad de dirección, pero no
deriva de ésta.
Subordinación del interés particular al interés general
En una empresa el interés de una agte, no debe prevalecer contra el
interés de la empresa.
2 intereses de orden diverso, pero igualmente respetables, se
contraponen; es necesario encontrar la manera de conciliarlos.
Los medios de realizar esta conciliación son:
1° La firmeza y el buen ejemplo de los jefes.
2° Convenios equitativos.
3° Una atenta vigilancia.
Remuneración del personal
La remuneración del personal constituye el precio del servicio prestado.
Debe ser equitativa y, dar satisfacción a la vez al personal y a la
empresa, al empleador y al empleado.
La tasa de remuneración depende, de circunstancias independientes de la
voluntad del patrón y del valor de los agentes.
El modo de retribución del personal puede tener una influencia sobre la
marcha de los negocios; su elección es, un problema importante.
El modo de retribución busca lo siguiente:
1° Que asegure una remuneración equitativa.
2° Que estimule el celo, recompensando el esfuerzo útil.
3° Que no pueda conducir a excesos de remuneración.
Obreros
Pago por jornal;
Pago por tarea;
Pago por pieza.
Estos 3 modos de retribución pueden combinarse entre sí y dar lugar a
variantes mediante la introducción de primas, participación sobre los
beneficios, menciones honoríficas, etc.
Pago por jornal
El obrero vende al patrón un día de trab. Este sistema tiene el
inconveniente de que conduce a la pereza y exige una vigilancia atenta.
Se impone, cuando no es posible medir el trab efectuado.
Pago por tarea
El salario depende de la ejecución de una tarea determinada fijada de
antemano. Ese salario puede ser independiente de la duración de la
tarea. El pago por tarea diario no exige una vigilancia tan atenta como
el pago por jornal. Tiene el inconveniente de disminuir el rendimiento
de los buenos obreros al nivel de los mediocres.
Pago por pieza
El salario es ilimitado, se halla en relación con el trab efectuado. Es
empleado en los talleres donde se fabrica gran n° de piezas iguales.
Tiende a la cantidad en detrimento de la calidad y origina conflictos
cuando se pretende rever los precios para tener en cuenta los procesos
realizados en la fabricación. El pago por piezas acrecienta el trab de
la empresa cuando se aplica a un conjunto importante de tareas. Para
reducir el riesgo de los empresarios se agrega a veces el precio de la
pieza un suplemento calculado sobre c/jornada cumplida. Este sistema
produce una mejora en el salario que estimula el celo durante cierto
tiempo.
Primas
Para interesar al obrero en la buena marcha de la empresa se añade a
veces a la tarifa por jornal, por tarea o por pieza, un suplemento en
forma de prima. La importancia relativa de estas primas, su naturaleza y
las condiciones estipuladas para su obtención son variadas. Existen las
participaciones sobre los beneficios.
Participación en los beneficios
Obreros. La idea de hacer participar a los obreros en los beneficios es
muy seductora. Induce a creer que de su aplicación ha de surgir la
conciliación entre el capital y el trab. No puede ser aplicada en las
empresas que no tienen propósito de lucro. El obrero tiene nec de un
salario inmediato, tenga o no beneficios la empresa. Es inaplicable un
sistema que hiciera depender la remuneración del obrero de un beneficio
eventual y futuro.
Jefes medianos. No tienen nec de un estimulante pecuniario para
desempeñar íntegramente su función, pero no son indiferentes a las
satisfacciones materiales, y puede admitirse que la esperanza de un
beneficio adicional excite su celo.
El problema es fácil en los negocios nuevos o que atraviesan por
dificultades económicas, en los cuales un esfuerzo puede dar resultados.
La participación puede aplicarse sobre el conjunto de los beneficios de
la empresa, o sobre el movimiento del servicio a cargo del agte
interesado. Cuando la empresa es antigua y convenientemente dirigida, el
celo de un jefe mediano es poco visible en los resultados generales y es
difícil establecer una participación útil. Altos jefes. El jefe de la
empresa tiene una influencia considerable sobre los resultados generales
y es natural, que se trate de interesarlo en ellos. Es posible
establecer una relación estrecha entre su acción personal y los
resultados; sin embargo, existen otras influencias, independientes del
valor del jefe, que pueden hacer variar los resultados generales en
proporciones mayores que la acción personal de aquél. La remuneración
del jefe podría quedar reducida a cero si dependiera de los beneficios.
Los altos jefes del Estado no pueden ser remunerados mediante una
participación en los beneficios. La participación en las ganancias no
es, una regla general de remuneración. La participación en las ganancias
es un medio de remuneración que puede dar excelentes resultados en
ciertos casos, pero no es una solución general del problema.
