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9.1.1 El primer contacto entre el consultor y el equipo de trabajo
Es muy importante el contacto del consultor de procesos con el equipo de
trabajo porque satisface dos propósitos:
Clarifica y define la relación entre el consultor y el equipo de
trabajo.
Clarifica con el equipo cual es su situación actual, hacia donde quiere
llegar (objetivos) y los caminos alternativos para llegar ahí
(estrategias).
En el primer caso la toma de contacto es parte de un proceso para
establecer y definir la relación entre el equipo y el consultor. Los
deseos o necesidades del equipo son comparados con los servicios que el
consultor es capaz de proveer. Este período es un tiempo de decisiones
acerca de lo que las dos partes interesadas quieren una de otra, para
evaluar si disponen de los recursos necesarios que demanda la relación y
para decidir si verdaderamente desean entrar en esta.
Hay dos requisitos en la negociación de la relación de un consultor con
un equipo de trabajo:
Consentimiento mutuo:
Significa que ambas partes entienden el acuerdo adecuadamente es muy
importante que el equipo y el consultor se proporcionen información
suficiente para que ambos puedan tomar decisiones fundamentales. Hay
algunas preguntas que los dos deben contestar:
¿Cuáles son los requisitos de tiempo?
¿Cuáles son los costos que implica la intervención?
¿Hay algún riesgo en especial que debe tomarse en cuenta?
¿Que aspectos éticos debe considerar el consultor?
Beneficios esperados:
Aquí se explica al equipo lo que puede obtener del proceso de
desarrollo; por ejemplo, la adquisisción de nueva información, la
capacitación en los procesos de grupo a la resolución de problemas
específicos.
En el segundo caso, la toma de contactos es una "herramienta" que el
consultor puede usar para ayudar al equipo a evaluar su condición
actual, la situación deseada y como llegar a esta. La decisión, en este
caso, radica en la elección de una estrategia que facilite llegar a la
situación deseada.
En este acercamiento el contacto inicial se centra en las necesidades
del equipo y sus problemas, respondiendo a las preguntes siguientes:
¿Qué es lo que el equipo necesita?
¿Qué es lo que el equipo desea?
¿Qué esta dispuesto a hacer el equipo para conseguir lo que necesita o
desea?
¿Cuales son los indicadores de éxito para el equipo?
¿Qué beneficios logrará el equipo al cumplir las metas propuestas?
La toma de contacto es útil en varios niveles de la intervención del
consultor. En el nivel interpersonal, el individuo que tiene un
conflicto inicial como ayuda para decidir sobre estrategias que
clarifiquen su conflicto.
En los niveles interpersonal y grupal, un individuo necesita saber como
maneja las discusiones en un equipo de trabajo, y puede establecer una
relación con los otros miembros para que le digan cuando sienten que él
domina la discusión, de tal modo que puede revisar con ellos, como se
percibe a si mismo mientras ejerce ese dominio.
En el nivel institucional, la toma de contacto se realiza entre el
consultor y la Organización e incluye aspectos específicos, como son:
disponibilidad de tiempo, recursos financieros involucrados y
condiciones para el mantenimiento del proceso de integración de los
equipos de trabajo.
Existen algunos problemas típicos en el contacto inicial de un consultor
de procesos con un equipo de trabajo, estos problemas pueden
clasificarse como sigue:
Problemas relacionados con la situación actual. El equipo puede ignorar
cual es su dificultad.
Problemas relacionados con los objetivos . El equipo puede tener un
conocimiento muy confuso del futuro.
Problemas relacionados con las estrategias. El equipo puede ser
incompetente para descubrir recursos alternativos de acción.
Cuando el consultor y el equipo se enfrentan a uno o varios de estos
problemas, se les presentan diversas opciones: si la situación actual es
incierta, el contrato puede incluir una etapa para su determinación, por
ejemplo: con el uso de algún instrumento de diagnóstico; en caso de que
los objetivos sean confusos para el equipo, la toma de contacto puede
ser formulada en términos de clasificación de objetivos; y cuando las
estrategias no son claras, la toma de contacto debe orientarse hacia la
planeación de actividades.
