1.- ANTECEDENTES:
El inicio de los militares venezolanos se remonta a la época de la colonia española, cuando algunos criollos (hijos de españoles nacidos en Venezuela) comenzaron a prestar su servicio militar, para lo cual se alistaron en las milicias de Caracas, donde a los más aprovechados los mandaban a la Madre Patria para que se prepararan mejor como Oficiales.
En este orden de ideas, es necesario tocar la situación cultural de la época,
a efecto de comprender mejor la total situación que enmarcó la actividad militar
en la Capitanía General de Venezuela:
· Primero: La causa considerada real y aceptada por la mayoría de los
historiadores contemporáneos de nuestra gesta emancipadora fue que ya ¨a
mediados del siglo XVIII América sentía en si misma una pujanza que en España
continuaba adormecida y por eso, para la renovación mundial que se anunciaba, el
criollo americano estaba mejor preparado que aquellos peninsulares - escritores,
políticos y funcionarios - que siendo sus contemporáneos parecían ser siempre
sus abuelos¨ (Augusto Mijares: El Libertador. Biblioteca Simón Bolivar, Edit.
Cumbre, México, tomo I, 1979), lo cual impulsó, entre otras causas, la voluntad
de no depender de la Corona.
· Segundo: El eminente criollo Miguel José Sanz, denunció ante el
Ayuntamiento de Caracas a ¨... la vanidad como el defecto que transformaba las
ideas de padres e hijos sobre la formación que debía darse a éstos. Generalmente
se juzga no existir más ciencia fuera de la contenida en la Gramática de
Nebrija, la filosofía Aristotélica, las Institutas de Justiniano, la Curia
Philippica, la Teología de Gont y la de Larraga y se cree que basta con saber
redactar memorias, decir misas, lucir cordones de Doctor o llevar hábitos
sacerdotales o monacales; que la decencia prohíbe trabajar la tierra y ordena el
desprecio de las artes mecánicas y útiles. Por pura ostentación se viste el
uniforme militar, se traduce mal el francés para afectar el castellano; se
obtiene el título de abogado para ganar el sustento diario, se reciben las
órdenes sacerdotales para adquirir consideración y se hace voto de pobreza en un
convento precisamente para librarse de ella¨. (Augusto Mijares: El Libertador.
Biblioteca Simón Bolívar, Edit. Cumbre, México, tomo I, 1979). En este trozo se
nota un pensamiento o sentimiento de desagrado con la sociedad peninsular y su
manera de administrar, donde ya no se comparten valores, ni visión.
· Tercero: Mucho más adelante en nuestra historia, ante la necesidad de
profesionalizar la actividad y en procura de aumentar la eficiencia de la
artillería (ante la amenaza latente de ataque por parte de los piratas) se crea
la escuela de matemáticas con sede en la Planicie, Caracas. En esta Escuela, en
1798, se graduó el Subteniente Simón Bolívar. Esta escuela, a la larga, se
convertirá en la Escuela Militar de Venezuela, crisol de los Oficiales del
Ejército propiamente dicho que nacerá mucho después.
· Cuarto: Hasta ahora hemos hablado de la época colonial en Venezuela.
Es más adelante, cuando el ¨General¨ Juan Vicente Gómez (Jefe de peones en la
Mulera que acompañó a Castro en su Revolución Restauradora y que al llegar a
Caracas ya era ¨Coronel¨) funda las Fuerzas Armadas Venezolanas, empujado por
las circunstancias políticas predominantes en su momento y por la necesidad de
contar con un cuerpo armado, entrenado, disciplinado y capacitado que le
garantizara estabilidad y paz en el territorio de la Nación venezolana.
Hasta este momento nos conseguimos con mucha influencia de Europa en el
desarrollo de nuestra sociedad. Para el entrenamiento de las Fuerzas Armadas
como tal, traen instructores Prusianos, considerados con mucho, como el ejército
más disciplinado del mundo y la visión de Gómez definió como uno de los
problemas álgidos de su montonera, a la indisciplina. Se inicia así un período
de entrenamiento y transformación de nuestros ¨militares¨, donde a su
tradicional uso de la fuerza (crueldad y/o simple abuso) sumamos técnica,
disciplina y el castigo físico, orientado a la formación del carácter del
soldado (Oficiales y Tropa). Esta última consideración signó la imagen del
militar venezolano, pues muchas fueron las oportunidades donde, en nombre de la
disciplina o del deber, se abusó de la autoridad y del mando.
Al sucesor de Gómez, General Eleazar López Contreras, le correspondió
avanzar en la profesionalización de las Fuerzas Armadas y a la vez impulsar el
inicio de la democratización de las mismas. Comenzaron así los Cursos de Estado
Mayor en la Escuela del Chorrillo, Perú (también de ascendencia Prusiana) donde
el graduado con más altas notas, hasta hace muy poco tiempo, fue el Mayor
(Ej-Ven) Marcos Evangelista Pérez Jiménez.
· Quinto: Corresponde este quinto comentario a la administración del
General Pérez Jiménez (década de los 50´) odiado enemigo de los ¨demócratas¨
contemporáneos y a quien no se le ha podido ocultar su obra por el
engrandecimiento de Venezuela. Rescató a las Fuerzas Armadas ¨botiquineras¨ y
las introdujo a la ¨ética militar¨, las hizo instruidas, tecnificadas,
pensantes, eficientes y planificadoras. Implantó el sistema norteamericano de
conducción militar, por demás, bastante más ¨humano¨ que el concepto prusiano.
