Principales Activos Circulante
Los activos Circulantes se pueden definir como el dinero efectivo y
otros activos o recursos, que se espera convertir en dinero, o consumir,
durante el ciclo económico del negocio. Y entre los más importantes
tenemos:
1. Efectivo a Caja:
Se considera efectivo todos aquellos activos que generalmente son
aceptados como medio de pago, son propiedad de la empresa y cuya
disponibilidad no esta sometida a ningún tipo de restricción. De acuerdo
con lo expuesto, será aceptado como efectivo lo siguiente:
a. Efectivo en Caja:
Monedas y billetes emitidos por el Banco Central. Monedas y billetes de
otras naciones (divisas).
Cheques emitidos por terceras personas que están pendientes de cobrar o
depositar.
Cheques de gerencia pendientes de cobrar o depositar.
Documentos de cobro inmediato o que pueden ser depositados en cuentas
corrientes bancarias tales como: giros bancarios, telegráficos o
postales, facturas de tarjetas de crédito por depositar, etc.
b. Efectivo en bancos:
Será considerado como efectivo en bancos los siguientes:
Cuentas bancarias de depósitos a la vista o corrientes en bancos
nacionales.
Cuentas en moneda extranjera depositada en bancos del exterior, siempre
que en esos países no existan disposiciones que restrinjan su
disponibilidad o controles de cambio que impidan su libre
convertibilidad.
De ser considerada esta partida como efectivo, deberá ser previamente
traducida a moneda nacional, al tipo de cambio que para ese momento
exista.
Cheques emitidos por la propia empresa contra la cuenta corriente de
algún banco pero que, para una determinada fecha, aún no han sido
entregados a sus beneficiarios.
Es obvio que, en este caso, a pesar de que el cheque haya sido emitido y
deducido del saldo del banco en los libros, podemos en cualquier
momento, disponer de ese dinero para otros fines, mientras se mantengan
en poder de la empresa los cheques que habían sido emitidos. En todo
caso, lo más que podría suceder sería la aparición de un sobregiro
bancario en libros de lo cual hablaremos más adelante.
Partidas que no forman parte del efectivo
Existen algunos rubros que, aunque en apariencia tienen características
de efectivo, no cumplen con el requisito básico de la disponibilidad
para la liberación de deudas u obligaciones por parte de la empresa.
En términos generales, no deberá ser tratado como efectivo lo siguiente:
No será Efectivo en Caja:
Los vales de caja: Con frecuencia nos encontraremos con que, al hacer un
arqueo o conteo de caja, existen vales, autorizados o no, que
representan o respaldan extracciones de dinero. El monto de ellos debe
segregarse y ser mostrados más bien como cuentas por cobrar.
Cheques Post-fechados: se trata de cheques cuyo origen puede ser muy
variado, los casos más corrientes provienen de los siguientes hechos:
1) Un empleado emite un cheque contra su propia cuenta corriente pero,
como para ese momento no tiene fondos, lo emite con fecha posterior,
pidiéndole al cajero que se lo cambie por efectivo. Por supuesto, tal
cheque permanece en la caja hasta tanto llegue la fecha que permita
cobrarlo o depositarlo en un banco.
2) Un cliente paga una deuda con un cheque post-fechado. Este es un caso
similar al anterior. El cajero deberá mantener en su poder el cheque,
hasta la fecha en que pueda ser cobrado o depositado.
En ambos casos, esas partidas deben segregarse del efectivo y, como se
dijo anteriormente, ser presentadas dentro del grupo de cuentas por
cobrar respectivas.
Cheques devueltos: En algunas oportunidades, cheques emitidos por
terceros y recibidos por la empresa como pago de acreencias, son
devueltos después de haber sido depositados en un banco.
Las razones por las que estas devoluciones se producen son muy variadas.
Con respecto a ello, se recomienda tomar las siguientes actitudes,
dependiendo de la causa por la que el cheque fue devuelto.
1) Cheques devueltos por falta de fondos: En este caso, el cheque
devuelto no debe ser considerado como efectivo, ya que la no
disponibilidad de fondos en el banco así lo exige.
