1.- Introducción
La bibliografía chilena es escasa sobre una visión realista y
objetiva de la suerte que corre la actividad productiva en materia de
protección de personas y recursos. Más, aún si por este concepto las
utilidades disminuyen entre un % 5 a un % 10 o más, lo que debiera
significar una preocupación permanente de los empresarios y sus mandos
gerenciales, aún en estas circunstancias existe una franciscana pobreza
intelectual de escrituración discursiva sobre el asunto. No obstante,
hay quienes se han preocupado del problema como lo es Don Nelson Pizarro
Contador, quien en varios artículos ha demostrado la eficacia de la
Gestión Integral de la Protección de las Personas y los Recursos.
Preocupados por que la economía alcance su madurez con efectos benéficos
para todos los nacionales, creemos que es un deber estudiar y promover
las ideas del conocido gerente impulsor de la Cultura Preventiva,
probadas a lo largo de una brillante carrera en la máxima dirección de
las más importantes empresas de la minería chilena, con el solo fin de
reafirmar las que, a nuestro juicio, constituyen el pilar central o la
base de un sólido crecimiento, que puede de alguna forma, dar un impulso
a la economía nacional partiendo de la propia empresa.
2.- LOS PRINCIPIOS DE LA GESTIÓN INTEGRAL
A.- MANAGEMENT Y PROTECCIÓN INTEGRAL DE LAS PERSONAS Y RECURSOS.
La gerenciación debe ser concebida como una actividad compleja, en la
que necesariamente debe tener cabida la Gestión Integral de Protección a
la Personas y Recursos. Este concepto lleva en el mejor entendimiento,
la noción que los fines de la empresa no sólo se limitan a la
producción, o mejor dicho a la producción con calidad, sino a todo
efecto que pretenda maximizar la operatividad de los recursos y la
protección de las personas, cuyo aporte es esencial a las metas o misión
total del proyecto. Ello implica un necesario “esfuerzo gerencial que
apunta hacia la completa satisfacción de la misión de la empresa”.
En un diálogo periodístico, el estratega de la competitividad, expresa:
“--Aparte de la obligación legal de las empresas en materia de
prevención, ¿usted entiende esta actividad como una ventaja competitiva
o como un principio de responsabilidad social?
—Preservar la aptitud laboral y la salud ocupacional de nuestra gente
tiene, en primer lugar, un sentido valórico y de respeto a las personas.
Es un mandato ético ineludible y que en muchas políticas de grandes
compañías mineras aparece ubicada dentro de las primeras declaraciones.
Desde ese punto de vista, podríamos considerar a la prevención como una
de las expresiones más básicas del concepto de responsabilidad social
empresarial. Pero eso no es todo. A mi modo de ver, la prevención de
pérdidas es un instrumento de gestión que nos permite asegurar a la
empresa la calidad de su “performance”, creando riquezas al actuar y
corregir las causas básicas que generan interrupciones, retrocesos,
desviaciones mayores en la continuidad operacional, derroches y no
conformidades en los procesos productivos.
Asimismo, la falta de prevención nos expone a fallas operacionales que
repercuten en daños al medio ambiente, afectan negativamente la relación
con las comunidades vecinas o dañan gravemente nuestra credibilidad ante
las autoridades y la opinión pública. Al aplicar la metodología de la
prevención de pérdidas, uno descubre y copa importantes espacios de
mejoramiento en los procesos industriales, impactando positivamente en
la productividad y en los resultados de la empresa. De esta manera,
transformamos nuestro negocio en una actividad atractiva”.
B.- ENFOQUE TÉCNICO-ECONÓMICO
La práctica inseparable de la gerenciación y la gestión integral, debe
entenderse desde un punto de vista técnico y económico a la vez, dado
que las ideas sobre la materia se ajustan perfectamente al campo y
propósitos de la ingeniería industrial y es, al mismo tiempo, un eje
estratégico que permite perfilar un modelo diferenciado de cualquier
otro proyecto o negocio. Es, una forma efectiva de asumir una ventaja
respecto de otras formas de hacer las cosas. Dicho en sus propias
palabras: “Es un hecho que gran parte de las actividades gerenciales
apuntan a satisfacer los compromisos de rentabilidad y producción que se
contrae con los inversionistas, pero estoy convencido que ello no se
puede hacer a costa de penurias de las personas o exponiéndolas a
riesgos fuera de control, que en cualquier momento se traducen en
pérdidas de su aptitud laboral.
Es preferible aprender a prevenir mediante estímulos positivos que a
costa de la lesión o la muerte de las personas que nos ayudan a cumplir
las metas que nos hemos trazado”.
