1. Introducción.
No cabe duda que la política económica es el argumento fundamental
del Estado para justificar la función reguladora y estabilizadora que
este cumple en las naciones que poseen economías modernas; fijando las
políticas impositivas, monetarias y cambiarias, así como diseñando las
reglas del juego; permitiendo que el mercado actúe libremente pero
respetando estas reglas.
Es la intención de este material representar de la forma más sencilla
posible lo que representa la política fiscal, la cual comprende la
función impositiva y reguladora del Estado en las economías modernas; y
especialmente nos referiremos a la Política fiscal aplicada en
Venezuela.
Comenzaremos con un breve análisis de la política económica y sus
objetivos e instrumentos, para de esta manera comprender lo que
significa la política fiscal como parte de la política económica de una
nación. Luego analizaremos con detalle el significado de la Política
Fiscal, destacando sus componentes como los son el gasto publico y la
gestión tributaria o función impositiva. Analizaremos los antecedentes
de la Política Fiscal en Venezuela y daremos un breve panorama de las
expectativas del Programa económico del actual gobierno para el año en
curso.
Pasaremos luego a describir los instrumentos fiscales utilizados en la
recaudación impositiva, especialmente los utilizados en Venezuela.
Igualmente se presenta un análisis de la política aplicada en las
aduanas venezolanas. Finalmente analizaremos las consecuencias que puede
tener una política fiscal mal aplicada o desarrollada haciendo
referencia a los acontecimientos económicos ocurridos en el segundo
mandato del Presidente Carlos Andrés Pérez entre 1989-1993
2. La Política Económica.
Para hablar acerca de lo que es la Política Fiscal, debemos de entender
primero lo que es la Política Económica. El ultimo objetivo de la
economía es desarrollar políticas que puedan resolver nuestros
problemas. Las políticas económicas sirven para mover la curva de
demanda en la dirección que se necesite para alcanzar el pleno empleo y
para que esto suceda, el Estado puede usar 2 instrumentos (medidas)
principales para regular la demanda agregada. La política fiscal y la
política monetaria.
La política económica es una rama dirigida hacia el acondicionamiento de la actividad económica para evitar que ocurran fluctuaciones en los niveles del empleo y de los precios, así como para condiciones necesarias para el desarrollo.
Para lograrlo, la política económica recurre a las ideas elaboradas en el campo de la teoría económica ya que a través de los principios, de las teorías, de las leyes y de los modelos ofrecidos por esta última, los resultados de las acciones prácticas desarrolladas adquieren mayor confiabilidad, seguridad y certeza. La formulación de la política económica comprende 2 procedimientos interdependientes:
1) La determinación de los principales objetivos que se quieren
alcanzar, necesariamente interrelacionados y cuantificados.
2) La elección de los instrumentos de acción que se utilizarán para la
consecución de los objetivos determinados.
Principales objetivos de la política económica
Desarrollo Económico
Estabilidad Económica
Eficiencia Distributiva
1) Desarrollo Económico:
Es la búsqueda obstinada del desarrollo.
2) Estabilidad Económica:
Reúne 3 objetivos básicos que son de importancia vital.
a.- Mantenimiento del pleno empleo.
b.- Estabilidad general de los precios.
c.- Equilibrio de la balanza de pagos internacionales.
3) Eficiencia distributiva:
Lo que busca es disminuir las desigualdades en la distribución del nacional entre las unidades familiares.
Instrumentos o Políticas de Acción en la Política Económica.
Para la consecución de los diferentes objetivos que acabamos de mencionar, la política económica cuenta con un conjunto de instrumentos de acción. Estos instrumentos o políticas provienen de la teoría económica cuyo objetivo es la consecución de los fines relacionados con los principios teóricos del análisis macroeconómicos y son los siguientes:
1. La política monetaria: Es el control de la banca y del sistema
monetario por parte del gobierno con el fin de conseguir la estabilidad
del valor del dinero y evitar una balanza de pagos adversa, alcanzar el
pleno empleo y buscar el estado de liquidez de toda economía.
