1. Introducción
El cambio institucional en el sector financiero, y en general en la
economía colombiana, se vio inspirado en la revolución que en el entorno
mundial ha venido suscitándose con la tecnología, el acortamiento de
distancias y el espacio, la mayor competencia debido a la globalización
de los mercados y la necesidad de un cambio de modelo de desarrollo para
introducirse en esa nueva dinámica de globalización e
internacionalización.
Es así como desde finales de la década de los 80, Colombia enfrentó un
cambio institucional, que desde los últimos meses de la administración
del presidente Virgilio Barco se fue trabajando, con el proceso de
internacionalización y modernización de la economía, y que finalmente en
el gobierno del presidente César Gaviria pudo "concretarse" como
oficial.
En las últimas décadas, varios países se han inclinado por la
liberalización de sus sistemas financieros. Las medidas más comunes
planteadas por Demirguc-Kunt y Detragiache (1998b) son: (i) la
ampliación de los techos de las tasas de interés (al suprimir
dispositivos de control de las tasas de interés de captación y
colocación); (ii) la disminución de los requerimientos de reservas (al
suprimir los dispositivos de control de cambio y de movimientos
internacionales de capital), (iii) la disminución de las barreras de
entrada al sector, la reducción de la interferencia del gobierno en las
decisiones de asignación del crédito, y (iv) la privatización de cierto
número de bancos y de compañías de seguros. También algunos países
promueven activamente el desarrollo de los mercados bursátiles locales y
la entrada de intermediarios financieros extranjeros. Estas medidas se
materializaron en Colombia con la aprobación de la Ley 45 de 1990, y en
especial con los arreglos institucionales que demandaron las medidas de
apertura: la Ley 50 de 1990, la Ley 9 de 1991 (y su reglamentación con
la Resolución 49 de 1990), la ley 35 de 1993, la ley 100 de 1993, entre
otras.
El presente trabajo consta de seis puntos. El primero destaca los
antecedentes de las reformas del sistema financiero y del mercado de
capitales y su diagnostico antes de la adopción de las reformas. El
segundo y tercer punto exponen los objetivos y las acciones de las
reformas, diferenciados por medio de la legislación perteneciente a cada
una. El cuarto punto expone los alcances de las reformas a la luz del
crecimiento económico y el quinto menciona algunas consideraciones
acerca de la crisis financiera colombiana vivenciada desde 1998.
Finalmente se concluye.
2. Antecedentes de las reformas
Ante el agotamiento del modelo proteccionista a finales de la década de
los 80, Colombia enfrentaba un débil crecimiento de las exportaciones y
de la economía en general, y se señalaba la tendencia creciente al
aislamiento de la economía colombiana frente al comercio internacional.
Hechos como la escasez de materias primas debido a la baja
competitividad y la excesiva protección, los altos niveles arancelarios,
el crecimiento económico poco estimulante para la renovación
tecnológica, y el bajo volumen de comercio internacional en un ambiente
de concentración oligopólica, develaron la creciente necesidad por una
transición hacia la transformación estructural del país, para remplazar
el modelo económico intervencionista por un modelo abierto, sujeto a la
competencia internacional, para alcanzar mayores niveles de crecimiento,
sobre la base del desempeño de un sector externo dinámico y competitivo.
Como fue expuesto por el Departamento Nacional de Planeación (1991), "el
objetivo de la modernización económica, en línea con el proceso de
desarrollo institucional y político, incluye una serie de reformas
profundas en la estructura económica, especialmente en los regímenes de
capitales y laboral y en los campos tributarios, financieros y
cambiarios"
La Apertura Económica
Se pensó en un proceso de apertura y modernización de la economía
colombiana con las nuevas tendencias liberales basadas en el mercado
como mecanismo de asignación. Dentro del nuevo modelo enmarcado en la
lógica liberal (o neoliberal), el Estado también giró hacia la tendencia
de la "libre iniciativa", que por medio de la reforma constitucional se
vieron respaldados los principios de libertad económica y de sana
competencia. A través de la reforma a la Constitución Política se buscó
fortalecer el sistema democrático y adecuar el ordenamiento
institucional a un proceso de cambio, jalonado desde la economía
mundial.
