PRIMERA PARTE - INTRODUCCIÓN GENERAL
El sector agrícola es el productor básico de alimentos e insumos para la
industria y la exportación. La actividad agrícola ha perdido peso
económico a lo largo de la historia. Hoy en día no representa más que el
10% del Producto Bruto mundial, porcentaje similar a su representación
en el PB argentino. Sin embargo se dedica a las actividades
agropecuarias el 50% de la población mundial, siendo muy variable la
proporción existente entre los países desarrollados y los
subdesarrollados, ya que en éstos últimos el 90% de los trabajadores se
dedican a esta actividad.
Con el propósito de obtener un mejor desempeño de este sector es
necesario fomentar la investigación, tecnificación, el acceso al
crédito, la asistencia técnica, la comercialización y la asesoría
técnica y financiera a pequeños y medianos productores.
En este trabajo se considera que el crédito es uno de los principales
instrumentos para el desarrollo de todo este proceso y de la actividad.
Pero para que el crédito sea efectivo es necesario que esté acompañado
de políticas económicas, impositivas y financieras apropiadas.
Se pretendió hacer un aporte sobre la situación del sector agropecuario
vinculado a la falta de inversión y tecnología, como consecuencia del
bajo acceso al crédito, y dejar planteada la necesidad de crear nuevas
herramientas que permitan el acceso al crédito hacia los pequeños y
medianos productores a fin de estimular el crecimiento de las economía
en desarrollo y buscar consolidar la industria agropecuaria local para
hacerla competitiva a nivel internacional, cuidando primordialmente los
intereses nacionales, en un esfuerzo conjunto entre el sector privado y
el público.
También se podrá observar que se mencionaron algunas experiencias y
casos de Latinoamérica e inclusive de países desarrollados, porque
Argentina no es la excepción en esta problemática.
La primera parte del trabajo se corresponde a esta introducción. En la
segunda se presenta una visión general del sector: características,
instrumental, indicadores, tecnología, y una breve reseña histórica. En
la tercera parte presentaremos la situación actual de acceso al crédito
por parte del productor agropecuario en donde también se expondrán
algunas opiniones de profesionales del sector financiero y de algunas
asociaciones del agro para conocer sus visiones sobre el tema. En esta
sección también se presentará una serie de alternativas diferentes y
actuales con las que se ha pretendido cubrir parte de la demanda de
crédito no satisfecha. Y en la cuarta sección se expondrán algunas
conclusiones a partir del análisis de los datos y de la información
expuesta y consolidada en este trabajo. También se dejarán planteados
algunos interrogantes sobre el futuro de la actividad y sus
consecuencias.
SEGUNDA PARTE - VISION GENERAL DEL SECTOR AGROPECUARIO
1) Importancia económica del sector agropecuario
La agropecuaria ha sido la primer actividad económica de la humanidad.
Toda la economía griega y romana, y la mayor parte de la economía feudal
se basó en la producción agropecuaria. Su destino era principalmente el
autoconsumo y sólo en pequeñas proporciones, se comercializaba.
La actividad agropecuaria estuvo en la base de la mayoría de las
economías hoy desarrolladas y en función de ella se desplegaron el resto
de las actividades. La importancia del sector está dada por su doble
función de proveer bienes finales fundamentales y buena parte de los
insumos básicos de la actividad industrial.
Su trascendencia tiende a declinar con el proceso de desarrollo
económico. La diversificación de la actividad productiva, el reemplazo
de productos naturales por artificiales y el manejo de los países
industrializados, han generado esta tendencia. Sin embargo, aún hoy una
economía es más fuerte e independiente cuando posee un poderoso sector
agropecuario. Sino, cómo se explicaría que países del primer mundo como
Estados Unidos o los países europeos apliquen medidas proteccionistas y
elevados y perversos sistemas de subsidios a los productores
agropecuarios para mantener los niveles de producción, con lo
controvertido que se ha puesto este tema desde hace algunos años ?
2) Características técnico-económicas del sector agropecuario
El sector agropecuario tiene características técnico-económicas
diferenciales. La primera característica específica del sector es que la
localización de su actividad está determinada básicamente por la
ecología. Esto significa que la actividad del sector no se puede alienar
ni deslocalizar. Durante mucho tiempo este determinismo del medio fue
indiscutible, pero con el desarrollo tecnológico esta situación quedó
modificada parcialmente.
