INTRODUCCION
Hablar de tratados y en especial de tratados de libre comercio involucra
muchos aspectos, desde factores estrictamente económicos y financieros
hasta factores geográficos, demográficos y culturales. De ahí que, a
partir de esta idea, tratare de plasmar en este trabajo, todos los
factores que involucra un tratado de libre comercio.
Este trabajo se compone de tres partes:
Parte I Tratados, Generalidades y Conceptos Básicos
Primero hablare de generalidades como ser: ¿Que es un tratado?, ¿Cuáles
son sus principales componentes y características?, ¿Qué tipos de
tratados existen?, ¿Qué problemas resuelven o que ventajas conceden?, en
fin preguntas básicas sobre lo que son los tratados.
En mi forma personal de ver las cosas pienso que debemos de conocer las
bases y las generalidades del tema; así tratando de ser lo mas breve
posible, haré un repaso corto de los que son los tratados.
Parte II Tratados Comerciales, Un camino hacia el desarrollo?
Profundizando dentro del tema asignado (Tratados de Libre Comercio)
continuare con los que son los tratados comerciales, los diversos tipos
de tratados comerciales que existen en la actualidad y en que consisten
cada uno de ellos; tomando como referencia la situación actual veremos
que estos tratados comerciales han causado una verdadera revolución
económica en el siglo XX, al punto de crear lo que ahora llamamos
globalización.
Parte III Tratados de Libre Comercio, de la teoría a la practica
Una ves adentrado dentro de lo que son los tratados comerciales expondré
lo que es un Tratado de Libre Comercio de una forma profunda y
especifica y que mejor manera que tomando de ejemplo uno de los tratados
mas importantes de los últimos 10 años..., El Tratado de Libre Comercio
de América del Norte, (NAFTA. Por sus siglas en ingles) o mejor conocido
como el TLC.
Espero que este trabajo cumpla los requerimientos educativos exigidos y
colabore con el enriquecimiento cognoscitivo de mis compañeros y de todo
aquel lector que desee o necesite información sobre lo que son los
tratados de libre comercio.
Hector Alejandro Sanchez Rodriguez
Carrera de Administración de Empresas
Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH)
Parte I Tratados, Generalidades y Conceptos Básicos
Tratado
En Derecho internacional, acuerdo escrito concluido por dos naciones
soberanas o por una nación y una organización internacional (por
ejemplo, la Unión Europea). La facultad de concertar tratados es un
atributo esencial de la soberanía. El principio de que los tratados
concluidos de forma correcta son obligatorios para los signatarios, que
deben adherirse a los mismos de buena fe, es una regla cardinal del
Derecho internacional.
Validez
Para que un tratado internacional sea válido, ambas partes deben poseer
la capacidad necesaria para concertar tratados. Los plenipotenciarios
que los negocien han de estar autorizados de la forma conveniente, y
actuar con completa libertad. Un tratado no es válido si ha existido
amenaza o fuerza que violen los principios del Derecho internacional
consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.
Los tratados de paz celebrados después del cese de las hostilidades eran
considerados por lo general como nulos debido a la existencia de la
contienda bélica. Sin embargo, en 1932 los Estados Unidos establecieron
una política que reconocía la validez de los tratados celebrados por
medios contrarios al Pacto Briand-Kellogg, conocido asimismo como
Tratado de París. Este principio, conocido como doctrina Stimson, se
adoptó por la Sociedad de Naciones, y con posterioridad fue llevado,
junto con otros principios análogos, a la Convención de Viena de 1969.
Contenido
Las finalidades que persiguen los Estados cuando conciertan tratados son
ilimitadas en la práctica. Incluyen la adquisición de territorio
extranjero, la cesión de territorio propio, la delimitación y
rectificación de fronteras, la promesa de ayuda recíproca, la garantía
de inversiones exteriores, la extradición de personas acusadas por algún
delito o condenadas por ello y otros numerosos supuestos. Los tratados
pueden ser bilaterales, pero también multilaterales, como sucede con las
convenciones de Derecho del mar, la de los derechos humanos o las que
regulan los privilegios e inmunidades diplomáticas. Los tratados
multilaterales constituyen la base para la formación de organizaciones
internacionales y la determinación de sus funciones y potestades.