La Modernización Económica y del Estado colombiano empezaron a ser temas
de reflexión, cuando en el gobierno del presidente Gaviria, bajo el
propósito del crecimiento económico, y según el Ministerio de Hacienda y
Crédito Público (1994) se consideraban como ingredientes del nuevo
modelo de crecimiento: (i) la estabilidad macroeconómica; (ii) la
distribución de los efectos del progreso; (iii) la inversión en capital
humano; (iv) la eliminación de las distorsiones de precios; (v) la
apertura a la tecnología moderna y costos de capital competitivos; (vi)
la orientación de la economía hacia el exterior y la apertura comercial;
(vii) la flexibilización laboral y (viii) la liberalización Financiera.
Sobre estas intenciones se vieron inscritas una serie de reformas en los
terrenos de la liberación del comercio exterior, la legislación laboral,
el nuevo régimen cambiario, la política de inversión extranjera, el
sistema financiero, los programas de inversión pública y la organización
misma de todo el aparato estatal.
Diagnóstico del Sistema Financiero Colombiano
La reforma financiera, planteada mediante la Ley 45 de 1990, estuvo
inspirada por los propósitos de fijar un conjunto de normas prudenciales
que garantizara la sanidad del sistema en una forma en que fuera
enteramente compatible con los desarrollos que en la materia se estaban
presentando en Basilea y los países de la OCDE; propósitos "de liberar
al mismo tiempo al sistema para hacerlo más competitivo y eficiente pero
rentable; de limitar las regulaciones a unas que fueran fácilmente
verificables por la Superintendencia Bancaria; y de establecer una
autoridad monetaria independiente".
El diagnóstico giraba alrededor de la ineficiencia existente en el
sector, atribuida en buena parte a la falta de competencia al interior
del mismo, así como la necesidad de apoyar el proceso de
internacionalización de la economía con un sector financiero más
eficiente, más moderno, más pujante. Se observaba en Colombia:
Un elevado margen de intermediación financiera:
Durante los años 70 y 80 en Colombia, los márgenes de intermediación se
consideraban altos en comparación con los niveles mundiales, incluso con
los niveles latinoamericanos. El sistema financiero era altamente
reprimido, ineficiente y no competitivo, debido a que los bancos estaban
expuestos a altos impuestos financieros y exhibían altos costos
operacionales. Entre ellos, "la Junta Monetaria había estimado que cerca
de la mitad del margen de intermediación era explicado por los encajes y
las inversiones forzosas"
Esto márgenes muestran un sistema financiero rentable, cuando son los
intermediarios los que se apropian de la diferencia entre las tasas de
interés de colocación y las de captación (y por la posibilidad de
generar ingresos por la prestación de servicios diferentes a la
actividad intermediadora), además de presentar una estructura
oligopólica. El marco regulatorio del sistema antes de la reforma fue y
ha sido uno de los factores que más ha contribuido a que éste adquiriera
una estructura oligopolística.
Un sistema financiero subdesarrollado:
En general, cuando se habla de un sistema financiero subdesarrollado, se
refiere a la incapacidad del mismo a ser flexible en sus operaciones,
cuando es ineficiente y cuando su tamaño es tan pequeño que no puede
soportar grandes flujos de capital y movilidad de inversión, en pro de
la competencia y la oferta de variados servicios.
Dentro de la misma ineficiencia, los altos costos operacionales son un
indicador clave. Entre 1985 y 1989, los costos operacionales como
proporción de los activos totales se redujeron solamente de 5.0% a 4.4%
respectivamente. Este nivel es el doble del estándar internacional
comparable.
Un mercado financiero concentrado:
La concentración en el sector a partir de la cual se pretendían tomar
medidas al respecto con la reforma financiera, se encontraba
"fortalecida por las políticas públicas que imponen barreras de entrada
y segmentan el mercado, haciendo posible la creación de nichos en los
cuales pueden actuar sin competencia hasta las instituciones más
pequeñas, inhibiendo de esta forma la inversión, el crecimiento
institucional y la innovación".
Diagnóstico del Mercado de Capitales
Regulación antimercado de capitales
EL mercado de capitales había sido afectado por varias reformas que le
restaron protagonismo como fueron: (i) La reforma al Banco de la
República en 1951 que lo convertiría en un banco de fomento y en general
los prestamos de fomento que predominaron en el sistema financiero
colombiano desde 1951 y que fueron establecidos por sugerencia de las
misiones internacionales (ii) la reforma tributaria de 1953 que le dio
ventajas tributarias al endeudamiento sobre la emisión (iii) y hacia
1973 la creación del sistema UPAC, que le quitó más dinamismo al mercado
de capitales.
