El paradigma emergente como fundamento de una nueva cultura de la ciencia y la investigación

El PARADIGMA EMERGENTE COMO FUNDAMENTO DE UNA NUEVA CULTURA DE LA CIENCIA Y
LA INVESTIGACIÓN
Dra. Flor de María Chacón Chaves
Muhas osas ue hoy so vedad o lo seá añaa.
Quizás, la lógica formal quede degradada a un método escolar
para que los niños entiendan cómo era
la atigua y aolida ostue de euivoase
G. García Márquez
En la actualidad la mutación y el cambio en la visión de mundo, está pasando de una
concepción cientificista de la metodología paradigmática tradicional centrada en la
investigación instrumental institucionalizada, en lo eminentemente práctico y limitada a
lo intelectivo, a una cosmovisión de campo abierto que envuelve el sueño de una nueva
cultura de la investigación científica en la que se rescata al sujeto con todo su potencial
creativo y devolviéndole al sujeto el privilegio que le corresponde en el proceso científico.
Es una investigación holista y sistémica verdaderamente eco-social, compleja,
comprometida con la vida y sustentada en la idea de unificación de enfoque, es
integrativa y holográfica, su orientación asume perspectivas concurrentes,
complementarias y muy diversas, ya que acepta que los linderos de toda comprensión, y
aproximación epistemológica, están en la acción liberadora, en el sentir y la trascendencia
del ser.
Es de advertir que al asumir los planteamientos de la nueva perspectiva investigativa,
deeos uidaos de NO ofudi el todo o lo asoluto, lo asoluto elue
cualquier relación y por lo tanto es absurdo aprehenderlo, mientras que las
comprensiones intuitivas referenciales que resultan de la totalidad, son aproximaciones,
que nos permiten producir, generar y compartir conocimientos desde una comprensión
contextual abierta, verdaderamente integradora y holística, el conocimiento intuitivo dice
Capa, F., se asa e la epeieia dieta o iteletual de la ealidad ue suge
duate u estado epasivo de la oieia; tiede a se sitetizate  holístio ,
pág 40)
De esta forma solidaria, si logramos sensibilizarnos, y apreciar tales ópticas alternativas,
desde nuevos escenarios intersubjetivos, expresados en las vivencias y los espacios de
encuentros de reflexión emergentes en la vida cotidiana de la formalidad académica,
entonces tenemos que des-aprender para re-descubrir nuevas formas y modelos
epistémicos, que posibiliten observar, codificar y re-simbolizar la in-formación .
De aquí se deduce que la nueva cultura tiene que darse sin el rigor cientificista propio de
las especialidades y las disciplinas, se trata de una visión de investigación compleja que se
configura dentro del marco de las incertidumbres y el caos en las sociedad red del tercer
milenio, eso sí, asume prácticas investigativas tendientes a generar procesos de acción, de
transformación en los espacios intersubjetivos, alejadas de la autoridad y del control
instrumental que inhabilita la creatividad y fomenta la lógica de en una racionalidad
ajustada a la opeteia, heeia fiel del odelo patiaal, la ultua patiaal
occidental a la que pertenecemos valora la guerra y la lucha, las jerarquías, la autoridad, el
pode, la oedieia, el otol a tavés de la apopiaió de la vedad Matuaa, H.,
citado por Gutiérrez y Prado, 2001, pág. 17).
Desde este conexo los patrones indagatorios de búsqueda y exploración, están llamados a
re-tomar con sabiduría el pensamiento reticular, basado en las comprensiones
referenciales de las conexiones y los vínculos, abordando lo elemental, lo ontológico, lo
metodológico y lo epistemológico: el Ser espiritual re-insertado en su contexto local-
global, dotado de conciencia ecológica, que asume lo intuitivo y la mente creativa, lo
cotidiano y la complejidad.
