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3.1 MODELO DE GESTION: "JUST IN TIME"
En el punto XX mencionamos en el ejemplo para el calculo de la tasa Ad Valorem el metodo "Justo a Tiempo", seguidamente y como una forma de complementar los tipos de reaprovisionamiento, describiremos de que se trata este metodo.
Justo a Tiempo ó Just in Time fue desarrollado por Toyota inicialmente para después trasladarse a muchas otras empresas de Japón y del mundo, ha sido el mayor factor de contribución al impresionante desarrollo de las empresas japonesas. Esto ha propiciado que las empresas de otras latitudes se interesen por conocer como es esta técnica.
El Justo a Tiempo mas que un sistema de producción es un sistema de
inventarios, donde su meta es la de eliminar todo desperdicio. El
desperdicio se define por lo general, como todo lo que no sea el mínimo
absoluto de recursos de materiales, maquinas y mano de obra requeridos
para añadir un valor al producto en proceso.
Los beneficios del JIT son que en la mayoría de los casos, el sistema
justo a tiempo da como resultado importantes reducciones en todas las
formas de inventario. Dichas formas abarcan los inventarios de piezas
compradas, sub-ensambles, trabajos en proceso (WIP, por sus siglas en
ingles) y los bienes terminados. Tales reducciones de inventario se
logran por medio de métodos mejorados no solo de compras, sino también
de programación de la producción.
El Justo a tiempo necesita que se hagan modificaciones importantes a los
métodos tradicionales con los que se consiguen las piezas. Se eligen los
proveedores preferentes para cada una de las piezas por conseguir. Se
estructuran arreglos contractuales especiales para los pedidos pequeños.
Estos pedidos se entregan en los momentos exactos en que los necesita el
programa de producción del usuario y en las pequeñas cantidades que
basten para periodos muy cortos.
Las entregas diarias o semanales de las piezas compradas no son algo
inusuales en los sistemas Justo a tiempo.
Los proveedores acuerdan, por contrato, entregar las piezas que se
ajustan a los niveles de calidad preestablecidos, con lo que se elimina
la necesidad de que el comprador inspeccione las piezas que ingresan. El
tiempo de llegada de tales entregas es de extrema importancia. Si llegan
demasiado pronto, el comprador debe llevar un inventario por separado,
pero si llegan demasiado tarde, las existencias pueden agotarse y
detener la producción programada.
A menudo quienes compran esas piezas pagan mayores costos unitarios para
que se les entreguen de esta forma. Mientras que los costos de
oportunidad de estructurar el contrato de compra pueden ser importantes,
el costo subsecuente de conseguir lotes de piezas individuales, diaria o
semanalmente, puede reducirse a niveles cercanos a cero. Al no tener que
inspeccionar las piezas de ingreso, el comprador puede lograr una mayor
calidad en el producto y menores costos de inspección.
La producción de las piezas por fabricar se programa de tal forma que se
minimice el inventario de trabajo en proceso (WIP), así como las
reservas de bienes terminados. Las normas del justo a tiempo fuerzan al
fabricante a solucionar los cuellos de botella de la producción y los
problemas de diseño que antes se cubrían manteniendo existencias de
reserva.
Debido a que la incertidumbre ha sido eliminada, el control de calidad
es esencial para el éxito de la instrumentación del "Justo a Tiempo".
Además, ya que el sistema no funcionará si ocurren fallas frecuentes y
largas, crea la ineludible necesidad de maximizar el tiempo efectivo y
minimizar los defectos. A su vez, se requiere de un programa vigoroso de
mantenimiento. La mayoría de las plantas japonesas operan con sólo dos
turnos, lo que permite un mantenimiento completo durante el tiempo no
productivo y tiene como resultado una tasa mucho más baja de fallas y
deterioro de maquinaria que en Estados Unidos.
