Palabras previas
Junto con un compañero de investigación, tuvimos la maravillosa
oportunidad de compartir experiencias con un grupo de pequeños
productores de una provincia del norte argentino.
Esperábamos que ellos requirieran de nosotros aprender a llevar "sus
números" y que no le prestaran mayor atención a los temas de
administración estratégica que les proponíamos, sin embargo fue enorme
nuestra sorpresa cuando su interés se centraba en ¡crecer como grupo
humano, y que intuitivamente aplicaban lo que leiámos en Druker, Senge,
Porter, Miztberg!
No debió sorprendernos, pues desde que supimos de ellos, nos sentimos
chiquititos al lado de esta gente que sin formación alguna en negocios
tuvieron una visión, establecieron objetivos estratégicos y ¡los
alcanzaron!, siendo desde hace tiempo exportadores en forma directa de
un producto de excelente calidad y diferenciado.
Cuando comenzamos a interactuar, día a día ellos renovaban nuestra
sorpresa, y de allí, surgió la necesidad de ponerlos en contacto con la
obra de Peter Senge, pues los escuchabamos, los veíamos en acción, y en
nuestras mente aparecian las enseñanza de este autor ¡aplicadas por
personas que nunca lo habian oido siquiera nombrar...!
Es así, que para ellos, con gran respeto y tratando de ser lo más fiel
posible, intenté extractar la primera y segunda parte de "La quinta
disciplina", y los capítulos 1 y 2 de "La danza del cambio" como forma
de introducirlos en la obra de Peter Senge, y decirles... esto... ven...
esto que dice aquí, y que estudian muchos Administradores, Gerentes de
grandes empresas, y les resulta dificil aplicar, es lo que en buena
medida, ustedes desde aquí desde el monte, hacen, continuen así...
G.F.
1. Introducción
2. Re-aprender a aprender
3. Comentario Final
4. Fuentes
"Construir una Organización que Aprende" ¿Nos interesa?
Las capacidades de aprendizaje son "...las destrezas y aptitudes que,
entre individuos, equipos y comunidades más amplias, permiten a las
personas mejorar constantemente su capacidad de producir resultados y
son verdaderamente importantes para ellas. En otras palabras, las
capacidades de aprendizaje nos permiten aprender"
Peter Senge §, La Danza del Cambio
1. Introducción
Desde la primera reunión en que decidimos, ustedes y nosotros emprender
este desafío de compartir conocimientos y aprender unos de otros vamos
creciendo charla a charla, no solo en cuanto a la actividad apícola
(interés que nos llevó a conocerlos), y a una aproximación de lo que es
"eso" de administrar pero no sólo "administrar sino que también de
administrar estratégicamente "nuestro negocio" al decir de Drucker
(¡vaya pretensión! ¿No?), sino también estamos aprendiendo como
individuos y como grupo.
No cabe, en este momento cuando estamos en esta interacción de
aprendizaje mutuo, la dicotomía entre "ustedes→productores-empresarios"
y "nosotros→investigadores eventualmente capacitando".
Tal vez la diferencia es válida en nuestras otras actividades, pero no
cuando nos reunimos a aprender, pues con marchas y contramarchas, y
aunque no lo hayamos percibido, aquello de: ninguno de nosotros es tan
inteligente como todos nosotros, se ha manifestado cuando intercambiamos
ideas, dialogamos, comenzamos sino a comprender puntos de vistas de
otros mínimamente a escucharlos.
Queramos o no, no somos los mismos que aquella primera vez cuando nos
dimos las manos y nos dijimos "me llamo...", hemos aprendido que podemos
compartir tiempo, que ese tiempo tiene un valor (cualitativa y
cuantitativamente), que cada uno tiene un lugar... nos sentimos parte,
unos más otros menos, pero nos sentimos parte de algo, chiquito o grande
no es lo esencial.
Desde el inicio de estas charlas, las preguntas constante son ¿cómo
crecemos? ¿Cómo nos organizamos?, en las que puede leerse ¿cómo
triunfamos? No hay receta que las respondan, ninguna estrategia viene
armada y garantiza el éxito. Dependerá de múltiples factores (la cultura
de la organización, la estructura, el entorno, etc.). No hay estrategias
buenas ni malas, no hay verdades ni falsedades, en lo que hace a
Administración. Claro está, será en extremo útil la fluidez con que nos
comuniquemos, la flexibilidad para adaptarnos rápidamente a los cambios
del entorno (social, político, económico, legal, tecnológico), y por
supuesto la creatividad que tengamos en nuestras decisiones cuando la
situación sea crítica y también cuando no sea así.