Es indudable que alzamos el vuelo desde novedosas insinuaciones y percepciones, de
otras preocupaciones, de las necesidades del ser total, integrador porque acoge los -
llamados profundos-, y porque pertenecen al SER trascendente. Parte de nuevas
propuestas y sensibilidades, diferentes pero complementarias, es la manifestación de la
vivencia gestada en el abordaje de un marco conceptual proveniente de la física de
vanguardia, que podría acabar con la disyunción y el antagonismo estéril acerca de la
polémica y el enfrentamiento sobre el rigor científico que tiene el abordaje de los
fenómenos desde el proceso de investigación bajo el tratamiento metodológico de todas
las modalidades dentro de los enfoques investigativos: el cuantitativo, el cualitativo y el
mixto, resultado éste último del eclecticismo.
Ha uiees piesa ue, po sus odades el enfoque mixto es la solución a los
problemas metodológicos que enfrenta la investigación, sin embargo basta echar una
iada supefiial a ua de las defiiioes de efoue ito es u poeso ue
recolecta, analiza y vincula datos cuantitativos y cualitativos en un mismo estudio o serie
de ivestigaioes paa espode a u plateaieto del polea Heádez,
Fernández-Collado y Batista, 2004, pág. 755) para reconocer la necesidad de una nueva
cultura de investigación.
La nueva cultura de la investigación compleja, parte de su propio nicho natural, encarnado
en el mundo empírico desde la praxis social y rompe con la ilusión de que el conocimiento
es popiedad elusiva de epetos, de disiplias, de pofesioales, o de los
intelectuales y los científicos.
La investigación compleja es democrática, participativa, colaborativa, es un saber y un
hacer en conjunto, es de la colectividad, por eso inventa metodologías, nuevas
modalidades desde su holopráxis, porque las modalidades tradicionales de hacer
investigación son consideradas como holotipos, derivados de los diez objetivos básicos de
la investigación: exploratoria, descriptiva, analítica, comparativa, explicativa, predictiva,
proyectiva, interactiva, confirmatoria y evaluativa. Generalmente estos holotipos están
ligados en una secuencia continua y, al igual que sus objetivos, cada holotipo es de mayor
profundidad porque contiene en su interior, los holotipos anteriores; entonces, se trata de
meta-fases dentro de un proceso permanente de creación, en el cual la realización de
cada holotipo abre paso al siguiente.
En la investigación compleja tiene lugar la curiosidad y la creatividad, se crean los
métodos; aunque lo nuevo tampoco será adoptado como norma fija, también reconoce el
cambio y el poder del mismo en el proceso de re-ligación de los saberes, por ello al
abandonarse el paradigma cientificista y las diversas formas de dominación, la nueva
cultura de investigación compleja se basa en una lógica des-politizada.
El quehacer de la investigación, queda fundamentado en una nueva concepción del
conocimiento, apoyada en los aportes mismos de la neurociencia, el conocimiento se teje
en red, una red interconectada de conceptos y modelos aproximados, el conocimiento es
vivo e interactivo, su naturaleza es poeso , es dei tiee aáte diáio e
iaaado, es po atualeza aiate, del iso odo Boh eooe ue el
ooiieto taié es u poeso , pág. . El ooiieto es ituitivo, se
desarrolla sutilmente en las dimensiones del ser, de la sociedad, de la cultura. La práctica
de la investigación queda en libertad pues ya no está limitada a lo intelectivo y
eminentemente práctico (ciencia formal y ciencia fáctica).
Esta manera de comprender el proceso, permite reconocer que el hacer en la
ivestigaió, es ásiaete paa ooe, la úsueda la idagaió gia e too
al conocer, el cual se hace en la complejidad. Es el conocer para cambiar y promover las
acciones, es cambiar las acciones para la liberación, un conoce ue popoe u piipio
de acción que no ordene, sino que organice; que no manipule, sino que comunique; que
o diija, sio ue aie Moi, , pág. 