La presión para eliminar los defectos se hace sentir, no en la
programación del mantenimiento, sino en las relaciones de los
fabricantes con los proveedores y en el trabajo cotidiano en línea. La
producción de justo a tiempo no permite una inspección minuciosa de las
partes que arriban. Por ello, los proveedores deben mantener niveles de
calidad altos y consistentes, y los trabajadores deben tener la
autoridad para detener las operaciones si identifican defectos u otros
problemas de producción.
3.2 MODELOS DE GESTION DE INVENTARIOS
Los modelos en que basar la planificación de aprovisionamiento se
agrupan en dos categorías principales, según la demanda sean
dependientes o independientes.
Modelos para Reaprovisionamiento no programado, en los que la demanda es
de tipo independiente, generada como consecuencia de las decisiones de
muchos actores ajenos a la cadena logística (clientes o consumidores),
el modelo más común es el Lote Económico de Compras.
Modelos para Reaprovisionamiento programado, en los que la demanda es de
tipo dependiente, generada por un programa de producción o ventas.
Responden a peticiones de Reaprovisionamiento establecidas por MRP o DRP
basadas en técnicas de optimización o simulación.
A su vez los modelos no programados se clasifican en otras dos
categorías:
Modelos de Reaprovisionamiento continuo, en los que se lanza una
orden de pedido cuando los inventarios decrecen hasta una cierta
magnitud o "punto de pedido". La cantidad a pedir es el "lote económico
de compra".
Modelos de Reaprovisionamiento periódico, en los que se lanza una orden
de pedido cada cierto tiempo previamente establecido. La cantidad a
pedir será la que restablece un cierto nivel máximo de existencias nivel
objetivo.
Estos últimos modelos podrían, a su vez, subdividirse en función de
demanda es determinista o probabilista, constante o variable que no
aportan diferencias metodológicas relevantes. Se utilizaron por muchos
años los modelos clásicos de Reaprovisionamiento no programados, lo que
producía resultados anómalos y extendía en las empresas ciertas dudas
sobre la bondad de los modelos analíticos como sustitutos del buen
hacer, intuitivo de los gestores de inventarios. Hasta que en 1965 se
definió los conceptos de demanda dependiente y demanda independiente era
claro que los modelos clásicos eran los únicos aplicables a casos de
demanda no programada o independiente.
3.3 NIVEL DE SERVICIO Y STOCK DE SEGURIDAD
La demanda independiente o no programada de un producto suele ser de
tipo probabilista. Las demandas independientes deterministas mas bien
son en la practica un recurso de la doctrina para completar
clasificaciones o para simplificar la formulación de los modelos. Esta
circunstancia aleatoria en la generación de la demanda puede causar
rupturas de los stocks, con sus costos asociados y sus mermas indudables
de la calidad del servicio.
Es necesario en consecuencia, disponer de un inventario adicional en
nuestros almacenes sobre lo estrictamente necesario que haya establecido
nuestro modelo de Reaprovisionamiento. Dicho stock de seguridad,
dependerá de las desviaciones que vaya a presentar el consumo durante el
período que media entre el lanzamiento de un pedido y la recepción de la
mercancía, es decir durante el plazo de entrega (Lead Time) o Período
Crítico.
En consecuencia, la determinación de los Stocks de seguridad estará
ligada a la percepción que tengamos de esas desviaciones y al grado de
fiabilidad, o "nivel de servicio"que estemos dispuestos a ofrecer a
nuestros clientes. Si tenemos la percepción estadística de las
desviaciones bajo la forma de la desviación estándar de la demanda, el
stock de seguridad será el número de desviaciones estándar de reserva
que nos interese mantener. A su vez, ese número de desviaciones estándar
de reserva nos definirá el nivel de servicio que estamos ofreciendo.
En la práctica, la secuencia debe ser la contraria:
Fijar el "nivel de servicio" que estamos dispuestos a ofrecer a nuestros clientes, expresado como porcentaje de servicios sin rupturas de stocks (por ejemplo, podemos fijar que en el 97,72 % de, los suministros no existan rupturas de stocks).