2) Cheques devueltos por causas diferentes a la no disponibilidad de
fondos: En oportunidades, un cheque es devuelto por causas diferentes a
la de no disponer de fondos. Tales serían los devueltos por endoso
defectuoso, firmas defectuosas, disparidad de cantidades, etc. En estos
casos, los cheques devueltos podrían ser considerados como efectivo y
presentados como tal, siempre que la causa por la que el cheque fue
devuelto pueda ser subsanada en corto tiempo.
Estampillas Fiscales y de Correos: Es obvio que tales estampillas no son
aceptadas como un sello común de pagos. Por ello, deben ser separadas
del efectivo y ser presentadas en el balance general como "existencia de
estampillas" en la sección de gastos prepagados del activo circulante.
No será Efectivo en Bancos:
Depósitos bancarios a plazo fijo: Es obvio que cuando una empresa hace
cualquier depósito de dinero en una institución financiera a plazo fijo,
significa que no podrá disponer de esos recursos hasta tanto venza el
plazo convenido.
Por supuesto, si el plazo fijo es menos de un año, el monto de esos
depósitos deberá mostrarse en el activo circulante, pero en un rubro
diferente a efectivo. En caso de que el plazo sea mayor de un año, será
presentado fuera del activo circulante, en el grupo de inversiones
permanentes o a largo plazo.
Depósitos bancarios congelados: Se trata de los casos en que una empresa
mantienen depósitos de dinero en instituciones financieras que se hayan
declarado en suspensión de operaciones, o9 hayan sido intervenidas por
las autoridades competentes. Casos representativos de este tipo de
depósitos son aquellos que cualquier empresa mantenga, por ejemplo, en
el Banco de Fomento Comercial, los cuales fueron intervenidos y, hasta
la fecha de publicación de este texto, permanecían en ese estado.
Depósitos bancarios para fondos especiales: En oportunidades, la
empresas crean fondos especiales a través de depósitos en bancos, con el
objetivo de hacer frente a cualquier obligación futura tal como
adquisición de activos fijos, amortización o reembolso de bonos u
obligaciones, pago de pensiones y jubilaciones o para cubrir los costos
de un juicio que está pendiente de sentencia, en caso de que se pierda.
Estos depósitos especiales deberán ser presentados en el grupo de otros
activos del balance general, a menos que esos fondos vayan a ser
utilizados antes de un año en los fines previstos. En este caso, serán
mostrados dentro del activo circulante, pero siempre segregados del
efectivo.
Depósitos en bancos extranjeros restringidos: Cuando se tiene depósitos
en bancos de otros países y por diferentes razones está restringida la
disponibilidad de esos fondos, deberá también segregarse del efectivo el
monto que corresponda, y ser presentado más bien como otros activos.
Caja:
Es la cuenta a través de la cual se controla el efectivo disponible que
se encuentra en poder de la empresa, dentro de las instalaciones de la
misma.
Cualquier movimiento de efectivo que sea recibido por la empresa debe
ser registrado en esta cuenta.
Dada la naturaleza del bien que controla, la cuenta caja debe ser
presentada en el balance general encabezado el grupo de activo
circulante.
Ascendiendo al objetivo que se persigue con los fondos que se movilizan,
la cuenta caja puede ser: Caja chica y Caja principal.
Caja Chica: Como veremos más adelante, una medida sana de control
interno consiste en que todo pago se haga por medio de cheques y nunca
con el efectivo que se encuentre en caja.
Sin embargo, se producen en toda empresa una serie de erogaciones
repetitivas y de tan poco monto cada una de ellas, que haría poco
práctico y en algunos casos imposible, pagarlas con cheque. Nos estamos
refiriendo a desembolsos por concepto, por ejemplo, de compra de
periódicos, café, taxis, gasolina para los vehículos, etc.
En todo caso, los directivos de la empresa, después de estimar las
erogaciones que se harán por medio de esta caja durante un periódico
determinado, establecerán el monto del fondo fijo con el que operará
dicha caja, así como la cantidad máxima que se podrá erogar en cada
caso.
Valores Negociables: Son activos intitulados, compromisos por escrito de
pago de un importe definidos en una fecha futura especificada
pertenecientes a una persona u organización y que pueden ser vendidos o
transferidos a otra sin ningún tipo de restricción, según la
conveniencia que esta transacción tenga para la organización.
