¿Por qué no funciona el emprendimiento en Colombia?

Hace más de 20 años se inició en el país y en muchos de América Latina y del mundo procesos de emprendimiento empresarial, con el objetivo de mejorar las condiciones de ingreso de gran parte de la población.

Una de las bases sobre la que se construye el camino hacia el cumplimiento de la metas del Milenio, es la creación por parte del estado; de microempresas para las personas en condición de vulnerabilidad, tratando en muchas ocasiones de explotar los conocimientos adquiridos o que se tienen por tradición, ¿Por qué estos no funcionan o se cierran al menos en uno o dos meses?, ¿Por qué no perduran estos emprendimientos en el tiempo?

Básicamente el problema tiene que ver con la herramienta que se utiliza para el diseño y la creación de la microempresa. El Plan de empresa, se convirtió en la panacea para solucionar los problemas económicos de los marginados, se aplica aquí y allá donde existan necesidades básicas insatisfechas. Pero no es que la herramienta no funcione, sino simplemente que se utiliza mal; muchos profesionales dedicados a estos procesos, nunca en su vida siquiera saben hacer las cuentas de su propio bolsillo, como pretenden administrar y mejorar el manejo de otros, y estos con muchas más necesidades que ellos.

Fundamentalmente lo que existen son 3 razones para que estos mal llamados emprendimientos no funcionen y son:

  1. Creer que el espíritu innovador esta en cada ser humano y solo falta despertarlo.
  2. Confundir empresario, con emprendedor
  3. Pensar que al aplicar la panacea (el plan de empresa) todo se soluciona

Empecemos analizando cada una de nuestras hipótesis para comprobar que el proceso de emprendimiento, como salida a la pobreza no funciona realmente como se debe.

1. Creer que el espíritu innovador esta en cada ser humano y solo falta despertarlo

Basados en la teoría del empresario innovador schumpeteriano, en toda América Latina a partir de la década de 1960, se empezaron a aplicar políticas públicas de desarrollo de la mentalidad emprendedora, se crearon centros de innovación, con el objetivo de mejorar las condiciones de crecimiento de las economías involucradas y llevar la innovación, la ciencia y la tecnología a todas las personas; en pocas palabras convertirnos en empresarios innovadores según la receta de Schumpeter. Esta teoría del desarrollo económico trasplantada, fracaso, como todas las recetas que se aplican, sin adaptarla a las condiciones sociales imperantes en los países.

El espíritu del empresario innovador está basado en diversos aspectos psicológicos y plantea que la conducta del empresario no tiene como meta la obtención de ganancia y menos el de acumular dinero y riqueza, sino que son la forma misma de medir el éxito. Para Schumpeter, el caso del emprendedor no es sino una forma específica del fenómeno del liderazgo en general y debe ser estudiado en ese marco y no en un contexto estrictamente económico.

Características

  • Capacidad de imaginar lo nuevo, de intuir aquello que más tarde se demostrara correcto, de captar lo esencial, de actuar con decisión
  • Actúa mas por voluntad que por entendimiento
  • Actúa más con autoridad personal que por ideas originales

Es así como “El empresario define un tipo particular de conducta que se aleja claramente de la conducta cotidiana basada en la costumbre o en las reglas escritas o no escritas, codificadas por la tradición y transmitidas a través de la educación, en las que se enmarca la actividad económica rutinaria inherente a la dirección y gestión de las empresas. El empresario se opone al gerente de la misma manera que el aparato teórico de la dinámica, se opone al de la estática”

Esto lo que define es un tipo de liderazgo social y económico, que le permite al empresario superar las barreras; que el proceso de innovación encuentra y que esencialmente son de dos tipos: 1) las propias de la función a desempeñar y 2) Las sociales.

La importancia de la función empresarial es mayor cuando menos racionables, evaluables y cognoscibles serán los resultados de su trabajo y también cuando el cumplimiento de la tarea misma de empresario, exige una libertad mental, que le permita cambiar los paradigmas o los dogmas imperantes.

Ahora todo cambio en la vida económica, provoca una reacción del ambiente social, que condena toda desviación del camino tradicional de hacer las cosas.

Esto es lo que pretenden los trazadores de políticas públicas conseguir, solamente con otorgar un capital semilla y montar un negocio mediante un plan de empresa, pretender convertir a personas enseñadas a vivir en una cotidianeidad, donde el estado le garantiza la gratuidad en los servicios de salud, educación, etc. y adicionalmente le paga para que envié sus hijos a estudiar o los alimente. Este mismo proceso es lo que convierte al ciudadano beneficiario de un proceso de emprendimiento, en una persona que no posee la libertad mental de actuar, proceder y progresar, ya que si no lo hace seguirá en las mismas condiciones iniciales, no existe por lo tanto el estímulo para el progreso y el avance empresarial que se requiere. Estamos pues en círculo vicioso que no permite el desarrollo de empresarios.