El ámbito social del Oficial militar mejoró muchísimo (la extracción del Oficial
venezolano es todavía hoy, de cualquiera de las capas que componen a nuestra
sociedad) y para mantener esta mejora, el General Pérez Jiménez ordenó construir
el Círculo Militar de las Fuerzas Armadas, donde los diferentes Oficiales, en
sus diferentes jerarquías y marcos sociales, se comenzaron a reunir y departían
con sus familiares y amigos en un ambiente cónsono con su profesión y carrera.
Ya no más el botiquín del barrio y sus complacientes mesoneras.
1.1. ¿QUE ES LA INSTITUCION MILITAR EN VENEZUELA?:
No podemos menos que reconocer la ingerencia, para bien o para mal, de las
Fuerzas Armadas de Venezuela en todos o en la gran mayoría de los procesos
históricos del país. La lucha en contra del poder político de los españoles en
la Capitanía General de Venezuela, fratricida por demás, cimentó los principios
que todavía hoy orientan a la institución militar venezolana. Bajo el control
del Libertador, se unificó doctrina, esfuerzo, moral, disciplina y liderazgo,
valores que a la larga permitieron la victoria ante los Generales realistas (que
fueron enterrados junto con el Libertador y luego rescatadas por el General Juan
Vicente Gómez).
Fundamentalmente, la institución militar posee sus propios símbolos,
manifestados en el lenguaje, vestuario, ceremonias, disciplina y carácter que la
convierten en un segmento social singular dentro de la nación venezolana.
En tercer lugar, tenemos presente un submundo tecnológico exclusivo,
definido, porque los miembros de esta institución son los únicos en Venezuela,
autorizados para manejar la totalidad del material bélico del Estado, lo cual
hace indispensable la especialización de su personal para la correcta operación
del heterogéneo equipo con el que se ha dotado a las Fuerzas Armadas.
En cuarto lugar ¨ ... lo relacionado con el estatus, en donde cada
eslabón representa un poder interno que le asigna a sus Comandantes una
responsabilidad sobre personas, materiales y situaciones, absolutamente
institucionales. (El Militar como Líder. General de División Iván Darío Jiménez
Sánchez, Ministerio de la Defensa, Caracas, 1993).
En quinto lugar nos conseguimos con ¨la socialización militar¨, a través
del cual se logran los procesos de enseñanza y aprendizaje, donde se transmiten
e internalizan los valores, normas y doctrina de la vida castrense. (Doctrina
para nosotros los militares es el cómo hacemos las cosas, recogido en textos
como manuales, directivas y reglamentos, oficializados y estandarizados. Su
característica principal es que no deben ser rígidos y deben ser susceptibles de
cambio para mejorar). Así mismo, se pasa de generación en generación, el
conocimiento específico que define el empleo (cargo o nombramiento de
responsabilidad) de acuerdo con los grados (conocidos los grados en el ambiente
civil como Jerarquía. En nuestro ambiente Jerarquía define el rango para los
suboficiales y el Grado define el rango para los Oficiales. Ej: Un suboficial va
desde la Jerarquía de Sargento Técnico de Tercera hasta la de Maestro Supervisor
y un Oficial va desde el Grado de Subteniente hasta el Grado de General de
División) y a una división del trabajo producto de organismos especializados.
Otro aspecto, el sexto que define a nuestras Fuerzas Armadas es que
precisamente por la realidad del devenir histórico, político y social de nuestra
nación, hemos evolucionado en forma organizativa, tecnológica y operacional para
adaptarnos a la modernidad militar del presente y a la vez estar conscientes de
las inmensas responsabilidades institucionales que le asigna el Estado para su
empleo en Tiempo de Paz (La conquista del Sur, apoyo a las instituciones
nacionales como Universidades, Gobernaciones, apoyo a comunidades indígenas,
custodia de nuestra inmensa frontera, por demás desolada, habitada casi
exclusivamente por nuestros indígenas y nuestros soldados con sus Oficiales y
Suboficiales).
Desafortunadamente, nuestra conducción política, adolece de la consistencia y
persistencia suficientes como para determinar y definir de manera exacta las
Políticas Nacionales que marquen el rumbo de la Nación y sus instituciones.
Como séptimo, la renovación de los cuadros de mando tiene como propósito
el mantenernos actualizados con los cambios organizacionales y tecnológicos
(entrada a las generaciones de relevo) lo que amerita y justifica la selección
del personal que ejercerá el mando en sus diferentes niveles.
La larga tradición institucional de las Fuerzas Armadas, tomando en
especial el aporte doctrinario del Libertador Simón Bolívar, generó un proceso
de integración para crear en la comunidad venezolana un sector profesional de la
carrera de las armas, con un fuerte sentimiento de pertenencia experimentado por
sus participantes, cuya colectividad es a veces afectiva, vocacional y en
oportunidades tradicional. Las Fuerzas Armadas, como grupo humano, son un
agregado de la sociedad venezolana; en ellas puede ingresar todo ciudadano, sin
distingos de raza, credos o condición socioeconómica. Esta situación ha
favorecido la integración de las Fuerzas Armadas a la comunidad nacional.
2.- LA LEGITIMIDAD DEL LIDERAZGO Y EL MANDO EN LAS FUERZAS ARMADAS
VENEZOLANAS:
Es evidente que se han planteado interrogantes en cuanto a la dinámica de los
aspectos psicosociales de la organización militar, como los siguientes:
Autoridad, conducción, legitimidad, obediencia, dominación, prestigio y
liderazgo, en su sentido más amplio. También cuesta entender la razón del por
qué los individuos participan en forma activa o pasiva en los procesos de
dirección, control, guía o la manera de comportarse, pensar o sentir de los
miembros de las Fuerzas Armadas y sus relaciones humanas.