Los problemas que surgen en el contacto inicial pueden convertirse en el
centro del proceso en si mismo. Por esto es importante que el consultor
sea sensible a los conflictos que el equipo vive.
Por otra, el consultor adopta diferentes estilos cuando establece las
relaciones iniciales con el equipo de trabajo. Estos estilos suelen
influir en todo el proceso de integración de equipos, y por ello, es
conveniente revisar sus implicaciones . Los estilos son los siguientes:
Estilo experto:
El consultor se caracteriza por su deseo de ser un experto frente al
equipo, y por lo tanto se vuelve independiente. La palabra "RESCATAME"
simboliza el tipo de interacción que los miembros del equipo de trabajo
desean establecer con el consultor.
Estilo servidor:
El consultor pierde su interdependencia y objetividad con tal de
satisfacer los deseos sel equipo de trabajo o del líder formal. La
palabra que resume el tipo de interacción que este estilo genera es "SIRVEME".
Estilo colaborador:
En este estilo hay una clara definición de las responsabilidades que
corresponden a ambas partes de los términos que van a orientar la
relación. En tal caso, el equipo y el consultor mantienen un vínculo de
interdependencia. La frase que caracteriza este tipo de interacción es
"TRABAJEMOS JUNTOS".
El consultor puede entender el contacto inicial como un proceso y como
una herramienta para establecer la relación con el equipo de trabajo y
fijar objetivos comunes; así como usar un estilo apropiado para
propiciar en los miembros un análisis de su situación. Esta última
consideración motiva a las personas a tomar una responsabilidad activa
respecto a su condición actual y su estado futuro.
9.1.2 Condiciones éticas del consultor de procesos
Habiéndose incrementado la preocupación de las instituciones por la
integración de equipos de trabajo y elevado también la demanda de
consultores, resulta mas importante que nunca encerrar las preguntas
acerca de la conducta ética. Conviene reflexionar cuidadosamente qué es
ético, qué no es ético y qué puede ser ético pero irresponsable,
imprudente, poco profesional o incompetente.
LA COMPETENCIA DEL CONSULTOR
El punto mas destacado es el relacionado con la competencia profesional.
Si un consultor es llamado a analizar un trabajo para el cual no tiene
los conocimientos adecuados o la suficiente experiencia, deberá aclarar
sus limitaciones en ese sentido.
Es posible que los consultores insistan demasiado en sus limitaciones,
si se hace énfasis excesivo en las deficiencias, el consultor esta
promoviendo y provocando una percepción inapropiada de su competencia
profesional.
LA SALUD DEL CONSULTOR
Los consultores son responsables de transmitir su propio estado físico y
mental a los equipos. Si por alguna razón se encuentra mal de salud, su
trabajo se resentirá de ello, y puede haber ocasiones en que tenga que
declinar, posponer o cancelar una intervención. Es necesario que
reconozca si está emocionalmente alterado, ya que así no puede atender
oportunamente sus responsalidades con los equipos. Si no puede prestar
atención a las personas, no puede ser empático y no puede ayudar.
Gracias a que los consultores de procesos trabajan con personas, es un
gran imperativo que se conserven saludables. Trabajar con gente implica
mucho desgaste físico y emocional, y por ello es necesario mantenerse en
forma.
CONOCER SUS PROPIAS NECESIDADES
Los consultores no solo deben atender su propia salud, sino también
deben ser connscientes de sus propias necesidades y evitar que estas
sean impuestas a los equipos. Un consultor, como todas las demás
personas, suele tener necesidades desfavorables y conflictos no
resueltos.
Si el consultor se encuentra en tal situación, quizá deba suspender la
condición de grupo y revisar su manejo de esas necesidades. Si no lo
hace, estará estorbando el desarrollo de los cursos de trabajo. No se
permite que una persona manipule a los demás buscando solo el beneficio
propio, y es claro que se aplica tanto al consultor como a cualquier
otro individuo.
PROMESAS PARA SATISFACER EXPECTATIVAS DE LOS EQUIPOS DE TRABAJO
Los consultores se enfrentan a un dilema: generar y ofrecer ideas, pero
no hace alarde. Es posible que el consultor no distinga la habilidad de
generar ideas de la de vender zapatos, actividades que operan con reglas
distintas.