Algo ya sabemos: para tener tal flexibilidad y poder re-crearnos
constantemente, debemos primero conocernos / aprendernos a nosotros
mismo, aprender de nuestro grupo, de la competencia, en primer término,
pero solo en principio.
¿Qué quiero decir? Quiero decir que la única respuesta que actualmente
pareciera ser válida para desarrollarnos como personas -y como parte de
ello en los negocios- está en nuestra capacidad de aprender (de la
experiencia propia o ajena, o generando alternativas nuevas).
En la capacidad de aprender individual y grupalmente estará la
posibilidad de superar cualquier contratiempo, de crecer, y también de
que los cambios internos o externos bruscos y/o importantes, que solemos
llamar "crisis", en lugar de significar una catástrofe, se convierta en
una oportunidad que nos impulse o mejor aún, nos catapulte a magníficos
logros.
La capacidad de aprender con mayor rapidez que los competidores quizá
sea la única ventaja competitiva sostenible
Por ello, el tema a abordar me parece importante el autor elegido: Peter
Senge, para mostrar el tema.
2. Re-aprender a aprender
¿Por qué elijo titular así este extracto? Desde pequeños nos enseñan a
"analizar" los problemas, esto qué es, es tomar parte por parte,
fragmentar el mundo. Si bien esto simplifica las tareas complejas, sin
saber pagamos un precio alto: no vemos las consecuencias de nuestros
actos al perder la conexión de cada acción que realizamos con la
totalidad. Por esto luego intentamos ver una imagen general que se nos
dificulta porque la vemos en fragmento o como un cuadro-rompecabezas
donde se notan los fragmentos, y al final se termina por desistir de la
idea.
Esto que ocurre a nivel personal pasa en los grupos, en las
organizaciones. Lo que propone Peter Senge, autor que intento extractar
para comunicar la importancia de construir organizaciones inteligentes,
es que, dado los constantes cambios de todo orden que vivimos, las
únicas organizaciones que cobrarán relevancia son aquellas que
aprovechen el entusiasmo y la capacidad de aprendizaje de la gente en
todos los niveles de la organización.
Senge explica que las organizaciones inteligentes son posibles porque en
el fondo todos somos aprendices. Nadie tiene que enseñar a un niño a
aprender, pues los niños son intrínsicamente inquisitivos, aprendices
hábiles que aprenden a caminar, hablar, arreglarse por sí mismos. De
ahí, que las organizaciones inteligentes son posibles porque aprender
forma parte de la naturaleza humana, y amamos aprender.
¡Sí! Amamos aprender, hay que sacarle la connotación "académica" que le
hemos dado al término aprender=escuela/universidad. Aprendemos
constantemente, solo que no nos damos cuenta; tenemos el mito de que
aprender es pasarse horas y horas encerrados entre libros o haciendo
cálculos, cuando constantemente estamos aprendiendo, cada vez que
resolvemos una situación, cada vez que tomamos una determinación, cada
vez que elegimos algo.
En alguna ocasión, la mayoría formamos parte de un gran equipo, un grupo
de persona que juntas funcionaban maravillosamente, se tenían confianza,
se complementaban mutuamente virtudes y flaquezas, tenían metas comunes
más amplias que las metas individuales, y obtenían resultados
extraordinarios. Lo que experimentaron fue una organización inteligente.
El equipo, grupo, no fue magnifico desde el principio, sino que aprendió
a generar resultados extraordinarios.
Pensamiento Sistémico
Así como en la naturaleza, los organismos vivientes, las empresas
humanas y entre ellas los negocios son sistemas. Sistemas ligados por
tramas invisibles de actos interrelacionados, que pueden tardar años en
mostrar sus efectos mutuos. Como nosotros mismos formamos parte de esa
urdimbre, es doblemente difícil ver todo el patrón de cambio. Es más, es
común que nos concentremos en "fotos instantáneas", en partes aisladas
del sistema y nos preguntamos por qué nuestros problemas más profundos
nunca se resuelven.