Más allá de los principios de integración social, sobresale el carácter
institucional de las Fuerzas Armadas, en donde sus miembros están regidos por
leyes y reglamentos especiales. La relación de dominio es eminentemente legal y
la obediencia se basa en el reconocimiento formal de las órdenes y reglas que se
imparten. En este sentido, se entiende por subordinación, la aceptación
consciente y disposición anímica de obedecer los mandatos recibidos. La
subordinación crea una relación recíproca de mando y obediencia en una
organización muy bien estructurada y regida por sistemas legales, sistema de
sanciones y premios racionales que son garantía de la continuidad y legitimidad
de la relación de dominación (en la más pura presencia del modelo burocrático).
Es necesario recordar que el estricto apego a este sistema, puede
generar una relación social impersonal, debido al espíritu formalista de la
organización burocrática y que al aplicarse todo el peso de la letra de los
reglamentos y disposiciones, no se prevean reivindicaciones subjetivas, humanas
o afectivas que muchas veces caracterizan la comunión entre los hombres y los
supremos intereses de la Institución Militar. Ha sido preocupación constante del
Ministerio de la Defensa como institución que no como lineamiento de un
Ministro, el tomar en cuenta al hombre como individuo, como ser vivo, con
sentimientos, necesidades, padecimientos y aspiraciones, así como elemento de
trabajo y esa, en parte, es la razón de existir de una de las mejores
organizaciones de bienestar social de la sociedad venezolana, la cual y vale la
aclaratoria, es totalmente sostenida por descuentos del sueldo de los
integrantes de las Fuerzas Armadas, sin aportes del Ejecutivo Nacional.
2.- ETICA Y MORAL MILITAR:
Jean Beachler define la ética como ¨La elaboración consciente e individual
del bien y el mal y como la tentativa para adecuar la propia conducta a ciertos
principios¨. Vale decir que la ética tiene que ver con el establecimiento, por
parte de la sociedad, de normas para convivir y como el comportamiento de la
sociedad varía en el tiempo, podemos decir que la ética es variable.
La ética y la moral son intrínsecas del hombre, son valores personales,
están en el espíritu y se forman según la sociedad en la cual se vive. Esta les
da forma y cuerpo, a través de las expresiones culturales, incluyendo a la
religión y otros símbolos y valores, los cuales serán expresados por el hombre
en su comportamiento.
Sobre la Moral (moral según lo entendemos los militares, moral militar)
José Ingenieros expresó: ¨El hombre que atesora esas fuerzas adquiere valor
moral, recto sentimiento del deber que condiciona su dignidad. Piensa como debe,
dice cómo siente, obra como quiere. No persigue recompensas, ni le arredran
desventuras, recibe con serenidad el contraste y con prudencia la victoria.
Acepta la responsabilidad de sus propios yerros y rehúsa su complicidad en los
errores ajenos. Sólo el Valor Moral puede sostener a los que impenden (ofrendan,
desgastan) la vida por su patria o por su doctrina, ascendiendo al heroísmo.
Nada se les parece menos que la temeridad ocasional del matamoros o del
pretoriano que aceptan riesgos estériles por vanidad o por mesada, una hora de
bravura episódica no equivale al valor de Sócrates, de Cristo, de Spinoza;
constante convergencia de pensamiento y acción, pulcritud de condena frente a
las insanas supersticiones del pasado.¨ En breve y apretado resumen, Moral
Militar es la fuerza interior que impulsa al cuerpo cuando éste ya no se puede
mover por sí mismo, es la voluntad pura (no por pureza, sino por sólo voluntad)
que nos impulsa al cumplimiento de la Misión, cuando el agotamiento
imposibilitaría a cualquier otro mortal, sin esa fuerza interior, continuar en
su esfuerzo. También Moral es ese halo que rodea al militar capaz, probo,
eficiente, voluntarioso y que como tal es reconocido por superiores y
subalternos, generando respeto y ascendiente (ascendiente moral).
El Líder militar dirige a seres pensantes que conocen muy bien las
realidades de la sociedad actual, hombres inteligentes que poseen voluntad y
disposición para utilizar su libre albedrío, hombres capaces de actuar y pensar
igual que él (el Líder), quizás con menos experiencia y tal vez con menos
conocimientos, pero hombres al fin, capaces y con control absoluto del ¨Yo
personal¨. Es importante entonces que el Líder se ocupe de su mejoramiento
personal, con el estudio de la historia, de la filosofía, de la guerra, de la
literatura clásica y del pensamiento en general, para contar con ascendiente
profesional ante sus subalternos. En esto, es bueno decirlo, coinciden la
mayoría de los autores y grandes líderes de la humanidad.
¨Kant enseñó que el raciocinio demanda de nosotros un trato imparcial
con nuestros vecinos, o mejor dicho, con nuestros prójimos que no debemos vernos
como una excepción de la regla, porque debemos tener a alguien a quien seguir,
reglas y leyes que cumplir; así mismo, afirma que la razón nos demanda un trato
a las personas con dignidad y sin manipulación. Según Kant, un Comandante que
exige lealtad a sus subordinados, debe tomar la función de evaluarlos con
responsabilidad y un alto sentido de justicia, debe tratarlos con dignidad y
respeto y actuar bajo los principios morales en los cuales hemos sido educados¨.
(El Militar como Líder, General de División (Av) Iván Darío Jiménez Sánchez,
Ministerio de la Defensa).
Tenemos pues que ética: Es la ciencia de las costumbres, parte de la
filosofía que se ocupa de la moral y de las obligaciones del hombre¨ .