Sin que importe la clase de intervención de la que se trate, los
consultores no pueden prometer, desde el punto de vista ético, que son
capaces de obtener cierta clase de resultados. No se puede garantizar
nada cuando se trabaja con personas y, muchos menos, prometer cual será
el resultado de tales esfuerzos. El consultor no puede asegurar que los
participantes van a ser mejores, ya que tal vez no se encuentran
dispuestos para ello y no se les puede forzar a realizar ningun trabajo
específico, lo único que puede afirmar es que aprenderán algunas cosas,
las cuales serán capaces de utilizar en la ejecución de su trabajo en
equipo.
En realidad, los consultores pueden comprometerse solo a intervenir, a
trabajar seriamente y ser sensibles e einventivos en cualquier situación
dada. Estas son las bases sobre las que se puede establecer una relación
de ayuda adecuada con el equipo de trabajo.
CRITICAS A OTROS MIEMBROS DEL EQUIPO
Si se comenta con alguien la actitud de otra persona debe ser en forma
positiva, o no comentar nada. No se debe poner en mal, directa o
indirectamente a la persona aludida. En caso de estar en desacuerdo con
lo que otro consultor realiza, se debe declinar la oportunidad de
comentarlo o de juzgarlo frente a terceras personas. Hay que tener la
seguridad de omitir al mismo tiempo señales no verbales contradictorias.
La mejor prueba que se puede tener en esta situación es imaginar que la
persona mencionada esta presente. Si lo que se va a decir podría ser
dicho frente a esta persona, los comentarios probablemente pasen el
exámen para ser éticos.
CONFRONTACION CON OTROS MIEMBROS DEL EQUIPO
Si un consultor tiene serias reservas sobre la capacidad o conducta de
otra persona, se halla en la exigencia ética de confrontarlo y de hacer
saber a esta persona que conducta no le parece adecuada. Esto puede ser
una decisión incómoda, pero los consultores no permitirán que se reduzca
su efectividad por la incompetencia o conducta poco ética de alguno de
ellos.
Resulta un problema difícil y delicado, pues la tendencia dominante es
no confrontar. Pero fallar en la confrontación, cuando ésta es
necesaria, puede ser una irresponsabilidad. Una recomendación que el
consultor puede usar es "cuando haya duda, confronta". Como
profesionales, deben intentar regularse a si mismos, tal como las
asociaciones profesionales lo hacen.
CONFIDENCIALIDAD Y ANONIMATO DE LA INFORMACION
Revelar confidencias ajenas es una obvia violación ética. Si alguien le
pide al consultor que guarde información privada y él acepta, pero no lo
hace, su comportamiento no es ético. Como consultor, muy a menudo puede
encontrarse atrapado: alguien le confía alguna información pero no puede
usarla, ya que descubrirla dañaría la situación, debe ser cuidadoso
cuando es receptor de gran cantidad de datos confidenciales. Esto puede
atarlo de manos y restringir su efectividad. Si alguien desea dar datos
confidenciales, el consultor puede decirle que no acepta información
confidencial, explicar por que en lugar de ello esta dispuesto a recibir
información anónima.
La experiencia dice que la gente le dará información anónima y que
rehusarse a aceptar información catalogada como confidencial facilitara
el tratar en forma auténtica la situación.
EL MANEJO DE LA FRUSTRACION
Algunas de las etapas de las intervenciones de los consultores generan
frustración en las personas. En consecuencia, se deben destacar lo
aprendido a ese costo, clarificar la situación y sentimientos de los
participantes.
Ademas puede darse el caso de que los resultados obtenidos en la
intervención no puedan aplicarse, por razones ajenas al consultor y al
grupo. En tal caso, el consultor debe ser explicito con el grupo para
poder poner en claro esta situación.
RESPONSABILIDAD EN EL APRENDIZAJE
Es irreponsabilidad del consultor una intervención sin atender a la
aplicación de lo aprendido, ya que la integración del aprendizaje no
puede ser dejada al azar. Los participantes deben ser dirigidos hacia la
respuestas de las preguntas: ¿Qué voy a hacer con este aprendizaje?,
¿Qué implicaciones tendrá para mi cambio?
