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En primer lugar, un único recurso debe a menudo dividirse en diferentes
grupos o segmentos. Muchas grandes organizaciones, tales como los
proveedores de telecomunicaciones, necesitan considerar separadamente el
crecimiento o la declinación de sus consumidores privados, las empresas
menores y las grandes cuentas de corporaciones. Esto es fácil de hacer,
replicando las estructuras de las figuras 8 y 9. No sólo diferirán la
escala y la tasa de cambio entre estos segmentos de consumidores, sino
que también una variedad de fuerzas conducirá la dinámica de cada una
(véase la figura 11). La administración podrá entonces elegir seguir
diferentes políticas de crecimiento para cada grupo con un mismo
recurso. La decisión, aquí, es concentrarse inicialmente en ganar
grandes clientes de corporaciones, poniendo el blanco luego en los
negocios menores y consumidores.
El segundo detalle adicional que ha de considerarse es la distinción
entre las fases de desarrollo en la vida de un recurso. Los empleados
pasan de aprendices a juniors al personal senior; los profuctos pasan de
ser expcializados y de alto valor al mercado masivo y sensible a los
precios; y los consumidores dejan de ser compradores por primera vez
para volverse clientes regulares y fieles. El desarrollo de los recursos
se ilustra mostrando el flujo de recursos de etapa en etapa, como se
muestra para los empleados en la figura 12.
4. Los recursos intangibles
En la sección 1 se arguyó que, si bien el comportamiento se explica
precisamente por los niveles actuales de los recursos tangibles, los
aspectos intangibles como la moral y la reputación deben tener,
inevitablemente, algún impacto. Una mala percepción de la confiabilidad
del producto retarda la velocidad con que una fuerza de ventas puede
ganar clientes; la moral pobre en los equipos de servicios deprime su
rendimiento y aleja a los clientes; y una historia de mal tratamiento
del personal hace difícil contratar más gente.
Los recursos intangibles importan, porque tienen un potente impacto en
la construcción y la pérdida de los aspectos tangibles.
Para ser de uso práctico, pues, el DRSV debe captar los recursos
intangibles tanto como los factores más “duros”. Los intangibles son
cruciales para el comportamiento competitivo; sin embargo,
administrarlos con éxito suele ser un desafío. Puede no llevar mucho
tiempo obtener capital de los inversores, comprar facilidades de
producción o contratar personal. Es más difícil, y lleva tiempo, generar
y sostener la moral de una fuerza de trabajo, el apoyo de los
inversores, una reputación en el mercado, o una ventaja en el costo
efectivo sobre los rivales – y estas cosas raramente pueden comprarse.
No sólo son los intangibles difíciles de construir:
· pueden destruirse fácilmente,
· a menudo se vuelven aparentes sólo cuando su rol como factores “de
higiene” se pone en evidencia (por ejemplo, la reputación en cuanto a la
seguridad o la responsabilidad ambiental), y
· pueden tener efectos potentes e inmediatos sobre los recursos
tangibles críticos, por ejemplo, cuando se destruye la reputación en
calidad o seguridad, causando una catastrófica pérdida de clientes.
Los cambios sencillos en los niveles de los recursos intangibles pueden
manipularse directamente mediante el esfuerzo de la administración (por
ejemplo, los esfuerzos en capacitación aumentan el nivel de experiencia
del personal: figura 13). Desgraciadamente, los retornos empiezan
comúnmente a disminuir, limitando el beneficio que puede alcanzarse
tratando de construir recursos tan diversos como la moral, la
reputación, la eficiencia del costo y la funcionalidad del producto.
Los recursos están asociados a atributos intangibles
En muchos casos, los recursos tangibles tienen un atributo intangible
correspondiente (la capacidad de una planta con el costo de la planta,
la base de clientes con el tamaño medio de las cuentas de los clientes,
la cantidad de personal con su experiencia). El atributo intangible es a
menudo tan importante como la cantidad del recurso. Aún más, es posible
que los cambios en el recurso tangible se alcancen sólo en tándem con
los cambios en su característica asociada. La figura 14 muestra el daño
causado cuando un negocio pierde relativamente pocos clientes, pero los
perdidos son los mejores. Aquí, la base de clientes ha caído en menos de
un 40% en cuatro años, pero los ingresos han bajado más de un 80%.
Figura 13
Los límites al crecimiento de un recurso intangible: las aptitudes del
personal
Figura 14
Representación del “co-flujo” de un recurso tangible con su atributo
intangible correspondiente, por ejemplo la pérdida de los mejores
clientes
Este mecanismo se conoce como “co-flujo”, dado que la calidad del
interés y el recurso tangible a que está asociado “fluyen juntos”. Los
co-flujos suelen durar mientras los recursos se mueven por el negocio
(véase la figura 12, más arriba). Las empresas de servicios
profesionales dependen de mantener un fuerte nivel de experiencia entre
su personal. Se acumula una persona-año de experiencia cada año que un
individuo permanece en la empresa, pero también se lo lleva cuando pasa
de un puesto a otro. Las pérdidas de personal de los cargos senior
causan daño, no sólo por el número de gente que se pierde sino, más
seriamente, porque las renuncias de personal senior despojan a la firma
de su experiencia. El mecanismo ilustrado en la figura 14 funciona del
mismo modo para la experiencia del personal, y se extiende a reglar la
acumulación y la pérdida de experiencia según la gente se mueve en el
negocio.[6]
Este proceso de co-flujo puede usarse activamente para mejorar el
“perfil de calidad” de un negocio. Los diferentes clientes ofrecen de
ordinario niveles variables de rentabilidad, y a menudo es necesario
tratar con una “cola” de negocios insatisfactorios (figura 15). El
equipo senior evalúa la escala del problema, usando sólo un perfil de
calidad de ese tipo, y llega a un programa de racionalización aplicando
el principio ilustrado en la figura 14. Sin embargo, se requiere un gran
cuidado en el modo de tratar los gastos en tales casos, para evitar
crear una nueva cola de cuentas no rentables.