C.- UN POTENCIAL COMPETITIVO
Se presenta en dos visiones claramente definidas. La primera, considera
la preocupación de la salud ocupacional y de la aptitud laboral como
“valor esencial” en la cultura empresarial. La segunda, en cuanto la
gestión integral de protección de las personas y los recursos, es un
potencial de competitividad.
Cada día la competencia es más dura. La técnica y nuevas formas de
trabajo regulan y elevan los niveles de competencia haciendo más difícil
la diferenciación. Entonces, en la gestión Integral de Protección de las
Personas y los recursos se abren nuevos y vastos espacios, los que por
regla general no han sido apreciados por los niveles gerenciales, pero,
que la ocupación de ellos con la orientación correcta va a permitir la
mejor oportunidad de crecer y avanzar en los resultados del negocio. Hay
pues, razones valorativas y económicas concluyentes, por lo que
constituye una inmadurez gerencial no poner en práctica este sistema de
gestión integral.
La opinión del estratega empresarial, tiene un alcance mayor, en cuanto,
en su particular visión, no se encuentra ajeno el profundo sentido
comercial y de beneficios corporativos y los fines de la empresa, en
cuanto a hacer rentable la inversión y realizar los propósitos de ésta,
que son estrictamente producir ganancias para sus dueños. En este
sentido las palabras del gerente de la cultura preventiva son precisas y
macizas al consignar, repetimos: “A mi modo de ver, la prevención de
pérdidas es un instrumento de gestión que nos permite asegurar a la
empresa la calidad de su “performance”, creando riquezas al actuar y
corregir las causas básicas que generan interrupciones, retrocesos,
desviaciones mayores en la continuidad operacional, derroches y no
conformidades en los procesos productivos”.
D.- FACTOR CLAVE PARA PROTEGER LOS ACTIVOS
Interesante es llegar al pensamiento de Nelson Pizarro Contador a través
del concepto de activos de la empresa. Las nuevas tendencias en Gestión
empresarial han determinado hoy, lo que éste gerente había percibido
hace muchos años, que los recursos son unos y las personas que
intervienen en la empresa es un factor distinto y de carácter superior.
No se trata ya de describir el personal de una empresa como meros
recursos, y al mismo tiempo, designar como recursos también a los
elementos materiales. Los primeros son personas. Los segundos son
objetos materiales. En esta diferenciación hay un aporte humanista de
proporciones. Pero, asimismo, una designación absolutamente correcta y
precisa, desde que el gerenciamiento en la gestión integral de la
protección de estos activos, se debe dar una respuesta positiva al
riesgo operacional, con el fin de adecuar el comportamiento de la
empresa al incremento de la rentabilidad, precisamente, haciendo de la
gestión integral de protección un factor clave. “Al aplicar la
metodología de la prevención de pérdidas, uno descubre y copa
importantes espacios de mejoramiento en los procesos industriales,
impactando positivamente en la productividad y en los resultados de la
empresa. De esta manera, transformamos nuestro negocio en una actividad
atractiva.”
De otro punto de vista, la omisión a las medidas correctas de gestión
integral de protección de las personas y recursos, es decir, “la falta
de prevención nos expone a fallas operacionales que repercuten en daños
al medio ambiente, afectan negativamente la relación con las comunidades
vecinas o dañan gravemente nuestra credibilidad ante las autoridades y
la opinión pública”. Ello se concilia con la percepción que el fin de
las empresas es rentabilizar los activos. Cualquier otra consideración
es superflua e inútil frente al riesgo que el dueño toma al invertir su
capital.
E.- PROTECCIÓN DE LAS PERSONAS
Uno de los pilares de la gestión integral de protección, es la que dice
se refiere a la administración y protección de las personas y los
recursos..En esta materia se trata de una idea de cambio sustancial de
conceptos, en el que, como todo cambio, se deshecha lo antiguo, el viejo
modo de hacer seguridad y se cambia por el control integral de pérdidas.
Este instrumento de gestión provoca el desarrollo de las personas que
laboran en la empresa, con una orientación neta hacia el fin, objetivo o
razón de ser de ella, mediante desarrollo de la automatización; el
trabajo y la colaboración de externos por medio del outsourging.
Concentrando el trabajo de la empresa en lo que es su tarea principal y
abriéndose al mercado, entregando posibilidades a otros empresarios. El
sistema se desarrolla entregando mayor responsabilidad a la propia gente
de la empresa quienes manejan los activos del dueño con una mejor visión
de sus metas logrando hacer efectiva la idea que “el mayor capital de la
empresa es su gente”.
Es así, como la Ley (20.123) en el día de hoy percibe la entidad
económica.