Las prácticas de la investigación en el tercer milenio, en especial la investigación social
debe operar desde el principio de la autoorganización auténtica de los saberes, pues tiene
que dejar de sustentarse y abandonar particularmente la lógica racional-lineal. Aquí se
propone el abordaje de una investigación sin ataduras ni yugos, que no esté al servicio
ideológico del poder económico, tampoco puede estar ligadas las prácticas investigativas
a iteeses istituidos e el seo de ua oiete ativista ue poueve la
opeteia los estádaes de alidad, al iteio de las pátias de un academicismo
deshumanizado, nacido bajo la sombra proveniente de la implementación soberbia de una
etodología fagetada ue aateiza a uestas disiplias aadéias a uestas
ageias gueaetales Capa, , pág. .
Con la investigación en el tercer milenio, nos referimos a una indagación propositiva que
se establece con fines claramente explícitos, dispuestos para la acción y la creación, una
investigación que apuesta al cambio social y a la continuación de la vida. Es una actividad
de acción solidaria y responsable.
Las fuentes inspiradoras de la nueva cultura de la investigación son muy diversas,
ilimitadas y múltiples, entendiéndose con esto, que sus referentes además de innovadores
y sugestivos, provocan reacciones, desconcierto y rupturas de pre-concepciones y
prácticas de una muy larga tradición epistémica, ontológica, axiológica y academicista
propios de la cultura occidental. Lo propositivo, tiene ese germen cuestionador,
revolucionario, dinámico y fresco.
Estas visioes povoadoas, se ae oo aaios, po eso epeseta
multiplicidad de posiciones, por lo tanto son planteamientos e ideas nuevas, procedentes
de diversos universos de pensamiento, de personas auténticas, pensadores, humanistas e
investigadores en distintos campos científicos. Visiones de personas de mente y espíritu
abierto, de una alta sensibilidad humana, capaces de advertir y trabajar en comunidades
de aprendizaje y conocimiento, quienes partieron de sus experiencias , pero sobre todo,
son creyentes y practicantes de una gran sensibilidad sujetada firmemente en el amor a la
vida, y la búsqueda de la trascendencia. Son mujeres y hombres de nuestra época, cuya
claridad intelectual de-viene de la necesidad que tenemos de una nueva ciencia, ciencia
o osieia oo die Moi la ieia ueva scienza nouva- en gestación es
aquella que trabaja, negocia con el alea, lo incierto, lo impreciso, lo indeterminado, lo
oplejo , pág. .
Por eso, el pensamiento científico que oriente la nueva ciencia y la nueva investigación,
debe acreditar la relevancia a la consciencia humana, como lo advierte Edgar Morin y re-
significar lo intuitivo, mirar la percepción en torno a bucles reflexivos, engendrados en la
gestación de consciencia, los cuales según Morin, producen la atención del sujeto, la
consciencia de sí, la consciencia de los objetos de su conocimiento, la consciencia de su
pesaieto, la osieia de su osieia… la osieia o sólo peite la efleió
de la mente sobre todas las cosas y la vigilancia crítica, sino también la meditación. (2003,
pág. 125)
Quizás una práctica investigativa, sustentada en una ciencia con consciencia,
verdaderamente despierte la conciencia colectiva y planetaria y responda a las
necesidades que enfrentan las sociedades post modernas y suprima esas acciones que son
cada vez más agresivas, en las cuales el dolor y el sufrimiento humano, el aumento de la
violencia y el irrespeto por la vida, han conducido a desangrar en las formas más
aterradoras a nuestro planeta. Posiblemente, una metodología de la investigación vivida
responda a las amenazas que hasta el día de hoy, enfrenta la naturaleza, el ser humano y
la sociedad mundo, frente al calentamiento y el terrorismo global como consecuencia del
materialismo y las políticas económicas del capitalismo salvaje.
Leer nuestros problemas con otras miradas, implica buscar en otros ámbitos de nuestro
ser, lo cual permite, precisamente, las iniciaciones. En estas tramas, bien configuradas en
las obras de Fritjof Capra, es donde se originan las revelaciones que abren nuevos
horizontes a las relaciones ocultas que se cobijan en latencias y en las posibilidades;
permitiéndonos re-interpretar la investigación a través del complejo enmarañado de las
interconexiones y los vínculos que persisten en la vida y en las relaciones sociales.