Tipos de valores Negociables:
Pagarés: Son papeles de obligación por una cantidad que ha de pagarse a
tiempo determinado. El que es transferible por endoso, sin nuevo
consentimiento del deudor. Los balances generales de numerosas empresas
con frecuencia incluyen un activo intitulado documentos por cobrar
(pagarés), que son compromisos por escrito de pago de un importe
definido en una fecha futura especifica. Estos documentos se emplean
para conceder créditos a los clientes y alargar el período de pago de
las cuentas por cobrar pendientes. Dichos documentos son frecuentes en
algunas industrias y poco usuales en otras.
Cheques: Son documentos expedidos en forma de mandato mediante los
cuales una persona puede retirar, a la orden propia o de un tercero,
fondos que tiene en poder de otra. La persona que tiene cantidades de
dinero disponible en un instituto de crédito, o en poder de un
comerciante, tiene derecho a disponer de ellas a favor de sí mismo, o de
un tercero, o por medio de cheques.
Cartas de Crédito: Son documentos que tienen por objeto realizar un
contrato de cambio condicional celebrado entre el dador u el tomador,
cuya perfección pende de que éste haga uso del crédito que aquél le
abre.
En la carta de crédito se designará el tiempo dentro del cual el tomador
debe hacer uso de ella. También deberá contener la cantidad por la cual
se abre el crédito, y si no se expresare será considerada como de simple
introducción. El tomador de una carta de crédito deberá poner en la
misma el modelo de su firma.
Cuentas por Cobrar:
Son derechos legítimamente adquiridos por la empresa que, llegado el
momento de ejecutar o ejercer ese derecho, recibirá a cambio efectivo o
cualquier otra clase de bienes y servicios.
Clasificación de las Cuentas por Cobrar:
Atendiendo a su origen, las cuentas por cobrar pueden ser clasificadas
en: Provenientes de ventas de bienes o servicios y
No provenientes de venta de bienes o servicios.
Cuentas por Cobrar Provenientes de Ventas de Bienes o Servicios: Este
grupo de cuentas por cobrar está formado por aquellas cuyo origen es la
venta a crédito de bienes o servicios y que, generalmente están
respaldadas por la aceptación de una "factura" por parte del cliente.
Las cuentas por cobrar provenientes de ventas a crédito son comúnmente
conocidas como "cuentas por cobrar comerciales" o "cuentas por cobrar a
clientes" y deben ser presentadas en el balance general en el grupo de
activo circulante o corriente, excepto aquellas cuyo vencimiento sea
mayor que el ciclo normal de operaciones de la empresa, el cual, en la
mayoría de los casos, es de doce meses. En aquellas empresas donde el
ciclo normal de operaciones sea superior a un año, pueden incluirse
dentro del activo circulante, aun cuando su vencimiento sea mayor de
doce meses, siempre y cuando no sobrepase ese ciclo normal de
operaciones, en cuyo caso deberán ser clasificadas fuera del activo
circulante, en el grupo de activos a largo plazo.
Cuando el ciclo de operaciones de una empresa sea superior a un año, y
que, como se comentó anteriormente, este hecho permita presentar dentro
del activo circulante cuentas por cobrar con vencimiento mayor de doce
meses, es necesario que éstas aparezcan separadas de las que vencerán
antes de un año. Si se hace caso omiso de esta norma y se separan ambos
grupos en una sola cuenta, este hecho debe ser revelado mediante notas
al balance.
Cuentas por Cobrar No Provenientes de Ventas a Crédito: Como el título
indica, se refiere a derechos por cobrar que la empresa posee originados
por transacciones diferentes a ventas de bienes y servicios a crédito.
Este tipo de cuentas por cobrar deberán aparecer clasificadas en el
balance general en el grupo de activo circulante, siempre que se espere
que van a ser cobradas dentro del ciclo normal de operaciones de la
empresa, el cual, como se ha comentado, generalmente es de doce meses.
De acuerdo con la naturaleza de la transacción que las origina, las
cuentas por cobrar no provenientes de ventas de bienes o servicios,
pueden ser clasificadas a su vez en dos grupos: Cuentas por cobrar que
representen derechos por cobrar en efectivos y Cuentas por cobrar que
representan derechos por cobrar en bienes diferentes a efectivo.
