Introducción
Han sido muchos autores los que ha dado definiciones de lo que son las
necesidades los deseos, la demanda, producto, bien y servicio, estos
conceptos son fundamentales para comprender la actitud de los individuos
de una comunidad ante el proceso de autogestión.
El punto de partida del marketing social se encuentra en las necesidades
humanas que son los estados de carencia; estos “estados de carencia” son
los que motivan para que el individuo tenga impulsos básicos de poseer
un producto.
“Los deseos consisten en anhelar los satisfactores específicos para
estas necesidades profundas”[1]; en nuestra sociedad la mayoría de la
población desea contar con un conjunto de soluciones definitivas a los
problemas de crecimiento, vivienda, infraestructura sanitaria, de salud
para así obtener mejoras en su hábitat.
Demanda, es el deseo de adquirir productos específicos por los
individuos que están respaldados por la capacidad y voluntad de
adquirirlos[2]. La demanda de la autogestión es para mejorar el nivel de
vida de su población, de esta forma incide directa e indirectamente en
el presupuesto de las familias.
Cuando se aplica la autogestión los deseos y necesidades son parte
integrante del ser humano, pero los deseos de poseer un producto se
convierten en demanda cuando la persona está en capacidad económica de
pagar por el producto, sea está a través de la participación
comunitaria.
El producto sirve para satisfacer las necesidades y deseos de un
individuo que esté en posición de pagar por el mismo, las Instituciones
del Estado, las ONG´s en la actualidad deben orientar sus productos de
acuerdo a las necesidades de la comunidad.
Un bien es un producto tangible, un objeto físico que podemos verlo y
tocarlo, por ejemplo un carro, una grabadora, un edificio, etc.
El servicio es un producto intangible. Cuando se brinda un servicio a un
cliente individualmente o a la comunidad en general, éste no puede
conservarlo, por el contrario, un servicio se experimenta, se utiliza o
se consume. Así, podemos ver una película de una de las grandes
compañías cinematográficas, pero después lo único que queda es un
recuerdo, podemos utilizar el Trolebús, aunque no seamos dueños del
transporte, los servicios no son físicos, son intangibles. No podemos
“conservar” un servicio, tampoco inventariarlo, y no resultará fácil
saber lo que obtenemos cuando compramos uno.
Concepto
La autogestión comunitaria, es una gestión de la comunidad, que ocurre
como consecuencia de transformar la espiral descendente de la pobreza en
espirales ascendentes de desarrollo. La fuente de la autogestión
comunitaria es el cambio de una visión fatalista de la pobreza, sólo
como suma de carencias, a una visión esperanzadora, como generadora del
impulso necesario para el desarrollo.
La autogestión comunitaria es, entonces, el canal a través del cual el
potencial infinito inherente del ser humano se encauza hacia el logro de
una vida digna a través de mejorar la calidad de vida de cada uno de los
moradores, de acuerdo a sus propios objetivos, metas y con el apoyo
solidario de sus semejantes.
La terminología “Auto” es un prefijo que significa “uno mismo”, o “por
sí mismo” y Gestión se define como administrar o también como hacer
diligencias para conseguir algo, como puede ser un producto, bien o
servicio. Pero autogestionario no significa autosuficiente. La idea de
autogestión persigue el poder para decidir por sí mismo sobre las
decisiones que le afectan.
Con lo expuesto, Autogestión es un proceso mediante el cual se
desarrolla la capacidad individual o de un grupo para identificar los
intereses o necesidades básicas que lo son propios y que a través de una
organización permita defenderlos expresándolos con efectividad en la
práctica cotidiana, basándose en una conducción autónoma y en una
coordinación con los intereses y acciones de otros grupos, este concepto
por su puesto que lleva implícito de planificación, democracia
participativa y desarrollo sustentable[3].
La autogestión comunitaria es una herramienta eficaz probada que exalta
la utilización de los mejores valores del individuo y de los grupos,
situándolos en mejor posición para enfrentar y resolver sus problemas
comunes.
Confirma lo anterior un estudio del Instituto de Estudios Sociales de La
Haya, que compara las comunidades con proyectos de autogestión
comunitaria y comunidades que han tenido experiencia en este campo.