Mientras que la moral es definida: ¨Moral, como adjetivo, lo referente a la
moral cual ciencia y conducta, considerada algo espiritual, abstracto;
concerniente a la percepción o valoración del entendimiento y de la conciencia.
Perteneciente al fuero interno, por contraposición a lo coactivo. En su aspecto
sustantivo, la moral constituye nada menos que la ciencia del bien en general,
el conjunto de normas de conducta que la mutua convivencia fija entre los
hombres, la ciencia de las costumbres sociales, además, el conjunto de las
facultades del espíritu.
La resistencia, la confianza en los Jefes o en los principios o ideales,
la fé en el triunfo de una cosa. En la guerra, el ansia y la convicción de la
victoria. En la derrota, la certeza del desquite inmediato, tras el análisis de
los yerros, la superación de las debilidades y la interna confesión de las
culpas.¨
En este intento de explicar lo que es Moral y la Etica Militares, quiero
agregar que el Ejemplo (dar el ejemplo) es una característica que todo militar
debe exhibir y practicar con naturalidad y a título de graficar mejor lo que
deseo transmitir, transcribiré el artículo 5º del Reglamento de Castigos
Disciplinarios Nº 6 (el cual data de mediados de los 40¨) :
¨Todo militar cualquiera que sea su grado, clase o empleo, deberá ser
culto en su trato, aseado en su porte, respetuoso con el superior, atento con el
subalterno, severo en la disciplina, exacto en el deber e irreprochable en su
conducta¨.
Estas son las características que todo subalterno admira y se siente
impulsado a seguir, a internalizarlas, cuando las observa en un superior
jerárquico y hacen de este superior jerárquico un líder carismático que arrastra
a su personal hacia el cumplimiento de la misión asignada, sin importar
penalidades, carencias ni dificultades. Seguir al ¨Jefe¨ y tratar de hacerlo
¨como él¨ llega a convertirse en la meta de sus subordinados, ante una misión
aceptada.
Deseo transcribir ahora, el Código de Etica de las Fuerzas Armadas
Nacionales que si bien hemos leído, escuchado o visto en alguna oportunidad que
ha sido transgredido por algún Alto Oficial, debemos estar conscientes que ese
transgresor no representa la masa de las Fuerzas Armadas y que normalmente son
de las mismas Fuerzas Armadas sus denunciantes, según lo pautado en el
siguiente...
2.1. CODIGO DE ETICA:
1. Seré responsable, en todo momento, por mis actos u omisiones en que
incurra directamente o a consecuencia de mis funciones.
2. Estudiaré con ahínco para lograr el perfeccionamiento militar, así
como una mejor educación ciudadana.
3. Seré justo e imparcial en el trato con mis subalternos y no les
ordenaré algo que atente contra su dignidad e integridad moral.
4. Seré honesto en todos los actos de mi vida profesional y privada.
5. Contribuiré con el perfeccionamiento y desarrollo de las Fuerzas
Armadas Nacionales. No emitiré juicios, ni ejecutaré acciones que desdigan de su
prestigio y majestad.
6. Cumpliré y haré cumplir la disciplina, la subordinación y la
exactitud en el deber militar.
7. Profesaré, practicaré y enseñaré permanentemente la doctrina del
Libertador Simón Bolívar, Padre de la Patria.
8. La verdad será la guía permanente de todas las acciones de mi vida.
9. Amaré a Dios, a mi Patria y a mi familia; serán mis valores supremos,
les dedicaré esfuerzos y lucharé por ellos hasta la muerte si fuere necesario.
10. Seré defensor permanente de nuestra Soberanía, Integridad
Territorial y de la Constitución y las Leyes de la República.
Comentaré ahora, algunos de estos principios éticos, tratando de irme
introduciendo cada vez más en el tema del Gerente Militar y la negociación:
· Artículo 3. Seré justo e imparcial en el trato con mis subalternos y
no les ordenaré algo que atente contra su dignidad e integridad moral.
El respeto a la dignidad humana debe ser el punto focal que oriente el
trato que se dé al personal. Por ser dignos, se nos puede exigir honor,
integridad, lealtad y en general, la observancia de los valores característicos
de la vida militar.
El Oficial debe privilegiar la justicia. Su atención debe ser igual tanto en
las pequeñas como en las grandes cosas. Cuando se desatienden las primeras, por
considerarlas irrelevantes, pueden desembocar en daños mayores y en una
percepción distorsionada de su equidad.
· Artículo 6. Cumpliré y haré cumplir la disciplina, la subordinación y
la exactitud en el deber militar.
Tales aspectos nos distinguen como organización militar. El Oficial tiene el
ineludible deber de reforzarlos y de llevar una vida recta que vislumbre el
ejemplo. La permisividad, el paternalismo y la aquiescencia ante el
quebrantamiento de las normas, por ningún concepto podrán tener justificación;
constituyen un factor erosivo de los cimientos de la Institución y no deberán
ser practicados, es por esto que el militar no puede dejar pasar faltas o
transgresiones a las normas, pues esta acción va en detrimento de su
credibilidad, autoridad y confianza.
· Artículo 9. Amaré a Dios, a mi Patria y a mi familia: Serán mis
valores supremos, les dedicaré mis mejores esfuerzos y lucharé por ellos hasta
la muerte, si fuere necesario.
Quien ama a Dios (cualquiera sea la concepción que de él se tenga) se halla (idealmente) envuelto por la verdad y la luz. Su Ser es fuente inagotable de vida, sabiduría y felicidad. Su Omnipotencia nos da la entereza necesaria para enfrentar las responsabilidades y obligaciones características de nuestra existencia. Dios nos proporciona la fé, la esperanza y la paz espiritual, necesarios para perseverar.
