La razón principal por la que fracasan los intentos de planificación
estratégica es que por lo general, el Plan nunca llegó a utilizarse para
manejar el negocio, jamás llegó a ser un documento viviente. El esfuerzo
se quedó en una de esas sesiones anuales dirigidas por un Facilitador o
Consultor, algunas simulaciones, un poco de turismo o reuniones
extramuros, y al fin el Plan Estratégico pasa a ocupar su lugar de honor
en alguna que otra biblioteca, donde si tiene suerte puede ser usado
como aguanta libros.
Pueden haber innumerables razones por las cuales fracasa la
planificación estratégica, pero nos concentraremos en cinco de ellas que
parecen ser las causas claves que se han observado:
Gerencia Diaria insuficientemente diferenciada de los objetivos
futuristas.
Misión y Valores poco concretos, enlazados débilmente a la organización
Visión y Estrategias vagas y un débil enlace con la empresa.
Carencia de data relevante cuando se realizó el proceso de desarrollo
del Plan.
Ausencia de seguimiento periódico y mejoramiento del proceso de
planificación.
1. GERENCIA DIARIA INSUFICIENTEMENTE DIFERENCIADA DE OBJETIVOS
FUTURISTAS
Cuando la labor cotidiana no es separada de los planes importantes, la
gente tiene muchas dificultades para balancear los recursos entre las
actividades urgentes y las importantes. Por cuando no realizar las
actividades urgentes causan el dolor más inmediato, la tendencia es
enfocar los recursos en aquellas actividades que son urgentes.
Recordemos aquello de “Si estamos de cocodrilos hasta el cogote, es muy
difícil mantenernos enfocados en el objetivo primordial que es vaciar la
ciénaga”. Este chiste no nació porque es simpático, nació porque todas y
cada una de las personas que trabajan ha experimentado esta situación.
Cuando el jefe se reúne con ellos y les pregunta porqué tales o cuales
objetivos no se han logrado, la respuesta que más oímos es: “No he
tenido tiempo” o “El día a día no me lo permite”.
Esta incapacidad para separar el trabajo diario de los objetivos
importantes es una de las mayores razones para la frustración del
trabajador. Desde su punto de vista, esos objetivos importantes solo
agregan más trabajo al que ya los agobia. ¿Cómo carrizo puede esperarse
de ellos que trabajen en cosas nuevas cuando ni siquiera hay suficientes
horas en el día para hacer su trabajo normal? Hasta que este aspecto no
sea resuelto, hay escasas posibilidades de que nos enfoquemos en los
objetivos primordiales de nuestro plan. El negocio seguirá siendo
manejado en una forma reactiva, por lo general atendiendo urgencias una
tras otra.
Para resolver este dilema, la gerencia y los trabajadores necesitan
trabajar juntos para definir los elementos esenciales del trabajo de
cada departamento, o de la responsabilidad de cada grupo. Seguidamente
los recursos deberían asignarse de forma de apoyar aquellas actividades
en proceso. Esto significa tomar decisiones acerca de aquellas
actividades que no van a ser apoyadas. No quitar del plato aquellas
cosas que no nos vamos a comer puede llevar a un desastre aguas abajo.
Un balance adecuado de los recursos no debe consumir el 100% del tiempo
del trabajador. Por lo menos del 5 al 10% del tiempo de las personas no
debería estar comprometido. Estos recursos no comprometidos pueden ser
entonces invertidos en áreas críticas del crecimiento organizacional, o
de proyectos de mejoramiento continuo.
2. MISIÓN POCO CLARA Y DESPLIEGUE LIMITADO
La mejor forma de separar en forma efectiva las actividades del día a
día de aquellas actividades esenciales es desarrollar una Misión
efectiva. La Misión describe la razón de ser de la empresa, algunos
también la llaman Propósito. La Misión identifica los clientes y
aquellas necesidades fundamentales que la empresa les está cubriendo.
Los diferentes departamentos internos o unidades de negocio dentro de la
empresa también pueden apoyarse en sus propias misiones; pero todas
ellas deben alinearse con la Misión de la compañía. Cuando la gente sabe
porqué están haciendo lo que hace y de qué forma apoya a la organización
como un todo, es que se motivan y son capaces de actuar independiente y
creativamente para cumplir la Misión.
