1. Introducción
El salario de equilibrio es el punto de intersección entre la curva de
oferta de trabajo y la demanda de trabajo.
A Wo el numero de horas ofrecidas por las oferentes de trabajo es
exactamente igual al numero de horas que deseen emplear las empresas. El
salario Wo y el nivel de empleo Qo es la única continuación de salario y
empleo con la que se vacía el mercado.
Si el salario fuera Wes habría un exceso de oferta o excedente de
trabajo lo que bajaría el salario el salario a Wo: si el salario fuera
Wed habría un exceso o escasees de demanda y se elevaría el salario a Wo,
esto quiere decir que el tener exceso de las empresas necesitan
contratar trabajadores originados una subida del salario a Wo. La
inversa seria el punto We donde el excedente de oferta de trabajo hace
que los salarios bajen Wo.
Determinantes de oferta y demanda de trabajo:
El mercado de trabajo se divide en dos partes, la demanda de trabajo
refleja la conducta de los empresarios y la oferta de trabajo se deriva
de las decisiones de los trabajadores.
La curva de oferta de mercado tiene pendiente positiva y hacia la
derecha indicando que los trabajadores ofrecen mas horas de trabajo
siempre que los salarios que los salarios relativos sean mas altos. La
subida de los salarios relativos atrae trabajadores de la producción
domestica, el ocio u otros mercados de trabajado al mercado en el que
han subido el salario.
Las curvas de oferta de trabajo miden los costos marginales de
oportunidad.
Cuanto mas costo es el periodo de tiempo mas especializado el tipo de
trabajo menos elástica es la curva de oferta de trabajo.
Los determinantes de la oferta mayor la demanda de trabajo provocan
desplazamientos de la curva hacia la derecha o hacia la izquierda. En
cambio las variaciones de salarios provocan movimientos a lo largo de
las curva de demanda y la oferta pero a corto plazo dicha variaciones no
desplazan la propias curvas.
La decisión de contratación de una empresa:
La decisión del empresario del empresario sobre el numero de
trabajadores que va emplear no afecta la salario de mercado ya que este
es un "salario-aceptante" en el mercado de productos.
El empresario no tiene incentivo para pagar un salario superior al de
equilibrio Wo por que ese salario tiene tantas unidades de trabajo como
desee.
Si no se ofrece un salario inferior a Wo no atraerá a ninguna.
CSME es el coste salarial total dividido por el numero de unidades de
trabajo empleados.
CSM es la variación absoluta del coste salarial total provocada por el
empleo de una unidad mas de trabajo.
Si contrata unidades de trabajo superior a Qo sus beneficios totales
disminuirán por que a partir de Qo los rendimientos decrecientes reducen
el producto marginal (PM) en la medida en q IPM se encuentra por debajo
del salario del mercado Wo.
2. Eficiencia en la asignación
El trabajo se asigna eficientemente cuando los trabajadores se dedican a
los fines en que se concede mas valor, cuando las sociedad obtiene la
mayor cantidad posible de producción interior con un determinado
cantidad de trabajo.
Si una empresa es una monopolista en la venta de su producto se enfrenta
a una curva de demanda del producto de pendiente negativa, esto
significa que para aumentar su producción tendrá que bajar el precio y
como se aplica a toda su producción su ingreso marginal será menor que
su precio. Por consiguiente, IPM2 C=PmxIM disminuirá por 2 razones:
PM disminución debido a los rendimientos decrecientes.
IM disminución mas deprisa que el precio a medida que se contraen mas.
La figura 6-6 es monopolista es una "salario-aceptante" y por lo tanto,
tiene una curva de oferta de trabajo perfectamente elástica representada
por SL1 donde es igual a CSM y a CSME.
La curva de demanda Dm es la curva IPM del monopolista y IPM no es igual
a CPM; el valor de la producción adicional de cada trabajador para el
monopolista es menor que el valor para la sociedad.
La curva de demanda de trabajo del monopolista Dm es menor elastica que
la curva competitiva Dc.
El monopolistas se comporta de la misma forma que el competidor
determinando su nivel de empleo maximador de los beneficios en el punto
en que IMP sea igual a CSM. Esta igualdad genera un nivel de empleo
inferior menor a Qm.
El salario que paga el monopolistaes igual al que pagar las empresas
competitivas, sin sindicatos ambos son salarios aceptados.
Los recursos de trabajo se asignana mal por en un mercado perfectamente
(Pl=W) que refleja el costo marginal de oportunidad que tiene la
sociendad por la utilización de un recurso es un determindo empleo.