Indudablemente aquí reside el primer error de la política pública de mejoramiento de ingresos, mediante emprendimientos y es el que da origen a nuestro segundo factor de fracaso.

2. Confundir empresario con emprendedor

La mismas confusión se presenta cuando no tenemos empresarios entre nuestra población y lo que queremos es montar unidades de negocios que generen excedentes económicos que mejoren los ingresos de las familias; aquí está la tarea más fácil para conseguir lo que necesitamos; los empresarios emprendedores e innovadores, son escasos, como una gota de agua en verano, aquí o lo que necesitamos, simple y llanamente son empresarios que para definirlos aquí nos valemos de la siguiente definición “es la persona que, en forma individual o colectiva, fija los objetivos y toma las decisiones estratégicas para alcanzar los resultados deseados. Es quien administra, planifica, organiza, dirige, coordina y dirige las empresas”.

Lo que contiene esta definición es mucho más fácil de conseguir entre nuestra población y requiere solamente unas pocas herramientas y una disciplina que le permita desarrollar esta labor; y en realidad muchos de ellos ya las tienen. Ahora este proceso no niega la presencia de empresarios en las comunidades, ni de la existencia de liderazgos sociales o económicos al interior de ellas mismas, sino que nos va a permitir trabajar de una manera más óptima con ellos y aprovechar esas cualidades excepcionales del emprendedor, para su desarrollo propio y el de su comunidad. La existencia o no de empresarios, no limita la generación de ingresos de una comunidad mediante unidades de negocio, sino que donde existen será más fácil que se dé un proceso de cambio colectivo que mejore las condiciones y el nivel de vida de la misma comunidad.

¿Entonces porque fracasan los negocios montados basados en la política pública? Aquí es cuando llegamos al nudo del asunto y a nuestro tercer factor.

3. Pensar que al aplicar la panacea (el plan de empresa) todo se soluciona

Lo más importante a tener en cuenta al iniciar cualquier actividad productiva es que el plan de empresa, es simplemente un instrumento que permite calcular los probables desempeños futuros de la unidad productiva y como todo instrumento, si se alimenta con basura, produce basura, La falla principal está en los supuestos económicos de ingresos y gastos que se le introducen al modelo, muchos de ellos obsoletos o simplemente nunca probados en la vida cotidiana de un negocio.

Para que este proceso de falta de datos claros, sencillos, útiles y aplicables, funcione se requiere que quien o quienes lo alimentan o lo construyen sepan de qué están hablando. Cuando el estado contrato operadores para llevar a cabo estos procesos, al interior de estas organizaciones hay muy pocos profesionales que cuenten con los requisitos mínimos que se requieren para formular de manera óptima un plan de empresa, incluso no siquiera cuentan con equipos que de forma colectiva sumen los requisitos mínimos que se requieren y que son:

a. Experiencia empresarial

Cuando hablamos de experiencia, no estamos hablando de haber participado como asesor en procesos de emprendimiento o fortalecimiento empresarial, estamos hablando es de la experiencia que se requiere en el diario manejo de una empresa, lo que no enseñan en la universidad ni en ninguna parte y es a ser capaz de utilizar las herramientas de la administración y la gerencia en las tareas cotidianas de una empresa.

Muchos de los que operan estos proyectos en el país, contratan personal universitario sin graduarse (por costos) o muchos de ellos son Universidades que reclutan a sus estudiantes y los ponen a ser este trabajo; incluso en la mayoría de universidades colombianas, la mayoría de los que enseña, nunca en su vida han visto una maquina trabajando (a excepción del motor de su carro) y mucho menos nunca se han untado la mano de cemento o de grasa, como diseño un negocio, que no conozco, que lo conozco solo en los ejemplos de la teoría del caso.

Y no solamente este es el caso muchos ya graduados y viejos de graduarse (ojo diferenciar en tiempo de graduación y experiencia, que no son equivalentes), que se suponen que tienen un recorrido por los caminos del emprendimiento, ni siquiera cuentan con la herramienta principal que en este caso es la aplicación práctica de lo escrito en el Plan de empresa.

b. Experiencia técnica

Muchos de los planes de empresa involucran procesos de producción, procedimientos o métodos, que ni siquiera conocen o los conocen en un libro de texto o en una simple visita a una fábrica. Muchos de nuestros ingenieros solo conocen los procesos de producción mediante videos y no han trabajado siquiera en una fábrica para diferenciar el ambiente fabril teórico y el práctico. Muchos diseñan procesos de producción basados en los que escriben otros en internet o en un libro, y que en muchas ocasiones son simplemente recuerdos del verdadero proceso de producción, que normalmente se documenta, se corrige y se mejora continuamente.