Tipos de Tratados
Los tratados tienen contenido político o comercial. Los políticos
pueden, por ejemplo, referirse a la mutua defensa en caso de ataques
exteriores (que no serán válidos, por supuesto, si violan la Carta de
las Naciones Unidas), a la garantía y respeto de un determinado estatus
(así, se acuerda que una de las partes será considerada neutral en una
guerra concreta). También pueden referirse a la preservación de las
fronteras existentes. Los tratados comerciales regulan cuestiones
económicas, como la reducción de aranceles para los productos importados
que procedan de la otra parte del acuerdo.
Más recientemente, estos tratados contienen la llamada “cláusula de
nación más favorecida”, con lo que cada signatario deberá dispensar al
otro el mismo tratamiento que se haya dado ya o se dé en el futuro a una
tercera nación. El tratado multilateral más importante de este tipo es
el GATT (Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio), que asegura igual
tratamiento a los nacionales de cualquiera de los países signatarios.
Otro tipo de tratados establece el sometimiento de las disputas entre
las partes al arbitraje de tribunales especiales o de instituciones como
el Tribunal Permanente de Arbitraje o el Tribunal Internacional de
Justicia.
Conclusión y Ratificación
El Derecho internacional no prescribe una forma fija preestablecida para
la conclusión de los tratados, ni un procedimiento específico para ello.
Un acuerdo firmado por funcionarios autorizados puede ser concluido por
medio del intercambio de notas diplomáticas, o por la firma de una o más
copias del texto que supongan el consentimiento de los respectivos
gobiernos. Muchos tratados requieren ratificación por cada una de las
partes, de modo que, una vez se ha alcanzado el acuerdo sobre el texto
definitivo y firmado el documento, se ha de proponer la ratificación por
parte del Parlamento o de la autoridad que en las normas
constitucionales de cada una de las partes tenga reservada esta facultad
de ratificación.
Termino de Vigencia
Los tratados pierden su vigencia por diversas causas. Puede el propio
tratado establecer un plazo de duración determinado, o autorizar a una
de las partes a darlo por extinguido con comunicación a la otra parte o
consignar una fecha concreta para su terminación. También puede ocurrir
que una de las partes incumpla sus obligaciones (desistimiento
unilateral), que por regla general entraña medidas de sanción. Una forma
peculiar de extinción puede ser la propia de la cláusula “rebus sic
stantibus”, que significa que el tratado se celebró teniendo en cuenta
las circunstancias concretas del momento, y que tales circunstancias ya
no se dan, por haberse producido un cambio sustancial en las mismas (por
ejemplo, el tratado tenía en cuenta las condiciones de la economía
internacional, pero una crisis mundial hace que ya no tenga sentido
seguir aplicando ese criterio).
La convención de Viena
Las reglas del Derecho internacional sobre celebración, validez,
efectos, interpretación, modificación, suspensión y término de vigencia
de los tratados internacionales fueron codificadas en la Convención de
Viena de 1969, en una conferencia que tuvo lugar por resolución de la
Asamblea General de Naciones Unidas. Participaron representantes de
ciento diez naciones, entre las que se encontraban la mayor parte de los
miembros de las Naciones Unidas, así como alguna nación que no era
miembro en aquel momento, como Suiza. La Comisión de Derecho
Internacional preparó el acuerdo, y la Convención entró en vigor en
enero de 1980, con la ratificación de 35 naciones.
Parte II Tratados Comerciales, Un camino hacia el desarrollo?
Tratado Comercial
Es un acuerdo entre distintos países para concederse determinados
beneficios de forma mutua. se pueden distinguir tres tipos de tratados
comerciales: zona de libre comercio, unión aduanera y unión económica.
Entre los tipos de tratados comerciales mas grandes tenemos:
Zona de Libre comercio
En una zona de libre comercio los países firmantes del tratado se
comprometen a anular entre sí los aranceles en frontera, es decir, entre
los países firmantes del tratado los precios de todos los productos
comerciados entre ellos serán los mismos para todos los integrantes de
la zona, de forma que un país no puede aumentar (mediante aranceles a la
importación) el precio de los bienes producidos en otro país que forma
parte de la zona de libre comercio. como ejemplo de este tipo de
acuerdos comerciales internacionales pueden citarse la asociación
europea de libre comercio (EFTA) y el tratado de libre comercio
norteamericano (TLC).