Subsidios en especie – Instituciones de bienestar – Satisfacciones
honoríficas
Poco importa que el salario se componga de dinero, o que comprenda
diversos complementos, como ser: calefacción, víveres, con tal que el
agte. se halle satisfecho. No hay duda de que la empresa será tanto
mejor servida cuanto más vigorosos, instruidos, conscientes y estables
sean sus agentes. El patrón debe cuidar de la salud, fuerza,
instrucción, moralidad y estabilidad de su personal, aunque más no fuese
en interés mismo del negocio. Estos elementos que contribuyen a la buena
marcha de un negocio no se adquieren únicamente en el taller; se forman
y se perfeccionan fuera de él: en la familia, en la escuela, en la vida
civil y religiosa. El patrón se halla obligado, a ocuparse de sus
agentes fuera de la fábrica. La acción patronal puede ser ejercida fuera
del talles siempre que sea discreta y prudente, que se haga desear más
bien que imponer, que se halle en relación con la cultura y los gustos
de los interesados y que respete su libertad. Debe ser una colaboración
benévola. La obra de bienestar que puede realizar el patrón es variada.
Todos los medios de retribución que pueden mejorar el valor de la vida
del personal y estimular el celo de los agentes de todas las categorías
deben ser objeto de una continua atención por parte de los jefes.
Centralización
La centralización es un hecho del orden natural; consiste en que en todo
organismo, las sensaciones convergen hacia el cerebro o la dirección y
en que de ésta o aquél parten las órdenes que ponen en movimiento todas
las partes del organismo.
La centralización no es un sistema de administración bueno o malo en sí.
La cuestión de la centralización o descentralización es una cuestión de
medida. Se trata de hallar el límite favorable a la empresa.
En los pequeños negocios, en los cuales las órdenes del jefe van
directamente a los agentes inferiores, la centralización es absoluta. En
las empresas importantes, en que el jefe se halla separado de los
agentes inferiores, las órdenes, pasan por una serie obligada de
intermediarios. C/ agte. pone, un poco de sí en la trasmisión y
ejecución de las órdenes como en la trasmisión de las impresiones
recibidas. El grado de centralización debe variar según las
circunstancias.
Debe procurarse la mejor utilización posible de las facultades de todo
el personal. La medida de la centralización o descentralización puede
ser variable, ya que el valor absoluto y relativo del jefe y delos
agentes están sujetos a continua transformación.
Ese problema no existe solamente para el jefe superior, sino para los
jefes de todas las categorías. No hay ninguno de ellos que pueda ampliar
o restringir, la iniciativa de sus subordinados.
Jerarquía
La jerarquía está constituida por la serie de jefes que va desde la
autoridad superior a los agentes inferiores. La vía jerárquica es el
camino que siguen, las comunicaciones que parten de la autoridad
superior o las que le son dirigidas. Este camino está impuesto por la
nec de una trasmisión segura y por la unidad de mando. Pero no es
siempre más rápido.
Existen muchas operaciones cuyo éxito depende de una ejecución rápida;
es necesario conciliar, el respeto de la vía jerárquica con la
obligación de obrar rápidamente.
En la pequeña empresa es fácil olvidar el interés general, el de la
propia empresa, pero el patrón está allí para recordar este interés a
los que intentarán olvidarlo.
En el Estado el interés general es una cosa compleja, no es fácil
formarse de él una idea precisa; y el patrón es una especie de mito para
la casi totalidad de los funcionarios. Si no es sin cesar reavivado por
la autoridad superior, el sentimiento del interés general se esfuma, y
c/ servicio tiende a considerarse como teniendo en sí mismo su propósito
y su fin.
El empleo del camino directo es simple, rápido y seguro; permite a los
agentes tratar en una sola entrevista, una cuestión que siguiendo la vía
jerárquica exigirá 20 veces la transmisión del mismo asunto a los
distintos agentes que forman la escala jerárquica.
Es una falta apartarse de la vía jerárquica sin nec; es una falta mucho
mayor seguir dicha vía cuando de ello resulte un perjuicio para la
empresa. Esta última situación puede adquirir gravedad en determinadas
circunstancias.
Orden
Es conocida la fórmula del orden material: Un lugar para c/ cosa y c/
cosa en su lugar.
Orden material
Para que reine el orden material es necesario que haya reservado un
lugar para c/ objeto y que c/ objeto se halle en el lugar que le ha sido
asignado. El orden debe evitar las pérdidas materiales y de tiempo. Para
que este propósito sea alcanzado es necesario que las cosas estén en su
lugar, y que el lugar halla sido elegido de manera de facilitar todas
las operaciones. Si esta condición no se cumple, el orden es solo
aparente. El orden aparente puede cubrir un desorden real. Podría
suceder que un desorden aparente correspondiese a un orden real. El
orden perfecto implica un lugar juiciosamente elegido; el orden aparente
no es sino una imagen falsa o imperfecta del orden real. La limpieza es
un corolario del orden.