Una Misión efectiva se enfoca en mercados y clientes, no en productos y
servicios. Ella debe ser específica, alcanzable y motivadora. La forma
más sencilla de Misión es “El Satisfacer las necesidades De los clientes
Mediante….”. La parte “El” y “De” de la Misión describen el tipo de
negocio en que está la empresa. La parte “Mediante” describe las
estrategias claves que son implementadas para lograr los objetivos del
negocio.
Evite complicar su Misión con calificativos, valores, mediciones, y
otras “Odas a la Bandera”. Mantenga su Misión sencilla para que la gente
pueda recordarla. Vea estos dos ejemplos que detallamos a continuación
para una empresa eléctrica ficticia:
“Nuestra Misión es proveer energía eléctrica de calidad, con amplia
capacidad de respuesta y a costo razonable a nuestra clientela, mediante
una fuerza de trabajo dedicada y talentosa, que cree en el trabajo en
equipo, en ser buenos ciudadanos, en la equidad, y la integridad; y que
está en una continua búsqueda de la excelencia en todo lo que hacemos.
Luchamos por lograr los más altos niveles de satisfacción de nuestros
clientes y nos empeñamos en dar a nuestros accionistas un retorno
aceptable por su inversión.”
“Nuestra Misión en mejorar el nivel de vida de los clientes
residenciales y comerciales del Sur de California proveyéndoles energía
eléctrica sin interrupciones”
¿Cual de estas misiones tiene mayores probabilidades de ser recordada?
¿Cuál de ellas manifiesta un verdadero enfoque en el cliente? ¿Cuál de
ellas identifica quien y qué es lo más importante? El secreto de una
Misión efectiva es mantenerla sencilla y enfocada en cómo el cliente va
a beneficiarse de sus productos y servicios.
Después que desarrollamos la Misión, debemos desplegarla a lo largo de
la organización. Si el despliegue es efectivo, todos y cada uno pueden
describir como su trabajo encaja y apoya la Misión de la compañía.
También debían desarrollarse mediciones de desempeño en cada nivel
desplegado. Deberíamos recolectar data para establecer un desempeño
típico o normal. Una vez que hemos identificado el desempeño normal, la
Gerencia puede establecer linderos para las actividades. Estos radios de
acción permiten que los procesos puedan ser casi totalmente manejados y
gerenciados por los mismos trabajadores. Mientras el desempeño se
mantenga dentro de los linderos esperados, la Gerencia puede tener
confianza en que el desempeño es normal, y de esta forma puede
concentrarse en los objetivos más esenciales del Plan Estratégico.
3. VISIÓN Y PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA VAGAS Y DÉBILMENTE ENLAZADAS A LA
ORGANIZACIÓN
La Misión y los Fundamentos del Negocio describen cuál es el negocio de
la compañía. La Visión de la empresa describe cuál debería ser el
negocio del futuro. Las Visiones apelan a las emociones. Ellas describen
el futuro en términos de metáforas, símbolos, y sentimientos. Una Visión
es una imagen muy poderosa que atrae a la gente hacia ella, como la luz
atrae a los insectos en la obscuridad de la noche.
Antes de comenzar su exigente preparación de cuatro años para las
Olimpíadas, los atletas se ven a sí mismos subiendo lentamente los
escalones del podium de premiación para la ceremonia, sienten que la
medalla de oro es puesta alrededor de su cuello y oyen entonar el Himno
Nacional de su país. En más de una ocasión, esta Visión los ayudará a
vencer el sufrimiento y las exigencias necesarias para transformarse en
uno de los más grandes atletas del mundo. Las empresas, los
departamentos y todos los elementos de la organización también necesitan
tener su Visión. El efecto es exactamente igual; Cuando las cosas se
ponen difíciles, la Visión proporciona la motivación y la tenacidad para
apoyar el esfuerzo.
A veces la Visión también se conoce como Intento Estratégico. Aquellos
que no son líderes del mercado tienden a tener visiones donde vencen a
un competidor clave. Los líderes del mercado tienden a tener visiones
más amplias; por ejemplo, la Visión de Coca Cola es: “Poner una Coca
Cola al alcance de todo el mundo, en todo el mundo”. McDonalds quiere:
“Servir comida a la gente, donde sea que esté reunida”. En ambos casos
se crea una imagen visual que apunta en la dirección que la compañía
quiere ir.