Unión Aduanera
Una unión aduanera es una ampliación de los beneficios derivados de una
zona de libre comercio. en una unión aduanera, además de eliminarse los
aranceles internos para los países miembros de la unión, se crea un
arancel externo común (aec) para todos los países, es decir, cualquier
país de la unión que importe bienes producidos por otro país no
perteneciente a la unión aplicará a estos bienes el mismo arancel. las
uniones aduaneras suelen también permitir la libre circulación de
personas y capitales por todos los territorios de los países miembros,
lo que permite la libre adquisición de bienes de consumo y empresas de
los ciudadanos de un país en el resto de los países pertenecientes al
acuerdo comercial. el ejemplo más destacado de unión aduanera fue la
comunidad económica europea, germen de la unión europea (UE).
Unión Económica
Representa el grado sumo de integración comercial entre distintos
países. además de los beneficios derivados de la unión aduanera, se
produce una integración económica plena al eliminarse las distintas
monedas de los países integrantes de la unión, creándose un único banco
central para todos ellos. la UE constituye una unión económica plena
desde 1999, al finalizar el proceso de convergencia entre los países
miembros y crearse una moneda única, el euro.
Firma en Maastricht del Tratado de la Unión Europea
Febrero 07, 1992
Tras haber sido aprobado en Maastricht (Países Bajos) los días 9 y 10 de
diciembre de 1991 por el Consejo Europeo, el Tratado de la Unión Europea
fue firmado definitivamente el 7 de febrero de 1992 en dicha ciudad.
Después de ser ratificado, el día 1 de noviembre de 1993 entró en vigor
y la Comunidad Europea se transformó en la Unión Europea. Este hecho
supuso un gran salto adelante en el proceso de integración europea, al
contemplar el establecimiento de políticas exteriores y monetarias
comunes en los países miembros.
Cláusula de la nación mas Favorecida
En casi todos los acuerdos comerciales entre países se suele crear la
denominada cláusula de nación más favorecida, según la cual los
beneficios concedidos a un país asociado al acuerdo comercial deben
extenderse a todos los demás países firmantes del mismo. gracias a esta
cláusula todos los derechos y privilegios concedidos a un país son
aplicables al resto de los países miembros de la unión; además,
cualquier acuerdo futuro también tendrá efecto en el resto de los países
firmantes del acuerdo comercial. este tipo de cláusula puede ser
incondicional (es decir, que se puede aplicar a todos los aspectos no
contemplados por el acuerdo comercial, así como a todos los
contemplados) o condicionada, es decir, que su aplicación queda limitada
a ciertos aspectos comerciales. el hecho de que la cláusula de nación
más favorecida pueda estar condicionada se debe a la creencia de que las
concesiones realizadas a un país a cambio de ciertos beneficios no
tienen por qué ampliarse a otros países que no ofrecen la misma
contrapartida.
Historia de los Tratados Comerciales
Se puede trazar la historia de los acuerdos comerciales remontándose
hasta la antigüedad. con la reaparición del comercio durante la edad
media, los acuerdos comerciales iniciaron su moderna evolución. los
primeros acuerdos solían ser bilaterales y su principal objetivo
consistía en establecer los derechos legales de las partes firmantes del
acuerdo, creándose la idea de trato nacional. la cuestión relativa a la
supresión de aranceles al comercio quedaba relegada a un segundo plano.
La evolución de los tratados Comerciales se da con las siguientes
etapas:
Trato Nacional
La consecución de un trato nacional en el territorio de otra nación,
logrado mediante la firma de un acuerdo comercial, se reforzó durante el
siglo xiii. venecia (en aquella época una de las ciudades estado más
importante de la actual italia, que comerciaba sobre todo con el oriente
próximo), logró, mediante un acuerdo con el sultán de la ciudad de alepo,
que sus comerciantes tuvieran derecho a gestionar su barrio en dicha
ciudad, y disfrutaran de una jurisdicción propia tanto en causas civiles
como penales. a mediados del siglo xix, los acuerdos que legitimaban la
existencia de este trato nacional estaban tan desarrollados que
permitían plena jurisdicción sobre los derechos y propiedades de los
comerciantes extranjeros. los mercaderes podían viajar de modo libre,
sin necesidad de pasaportes o visados, momento a partir del cual se
empieza a prestar una atención predominante a la eliminación de barreras
al comercio.