Luego de medir estrictamente aspectos de organización, comunicación,
equidad de género, cobertura de servicios, incremento de ingresos,
mejoramiento de la infraestructura, inserción en el mercado y
participación en proyectos productivos, demostró que las comunidades con
proyectos de autogestión comunitaria avanzan mejor y más rápido en su
desarrollo que las otras comunidades que no cuentan con este mecanismo
de desarrollo.
Entendemos como autogestión todas las opciones de auto organización
social y comunitaria donde la comunidad misma, ya sea sindical,
cooperativa, campesina, de mujeres, jubilados, marginados y de cualquier
otro sector social oprimido en nuestra sociedad, tome en sus propias
manos la tarea de resolver sus necesidades. Para ello se tienen una
serie de principios prácticos que encierran el funcionamiento básico de
una sociedad autogestionaria:
1. Democracia Directa
2. Acción Directa
3. Apoyo Mutuo
4. Extensión
5. Formación
1. DEMOCRACIA DIRECTA: Son los interesados mismos los que toman sus
decisiones, sin delegar en intermediarios la responsabilidad de decidir
sobre sus asuntos. Preponderando el concenso como la forma predominante
en la toma de acuerdos, y solo en casos extremos recurrir a la votación,
evitando el "mayoriteo" y permitiendo, en lo posible, posiciones propias
a las minorías.
2. ACCION DIRECTA: Si son los interesados mismos los que toman sus
decisiones sin intermediarios, en la acción directa son también ellos
mismos los que gestionan sus propios acuerdos, también sin
intermediarios.
3. APOYO MUTUO: Desarrollar el concepto de solidaridad como principio
ético de funcionamiento en todas las instancias en las que participemos
y asesoremos empezando por nosotros mismos.
4. EXTENSION: El crecimiento en nuestra práctica de estos principios
autogestionarios, tanto en la comunidad, extendiendo su influencia en el
ámbito sectorial, como por provincias, regiones, así como la aplicación
de los principios autogestionarios en nuestra propia intimidad, no
podemos manejar la autogestión en la comunidad siendo unos tiranos e
intolerantes en la intimidad de las familias, los compañeros o los
miembros de la organización.
5. FORMACION: El estudio y la actualización permanente nos permitirá
manejar un mayor número de alternativas a valorar en la toma de
decisiones.
Estos cinco principios básicos de la práctica autogestionaria, que
adaptados a las circunstancias particulares de cada caso, son aplicables
en cualquier instancia organizativa, desde el pequeño grupo, el barrio,
la comunidad, el pueblo y la sociedad misma, anotando que ninguno es
prioritario sobre los demás, y no son sacrificables unos en función de
otros, son cinco y se toman juntos.
La autogestión, es un proyecto a largo plazo, quedando claro que los
medios tienen que estar de acuerdo con los fines, por ello ninguna lucha
puede tener éxito si no es consciente y si no persigue un fin concreto y
definido.
El proceso de autogestión comunitaria
La autogestión es un proceso integral de fortalecimiento organizativo,
secuencia en las acciones y una capacitación continua, que es robustecer
las propias capacidades antes, durante y después de la entrega del bien
adquirido, descubriendo las capacidades, destrezas, habilidades
individuales, directivas y de grupo de la población. La autogestión
comunitaria se conduce con autonomía en coordinación con los intereses y
acciones con otros grupos. Ya que este proceso se genera al romper la
dependencia y marginación previas para crear un espacio propio de
representación, defensa y coordinación, la autogestión comunitaria
conduce necesariamente a la conquista gradual de poder económico, social
y político.