Determinar, sobre la base de las leyes estadísticas, el número de
desviaciones estándar de reserva que debemos mantener, o "factor de
servicio", para garantizar ese nivel de servicio (en el ejemplo,
anterior, y para una distribución normal, se requieren 2 desviaciones
estándar para asegurar ese nivel de servicio).
Calcular el stock de seguridad multiplicando la desviación estándar de
la demanda por el factor de servicio(en el ejemplo que se mostró cuya
media mensual era 113.25 unidades y la desviación estándar de 13.0125
unidades, el stock de seguridad para un lead-time de un mes sería de 26
unidades).
Niveles de servicio y factores de servicio
|
Nivel de Servicio (%) |
Factor de Servicio |
|
75,00 |
0.70 |
|
85,00 |
1.00 |
|
90,00 |
1.30 |
|
95,00 |
1.70 |
|
98,00 |
2.10 |
|
99,00 |
2.30 |
|
99,99 |
3.10 |
Para el caso en que la demanda se explique mediante la ley de
Poisson, la relación entre factor de servicio se recoge de la tabla
anterior.
Es necesario tener en cuenta en cualquiera de los casos que si el
período de análisis de la demanda (que era mensual en el ejemplo
anterior) no coincide con el lead time, es necesario aplicar
determinadas correcciones estadísticas que se indican luego:
si el período de origen para el cálculo de las medidas y desviaciones es:
P
y el nuevo período a considerar (por ej. el lead time) es:
q = k . p
la nueva medida será:
mq = k . mp
y la nueva desviación será:
s q = s p . k
3.4 TAMAÑO OPTIMO DE PEDIDOS
La siguiente pregunta que se suele plantear el gestor a la hora de plantear el reaprovisionamiento es:
¿ Cuanto Pedir ?
Esta es la principal pregunta a la que los analistas han tratado de dar
respuesta desde que se puso de manifiesto la importancia de la gestión
científica de stock. La respuesta mas conocida a esta cuestión es la
famosa "Formula del modelo de Wilson" para la determinación del lote
económico de compras (LEC) o, en ingles, economic order quantity (EOQ).
El modelo de Wilson se formulo para el caso de una situación muy simple
y restrictiva, lo que no ha sido óbice para generalizar su aplicación,
muchas veces sin el requerido rigor científico, a otras situaciones más
próximas a la realidad.
Estrictamente el modelo de Wilson se formula para la categoría de
modelos de aprovisionamiento continuo, con demanda determinista y
contante, en los siguientes supuestos respectivos
Solamente se consideran relevantes los costos de almacenamiento y de lanzamiento del pedido, lo que equivale a admitir que:
El costo de adquisición del Stock es invariable sea cual sea la
cantidad a pedir no existiendo bonificaciones por cantidad por ejemplo,
siendo por lo tanto un costo no evitable.
Los costos de ruptura de stock también son no evitables.
Además se admite que la entrega de las mercaderías es instantánea, es
decir con plazo de reposición nulo.
En estas circunstancias el razonamiento de Wilson es el siguiente:
Adoptemos la siguiente terminología:
"Q": cantidad a solicitar del producto analizado (en cantidad o en
precio)
"V": volumen de ventas anuales del producto ( en cantidad o en precio )
"a": el costo del almacenamiento expresado en una tasa anual sobre el
costo del producto almacenado
"b": El costo de lanzamiento de un pedido.
"c": El costo de adquisición de un producto, utilizado exclusivamente
para determinar los costos de almacenamiento en función de la tasa antes
citada.
Admitamos que los stock evolucionan, coherentemente con la hipótesis
antes expuesta.