Muchos de ellos no saben siquiera los requisitos que debe cumplir una instalación física para el montaje de un negocio y en muchas ocasiones, no saben realizar una distribución en planta, ni una distribución en una góndola o en una estantería, ni menos plantear alternativas para activos fijos demasiado caros o la utilización de multiherramientas o máquinas de por lo menos doble propósito. Así y con estos antecedentes el plan de empresa que salga como resultado de este trabajo será como ellos mediocre y fracasara en el mercado.

c. Experiencia comercial

Los profesionales encargados de la creación del plan de empresa deben conocer en profundidad las herramientas de mercadeo y cuáles son las que se deben utilizar dependiendo del tipo de producto, de la localización y en general de la mezcla de mercadotecnia y en muchos casos sobre el diseño del marketing mix necesario para cada empresa, incluso de la distribución de los productos en una estantería o en una góndola y esta capacidad técnica, debe estar probada en las entrañas mismas del mercado o sea vendiendo productos o servicios, así se aprende a utilizar las herramientas para no diseñar planes de mercadeo, fuera de la realidad o simplemente interpretar las señales del mercado de la forma adecuada.

Y ahora inicialmente en el montaje de una unidad productiva es la selección del sitio de instalación, que depende en casi todas las ocasiones de la cercanía con un mercado para el producto o servicio a vender. Se les olvida a estos diseñadores de empresa en la mayoría de las ocasiones que lo más importante es el estudio de mercadeo para la unidad productiva y se montan tiendas simplemente con la teoría que los productos de consumo familiar se venden en cualquier sitio.

d. Experiencia financiera

Uno de los errores garrafales al construir un plan de empresa, es la utilización de supuestos muy optimistas, respecto al comportamiento de ventas y gastos, que casi siempre son los que llevan a que el negocio como tal no funcione en la vida práctica, errores que el planificador del plan de empresa omite porque si lleva años en estos procesos asume la igualdad de procesos y mercados y supone que se comportan igual porque a media cuadra, 10 kilómetros o en otra ciudad funcionan.

La falta de análisis de precios, ingresos y costos en un mercado, normalmente son los responsables del 98% de los fracasos en empresas que se inician, el otro 2% es culpa del empresario.

e. Prospectiva y visión holista del negocio

Muchos de ellos solamente se dedican a moler cifras o a cuadrar hojas de cálculo para que den los resultados financieros que se requieren, pero no tienen una visión a mediano y largo plazo de la empresa y menos una visión de las relaciones que el mismo negocio crea en su entorno social y el impacto que este tiene sobre el mismo desempeño y la sobrevivencia de la misma.

La visión prospectiva le permite al formulador del proyecto, que pasara en un año, o más con el negocio y con su mismo entorno y la visión holística, le permitirá visualizar el negocio y el desarrollo de las relaciones de el con las diferentes comunidades que lo afectan y que el también afecta. O sea necesitamos un análisis social del plan de empresa, que involucra dimensiones ambientales, sociales y políticas del mismo.

Estas capacidades mínimas son las que hacen faltan al poner en operación la política pública de emprendimiento para mejorar ingresos de las familias y disminuir la brecha de desigualdad y es necesario que el estado y sus funcionarios la apliquen.

En conclusión la política de generación de ingresos para grupos vulnerables, fracasa no porque no tengamos emprendedores, ni innovadores, sino porque no utilizamos de forma eficiente y eficaz los recursos con los que contamos. Tenemos las personas con las capacidades mínimas necesarias, contamos con las herramientas, tenemos que utilizarlas de la mejor forma, para que los procesos no fracasen y podamos empoderar a la comunidad para que ella misma sea la abanderada y la líder de su propio desarrollo.

Ahora si podemos responder a nuestra pregunta es el emprendimiento la solución para mejorar los ingresos de la población vulnerable en Colombia? Y respondemos afirmativamente cuando se cumplan los requisitos aquí mencionados para minimizar o eliminar los factores que la llevan al fracaso.

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Estás en libertad de marcarlo con "Me gusta" o no

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Escrito por:

Cita esta página
Blanco Álvaro Enrique. (2014, noviembre 12). ¿Por qué no funciona el emprendimiento en Colombia?. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/por-que-no-funciona-el-emprendimiento-en-colombia/
Blanco, Álvaro Enrique. "¿Por qué no funciona el emprendimiento en Colombia?". GestioPolis. 12 noviembre 2014. Web. <http://www.gestiopolis.com/por-que-no-funciona-el-emprendimiento-en-colombia/>.
Blanco, Álvaro Enrique. "¿Por qué no funciona el emprendimiento en Colombia?". GestioPolis. noviembre 12, 2014. Consultado el 3 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/por-que-no-funciona-el-emprendimiento-en-colombia/.
Blanco, Álvaro Enrique. ¿Por qué no funciona el emprendimiento en Colombia? [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/por-que-no-funciona-el-emprendimiento-en-colombia/> [Citado el 3 de Diciembre de 2016].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de vek en Flickr