El pensamiento sistémico es un marco conceptual, un cuerpo de
conocimientos y herramientas, que ayudan a visualizar los patrones, para
que resulten más claro, y podamos así modificarlos. Suponen a su vez una
visión del mundo intuitiva.
Se busca entender las interdependencias y el cambio. Se basa en las
tendencias innatas de un sistema que llevan al crecimiento o a la
estabilidad.
Dominio (¿Orientación?) Personal
Alude a un nivel de "habilidad". La gente con alto nivel de dominio
personal es capaz de alcanzar coherentemente los resultados que más le
importan: aborda la vida como un artista abordaría una obra de arte. Lo
consigue consagrándose a un aprendizaje incesante.
La disciplina del dominio personal permite aclarar y ahondar nuestra
visión personal, concentrar energías, desarrollar paciencia y ver la
realidad objetivamente. Esta disciplina comienza por aclarar las cosas
que de veras nos interesan, para poner nuestra vida al servicio de
nuestras mayores aspiraciones.
Las organizaciones solo aprenden a través de individuos que aprenden. El
aprendizaje individual no garantiza el aprendizaje organizacional, pero
no hay aprendizaje organizacional sin aprendizaje individual.
Organizacionalmente interesa la conexión entre el aprendizaje persona y
el aprendizaje de la organización, los compromisos recíprocos entre
individuos y organización, el espíritu especial de una empresa
constituida por personas capaces de aprender.
El "Dominio Personal" trasciende la apertura espiritual, aunque requiere
crecimiento del espíritu. Significa abordar la vida creativamente:
vivirla desde una perspectiva creativa y no meramente reactiva
Esta disciplina encarna dos movimientos subyacentes: 1) clarifica todo
tiempo lo importante para nosotros ; 2) es aprender a ver todo el tiempo
la realidad actual. La yuxtaposición entre la visión (lo que deseamos)
con la realidad actual (donde estamos con relación a donde queremos
estar) genera la "tensión creativa".
La esencia del dominio personal es generar y sostener la tensión
creativa en nuestras vidas. En tal contexto "aprendizaje" no significa
adquirir más información, sino expandir la aptitud para producir los
resultados que deseamos.
Quienes poseen alto nivel de dominio personal, una visión es una
vocación y no solo una buena idea. Ven la realidad actual como un aliado
no como un problema. Aprendieron a percibir la fuerza de los cambios y
trabajar con tales fuerzas. Se sienten conectadas con otras personas y
con la vida misma. Sin embargo no sacrifican su singularidad. Se sienten
parte de un proceso creativo amplio en el que pueden influir sin
intentar siquiera controlarlo. Son consciente de su ignorancia, sus
incompetencias, sus zonas de crecimiento, y aunque parezca
contradictorio, esto las hace confiadas en sí mismas.
Resistencia (¿Auto Determinación?)
Comprometerse con el desarrollo pleno de nuestra vida constituye una
ruptura radical con las convenciones vigentes. Se argumenta que alentar
el dominio personal es "blando" pues se basa en conceptos "no
cuantificables", ¿cómo medir la intuición y la visión personal? Por
tanto resulta difícil de comprender en una cultura materialista.
La forma intimidatoria más común es el cinismo, y en muchos casos tras
un cínico (dice Senge) hallaremos un idealista frustrado, alguien que
convirtió sus ideales en expectativas... gran error, puesto que no
cumplidas las expectativas se sintieron defraudados, heridos, amargados
porque la gente no satisfacía "sus" "ideales".
Por otra parte resulta válido el temor a que el dominio personal amenace
el orden establecido, en cuanto el compromiso empresarial con el domino
personal es ingenuo y necio si los líderes carecen de capacidad de
construir o hacer emerger una visión y modelos mentales compartidos que
guíen a quienes toman las decisiones.
Visión Personal
La visión personal nace en uno, por dentro. La mayoría de los adultos
tienen poco sentido de una visión real. Tenemos metas y objetivos, pero
no son visiones. Al preguntarse qué desean, responden de qué quieren
librarse. Asimismo, solemos concentrarnos en los medios y no el
resultado, vg.: queremos gran participación en el mercado (esto es una
meta) pero no pueden responder ¿por qué desean esa participación?