El Proteccionismo
El tratado franco-británico de 1860 —conocido también como tratado
cobden debido al economista y estadista inglés richard cobden—
representó el punto de partida de un cambio en las relaciones
comerciales entre países. la importancia de este acuerdo (que pretendía
promulgar la libertad de comercio, reduciendo y eliminando todos los
aranceles entre los dos países firmantes) provocó una oleada de acuerdos
arancelarios bilaterales entre los demás países europeos. casi todos
estos acuerdos incluían la cláusula de nación más favorecida, por lo que
se generalizaron las concesiones arancelarias, abriendo el camino hacia
un comercio multilateral.
Sin embargo, pronto surgieron fuertes presiones que amenazaban la
expansión de esta red comercial a escala mundial. el imperialismo, con
la consiguiente rivalidad económica y guerra arancelaria, pasó a ser la
norma; alemania volvió a establecer aranceles proteccionistas en 1879;
españa, que ya desde mediados del siglo xvii había sido proteccionista,
reforzó esta tendencia aún más durante el siglo xix, permaneciendo
aislada del exterior (salvo un paréntesis para aprovechar su neutralidad
durante la i guerra mundial) hasta 1959, año en que se puso en marcha el
plan de estabilización. el clima cosmopolita de casi todo el siglo xix,
con su filosofía del laissez-faire —que implicaba la no-injerencia de
los gobiernos en los asuntos económicos—, dio lugar, a principios del
siglo xx, a un fuerte nacionalismo económico, sobre todo a partir de la
gran depresión de la década de 1930. el principio generalmente aceptado
de reconocer los derechos de propiedad fue abandonado.
Liberalización del Comercio
En 1947 se firmó el acuerdo general sobre aranceles y comercio (gatt)
entre 23 países, lográndose ampliar este acuerdo a 96 en 1988. su
principal objetivo consiste en reducir las tarifas arancelarias y en
eliminar las prácticas restrictivas del comercio internacional. se
acepta la existencia de acuerdos especiales entre países miembros del
gatt que pretenden promover la cooperación y el comercio mutuos,
destacando la ue (1993), la efta (1960), la asociación latinoamericana
de libre comercio (alalc, 1960), el mercado común centroamericano (mcca,
1960) y el tlc (1994).
La actual complejidad de los tratados comerciales ha permitido una
notable estabilización del comercio internacional, así como una gran
homogeneización de las prácticas comerciales. uno de los tratados
comerciales más importantes —entre otras cosas porque rompía con las
barreras ideológicas de la época— fue el firmado por estados unidos y la
unión soviética en 1972; también resolvió antiguas diferencias y
conflictos en los transportes y en el volumen de la deuda,
proporcionando un nuevo marco para un comercio a gran escala.
Parte III Tratados de Libre Comercio, de la teoría a la practica
Librecambio
Intercambio entre países de bienes y materias primas sin restricciones
del tipo de aranceles, cuotas de importación, o controles fronterizos.
Esta política económica contrasta con el proteccionismo o el fomento de
los productos nacionales mediante la imposición de aranceles a la
importación u otros obstáculos legales para el movimiento de bienes
entre países.
· Primeras doctrinas librecambistas
Las primeras doctrinas sobre comercio internacional empezaron a
desarrollarse con la aparición de los modernos estados nacionales
durante el siglo XV. Una de las primeras doctrinas de política
económica, conocida como mercantilismo, predominó en Europa occidental
desde el siglo XVI hasta más o menos los inicios del siglo XIX.
Los defensores de esta doctrina querían reforzar la unidad nacional y
aumentar el poder del Estado. Pensaban que la riqueza era indispensable
para tener poder, y que la acumulación de oro y plata era una condición
necesaria para obtener riqueza. Los países que no tenían minas de oro o
plata podían conseguir estos metales preciosos exportando más de lo que
importaban, gracias al estricto control gubernamental del comercio
exterior.
En contra de esta doctrina surgió en Francia una nueva escuela económica
durante el siglo XVIII, desarrollada por un grupo de teóricos conocido
como los fisiócratas, seguidores del economista francés François
Quesnay. Los fisiócratas defendían que la libre circulación de bienes y
servicios respondía a un orden de libertad natural. Aunque sus ideas
tuvieron una escasa trascendencia en Francia, influyeron en el
pensamiento del economista británico Adam Smith, cuyas teorías sobre el
libre comercio ayudaron a desarrollar la política comercial de su país.