10. Condiciones de Ambiente en la Empresa
10.1 Funciones del Consultor
En el caso de la intervención de los consultores dentro de la empresa,
conviene tener presente que la responsabilidad por el proceso de
integración del equipo de trabajo es propia de los directivos y que las
decisiones esenciales deben ser adoptadas por ellos. La misión del
consultor es concreta, entonces, a hacer arrancar e impulsar el proceso
de integración, ayudar al grupo a revisar sus avances y dificultades
periodicamente; sobre todo, a brindar a poyo al líder formal hasta que
sea capaz de mantener el esfuerzo de integración con sus propios
recursos.
Algunas de las funciones mas importantes realizadas por los consultores
de procesos se indican a continuación:
Crear un clima de apertura y un ambiente de confianza y respeto a la
individualidad de las personas en el seno de los equipos de trabajo.
Ayudar a los equipos de trabajo a identificar los obstáculos que impiden
el logro de las metas propuestas.
Favorecer la solución de problemas en equipo mediante el análisis de sus
causas y la generación de alternativas de solución.
Promover e intervenir en los cambios que resultan necesarios, según
indique el análisis de los problemas.
Revisar los conceptos y valores que están en juego durante la
implantación de cambios.
Proponer los instrumentos que faciliten la realización de las acciones
de cambio.
Fortalecer la capacidad de los equipos para identificar, analizar y
resolver problemas.
Sensibilizar al equipo para identificar los fenómenos organizados en su
dinámica interna y en su interacción con otros grupos.
Dar seguimiento a las acciones concretadas y comprometidas por el equipo
para efectuar los cambios.
Es preciso aclarar que no solo las personas con capacidad específica,
como en el caso de los Consultores, pueden realizar las funciones
señaladas "sino que tambien los hombres y mujeres comunes funcionan
frecuentemente como agentes de cambio. Todos nosotros nos hallamos, a
menudo, frente al deber de dar ayuda o ante la oportunidad de
recibirla".
10.2 Necesidades del Consultor
De acuerdo con lo anterior, los individuos que actúan como Consultores,
para dar ayuda eficaz en la planificación e implantación de
transformaciones, deben estar dispuestos a revisar periodicamente su
persona a partir de las siguientes necesidades:
Profundizar en el conocimiento de si mismo: el consultor debe estar
dispuesto a confrontar la imagen que tiene de si mismo, incluso sus
potenciales y limitaciones, con la imagen que le refleje los equipos con
los cuales trabaje.
Relacionarse con los demás y entender la situación de éstos: significa
establecer un tipo característico de relación profunda y significativa
con los demás al comprender las circunstancias de cada persona y del
equipo dentro del ambiente de trabajo. Implica sentir el mundo de los
otros como si fuera propio, sin perder la posibilidad de analizarlo con
objetividad.
Escuchar y observar los fenómenos de los equipos: se refiere a la
disposición para centrar la atención sobre lo que sucede en la dinámica
de los equipos de trabajo, de tal manera que a través de la acción de
escuchar se capte el sentido e implicaciones de la comunicación, y por
medio de la observación se comprenda el comportamiento grupal. Esta
actitud de escuchar requiere fijar la atención en las necesidades y
recursos de los integantes del equipo para dar una respuesta a las
demandas de ellos y no las propias.
Dar y recibir retroalimentación: es estar dispuesto a comunicar a las
personas y a los grupos las observaciones derivadas de su comportamiento
para orientarlos hacia la consecución de sus metas. Al mismo tiempo, es
estar abierto a la información respecto a su desempeño como consultor.
Manejar ambigüedad y la frustración: se relaciona con la capacidad de
aceptar las contradicciones y limitaciones. Por tal motivo, el consultor
estará consciente que en toda acción de desarrollo existe siempre el
riesgo de que los resultados obtenidos no correspondan a sus
expectativas aunque puedan dar respuesta a las necesidades de los
miembros del equipo.
Es importante señalar que el Consultor puede adquirir y desarrollar
estas características a través de un proceso de actualización constante
de sus conocimientos, habilidades y actitudes.