Otra característica del sector está vinculada con los factores
climáticos, que crean una situación de inseguridad con respecto al
desarrollo de la actividad.
Un tercer aspecto a destacar se refiere a que la actividad agropecuaria
precisa superficie para poder desarrollarse. No basta con tener las
condiciones ecológicas, sino que para que el sector agropecuario sea
poderoso se necesita extensión territorial. Pero este determinismo
también resulta parcialmente modificado a partir de la tecnología, ya
que con su uso se puede extender la frontera agropecuaria o permitir un
uso más intensivo de la superficie disponible.
Otro aspecto técnico-económico es que en general la demanda de productos
del sector crece lentamente . Además de tener una baja elasticidad
precio-ingreso.
Asimismo los productos del sector tienen una tendencia al deterioro de
sus precios relativos internacionales y/o internos:
a) por la situación de predominio o monopolio que en el mercado mundial
poseen los países industrializados;
b) por la atomización de los productores agropecuarios frente a los
demandantes industriales oligopólicos, o por manejos de la política
económica;
c) por el extraordinario avance tecnológico de los países desarrollados
y su política de subsidios que transformó en exportadores a muchos que
antes importaban.
Por último debe mencionarse que de las características
técnico-económicas del sector agropecuario surge un patrón de
asentamiento poblacional. Un país con cualidades agroecológicas, donde
predominan las actividades de explotación extensiva, el asentamiento
poblacional será muy diferente de otro sin estas características.
3) Instrumental intersectorial
El indicador más importante para medir el peso del sector agropecuario
en una economía es la participación que posee en el PBI. Es una
constante del proceso de desarrollo económico la declinación de la
participación del sector en el PBI. La diversificación de la actividad
implica una mayor transformación de los productos y un desarrollo de las
actividades terciarias a tasas de crecimiento superiores a las del
sector en cuestión. En este sentido, la participación del sector
agropecuario en el PBI total es un indicador aproximado del “grado” de
desarrollo económico alcanzado. Sin embargo se deberá tener en cuenta
las características específicas de cada país y la productividad del
sector.
Para el caso de nuestro país, en el período 1900-1984 este indicador
tuvo la evolución que se muestra en el siguiente cuadro:
A través del análisis de una serie como la presentada se puede
reconstruir buena parte de la historia sectorial.
Un segundo indicador importante sobre la posición relativa del sector en
el conjunto de la economía es la participación en la ocupación o en la
población económicamente activa. Esta proporción tiende también a
descender en el proceso de desarrollo económico, aunque con una dinámica
inferior a la del descenso de la participación en el PBI.
La evolución de este indicador puede verse en el siguiente cuadro, con
datos que surgen de recientes censos de población:
Un tercer indicador importante se refiere a la participación del sector
agropecuario en el comercio exterior. Esta participación también depende
del desarrollo relativo de la estructura. Normalmente una estructura
atrasada exporta casi con exclusividad productos primarios
(principalmente agropecuarios), sin ningún grado de elaboración,
importando bienes finales industrializados. En la medida en que se
avanza en el proceso de desarrollo se va produciendo una transformación
en la estructura de comercio exterior. En las exportaciones disminuye la
participación de las primarias sin elaborar y aumenta la participación
de las manufacturas, tanto de origen agropecuario como de origen
industrial. En las importaciones disminuyen los productos terminados de
consumo y aumentan las máquinas y los equipos, los insumos básicos, etc.
Una manera de medir el desarrollo relativo del sector agropecuario es la
participación que un país posee en el comercio mundial de productos
significativos. Esto permite observar la dinámica de la producción y las
exportaciones del país con respecto al resto del mundo. Relaciones de
este tipo son importantes para analizar la economía y la política
económica agropecuaria, y verificar en qué medida las decisiones
internas pueden afectar al mercado internacional. A continuación
mostramos un cuadro de la participación argentina en el mercado mundial
durante el período 1930-1990.
Sin embargo estas cifras no implican en su totalidad una baja dinámica
del sector agropecuario. También incluyen una modificación sustancial en
el destino de la producción. Estas estadísticas, para el caso concreto
de nuestro país revelan que mientras en 1930 el 50% (promedio) de la
producción tenía como destino el mercado externo, en la actualidad más
del 80% de la producción queda en nuestras fronteras (datos estadísticos
de CEPAL e INDEC).