Smith rechazaba los postulados proteccionistas de la doctrina
mercantilista. Señalaba que la riqueza no consistía en acumular metales
preciosos, sino en lo que se podía comprar con dichos metales. La
regulación gubernamental del comercio reducía la riqueza de las naciones
porque impedía que éstas adquirieran una mayor cantidad de bienes al
menor precio posible. Por el contrario, con el libre comercio cada país
podría aumentar su riqueza exportando los bienes que producía con
menores costes e importando los que se producían más baratos en otros
países.
Según Smith, cada país se especializaría en la producción y exportación
de aquellos bienes que producía con ventaja absoluta. Otro economista
británico, David Ricardo, amplió el análisis a principios del siglo XIX
para introducir el concepto más general de ventaja comparativa. Ricardo
señalaba que algunos países no tenían ventaja absoluta en la producción
de ninguno de sus bienes. Pero incluso estos países podrían beneficiarse
del libre comercio si se centraban en producir aquellos bienes en los
que tenían una ventaja comparativa. Este principio sigue siendo la base
teórica de todos los argumentos a favor del libre comercio.
Ricardo suponía que todos los países se beneficiarían del libre
comercio. El filósofo y economista británico John Stuart Mill demostró
más tarde que estas ganancias del comercio dependían de la demanda
recíproca de importaciones y exportaciones. Cuanto mayor fuera la
solicitud de bienes que exportaba un país, en relación con su demanda de
importaciones, mayores ganancias obtendría este país de un comercio
libre entre naciones. La ganancia se reflejaría en la mejora de la
relación real de intercambio de ese país. Esta relación se expresa en la
proporción de los precios de los bienes que exporta frente a los precios
de los bienes que importa.
La moderna Teoría del Comercio Internacional
La teoría clásica del comercio desarrollada por Smith, Ricardo y Mill se
ocupaba sobre todo de analizar las ganancias derivadas del libre
comercio. Sin embargo, la teoría moderna del comercio internacional
acepta la veracidad de la teoría de la ventaja comparativa y se centra
en analizar los patrones de comercio de cada país y los orígenes de
dicha ventaja.
Los teóricos clásicos suponían que las diferencias en las ventajas
comparativas se debían a la diferente productividad de los recursos, lo
que reflejaba una desigual distribución entre países de tecnología y
cualificación de mano de obra. Algunos economistas del siglo XX han dado
una explicación más precisa de las distintas ventajas en la producción,
destacando que la diversidad de precios de los bienes finales refleja la
desigualdad de precios de los recursos productivos, y esta diversidad se
debe a la escasez relativa de estos recursos en cada país. Los países se
especializan en la producción y exportación de aquellos bienes que
requieren materias primas y recursos de los que el país dispone en
abundancia, e importan bienes que requieren recursos que el país no
posee.
Argumentos a favor del proteccionismo
A pesar de las conclusiones de la teoría clásica, algunos países no han
adaptado jamás una política comercial librecambista. La principal
excepción fue Gran Bretaña que, entre las décadas de 1840 y 1930,
suprimió todas las restricciones a la importación. El predominio
histórico de las políticas proteccionistas refleja, por un lado, el
poder de los grupos de presión industriales temerosos de la competencia
exterior y, por otro, la fortaleza de algunos argumentos a favor de la
protección. Estos argumentos pueden clasificarse en tres categorías: los
que pretenden un cambio en la composición de la producción, los
argumentos relativos al nivel de empleo, y los que defienden un cambio
en la distribución de los ingresos. Bajo ciertos supuestos, los tres
tipos de argumentos tienen cierta validez teórica, así como algunas
limitaciones.
Uno de los argumentos más antiguos utilizados a favor de la protección
es el denominado argumento de la industria naciente. Según esta teoría,
cuando se reduce o elimina la competencia exterior mediante
restricciones a la importación, las industrias nacionales pueden crecer
y desarrollarse con más rapidez. En teoría, una vez logrado el
desarrollo de estas industrias, se puede suprimir la protección porque
las industrias ya pueden competir con las de otros países. Sin embargo,
en la práctica la protección permanece, porque las industrias nacionales
no logran adquirir la suficiente fortaleza para competir con el
exterior. La principal limitación de este argumento es su incapacidad
para determinar el tipo de industrias que pueden crecer hasta adquirir
la fortaleza suficiente para enfrentarse a una competencia externa.