2. La política fiscal: El gobierno gasta a través de inversiones
públicas, gastos públicos y obtiene ingresos a través de los impuestos
sobre las actividades de producción y de circulación de mercancías,
sobre los ingresos y ganancias de cualquier otra naturaleza.
La Política Fiscal.
La política fiscal es el conjunto de medidas e instrumentos que toma el
estado para recaudar los ingresos necesarios para la realización de la
función del sector publico. Se produce un cambio en la política fiscal,
cuando el Estado cambia sus programas de gasto o cuando altera sus tipos
impositivos. El propósito de la política fiscal es darle mayor
estabilidad al sistema económico, al mismo tiempo que se trata de
conseguir el objetivo de ocupación plena. Como hemos dicho anteriormente
la Política Fiscal tiene 2 componentes, el gasto publico y los ingresos
públicos.
3. Gasto Publico
En cuanto al gasto público, este se define como el gasto que realizan
los gobiernos a través de inversiones públicas. Un aumento en el gasto
público producirá un aumento en el nivel de renta nacional, y una
reducción tendrá el efecto contrario. Durante un periodo de inflación es
necesario reducir el gasto publico para manejar la curva de la demanda
agregada hacia una estabilidad deseada. El manejo del gasto público
representa un papel clave para dar cumplimiento a los objetivos de la
política económica.
El gasto público se ejecuta a través de los Presupuestos o Programas
Económicos establecidos por los distintos gobiernos, y se clasifica de
distintos maneras pero básicamente se consideran el Gasto Neto que es la
totalidad de las erogaciones del sector público menos las amortizaciones
de deuda externa; y el Gasto Primario, el cual no toma en cuenta las
erogaciones realizadas para pago de intereses y comisiones de deuda
publica, este importante indicador económico mide la fortaleza de las
finanzas públicas para cubrir con la operación e inversión gubernamental
con los ingresos tributarios, los no tributarios y el producto de la
venta de bienes y servicios, independientemente del saldo de la deuda y
de su costo.
Gasto Programable: es el agregado que más se relaciona con la estrategia
para conservar la política fiscal, requerida para contribuir al logro de
los objetivos de la política económica. Por otro lado resume el uso de
recursos públicos que se destinan a cumplir y atender funciones y
responsabilidades gubernamentales, así como a producir bienes y prestar
servicios.
La clasificación económica permite conocer los capítulos, conceptos y
partidas específicas que registran las adquisiciones de bienes y
servicios del sector público. Con base a esta clasificación, el gasto
programable se divide en gasto corriente y gasto de capital. Estos
componentes a su vez se desagregan en servicios personales, pensiones y
otros gastos corrientes dentro del primer rubro, y en inversión física y
financiera dentro del segundo.
Gasto corriente: Dada la naturaleza de las funciones gubernamentales, el
gasto corriente es el principal rubro del gasto programable. En él se
incluyen todas las erogaciones que los Poderes y Órganos Autónomos, la
Administración Pública, así como las empresas del Estado, requieren para
la operación de sus programas. En el caso de los primeros dos, estos
recursos son para llevar a cabo las tareas de legislar, impartir
justicia, organizar y vigilar los procesos electorales, principalmente.
Por lo que respecta a las dependencias, los montos presupuestados son
para cumplir con las funciones de: administración gubernamental;
política y planeación económica y social; fomento y regulación; y
desarrollo social.
Por su parte, en las empresas del Estado los egresos corrientes reflejan
la adquisición de insumos necesarios para la producción de bienes y
servicios. La venta de éstos es lo que permite obtener los ingresos que
contribuyen a su viabilidad financiera y a ampliar su infraestructura.
Gasto de Capital: El gasto de capital comprende aquellas erogaciones que
contribuyen a ampliar la infraestructura social y productiva, así como a
incrementar el patrimonio del sector público. Como gastos; gastos de
Defensa Nacional, también se pueden mencionar la construcción de
Hospitales, Escuelas, Universidades, Obras Civiles como carreteras,
puentes, represas, tendidos eléctricos, oleoductos, plantas etc.; que
contribuyan al aumento de la productividad para promover el crecimiento
que requiere la economía.