El resultado fue que el mercado de capitales era "prácticamente
inexistente", debido a que el crédito de fomento subsidiado desplazaba
la financiación de la inversión a través de acciones y de bonos. De esta
manera se encontraba estancado el mercado de capitales, con el desalojo
de las formas alternativas de financiación de largo plazo, "dando lugar
a una costosa dependencia del sistema productivo de recursos de crédito,
dependencia que limita el crecimiento de los sectores reales, hace a las
empresas muy vulnerables a los ciclos recesivos e inhibe el desarrollo
del sistema financiero".
Estrechez del mercado
La regulacion anteriomente mencionada entonces provoco un desestimulo a
la oferta y demanda de papeles y que resulto en la poca participacion de
este mercado dentro de las alternativas de financiacion del sector real.
Adicionalmente surgio una espiral contraccionista en donde debido a la
poca oferta de papeles los inversionistas no considereban este mercado
como un mecanismo para la colocacion de recursos, o más bien, la poca
oferta de recursos desestimulaba la oferta de papeles.
Las primeras reformas
A finales de los años 80, como resultado de la existencia de los fondos
de fomento y de la prohibición que regía para los bancos para prestar a
largo plazo, el crédito voluntario se orientaba hacia préstamos de menos
de un año, sin posibilidad de inversión productiva competitiva.
Adicionalmente, A este respecto, se plantea la necesidad de reformar las
normas sobre entrada y salida de capitales, en pro de una mayor
flexibilidad y ampliación del mercado de capitales.
Los primeros intentos para comenzar a cambiar la historia del mercado de
capitales colombianos datan de 1986, cuando se presenta la Ley 75, la
cual buscaba incentivar la financiación por emisión de aciones a través
de la eliminación gradual de la deducibilidad del componente
inflacionario de los intereses, la nivelación gradual de la tarifa de
renta aplicable a las sociedades anónimas y limitadas, y la eliminación
de la doble tributación. Esta ley se complementó con el Decreto 1321 de
1989 con el cual se eliminó el impuesto al patrimonio sobre las acciones
y la Ley 49 de 1990, de la cual ya se habló en el apartado anterior y
que también involucro aspectos del mercado de capitales.
Las reformas de finales de 1980 le dieron un impulso inicial al mercado
de capitales y luego fue complementado con la Ley 50 de 1990 que creó
los Fondos de Pensiones y Cesantías y la Ley 100 de 1993 que introdujo
los fondos privados de pensiones. Estas dos reformas favorecieron el
aumento de la demanda por parte de este tipo de inversionistas
institucionales al permitírseles invertir parte de los recursos
recaudados del público en el mercado de renta variable y en el mercado
de renta fija.
3. Objetivos de las reformas
Dentro de las aspiraciones de la reforma, se evidencia cómo los
objetivos se soportan en el diagnóstico del sistema financiero a finales
de los 80.
Objetivos de la Reforma Financiera
A juicio del gobierno del presidente Gaviria, los objetivos
fundamentales de la política de reforma estructural en las áreas
financiera y monetaria debían ser:
a. Promover un sistema financiero eficiente y competitivo, que afronte
la estrategia de modernización, y como parte de ella, la apertura de los
mercados.
b. Mejorar el diseño, los instrumentos y el manejo de la política
monetaria para que ésta pueda contribuir eficazmente en el futuro al
logro de una mayor estabilidad en los precios y la balanza de pagos.
c. Estimular el ahorro total de la economía y una mayor profundización
financiera que movilice adecuada y eficientemente los recursos del
sistema.
d. Adecuar el marco normativo existente hacia una mayor funcionalidad de
las entidades crediticias. Esto significa adelantar la reducción de
cargas cuasifiscales en las instituciones financieras, proteger a los
usuarios del sector, y racionalizar el control para permitir una
operación más ágil y eficaz de la Superintendencia Bancaria.
Objetivos de la Reforma del Mercado de Capitales
Los objetivos de la reforma del mercado de capitales se diferencian de
acuerdo con las distintas disposiciones legales como la reforma
cambiaria, la reforma al estatuto de inversiones.
La reforma al régimen cambiario tiene como objetivos (i) propiciar la
internacionalización de la economía, (ii) fomentar el comercio exterior
de bienes y servicios, (iii) facilitar el desarrollo de las
transacciones con el exterior, (iv) estimular la inversión de capitales
del exterior en el país, (v) aplicar los controles adecuados a los
movimientos de capital, (vi) propender por un nivel de reservas
internacionales suficiente y (vii) la coordinación de las políticas.