Aplicar este método en todos los recursos clave de la organización va
mucho más allá de la simple eliminación del costo innecesario. Permitir
a cada recurso hacer una contribución más competitiva a toda la empresa
puede acelerar dramáticamente la velocidad a la que crece todo el
sistema, haciendo posible mejorar el rendimiento en forma radical.
5. Las aptitudes
Si el comportamiento depende de los recursos tangibles que tenemos,
entonces las aptitudes pueden, también, jugar un papel sólo si permiten
construir y sostener los recursos. Aunque hay alguna inconsistencia
entre las diferentes formas en que los autores usan el término
“aptitud”, un punto de inicio para los propósitos presentes es: “La
capacidad de una empresa para desplegar recursos, por lo general en
combinación, usando procesos organizacionales.”[7]
Hace falta algo más de claridad para integrar propiamente la “aptitud”
en la arquitectura estratégica de la empresa. Son de ayuda dos
observaciones que surgen de la discusión.
1. La velocidad a que se acumulan los recursos clave es crucial para la
ventaja competitiva, y
2. Cada recurso sólo puede crearse usando otros recursos ya disponibles.
Figura 15
El perfil de calidad de una base de clientes
Figura 16
Capacidad de construir ventas en la administración de una marca
Las aptitudes han, por lo tanto, de tener algo que ver con la capacidad
de la empresa de construir y sostener recursos, no simplemente de
desarrollarlos. Habrá, en cualquier situación dada, límites prácticos a
la velocidad a que puede acumularse cualquier recurso. Estas
observaciones implican que cualquier capacidad se piensa más
correctamente como conectada con un recurso específico, lo que lleva a
una nueva definición:
La capacidad de una empresa en cualquier actividad es la velocidad con
que es capaz de edificar un recurso específico, comparada con la mayor
velocidad posible, dados los otros recursos que se necesitan para esa
tarea.
(El término “competencia” se usa a veces por “capacidad”
indistintamente. No se usará en ese sentido aquí, sino que quedará
reservada únicamente para describir la capacidad de la alta
administración de diseñar y operar el negocio como un todo). [8]
Algunos casos legendarios dan vida a muestra nueva definición. La
capacidad de la Coca Cola para el mercadeo le ha valido llegar a un
nivel aparentemente inalcanzable de lealtad de los clientes, la
capacidad para el desarrollo de productos de Hewlett Packard la ha
llevado a un rango de productos más fuerte que el de los rivales
menores, y (como se notó antes) la capacidad de producción de programas
de la BBC le ha creado un fuerte recurso de contenido.
Esta definición permite hacer real la aptitud e incorporarla en la
arquitectura estratégica de la empresa. Para cualquier recurso del
sistema, es posible identificar los otros recursos que se necesitan, y
mostrar el éxito relativo de la empresa en la construcción de ese
recurso particular con un factor que define la capacidad de la empresa.
Aún más, es posible reflejar el aprendizaje –o construcción de
aptitudes- que se obtiene de la continua experiencia de la empresa en
manejar el recurso.
El impacto de la capacidad de ventas en la empresa de marcas para el
consumidor se demuestra en la figura 16. suponiendo que la totalidad de
los clientes están interesados en el producto, todo necesita la fuerza
de ventas es venderlo a los comercios. Para comenzar, la nueva fuerza de
ventas no entiende cómo persuadir mejor a los comercios de adquirir el
nuevo producto. En el Caso A, el equipo no aprende nada de su
experiencia vendiendo realmente el producto, y la distribución de la
marca crece en forma estable, pero lenta: después de ters años, el
producto todavía está sólo en 20.000 comercios. En el Caso B, la fuerza
de ventas aprende con cada venta exitosa mejores maneras de vender el
producto (el “incremento de la capacidad de ventas” resulta directamente
de las “ventas conseguidas”). La aptitud del equipo se construye
rápidamente al principio, pero mientras se vuelve más experimentado en
la tarea, se vuelve más difícil conseguir más mejoras. Sin embargo, la
aptitud mejorada es suficiente para ganar comercios a una velocidad cada
vez mayor, de modo que después de tres años la estructura está en cerca
de 40.000 comercios.
Las aptitudes y el aprendizaje organizacional
Las aptitudes determinan también con cuánto éxito logra el negocio
sostener los recursos, no sólo construirlos. Si un mal servicio
postventa aleja a los clientes, se devaluará el rendimiento exitoso en
ventas. La estructura para la construcción de la aptitud de la figura 16
se adapta fácilmente para captar este mecanismo.