La autogestión comunitaria comienza, se desarrolla y culmina
transformando la actitud, disposición de los miembros de la comunidad
hacia sí mismos y hacia los demás. La autogestión comunitaria no debe
ser un episodio que brille fugazmente en la vida de una comunidad para
luego desaparecer, la idea es lograr cambios que sean permanentes, por
ello es imprescindible el proceso de sustentabilidad, para ello
planteamos dos formas:
Por un lado, debemos preservar el ecosistema, garantizando los recursos
naturales a las generaciones futuras. Por otra parte, el proceso debe ir
ganando una estabilidad cada vez mayor, a fin de asegurar su
continuidad, ya que la comunidad debe tener una imagen de
sustentabilidad de los proyectos a ellos entregados, para poder negociar
en el futuro con el resto de la sociedad u otras instituciones otro tipo
de apoyo. Resultado que ha de ser el logro de la coordinación y el poder
necesarios para proponer e impulsar la descentralización del Estado en
esa comunidad, a través de contar con una visión y misión para llenar
los vacíos que las instituciones relacionadas no pueden acceder a este
tipo de necesidades comunitarias.
La autogestión cuenta para su implementación en la comunidad con la
Planificación alternativa, aspecto práctico del trabajo comunitario. La
autogestión comunitaria, como práctica social, es un sistema de
planificación alternativo que opera en la propia comunidad, poniendo en
práctica actividades conjuntas en torno a intereses compartidos implica
conocer la realidad desear un cambio positivo, idear un futuro mejor;
definir las acciones necesarias para alcanzar esas metas definiendo el
camino que facilita lo deseado para construir la organización adecuada
que haga realidad esta meta.
El sistema de planificación alternativo es un instrumento ajustable y
flexible oponiéndose a las actitudes sociales nefastas, como el
fatalismo, la resignación y la improvisación. La planificación
alternativa ha demostrado ser una eficaz herramienta educativa,
comunicativa, organizativa que puede transformarse en un instrumento
técnico - político en poder de las comunidades.
Herramienta educativa: Construye capacidades, soluciona problemas
comunes, requiere conocimiento aplicado. Todos tenemos una cantidad
mayor o menor de conocimiento cuando éste no es suficiente para
construir una escena más cercana al ideal, hay que adquirir nuevas
destrezas y habilidades, con el método de aprender haciendo.
Al integrar la acción con el aprendizaje, la reflexión y el intercambio
de experiencias, todos los integrantes del proceso aprenden de todos. Lo
anterior reafirma la importancia de la capacitación, pero no se reduce a
ella, sino al proceso de aprendizaje colectivo el cual se apoya en la
capacitación, pero va mucho más allá, porque se trata de construir
capacidades a través de un aprendizaje integral para el desarrollo. Este
incluye la familia, los sistemas de comunicación los de educación
formal, el arte, el deporte, la recreación, la ación comunitaria y todos
los procesos que se dan en el conjunto de la sociedad.
Herramienta comunicativa
Para el logro de la fuerza colectiva y la ampliación de su poder, la
autogestión comunitaria requiere un sistema de comunicación alternativo,
permanente y eficaz. Al igual que la autogestión, para no
desnaturalizarse, debe impulsar la autonomía de las decisiones, la
expresión debe contar con la misma autonomía, las ideas, anhelos
valores, inquietudes o propuestas de la comunidad deben tener una
expresión válida desde los propios puntos de vista de sus integrantes,
desde la protesta callejera, hasta las formas más variadas de arte
popular no debiendo imponerse límites a su creatividad, ni a la audacia
para manejar medios de un nivel tecnológico cada vez mayor.
Herramienta organizativa
Solidaridad
En nuestro país, así como en otros países andinos existe, desde los
tiempos precolombinos, la tradición de la “minga”, que consiste en una
reunión masiva de los miembros de una comunidad que aporta con mano de
obra no calificada, trabajo y materiales propios de la zona para
responder a una necesidad individual o colectiva. Por ejemplo, se
realiza una minga para construir un sistema de agua potable, viviendas o
la infraestructura necesaria para beneficio común.
Así es el trabajo comunitario donde cada integrante cumple un rol
específico y de la suma de todos los aportes resulta la solidez del
trabajo y la conquista de sus beneficios, señalando que nadie sobrevive
solo y que la solidaridad es la toma de conciencia de la entrega
responsable a la tarea asignada a cada uno en el proceso de alcanzar los
objetivos propuestos.
Organización comunitaria
Cuando la comunidad está organizada, es más difícil vencer al grupo, que
vencer al individuo, es por ellos que el ser humano se organiza por
instinto, protesta o mejorar el nivel de vida y si la organización es
deficiente se sienten inseguros, ya que no sabe dónde encaja, para ello
organizarce es formar un todo con partes que dependen y se relacionan
entre sí, formando una estructura definida y eficiente.