Se deduce inmediatamente que:
El numero de pedidos lanzados al año es: V/Q
El stock medio es: Q/2
El costo de adquisición del stock cíclico es: c * (Q/2)
El costo anual de almacenamiento es: a * c * (Q/2)
El costo anual del lanzamiento de pedido es: b * (V/Q)
En consecuencia el costo total anual de los inventarios en la hipótesis
expuesta será:
C = b * (V/Q)+ a * c * (Q/2)
La condición de que el costo total sea mínimo daría el siguiente valor
del lote económico de compra
Qoptimo = 2.V.b
a.c
Que es la expresión habitual de la formula de Wilson.
Consideremos el siguiente ejemplo.....
Una determinada Empresa presenta los siguientes datos:
demanda anual 1.359 unidades
costo de almacenamiento, expresado en forma de tasa anual "ad valorem"
18%
costo de lanzamiento de un pedido $5 por pedido
costo de adquisición del producto $100
Aplicando la formula de Wilson se deduce que el tamaño optimo de
pedido ( LEC o EOQ ) es de 27.48 unidades (redondeado a 28 unidades),
por lo que la empresa deberá lanzar unos 49 pedidos al año. Si en vez de
haber utilizado unidades para el calculo hubiéramos utilizado datos de
precio para las ventas anuales, el tamaño optimo de pedido aparecería
también expresado en precio.
La generalización de esta formula a otros supuestos mas próximos a la
realidad (como, por ejemplo, costos de transporte variables con el
tamaño del pedido, bonificación por volumen, demandas variables y
probabilisticas, etc.) es analíticamente sencillo, aunque con serias
dudas en los casos mas complicados acerca de la rigurosidad matemática
del empeño.
Considerando el ejemplo anterior añadiendo una nueva condición:
A partir de las 32 unidades de compra el proveedor aplica un
descuento del 5% sobre el total de la compra.
En este caso la hipótesis del modelo de Wilson se modifica en el sentido
de que el costo de adquisición del inventario deja de ser no evitable y
pasa a ser relevante para el análisis.
Al costo implícito en la Formula de Wilson, que fue el indicado en el epígrafe d) anteriormente expuesto, habría que sumar el costo de adquisición. En consecuencia, el costo total del lote económico de compra seria el siguiente:
C = 5* (1359/32) + 0,18 * 100 * (28/2) + 100 * 1359 = $ 136.395,00
Supongamos ahora que, en lugar del lote económico de compra antes
calculado, adquirimos el mínimo numero de unidades necesarias para
conseguir el descuento, es decir 32 unidades a $95 c/u , el costo total
seria:
C = 5* (1359/32) + 0,18 * 95 * (32/2) + 95 * 1359 = $ 129.591,00
Como el nuevo costo total resulta inferior al anterior, la decisión optima seria adquirir en cada pedido el numero de unidades más próximo a 28 que de lugar al descuento ofrecido, en este caso 32 unidades.
En un caso tan sencillo como este, para evitar riesgos en el uso
combinado del lote económico de compra (28 unidades indicadas mas atrás)
y el nuevo limite (que no tenemos la seguridad que sea el optimo) de 32
unidades, lo idóneo seria simular con la ayuda de una hoja de calculo la
evolución del costo total del Reaprovisionamiento para distintas
hipótesis del tamaño del pedido, y elegir la que presente un costo
mínimo.
3.5 REAPROVISIONAMIENTO CONTINUO: EL PUNTO DE PEDIDOS
Pudiéndose Calcular con relativa simplicidad el tamaño optimo de
pedido, con la ayuda de la formula de Wilson, la siguiente pregunta que
cabria formular seria:
¿ Cuanto pedir ?
En los modelos de reaprovisionamiento continuo los inventarios se controlan continuamente y el pedido se cursa en el momento en que los inventarios decrecen hasta una cierta magnitud o " punto de pedido" (en ingles "order point"). La cantidad a pedir entonces seria el lote económico de compras. (LEC o EOQ).