Puede pensarse que esta es una representación algo estilizada de las
aptitudes, y que esas medidas confiables y cuantificadas de la aptitud
raramente están disponibles. De hecho, los ejecutivos pueden por lo
general estimar muy bien el rendimiento de los diversos equipos de su
negocio. Pueden hacerse comparaciones con las empresas rivales
preguntando “si la fuerza de ventas de nuestro mejor competidor tuviera
nuestra marca, ¿cuán rápidamente conseguiría comercios?” Otros puntos
útiles de referencia son las empresas con mejor rendimiento en otras
industrias, las mejores regiones dentro de la propia empresa, o un
comportamiento ideal “perfecto” (por ejemplo, que todo intento de venta
tenga éxito).
En la sección 3 se explicó cómo el crecimiento de refuerzo entre los
recursos de una firma puede llevar a un rendimiento que se acelere
rápidamente. Si las aptitudes se funcionan de la manera descrita en la
figura 16, se vuelven evidentes algunas consecuencias importantes:
· Asegurarse de que la organización construya aptitudes fuertes en toda
la construcción de recursos clave y que las actividades de sostén de
recursos permitan un comportamiento sobradamente potente. Esta
construcción de aptitudes en toda la empresa es una manifestación
práctica concreta del aprendizaje organizacional.
· Las capacidades pueden “hacer agua”, del mismo modo en que lo hacen
los recursos, a través de las pérdidas de personal o simplemente
volviéndose obsoletas. En consecuencia, es importante prevenir el olvido
en la organización al mismo tiempo que se boga por el aprendizaje
organizacional. El aprendizaje puede también provenir del fracaso tanto
como del éxito, de modo que es vital comprender, por ejemplo, por qué el
personal o los clientes están desertando o por qué falló el lanzamiento
de un producto.
· La interdependencia entre los recursos significa que la capacidad en
cualquier tarea importante de construcción de recursos puede tener un
amplio impacto en el resto de la empresa. Del mismo modo, una debilidad
en cualquier función mina todo el sistema. Esto lleva a cuestionar el
valor de buscar aptitudes “centrales”, ya que un competidor que es
excepcionalmente bueno en una actividad clave fallará aun así si sus
otras aptitudes son inadecuadas.
Puesto que la empresa opera como un sistema integrado de recursos
interdependientes, es fácil causar grandes perjuicios con acciones
aparentemente bienintencionadas.
6. El control de los objetivos y las políticas
Se explicó en las secciones 1 a 5 cómo los recursos y las capacidades de
una organización se combinan para determinar su comportamiento. La
próxima cuestión es cómo la administración conduce el desarrollo de al
empresa en el tiempo. Ya se ha notado que, puesto que el comportamiento
depende de recursos que se construyen y agotan en el tiempo, la única
manera de lograr alguna diferencia es influyendo sobre estos flujos de
recursos.
Las empresas tienen generalmente algunos objetivos progresivos
groseramente definidos para sus indicadores de recursos y rendimiento,
junto con políticas mediante las cuales las desviaciones de esos
objetivos se reflejan en cambios en los procesos de construcción y
distribución de recursos. Un mecanismo dinámico que exhibe
características de “control” ya se ha descrito en el final de la sección
2, más arriba –la realimentación de equilibrio. Puede desarrollarse el
mismo estructura para ilustrar el control estratégico basado en los
objetivos, mediante las políticas, para cualquier recurso en el
negocio.[9] La figura 17 ilustra este principio para un negocio que
trata de construir su número de empleados.
El plan de negocios incluía una aspiración de aumentar los niveles de
personal constantemente durante el año: en el mes 7, el negocio esperaba
tener 240 personas en su lista de pagos.
Este objetivo parecía seguirse para los primeros seis meses. La empresa
no esperaba completar sus necesidades de personal en un solo mes, de
modo que aunque estaba a menudo por debajo del objetivo, la brecha no
era muy seria.
Desgraciadamente, los competidores se hicieron con bastante personal en
el mes 6, y dejaron a la empresa, en el mes 7, con sólo 173 personas
–una breve caída de 67 contra su objetivo. La brecha es ahora
desesperadamente amplia, de modo que la política de salarios cambia y el
objetivo de contratación sube de 35 a 70 personas por mes, para llenar
la brecha rápidamente y permitir la proximidad prevista entre las
empresas. Este ejemplo probablemente parece en cierta medida una
caricatura de la política de cualquier empresa real para controlar cómo
construye su recurso. Sin embargo, cuando se pide a los ejecutivos que
expliquen exactamente cómo deciden sobre tales efectos, las respuestas
suelen ser muy imprecisas. Todos encontramos difícil de explicar cómo
decidimos acerca de efectos aun mucho mayores. Sin embargo, queda el
hecho de que tomamos tales decisiones, y que tenemos algunas líneas guía
que determinan groseramente cómo las tomamos. Todo lo que pedimos aquí
es que la administración sea explícita acerca de cómo cree decidir
acerca de efectos importantes de modo que podemos entender las
consecuencias.
Figura 17
Realimentación equilibrante para controlar el crecimiento del personal
Aunque la figura 17 es una simplificación de la toma real de decisiones,
ilustra los elementos importantes de una estructura de control de
administración:
· un objetivo para el recurso, que cambia en el tiempo, según
evolucionan las necesidades del resto del sistema
· el patrón de cómo el mismo nivel de recursos cambia en el tiempo
· algún mecanismo que hace divergir el nivel de recursos de su objetivo
(en este caso, por la competencia)
· la brecha entre los niveles deseados y los reales del recurso, y
· una política, o regla guía, para decidir sobre la escala del ajuste
que haya de hacerse con el fin de cerrar la brecha.