El argumento proteccionista de la defensa nacional afirma que un país
debe evitar depender de otro en lo que se refiere a la fabricación de
materiales indispensables para asegurar su defensa frente al exterior,
equipos y tecnología que no se pueden adquirir en otros países en caso
de guerra. La limitación de este argumento es que no se puede determinar
exactamente cuáles son las industrias indispensables para garantizar la
defensa nacional.
Un tercer argumento defiende el proteccionismo para evitar el dumping
(vertido) externo. El dumping es el fenómeno que se da cuando un país
vende en el exterior bienes a precios más baratos de los que adjudica en
su propia nación a los mismos productos. La protección está justificada
en este caso, sólo si se demuestra que el Estado que practica el dumping
pretende lograr en el país que se protege un monopolio, eliminando a los
productores nacionales.
Cuando hay mucho desempleo se defiende la necesidad de proteger al país
para incrementar la producción nacional y, en consecuencia, el nivel de
empleo; se considera que al reducir las importaciones aumentará la
demanda de productos sustitutivos nacionales y la producción interior.
Los economistas estiman que ésta es una política fundada en el principio
de ‘empobrecer al vecino’: la mejora del empleo en el país se consigue
reduciendo el empleo y la producción de los demás países. La limitación
de este argumento es que provoca reacciones por parte de los demás
países que terminan adoptando políticas similares.
La protección puede utilizarse para redistribuir la renta entre diversas
naciones y dentro de un mismo país. Por ejemplo, si un país tiene una
fuerte demanda de sus exportaciones, puede obtener ingresos a costa de
otros mediante la aplicación de restricciones al comercio. Los demás
países tendrán más dificultades para conseguir divisas destinadas a
pagar las importaciones que desean, por lo que tendrán que reducir el
precio de sus productos para hacerlos más baratos, mejorando la relación
de intercambio del país proteccionista. Al igual que el argumento
anterior, esta táctica suele implicar reacciones adversas por parte de
los demás países.
Tendencias recientes
Aunque casi todos los países favorecen de forma oficial el libre
comercio y rechazan el proteccionismo, es difícil llevar la teoría a la
práctica, incluso entre los países más industrializados. Desde la
II Guerra Mundial, los países más desarrollados han unido sus esfuerzos
para promover el libre comercio y eliminar las barreras proteccionistas.
Cuando las economías se hallan en un periodo de expansión y hay pleno
empleo, casi todo el mundo promueve el libre comercio. Sin embargo, al
entrar en una etapa de recesión, casi todos los países aplican políticas
proteccionistas ya que aumentan las presiones de las organizaciones de
trabajadores y de otros grupos de presión que se sienten perjudicados
durante la recesión.
La integración de las economías mundiales es de tal magnitud que las
políticas económicas nacionales de un país afectan a todos los demás.
Esto ha provocado la aparición de nuevos argumentos a favor del
proteccionismo los cuales afirman que las políticas económicas de
algunos países tienen resultados muy perjudiciales. Las reglas sobre
comercio surgidas en el seno del Acuerdo General sobre Aranceles y
Comercio (GATT) no hacían referencia alguna a las políticas nacionales,
pero la Organización Mundial del Comercio (OMC) tiene, al menos en
teoría, la potestad de dirimir las disputas comerciales entre los
diferentes países.
Tratado de Libre Comercio Norteamericano (TLC)
Es un acuerdo económico, cuyo nombre original es North American Free
Trade Agreement (de donde resultan las siglas NAFTA, como también es
conocido), que establece la supresión gradual de aranceles, y de otras
barreras al librecambio, en la mayoría de los productos fabricados o
vendidos en América del Norte, así como la eliminación de barreras a la
inversión internacional y la protección de los derechos de propiedad
intelectual en dicho subcontinente. El TLC fue firmado por Canadá,
México y Estados Unidos el 17 de diciembre de 1992, y entró en vigor el
1 de enero de 1994. Los respectivos signatarios del Tratado fueron el
primer ministro canadiense Brian Mulroney, el presidente mexicano Carlos
Salinas de Gortari y el presidente estadounidense George Bush.