El ato ivestigativo iplia uhae e aios aietos, u si fi lleo de sedeos
que acogen el diálogo, la reflexividad y la cooperación entre actores y participantes,
auue la ivestigaió sigue siedo u ejeiio etódio setido de el hae, uie
investiga es siempre caminante en caminos nuevos e impredecibles, pero indagatorios.
Si alguna pre-concepción requiere ser superada es la metódica, por cuanto, en la nueva
ciencia es más importante la significancia del proceso, sus posibilidades de divagar, de
volver sobre nuestros propios pasos, no la de inferir, demostrar y generalizar, es decir se
tiene que romper con la linealidad. De ahí que hacer ciencia en el tercer milenio, encarna
un acto poderosamente creador, holístico, cooperador y heurístico, cuyo sentido sirve de
fundamento, para revolucionar los grandes problemas en lo social, desde una nueva
racionalidad que acoge lo impredecible a la luz de las incertidumbres, a través de nuevos
instrumentos, métodos (en plural) y técnicas, el conocimiento como puente para de-
construir y re-construir la realidad subjetiva.
Los planteamientos anteriores nutren el re-conocimiento de la emergencia de una nueva
conciencia, que se expande lenta pero categóricamente en nuestras vidas, en los umbrales
de una hermenéutica que siembra nuevos valores éticos y culturales, nueva racionalidad
científica, así es como podemos red-descubrir el conocimiento, recuperando la armonía
en nuestras relaciones, lo que de acuerdo con Gutiérrez y Prado supone:
La recuperación armónica supone una nueva manera de ver, enfocar y vivir
nuestras relaciones con el planeta Tierra y con todo lo que esa conciencia
planetaria supone: tolerancia, equidad social, igualdad de géneros, aceptación de la
biodiversidad y promoción de una cultura de la vida desde la dimensión ética.
(1997, pág. 8)
Las prácticas de investigación dentro de la ciencia del nuevo paradigma, demandan una
revolución epistémica y metodológica, que implica la búsqueda abierta de estrategias por
la humanización del conocimiento, por consiguiente, postula el despliegue de la evolución
del pensamiento como un significativo acto creador y múltiple, nos está obligando a
adoptar nuevas miradas y a re-configurar los papeles, tanto el papel ejercido por el
investigador o investigadora, como el papel que juegan los paquetes técnicos y
tecnológicos en la investigación científico-social, lo empírico y la vivencia de la
investigación en el siglo XXI.
No se trata sencillamente de reformular o de re-formar sino de transformar la
intencionalidad que tiene la aprendiencia de la investigación, vista ésta como salto
evolutivo desde su nicho vital, la investigación compleja se alimenta de una concepción
integral de la vida, en la que se reconoce la complejidad y las incertidumbres, configura
nuevos valores, integra la conciencia, la bio-eco-ética y la espiritualidad, asume otras
maneras de indagar e interactuar.
La nueva cultura de la investigación compleja rompe con los esquemas tradicionales de
hacer investigación. Por su finalidad la investigación científica y social sigue siendo básica
o aplicada, pero por su nuevo sentido reorganiza la actividad cognoscitiva cotidiana
dentro de una serie de transformaciones que van directas al tuétano de las exigencias
metodológicas y de los tratamientos teóricos.
A la luz de tal razonamiento, nos percatamos que la investigación propicia prácticas de
reflexión, promueve formas apropiadas para asumir el cambio y tiene como telón de
fondo la transformación y los cambios de actitud, acepta que hoy nos movemos en un
mundo globalizado, complejo y multicultural, en el cual vivir, conocer y actuar exige que
el sujeto transite sobre las arenas movedizas de la multicriteriedad hacia nuevas maneras
de aprehender, compartir y recibir experiencias, las cuales son dibujadas en el correlato
de una multi-realidad cada vez más cambiante, abierta, heterogénea y reticular.