Así como tales objetivos centrados en los recursos, se encuentran
siempre también metas para los aspectos de alto nivel (tales como el
volumen del mercado y la rentabilidad). Estos aspectos de nivel más alto
son los indicadores de referencia que se usan para asegurar que las
decisiones individuales continúen apoyando un plan general de progreso.
Cuando se recoge la serie completa de indicadores, y se aplica al mapa
de recursos de la empresa (véase la figura 10), el mapa constituye un
mapa equilibrado, sólido y confiable para toda la empresa.[10] Hay dos
puntos importantes que notar, sin embargo:
1. Puesto que los recursos determinan el comportamiento, y que estos
recursos se acumulan y se agotan, los indicadores críticos deben ser
estas ganancias y pérdidas (los “flujos” en cada una de las figuras de
este artículo).
2. Mientras nuestra preocupación se ocupe del patrón de tiempo del
comportamiento, necesitamos ver cómo estos indicadores cambian en el
tiempo –de aquí el uso de gráficos en función del tiempo a lo largo de
este artículo.
La estructura de la figura 17 se extiende fácilmente para captar tales
indicadores de comportamiento. Un objetivo de volumen del mercado puede
desatar una política de descuentos, con la intención de ampliar la base
de clientes, y de aquí apoyar el objetivo de volumen. Desgraciadamente,
tales objetivos frecuentemente entran en conflicto uno con otro (la
política de descuentos daña el margen de ganancia, para la cual hay un
objetivo separado). Extender la estructura de objetivos y políticas de
la figura 17 para abordar estos conflictos provee los medios para
equilibrar las consecuencias dinámicas de las respuestas de políticas
competentes.
7. La rivalidad
El marco descrito hasta aquí hace posible construir un cuadro riguroso y
cuantificado del modo en que los recursos y aptitudes de la empresa se
combinan para crear un fuerte comportamiento. Para completar la
comprensión de la dinámica de la estrategia competitiva requiere una
imagen precisa y comprensiva de la dinámica de la rivalidad. La
rivalidad forma parte de la batalla por diversos recursos escasos y
valiosos –los distribuidores o el personal experimentado,
plausiblemente- tanto como por los clientes.
Concentrándose primero en la rivalidad por los clientes, sólo tres
diferentes modos de competencia son suficientes para todas las
eventualidades:
1. la batalla por explotar una base de clientes potencial
2. el tira y afloja entre rivales sobre los clientes existentes, y
3. la lucha por una cantidad de ventas a los clientes existentes.
Pueden agregarse a estas tres las estrategias puramente destructivas,
diseñadas para sabotear la capacidad de ensamblar un sistema de recursos
funcional pero, en la práctica, tal sabotaje está en general manifiesto
en uno de los mecanismos citados.
Primer tipo de rivalidad – Explotación de los recursos potenciales
El conjunto de clientes que pueden suscitar interés se representa
simplemente como un recurso potencial: una población de gente y empresas
a quienes el producto o servicio ofrecido por nosotros mismos y nuestros
rivales puede dar algún beneficio, pero que no están actualmente
comprando a nadie. Para un producto completamente nuevo, el conjunto de
clientes está enteramente en la caja “potencial”, y los proveedores
suplentes compiten principalmente por atraer a aquellos clientes a su
base activa de clientes. En la industria de la telefonía móvil, por
ejemplo, esta carrera tiene que ver con atraer usuarios por primera vez
(carrera que se corre de nuevo cada vez que se introduce una nueva
tecnología).
El comportamiento dinámico de la rivalidad por explotar un mercado puede
ilustrarse con el caso de la televisión digital terrestre. Supóngase que
la investigación industrial descubriera que unos dos millones de
videntes de los servicios habituales de radiodifusión pueden suscribirse
a un servicio de ese tipo, al mejor precio y con la mayor difusión. La
figura 18 muestra cómo esta batalla se desarrolla, si nuestro servicio
es suficientemente atractivo para ganar el 5% del resto de la audiencia
total cada mes, mientras que nuestro rival gana sólo el 2% (línea A).
Construimos una base de audiencia más fuerte, pero ambas empresas llegan
pronto a los límites del crecimiento usando todos los clientes
disponibles.
Pero este no puede ser el fin de la historia. En los comienzos de la
vida de un mercado, es común encontrar que el mismo conjunto potencial
es, como aquí, muy pequeño. Al principio, pocos clientes consideran que
el nuevo producto o servicio pudiera siquiera “ser para ellos”. A medida
que baja el precio, y mejora la funcionalidad de los proveedores en
competencia, los clientes no involucrados previamente adquieren interés,
y se unen al conjunto “potencial”. La línea B de la figura 18 muestra
que ambas firmas experimentan un crecimiento continuo. Es más, el
mercado latente crece, también, a medida que los nuevos consumidores se
interesan con mayor velocidad de aquella con que son capaces ambos
proveedores de convertirlos en clientes activos.
Estos mecanismos tienen dos consecuencias interesantes:
· La captura rápida y pronta de clientes genera un doble beneficio:
construye nuestro propio negocio, así como niega ventas a nuestros
rivales.