4. Gestión Tributaria o Ingresos Públicos
La Gestión Tributaria mide el conjunto de acciones en el proceso de la
gestión pública vinculado a los tributos, que aplican los gobiernos, en
su política económica. Los tributos, son las prestaciones en dinero que
el Estado, en su ejercicio de poder, exige con el objeto de tener
recursos para el cumplimiento de sus fines.
La Gestión Tributaria es un elemento importante de la política
económica, porque financia el presupuesto público; Es la herramienta más
importante de la política fiscal, en él se especifica tanto los recursos
destinados a cada programa como su financiamiento. Este presupuesto es
preparado por el gobierno central y aprobado por el Congreso, es un
proceso en el que intervienen distintos grupos públicos y privados, que
esperan ver materializadas sus demandas. Es un factor clave que dichas
demandas se concilien con las posibilidades reales de financiamiento,
para así mantener la estabilidad macro económica. La pérdida de control
sobre el presupuesto es fuente de desequilibrio e inestabilidad con
efectos negativos insospechados. Es importante mencionar que los
ingresos y gastos gubernamentales se ven afectados por el comportamiento
de otras variables macro económicas, como el tipo de cambio, los
términos de intercambio, el crecimiento del PBI, etc.
Además la Gestión tributaria puede incentivar el crecimiento a
determinados sectores, por ejemplo, otorgando exoneraciones, incentivos.
De este modo la gestión tributaria es un elemento importante porque va
ayudar a crecer, mantener o decrecer la economía en la medida que los
indicadores de gestión se hayan llevado en forma eficiente a través de
estrategias (Recaudación, presentación de la Declaración Jurada, para
detectar el cumplimiento de los contribuyentes). La gestión tributaria
optima es aquella en la que la política fiscal es estable y el Sistema
Tributario eficiente(diseñado para nuestra realidad). Si la gestión
tributaria es optima atrae inversión.
5. Política Fiscal en Venezuela.
Antecedentes.
Lamentablemente para nuestro país, la política fiscal ha sido mal
llevada a lo largo de muchos períodos gubernamentales, uno y otro
gobierno han tratado de implantar paquetes económicos que reactiven la
economía venezolana, pero lamentablemente fallan al no poder controlar
el Gasto Público y mucho menos se ha creado una cultura tributaria en
los ciudadanos y empresas Venezolanas.
Durante los períodos de bonanza petrolera que vivía el país y hasta la
llegada del viernes negro, la costumbre por parte de los gobiernos; era
tener un enorme gasto público producto de un abultado número de
subsidios y regalías; y una política de endeudamiento demasiado
arriesgada, y como los ingresos por concepto de exportaciones petroleras
eran suficientes para cubrir el gasto público, realmente no se
desarrollo nunca una política económica y menos una política tributaria
eficiente y adaptada a la realidad del país y modernizada. La
modernización llegó muy tarde, hace apenas unos 15 o 20 años los
instrumentos fiscales utilizados en las políticas económicas eran pocos,
mal implantados y muy difíciles de controlar, obteniéndose una gran
perdida por los altos niveles de evasión fiscal que se presentaban.
Luego del viernes negro, y por causa de políticas económicas que no han
sido diseñadas para adaptarse a la realidad de nuestro país, la política
fiscal ha sido mal planteada y mal ejecutada. Se ha intentado aplicar
serias medidas en materia económica pero han perdido efecto; primero por
falta de continuidad en las políticas aplicadas, es decir, muchas veces
dentro de un mismo periodo gubernamental hemos visto cambios en las
políticas aplicadas, y apenas toman control los nuevos gobiernos
inmediatamente son cambiados los planes económicos, con esto solo se
logra un sistema inestable que no es capaz de asimilar un lineamiento
cuando se le impone una nueva dirección. En segundo lugar por carecer de
un planteamiento que busque primero, controlar el gasto público a través
del mejoramiento y simplificación del sector público y crear un Sistema
Tributario eficiente, para luego poco a poco pero con paso firme y
sostenido lograr la reactivación económica que tanto requiere Venezuela.