En primer lugar, el consultor debe poseer una amplia gama de
conocimientos derivados de las ciencias del comportamiento y la relación
que estas tienen con la administración de las instituciones; debe tener
conocimientos sobre organización y planeación que le permitan comprender
la naturaleza, los propósitos y objetivos fundamentales de las
instituciones.
Debe ser capaz de entender los procedimientos y sistemas de trabajo en
las unidades administrativas y conocer la influencia de las personas
como tales sobre el rendimiento del trabajo, el estilo de dirección con
que se opera, las relaciones interpersonales existentes y las
características de la dinámica grupal.
Así mismo, el consulotr debe tener conocimientos prácticos de
entrenamiento y de técnicas de desarrollo personal, ya que gran parte de
sus actividades consisten en enseñar a otros.
En cuanto a habilidades, el consultor debe tener facilidad para
establecer relaciones interpersonales por encima del promedio. Por
encontrarse en el centro de un movimiento de cambio, debe ser del tipo
de personas que son aceptadas por otros con facilidad, que no se
muestran duras o intransigentes, que escuchan a los demás sin tratar de
imponer sus puntos de vista.
El consultor necesita capacidad analítica para resolver problemas, ser
creativo, innovador y capaz de enfrentar una situación con distintas
alternativas, y sobre todo, hablar y escribir bien, ya que una de las
responsabilidades mas importantes será la comunicación.
Debe ser capaz de ayudar a otros en la solución conjunta de los
problemas impulsando a las personas a hacer uso de sus propios recursos.
Por último, en cuanto a actitudes, el consultor debe ser consciente de
que la credibilidad, elemento esencial en la consultoría, proviene de la
filosofía personal que muestra en su relación de trabajo: respeto por
las personas, sus recursos y posibilidades, claridad de objetivos
personales y confianza en los demás. A simple vista, esto es muy difícil
de lograr, pues supone un comportamiento muy especial hacia las
personas.
El consultor debe mostrarse abierto a trabajar con ideas teóricas y
abstractas, y poder reducirlas a aplicaciones simples y práctica,
comprensibles para toda persona dentro de la institución.
11. Conclusión
En vista de que la consultoría lleva muchas horas de diseño,
rpogramación, gran intensidad y dedicación de ejecución, el consultor
debe ser disciplinado y fuerte para resistir el desgaste físico y
emocional. Debe tener un concepto básicamente positivo y entusiasta de
la vida, balanceado con un grado adecuado de realismo.
Al considerar que que el consultor es un agente de cambio, debe ser este
una persona segura y conocedora de si misma, así como de sus recursos.
En una palabra, gozar de un equilibrio interno para que en los momentos
de confusión, contradicción o frustración pueda salir adelante, a pesar
del desgaste psicológico que esos problemas implican.
Todas estas modalidades forman el perfil del consultor ideal, meta
difícil de alcanzar, pero que sirven para que cada consultor, de acuerdo
con su capacidad, estilo y circunstancias, identifique las que necesite
desarrollar.
Este resumen fue elaborado por:
Liliana Nogueira
Licenciado en Informática
27 años
lnogueira@yahoo.com
Anexo 1
Inventario sobre Habilidades de Consultoría
Esta lista esta diseñada para ayudar a pensar acerca de varios aspectos
de comportamiento involucrados en la consultoría. Esto le da a usted una
oportunidad para afirmar sus habilidades y para fijar sus propias metas
en cuanto a su crecimiento y desarrollo. Para utilizarlo mejor:
Lea la lista de actividades y decida cuales está efectuando
correctamente, cuales necesita usted desempeñar mas y cuales necesita
desempeñar menos. Coloque una marca en cada actividad en el lugar que
corresponda.
Algunas actividades que son importantes para usted probablemente no
están anotadas en la lista. Estaba dichas actividades en las líneas que
se encuentran en blanco.
Revise de nuevo toda lista y circule los números de las tres o cuatro
actividades en las que desee mejorar actualmente.
Nota: Es probable que en esta página web no aparezcan todos los elementos del presente documento. Para tenerlo completo y en su formato original recomendamos descargarlo desde el menú en la parte superior
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