Una visión real no se puede comprender al margen de la idea de
propósito, y con ello se refiere al "por qué un individuo cree que está
vivo". Como premisa funcional la idea tiene gran potencia, entre otras
cosas porque implica que la dicha puede ser el resultado de vivir en
coherencia con nuestro propósito.
Ahora diferenciemos visión de propósito. Propósito es dirección, la
Visión es un destino específico, la imagen del futuro deseado. El
propósito es abstracto en tanto la visión es concreta.
La visión es intrínseca y no relativa. Es algo que deseamos por su valor
intrínseco no por su posición en relación con otras cosas.
Ahora cuando la visión se alcanza (o no), nuestro sentido de propósito
nos guía más allá, nos impone una nueva visión. Por eso el dominio
personal debe ser una disciplina. Un proceso de localizarse
continuamente, una y otra vez, en lo que se desea de veras, en nuestras
visiones.
Cabe agregar que la visión es multifacética, tiene facetas personales,
sociales, y todas forman parte de lo que deseamos. Es claro que se
necesita coraje para defender nuestra visión personal.
Ese coraje para defender nuestra visión distingue a las personas con
dominio personal.
Tensión Creativa
Cuando abrazamos una visión, existe una brecha entre lo que deseamos y
la realidad actual, esto es la tensión creativa. Esta brecha puede
franquearse de dos formas, una es actuando de manera que la visión
concuerde con la realidad actual (proceso compensador), solución que
conduce a la frustración y tensión emocional. La otra forma es actuar
consecuentemente, y esforzarnos por lograr la visión, lo que deseamos.
En sí, no importa tanto lo que la visión es , sino lo que la visión
logra.
La Tensión Creativa transforma el modo de encarar el "fracaso", pues
este es un traspié, una prueba, una oportunidad para aprender acerca de
imágenes inexactas de la realidad, acerca de estrategias que no dieron
resultados esperados, acerca de la claridad de la visión.
Los fracasos no dan testimonio de falta de valía o impotencia. "Un error
es un hecho cuyos beneficios plenos aun no se han volcado a tu favor"
Dominar la tensión creativa genera capacidad de perseverancia y
paciencia. Conduce al cambio en nuestra actitud ante la realidad, que
deja de ser enemiga para convertirse en aliada.
Compromiso con la verdad
¿Cómo afrontar un conflicto estructural? Se puede comenzar por decir la
verdad.
Puede considerarse una estrategia inadecuada, pero el compromiso con la
verdad es más potente que cualquier técnica, en la resolución de
conflictos.
No significa la búsqueda de la "Verdad", palabra final absoluta, causa
última. Compromiso con la verdad significa empeño para extirpar las
maneras en que nos limitamos o nos engañamos, impidiéndonos ver lo que
existe, y para desafiar continuamente nuestras teorías acerca de por qué
las cosas son como son. Ello significa ensanchar continuamente nuestra
percepción.
Así la primera tarea crítica al afrontar conflictos estructurales es
reconocerlos, y reconocer la conducta resultante.
Somos prisioneros de estructuras de las que no somos conscientes,
reconocidas, ya no tienen el mismo poder. Esto ocurre tanto en los
individuos como en las organizaciones.
El poder de la verdad, ver la realidad tal como es, limpiar la mente de
la percepción, desistir de distorsiones de la realidad que nos impusimos
nosotros mismos, nos libera. Nos quita presión emotiva. Nos hace libre.
Modelos Mentales
Son supuestos hondamente arraigados, generalizaciones e imágenes que
influyen sobre nuestro modo de comprender el mundo y actuar. A menudo no
tenemos conciencia de nuestros modelos mentales o los efectos que surten
sobre nuestra conducta.
Los modelos mentales de conducta empresarial también están profundamente
arraigados. Muchas percepciones acerca de mercados nuevos o de prácticas
organizacionales anticuadas no se llevan a la práctica porque entran en
conflicto con tácitos modelos mentales.