Cuentas por Cobrar No Provenientes de Ventas que se Cobraran en
Efectivo: Estas cuentas por cobrar se refieren a derechos que serán
cobrados en efectivo. El origen de estas cuentas por cobrar es muy
variado. Entre ellas, podríamos citar las siguientes:
Cuentas por cobrar a trabajadores: El origen de estas cuentas por cobrar
podría ser el de préstamos otorgados por la empresa o por ventas hechas
a los trabajadores para su propio consumo.
Intereses por cobrar: Se refiere a derechos por cobrar surgidos como
consecuencia de haber prestado dinero a terceros.
Alquileres por cobrar: Estas cuentas por cobrar aparecen cuando la
empresa arrienda un inmueble o parte de él y el canon de arrendamiento
se recibe por lapsos vencidos. Cuando va a ser elaborado un balance
general y se observa que, para esa fecha, la empresa tiene ya devengado
algún monto por ese concepto, deberá ser registrado como alquileres por
cobrar y presentada la cuenta en el balance dentro del activo
circulante. Sin embargo, cuando el objetivo natural de la empresa sea el
alquilar inmuebles, los montos que recibe por ese concepto constituyen
sus ingresos normales provenientes de la venta de un servicio. En este
caso, se registrarán en cuentas por cobrar comerciales los alquileres ya
devengados pero no cobrados.
Reclamaciones por cobrar a compañías de seguros: Serán registrados en
esta cuenta aquellos derechos por cobrar provenientes de reclamos de
cualquier tipo que se hagan a las compañías de seguros.
Reclamaciones por cobrar a proveedores: Con alguna frecuencia se
presenta el caso en que la empresa compra una mercancía de contado y,
posteriormente, tal mercancía es devuelta al proveedor por cualquier
razón. Si se ha convencido en que el proveedor devolverá el valor
correspondiente en efectivo y no mediante una nueva mercancías en forma
inmediata, el derecho a cobrar debe ser registrado en la cuenta
"reclamaciones por cobrar a proveedores".
Reclamaciones judiciales por cobrar: Cualquier reclamación se esté
litigando y que se tenga un alto grado de seguridad de que la sentencia
será favorable, debe ser registrada en esta cuenta y presentada como
activo circulante si se espera que se cobrará en un lapso de doce
meses.
Depósitos en garantía de cumplimiento de contratos: Cuando la empresa es
contratada para realizar cualquier obra o prestar un determinado
servicio, y el contratante exige que se haga un depósito garantizado que
el objetivo de tal contrato será cumplido, el monto del activo
circulante, siempre que esté contemplado que la obra será terminada o
que el servicio será prestado dentro de los próximos doce meses.
Regalías por cobrar: Se entiende por regalía (Royalty en inglés) la
compensación por la utilización o empleo de bienes, por lo general
calculado en base a toda o a una parte de los ingresos provenientes del
usufructo o explotación de tales bienes. Por ejemplo, el cobro periódico
por parte del propietario de terrenos por concepto de la explotación de
minerales (petróleo, carbón, etc.) y el cobro que realiza el autor de un
libro por su venta o el que hace un fabricante por el uso de sus equipos
cuando produce bienes o servicios para terceras personas. Cualquier tipo
de regalía que la empresa haya devengado pero que aún no ha cobrado,
deberá ser registrada en esta cuenta.
Cuentas por cobrar a los accionistas: Se registra en esta cuenta
cualquier deuda que los accionistas hayan contraído con la empresa por
conceptos diferentes a lo que todavía deban del capital que
suscribieron. Dividendos pasivos por cobrar: Aunque esta cuenta será
comentada detenidamente cuando se estudie el tema de "Sociedades
anónimas" en el módulo de contabilidad superior, es conveniente que
desde ahora se conozca su origen y cómo debe ser presentada en el
balance general. Cuando una sociedad anónima es constituida, los socios
o accionistas "suscriben el capital". Es decir, se comprometen a aportar
una cantidad determinada de recursos, la ley permite que tales recursos
sean pagados o entregados a la empresa por partes, con tal de que la
primera entrega no sea inferior al 20% del compromiso total. La parte
del capital que los accionistas les quedan debiendo a la empresa, deberá
ir siendo pagada a medida que ellos vayan decidiéndolo. Cuando los
accionistas deciden pagar a la empresa una parte adicional del capital
que le deben, se dice que la empresa ha decretado el cobro de un
dividendo pasivo y esta cuenta deberá ser clasificada dentro del activo
circulante, si el plazo para cobrarlo no es superior a doce meses. De lo
contrario, deberá ser presentada en activos a largo plazo.