La reglamentación de la ley 9 de 1990 se hizo por medio de la Resolución
49 de 1991, y sus objetivos fueron:
Adoptar medidas internas sobre inversiones del exterior de acuerdo con
las disposiciones del acuerdo de Cartagena
Propiciar la internacionalización de la economía
Estimular la inversión de capitales del exterior en el país
Establecer regímenes especiales en materia de inversiones de capital de
exterior para los sectores financiero, de hidrocarburos y minería
Facilitar la tramitación de las solicitudes para sobreinversion de
capitales colombianos en el exterior
Ejercer un mayor control posterior sobre las inversiones de capital
colombiano en el exterior para hacer más útiles dichas inversiones,
minimizar los riesgos de la operación y garantizar el reintegro al país
de las utilidades
Acciones de las reformas
LEY 45 DE 1990: REFORMA FINANCIERA
Permitió nuevas operaciones a los intermediarios
Modificó las reglas que afectan la libertad de entrada y salida del
mercado y la composición de la propiedad de los diferentes agentes
financieros, así como la conversión, fusión, absorción de entidades
financieras.
Cambió las normas relacionadas con los servicios que presta el sistema
financiero (Cambio esquema banca especializada a matriz-filiales).
Reguló los flujos de información a los distintos agentes que participan
en el mercado
Apertura del sector tanto a capital privado nacional (conversión,
escisión, adquisición, fusión y cesión de activos, pasivos y contratos)
como extranjero.
Se establecieron definiciones en torno de las tasas de interés, límites
legales y de certificación, tendientes a proporcionar un mayor grado de
transparencia al mercado.
Se establecieron prohibiciones a los acuerdos o convenios que
restringían la competencia y los que propiciaran la competencia desleal
y el uso de información privilegiada.
Expedición del Estatuto Orgánico del Sistema Financiero.
La Superintendencia Bancaria, se destinó a la vigilancia sobre el
cumplimiento de las normas en cuanto a los capitales mínimos, la
solvencia patrimonial, profesional y moral de los inversionistas
extranjeros, la garantía de la publicidad de los estados e indicadores
financieros del sector, y la competencia desleal.
LEY 50 DE 1990: REFORMA LABORAL
Creación de los fondos de cesantías como nuevos intermediarios para
fomentar la demanda de papeles en el mercado publico y privado de
valores
LEY 27 DE 1990: REFORMA AL MERCADO BURSATIL
Introducción de acciones preferencias sin derecho a voto para eliminar
la aversión de los grandes accionistas a diluir el control de la
empresa.
Se introduce el marco regulatorio para las operaciones de titularizacion
de activos, como nuevo instrumento para dinamizar el mercado de activos.
LEY 9 DE 1991: REFORMA CAMBIARIA
Eliminó el monopolio del Banco Central para hacer transacciones en el
mercado cambiario.
Derogó las restricciones a la inversión extranjera en el sistema
financiero.
Liberalizó la inversión extranjera y en portafolio, permitiendo la
operación de fondos extranjeros individuales y de carácter institucional
RESOLUCION 49 DE 1991: ESTATUTO DE INVERSIONES
Introdujo nuevas modalidades de inversión internacional como fueron los
fondos de inversión de capital extranjero, la reinversión de utilidades,
la capitalización de utilidades y se amplió la posibilidad de compra de
inmuebles con fines turísticos y de representación.
El llamado Estatuto de Inversiones Internacionales pretendía centralizar
toda la normatividad en cuenta a las inversiones internacionales para
facilitar el papel de los reguladores y del sector público y privado.
Estableció todas las disposiciones en materia de inversión de capital
del exterior en el país, bajo los principios de igualdad, automaticidad
y universalidad.
LEY 100 DE 1993: NUEVA REFORMA LABORAL
Introdujo los Fondo de Pensiones privados como nuevos intermediarios
para fomentar la demanda de papeles en el mercado publico y privado de
valores, para fomentar el ahorro privado y disminuir las cargas sobre
las finanzas publicas.
LEY 35 DE 1993: NUEVA REFORMA FINANCIERA
La observancia de los niveles de patrimonio, la solvencia y la calidad
de la información de los intermediarios financieros
La promoción de la democratización del crédito
La intervención sobre la orientación de los recursos del sistema hacia
distintos sectores o actividades económicas
El establecimiento de instrumentos de sanción por infracción, por parte
del ente regulador.