La disciplina de trabajar con modelos mentales empieza por volver el
espejo hacia adentro: aprender a exhumar nuestras imágenes a un riguroso
escrutinio. También incluye la aptitud para entablar conversaciones
abiertas donde se equilibre la indagación (actitud inquisitva) con la
persuasión, donde la gente manifieste sus pensamientos para exponerlos a
la influencia de otros.
Los modelos mentales en sí mismo, no son ni buenos ni malos en lo que
hace a "administrarse" [y sin caer en la generalización o extremo de
justificar modelos mentales delictivos por ejemplo]. Lo que genera
consecuencias no deseables son aquellos modelos mentales tácitos del que
podemos ser o no concientes pero de los que no se habla y menos se
cuestionan, que generan diferencia entre lo que se dice, se predica y lo
que se hace, "la teoría expuesta y la teoría-en-uso"
Los modelos arraigados, pueden frenar cambios innovadores, limitar el
aprendizaje cuando no son explicitados, generar tensiones, conflictos.
Se debe aprender a reflexionar sobre nuestros modelos mentales, indagar
en los modos de pensar propios y ajenos, todos tienen sus virtudes, y
sus defectos, la comprensión de los defectos puede ayudar a ver las
flaquezas de los modelos mentales, e intentar corregirlos, mejorarlos o
fortalecerlos.
Es útil cuando uno expone su opinión, a efectos de reflexionar sobre los
modos de pensar propios y ajenos:
Explicitar el propio razonamiento y sentimientos (explicar cómo se llego
a la opinión que se está dando, y los datos en que uno se basa);
Alentar a otros a explorar la opinión que estamos dando (¿ves lagunas en
mi pensamiento?)
Alentar a otros a dar diferentes puntos de vista
Indagar las opiniones ajenas que difieren de la propia (¿cómo llegaste a
tu punto de vista?)
Al indagar puntos de vista ajenos:
Si tenemos supuestos sobre puntos de vistas ajenos, diferentes,
exponerlos claramente y reconocer que son supuestos;
Describir los datos en que basamos nuestro punto de vista
No preguntar si no tenemos un interés genuino en la respuesta (es decir
si solo se intenta ser cortes o exponer la debilidad ajena)
Cuando el dialogo se atasca (decayó el interés)
Pregunte en qué datos o qué lógica podrían inducirles a cambiar de
parecer;
Pregunte si habría algún modo de ver una forma conjunta de encontrar
nueva información
Cuando uno o los otros titubean en expresar su punto de vista o explorar
ideas alternativas:
Procurar que tanto uno como otros expresen en voz alta dónde está la
dificultad (por ejemplo, "¿Qué ocurre con esta situación, y conmigo o
los demás, que resulta tan difícil mantener una discusión abierta?")
Si hay un común deseo de hacerlo, elaborar con todos una manera de
superar los obstáculos.
El aprendizaje eventualmente deriva en cambios en la acción, no consiste
solo en absorber información, por ello es vital tener claro la brecha
entre lo que se dice y nuestras teorías-en-uso (las teorías que
justifican nuestros actos). De lo contrario nos exponemos a creer que
hemos aprendido algo sólo porque adoptamos un lenguaje o conceptos
nuevos, aunque nuestra conducta no se haya modificado.
El pensamiento sistémico no solo puede ayudar a cambiar nuestros modelos
mentales, o mejorarlos, sino, lo que es mejor, modificar nuestros "modos
de pensar", pasar de modelos mentales dominados por hechos, a modos de
pensar que reconozcan patrones de cambio a largo plazo y las estructuras
subyacentes que generan esos patrones.
Esto llevaría a que así como el pensamiento lineal domina la mayoría de
los modelos mentales hoy usados para tomar decisiones, las
organizaciones del futuro tomen decisiones críticas basadas en la
comprensión compartida de interrelaciones y patrones de cambio.
Construcción de una Visión Compartida
La mayor aspiración en lo que hace a liderazgo, es la capacidad para
compartir una imagen del futuro que se procura creer.
Cuesta concebir una organización que alcanzara alguna grandeza sin
metas, valores o misiones que sean profundamente compartidos dentro de
la organización.
Cuando hay una visión genuina (algo que es totalmente opuesto a
"formulación de visión"), la gente no sobresale ni aprende porque se lo
ordenen sino porque lo desea.