El problema del principal y el agente se plante cuando los agentes (los
trabajadores) persiguen algunos de sus propios objetivos que estan en
conflicto con los de los principales.
Tanto el agente como en principal, lo que quieren en maximizar sus
beneficios, los trabajadores deben trabajar las horas acordadas y hacer
un grado de esfuerzo acordado. De lo contrario disminuirá la producción
y los costes medios y marginales de la producción serán mas altos.
Pero en muchas oportunidades los trabajadores, pueden mostrar una
conducta optimista maximizando sus beneficios, aumentando el ocio y sin
perjudicar su renta.
3. El Sindicalismo
En la medida en que los sindicatos elevar la demanda de trabajo
sindicato (de D0 a D1) puede obtener unos salarios mas altos ( de Wo a
W1) y aumentar el empleo (de Qo a Q1).
Un sindicato puede elevar la demanda de trabajo adoptando medidas que
altere a uno de los determinantes o mas de la demanda de trabajo.
Concretamente puede:
Elevar la demanda del producto: influyen en la demanda por medio de la
publicidad y las posiciones elásticas.
Aumentar la productividad del trabajo: Las empresas controlan la mayoría
de los factores que determinan la producción por hora trabajadas de dos
formas:
Mediante la participación en comités de productividad formados
conjuntamente con los sindicatos.
La codeterminacion que consiste en la participación de los trabajadores
en los precios.
Influencia de los precios de los factores relacionados con el trabajo:
cuando el trabajo y algun otro recurso son sustituidos , los sindicatos
pueden eleva la demanda de su propio trabajo subiendo el precio relativo
del otro recurso.
El aumento del numero empresarios: los sindicatos pueden elevar la
demanda de su trabajo presionando para que adoptan programas publicos
que animen a nuevos empresarios a establecen en una determinada zona.
Los sindicatos también pueden elevar los salarios reduciendo la oferta
de trabajo.
En un mercado de trabajo dinámico caracterizado por un aumento normal de
demanda y oferta de trabajo, un sindicato puede ser capaz de elevar los
salarios mediante medidas que restrinjan los aumentos normales de la
oferta de trabajo, ocasionado esta medida un freno en la tasa de
crecimiento del empleo indicado.
Estas medidas pueden ser:
La reducción del numero oferentes cualificado de trabajo:
Pueden restringir la cantidad global de trabajadores cualificados
existentes de un país: limitando la inmigración, defendiendo
las leyes sobre el trabajo infantil estableciendo la jubilación
obligatoria y estimulando la reducción de la jornada laboral.
También se da la posibilidad de los sindicatos y de los grupos
profesionales de limitar la entrada a determinados ocupaciones por medio
de licencia, obligando a las personas por medio de leyes cumplir con
determinados condiciones para ejercer un oficio.
La influencia en la renta no salarial:
Pueden ser capaces de lógralo por medio de leyes que proporciona renta a
los trabajadores desempleados, a los trabajadores parcialmente
incapacitados y a los ciudadanos de edad avanzada.
Lo que ocurre cuando los sindicatos pretenden fijar un salario por
encima del salario de equilibrio es que se produzca un aumento en la
demanda de trabajo y a su vez lo que esto produce es:
Elevar la demanda de producto.
Aumentar la productividad del trabajo.
Influir en los precios de los recursos relacionados con él.
Elevar el numero de <<compradores>> de sus servicios especifico de
trabajo.
En la medida en que los sindicatos pueden elevar la demanda de trabajo
sindicado, pueden obtener unos salarios mas altos y aumentar el empleo.
El sindicalismo esta en declive por ejemplo en países como Estados
Unidos cuando se produce una baja considerable durante 12 años
(1980-1992) y desde ese ultimo año no ha vuelto a subir.
Se puede deducir que esta desafiliación a los distintos sindicatos en
los Estados Unidos se produjo por unos cambios estructurales, divulgada
hipótesis del cambio estructural, también aparecen otros tipos de
hipótesis, como por ejemplo la hipótesis de la oposición de la empresas,
la hipótesis de la sustitución, entre otros factores.
Los Tipos de Asociaciones Sindicales
Se consideran asociaciones sindicales de trabajadores las constituidas
por:
Los constituidos por trabajadores que se desempeñan en una misma
actividad o en actividades que revistan carácter de afines por comunidad
de interés.
Los que agrupen a trabajadores del mismo oficio, profesión, o categoría,
aunque se desempeñen en actividades distintas.