· La realimentación por el “boca a boca” puede generar una tasa
reforzada de explotación para nosotros mismos, tanto como el crecimiento
del mercado general.
· Los ulteriores beneficios provienen de estimular tal realimentación, a
causa de los ahorros en la escala de producción y la distribución, y del
mejoramiento más rápido del producto.
Los primeros esfuerzos de mercadeo contribuyen inevitablemente a
agrandar el mercado posible, tanto como a asegurar a los clientes
activos para nosotros mismos. Esto plantea un dilema, dado que es del
todo verosímil que los clientes potenciales que estimulamos que deciden
comprar a los competidores en vez de a nosotros.
No es un asunto sencillo decidir sobre el momento, los gastos y los
esfuerzos, a partir de las muchas opciones comunes en tales casos. Si
hemos de impulsar demasiado pronto en producto, antes de que hayan
resultado la funcionalidad y las mejoras al costo, existe riesgo de que
los primeros compradores rechacen el producto y salgan de nuestra base
de clientes. Estos exclientes se vuelven una vez más un buen juego para
los rivales, quienes, mientras tanto, pueden haber ofrecido una oferta
mejor que la nuestra. En consecuencia, el sencillo estructura de la
figura 18 necesita, en la práctica, extenderse para incluir los preciso
relativos, la funcionalidad, la aptitud, el costo unitario, los canales
de distribución, y así sucesivamente, antes de que el patrón de tiempo
del crecimiento pueda estimarse con confianza.
Segundo tipo de rivalidad – La lucha por mover los clientes establecidos
Sólo en las primeras etapas del desarrollo el mercado la rivalidad se
limita enteramente a los clientes no explotados, aunque la estructura de
la figura 18 podría todavía ser aplicable en tanto que los clientes se
reclaman y otros dejan de ser activos, volviendo al conjunto
“potencial”. Las empresas suelen preocuparse, parejamente, por evitar el
movimiento directo de clientes a sus rivales; de hecho, para animar el
proceso contrario. Esta batalla es un tira y afloja, en el que cada
empresa intenta quitar los clientes al sistema de recursos de su rival.
La figura 19 muestra la estructura del sistema de recursos para este
problema, del modo en que vale para la rivalidad entre dos proveedores
de pinturas especializadas. En una innovación reciente, los dos
proveedores han captado, entre los dos, a todos los 500 posibles
clientes. Cuando comienza la historia, tenemos 200 clientes y competidor
tiene 300, aunque una gran mejora del producto por nuestro rival
significa que está robando muy rápidamente nuestros clientes, a una
velocidad de 35 por mes (el comienzo del diagrama de movimiento de
clientes de red es igual a –35/mes).
Figura 19
La dinámica de la rivalidad para los clientes potenciales
El diagrama inferior izquierdo muestra nuestros propios esfuerzos en
investigación y desarrollo haciendo mejoras constantes a nuestro
producto, a la velocidad impulsada por los clientes sobre los criterios
que juzgan importantes (la adhesividad, la fuerza del color, etc.). En
consecuencia, estamos angostando la brecha detrás del producto de
nuestro rival y, dentro de unos pocos meses, las ventajas del producto
son tan pequeñas que las pérdidas de nuestro cliente se detienen.
Por algún tiempo, aproximadamente desde el mes 7 al 13, hay poco que
elegir entre los dos proveedores – ciertamente no lo bastante para que
los clientes se molesten con los costos y se ocupen de cambiar de
empresa. No obstante, nuestros esfuerzos en investigación y desarrollo
continúan siguiendo el paso del competidor, hasta que abrimos una
ventaja demasiado grande para empezar a recuperar clientes muy
rápidamente: el diagrama de movimiento de clientes de red se vuelve
positivo. Eventualmente, la tecnología en maduración socavan las
diferencias entre los dos proveedores, y sus respectivos grupos de
clientes se estabilizan, con un pequeño nuevo movimiento cerca del mes
36.
Una observación interesante acerca de este caso tiene que ver con la
oportunidad del resultado de largo plazo. Si nuestra empresa hubiera
tenido sólo seis meses más para hacer las mejoras en investigación y
desarrollo, el competidor hubiera captado tanto del mercado, y tenido
tiempo de seguir dando sintonía fina a su producto, que nunca hubiéramos
percibido. Tal como es, la modestísima ventaja en la efectividad de
nuestra investigación y desarrollo nos ha capacitado para sobrepasar a
nuestro rival y, cuando apenas quedan innovaciones por descubrir para el
producto, dejarlo inexorablemente atrás.
Tercer tipo de rivalidad – La competencia por las ventas a los clientes
propios
Aunque unos pocos mercados de productos y servicios poseen clientes que
puedan estar sólo con un proveedor al mismo tiempo (es raro, como regla,
que los clientes usen simultáneamente dos servicios de telefonía móvil),
no muchas empresas se enfrentan a un mercado tan oleoso. De modo que
necesitamos reflejar la lucha por las ventas a una base de clientes que
está almacenada con otros proveedores: una situación común entre los
productores de bienes para consumidores muy móviles (fast-moving
consumer goods, FMCG), tales como los alimentos, las bebidas, los
artículos de limpieza, etc. Esta forma de rivalidad ocurre sola, o en
combinación con uno de los dos mecanismos de base de clientes descritos
más arriba, y se representa fácilmente como una tasa de ventas por
cliente que refleja la atractividad del producto de cada proveedor.