Entonces, la organización es la división de las acciones, deberes y
funciones especializadas, donde un grupo se organiza para que las
comunicaciones, las personas y los objetos fluyan de adentro hacia
fuera, partiendo de las pequeñas acciones o pequeños avances que se van
logrando esto impulsa los propósitos del grupo.
La prueba máxima para el grupo es su viabilidad que se encuentra en la
capacidad para florecer y prosperar logrando un producto aceptable, sin
estas acciones los grupos que no lo llegan no sobreviven.
Uno de los objetivos primarios del Proyecto de Autogestión Comunitaria
es fortalecer el tejido social de las comunidades y lograr que todas las
organizaciones sean:
· Representativas, es decir que sus directivos se elijan por voto libre
y secreto.
· Democráticas, es decir que su estructura funcione para garantizar la
participación en igualdad de condiciones, desde la planificación, toma
de decisiones, ejecución y posterior operación y mantenimiento de este
proceso.
· Proporcionales, es decir que los directivos, según sus respectivos
cargos representen un número correspondiente de personas o grupos y que
mantengan la continuidad de lo alcanzado por los anteriores miembros de
esa organización.
Concertación
Cuando una cantidad suficiente de gente se une en una causa, los ideales
pueden alcanzarse. Un ejemplo es la abolición de la esclavitud en el
siglo pasado y muchas de las reformas del presente siglo, que parecían
impensables unos 20 o 30 años antes. Cuando los miembros de la comunidad
se reconocen como iguales al enfrentar los problemas compartidos y son
capaces de organizarse para una respuesta colectiva a esos problemas,
surge la capacidad de concertar. La concertación, es decir, las
alianzas, asociaciones y transacciones son la única forma viable para
lograr cambios pacíficos y sostenibles.
Si vemos la sociedad como un escenario, podemos identificar un sinnúmero
de actores, algunos poderosos, otros que comienzan a alcanzar
protagonismo. Entre éstos, se encuentran el Municipio, los Consejos
Provinciales, la Empresa Privada, las ONGs, las instituciones
académicas, las organizaciones de base, etc. Todos ellos, en el marco de
su rol particular, pueden y deben promover los grandes consensos
nacionales, los pactos y acuerdos sociales con miras a la erradicación
de la pobreza humana.
La concertación es el entendimiento y la asociación entre actores
sociales, que complementan sus diversos roles, esfuerzos, capacidades e
intereses para alcanzar objetivos comunes. La característica fundamental
de la concertación es que produce un efecto sinérgico, es decir,
trasciende la mera suma de los aportes aislados. La unidad lograda de
esta manera, supera la simple suma de las partes. Según nuestra
experiencia y de manera muy general, el proceso de lograr niveles cada
vez más amplios de concertación tiene cuatro niveles principales:
El primer nivel de concertación: Se inicia con acciones específicas,
demandadas coordinadas al interior de la misma comunidad para enfrentar
y resolver problemas concretos y específicos. Un ejemplo, es la
coordinación para la prestación de servicios sociales y servicios
conexos, para el desarrollo de la mujer, etc.
El segundo nivel de concertación: Aquí, los tres actores sociales
interactúan en el mismo escenario para el logro de beneficios mutuos. En
este nivel ya se establecen acuerdos entre la comunidad y los gobiernos
locales, municipios, comunidades vecinas, pudiendo ser a través de sus
dirigentes o comisiones establecidas para el efecto.
El tercer nivel de concertación: En este nivel, se impulsan los grandes
consensos en el ámbito nacional, incorporando instituciones nacionales,
regionales como son el Gobierno central y la sociedad civil. El
propósito en este nivel son los cambios y reformas del Estado que
faciliten el clima propicio para una verdadera gestión participativa de
las comunidades.
El cuarto nivel de concertación: En este nivel la comunidad toma
conciencia de lo que consiguió en los niveles anteriores, para ello
tienen que establecer mecanismos de operación y mantenimiento de la
infraestructura, servicios adquiridos y que son mecanismos de
mejoramiento de la calidad de vida.
Es importante entender que el alcance de la concertación aumenta
gradualmente, cuando las expectativas irreales en los individuos, en la
comunidad y en instituciones involucradas, conducen a sentimientos
innecesarios de frustración y fracaso, que hay que evitarlas para sacar
adelante esta concertación dentro de la autogestión.
Herramienta de poder
Participación
La palabra participación tiene dos significados principales, el primero
es “Dar parte”, es decir comunicar, informar o notificar, desde este
punto de vista, la participación sólo es posible con el libre acceso a
la información de lo que ocurre alrededor, que de una forma u otra
afecta nuestra vida. El otro significado que se utiliza más, es “Tener
parte en una cosa”, es decir, compartir, entrar, intervenir, contribuir,
donde cada integrante de la comunidad es una parte del todo y como tal
interviene, comparte y contribuye. Así, la palabra implica al mismo
tiempo el derecho a tomar parte, por ejemplo en las decisiones, así como
él deber de contribuir, es decir tomar la responsabilidad por el grupo
si estos están de acuerdo.
Cada miembro de la comunidad, desde lo específico de su edad, sexo o
actividad tiene un papel que cumplir y debe realizar su aporte para el
beneficio común. La participación, en la autogestión comunitaria,
implica la intervención directa de cada uno de los integrantes de la
comunidad en los procesos económicos, sociales, culturales, políticos y
de sustentabilidad que afectan sus vidas, los cuales detallamos a
continuación:
En términos económicos, la participación significa la libertad para
dedicarse a cualquier actividad productiva.
En términos sociales, significa la capacidad para intervenir plenamente
en todas las instancias de la vida de la comunidad, al margen de
religión, sexo o etnia. Además, significa el libre acceso a los
servicios sociales y conexos.
En términos culturales, quiere decir el derecho a promover y elevar los
valores culturales y experiencias que contribuyen de manera positiva a
su supervivencia como grupo, reafirmando su identidad.
En términos políticos, significa la libertad para elegir y para ser
elegido.
En términos de sustentabilidad, quiere decir que los miembros de la
comunidad tienen que derechos y responsabilidades que han de cumplir con
la sustentabilidad de las obras o acciones adquiridas por la
autogestión. Este proceso a impulsar debe alcanzar una sustentabilidad
en doble sentido, por una parte, debe preservar el ecosistema y
garantizar a las próximas generaciones los recursos naturales que
necesitarán. Por otra parte, el proceso a impulsar la estabilidad que
asegure la continuidad de la obra, por medio de actividades prioritarias
de prevención, fortalecimiento institucional, participación de los
interesados en actividades de concientización, finalmente un monitoreo y
evaluación de los proyectos. Cuatro son los ingredientes básicos para la
aplicación de esta estrategia:
1. La generación de destrezas y la adquisición de conocimientos técnicos
por medio de la capacitación;
2. La dotación de una capacidad económico en base a financiamiento y
asistencia técnica;
3. El fortalecimiento organizativo para alcanzar una capacidad de
gestión empresarial que permita controlar y dar continuidad al proceso;
y
4. Una concepción de mundo actual y sus recursos, centrada en la
responsabilidad que tenemos con las próximas generaciones.
El logro de los objetivos, metas requiere de apoyo tanto interno como
externo a la comunidad, pero las decisiones claves deben ser tomadas por
ellos mismos, de forma libre y bien informada en cada una de las etapas
del proceso, desde el conocimiento de su realidad, la identificación de
los problemas, la asignación de prioridades, la programación de las
acciones dentro del proceso de mantenimiento de la infraestructura,
hasta su seguimiento, evaluación y la permanente retroalimentación
durante todo el proceso, desde este enfoque integral se puede vincular
al individuo con su familia y con el conjunto de su comunidad.
PROCESO DE AUTOGESTION
[1] Dirección de Mercadotecnia. Octava Edición. Kotler Pág. 9
[2] Ibid.
[3] HIRAM QUIROGA, SANTIAGO QUEVEDO Y EDUARDO CHIRIBOGA, Hacia el cambio
mediante la Autogestión. Pág.7
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