Dividendos por cobrar sobre inversiones: Cuando la empresa tiene
inversiones en acciones en otras compañías, con frecuencia éstas deciden
distribuir parte de las utilidades obtenidas entre sus accionistas.
Cuando ello ha sucedido, a la empresa inversora le surge el derecho a
cobrar la parte de esas utilidades que le corresponda, lo cual deberá
ser registrado en la cuenta "dividendos por cobrar".
Cuentas por cobrar a compañías subsidiarias: Se dice que una compañía es
subsidiaría de otra, cuando esta es propietaria de más de 50% del
capital de aquella. A la compañía "dominante" se le denomina "compañía
matriz". La compañía matriz debe registrar en esta cuenta cualquier
préstamo, anticipo, etc., que conceda a la subsidiaria. Por supuesto,
los derechos por cobrar provenientes de ventas de bienes o servicios a
la subsidiaria, deben ser registrados dentro de "cuentas por cobrar
comerciales", pero separadas de las cuentas por cobrar a otros clientes.
Estas cuentas serán presentadas en el activo circulante, si se espera
que sean cobradas en un lapso no mayor de un año.
Cuentas por cobrar no provenientes de ventas que serán cobradas en
bienes diferentes de efectivos: Pertenecen a este grupo aquellos
derechos por cobrar que al ejecutar su cobro, éste se producirá por
medio de cualquier bien o servicio diferente a efectivo. Entre ellos, se
puede mencionar:
Reclamaciones a proveedores: Se refiere a los casos en que, después de
haber realizado una compra de mercancía y haberla pagado, tal mercancía
resultó defectuosa o llegó con algún faltante, y el proveedor atenderá
el reclamo mediante la reposición de la mercancía que faltó o que llegó
con defectos.
Anticipos a proveedores: En algunas oportunidades, una empresa se ve en
la necesidad de hacer un anticipo a cuenta para garantizar el
abastecimiento de mercancía o de la prestación del servicio. A esta
empresa le surge, por lo tanto, un derecho que será cobrado en el
momento en que sea recibida la mercancía o el servicio que ha comprado.
Derechos a cobrar por envases: Existen empresas tales como las
embotelladoras de refrescos que, el producto que venden a sus clientes,
es sólo el contenido de las botellas. Los envases, las botellas en este
caso, se le facturan al cliente en forma separada y, el valor de ellas,
será cobrado mediante su devolución por parte del cliente. Es por está
razón que los derechos por cobrar por envases no se presentan dentro de
las cuentas por cobrar comerciales, sino en una cuenta separada ya que,
comúnmente, no se cobrará en efectivo.
Anticipos a contratistas: Cuando una empresa requiere hacer, por
ejemplo, una obra de construcción, generalmente se da un anticipo a
cuenta. Este adelanto constituye un derecho por cobrar, el cual será
cobrado en el momento en que la obra sea recibida ya terminada.
Se ha querido comentar en esta introducción acerca de las cuentas por
cobrar más comunes, diferentes a las cuentas por cobrar comerciales. De
ellas nos volveremos a ocupar a medida que lleguemos a los temas
relacionadas con las transacciones que las originan. Por ahora, seguimos
tratando sólo las cuentas por cobrar comerciales.
LA ADMINISTRACIÓN DEL EFECTIVO
La administración del efectivo es de principal importancia en cualquier
negocio, porque es el medio para obtener mercancías y servicios. Se
requiere una cuidadosa contabilización de las operaciones con efectivo
debido a que este rubro puede ser rápidamente invertido. La
administración del efectivo generalmente se centra alrededor de dos
áreas: el presupuesto de efectivo y el control interno de contabilidad.
El control de contabilidad es necesario para dar una base a la función
de planeación y además con el fin de asegurarse que el efectivo se
utiliza para propósitos propios de la empresa y no desperdiciados, mal
invertidos o hurtados.
La administración es responsable del control interno es decir de la y
protección de todos los activos de la empresa.
El efectivo es el activo más líquido de un negocio. Se necesita un
sistema de control interno adecuado para prevenir robos y evitar que los
empleados utilicen el dinero de la compañía para uso personal.