Con frecuencia, la visión compartida de una compañía gira en torno del
carisma del líder, o de una crisis que acicatea a todos temporalmente,
más, dada la opción, la mayoría de las personas prefiere ir tras una
meta elevada, no sólo en tiempos de crisis sino en todo momento. Lo que
suele faltar es la disciplina para traducir la visión individual en una
visión compartida (no un recetario, sino principios y practicas
rectoras).
La práctica de la visión compartida supone aptitudes para configurar
"visiones del futuro" compartidas que propicien un compromiso genuino
antes que mero acatamiento. Al dominar esta disciplina, los líderes
aprenden que es contraproducente tratar de imponer una visión, por
sincera y noble que sea la intención del mismo.
Aprendizaje en Equipo
Los equipos pueden aprender, y cuando lo hacen, no sólo generan
resultados extraordinarios, sino que sus integrantes crecen con mayor
rapidez.
La disciplina del aprendizaje en equipo comienza con el "dialogo", la
capacidad de los miembros para aprender a "suspender los supuestos" e
ingresar a un auténtico "pensamiento conjunto".
El dialogo implica también aprender a reconocer patrones de interacción
que erosionan el aprendizaje en un equipo. Patrones de defensa que están
profundamente enraizado en el funcionamiento del equipo. Si no se los
detecta, atentan contra el aprendizaje. Detectados se los hace aflorar
creativamente [se los pone en la mesa de discusión, se los habla, se
reflexiona sobre ellos, se les dedica el tiempo que sea necesario ] y
pueden acelerar el aprendizaje.
El aprendizaje en equipo es vital porque la unidad fundamental de
aprendizaje en las organizaciones modernas no es el individuo sino el
equipo. Si los equipos no aprenden, la organización no puede aprender.
A pesar de la mitología popular, los grandes equipos no se caracterizan
por ausencia de conflictos. Por el contrario, uno de los indicadores más
confiables de un equipo que aprende continuamente es el visible
conflicto de ideas.
En los grandes equipos el conflicto se vuelve productivo. A menudo hay
un conflicto en torno de la visión. La esencia del proceso "visionario"
radica en la emergencia gradual de una visión compartida a partir de
diversas visiones personales. Aunque la gente comparta una visión común,
puede tener diversas ideas acerca de cómo concretarla. El libre flujo de
ideas conflictivas es crucial para el pensamiento creativo, para
descubrir nuevas soluciones que ningún individuo pudo hallar por su
cuenta. El conflicto se transforma en parte del dialogo.
Lo que hace que un equipo aprenda, es la práctica, un grupo de
individuos inteligentes y talentosos no hace a un gran equipo, sino la
aptitud para aprender en equipo, y esto lo hace la práctica.
Debe tenerse claro que la referencia a "disciplina" es a un cuerpo
teórico y técnico que se estudia y domina para llevarlo a la práctica.
Una disciplina es una senda de desarrollo para adquirir ciertas
aptitudes o competencias. Al igual que cualquier disciplina, desde
ejecutar el piano hasta la ingeniería, algunas personas tienen un "don"
innato, pero con la práctica cualquiera puede desarrollar un grado de
habilidad.
En tanto la práctica de una disciplina supone un constante aprendizaje
"nunca se llega". Nunca se puede decir "somos una organización
inteligente", así como nadie puede decir "soy una persona culta", en
razón de que cuanto más aprendemos, más comprendemos nuestra ignorancia.
Una empresa no puede ser "excelente", en el sentido de haber alcanzado
una excelencia permanente; siempre está practicando las disciplinas del
aprendizaje, al borde de ser mejor o peor.
Las disciplinas del aprendizaje propuestas por Senge, se relacionan con
el modo de pensar, con lo que queremos y nuestra manera de interactuar y
aprender mutuamente. En este sentido se parecen más a las disciplinas
artísticas que a las disciplinas administrativas tradicionales.
Practicar una disciplina es diferente a copiar un "modelo". A menudo,
dice Peter Senge, las innovaciones en administración se describen
haciendo referencia a las "mejores prácticas" de las llamadas empresas
líderes, y afirma, no creo que las grandes organizaciones se construyan
mediante el intento de emular a otras, así como la grandeza individual
no se logra tratando de copiar a otra ‘gran persona’.