El Amor a la Patria que en cada uno de nosotros encarna su inmortalidad y su gloria, heredada de nuestros próceres originales, conforma el motor impulsor del sacrificio máximo por su supervivencia. Ella convoca, concentra nuestros sentimientos, afectos y creencias, materializa nuestro espíritu de identidad nacional.
La Familia: El círculo del hogar; nuestros primeros amores, los más sinceros y desinteresados; allí comienza nuestra identidad y es donde se conjugan todas las emociones y situaciones de confianza, amor, solidaridad, lealtad; es donde se concentra el motivo de nuestros esfuerzos y el deseo del triunfo; es donde aprendemos a vivir y a buscar la felicidad. ¿Quién no moriría o mataría por su familia?
No, los militares venezolanos no estamos entrenados para morir por nuestra
Patria y Familia, sino para que los enemigos de ellas mueran por las suyas (Como
dijo el General Patton durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se hizo cargo
del 10º Ejército norteamericano en Europa). Pero sí estamos convencidos de que
en caso de necesidad, lucharemos por su respeto y pervivencia hasta mucho más
allá de nuestras fuerzas, en el convencimiento de que los que tengo a los lados,
al frente y atrás, estan compartiendo el mismo sentimiento de entrega,
dedicación, profesionalismo y capacidad de sacrificio.
El Código de Etica (y sus comentarios) y el siguiente pensamiento son
tomados, como mucho de este trabajo, del libro ¨El Militar como Líder¨, del
General de División (Av) Iván Darío Jiménez Sánchez, quien a su vez cita a José
Almirante:
¨Apenas el hombre viste de uniforme y más al ceñir la espada del
profesional, contrae el compromiso de mantener el honor militar que dista mucho
del suspicaz y jactancioso del duelista. Hay en el honor militar idea más
elevada y filosófica que la simple satisfacción de la honra y muchas veces, del
amor propio ... el honor militar exige al soldado más que suicida y mártir que
obre, que luche, que venza. El honor militar no se aplaca con estériles deseos,
ni con estériles sacrificios; impone, hasta más allá de lo imposible: Al que se
acobarda, lo empuja hacia delante; al moribundo, lo empuja a combatir¨.
Estamos hablando entonces, de personas con un alto concepto de la moral
y de la ética que siguen, en su gran mayoría, un Código de Etica aceptado por
todos nosotros y que no se puede defender esos valores por un lado y por otro,
ofenderlos (al menos impunemente).
3.- EL MILITAR COMO LIDER Y COMO GERENTE ¿HAY DIFERENCIAS?:
En las Fuerzas Armadas Nacionales, es doctrina, concepto aceptado y compartido que el Líder debe tener características peculiares, según las obligaciones que su trabajo le impone. Por otro lado, concordamos con la opinión de que el Líder excepcionalmente nace y que lo común es que se haga con entrenamiento y educación, fundamentados ambos en principios que debe poseer el individuo y que generalmente se adquieren durante nuestros primeros años de vida, en nuestro hogar o con nuestra experiencia en la vida.
Un Líder dirige, (en nuestro medio militar de hoy decimos Comanda, lo cual lo
separa del concepto anterior de Mando) o guía una actividad y/o a un grupo.
El General (Ej) Martín García Villasmil ensayó definir al Líder de la
siguiente manera:
¨El Líder es aquel capaz de inspirar, motivar e impresionar a los individuos,
debido a las propias características personales, a la confianza que inspira, a
su manera de lograr los objetivos, a la habilidad para actuar y expresarse y a
la fé que genera en los otros. Por ello, es secundado en sus disposiciones, es
seguido, es imitado. El Líder es un Maestro que es seguido espontáneamente¨.
El Líder debe tener la facultad de comprender y conocer. Según el
¨Manual de Don de Mando¨ de la Escuela Superior de la Fuerza Aérea Venezolana:
¨Una imaginación controlada y sin desenfreno, acompañada de un buen
sentido, intuición y agilidad reflexiva, así como un apropiado sentido de su
apreciación y mente alerta, son las características esenciales de inteligencia
adecuada y adiestrada que debe poseer todo jefe militar. El Líder debe
desarrollar su inteligencia y mantener una actitud de mente abierta ante las
nuevas ideas y conceptos, analizándolos y buscando su aplicación a las
realidades de la organización militar¨.
Esto que dice el Manual de Don de Mando expresa muy claramente que el
Líder Militar (el Comandante de cualquier unidad militar) debe de escuchar, ser
permeable a ideas diferentes de las suyas, por supuesto, analizándolas (según la
información complementaria de que disponga, contrastada con la Misión) y
consiguiéndoles aplicabilidad.
Ningún otra persona que no sea de su personal subalterno, estará en
capacidad de conocer, particularmente, lo que esa unidad militar esta llevando a
cabo y por ende, ninguna otra persona que no sea un subalterno de ese
comandante, en esa unidad militar específica, podrá sugerir una nueva idea o
curso de acción o contrastar con la idea o curso de acción ideado por el
comandante.
Por otro lado, las Fuerzas Armadas Nacionales, en su diario trajinar, están
embuídas en procesos administrativos, ejercidos por medio de acciones
gerenciales (según lo que se estila por los estudiosos del tema) en conjunción
con acciones de liderazgo, lo cual ha llevado a las Fuerzas Armadas Nacionales a
la necesidad de desarrollar Líderes para comandar sus unidades militares
(personal militar y civil) con capacidad para atender los procesos
administrativos lógicos de la dinámica diaria, caracterizadas ambas actividades
por el empleo de una alta tecnología y especialización.