La autorización de conversión de las compañías de leasing en compañías
de financiamiento comercial, quienes podrán hacer tanto operaciones de
créditos como operaciones de leasing.
La autorización a las Corporaciones de Ahorro y Vivienda para otorgar
créditos de consumo sin hipoteca, preservando su especialización en el
financiamiento de vivienda, además de otorgar préstamos para inversión
garantizados con hipoteca sobre inmuebles distintos de vivienda.
La posibilidad de tanto para las CAV como para las CFC de efectuar
operaciones de compra y venta de divisas, como intermediarios del
mercado cambiario.
Reglamentación de la enajenación de las acciones y bonos del Estado (la
Nación , sus entidades descentralizadas o el Fondo de Garantía de
Instituciones Financieras –FOGAFIN-.
La vinculación de Sala General de la Superintendencia de Valores como
organismo reglamentario de las operaciones en el mercado de valores.
La creación del Viceministerio Técnico del Ministerio de Hacienda y
Crédito Público, quien entraría a asesorar al Ministro de Hacienda y
también a formular política económica y normas regulatorias e
intervencionistas sobre las actividades financiera, bursátil y
aseguradora.
4. Alcance de las reformas
La reformas impulsaron el crecimiento del mercado hacia nuevos
horizontes, flexibilizando operaciones y a la vez estableciendo normas
de intervención, que estarían respaldadas en la Superintendencia
Bancaria en lo que a establecimientos de crédito y actividad aseguradora
se refiere, y por la Superintendencia de Valores en cuanto a los
intermediarios del mercado de capitales.
Alcance de la reforma del Sistema Financiero
En aras de recoger los resultados de las reformas referidas, se necesita
evaluar el comportamiento de las variables que influyen sobre el
desempeño del sector financiero, como se plantea en el siguiente cuadro,
para establecer unos criterios de comparación en cuanto a la evolución
institucional a partir de la reforma financiera y las subsecuentes
reformas al sistema financiero durante la década de los 90, en el cuadro
No. 1 se expresan algunas cifras reveladoras del cambio en el sistema
financiero en cuanto al número de entidades, el grado de participación
de los tipos de establecimientos en el PIB (Activos/PIB) y la relación
de solvencia de las entidades.
Cuadro No 1 Variables Indicadoras del Cambio en el Sector Financiero
Colombiano 1991-1999
n.a. No aplica
* Incluye Aseguradoras y corredores, Almacenes de Depósito, Cooperativas
financieras y demás vigiladas por la Superintendencia Bancaria
excluyendo al Banco de la República, las Casas de Cambio y Oficinas de
Representación
** (Patrimonio Técnico/Activos Ponderados por Riesgo)
Fuente: Clavijo, 2000, pág 14, Superintendecia Bancaria y cálculos
propios
Frente al cuadro anterior, pueden saltar a la vista varias conclusiones.
En primer lugar, y como aspecto más evidente, se observa el crecimiento
de los activos de todos los tipos de establecimientos de crédito, donde
la proporción de activos sobre PIB se vio incrementada entre 1991 y
1995. En segundo lugar, se observa también el incremento de la apertura
de oficinas por cada tipo de entidad entre 1991 y 1995. Sin embargo, el
índice de solvencia por entidades no se vio fortalecido, al contrario,
se mantuvo estable para los bancos y para las CAV pero se vio
deteriorado para las Compañías de Financiamiento Comercial y las
Corporaciones Financieras.
Adicionalmente, la tendencia del sector en materia de profundización
financiera, como lo pronunciaban los objetivos de la reforma mostró una
tendencia creciente.
Gráfico No. 1
Profundización Financiera
Fuente: Asobancaria
Gráfico No. 2
Número Total de Instituciones Financieras
Fuente: Asobancaria
Como se observa en los siguientes gráficos, el boom crediticio
propiciado por la reforma financiera y la reforma del mercado de
capitales con incidencia en los establecimientos de crédito es la
siguiente:
Gráfico No. 3
Tanto las captaciones como las colocaciones crecieron en la primera
mitad de la década.
Gráfico No. 4
Gráfico No. 5
Las utilidades también se observaron crecientes, hasta 1994, cuando la
tendencia fue a la baja, debido al boom de crédito que fue mostrando su
punto máximo, donde se empezó a ver incrementada la proporción de
cartera vencida en los establecimientos de crédito analizados.