En Venezuela, la posibilidad de un Estado como el que tuvimos en las
últimas décadas ya no es viable, por la sencilla razón de que el país no
se puede permitir ese lujo. La sinceración de la economía es y seguirá
siendo la única salida. Los controles excesivos, los subsidios, el
proteccionismo, el paternalismo estatal y el Estado empresario,
conllevan altos grados de ineficiencia y terminan imponiendo un elevado
costo a la sociedad. Esos costos tienen que salir de alguna parte
(endeudamineto). Las políticas económicas que caracterizaron la política
económica venezolana entre 1974 y 1994 arrojaron una hiperinflación
alimentada por un drástico y continuado deterioro en el valor de nuestro
signo monetario.
6. Política Fiscal Actual.
El actual gobierno venezolano, según su propuesta económica propone una
reducción del gasto público, y una modificación al tratar de reducir el
gasto corriente, a través de reestructuraciones en todos los organismos
oficiales para hacerlos más eficientes y menos costosos, y por su parte
aumentar el gasto de capital, para crear la infraestructura necesaria
para comenzar la reactivación económica. El presupuesto fiscal del año
2000, tiene un nivel de gasto total acordado de Bs. 17.878 millardos,
equivalentes al 24,2% del PIB, aumentando su nivel en 1,5 puntos del PIB
con respecto al presupuesto de 1999. De este total de gasto, el 84,5% se
concentra en los siguientes ministerios: Finanzas, del Interior y
Justicia, Educación, Cultura y Deporte, Salud y Desarrollo Social,
Infraestructura y Defensa.
En referencia a la clasificación económica del gasto, el mismo presenta
una orientación que está en sintonía con los lineamientos estratégicos
de este Programa Económico. Los gastos corrientes se ubican en monto de
Bs. 12.718 millardos, equivalentes al 17,3% del PIB, creciendo en tan
sólo 0,3 puntos del PIB con respecto al año precedente. Los de capital,
se sitúan en Bs. 2.967 millardos, equivalentes al 4,0% del PIB,
superando en más de 1,1 puntos del PIB al gasto presupuestado del año
1999, y por último, las aplicaciones financieras, dentro de las cuales
se encuentran la amortización de préstamos, alcanzan un monto de Bs.
2.192 millardos, equivalentes al 3% del PIB, presentando una variación
con respecto al año pasado de 0,1 puntos del PIB.
Por otra parte, en materia de gestión tributaria propone una
reestructuración del actual Servicio Nacional Integrado de
Administración Tributaria (SENIAT), para aumentar la recaudación y
evitar la evasión de impuestos. Así como la aplicación de una serie de
instrumentos de recaudación que permitan reducir el déficit fiscal. En
este sentido, el presupuesto fiscal para el año 2000, fija como meta en
los ingresos ordinarios de origen no petrolero un monto de Bs. 8.561
millardos, equivalente al 47,8% del total de ingresos, mejorando su
participación en 5,7 puntos porcentuales con respecto al nivel alcanzado
en 1999. Los ingresos fiscales originados por la actividad petrolera,
excluyendo las transferencias al Fondo de Inversión para la
Estabilización Macroeconómica (FIEM), se estiman en Bs. 4.211 millardos,
equivalentes al 23,6% del total de ingresos fiscales.
Esto luce muy bien en el papel, pero ha sido un factor común observar
excelentes propuestas económicas por parte de los distintos gobiernos
venezolanos que luego se pierden en la intrincada e ineficiente red
burocrática, o simplemente no son capaces de cumplir las metas que son
trazadas, en otras ocasiones, y debido a nuestra gran dependencia de las
exportaciones petroleras, los planes se ven afectadas por variaciones en
los precios del petróleo, e incluso por crisis ocurridas en otros países
que crean un efecto dominó, afectando a las economías más vulnerables
como la nuestra.