Las organizaciones formadas por trabajadores que presten servicios en
una misma empresa o en un mismo establecimiento o explotación.
Las asociaciones sindicales pueden asumir algunas de las siguientes
formas:
Sindicatos o Uniones.
Federaciones, cuando agrupen asociaciones de primer grado.
Confederaciones, cuando agrupen a las asociaciones contempladas en los
incisos que preceden a este.
4. Un poco de historia
El gobierno surgido del golpe militar de 1943, cuyo nacimiento había
tenido un rol preponderante en la logia del Grupo de Oficiales Unidos (GOU)
dirigido por el Coronel Perón, mostró al principio cierta ambivalencia
frente a los sindicatos. Como uno de los objetivos del golpe había sido
detener el avance, nacional e internacional del comunismo, la CGT 2, en
la que tenía presencia esa corriente sindical, fue intervenida. Al mismo
tiempo varias de las normas laborales fueron cuestionadas y se dictó una
ley de asociaciones profesionales que imponía la prescindencia de toda
actividad partidista, y , concretamente, la comunista dentro de los
sindicatos. También fueron intervenidos varios sindicatos, entre ellos,
el principal, la Unión Ferroviaria, que significó un golpe importante
para la CGT 2 que era controlada por dirigentes de ese gremio. Pero la
actividad del nuevo régimen hacia los sindicatos no se limitó a una
política represiva, sino que en el propio seno del movimiento militar
comenzaron a surgir tendencias de acercamiento hacia las asociaciones
gremiales. En el centro de esta tendencia se ubicaba el Coronel Juan
Domingo Perón, nombrado a pocos meses del golpe, Director General del
Trabajo y Previsión, organismo creado precisamente para tratar la
cuestión sindical. La actividad del Coronel Perón al frente de la
secretaría de trabajo constituyó la base de la adhesión posterior para
la conquista de las bases obreras. Al dar curso y otorgar beneficios
reclamados durante largo tiempo por los sindicatos, al crear tribunales
de trabajo, al establecer pautas para la confección de convenios
colectivos, al establecer legislaciones sindicales y previsionales
progresistas, Juan. D. Perón fue conquistando el favor de varias capas
de dirigentes sindicales. Los principios que aplicó fueron los de
Colaboración y armonía entre capital y trabajo, nacionalismo e
integración a la comunidad nacional de los obreros, como medio de
alejarlos de ideologías "extranjerizantes". Las propuestas de Perón
hallaron eco en numerosos sindicatos atraídos por esta renovada forma de
acercamiento del Estado, que prometía resolver una serie de demandas
acumuladas por los gremios obreros. La política del Gral. Perón halló
fuerte resistencia en sectores empresarios que sentían cercenados
privilegios que se arrogaron durante mucho tiempo. Si bien al principio
aceptaron las propuestas de colaboración de clases propuesta por
sectores del régimen militar, pronto comenzaron a acusar de favoritismo
a Perón en su relación con los sindicatos. Luego se acentuaron los
enfrentamientos acerca del rumbo de la política interior manifestados en
movilizaciones callejeras. Más tarde todo concluía en Octubre de 1945
con el encarcelamiento de Perón y su traslado a la Isla Martín García.
La movilización obrera del 17 de Octubre de 1945, en la cual, decenas de
miles de trabajadores marcharon hacia la Plaza de Mayo para manifestar
el reclamo de liberación de Perón, se convirtió en un hito de la
historia social y política del país, y el acto de nacimiento del
movimiento peronista que, luego, sería hegemónico en las conducciones
sindicales. El discurso de Perón en la Plaza de Mayo en la noche de su
liberación inauguraría, además, la intensa relación de liderazgo en las
bases obreras que conservaría en el exilio (1955-1973) y hasta su
muerte. En Febrero de 1946 el bloque nacional - popular liderado por
Perón triunfa sobre sus adversarios de la Unión Cívica Democrática; este
enfrentamiento electoral realizado bajo la consigna "Braden-Perón", que
oponía la figura del embajador norteamericano al líder político local,
se constituiría así en un hito del nacionalismo de la clase obrera. Los
partidos Socialista y Comunista, alineados junto a las fuerzas
conservadoras y el radicalismo en la Unión Democrática, perderían a
partir de allí la fuerte incidencia sindical que habían tenido durante
toda la década anterior. La política del nuevo gobierno peronista
orientada hacia el reconocimiento de los sindicatos, mediante una
política redistributiva, lograría a la vez la adhesión de los
trabajadores y sus dirigentes. El cambio institucional de los sindicatos
durante los gobiernos peronistas de 1946 - 1955 fue apreciable. La base
de la incorporación de los sindicatos al sistema institucional fue la
Ley de Asociaciones Profesionales 23.852, dictada en 1945. Allí se
reconocía al sindicato mas representativo por rama como entidad
autorizada para entablar negociaciones con los empresarios y el Estado,
al tiempo que como el único que podía percibir cotizaciones. El número
de afiliados sindicales registrará un aumento decisivo pasando de
600.000 afiliados a 3.000.000 durante el régimen peronista. Esta
expansión instaló a los sindicatos en la vida política y social