El General de la Fuerza Aérea norteamericana Bennie Davis, en un
artículo publicado en la revista de la Universidad del Aire, comenta:
¨El Oficial actual debe poseer cualidades adicionales a las ya
tradicionalmente conocidas (lealtad, valor, etc.) definiendo estas cualidades
como una mezcla de liderazgo, gerencia y profesionalismo¨. (El Militar como
Líder, General de División (Av) Iván Darío Jimenez Sanchez).
En Venezuela, la dinámica diaria y todos los años de experiencia, nos
han hecho coincidir con estos pensamientos y hemos llegado a la conclusión de
que debemos prescindir de la dicotomía que separa a los Líderes de los Gerentes.
Para nosotros esta separación contribuye a confundir y hacer más difícil la
conceptualización del Líder o Gerente Militar. La Gerencia es fundamental para
todos los Oficiales, sin importar su especialidad, ya que durante la época de
Paz y en la preparación para el combate, la efectividad y el éxito se logran
operando con márgenes de confianza (reduciendo la incertidumbre con información
y acercándose a sus subordinados) con la seguridad de un grado de entrenamiento
adecuado y con la participación en un trabajo conjunto e integrado, donde cada
miembro de la unidad debe conocer su tarea y ser capaz de cumplirla.
Alejados ya por más de sesenta (60) años de nuestro inicio con el
ejército prusiano, el Comandante Militar, considerando en particular al de la
Fuerza Aérea Venezolana de hoy, ha incorporado a su conocimiento y manera de
ser, las características de Líder y de Gerente, tal como son conocidos y
explicados (de manera separada) por los diferentes textos que del tema tratan.
Cuando se analiza al elemento humano, la Motivación personal, la comprensión de
sus necesidades, el ejercicio pleno de la función de dirección requiere de una
alta calidad, la cual se fundamenta en la serie de principios y teorías de la
conducta, de forma tal que se pueda lograr el compromiso que significa el
cumplimiento de la Misión asignada, mediante la aceptación voluntaria. (Gral de
División (Av) Iván Jiménez Sánchez, El Militar como Líder). Ello demanda
entonces, Liderazgo, a fin de obtener de este recurso el compromiso para el
aporte máximo de sus capacidades y el desempeño eficiente. Pensar que un militar
es solamente un infante, artillero, de a bordo, piloto o logístico, es tal vez
minimizar demasiado su capacidad y formación general. Tal vez sea restringir la
posibilidad de ubicarlo en aquellas áreas donde se demanda capacidad de
negociación, de cualidades particulares para representar a la organización, para
demandar a sus subordinados el cumplimiento de tareas de alto riesgo y de
compromiso institucional y hoy por hoy, militares han ocupado, con éxito,
diversos cargos privados y en la administración pública, éxito que se logra por
existir en cada uno de esos hombres una simbiosis sana entre el líder y el
gerente, ya que las organizaciones, con más razón la organización militar,
requieren de la conjunción de estas dos cualidades intelectuales.
¨Los Líderes Militares deben poseer habilidades bien desarrolladas para
establecer buenas relaciones humanas con sus subordinados y ser capaz de influir
en ellos para el logro de los objetivos, pero también deben ser capaces de
utilizar los recursos a su disposición, en forma eficaz, por lo que la
separación conceptual de Gerente y Líder es inútil, estéril y contraproducente¨
(según el punto de vista de la Fuerza Aérea Venezolana y su personal). ¨La buena
gerencia sin liderazgo garantiza orden y estabilidad, pero no aporta la
dirección innovadora ni prevé el futuro; el liderazgo sin gerencia, a su vez,
aporta entusiasmo y mística a la organización, pero no garantiza el conocimiento
apropiado para el manejo adecuado de problemas y situaciones¨. (Doctor Alberto
Krygier, Presidente organizador del Congreso Gerencia 88, en su discurso de
inauguración).
El objetivo, en relación al factor humano, es conseguir y conservar un
equipo humano de trabajo ¨satisfactorio y satisfecho¨. Si seleccionamos al
hombre adecuado (por méritos y competencia) para el puesto adecuado, logramos lo
satisfactorio. Si lo mantenemos motivado y le resolvemos sus necesidades,
logramos su satisfacción. (El Militar como Líder, General de División Iván
Jiménez Sánchez).
3.1. PRINCIPIOS DEL DON DE MANDO:
No quiero dejar pasar la oportunidad de presentar y tal vez comentar los doce
Principios del Don de Mando, algo así como nuestros mandamientos supremos que
internalizados por todos nosotros, conforman parte de nuestra manera de ser, de
nuestra personalidad. De acuerdo con el Manual de la Escuela Superior de la
Fuerza Aérea Venezolana, por Don de Mando se entiende:
¨El arte de imponer nuestra voluntad sobre otros en forma tal de obtener
obediencia, confianza, respeto y cooperación leal¨ .
¿Cuáles son los Principios de Don de Mando?. A continuación los
transcribo:
3.1.1. CONOZCA SU TRABAJO:
El Jefe debe ser un estudioso de los asuntos militares, así como de los del
campo civil, con la finalidad de poseer un amplio campo de conocimientos y
experiencias que le den dominio de los métodos y procedimientos de la
organización, administración e instrucción de su personal; el conocimiento del
trabajo está ampliamente relacionado con su entendimiento claro de las
Relaciones Humanas. Debe conocer muy bien los deberes, responsabilidades y
problemas de sus subordinados, con la finalidad de ayudarlos con un consejo de
amigo a tiempo. Lo más importante, el Jefe debe dominar su especialidad y
adornar ese conocimiento con una rica y amplia cultura general.