4) Tecnología: su importancia en el sector agropecuario
La tecnología utilizada en el sector agropecuario es una variable
independiente fundamental, y de importancia creciente en la
determinación del nivel de la oferta. La falta de ella o su bajo uso
afecta de dos maneras:
a) directamente al no permitir la concreción de rendimientos más
elevados
b) indirectamente al afectar de manera negativa la rentabilidad de las
explotaciones y la oferta futura.
A esta conclusión se ha llegado a través de innumerables estudios
econométricos realizados.
La importancia de la tecnología y del cambio tecnológico es creciente en
la medida en que se agotan las tierras agrarias disponibles. Al ser la
tierra un factor de oferta relativamente inelástica, el crecimiento de
la oferta se vincula con las formas en que se combinen los componentes
tecnológicos.
En un período de gran dinamismo de la producción agropecuaria mundial
(sobre todo en Europa y Estados Unidos) de acuerdo a los datos
estadísticos, los índices de tecnología para nuestro país se presentaron
prácticamente estancados para algunas producciones (ej: trigo).
De todo lo mencionado surge la importancia de la tecnología como
componente importante de la estructura económica del sector. Y aparece
como fundamental en el período contemporáneo para nosotros por haberse
agotado la posibilidad de desarrollo del sector sobre la base de la
simple expansión de la frontera agropecuaria.
El hecho de definir que un país tiene una tecnología baja de acuerdo con
sus potenciales y necesidades nos está diciendo que algo no funciona
bien. Que existen barreras que dificultan el cambio tecnológico.
Se considera que una de esas barreras es la imposibilidad de acceso al
crédito por parte de los pequeños y medianos productores agropecuarios.
Es posible que esa tecnología venga de la mano de grandes productores
hacia la intensificación del capital, pero ello puede tener importantes
corolarios sobre algunos factores de la producción (mano de obra sin
trabajo por introducción de nuevas tecnologías), y sobre algunas
prácticas culturales.
5) Evolución de los indicadores estructurales del sector agropecuario
La evolución del sector agropecuario argentino suele dividirse en dos
grandes etapas estructurales: de 1980 a 1930, y del 1930 a la
actualidad.
En el primero predominó el denominado “modelo agroexportador”. Durante
ese período el sector se desarrolló a tasas cercanas al 4% anual,
expandiendo la frontera agropecuaria e incorporando factores de
producción: trabajo y capital.
A partir de 1930 se empezó a hacer muy lenta la expansión de la frontera
agropecuaria, lo que unido a la disminución de la demanda externa,
provocó una baja en la dinámica del sector (ver participación en el PBI,
la PEA y la participación de productos agropecuarios en el mercado
mundial en cuadros anteriores).
Las ampliaciones de la frontera agropecuaria y del producto, que se
produjeron en pequeña escala, se hicieron con una reducción sustancial
de la PEA del sector. Hubo por lo tanto reemplazo del factor trabajo por
factores tierra y capital (fundamentalmente de grandes empresas).
6) Esquema explicativo de la baja dinámica
En algunos trabajos econométricos en donde se ha pretendido explicar el
comportamiento de la oferta agropecuaria se mencionan algunas variables
explicativas, entre las que aparece el factor que estamos considerando
como uno de los más importantes: el crédito
Ellos son (de acuerdo al orden de importancia que se les dio en los
trabajos):
a) los precios (vinculados a la tecnología)
b) la tecnología (vinculada al crédito)
c) el crédito
d) el clima (vinculado a la tecnología)
e) el capital (vinculado al crédito)
f) el cambio institucional (otro factor importante mencionado en este
trabajo, pero no desarrollado)
g) la insuficiencia o carencia de medidas promocionales, que sí tuvieron
otros sectores industriales (vinculado al apoyo institucional)
h) las cargas fiscales que pesaron sobre el sector, tanto respecto de
los tributos, como de las cargas sociales y aranceles (vinculado a los
cambios institucionales)
i) La información (vinculada al crédito y a la tecnología)
Como se puede observar aparecen las variables que de acuerdo a la
investigación, surgen como las más importantes para el desarrollo del
sector: la tecnología, que es en muchos casos imposible instrumentarla
sin acceso al crédito. Sin embargo estas variables deben ir acompañadas
de políticas apropiadas del gobierno para estimular o por lo menos,
facilitar el desarrollo y continuidad del sector.