En muchos casos, los volúmenes de ventas a un cliente que está con un
competidor aún refleja un depósito de recursos que ha acumulado un
proveedor. Los proveedores rivales de este tipo de productos batallan
por los recursos de cada minorista. De modo similar, los fabricantes de
periféricos de PC compiten por el espacio y la prominencia en los
catálogos de compra por correo. En tales casos, rigen las estructuras de
rivalidad de los tipos 1 y 2.
Rivalidad por los recursos que no dependen de los clientes
El problema de ganar y retener los recursos que no dependen de los
clientes puede representarse exactamente de la misma manera que la
rivalidad por la base de clientes. Los mercados de servicios
profesionales, por dar un ejemplo, exhiben rivalidad por el escaso
talento del personal especializado que es tan feroz como la competencia
por los clientes. Cuando se las integra con la rivalidad por la base de
clientes, tales extensiones permiten una representación comprensiva de
la competencia entre dos o más firmas en cualquier mercado.
Rivalidad entre muchas empresas y dinámica industrial
Es posible extender las estructuras de rivalidad descritas más arriba
para tratar la competencia entre varios rivales. Sólo es necesario medir
el éxito relativo en acumular y retener los recursos por cada empresa.
Este proceso puede continuarse para acompasar la rivalidad entre “grupos
estratégicos” completos de competidores, donde los grupos poseen series
similares de recursos y siguen políticas similares.
Aún más: la estructura enriquecida que resulta hace posible encontrar la
escala y la velocidad del cambio que ocurre en las porciones
sustanciales de la estructura de la industria. El crecimiento rápido de
los proveedores de servicios gratuitos de Internet (Internet Service
Providers, ISP) en el Reino Unido durante 1999, causó un desastre en las
agrupaciones anteriores de proveedores, con aquellos que se orientaban
precisamente a servir a consumidores privados que estaban
particularmente amenazados. Muchos proveedores buscaron nuevos roles en
la industria, tales como servicios de “afinidad” orientados a las
necesidades de los grupos específicos de usuarios, mientras otros
fracasaron y murieron. El sistema de recursos visión de no sólo describe
el hecho de este desastre estructural, que es un tanto evidente por sí
mismo, sino que, lo que es más importante, explica el paso del proceso
de cambio.
Un ejemplo posterior de visión de la dinámica industrial se evidencia en
los ciclos recurrentes que suelen ocurrir en los sectores de capitales
intensivos, como la construcción, los petroquímicos y la fabricación de
componentes de computadoras. La explicación de la escala y el período de
tiempo de estos ciclos de la industria ha permitido a los ejecutivos
comprender el impacto de sus decisiones sobre el precio, los niveles de
inventario y la oportunidad de la inversión, y así ajustar las políticas
para favorecer su propio comportamiento y aun mejorar la dinámica de su
industria.
8. Consecuencias más amplias
Este artículo ha resumido los conceptos principales de la visión
estratégica del sistema dinámico de recursos, y los ilustró con casos
simplificados. Estas estructuras captan tres aspectos críticos de la
realidad de los negocios:
· en primer lugar, este comportamiento depende de los recursos
estratégicos, cuyo comportamiento en el tiempo depende de las tasas de
ganancia y pérdida
· en segundo, este comportamiento de toda la arquitectura estratégica
refleja la compleja red de interdependencias entre estos recursos, en
una manera del todo específica a cada negocio en un momento preciso y en
el contexto de su industria particular, y,
· en tercer lugar, que los factores intangibles tienen una fuerte
influencia en el patrón de crecimiento de cualquier emprendimiento, y,
por ello, en su comportamiento estratégico en el tiempo.
Está de más notar que, puesto que la mayoría de los planes estratégicos
realizados por equipos de administración, y la mayoría de los informes
de consultores de estrategia, no abordan ninguno de estos fundamentos,
las estrategias de la mayoría de las empresas son prontas a ser dañadas
seriamente. Que muchos negocios administran, de un modo u otro, cómo
actuar razonablemente bien es un tributo más a la intuición de los
gerentes experimentados que al valor de cualesquiera herramientas
estratégicas.
Pero el desafío de la administración estratégica es complejo, y es común
el fracaso. Esto no es meramente evitable para los dueños de acciones.
La práctica actual de esperar que los gerentes han de aprender, de
alguna manera, sobre la estrategia “trabajando” es un experimento
continuo con las carreras y la confianza, la salud y la estabilidad
familiar de la gente ordinaria. Ya no confiamos en la intuición de los
pilotos de líneas aéreas para llevarnos con seguridad de un continente a
otro, sino que esperamos de ellos en cambio que reciban una capacitación
cuidadosa para una variedad de circunstancias difíciles. De modo
similar, podemos esperar que los gerentes sobrepasen alguna educación y
capacitación en el desarrollo de la estrategia basada en hechos, para
prepararlos para la inevitable complejidad de los desafíos estratégicos
a los que habrán de enfrentarse, cuando conduzcan las empresas de las
cuales depende la vida de la gente.