argentina. Para las relaciones obreros patronales esta época marcará
también fuertes transformaciones; la máxima expresión de ello será la
sanción de la ley 14.250 de Convenciones colectivas de trabajo de 1953,
que inaugurará la homologación masiva de estos convenios por el Estado
como requisito para su vigencia. Las modificaciones e innovaciones
legales instituías por el peronismo serán consideradas; desde las
jubilaciones hasta las prestaciones sociales, desde la protección hasta
el trabajo infantil y femenino hasta el derecho a las vacaciones pagas,
transformarán de raíz el lugar de trabajo en la vida social y política
del país. Esto provocará la adhesión al peronismo como su ideología
predominante por cuatro décadas. Luego, implicarán una reformulación del
rol del Estado en la conciencia política de la clase obrera. De ser
considerado organismo de dominación y represión, el Estado pasará a ser
concebido como un Estado paternalista por otorgar beneficios
apreciables. De allí que el sindicalismo buscará algún tipo de tutela
estatal. Desde el punto de vista de la relación entre sindicatos y
política, el régimen peronista instituirá también modificaciones
perdurables. Posteriormente, los sindicatos se convertirán en la columna
vertebral del movimiento peronista. Por otro, se plantearán ser actores
políticos respetados entre regímenes partidarios y militar corporativos,
que seguirán luego del derrocamiento de Perón. El derrocamiento de Perón
en 1955, afectará gravemente la estructura sindical. La intervención de
la CGT, originada en la famosa "Revolución Libertadora", marcará un
profundo cambio en el liderazgo sindical. Un grupo de nuevos dirigentes
tendrá hasta ahora una influencia perdurable. En los primeros meses
posteriores al golpe de estado de 1955, el régimen militar intentó
establecer canales de negociación con los sindicatos. Luego, éstos
fueron reprimidos y la CGT fue intervenida al igual que numerosos
sindicatos junto a varios dirigentes encarcelados. El régimen militar
intentó modificar la estructura sindical por medio del pluralismo de
asociación y el establecimiento de un sector de dirigentes
independientes y de corrientes no peronistas en la conducción sindical.
Estos intentos fracasaron y no hicieron más que mostrar la vigencia del
sindicalismo peronista que, con la adhesión de las bases obreras se dio
una nueva dirección, las "62 Organizaciones" concebida como la
organización política gremial del peronismo. La alternancia de regímenes
civiles y militares que se sucedió luego de 1955 tuvo como uno de sus
ejes políticos la exclusión del peronismo y los sucesivos fracasos : los
militares realizaron golpes para frustrar el retorno del peronismo al
poder. Por ésto, los sindicatos peronistas fueron sustituyendo la acción
política partidaria, y es aquí donde debe ubicarse el rol político del
sindicalismo. Las "62 Organizaciones" , bajo la conducción personalizada
de Augusto Vandor, secretario Gral. de los metalúrgicos, jugaron un
papel clave en los conflictos sociales y políticos de toda la década del
'60. Más allá de las disputas y divisiones internas, logró conquistar el
predominio del movimiento sindical. Algunas estimaciones dan cuenta que
si en 1957, año de la formación de las "62", ésta agrupaba alrededor del
40% de los trabajadores sindicalizados, en 1963, en los comienzos del
gobierno radical del Dr. Illia esta proporción reunía ya el 60% y, por
último, en 1972, año previo al retorno del peronismo, el total de los
afiliados sindicales ascendía al 90%. Durante la década del '60, durante
la inestabilidad política, los sindicatos jugarán el papel de opositores
a ultranza y de apoyo condicionado a los diversos gobiernos, políticos y
militares que se sucedieron. Frente a gobiernos civiles intentarán la
legalización del peronismo y ante el fracaso se opondrán a ellos. Los
métodos de acción utilizados irán desde la negociación hasta los planes
de lucha que incluían ocupaciones de fábricas y movilizaciones
callejeras. Aquí fueron delineándose diferentes tendencias que
acentuaban sus vías negociadoras para pactar con los gobiernos de turno,
o bien tendencias de confrontación con estos gobiernos, y también, por
último, nucleamientos que utilizaban alternativamente ambas vías. La
actitud de los dirigentes sindicales frente al golpe de Estado del
General Onganía en 1966 dramatizarán estos conflictos. El sector adicto
a Vandor, las "62 Leales a Perón", apoyará el golpe. En cambio otros
nucleamientos como las '62 de Pie junto a Perón, se mostrarán
imprescindibles en el momento del golpe y rechazarán la hipótesis de un
"peronismo sin Perón". Lo que un momento fue un apoyo al régimen militar
que parecía otorgar un lugar privilegiado al sindicalismo , se trastocó
luego en oposición cuando ese gobierno adoptó la política económica de
Krieger Vasena (descendiente del dueño de los talleres Vasena donde
medio siglo antes se había desencadenado la Semana Trágica), y tendió a
enfrentar a los sindicatos. Las diferencias en el seno del sindicalismo
dieron lugar a varias rupturas, la más notoria fue en 1968 cuando un
Congreso de la CGT , asistió al inesperado triunfo de Raimundo Ongaro.