La Visión debe guiar todo cambio organizacional y todas las actividades
de mejora. La mejor forma de hacerlo es capturar la Visión en un
objetivo de largo plazo. Luego debemos identificar de tres a cinco
actividades claves que aseguren que la Visión será lograda. Este plan de
largo plazo es el punto de partida para el proceso de planificación
anual. El plan anual identifica las cosas esenciales que debemos lograr
este año para alcanzar la Visión. Todas las otras actividades y procesos
críticos deben entonces ser desplegados en todas las áreas necesarias de
la organización. Los dueños de estas actividades y procesos críticos
deben ser identificados y asignados para luego desarrollar las
mediciones de desempeño que nos van a permitir monitorear el progreso.
4. FALTA DE UN ANALISIS ADECUADO DE LA DATA DURANTE EL DESARROLLO DEL
PLAN
Muchas de las sesiones de Planificación Estratégica se realizan extra
muros en una intensa sesión de dos o tres días. Aunque esta técnica da
excelentes resultados para mejorar el trabajo en equipo del grupo
gerencial, por cuanto el evento está separado de la fuente de
información, rara vez tenemos acceso dinámico a la data necesaria, lo
que lleva a que las opiniones tomen el lugar de la data en estas
reuniones. La persona con las mejores habilidades comunicacionales
(muchas veces aquel con la voz más fuerte) tiende a dominar e
influenciar la dirección del grupo. El Consenso se hace difícil porque
no es fácil separar las opiniones de quien las emite. Por ejemplo, si
Ud. tiene muy en alto las opiniones de alguien, es muy probable que
confunda sus opiniones con hechos. Por otra parte, si Ud. no confía en
alguien, es probable que confunda sus opiniones con agendas ocultas o
motivos confusos.
Una buena técnica para incorporar un buen flujo de data al proceso de
planificación es realizar las reuniones en la empresa, donde la data sea
accesible. En lugar de una sola sesión intensa, considere la posibilidad
de efectuar múltiples reuniones en un período de una a dos semanas.
Cuando la data se presenta y se analiza, es común que ella responda
muchas interrogantes así como que también genere nuevos
cuestionamientos. Al realizar una serie de reuniones cortas, las
inquietudes extraídas del análisis de la data pueden ser aclaradas con
nueva información o análisis en la siguiente reunión.
Cada compañía tiene un tipo de data particular para su proceso de
planificación, pero por lo general, la gata debe cubrir las siguientes
área claves:
· Las ventas y su tendencia.
· Satisfacción del cliente y la tendencia.
· Los competidores y que dirección están tomando.
· Tendencias tecnológicas.
· Tendencias de los proveedores de productos y servicios.
· Ventajas competitivas claves de la organización.
La data de cada una de estas áreas debería ser segmentada y analizada
hasta que la existencia de ciertas oportunidades claves sean obvias para
todos los participantes. Enfocarse en la data permite remover las
personalidades individuales del proceso de toma de decisiones; así como
fortalece la capacidad de convencimiento de los integrantes por cuanto
las decisiones pueden ser apoyadas por la data disponible.
5. FALTA DE SEGUIMIENTO PERIÓDICO Y DE MEJORAMIENTO DEL PROCESO
No importa cuan extraordinario sea nuestro plan, si su progreso no es
evaluado periódicamente, el plan va a fracasar en precipitar el cambio
requerido. La gente quiere trabajar en aquellas cosas que son
importantes. Si nadie pregunta acerca de progreso del plan, la gente va
a percibir que las actividades derivadas de él no son importantes. El
proceso de seguimiento es quizás el paso más importante en el proceso de
planificación.
El seguimiento efectivo debe ser puesto en agenda. Un calendario de
reuniones para el seguimiento es un buen método para comunicar cuándo
será realizado el seguimiento. La gente necesita saber que el
seguimiento siempre ocurrirá, y que se espera de ellos que presenten el
estado de situación de los Aspectos Fundamentales de su área, y también
de los Objetivos de Futuro de los que son responsables en el plan
estratégico. El viejo adagio es válido: “Ud. inspecciona lo que espera”.
Si la Gerencia no demuestra que valora el proceso de seguimiento, los
empleados tampoco lo van a valorar. El seguimiento infrecuente o que
simplemente realice un vuelo rasante y superficial sobre los aspectos
evaluados implica que los temas no son importantes. Nadie quiere
trabajar en algo que no es importante.
En general, el seguimiento efectivo debe contemplar los siguientes
aspectos:
· Debe ser conducido en forma regular.
· Venga como esté, no se necesitan presentaciones adornadas.