Los propósitos de los mecanismos de control interno en las empresas son
los siguientes:
- Salvaguardar los recursos contra desperdicio, fraudes e
insuficiencias.
- Promover la contabilización adecuada de los datos.
- Alentar y medir el cumplimiento de las políticas de la empresa.
- Juzgar la eficiencia de las operaciones en todas las divisiones de la
empresa.
El control interno no se diseña para detectar errores, sino para reducir
la oportunidad que ocurran errores o fraudes. Algunas medidas del
control interno del efectivo son tomar todas las precauciones necesarias
para prevenir los fraudes y establecer un método adecuado para presentar
el efectivo en los registros de contabilidad. Un buen sistema de
contabilidad separa el manejo del efectivo de la función de registrarlo,
hacer pagos o depositarlo en el banco. Todas las recepciones de efectivo
deben ser registradas y depositadas en forma diaria y todos los pagos de
efectivo se deben realizar mediante cheques.
La administración del efectivo es una de las áreas mas importantes de la
administración del capital de trabajo. Ya que son los activos mas
liquido de la empresa, pueden constituir a la larga la capacidad de
pagar las cuentas en el momento de su vencimiento. En forma colateral,
estos activos líquidos pueden funcionar también como una reserva de
fondos para cubrir los desembolsos inesperados, reduciendo así el
riesgos de una "crisis de solvencia". Dado que los otros activos
circulantes (cuentas por cobrar e inventarios) se convertirán finalmente
en efectivo mediante la cobranza y las ventas, el dinero efectivo es el
común denominador al que pueden reducirse todos los activos líquidos.
La administración eficiente del efectivo es de gran importancia para el
éxito de cualquier compañía. Se debe tener cuidado de garantizar que se
disponga de efectivo suficiente para pagar el pasivo circulante y al
mismo tiempo evitar que haya saldos excesivos en las cuentas de cheques.
El efectivo se define a menudo como "un activo que no genera
utilidades". Es necesario para pagar la mano de obra y la materia prima,
para comprar activos fijos, para pagar los impuestos, los dividendos,
etc.
Las empresas mantienen efectivo por las siguientes razones
fundamentales:
Transacciones.
Compensación a los bancos por el suministro de préstamos y servicios.
Precaución
Especulación
Aspectos necesarios para administrar eficientemente un sistema de
cuentas por cobrar:
Las cuentas por cobrar de una empresa representan la extensión de un
crédito a sus clientes en cuenta abierta. Con el fin de mantener a sus
clientes habituales y atraer nuevos, la mayoría de las empresas
manufactureras consideran necesario ofrecer crédito.
Hoy en día las empresas prefieren vender al contado en lugar de vender a
crédito, pero las presiones de la competencia obligan a la mayoría de
las empresas a ofrecer crédito. De tal forma, los bienes son embarcados,
los inventarios se reducen y se crea una "cuenta por cobrar".
Finalmente, el cliente pagará la cuenta y en dicho momento la empresa
recibirá efectivo y el saldo de sus cuentas por cobrar disminuirá.
El mantenimiento de las cuentas por cobrar tiene costos tanto directos
como indirectos, pero también tiene un beneficio importante, la
concesión del crédito incrementará las ventas. La administración de las
cuentas por cobrar empieza con la decisión de si se debe o no conceder
crédito.
Políticas de Crédito:
Es el conjunto de medidas que, originadas por los principios que rigen
los créditos en una empresa, que determinan lo que se ha de aplicar ante
un caso concreto para obtener resultados favorables para la misma. Como
por ejemplo: período de crédito de una empresa, las normas de crédito,
los procedimientos de cobranza y los documentos ofrecidos.
Condiciones de Crédito:
Son convenios en los que la empresa y el cliente se ponen de acuerdo y
se comprometen en cumplir y llevar a cabo la forma y tiempo de pago de
una determinada operación.
La ampliación de las ventas a crédito ha sido un factor significativo
con relación al crecimiento económico en diversos países. Las empresas
conceden créditos a fin de incrementar las ventas.