Senge enfatiza en lo vital de que las cinco disciplinas se desarrollen
como un conjunto, reconoce el desafío que implica por lo dificultoso de
integrarlas, pero manifiesta que los beneficios ameritan el esfuerzo.
Nos dice que la quinta disciplina del aprendizaje es el pensamiento
sistémico, pues se integra e integra a las demás
disciplinas del aprendizaje, las enfatiza, demuestra y recuerda
constantemente que el todo puede superar a la suma de las partes.
Afirma que el pensamiento sistémico, permite comprender el aspecto más
sutil de las organizaciones, que es la nueva percepción que se tiene de
sí mismo y del mundo: en lugar de considerarnos aislados del mundo, nos
consideramos conectados con el mundo. Ya no se considera que un "factor
externo" causa nuestros problemas, vemos que nuestros actos crean los
problemas que experimentamos.
Una organización inteligente es un ámbito donde la gente descubre
continuamente cómo crea su realidad y como puede modificarla.
Este autor está convencido de que lo que sucede en una organización
inteligente, una organización que aprende, es un cambio de enfoque, un
desplazamiento mental, y en tal sentido llega al verdadero significado
de "aprendizaje" que es ese transito mental, que dista del uso cotidiano
del termino aprendizaje como absorción de información. Absorber
información no conlleva haber aprendido.
El verdadero aprendizaje llega al corazón de lo que significa ser
humano. A través del aprendizaje:
nos re-creamos una y otra vez a nosotros mismos;
nos hacemos capaces de hacer algo que antes no podíamos;
percibimos el mundo de una forma nueva cada vez, y re-creamos nuestra
relación con él;
Ampliamos nuestra capacidad de crear;
Dentro de cada uno, hay un hambre por esta clase de aprendizaje, solo
que a veces no lo identificamos, no lo detectamos.
Así, el significado básico para Senge, de "organización inteligente", es
una organización que aprende y continuamente expande su capacidad para
crear el futuro. No le basta aprender para sobrevivir -aprendizaje
adaptativo-, lo que es cierto es importante y necesario, sin embargo, la
organización inteligente conjuga el aprendizaje adaptativo (para
sobrevivir) con el "aprendizaje generativo", un aprendizaje que aumenta
nuestra capacidad creativa."
Las cinco disciplinas del aprendizaje, fomentan muchas otras
capacidades:
ASPIRACIÓN: capacidad de orientar, individual y colectivamente, hacia la
creación de lo que la gente realmente desea en lugar de reaccionar
simplemente ante las circunstancias (basada en el dominio personal y
visión compartida)
CONVERSACIÓN REFLEXIVA: capacidad de conversar en forma que fomente la
reflexión e investigación, para crear comprensión compartida y coordinar
la acción (basada en modelos mentales y aprendizaje en equipo)
COMPRENSION DE LA COMPLEJIDAD: capacidad de ver patrones de
interdependencia en los problemas y distinguir las consecuencias de la
acción a corto y largo plazo (basada en el pensamiento sistémico)
Las capacidades de aprendizaje no pueden ser forzadas ni apresuradas ni
impuestas por otros. El aprendizaje necesita tiempo. Se necesita
práctica. Aprender también depende de la voluntad. La primera regla de
todo aprendizaje es que los aprendices que más aprenden son los que
quieren aprender.
3. Comentario Final
Queda a vuestro criterio poner en práctica estas disciplinas
Es interesante, aún si no se está dispuesto a llevar a los hechos,
atender a lo propuesto por Senge, tenerlo en cuenta, tal vez pueda ser
útil, tal vez pueda resultar beneficioso incluso en nuestra vida
personal.
Pero esto claro está, será siempre en la medida que deglutida, sea
aceptada o se la tome adaptándola a la propia necesidad, creencia,
valores, o ... se la descarte pero de ser así, antes ¿por qué no
reflexionar sobre lo expuesto?
La pregunta es ¿nos interesa crear, formar parte de una organización que
aprende y crecer con ella?
4. Fuentes
Peter Senge, La Quinta Disciplina – Cómo impulsar el aprendizaje en la
organización inteligente, año 1998, Ed. Granica
Peter Senge, La Danza del Cambio, Capítulos 1 y 2.
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