TERCERA PARTE
PLANTEO DE LA PROBLEMÁTICA ESTRUCTURAL - SITUACIÓN ACTUAL
1) Introducción
La experiencia en materia de políticas de financiamiento agrícola en
Argentina ha demostrado que se requiere un esfuerzo conjunto tanto del
Estado como del sector privado para lograr que el crédito llegue a todos
los productores, inclusive a los pequeños y a los medianos que son los
que más dificultades tienen para el acceso al crédito y que en
definitiva son la base de todo el sector.
La exclusión de grupos productivos al crédito es una de las
características del sistema financiero que limita el crecimiento en los
países en desarrollo.
Para lograr una ampliación de la cobertura del crédito agrícola, es
necesario implementar mecanismos que reduzcan la diferencia de
rentabilidad para el intermediario, entre el financiamiento a pequeños
productores y aquel dirigido a la explotación agropecuaria mediana y
grande. El gobierno debe promover iniciativas socialmente eficientes en
las que tengan alta participación los agentes intermediarios en el
mercado, con el ánimo de que el pequeño productor tenga acceso al
crédito por parte de las entidades financieras formales.
Teniendo en cuenta la condición estratégica del crédito para el
desarrollo agropecuario, es necesario contar con una propuesta clara de
financiación para este sector.
Se considera que los subsidios no serían una solución para el problema,
ya que cuando se accede al crédito con tasa de interés de mercado se
fomenta un uso más eficiente de los recursos. Un aspecto importante del
acceso del productor agropecuario al sistema financiero formal es su
acercamiento y la familiarización con estas instituciones, lo que podría
generar una mayor canalización de ahorro hacia éstas. En otras palabras,
la participación de la banca privada comercial en el desarrollo
agropecuario a través de esquemas de financiamiento se presentaría como
una alternativa adicional de movilización del ahorro. Se debe tener
presente que el sector rural no sólo demanda crédito, sino también
ahorro y seguros, lo cual representa una alternativa interesante para
los bancos.
Hay quienes consideran errada la visión de que el pequeño productor
tiene una baja o limitada capacidad de ahorro por la estacionalidad de
las cosechas y los problemas climatológicos (entendiendo el ahorro de
acuerdo a la definición macroeconómica, que es el ingreso que no se
consume en el presente) . Lo que se debe considerar es simplemente la
existencia de un desfase de los ingresos de los pequeños productores por
razones estacionales y no una falta de capacidad de ahorro. Cuando a los
productores se les provee de servicios financieros adecuados, es decir
rentables pero considerando el desfase estacional de sus ingresos, ellos
pueden responder con mayores volúmenes de ahorro.
La mayoría de los agricultores desea tomar créditos sólo
estacionalmente; si encuentra el ofrecimiento de crédito a tasas
subsidiadas, lo demandarán aún sin necesitarlo. El crédito a tasas de
mercado permite obtener una demanda más real de crédito, además el
destino que se le da es más productivo, por cuanto desaparece el
incentivo perverso de las tasas subsidiadas, que no exige esfuerzo de
inversión con fines productivos y alienta el uso de los recursos hacia
otros fines.
Esta situación describe la necesidad de contar con un instrumento
adecuado para permitir el acceso crediticio a los pequeños/medianos
productores agropecuarios, pero a la vez permitirles operar con
instituciones que además les ofrezcan alternativas rentables.
Uno de los esquemas podría consistir en un programa de incentivos que el
gobierno podría otorgar a la banca privada comercial, con una finalidad
de cubrir los sobrecostos operativos y administrativos en que incurriría
al ampliar su cobertura crediticia y el riesgo.
No se trataría de un subsidio, sino de un incentivo que no genera
distorsiones porque lo que busca es un uso eficiente de recursos. Se
trata de financiar al productor agropecuario con tasas de interés de
mercado, pero flexibilizando las condiciones de los préstamos, cubriendo
el riesgo con garantías, seguros, e instrumentos del mercado de
capitales.
Sin embargo para el desarrollo de alternativas se requeriría un trabajo
de investigación, análisis y desarrollo mucho más extenso.
2) Situación actual
Los resultados del Censo Agropecuario 2002 que el INDEC publicó
recientemente registran algunas tendencias desfavorables como la
desaparición de casi una cuarta parte de los productores agropecuarios,
mientras que ha aumentado fuertemente la producción agregada del sector.