Aprobación del TLC por los tres países
El TLC se constituyó según el modelo del Tratado de Libre Comercio
Estadounidense-canadiense, en vigor desde 1989, por el cual fueron
eliminados o reducidos muchos de los aranceles existentes entre ambos
países. Tras varios años de debate, el TLC fue aprobado en 1993 por las
respectivas asambleas legislativas de Canadá, México y Estados Unidos.
Exigía la inmediata supresión de los aranceles que gravaban la mitad de
las mercancías estadounidenses exportadas a México. Otros aranceles
irían desapareciendo progresivamente durante un periodo aproximado de 14
años.
Canadá fue el primer signatario que ratificó el acuerdo: el Parlamento
canadiense adoptó las medidas necesarias el 23 de junio de 1993. En
Estados Unidos, el debate sobre el TLC dividió a los miembros del
Partido Demócrata y del Partido Republicano, y provocó una gran
oposición por parte de los grupos sindicalistas y ecologistas. Muchos
temían perder su trabajo, a consecuencia del traslado de fábricas
estadounidenses a México, donde la mano de obra era más barata, y la
aplicación de las leyes sobre medio ambiente y derechos laborales menos
rígida. Los grupos ecologistas se opusieron al TLC, porque les
preocupaba la presumible falta de medios para aplicar controles de
contaminación y seguridad en los alimentos. En respuesta a estas dudas,
en 1993 se aprobaron tres tratados complementarios sobre temas
medioambientales y laborales. Tras una larga batalla, el Congreso
estadounidense aprobó el TLC en el mes de noviembre. En México, las
objeciones se referían tanto a la posible pérdida de soberanía económica
como al temor de que el acuerdo reforzara la posición del hegemónico
Partido Revolucionario Institucional (PRI). A pesar de todo, el acuerdo
fue finalmente ratificado en el mes de noviembre.
Debates posteriores
Incluso después de su aprobación, el TLC siguió siendo tema de debate
entre sus partidarios y detractores. La administración del presidente
estadounidense Bill Clinton afirmó que el pacto había creado 100.000
puestos de trabajo en Estados Unidos durante su primer año de vigencia;
por el contrario, sus críticos argumentaban que el aumento de las
importaciones, exigido por el TLC a Estados Unidos, provocó la pérdida
de puestos de trabajo. El TLC supuso la caída de la bolsa mexicana tras
una devaluación gubernativa del peso, en diciembre de 1994, que demostró
las debilidades estructurales y la incompleta modernización del sistema
económico y político mexicano. Además de la falta de consenso sobre el
número de puestos de trabajo generados o destruidos con el TLC, los
economistas han considerado que resulta complicado apreciar los cambios
económicos provocados por el TLC a partir de otros factores.
Un enorme espacio económico común
El TLC constituyó el segundo espacio de libre comercio más grande del
mundo, sólo superado por el Espacio Económico Europeo (EEE), que entró
en vigor al mismo tiempo que el TLC. Mediante la unión de Canadá, México
y Estados Unidos en un mercado abierto, el TLC pasó a englobar a un
total de 365 millones de consumidores. Las conversaciones sobre la
posible inclusión de todos los países latinoamericanos en el TLC (a
excepción de Cuba) comenzaron a finales de 1994. Las negociaciones para
que Chile ingresara en el TLC se iniciaron de manera oficial en 1995,
incluyendo planes para la creación de un espacio de libre comercio que
abarcara todo el continente americano a principios del próximo siglo.
Sin embargo, la inclusión de más países en el TLC será un proceso
difícil, ya que algunos de ellos están lejos de poder acceder al mismo y
de poder aplicar los rigurosos requisitos económicos exigidos por un
acuerdo de libre comercio entre los que está el establecimiento de unos
mínimos sobre salario, condiciones de trabajo y protección
medioambiental.
Firma del protocolo del TLC
El 7 de octubre de 1992, en la ciudad texana de San Antonio (Estados
Unidos), los representantes de los gobiernos mexicano, estadounidense y
canadiense Julio Puche, Carla Hills y Michael Wilson (sentados,
respectivamente, de izquierda a derecha) firmaron el protocolo del
acuerdo que acabaría por convertirse en el Tratado de Libre Comercio
Norteamericano (TLC), en presencia de los principales mandatarios de sus
respectivos países: Carlos Salinas de Gortari, George Bush y Brian
Mulroney (de pie, de izquierda a derecha). El TLC fue firmado
definitivamente por estos últimos dos meses más tarde, y entró en vigor
el 1 de enero de 1994.
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