3.1.2. CONOZCASE A SI MISMO Y PREOCUPESE POR SU MEJORAMIENTO:
La introspección objetiva es una saludable disciplina para el propio
conocimiento. El conocimiento de los defectos es el primer paso para ser mejor y
esto incluye el ser permeable a las críticas o consejos de los superiores y
subalternos. Luego de este conocimiento, procede el esfuerzo por superar esas
áreas débiles de nuestro conocimiento o personalidad que influyen fuertemente en
mi posición de Jefe.
3.1.3. CONOZCA A SUS HOMBRES Y PREOCUPESE POR SU BIENESTAR:
La observación y el contacto personal ayudan de manera insustituible al
conocimiento de las diferencias del recurso humano que se comanda y a predecir
su comportamiento en diferentes circunstancias, particularmente bajo presión.
Este conocimiento capacita al comandante para la asignación de tareas al hombre
indicado, así como a anticiparse a las necesidades de este hombre en el
cumplimiento de esas tareas. Esto contribuye grandemente a la generación de
confianza, respeto y cooperación mutuas.
3.1.4. MANTENGA A SUS HOMBRES INFORMADOS:
La mejor manera de lograr una efectiva colaboración y provechosas iniciativas
de sus subordinados, es tratando que ellos alcancen una exacta comprensión de
sus deberes y/o de la misión y mientras mayor sea el conocimiento, mejor será el
resultado. El ejecutante es mucho más efectivo cuando comprende su misión, la
situación y el objetivo de la tarea que le ha sido asignada. La información
motiva a los hombres y los capacita para ejercitar una mayor iniciativa en
cualquier situación que pueda presentarse. La información aleja los rumores.
3.1.5. DE EL EJEMPLO:
Haga usted mismo lo que espera de sus hombres. Estos, en una forma
instintiva, hacen de la conducta de sus jefes el patrón de la suya. Mediante su
ejemplo, usted será capaz de establecer normas para su unidad y ganar el respeto
y subordinación espontánea de sus hombres. Este es uno de los más importantes
principios, pues si el jefe ha destruído el respeto mutuo que debe existir entre
él y sus subordinados, habrá poca oportunidad para que ejerza su Don de Mando.
3.1.6. CERCIORESE DE QUE LA TAREA HA SIDO ENTENDIDA, SUPERVISADA Y
CUMPLIDA:
Pocas tareas son apropiadamente cumplidas, si no han sido impartidas órdenes
claras y precisas. No es suficiente el sólo hecho de entregar las órdenes, el
jefe debe cerciorarse de que sus órdenes han sido entendidas. Una vez que la
dirección ha sido indicada, el jefe debe cumplir la difícil tarea de supervisar.
Debe emplear buen juicio para evitar demasiada o poca supervisión. Debe
interferir sólo cuando sea necesario, debido a errores considerables. Si la
supervisión no se realiza en forma eficiente, se corre el riesgo de coartar al
subordinado y hacerle perder la confianza.
3.1.7. ENTRENE A SUS HOMBRES PARA QUE TRABAJEN EN EQUIPO:
El trabajo en equipo es la llave para el éxito de las operaciones. Por tanto,
es deber de todo líder desarrollar el trabajo en equipo. Comenzando por los
escalones más bajos y progresando en ascenso hasta las unidades superiores; ello
permitirá una operación eficiente y exitosa en su unidad.
3.1.8. TOME DECISIONES CORRECTAS Y OPORTUNAS:
La habilidad para tomar decisiones se basa en la capacidad del jefe para
pensar en forma lógica y ordenada. Requiere una comprensión plena de la
situación y un respaldo intelectual suficiente que lo capaciten para reconocer y
evaluar todos los aspectos de las circunstancias que enfrenten. Un jefe alerta
practica y hace observaciones objetivas de todas las situaciones nuevas o
cambiantes. Se prepara así para reaccionar rápida y eficientemente cuando las
circunstancias lo requieran.
3.1.9. BUSQUE RESPONSABILIDADES Y DESARROLLE EL SENTIDO DE
RESPONSABILIDAD ENTRE SUS SUBORDINADOS:
Con la búsqueda de responsabilidades, el jefe se capacita en su profesión y
desarrolla su habilidad potencial. Debe asumir con rapidez la iniciativa en
ausencia de instrucciones de la superioridad. Mediante la delegación adecuada de
autoridad, el jefe desarrolla el sentido de responsabilidad en sus subordinados.
Debe alentar la iniciativa en ellos y aunque a menudo necesiten supervisión, no
debe interferir sino en caso de ser muy necesario.
3.1.10. EMPLEE SU COMANDO DE ACUERDO A SUS CAPACIDADES:
Los objetivos que le sean asignados serán logrados si la eficiencia y la
moral de la unidad son desarrolladas y mantenidas y si el jefe conoce las
capacidades y limitaciones de su unidad. La práctica juiciosa en la asignación
de objetivos estimulará la confianza y el desarrollo de las habilidades en la
unidad. En ocasiones, ciertas situaciones pueden hacer que el jefe demande de
sus hombres más de lo que ellos normalmente pueden dar. La eficiencia y la moral
no se perderán a menos que esa práctica se haga un proceder común.
3.1.11. RESPONSABILICESE POR LAS ACCIONES DE LA UNIDAD:
El comandante de una unidad es responsable por todo lo que la unidad haga o
deje de hacer. Es importante que el jefe se esfuerce por asegurar que su unidad
haga las cosas de una manera ¨aceptable¨, pero siempre deberá asumir la
responsabilidad de ellas aún cuando no salgan bien. Si el jefe falla en asumir
esta responsabilidad, su posición y ascendiente ante sus hombres se verán
afectadas y las posibilidades del logro exitoso de la misión serán reducidas.