Si se respetan escrupulosamente las hipótesis en las que se basa el modelo de Wilson (en concreto, lo que establece que el plazo o periodo de reposición, lead-time, es nulo), el punto de pedido aparecería cuando el nivel de inventarios fuera igual al stock de seguridad. En un caso mas general, con el periodo de reposición no nulo, el punto de pedido aparecería cuando el nivel de inventarios fuera igual a la suma del stock de seguridad mas la demanda que previsiblemente habría que atender durante el periodo de reposicion. Es decir:
Punto de pedido = demanda durante el lead-time + stock de seguridad
3.6 REAPROVISIONAMIENTO PERIODICO
En el caso de los modelos de reaprovisionamiento periódico la
respuesta a la pregunta ¿cuanto pedir? Es aparentemente sencillo: se
lanza una orden de pedido cada cierto tiempo previamente establecido
(una vez por semana, o una vez por mes, por ejemplo), denominado periodo
de reaprovision. La cantidad a pedir en ese momento ( en ingles "order
quantity") será la que restablece un cierto nivel máximo de existencias,
o "nivel objetivo".
Este modelo de reaprovisionamiento tiende a utilizarse cuando existen
demandas reducidas de muchos artículos y resulta conveniente unificar
las peticiones de varios de ellos en un solo pedido para reducir los
costos de lanzamiento o para obtener descuentos por volumen.
El nivel objetivo de existencias seria, en la hipótesis de periodo de reposición nulo, aquel que garantiza los suministros durante el periodo de revisión. Es decir, la demanda prevista en dicho periodo mas un stock de seguridad asociado a dicho periodo si la demanda fuera (caso real) de un tipo probabilista. La cantidad a pedir en cada uno de los momentos preestablecidos seria la diferencia entre los stocks existente y el stock objetivo.
Si añadimos ahora el supuesto de que el periodo de reposición no es nulo, el nivel objetivo antes calculado habría que sumarle la demanda prevista durante el plazo de reposición, ya que si solamente solicitamos en el momento de la revisión la diferencia entre los stocks existentes y el stock objetivo antes definido, en el momento de la reposición del pedido, algunos días (o semanas) después, no llegaríamos a alcanzar dicho objetivo. En resumen tendríamos que:
Nivel objetivo = Demanda durante el lead-time +
Demanda durante el periodo de revisión +
Stock de seguridad
El periodo de revisión suele ser fijado por razones de índole practico,
relacionadas con las pautas temporales de gestión de la empresa, y por
eso san tan frecuentes periodos de revisión semanales, quincenales,
mensuales, trimestrales, etc. Sin embargo la fijación del periodo de
revisión cabe relacionarla, buscando el optimo, con el concepto de lote
económico de compra (LEQ o EOQ).
De acuerdo con este criterio, el periodo de revisión debería coincidir o
aproximarse en lo posible al intervalo medio entre dos pedidos que
corresponde al lote económico de compra.
Puede suceder que el periodo de revisión coincida con una unidad de tiempo exacta (día, semana, mes, trimestre), si no fuera así, habra que adecuar la revisión según el buen sentido común del responsable.
Muchas veces el pedido a realizar es diferente al lote económico de
compra. Ello significa que los costos del inventario cuando se utiliza
el modelo de reaprovisionamiento periódico suelen ser superiores a los
costos del modelo de aprovisionamiento continuo (conclusión evidente) y
solo aplicaremos el modelo de reaprovisionamiento periódico cuando sea
muy difícil o caro realizar el seguimiento continuo de los inventarios o
surjan economías de escala al simultanear pedidos de múltiples
referencias.
4 CONTROL DE INVENTARIOS
Hasta ahora se han descrito las formas "clásicas" de abordar la
planificación del Reaprovisionamiento y se han descrito algunas
herramientas fundamentales para la gestión de inventarios, como son las
técnicas de previsión de demanda y el análisis de costos.
Seguidamente como prolongación lógica de los procesos de planificación,
se expondrán algunos temas relacionados con el control de inventarios,
tales como las técnicas de medida y recuentos de stock y criterios
generalmente admitidos de clasificación de materiales, necesarios para
asignar óptimamente los esfuerzos que lleva aparejada la gestión de
inventarios.