Orden social
Para que en una empresa reine el orden social es indispensable, que se
haya reservado un lugar a c/ agte. y que c/ agte. esté en el lugar que
le ha sido asignado. El orden perfecto exige que el lugar convenga al
agte. y que el agte. convenga al puesto.El orden social supone resueltas
las 2 operaciones administrativas más difíciles: una buena organización
y un buen reclutamiento. Una vez determinados los cargos necesarios para
la marcha de la empresa y seleccionadas las personas que los
desempeñarán, c/u de éstas ocupará el puesto donde pueda rendir el
máximo de servicios. Tal es el orden social perfecto. El orden social
exige un conocimiento exacto de las nec y de los recursos sociales de la
empresa y un equilibrio constante entre estas nec y estos recursos. Este
equilibrio es muy difícil de establecer y de mantener, y es más difícil
cuanto la empresa es más grande. En los negocios privados y en las
empresas de débil envergadura es más fácil disponer el reclutamiento de
acuerdo con las nec.
Equidad
¿Por qué hablamos de equidad y no de justicia? La justicia es la
realización de los convenios establecidos. Pero los convenios no pueden
prever todo; es necesario interpretarlos o suplir su insuficiencia.
Para que el personal sea estimulado en el sentido de emplear en el
ejercicio de sus funciones toda la buena voluntad y el sacrificio de que
es capaz, hay que tratarlo con benevolencia; la equidad es el resultado
de la combinación de la benevolencia con la justicia. La equidad no
excluye ni la energía ni el rigor. Anhelo de equidad y de igualdad son
aspiraciones que deben tenerse en cuenta en el trato con el personal.
Estabilidad del personal
Un agte. necesita tiempo para iniciarse en una función nueva y llegar a
desempeñarla bien, admitiendo que esté dotado de las aptitudes
necesarias.
Si el agte. es desplazado cuando apenas ha concluido el período de
aprendizaje, no habrá tenido tiempo de rendir un trab apreciable. Y si
la misma situación se repite, la función no será desempeñada a
satisfacción.
Las peligrosas consecuencias de esta inestabilidad son terribles en las
grandes empresas, en las cuales el periodo de iniciación de los jefes es
largo. Se necesita mucho tiempo, para tomar conocimiento de los hombres
y de las cosas en una gran empresa, para estar en condiciones de
formular un programa de acción, para adquirir la confianza en sí mismo y
para inspirar la confianza a los otros.
El personal dirigente de las empresas prósperas es estable, el de las
empresas en bancarrota o que atraviesan por dificultades es inestable:
La inestabilidad es causa y consecuencia de las malas situaciones. El
aprendizaje de un jefe de alta categoría es muy caro. Los cambios de
personal son inevitables. El principio de la estabilidad es, una
cuestión de medida.
Iniciativa
Una de las más vivas satisfacciones que puede experimentar el hombre
inteligente es concebir un plan y asegurar un buen éxito; es uno de los
más poderosos estimulantes de la actividad humana. Esta posibilidad de
concebir y ejecutar recibe el nombre de iniciativa. La libertad de
proponer y de ejecutar son, elementos componentes de la iniciativa.
En todos los niveles de la escala social, el celo y la actividad de los
agentes son acrecentados por la iniciativa. La iniciativa de todos, es
una gran fuerza para las empresas.
La unión del personal
La unión hace la fuerza. Es indispensable realizar los esfuerzos
tendientes a establecerlas.
El principio a cumplir es la unidad de mando; los peligros a evitar son:
a) una mala interpretación de la divisa "dividir para reinar"; b) el
abuso de las comunicaciones escritas
No hay que dividir al personal.
Dividir las fuerzas enemigas para debilitarlas es demostrar habilidad,
pero dividir las propias es una falta grave contra la empresa.
Esta falta es condenable porque es perjudicial para la empresa.
Abuso de comunicaciones escritas.
Para tratar una cuestión de negocios o para dar una orden que debe ser
completada mediante explicaciones es más simple y rápido proceder
verbalmente. Es sabido, que los conflictos o malentendidos que podrían
solucionarse en una conversación se enconan por el uso de la
correspondencia.
Las relaciones deben ser verbales. Así se gana en rapidez, claridad y
armonía. En algunas empresas los agentes de servicio que podrían
encontrarse solo se comunican por escrito. Ello ocasiona un aumento de
trab, complicaciones y demoras perjudiciales para la empresa.
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