Aunque muchas empresas están descubriendo que el sistema dinámico de los
recursos es un potente enfoque para construir una estrategia rigurosa y
basada en hechos, son necesarias dos importantes precauciones:
1. Como cualquier método analítico, la DRSV refleja la percepción del
equipo que está usándola. Es perfectamente posible que esta percepción
sea inexacta, por lo que es vital que se busque evidencia, y se la
actualice constantemente, para confirmar la exactitud de la visión del
equipo.
2. Siempre hay estrategias alternativas que se basan en distintas
relaciones entre diferentes de recursos. Estos enfoques rivales pueden
realmente ser más efectivos, por lo que es vital revisar constantemente
y comparar la estrategia con sus alternativas. Esta precaución rige
especialmente cuando existe el riesgo de cambios fundamentales que
ocurran en la industria, ya sean conducidos por otras empresas, ya por
la tecnología o las fuerzas externas.
Finalmente, debe notarse que este artículo sólo ha tratado de la
estrategia para las empresas comerciales y para las unidades
individuales de negocios. El enfoque no se limita a estos casos.
Todas las estructuras de sistemas dinámicos de recursos son aplicables
igualmente a situaciones gubernamentales, de los sectores público y sin
fines de lucro, aunque el diagrama de “comportamiento en el tiempo “ con
que empezamos (figura 1) podría centrarse en aspectos no financieros.
Aun las estructuras de competencia de la sección 6 son relevantes: las
organizaciones no comerciales también compiten por los recursos escasos,
como el personal o las donaciones.
Podríamos también ocuparnos de las múltiples actividades de las
corporaciones mayores. Pueden abordarse la diversificación, la
integración vertical, las adquisiciones, las alianzas y la expansión
geográfica, junto con los mecanismos de control y coordinación que
dirigen las estrategias de las grandes entidades complejas.
Nota del autor: Estoy profundamente en deuda con mi amigo y colega, el
Prof. John Morecroft, de la Escuela de Negocios de Londres (London
Business School), por su apoyo constante y ánimo, durante muchos años,
al trabajo que ha culminado en este artículo y sus materiales
relacionados.
Apéndice: Materiales y documentos relacionados
Este artículo ofrece una visión completa y de alto nivel de las
principales ideas y estructuras que se necesitan para captar la dinámica
de la estrategia. Está apoyada por dos grupos más avanzados de
documentos, que serán publicados a medida que se completen, junto con
otros materiales de aprendizaje, por Global Strategy Dynamics Ltd en
www.strategydynamics.com
Nota: la organización y el campo de aplicación de estos documentos
pueden cambiar.
Libro virtual – Dinámica de la estrategia competitiva (Competitive
Strategy Dynamics)
Se da a continuación el índice de este libro. La parte 1 se apoya en una
serie simple de documentos. El resto de los capítulos, en gris, los
seguirá pronto, y estarán disponibles para su compra individual.
Parte 1: Comenzando
· Introducción
· Capítulo 1 El patrón crítico: el significado de “dinámica”
· Capítulo 2 La máquina del comportamiento: los recursos estratégicos
· Capítulo 3 ¡Especifíquese! Cuantificando el cambio
· Capítulo 4 Construyendo la máquina: la realimentación e refuerzo entre
los recursos
· Capítulo 5 Quitando la maleza: la realimentación de refuerzo sostiene
el crecimiento
· Capítulo 6 La arquitectura estratégica: diseñando cómo mejorar el
sistema
Parte 2: Conceptos más avanzados
· Capítulo 7 El aspecto duro de los factores blandos: el poder de los
recursos intangibles
· Capítulo 8 En la batalla: dinámica de la competencia
· Capítulo 9 Mejorando: construcción de las aptitudes y aprendizaje
· Capítulo 10 Control: medida del rendimiento, objetivos y políticas
· Capítulo 11 Una visión más amplia: la dinámica de la evolución
industrial
· Apéndice Los programas de sistemas dinámicos de recursos
Artículos más avanzados.
Los siguientes artículos, impresos en formato A4, explican con más
detalle las estructuras de esta Panorama. Están disponibles, a un precio
de £4 más gastos de envío, en
Global Strategy Dynamics Ltd,
1 Tower Court, Horns Lane
Princes Risborough
BUCK HP27 OAJ
ENGLAND
email: sales@strategydynamics.com
tel: +44 (0) 1844 275518
“The Dynamics of Strategy” (La dinámica de la estrategia) – describe
estructuras que captan el crecimiento, el vaciamiento y la
interdependencia entre los elementos tangibles de una empresa, y muestra
cómo pueden ayudar a los ejecutivos a desarrollar y comunicar la
estrategia. (Publicado por primera vez en Business Strategy Review,
volumen 10, No. 3, págs. 1-16.) Nota: este artículo resume detalles que
se encuentran en “Competitive Strategy Dynamics: Part 1 – Getting
Started”, descrito más arriba, y no posee contenidos que no se traten
más extensamente en esos capítulos.
“The Dynamics of Rivalry” (La dinámica de la competencia) – explica las
estructuras comunes que determinan de qué manera la competencia se
desarrolla en el tiempo, y muestra cómo pueden usarse para captar la
ventaja sobre los rivales, incluyendo la competencia por los recursos
escasos en las organizaciones sin fines de lucro y en el sector público.
(Publicado por primera vez en Business Strategy Review, volumen 10, No.
4, págs. 41-54.)