El rechazo de los derrotados a esta conducción precipitó una división, y
Ongaro se vio obligado a constituir una central, la CGT de los
Argentinos, con el apoyo de dirigentes que cuestionaban el liderazgo de
Vandor, y numerosas regionales del interior del país que habían crecido
considerablemente durante la década como consecuencia de las nuevas
tendencias de localización de la gran industria siderúrgica y mecánica.
Nace así "el Sindicalismo de Liberación". Luego de la recesión económica
de 1962/ 63 nace una reactivación industrial considerable que señalará
uno de los períodos de mayor crecimiento de la producción manufacturera
y que se prolongará hasta mediados de la década de los '70. Este
crecimiento de la producción industrial tendrá como base el desarrollo
de ramas orientadas a la elaboración de insumos para la propia
industria, como el acero y de bienes consumo durables, como
electrodomésticos y automotores. Las nuevas plantas se localizarán en el
interior del país, particularmente en Córdoba y el litoral del Río
Paraná, desde Buenos Aires hasta Rosario. Por esto, la CGT será la
fuerte concentración obrera en grandes establecimientos de cientos y
miles de operarios cada uno, y con una capacidad tecnológica
considerablemente más moderna que la predominante en el sector hasta
entonces. Estos nuevos requerimientos tecnológicos darán lugar a la
generación de capas obreras con niveles de formación, calificación y
salarios elevados que los obreros de las industrias tradicionales. Estas
características darán lugar al desarrollo de nuevas formas de
organización con diferentes bases sindicales en distintas partes del
país, más allá de las sedes tradicionales de Buenos Aires. Testimonio de
esto será el Cordobazo de 1969, en el que durante varias jornadas de
obreros y estudiantes de Córdoba mantendrán prácticamente ocupada la
ciudad de Córdoba, en protesta a la política represiva del régimen
militar de Onganía. Esto dio lugar a la aparición de otros sindicalistas
como Agustín Tosco, dirigente del sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba.
El Cordobazo fue el inicio de la caída del régimen de Onganía, aunque
éste intentó llegar a ciertos acuerdos con los mencionados sindicatos
como La Nueva Legislación de Obras Sociales, que otorgaba a los
sindicatos el control de los recursos del nuevo sistema. Es aquí donde
aparecen los primeros signos de violencia y el surgimientos de las
primeras organizaciones guerrilleras que iniciarán la época sangrienta
del país. Los asesinatos de Vandor y Alonso, las máximas figuras del
sindicalismo peronistas de la época, y luego el Gral. Aramburu, marcarán
para el régimen militar la necesidad de un recambio gubernamental.
Posteriormente aparece el Gral. Lanusse, quien intentará acordar, a
través de un entendimiento posible, con el peronismo. Asume en 1973,
nuevamente, Juan D. Perón, quien se apoyó de inmediato en el
sindicalismo peronista tradicional. Éste acordó un Pacto Social con
obreros y empresarios como vía de ordenamiento socioeconómico del país,
y fue facilitando la recomposición legal y jurídica de los sindicatos, a
través de la aprobación parlamentaria de normas refrendando los
regímenes de obras sociales y de asociaciones profesionales, aunque la
muerte de Perón, desencadenó la lucha por el poder entre los distintos
grupos en pugna dentro del movimiento que habían ido ocupando varias
posiciones dentro del Estado.
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