· Use data real para evaluar el desempeño, no use ni opiniones ni
anécdotas.
· Mantenga un clima honesto y de apertura.
· Evalúe los aspectos básicos del negocio primero, seguido de la
información sobre las actividades consideradas como esenciales para el
futuro del plan.
Es importante que el proceso de seguimiento incluya data específica. Es
muy fácil incluir afirmaciones como: “hemos realizado progresos” o
“continuaremos nuestros esfuerzos”. Si dejamos que estas apreciaciones
se hagan en las reuniones de seguimiento, nos encontraremos que ellas
comenzarán a parecer en cada evaluación y no tendremos evidencia
objetiva del verdadero progreso. Usar indicadores válidos para
cuantificar el progreso nos ayuda a concentrarnos en los aspectos
esenciales, a hacer planteamientos como “¿Porqué no hemos logrado la
meta?” La discusión que sigue proveerá luces sobre aquellos aspectos que
nos ayuden a explorar las alternativas para mejorar.
Cuando conduzca una evaluación, es importante que el Gerente mantenga
una actitud calmada y no amenazadora. Si atacamos al dueño del proceso
cada vez que una meta deja de alcanzarse, nuestra actitud lo llevará a
omitir información que él pueda considerar negativa para su desempeño,
lo que destruye el proceso de evaluación. Crear un clima de apertura,
honestidad, y de apoyo es responsabilidad del Gerente.
Las evaluaciones de seguimiento efectivas requieren que el dueño del
proceso traiga a la reunión toda la data de soporte necesaria. Los
Aspectos Básicos del Negocio deben ser evaluados primero. Generalmente
estos aspectos se estarán comportando como se espera y por lo tanto esta
parte del proceso de seguimiento debe ser relativamente rápida; no es
necesario dedicar demasiado tiempo a cosas que están marchando bien. Por
otra parte, si el desempeño de un aspecto básico del negocio sobrepasa
los linderos previstos durante el período evaluado, el dueño del proceso
debe describir la situación y las acciones tomadas para resolver el
problema y prevenir que el mismo se vuelva a presentar.
Después de revisar los Aspectos Básicos, se deberían evaluar los
progresos para alcanzar los Objetivos Futuristas. Esta evaluación debe
hacerse comparando lo que se esperaba lograr contra lo que realmente se
logró. Toda desviación debería ser analizada en profundidad hasta
encontrar su causa raíz. Con base en la comprensión de la causa raíz,
las implicaciones para el futuro deberían ser discutidas hasta llegar a
acuerdos sobre los resultados esperados en el período contemplado hasta
el próximo seguimiento.
A medida que transcurre el año, es posible que se haga obvio que los
objetivos originales no van a ser alcanzados. Esto puede ser causado por
cambios en el ambiente de negocios que requieran cambios en los planes;
o también por el hecho de haber subestimado los recursos requeridos. Si
esto ocurre, el proceso de seguimiento debería ser usado para documentar
los cambios en lugar de recrear un nuevo Plan Estratégico Anual. Hacerlo
así impedirá sea innecesariamente modificado o dejado de lado porque ya
no refleja la situación actual.
Sumario
La Planificación Estratégica es un elemento esencial del éxito en los
negocios, pero muchas empresas no la aprovechan efectivamente para guiar
sus actividades de negocio. Algunas de las razones principales incluyen
mezclar los aspectos básicos o cotidianos del negocio con actividades de
futuro, Misiones y Visiones vagas, mal uso o no uso de la data, y falta
de monitoreo y seguimiento del progreso.
Cada empresa debería evaluar su propio proceso de planificación y
determinar si está siendo utilizado en forma efectiva. Si el proceso de
planificación no está generando los resultados deseados, entonces el
proceso debería cambiarse o mejorarse.
Las recomendaciones y técnicas presentadas en este trabajo se ofrecen
como soluciones para las causas más comunes de debilidad. Sin embargo,
el punto más importante es que las compañías deberían continuar
modificando y mejorando su proceso de planificación hasta que el mismo
se transforme en una parte integral de su proceso de negocios.
Luis Rojas Valdivia
Safety and Prevention Risck - Consulting
Lic. en Administración de Recursos Humanos
Nota: Es probable que en esta página web no aparezcan todos los elementos del presente documento. Para tenerlo completo y en su formato original recomendamos descargarlo desde el menú en la parte superior
lurovalchilearrobahotmail.comAcerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |