1. Introducción
Las relaciones internacionales se han caracterizado históricamente por
el dominio de unos pueblos sobre otros. La división de la sociedad en
clases y la existencia de metrópolis y colonias; que en el siglo XV
alcanzara su máxima expresión con el descubrimiento de nuestro
continente, constituyó la expansión de las relaciones capitalistas de
producción al nivel mundial. Las formas de dependencia han variado con
el paso de la historia y la lucha de los pueblos por su liberación, lo
que ha conducido a la sofisticación de los medios de dominación
imperialista.
Es en este contexto globalizado en el que analizamos la transculturación
informativa, como un instrumento de neocolonización imperialista.
La información que recibe el mundo cada día, se encuentra monopolizada
por las grandes agencias de los países capitalistas desarrollados: UPI y
AP de Estados Unidos, RAUTER de Inglaterra, AFP de Francia, EFE de
España, DPA de la RFA, entre otras, son las que procesan la información
y la envían hacia todas las latitudes, incidiendo negativamente en los
países subdesarrollados toda vez que adoptan una posición parcial y
tendenciosa.
Referente a lo planteado con anterioridad el sociólogo norteamericano
Herber Marcuse en su ensayo: "Un hombre unidimensional", expresó: ."Ante
las características totalitarias de esta sociedad capitalista, la noción
de la "neutralidad" de la tecnología no puede seguirse sosteniendo. La
tecnología como tal no puede ser separada del empleo que se hace de
ella; la sociedad tecnológica es un sistema de dominación [...] La razón
tecnológica se ha hecho razón política". (1) Lo descrito con
anterioridad y su particularidad en el caso cubano, es lo que sometemos
a su consideración , como expresión del dominio de las transnacionales
de la información al servicio de la globalización.
2. Monopolio tecnológico. Monopolio de la información.
Al ser los países desarrollados los dueños de la tecnología más
avanzada, se hace cada día más inalcanzable la posibilidad de que los
países en vías de desarrollo cuenten con sus propios sistemas de
comunicación. Por el contrario, la supremacía de los monopolios de la
información acentúa la desigualdad entre los países subdesarrollados y
los desarrollados; lo que también incide desfavorablemente en la cultura
e identidad nacional de los primeros.
Podemos afirmar que debido al desarrollo alcanzado actualmente por las
ciencias y la tecnología, estamos a las puertas de la Tercera Revolución
Industrial y según algunos especialistas, ..."se necesita más cerebro
que otra cosa". Los medios de difusión masiva en los países del tercer
mundo concentran el grueso de la información en anuncios comerciales,
sucesos policiacos y la crónica social, es decir, en hechos y noticias
que les distraen y embotan, cargados de pornografía y sensacionalismo,
sin la más mínima intensión de educar o enaltecer: Sirviendo por el
contrario a la máxima del capitalismo: "la venta".
Como claramente lo expresa González Manet en su libro "La guerra oculta
de la información"; existe una desvirtuación intencional: "El acontecer
mundial es reflejado con óptica etnocentrista por las grandes agencias
internacionales de noticias..." (2)
Algunas cifras tomadas de fuentes oficiales de la ONU demuestran un alto
desequilibrio generalizado; por ejemplo, de los aproximadamente ocho mil
periódicos que existen en el mundo, con una tirada de 450 millones de
ejemplares por día, los de los países industrializados representan el
82%.
Los países subdesarrollados editan cinco veces menos para una población
tres veces mayor. En África, la situación es aún más dramática en tanto
que sólo publican 140 diarios con cinco millones de ejemplares los
cuales en su mayoría se editan en el idioma de la ex metrópolis.
En 1990 nueve países de este continente carecían de prensa periódica y
15 de ellos no contaban con servicios televisivos. La competencia de los
monopolios de la información y las considerables ganancias de esta
industria, contribuyen a la invasión televisiva de los países del tercer
mundo por compañías norteamericanas. Ellas dominan el 75% de todos los
programas televisivos al nivel mundial, transmitiendo por consiguiente
una enorme carga de penetración ideológica. Se ha calculado que para
cualquier país subdesarrollado cinco minutos de transmisión televisiva
en vivo, tiene un costo aproximado de 15 mil dólares; en tanto que, una
hora de serial norteamericano cualquiera en video cuesta 200 dólares, no
es extraño por tanto, que sean más famosos los héroes de estos seriales
y telecomedias norteamericanos entre los jóvenes de dichos países, que
sus propios héroes nacionales.
Se les imponen prototipos nocivos como las figuras mercenarias y
sanguinarias del estilo de "Rambo" que tanto daño hacen a la formación
de la juventud de esos países oprimidos.
El bombardeo informativo, cargado de concepciones ideológicas burguesas,
las cuales presentan edulcuradamente el modo de vida norteamericano, es
el cuadro típico que presentan los sistemas de información masiva en los
países del tercer mundo.
La transculturación se extiende a otras esferas que en su conjunto
despojan a las masas que las asimila, de la posibilidad de una forma
propia de pensamiento, por cuanto están compelidas a apropiarse de una
cultura extranjera, ajena a sus propios gustos, intereses, raíces
étnicas, etc., relegando a un plano secundario las manifestaciones
culturales autóctonas.
En el siguiente cuadro se ilustran algunas de las consecuencias que
lleva consigo el flujo internacional de datos:
FLUJO
EXPORTACIÓN
IMPORTACIÓN
Datos
- Pérdida del valor agregando plazas de trabajo en el sector terciario
(procesamiento de datos), ingresos tributarios.
- Mayor vulnerabilidad del Estado y de los ciudadanos.
- Efectos positivos en la industria de servicios de la informática y
apertura de nuevas oportunidades para otros sectores comerciales.
- Mejor dominio de situaciones.
Know-How
(conocer-saber)
-Independencia tecnológica.
-Control de tecnologías sensibles y superioridad en períodos de crisis.
-Dominio del nivel internacional en
desarrollo regional.
- Expansionismo cultural . (Medios)
-Promoción de valores masivos y productos nacionales.
-Dominio del comercio y de las redes de distribución que también pueden
ser utilizadas para canalizar importaciones.
- Dependencia tecnológica.
-Dominación de modelos tecnológicos foráneos mayormente inapropiados
para el contexto local.
-Pérdida del control sobre la política industrial y económica.
-Conflictos culturales con desaparición o alteración de la cultura
autóctona.
- Influencia reducida de los gobiernos nacionales a causa de la
influencia foránea de la propaganda y la publicidad.
Fuente: Elain Madee. Madee Expects TDI Dividends for Fronce,
Trnsnational Data Report. Vol. V. No. 6/82, p. 291.-
Imponer a los países del llamado tercer mundo una manera de pensar al
estilo norteamericano ha sido la labor que durante muchísimo tiempo han
desplegado los medios propagandísticos y de difusión masiva de los
Estados Unidos para el desarrollo de lo que han denominado "robo de
cerebros", cuya variante moderna es el tele-enlace de computadoras vía
satélite con los bancos de datos que radican en Norteamérica y otras
potencias imperialistas.
Las telecomunicaciones por esta vía que reciben los países
subdesarrollados son calificadas de la siguiente manera por un
especialista alemán: ..."quien sin poder evitarlo, es invadido desde
afuera con noticias y quien no puede presentarse ante otros con sus
propias imágenes e informaciones es lo mismo que si estuviera mudo y
sólo responde en función pasiva a la necesidad básica de la comunicación
de otros. La capacidad de comunicación es una de las características
esenciales del ser humano. Un país mudo no es soberano". (3)
Estados y gobiernos de diferentes partes del mundo, han emitido leyes de
prohibición contra las antenas parabólicas o más comúnmente conocidas
como "antenas diabólicas" y tal es el caso de los países árabes (en
algunos de ellos existen multas de hasta 132 mil dólares para
infractores), de Asia y Oceanía, los cuales tienen fundamentos
culturales, políticos y religiosos que se contraponen a los mensajes que
constantemente se emiten desde occidente y se reciben por dichas
antenas.
Muy ilustrativa resulta la información hecha por Rupert Murdoch, dueño
de la cadena televisiva Star TV, que posee el monopolio de las
parabólicas en Asia y Oceanía; ..."la difusión por satélite, permite a
los habitantes de sociedades cerradas, ávidas de información,
cortocircuitar las cadenas nacionales". Por esta razón se les conoce a
las parabólicas también con el nombre de "caballos de Troya" del siglo
XX.(4)
En Cuba se calculan existen unas 50 mil hechas de forma artesanal y
registradas oficialmente, pagando los alquileres correspondientes sólo
habían 125 hasta julio de 1994.
No sólo los países en vías de desarrollo se encuentran mediatizados
actualmente por el comercio de la informática, también los países
desarrollados comienzan a experimentar las consecuencias de esta
dependencia.
Baste un ejemplo para ilustrar esta afirmación: "El servicio de bomberos
de la zona industrial de Malmo, Suecia, hizo registrar de todas las
fábricas existentes en la región, qué tipo de productos fabricaban y qué
recursos se necesitaban para combatir un incendio de grandes
proporciones, de manera más efectiva. En tal caso los datos obtenidos
fueron enviados a una computadora en Cleveland (Estados Unidos) ya que
no se contaba con una computadora propia y porque los costos de un
centro de computación sueco habrían sido mas altos que los de Estados
Unidos. De modo que, al producirse un incendio en una de esas fábricas
suecas, los detectores de humo dan la alarma a la central de bomberos y
al mismo tiempo, la información es transmitida telefónicamente a una
estación receptora de satélites en Inglaterra. Desde allí, se
retransmite a un satélite ubicado en una órbita geoestacionaria, para
llegar así directamente a la computadora de Cleveland, la que a su vez,
envía los datos de que dispone a la estación de bomberos de Malmo por la
misma vía.
A través de los receptores instalados en sus vehículos, los bomberos
destinados para la acción, reciben los datos requeridos sobre edificios,
vías de acceso, medios más apropiados para combatir el fuego, etc.(5)
Lo anterior podría asombrar en tanto que se trata de un país europeo y
¿qué se puede esperar en aquellas partes del mundo en que todavía se
lucha por el derecho al trabajo?, ¿cómo competir con las grandes
potencias imperialistas en el terreno de la cultura informativa si, como
dijera Fidel Castro en su visita a Ecuador en 1989,..."al tercer mundo
se le somete permanentemente a una situación de hambruna y desesperanza,
donde cada tercer día es como si le lanzaran una bomba nuclear de la
misma potencia de las de Nagazaki e Hiroshima, pero estas matan con
ojivas de desempleo, hambre, desnutrición y miseria"?(6)
Hablar de estos hechos lamentables no es pregón lastimero, es una
denuncia necesaria, un llamado a la conciencia continental, nacional y
humana; es ante todo, la esperanza en un nuevo orden económico
internacional, el mismo que lleva implícito una nueva distribución de la
información.
Hasta aquí tenemos una muestra de la influencia que ejercen los medios
masivos de difusión en la cultura de los pueblos, la cual podemos
calificar de desfavorable cuando es utilizada por fuerzas al servicio
del imperialismo y sobre todo cuando es dirigida hacia las culturas de
los países subdesarrollados.
3. La agresión telecomunicativa vs. Cuba.
Actualmente se promueve en el Congreso de los EUA, la aprobación del
proyecto de Ley sobre "La libertad cubana y solidaridad democrática", el
que en una de sus partes plantea el incremento del presupuesto para la
conversión total del fracasado sistema de TV "Martí", al UHF y de esta
manera intentar lograr sus pretensiones de penetrar ideológica y
culturalmente en nuestro pueblo y así proporcionarnos el "Jaque Mate".
La agresión televisiva se suma a la radial que desde el triunfo mismo de
la revolución se mantiene contra Cuba y que hoy lo realizan 20 emisoras,
las cuales transmiten más de 5 mil horas semanales.
Según sus promotores el objetivo que persiguen es "difundir la verdad" y
todos sabemos que en realidad lo que buscan es promover el descontento y
desestabilizar el sistema que se construye y está en el poder.
En sus campañas radiales y televisivas contra Cuba, el gobierno
norteamericano gasta anualmente 13 mil millones de dólares.
En términos jurídicos esto constituye una flagrante violación de los
acuerdos internacionales de telecomunicaciones, los cuales desde 1906
tienen uno de sus antecedentes primarios, cuando en la reunión del
Instituto de Derecho Internacional, celebrada en Gante, Bélgica; se
estableció que ningún Estado tiene derecho en tiempos de paz o de guerra
a enviar sus señales hertzianas hacia ningún otro Estado y que podría
oponerse a que encima de su territorio y tan alto como estime, pasen
ondas emitidas por otro gobierno o particular. En esta oportunidad
E.U.A., estuvo presente y firmó su conformidad.
La Convención Internacional de Telecomunicaciones, firmada en Nairobi en
1982, por 130 países entre los cuales se encontraban Cuba y Estados
Unidos establece: "Reconocimiento en toda su plenitud del derecho
soberano de cada país a reglamentar sus telecomunicaciones y teniendo en
cuenta la importancia creciente de las mismas para salvaguardar la paz y
el desarrollo social y económico de todos los países...".(7)
Con su acción agresiva, los Estados Unidos violan lo que Cuba tiene
reglamentado sobre telecomunicaciones y atenta contra la paz y su
desarrollo económico y social. Incluso la magnitud alcanzada por esta
nueva intromisión norteamericana en los asuntos internos del país ha
provocado diversas reacciones entre congresistas y representantes de la
oposición parlamentaria; los que han manifestado su inconformidad con el
proyecto el que es calificado acertamente como una "Enmienda Platt
Electrónica".
Se destaca en este proyecto anticubano un premeditado diversionismo
ideológico, con un carácter eminentemente generacional. No es del
interés del gobierno estadounidense empeñarse vanamente en transformar
la manera de pensar de la población adulta cubana, sino de quienes ellos
consideran serán los que sustituirán a la actual dirección
revolucionaria.
Los jóvenes y niños de hoy, según su concepción, estarán muy alejados de
lo que fue la lucha insurreccional, del Ejército Rebelde y de la Sierra
Maestra, de Girón, la Crisis de Octubre y el Escambray, etc. Por tanto
aseguran que su "conciencia e intereses" serán otros. Tendrán más cerca
de sí -continúan- la escasez, el racionamiento y otros problemas
objetivos y subjetivos.
Un ejemplo elocuente de esta estrategia a seguir, se aprecia en el
siguiente fragmento tomado de un documento presentado al gobierno
norteamericano por la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA): "...El
impacto que tendría un medio visual para completar la Radio Martí sería
obvio: los cubanos podrían ver realmente la calidad de la vida de un
sistema de mercado libre; por ejemplo, simples tomas de estantes de un
grocery (supermercado), podrían perfectamente bien llevar a un cubano a
cuestionarse su situación..."(8)
En estas condiciones la TV "Martí" servirá para difundir e influenciar
en los rasgos culturales de nuestra sociedad, ofreciéndole a las nuevas
generaciones la sociedad de consumo como patrón cultural.
La idea de atacar por vía televisiva a Cuba fue sugerida por primera vez
al presidente Kennedy por Edward R. Murrow, entonces director de la
USIA, Agencia de Información de Estados Unidos. Esta idea cedió su lugar
a las agresiones radiales que estuvieron a cargo de la Voz de los
Estados Unidos de América, a través de su programa "Cita con Cuba", el
cual por pérdida de efectividad fue suspendido en 1972.
Otras transmisiones radiales, entre las que se encuentra Radio "Martí",
han ocupado su lugar.
En 1986 las intensiones de revitalizar la idea de una TV anticubana
toman fuerzas en las altas esferas del gobierno de los E.U.A.,
estimuladas por la FNCA. En diciembre de 1987 el entonces presidente
Reagan, firmó la aprobación, de la solicitud de cinco representantes
demócratas de destinar cien mil dólares a la realización de estudios de
factibilidad relacionados con la instalación de una estación de TV
contra Cuba y la manera de llevar a cabo la emisión.
Las variantes estudiadas fueron cuatro:
Mediante un avión que sirviera de retransmisor partiendo de la
experiencia de una transmisión televisiva hacia Cuba de un juego de
béisbol de las grandes ligas en la década del cincuenta.
Otra variante fue la de situar una torre retransmisora en un barco que
se aproximara a nuestra aguas jurisdiccionales.
Se estudió también la posibilidad de emitir la señal desde una torre
gigante que se ubicaría en el Cayo Cudjoe, en la Florida.
La variante que resultó ser la más factible fue con la utilización de un
globo aerostático.
Hecho el estudio, se sometió a la consideración del Congreso una nueva
solicitud de 7,5 millones de dólares para la puesta en práctica
experimental de la TV "Martí", la cual fue aprobada en octubre de 1988.
El financiamiento resultó insuficiente y otra solicitud fue aprobada, en
esta ocasión de 16 millones de dólares, para la puesta en práctica de la
TV anticubana por espacio de 90 días a partir del mes de octubre del año
1989.
La TV "Martí" como arma de agresión ideológica, no produce en nuestro
pueblo el temor de sus efectos, ni resquebraja un ápice la firmeza de
nuestros principios. Crea la indignación por atribuirse un derecho que
no posee al ultrajar la grandeza de nuestro Héroe Nacional y constituye
una ofensa a la soberanía de los pueblos.
Nuestra respuesta, que se basa en el patriotismo, y ha dado sus pasos
internacionales por la vía diplomática es enérgica, pues no es la
defensa de Cuba y su revolución lo único que está en juego.
Una ofensa de esta magnitud no se puede permitir por sus consecuencias
continentales. Si hoy lo hacen con nosotros, mañana lo harán con
cualquier otro país del mundo. Una emisión televisiva contra Cuba exige
una respuesta general y muy especialmente de quienes tienen la
posibilidad de contribuir a la conservación y elevación de la calidad de
nuestros medios de comunicación masivos, a preservar y ahondar en
nuestras raíces culturales.
Para la televisión cubana constituye un reto y la respuesta no podemos
hallarla en la competencia tecnológica, sino mediante
la creatividad y el esfuerzo que permita que nuestra programación llegue
con calidad a quienes la reciben.
Tenemos carencias de recursos materiales y nos daña el bloqueo económico
que ya equivale a más de 60 millones de dólares, pero el recurso más
importante para lograr este propósito es el hombre, al cual
identificamos como escritor de programación, directores, guionistas,
técnicos, actores, etc., para los que el trabajo requiere un estilo de
consagración.
Hablar de calidad en la programación significa acercarnos a la raíces
culturales del pueblo cubano, a la realidad que construimos y
presentarla con los recursos que tengamos, pero con amor y calidad.
Estamos seguros de que sabremos defender nuestra soberanía, nuestra
cultura y nuestro futuro y como dijera Martí, debemos estar claros de
que: "El puñal que se clava en nombre de la libertad, se clava en el
pecho de la libertad".
4. Conclusiones.
Los avances tecnológicos nos sitúan a las puertas de una Tercera
Revolución Industrial y dominar la información, significa dominar al
mundo.
El subdesarrollo se acentúa a partir de la penetración informativa que
generan los países imperialistas desarrollados en ellos y en sus pueblos
se refuerza la imagen consumidora, propia de otras culturas y les
confunde a la hora de distinguir las causas esenciales que originan su
estado actual. La globalización Neoliberal con su carácter hegemónico se
apodera del mundo y muy especialmente del tercer mundo.
Entre los trabajadores de los países capitalistas desarrollados, también
se difunden concepciones a partir de su estatus de bienestar, frente a
trabajadores del resto del mundo, que les enajena y pretende apartarlos
de sus posiciones de clases, sin darse cuenta de que su bienestar
depende de la falta de bienestar de los otros que son explotados por el
imperialismo de sus propios países.
Resulta evidente que la guerra de la información tiene una doble
dirección; por un lado fomentando el consumismo en quienes
económicamente pueden hacerlo y por otro lado deformando a quienes
económicamente no pueden vivir del consumo, pero hace posible que el
consumo exista.
Por último dejar patente nuestro criterio que la agresión teledifusiva
contra Cuba es ilegal, viola las normas internacionales establecidas al
efecto y persigue desestabilizar al país y derrocar por vías ideológicas
a la Revolución.
5. Citas
1. Marcuse, Herber. El hombre unidimensional; ensayo sobre la Sociedad
Industrial Avanzada. México, 1968.
2. González Manet, Enrique. La guerra oculta de la información. Ed.
C.Sociales. La Habana. 1982. P.37.
3. Freese, Jan. International Data Flow, Lund: Studentliteratur. RFA.
1979, p.15.
4. Murdoch, Rupert. Antenas diabólicas. Diario EL PAÍS, domingo 17 de
julio de 1994, p.8.
5. Freese, Jan. International Data Flow, Lund: Studentliteratur. RFA.
1979, p.15.
6. Castro Ruz, Fidel. Revista Diéresis 1-2/89. p.17.
7. Tomado de: Periódico Trabajadores, 13 de julio de 1989. P.13.
8. Tomado de: Hacia una política de E.U.A. vs. Cuba. FNCA. Aspecto 19.
Miami 1988, p.30.
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