Procedimiento de Cobranza:
Es el método que utiliza la empresa para realizar sus cobranzas, las
cuales se pueden llevar a cabo de la siguiente manera:
Cobranza directa; esta se lleva por la caja de la empresa por este
medio, los clientes le cancelan directamente a la empresa y,
Cobranzas por medio de cobradores, dichos cobradores son los bancos los
cuales por llevar a cabo la cobranza se quedan con un porcentaje del
cobro.
Costo y Utilidades:
Como ya se ha descrito en el proceso anterior de cobranza puede ser muy
costoso en términos de gastos, ya sean inmediatos (al realizar el
proceso de cobranza) o que simplemente la cuenta no pueda ser cobrada y
se pierdan todos los esfuerzos en tratar de hacer efectivo el cobro; en
fin en el proceso de cobranza los costos sólo terminan cuando la deuda
se hace efectiva.
Hasta el momento, sólo hemos hablado de los costos resultantes de la
concesión del crédito. Sin embargo, es posible venden a crédito y es
posible fijar un cargo por el hecho de mantener las cuentas por cobrar
que están pendientes de pago, entonces las ventas a crédito pueden ser
en realidad más rentables que las ventas de contado. Esto especialmente
cierto en el caso de los productos de consumo de naturaleza durable
(automóviles, ropa, aparatos eléctricos, etc., pero también es cierto en
el caso de ciertos tipos de equipo industrial). De lo cual podemos decir
que algunas compañías que pierden dinero sobre sus ventas de contado,
pueden obtener una recuperación en exceso de dichas a causa de los
cargos derivados por mantener sus derivados por mantener sus ventas a
créditos. Los cargos por el mantenimiento de las ventas a crédito
pendientes de pago son de aproximadamente el 18% sobre la base de una
tasa de interés nominal.
Administración del Inventario:
Es la eficiencia en el manejo adecuado del registro, de la rotación y
evaluación del inventario de acuerdo a como se clasifique y que tipo de
inventario tenga la empresa, ya que a través de todo esto determinaremos
los resultados (utilidades o pérdidas) de una manera razonable, pudiendo
establecer la situación financiera de la empresa y las medidas
necesarias para mejorar o mantener dicha situación.
Es decir, la administración del inventario se refiere a la determinación
de la cantidad de inventario que se debería mantener, la fecha en que se
deberán colocar las órdenes y la cantidad de unidades que se deberá
ordenar cada vez. Los inventarios son esenciales para las ventas, y las
ventas son necesarias para las utilidades.
TÉCNICAS DE ADMINISTRACIÓN DE INVENTARIO
Los métodos más comúnmente empleados en el manejo de inventario son:
1.- El sistema ABC.
2.- El modelo básico de cantidad económico de pedido (CEP).
3.- El punto de reordenación.
1.- El sistema ABC: Una empresa que emplea el llamado sistema ABC divide
su inventario en tres grupos: A,B,C. En los productos A se ha
concentrado la máxima inversión. El grupo B está formado por los
artículos que siguen a los A en cuanto a la magnitud de la inversión. Al
grupo C lo compone en su mayoría, una gran cantidad de productos que
sólo requieren de una pequeña inversión. La división de su inventario en
productos A, B y C permite a una empresa determinar el nivel y tipos de
procedimientos de control de inventario necesarios. El control de los
productos A debe ser el más cuidadoso dada la magnitud de la inversión
comprendida, en tanto que los productos B y C estarían sujetos a
procedimientos de control menos estrictos.
2.- Modelo básico de cantidad económica de pedido (CEP): Uno de los
instrumentos más elaborados para determinar la cantidad de pedido óptimo
de una artículo de inventario es el modelo básico de cantidad económica
de pedido (CEP). Este modelo puede utilizarse para controlar los
artículos A de las empresas, pues toma en consideración diversos costos
operacionales y financieros, y determina la cantidad de pedido que
minimiza los costos de inventario total. El estudio de este modelo
abarcará: 1) los costos básicos, 2) un método gráfico, y 3) un método
analítico.
Universidad Fermín Toro
Escuela de administración
Cátedra de administración Financiera
Integrantes:
Luis A. Cordero L. C.I.: 10.167.470
Luis A. González A. C.I.: 11.786.437
Rafael Espinoza C.I.: 13.612.643
Isabel Terán C.I.: 15.583.169
Liliana Ardila C.I.: 14.932.243
Cabudare, 06 de Diciembre del 2000
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