4.1 MEDIDA DE LOS STOCKS
Para controlar adecuadamente los stocks, el gestor de los inventarios debe contar con una serie de medidas y ratios de control que reflejen de la manera mas completa posible la situación del activo circulante y, en su caso, de los recursos puestos a su disposición para esa gestión.
Las magnitudes objeto de medida las podemos agrupar en las siguientes categorías:
Existencias
Movimientos
Rotación
Cobertura
Y en su caso como antes se comento:
Recursos
La medida de existencias es la cuantificación del Activo circulante de que se dispone en cada momento (si el sistema de medida así lo permite) o en determinados momentos característicos de la actividad de la empresa: Existencias semanales (las presentes un día determinado y fijo de la semana), mensuales (generalmente en el ultimo día de cada mes), y anuales o del ejercicio contable (en Europa suele ser al 31 de diciembre; en otros ámbitos territoriales depende de la practica contable generalmente admitidas). Se trata, por lo tanto, de una medida absoluta aunque puede relativisarse basándose en medidas medias: existencias medias anuales, mensuales o semanales, por ejemplo.
Las existencias se pueden medir en unidades físicas (lo que hemos denominado precedentemente como "volumen" de los stocks, aunque en la practica puede tratarse de unidades de volumen propiamente dicho, de peso o unidades discretas), o en unidades monetarias (dólares, euros, pesos ..... ) esta ultima valoración presenta algunos problemas de definición, como ya se expuso al hablar de los costos de los inventarios, por lo que el gestor de los inventarios, sin perder nunca de vista la cuantificación económica de las existencias debe centrar su atención en el control de la cuantificación física.
La medición de los movimientos del circulante, es decir, de las entradas y salidas de materiales, es otro aspecto fundamental del control de inventarios, que requiere por lo general la utilización de herramientas informáticas de apoyo. Al igual que en el caso anterior, esta medición puede realizarse sobre la base de unidades físicas o monetarias, con las mismas limitaciones y necesidades por parte del gestor de inventarios antes expuestas. Las entradas y salidas pueden medirse pedido a pedido, o en términos periódicos: entradas o salidas diarias, semanales, mensuales, o anuales, por ejemplo.
El ratio o tasa de rotación es otra magnitud, en este caso relativa
fundamental para el control de los inventarios que relaciona las salidas
con las existencias. Se define de la siguiente manera:
Rotación = salidas
Existencias
La rotación se suele medir en términos anuales, situando en el numerador de la expresión anterior las salidas totales del año o ejercicio económico y en el denominador las existencias medidas de dicho periodo. El resultado (por ejemplo, 8,5), significa que para una referencia, familia de productos o total de la empresa, las existencias han rotado durante un año en nuestros almacenes el numero de veces indicado. También pueden medirse las rotaciones mensuales, semanales o diarias, según cuales sean las características de la referencia analizada, pero el ratio de control por excelencia es el de las rotaciones anuales
Además de esta atención sobre el periodo temporal al que se refiere
el ratio de rotación, hay que tener un exquisito cuidado con las
unidades que se emplean en el numerador y denominador de la anterior
expresión. Ambas deben ser simultáneamente físicas o monetarias y con
las mismas unidades de medida. El tema es especialmente perverso en el
caso de las magnitudes económicas: No es raro medir las salidas a
precios de mercado y las existencias a valor de costo, lo que daría una
falsa rotación financiera de los stocks.
La inversa (matizada) del ratio de rotación es el ratio o indicador
denominado cobertura. La cobertura mide generalmente el numero de días
que permiten cubrir las existencias disponibles en cada momento (o las
existencias medidas de cierto periodo). La expresión clásica de este
indicador es la siguiente:
Cobertura = Existencias X 365
Salidas (anuales)
El resultado de la aplicación de este ratio será un numero de "días de stock" (por ejemplo: 23,7) que nos indica que las existencias disponibles en ese momento de una determinada referencia o familia de productos permiten cubrir la demanda durante los días indicados. Si en el numerador se colocan las existencias medidas de un cierto periodo (semana, mes, etc.). en lugar de las existencias diarias habrá que ajustar el factor 365 dividiéndolo por el numero de días de que conste dicho periodo. Por lo demás, habrá que prestar la debida atención a la problemática de las unidades en el mismo sentido que se expuso al hablar del ratio de rotación.