7. Instrumentos Fiscales.
Los economistas de finanzas públicas consideran que el sector público
tiene tres ramas de actividades o tres funciones principales:
1) La función de estabilización y crecimiento, que se interesa en
mantener el balance macroeconómico a fin de prevenir tanto grandes
inclinaciones en el empleo y la actividad económica y severos ataques de
inflación, así como asegurar una adecuada tasa de crecimiento económico;
2) La función de distribución, que se refiere a la adecuada distribución
de la renta entre los diversos grupos de la economía y,
3) La función de asignación, que se relaciona con la eficiente
asignación de recursos en toda la economía. Cada una de estas funciones
representa no solamente un objetivo legitimo de política gubernamental
sino también un importante aspecto de desarrollo económico.
Las tres metas del sistema tributario señaladas anteriormente, con
frecuencia están en conflicto, particularmente cuando se deben mantener
los ingresos globales, forzando así a los formuladores de políticas a
escoger entre las mismas al tomar sus decisiones de política tributaria.
Más importante en ese respecto, es el conflicto entre un sistema
tributario eficiente o uno que interfiere menos con el comportamiento
económico y crean un menor impacto sobre las decisiones para trabajar o
ahorrar o invertir, y un sistema tributario de distribución deseable o
uno que logre mejor los objetivos de equidad de la sociedad.
Por ejemplo generalmente se considera que los impuestos sobre la renta
sirven a los objetivos de distribución bastante bien, ya que la renta
constituye una buena medida de la capacidad de pagar y los impuestos
sobre la renta pueden ser prontamente adaptados a las circunstancias
individuales y graduados de acuerdo con la renta, las altas tasas
marginales de impuestos, sin embargo, pueden tener efectos de incentivos
adversos, haciendo los impuestos sobre la renta menos favorables en
términos de eficiencia. Los impuestos a las ventas se perciben con
efectos contrarios. Un IVA, que se aplica de manera uniforme a todas las
formas de consumo puede tener una puntuación alta en lo que respecta a
la asignación pero una baja calificación en lo que respecta a
distribución, ya que afectaría más fuertemente a las personas y familias
de bajos recursos.
Además los instrumentos tributarios también difieren en las demandas que
se hacen a la administración tributaria así como en la característica de
cumplimiento. Los impuestos basados en transacción tienden a ser más
fáciles de administrar que los impuestos que requiere complejas reglas
de medición de renta para ser aplicadas. Igualmente, los impuestos que
pueden ser recaudados a través de retención serán más fácilmente
administrados que aquellos que requieren la presentación de declaración
de impuestos.
En caso de incumplimiento, factores tales como la oportunidad de evadir
impuestos, las ganancias de la evasión tributaria, los riesgos de
detección, y las sanciones aplicadas, se detecta que pueden variar de un
impuesto a otro.
Los formuladores de políticas generalmente recurren a dos tipos de
acciones al tratar de manejar el problema de conflictos entre las metas.
En primer lugar, pueden escoger una mezcla de impuestos. Segundo pueden
adoptar disposiciones particulares dentro de la estructura de cada tipo
de impuestos en un intento por resolver los conflictos de metas.
Los economistas generalmente dividen los impuestos entre directos e
indirectos. Las diferencia entre los dos es que los impuestos directos
(renta, patrimonio, bienes inmuebles) se recaudan de las personas que se
presumen deben pagar el impuesto, mientras que los impuestos indirectos
se presume sean transferidos a los consumidores. Siguiendo el análisis
de la sección anterior, la selección entre los instrumentos tributarios
probablemente deben reflejar, al menos en parte, sus efectos
fundamentales sobre la estabilización económica, asignación de recursos
y la distribución de la renta. Aunque los principios detrás de estas
tres funciones del sistema tributario puedan servir de base al debate de
política en los países en desarrollo, una consideración adicional, menos
frecuentemente reconocida, también explica el patrón de tributación
directa e indirecta observado en la práctica. Esta consideración
adicional es la facilidad de administración de cada impuesto y el grado
de cumplimiento de cada uno.
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Gonzalo Eduardo Castillo García
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