Gráfico No. 6
Se hace evidente el comportamiento del crédito al momento de la
liberalización, cuando se flexibilizan las operaciones de las entidades
financieras, y en mayor medida la de los bancos comerciales, la
Corporaciones de Ahorro y vivienda (CAVS), las Corporaciones Financiera
(CF) y las Compañías de Financiamiento Comerial (CFC), quienes a raíz de
la reforma financiero tuvieron mayores oportunidades de ampliar su
negocio, incluso en operaciones en divisas.
Gráfico No. 7
Gráfico No. 8
En los establecimientos de crédito analizados, la cartera vencida se
veía en asenso desde 1994.
Gráfico No.9
Grafico No.10
El movimiento de las cuentas en el sistema financiero, en este caso, en
los establecimientos de crédito a partir de la reforma financiera
corresponde con el movimiento del PIB real, que entre 1991 y 1994 tuvo
una tendencia creciente. Como lo habían pronunciado los impulsadores de
las reformas, se había impulsado un crecimiento económico a raíz de la
liberalización del sistema. Sin embargo, los objetivos de eficiencia y
profundización financiera, a largo plazo no fueron sostenibles. Tras un
creciente endeudamiento y el aumento del riesgo por parte de los agentes
intermediarios en el sistema, en general, la vulnerabilidad de los
países tiene a incrementar, cuando se tienen más incentivos para
incurrir en riesgos, donde se suscita aún más el riesgo moral y los
acreedores se enfrentan a la selección adversa, todos estos problemas de
información, en un mercado imperfecto como lo es el sistema financiero.
A pesar de los logros obtenidos en profundización financiera durante los
años 90, Colombia registra todavía niveles relativamente bajos en el
contexto internacional. Medida como la relación entre activos
financieros y PIB, la profundización financiera en países como Taiwán,
Alemania, Portugal y Japón es cuatro o cinco veces superior a la de
Colombia
Gráfico No. 11
Profundización Financiera Internacional (1997)
En cuanto a la eficiencia del sector financiero colombiano, se pude
observar que tendió a incrementarse inmediatamente después de la
reforma. Sin embargo, esta eficiencia no es una constante durante toda
la década. Se esperaría que una vez hubiera un impulso inicial
propiciado por la reforma, este se mantendría creciendo o por lo menos
constante durante los subsecuentes años, a raíz de la introducción de
innovaciones financieras, objetivo que pretendía la reforma financiera.
Como se observa en el siguiente gráfico, la relación entre gastos
administrativos e ingresos financieros en Colombia repuntó, explicándose
por el incremento en los ingresos mas no por la disminución en los
gastos administrativos.
Fuente: Superintendencia Bancaria
La evolución de las reformas se ve plasmada sobre el comportamiento del
crecimiento económico a partir de la liberalización financiera. El canal
de transmisión de la liberalización financiera hacia el sector real,
observado por Miotti y Plihon (1999) se ejemplifica así: la
liberalización financiera hace que (i) aumente la competencia,
disminuyan las tasas de interés lo que conduce a que los clientes de las
instituciones tengan una propensión a tomar mayores riesgos en su
portafolio, incitando a operaciones especulativas; (ii) crezcan
rápidamente los créditos bancarios y la masa monetaria, además de su
vulnerabilidad frente a la inflación y la especulación.
En el proceso de liberalización financiera, la libertad en el
otorgamiento del crédito lleva implícita la posibilidad de generar una
mayor concentración de riesgo. También, la mayor exposición al mercado
trae consigo exigencias especiales en materia de su administración y la
información hacia el público en general, lo cual hace que el sistema
financiero esté más expuesto a una crisis financiera vía choques
externos o recalentamiento de la economía.
La literatura sobre el tema de la liberalización financiera y las crisis
bancarias ha estado sustentada en varios estudios empíricos y citado en
Miotti y Plihon (1999), por Kaminsky y Reinhart (1996), Demirgurc_Kunt y
Detragiache (1998), con una metodología en común: los modelos probit en
los que se utiliza un indicador de crisis bancaria como variable a
explicar en función de indicadores de liberalización. Adicionalmente, el
estudio de Miotti y Plihon, (1999) realiza un análisis factorial de
correspondencias múltiples con el objeto de diferenciar patrones de los
individuos (en este caso los bancos) con respecto a las variables
(indicadores del sector bancario) cuando se trata de diferenciar a los
bancos sanos de los bancos en quiebra.
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Jaime Hernán Ríos, Molina Nicolás Acevedo Vélez
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