Finalmente otra medida que puede ser de interés para el gestor de los
inventarios es el grado de utilización o de ocupación de los recursos de
que dispone, generalmente de la capacidad de almacenamiento. Es un
indicador de carácter eminentemente físico que cabe definir de la
siguiente manera:
Utilización = Existencias
Capacidad
Para una referencia determinada si en el numerador de la anterior expresión se sitúan las existencias medias anuales y en el denominador la capacidad dedicada a dicha referencia, el grado de utilización optimo seria el 50%, ya que eso significa que no ha ingresado durante el año analizado un nuevo pedido en el almacén, hasta que se han agotado las existencias de las que disponíamos. Si el valor del índice, es superior a 0,50 ello nos indica que hemos mantenido algún otro tipo de inventarios en el almacén además de los estrictamente necesarios bajo el punto de vista logístico: por ejemplo, stocks de seguridad, stocks estratégicos, o stocks especulativos.
Si el análisis se extiende a múltiples referencias y no existen en
los almacenes capacidades dedicadas a un solo producto, sino que la
capacidad es compartida, el indicador es menos potente, ya que un grado
de utilización superior al 50% puede deberse a los efectos ajenos a la
pura logística antes descritos, o a una gestión cuidadosa del almacén,
en la que se aprovechan vacíos generados por salidas de una cierta
referencia para ubicar otras referencias que ene se momento están
entrando.
4.2 CLASIFICACION DE LOS MATERIALES
El Hecho de clasificar los materiales que forman parte de nuestros inventarios es una practica usual que tiene por objetivo limitar las actividades de planificación y control a un cierto numero de referencias, las más importantes. Cuando en un inventario existen millares de referencias es muy difícil que se puedan extender dichas actividades a todas ellas y es necesario asignar de forma optima la capacidad real de gestión.
La clasificación de los materiales se suele abordar sobre la base de los dos siguientes criterios:
Salidas ( en unidades monetarias )
Rotación
La clasificación por salidas es la mas extendida, y agrupa los artículos en la conocida clasificación "ABC", aveces denominada "XYZ" para no confundir las siglas anteriores con el concepto "Activities Based Costs", de uso generalizado en los últimos tiempos.
La clasificación "ABC" se basa en la conocida Ley de Pareto, y diferencia los artículos entre los importantes y escasos (categoría A) y los numerosos y triviales (categoría C), con un grupo intermedio que no participa que ninguna de ambas denominaciones ( categoría B). Es clásico considerar las siguientes agrupaciones de los artículos:
TIPO A: 20% de las referencias 80% del valor
TIPO B: 30% de las referencias 15% del valor
TIPO C: 50% de las referencias 05% del valor
Si manejamos muchas referencias, la clasificación que hagamos atendiendo al valor de las salidas, y al numero de los artículos de que se dispone no difiriera excesivamente de la tabla indicada. La gestión "fina" de los inventarios deberá ir avanzando desde la categoría A hacia las categorías B y C, en función de las posibilidades reales que tengamos.