“The Softer Side of Strategy Dynamics” (El lado blando de la dinámica de
la estrategia) – describe cómo los recursos intangibles (por ejemplo, la
moral, la reputación) y las aptitudes de la empresa conducen el núcleo
del negocio y su rendimiento en el tiempo, y cómo pueden manejarse
activamente tanto para mejorar su comportamiento como para asegurar que
sea robusto. (Publicado por primera vez en Business Strategy Review,
volumen 11, No. 1, págs. 45-58.)
Microworlds y Mini-Microworlds
Estos productos ofrecen un conjunto integrado de materiales de
aprendizaje: estudio de casos, documentación, notas de autoaprendizaje y
software de simulación para PC, para brindar un entorno de aprendizaje
dinámico que da vida a algunos de los conceptos y estructuras descritas
en los capítulos y documentos descritos más arriba. Los Mini-Microworlds
son casos genéricos, más pequeños, y ejercicios diseñados sólo para
ilustrar componentes importantes pero dispersos de las estructuras.
Mobile Phones Subscribers Mini-Microworld – una sencilla ilustración de
construcción de recursos, realimentación de refuerzo y límites al
crecimiento relacionados con la base de clientes de teléfonos móviles.
Brand Management Mini-Microworld – una sencilla ilustración de la
dependencia mutua y la sinergia entre los consumidores, los comercios y
la fuerza de ventas en los bienes de consumo.
Beefeater Restaurants Microworld – simulación y serie de casos de una
industria de la cual la mayoría de la gente tiene cierta experiencia de
primera mano; se ilustra la construcción de los recursos intangibles, y
la presión de conflicto para atender las necesidades del consumidor y
las expectativas de los inversores.
Professional Services Microworld – simulación y serie de casos de
desarrollo de estrategia de largo plazo en empresas de servicios
profesionales, haciendo foco en la exigencia de construir y sostener una
base fuerte de clientes, un personal leal y experimentado, y la ventaja
en productividad y reputación al invertir en recursos de creación de
conocimiento.
The Oil Producers Scenarios Microworld –simulación y discusión de
fuerzas de largo alcance para el cambio de la industria mundial del
petróleo, haciendo foco en las principales fuerzas que dirigen los
escenarios futuros de inversión, el precio y la rentabilidad entre los
participantes de la industria.
Hay más Microworlds en desarrollo y serán agregados a esta librería en
el momento apropiado.
1 Puede hallarse una discusión gerencial de estas ideas en muchos textos
de estrategia; véase por ejemplo Grant RM (1995) Contemporary Strategy
Análisis. 2da ed. (capítulo 5). Cambridge, Massachusetts, Blackwell.
2 Puede encontrarse una discusión más profunda de estos conceptos en la
literatura sobre recursos estratégicos, por ejemplo, en Wernerfelt B
(1984) “A Resource-Based View of the Firm” Strategy Management Journal,
5: 171-180; Barney JB (1991) “Firm Resources and Sustained Competitive
Advantage” Journal of Management 17: 99-120, Mahoney J and Pandian JR
(1992): “The Resource-Based View within the Conversation of Strategic
Management” Strategic Management Journal 13: 363-80, and Peteraf MA
(1993) “The Cornerstones of Competitive Advantage; a Resource-Based
View” Strategic Management Journal 14: 179-192.
[1] Dierickx I y Cool K (1989) “Asset stock accumulation and
sustainability of competitive advantage” Management Science 35:
1504-1511.
[2] Forrester JW (1961) Industrial Dynamics. Pegasus Communications,
Boston, Massachusetts.
[3] Este principio, y los desarrollos ulteriores que surgen de él,
tienen una sólida base teórica publicada originalmente por Forrester
(1961); véase la nota 4.
[4] La dinámica del crecimiento de la base de clientes y las amenazas a
la capacidad pueden explotarse usando el Mobile Pone Subscribers
Mini-Microworld, una simulación para PC simple y amigable disponible en
www.strategydynamics.com.
[5]La dinámica de esta estructura de construcción de una marca puede
explorarse usando el Brand Management Mini-Microworld, una simulación
para PC simple y amigable, disponible en www.strategydynamics.com. .]
[6] La dinámica de este desafío del desarrollo de recursos humanos,
junto con su impacto en la estrategia completa de una empresa, puede
explorarse usando el Professional Services Microworld, una simulación
para PC, con estudio de casos y guía de estudios de apoyo, disponible en
www.strategydynamics.com. .
[7] Arnit R y Schoemaker P (1993) “Strategic Assets and Organisational
Rent” Strategic Management Journal 14 (1): 33-46.
[8] Puede hallarse una introducción al pensamiento establecido sobre las
capacidades y las competencias en Hamel G y Heene A (ed.), (1994)
Competence-Based Competition Chichester: Wiley and Sanchez R, Heene A
and Thomas H (eds.), (1996), The Dynamics of Competence Based
Competition Pergamon: Oxford.
[9]La perspectiva de objetivos y políticas se halla en la obra de
Morecroft JDW, que incluye (1983) System Dynamics; Portraying Bounded
Rationality. Omega 11 (2): 131-142, (1985) The Feedback View of Business
Policy and Strategy. System Dynamics Review: 4-18, y (1988) System
Dynamics and Microworlds for Policy-Makers. European Journal of
Operational Research 35: 301-320.
[10] Kaplan RS y Norton DP (1996) The Balanced Scorecard Cambridge MA:
Harvard Business School Press.
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