3.1.12. SEA FIRME, PERO JUSTO:
Por lo general en el servicio, el individuo espera ser tratado de un modo
firme. La firmeza no significa, de modo alguno, un tratamiento tiránico para los
subordinados. Como una norma firme, debe haber imparcialidad y justicia. Tal
proceder es muy efectivo en el trato con los subalternos, pero demanda mucho
sentido común y buen juicio por parte del jefe. Se deben evitar las
parcialidades y la tendencia a formar ¨corte de favoritos¨.
4.- ¿HAY NEGOCIACION O NO?:
Sí, es verdad, me he extendido en una maraña de conceptos, de citas, de copia
casi textual de grandes párrafos de libros (la mayoría citados) que tocan el
tema y aún no he entrado en la razón plena de este trabajo. Pretendo ahora, con
toda la argumentación planteada como antecedente, iniciar la exposición de la
parte medular del trabajo. Lo escrito hasta ahora, conforma el marco teórico de
donde parto para iniciar a exponer ¿Cómo se conduce el Gerente Militar en su
carrera?.
Siento una gran presión en la misión de hacer entender cómo somos, para
pasar a explicar cómo vemos la relación con nuestros superiores y subalternos de
manera apropiada, rompiendo los esquemas mentales existentes que estan tan
arraigados en nuestros compatriotas. Es como discutir que lo que hacían los
soldados japoneses de la Segunda Guerra Mundial y particularmente los pilotos
con sus ataques Kamikaze (que terminaban con la muerte del piloto dirigiendo su
avión contra el blanco y estrellándose, para asegurar la destrucción del mismo)
no era considerado suicidio por ellos y que nosotros aceptemos su definición del
acto. Evidentemente para nosotros es suicidio lo cometido por los japoneses,
pero es suicidio jugando con nuestras reglas, principios y costumbres. Para
entender la acción japonesa, debemos involucrarnos en su mentalidad y cultura y
lo que pretendo es que el lector se haya involucrado con nuestra mentalidad y
cultura.
En su carta al General José Antonio Páez, del 19 de abril de 1820, el
Libertador Simón Bolívar escribió:
¨(...) El que gobierna una gran familia tiene que pasar por todo, sea agradable o no. Ud. no debe incomodarse porque le digan el dictamen de los otros, a mí me lo dicen todos los días y no me incomodo, porque el que manda debe oir aunque sean las más duras verdades y después de oídas, debe aprovecharse de ellas para corregir los males que producen los errores. Todos los moralistas y filósofos aconsejan a los príncipes que consulten a sus vasallos prudentes y que sigan sus consejos.
¿Con cuánta más razón no será indispensable hacerlo en un gobierno
democrático? (...)¨.
Este mensaje del Libertador al General Páez (y el Libertador, para
nosotros los militares, es nuestra gran luz, nuestro guía, sin fanatismo) me da
un perfecto introito a la exposición de lo que llamamos ¨La Reunión del Estado
Mayor¨ (la cual define la mecánica a seguir en todos los niveles
organizacionales de cada unidad militar de la Fuerza Aérea Venezolana, para
analizar un problema y su consecuente toma de decisiones). En primera instancia,
tenemos el concepto de que lo que haga o deje de hacer cualquier Oficial,
repercute de una u otra forma en la Organización, así como sus problemas. Por
eso el individuo es importante para la Fuerza Aérea y se le da la importancia
que tiene bajo la premisa de que en tanto y en cuanto esté bien el individuo,
bien estará la organización.
Todos los problemas, proyectos, contingencias y responsabilidades
rutinarias o emergentes de la Fuerza Aérea Venezolana, en cualquiera de sus
niveles organizacionales, son tratados en lo que se llama ¨La Reunión de Estado
Mayor¨ o de ¨Plana Mayor¨ (según el nivel organizacional que se trate; la Fuerza
Aérea Venezolana tiene su Estado Mayor General Aéreo (que se encarga de la
elaboración de los planes de desarrollo y los planes de guerra y/o
contingencias) y sus cuatro grandes Comandos: El Comando de Operaciones Aéreas,
el Comando de Operaciones de Defensa Aérea, el Comando de Personal y el Comando
Logístico, los cuales cuentan en su organización con un Estado Mayor que se
encarga del análisis de los problemas, la elaboración de los planes, la
elaboración de estudios y la evaluación de situaciones, entre otras actividades.
Podemos definir al Estado Mayor de la Fuerza o de los grandes Comandos, como un
organismo multidisciplinario de estudio, análisis, planificación y evaluación de
los problemas de la Organización y los referidos a la realidad nacional, así
como los planes de desarrollo y la visualización del futuro (en lo posible) que
de alguna manera toquen o influyan en su Misión.
En los niveles más bajos de la Organización, hasta nivel Escuadrilla, el Comandante de la Escuadrilla y su Plana Mayor (sucedáneo del Estado Mayor, conformado por especialistas de bajo rango (Jefes de Sección) desde los grados de Subteniente hasta Capitán, con los Sub-Oficiales que tengan responsabilidad y dominio en el tema a tratar) se reúnen mensualmente para la programación de las actividades del mes siguiente y cada semana, para el reajuste semanal de la programación mensual, todo referido al plan anual que ya han desarrollado. Cuando me refiera al Estado Mayor, también incluyo a la Plana Mayor, como referencia general de hacer las cosas, difiriendo mayormente en el nivel y la extensión del problema a tratar, pero siendo muy parecido el funcionamiento y el tratamiento del problema.
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