Dice Pizarro Contador: “La tendencia observada en los últimos años en
las empresas mineras indica que estas tienden a concentrarse en las
actividades propias de su negocio y externalizar las funciones ajenas a
su giro. Con ello, se provoca el desarrollo de empresas regionales y
nacionales en rubros como ingeniería, servicios, construcción, asesorías
profesionales, producción de insumos, energía, alimentación y seguridad,
entre otros. Este es el encadenamiento productivo que se genera a partir
de la minería”.
F.- PARTICIPACIÓN DE LA GENTE
La empresa chilena se ha caracterizado por su estilo de gestión
paternalista, recargada de burocracia e inhibidora de las perspectivas
de creatividad. El cambio debe producirse orientada a la participación
de las personas, a fin que entreguen su conocimiento y experiencia en
los procesos productivos. Se requiere frente a esta necesidad, aprender
a comunicar lo relacionado con la política de la empresa, sus valores
corporativos, transparentar sus objetivos esenciales o su giro,
extendiendo este concepto a la noción de trabajo compartido, con una
visión compartida. Es interensatísima la visión futurista y la
proyección que los gerentes deben dar a su gente, pues, ella se requiere
para un largo plazo, eliminando la inmediatez oportunista y en cambio,
mirar a metas que se deseen alcanzar en el plazo de a lo menos
veinticinco años.
Lograda la etapa de la comunicación se puede ya realizar análisis
comparativos con otras empresas, observar las diferencias, los proyectos
que se necesitan para alcanzar las metas,
En este esquema, Pizarro Contador, nos entrega la idea de
responsabilidad en la supervisión de los trabajos y en la educación y
conducta de los trabajadores. Dice: “la supervisión es la responsable de
inducir, entrenar y alinear a su equipo de trabajo en la filosofía de la
prevención, de tal manera de asegurar en todo instante un comportamiento
acorde con los valores normas y procedimientos establecidos. Me atrevo a
afirmar que la conducta laboral de un trabajador es el mejor reflejo del
control directivo ejercido por la línea.
Un trabajador seguro, eficiente, productivo y respetuoso del ambiente,
significa que tiene un jefe que ejerce un control directivo inspirado en
la ética de la prevención”.
Es precisamente lo que hemos estado tratando de hacer entender a los
niveles superiores desde lel aula universitaria, sin que hayamos logrado
ser oidos por quienes deben atender las proposiciones nuevas, aún que
sea por el hecho de someterlas a discusión. En esta VIII Región, es
posible llegar a sospechar que el gerenciamiento ha renunciado a dar una
rentabilidad a los recursos de la empresa, en especial, a las personas.
Pero, desgraciadamente este vicio se ha transformado en una institución
incluso de la administración pública, que comparativamente hablando,
manifiestas serias deficiencias en la Gestión Integral de las Personas,
constituyendo la contradicción más elemental en lo valórico y en lo
legal, desde que con ello se violentan los claros Principios
Constitucionales consignados en el primer artículo de la Carta
Fundamental. Entonces, cogito, ¿si el Estado-Administrador, no reconoce
los derechos fundamentales de sus trabajadores, como este mismo ente de
derecho público puede supervigilar que los privados los reconozcan y
sancionarlos en caso contrario?
G.- MAXIMIZAR EL VALOR NETO POTENCIAL DE FLUJOS ECONÓMICOS
Para ello, se recomienda realizar “una serie de impulsos estratégicos”,
cuyos resultados deben ser recogidos en un plazo determinado. En este
campo debe tenerse presente que el dueño de la empresa, su directorio o
su gerente, se incentivarán en la medida que el resultado sea positivo
respecto del valor de las acciones finales del periodo. Toda empresa,
por regla general, especialmente en el caso de las empresas de
producción de bienes no renovable, tiende invariablemente al aumento de
los costo y a las dificultades en la producción, entre ellas la más
determinante, el conocimiento que dichos bienes no renovables son
finitos.
La empresa podrá ser mucho más competitiva si disminuye sus costo o los
hace decrecientes, lo que las obliga a estar preparadas para la baja del
precio del producto.
H.- ADMINISTRACIÓN Y PROTECCIÓN DE LAS PERSONAS
Además, de lo ya dicho en cuanto a la limpieza interna de actividades
que no son estrictamente las del giro, otra estrategia fundamental dice
relación con la gestión integral de protección a las personas y los
recursos. Ello deriva de la comprensión del hombre-trabajador como ser
integral, es decir, con necesidades esenciales conforme a su propia
esencia, ubicado en una familia, en una sociedad y en un lugar
geográfico, de donde debe obtener los medios suficientes para dar
cumplimiento al objetivo propio del ser humano: el derecho a ser feliz,
en términos objetivos, lo que implica la existencia de medios y
posibilidades, no una apreciación subjetiva o romántica.
La protección de las personas significa valorar y rentabilizar este
activo de la empieza, hoy, en concepto de los especialistas el más
importante, atendida la experiencia ganada, el conocimiento y las
destrezas incorporadas a su formación laboral empírica y práctica.