La clasificación de acuerdo con el incide de rotación esta menos definida con carácter general que la anterior, dependiendo de las características de cada empresa. Agrupa los artículos en la serie de categorías de mayor a menor rotación, de acuerdo con las siguientes o parecidas denominaciones:
Artículos de alta rotación
Artículos de rotación normal
Artículos de baja rotación
Artículos obsoletos
Esta claro que los artículos obsoletos son los de índice de rotación extremadamente bajo, próximo a cero, pero el resto de la clasificación dependerá de las practicas habituales de cada empresa. Así mismo, esta clasificación, para que realmente sea útil, habrá que segmentarla en los tres tipos fundamentales de stock siguientes:
Materias primas y componentes
Material en curso
Productos terminados
Por otra parte, así como en la anterior clasificación ABC, por salidas estaba claro que dábamos preferencia a las referencias de la categoría A frénate a las B y C, en esta nueva clasificación, puede ser importante centrar la atención en los productos de los últimos escalones con preferencia a los primeros, para evitar el riesgo de econtrarnos en algún momento con grandes cantidades de productos obsoletos.
En todo caso, un "mix" adecuado de ambas clasificaciones nos
permitirían realizar a un buen control de nuestros inventarios
adaptándolo a las disponibilidades que tengamos en materia de recursos
humanos y herramientas de gestión.
4.3 RECUENTO DE STOCKS
El recuento de stocks, actividad fundamental dentro del control de los inventarios, consiste en arbitrar los medios para disponer periódicamente de datos viables de existencias.
Si el gestor de los inventarios cuenta con información en tiempo real y también fiable de los movimientos de las mercancías (entradas y salidas), es relativamente sencillo, contar con datos también en tiempo real de las existencias, ya que:
Existencias (t) = existencias (t-1) + entradas – salidas
Este recuento analítico o virtual de los stocks se basa en que el conocimiento de los movimientos en tiempo real de las mercancías es factible ya que en general se soportan en operaciones contables que generan albaranes o facturas de entradas y salidas fácilmente procesables. Sin embargo, en el caso de los materiales en curso y, en general, de los inventarios internos, no es tan fácil disponer de este tipo de información sobre los movimientos, por lo que el recuento analítico de los stocks presentar algunas.
Adema de esta ultima circunstancia, existen errores de contabilizacion, perdidas de materiales, desperfectos y otras circunstancias que desvirtúan el seguimiento analítico de las existencias y que obligan a efectuar recuentos físicos (no virtuales), de las mercancías para obtener datos utilizables directamente en la gestión o para actualizar periódicamente el valor:
Existencias (t-1)
Que se utilizan para el seguimiento analítico de las existencias en tiempo real.
El recuento físico de stocks que se utiliza habitualmente en la empresa, es el recuento cíclico, que consiste en contar los distintos productos existentes en almacenes de forma periódica (cada día, semana, mes, etc.). La asignación del periodo de recuento a cada producto depende de la importancia que tenga la misma para el gestor de los inventarios en función del lugar que ocupe en alguna de las clasificaciones de materiales expuestas en el anterior apartado 2.3.2. Los artículos clasificados como "A" pueden ser objeto de recuento diario o semanal, mientras que los artículos de la categoría "B" pueden recontarse quincenal o mensualmente, y los del tipo "C" cada bimestre, trimestre, semestre o incluso una sola vez al año.
Para no consumir excesivos recursos humanos en estas operaciones el recuento cíclico de los Stocks se debe materializar en una "lista de recuento" en la que las distintas referencias a recontar se vallan alternando para no tener que efectuar el recuento simultaneo de muchas de ellas. Supongamos, por ejemplo, que tenemos las siguientes referencias.
Tipo "A": Articulo 001 con recuento semanal
Tipo "B": Articulo 002 y 003 con recuento quincenal
Tipo "C": Articulo 004 a 007 con recuento mensual
En estas circunstancias, la " lista de recuento " debería ser como la que se indica en la siguiente tabla.
LISTA DE RECUENTO
|
Semana |
Artículos a recontar |
|
1 |
001-002-004 |
|
2 |
001-003-005 |
|
3 |
001-002-006 |
|
4 |
001-003-007 |
|
5 |
001-002-004 |
|
6 |
001-003-005 |
|
7 |
001-002-006 |
|
8 |
001-003-007 |
|
9 |
001-002-004 |
|
10 |
001-003-005 |
|
11 |
001-002-006 |
|
12 |
001-003-007 |
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