Entonces, concluimos que desde esta nueva óptica la nueva cultura de la investigación
responde a los desafíos de una nueva cultura planetaria y cósmica, re-conoce la
complejidad en el intercambio de saberes, asumiéndola como experiencia metodológica
para gestionar y producir conocimiento, como vemos una investigación así, sólo es posible
en fractales de apertura y dentro de una perspectiva abierta a la comprensión dialógica
sujeto-objeto, la cual admite a la vez la diversidad, la unidad y la reflexivilidad entre las
personas actoras; los saberes son proporcionados a la luz de nuevos conocimientos que
han permanecido ocultos en la sombra de los secretos y los misterios de la vida.
REFERENCIAS
Bohm, D. (2002). La totalidad y el orden implicado (4a ed.). Barcelona, España: Editorial
Kairós.
Capra, F. (1998). El punto crucial. Buenos Aires, Argentina: Editorial Troquel S.A.
Gutiérrez, F. y Prado, C. (1997). Ecopedagogía y ciudadania planetaria. Heredia, Costa
Rica: Editorialpec 97.
Gutiérrez, F. y Prado, C. (2001). Simiente de Primavera. Protagonismo de la Niñez y
Juventud. Guatemala: Producción Save the children-Noruega, proyecto de
desarrollo Santiago, PRODESSA.
Hernández, R., Fernández-Collado, C. y Baptista, P. (2006). Metodología de la investigación
(4ª ed.). D.F., México: McGraw-Hill Interamericana.
Laszlo, E. (2004). La ciencia y el campo akásico. Una teoría del todo. (M. de P. Pascua,
trad.) [Versión Microsoft Word]. Madrid, España: Ediciones Nowtilus S.L.
Consultado el 12 de julio de 2010 desde
http://www.scribd.com/doc/19545345/LaszloErvin-La-Ciencia-Y-El-Campo-Akasico.
Mejía, J. (1998). Recuperar la conciencia del sujeto. La interioridad dimensión olvidada.
Bogotá, Colombia: Cinep.
Morin, E. (2004). Ciencia con concienscia (A. Sánchez, trad.) Barcelona, España: Editorial
Anthropos.
Morin, E. (2003). Método V. La humanidad de la humanidad, la identidad humana (14 a
ed.). Madrid, España: Ediciones Cátedra.
Morin, E., Ceurana, E., Motta, R. (2003). Educar en la era planetaria. Barcelona, España:
Editorial Gedisa, S.A.

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Estás en libertad de marcarlo con "Me gusta" o no

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Escrito por:

Cita esta página
Chacón Chaves Flor de María. (2016, julio 7). El paradigma emergente como fundamento de una nueva cultura de la ciencia y la investigación. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/paradigma-emergente-como-fundamento-de-una-nueva-cultura-de-la-ciencia-y-la-investigacion/
Chacón Chaves, Flor de María. "El paradigma emergente como fundamento de una nueva cultura de la ciencia y la investigación". GestioPolis. 7 julio 2016. Web. <http://www.gestiopolis.com/paradigma-emergente-como-fundamento-de-una-nueva-cultura-de-la-ciencia-y-la-investigacion/>.
Chacón Chaves, Flor de María. "El paradigma emergente como fundamento de una nueva cultura de la ciencia y la investigación". GestioPolis. julio 7, 2016. Consultado el 9 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/paradigma-emergente-como-fundamento-de-una-nueva-cultura-de-la-ciencia-y-la-investigacion/.
Chacón Chaves, Flor de María. El paradigma emergente como fundamento de una nueva cultura de la ciencia y la investigación [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/paradigma-emergente-como-fundamento-de-una-nueva-cultura-de-la-ciencia-y-la-investigacion/> [Citado el 9 de Diciembre de 2016].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de jwyg en Flickr