Concretamente de acuerdo a las mediciones el número de explotaciones
agropecuarias en el país se redujo de 421.221 en 1988 a 317.816 en la
actualidad. Según las estimaciones de la SAGPyA más del 60% de esa
pérdida corresponde a productores minifundistas.
Otro rasgo destacado es el incremento del tamaño de las explotaciones
que se produjo durante ese período, y el consecuente aumento de la
concentración en la propiedad de la tierra.
Desde 1988 la Argentina prácticamente duplicó su cosecha de granos, pero
de los datos mencionados surge que todo este proceso se ha logrado
gracias a importantes avances tecnológicos que han realizado las grandes
empresas del sector, en detrimento de los pequeños y medianos
productores que no cuentan con las mismas herramientas.
En la actualidad las grandes empresas poseen amplias posibilidades de
inversión en maquinarias, sistemas de riego, fertilizantes,
biotecnología, etc. Todos estos elementos generan brechas muy
importantes entre grandes y pequeños/medianos productores. Las grandes
empresas cuentan con un factor fundamental para poder invertir que es el
acceso al crédito. Mientras que a los pequeños y medianos productores
históricamente se les ha dificultado el acceso al crédito por la
imposibilidad de cumplir con las condiciones generales que los bancos
requieren y las garantías que suelen solicitar para cubrir las
operaciones crediticias. Además de los elevados costos financieros que
deben pagar en el caso en el que accedan.
Los pequeños productores han tenido un acceso limitado al crédito debido
a la falta de garantías que presentan; a sus bajos ingresos; a la
estacionalidad de los cultivos, lo que genera que la cosecha se venda a
precios bajos y a los riesgos propios de la actividad agrícola tales
como el clima. Adicionalmente desde el punto de vista del sector
financiero, la adjudicación de un crédito pequeño resulta
comparativamente costosa teniendo en cuenta que los costos operativos
resultan similares cuando se adjudica un crédito de gran valor, por lo
tanto los costos de transacciones elevados le quitan el atractivo tanto
al crédito como al ahorro del pequeño productor del sector rural.
Observando la realidad más globalmente podemos identificar otros
problemas que influyen negativamente sobre el productor agropecuario a
nivel general en la Argentina. Pero también nótese que muchos de estos
puntos podrían mejorarse con inversiones provenientes de la asistencia
crediticia que en conjunto podrían cubrir la banca nacional y privada.
En el marco de un seminario organizado por la “Fundación Producir
Conservando” se presentó un estudio sobre el potencial de la producción
agrícola argentina. Aquí sintetizaremos algunas de las limitaciones que
encuentra la producción para alcanzar ese potencial:
- inseguridad jurídica respecto de la validez y continuidad en el tiempo
de las fórmulas contractuales.
- Inseguridad y desconfianza sobre el valor y estabilidad de la moneda
- Incertidumbre acerca del sistema impositivo
- Falta de estructura de almacenaje, transportes y procesamiento
industrial en algunos productos
- Funcionamiento deficiente en los mercados de futuros
- Elevada evasión fiscal y escaso control de la misma
- Falta de desarrollo de instrumentos capaces de agregar valor y generar
una más favorable comercialización de la producción, tales como
certificados de origen, trazabilidad, etc.
- Falta de desarrollo de instrumentos de promoción de las exportaciones,
con un Estado facilitador de la apertura de nuevos mercados.
A estos factores de manejo endógeno, se suman los factores exógenos, de
los cuales el proteccionismo practicado por los países centrales es el
fundamental.
Todas estas circunstancias, sumadas a la imposibilidad de acceso al
crédito bancario genera que los agricultores, en muchos casos, recurran
a prestamistas informales que suministran créditos con tasas de interés
más altas, lo cual lleva a presumir que no siempre la actividad
agropecuaria está relacionada con una baja rentabilidad, más si se tiene
en cuenta que el pequeño agricultor ahorra los gastos de mano de obra
por ser una actividad de carácter familiar. En general el crédito
informal es más flexible y se obtiene más rápidamente, por lo tanto es
muy valioso para los agricultores por el manejo de su liquidez. Es común
que entre un 70% y un 80% de los pequeños agricultores de un país en
desarrollo no tenga acceso al crédito.
3) Mediciones del sector financiero respecto del sector agropecuario
En cuanto a los créditos otorgados, tanto los créditos a pequeños,
medianos y grandes agricultores del país han mantenido su nivel en un
promedio del 10% del total de la cartera de créditos totales.
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