La dura competencia internacional ha llegado a los ámbitos internos de
nuestra nación, aún más, en nel cumplimiento de los tratados
internacionales, se ha introducido en los aspectos internos, propios de
la soberanía de la empresa y en los que antes nadia podía invadir. Como
consecuencia de lo anterior la Cultura preventiva en la dirección de la
protección integral de las personas y recursos constituye una obligación
país, derivada de los propios Tratados de Libre Comercio y a los que las
empresas deben someterse obligatoriamente, si pretenden hacer uso de los
beneficios que conllevan.
Una vez más, debemos repetir que el concepto de toda la doctrina de
gerenciamiento de Nelson Pizarro Contador implica una preocupación seria
que se asienta en el hecho, ya incuestionable, que la producción no
puede ir separada de la prevención, en cuanto como Cultura Preventiva,
constituye una ventaja competitiva y económica muy potente, en especial,
si esta tiene el objetivo de convertirse en un eje estratégico de la
competitividad de la empresa.
I.- PARADIGMA DE LA PRODUCCIÓN ANTES QUE TODO
Luego de lo expresado, es comprensible para todos que, el concepto de
producir con la cabeza gacha y los ojos vendados, es un paradigma
gerencial de magnitud, el que debe ser resuelto por el estudio y la
preocupación de las nuevas doctrinas y pensamientos, como el de Pizarro
Contador, con el objeto de dar una respuesta de resultado positivo y
competitivo, dentro del periodo de producción. En efecto, muchas
empresas y muchos gerentes, no han puesto sus ojos en la pérdida y
deterioro de importantes activos de la empresa como son las personas y
los recursos. Despreciando o “pato cojo”, desde que todo o gran parte de
lo que se gana con el aumento de la producción, se pierde o disminuye
por los costos directos en perjuicios a las personas y daños a los
recursos. Un accidente laboral, no solo implica pérdida inmediata por
responsabilidad ante el siniestro que afecta a un trabajador. Puede
presentar, y de hecho así es, pérdidas de maquinarias, producción,
disminución de la productividad, inseguridad de los trabajadores, temor
en producir y ello durará por varios días, aumentando de ese modo los
costos generales de producción.
Este Gerente, antes que nadie en Chile, percibió en la práctica la
verdad de este principio de gestión, pero desgraciadamente, aun, cuando
ha sido probado fehacientemente los beneficios de la Cultura Preventiva,
muchas empresas en el área pesquera, forestal o de la construcción,
aparecen con altos porcentajes de siniestralidad, de la que solo la
falla de una Gestión Integral de Protección alas Personas y Recursos es
la responsable, y ello, solo depende de la agudeza gerencial, no de los
trabajadores.
J.- GAJES DEL OFICIO
Asumimos como propias esta crítica clara y precisa contra la falta de
Cultura Preventiva, demostrada hasta el cansancio, en esta expresión,
que los accidentes son “gajes del oficio”. Es una forma ordinaria y
común de demostrar la falta de inteligencia gerencial en impetrar
estrategias de Gestión Integral en protección de las personas y
recursos, al mismo tiempo que una respuesta carente de todo valor ético
y que implica una suerte de complicidad con los factores más negativos
de la producción: Los siniestros laborales.
El esclarecido y notable gerente Pizarro Contador, se pregunta:
“¿Existe una frase más perversa y más absurda que? ¿Son gajes del
oficio? Porque en minería decir gajes del oficio significa morir
silicoso o morir en un derrumbe o morir en una explosión. Gajes del
oficio: concepción perversa, intrínsecamente perversa, absurda; no hay
gajes del oficio, lo único que hay, simplemente, son errores
gerenciales.
Ello no solo tiene una lógica empírica, sino, además legal. En efecto,
el artículo 5 de la Ley 16.744, que consigna que las únicas lesiones que
no constituyen accidentes del trabajo, son aquellas que se producen por
“fuerza mayor extraña” al trabajo, o por la intención del propio
trabajador. Al respecto el propio Gerente señala que los suicidios y los
sabotajes, son las únicas pérdidas que no son imputables a los gerente.
K.- RENTABILIZAR LOS ACTIVOS
Una de las labores esenciales de los gerentes es dar una mayor
rentabilidad a los activos. Lo hemos expresado anteriormente, pero es
digno, en homenaje a su autor replantear que las personas son una parte
importante de los activos de las empresas, de tal modo que, deben
entender que la salud y aptitud laboral, es un valor en si mismo.
Ello es básico, pero aún no practicado por un gran número de empresas,
que continúa haciendo perder utilidades al final del periodo a los
accionistas y empresarios, por no entender sus gerentes esta verdad
cantada por la experiencia y por los hechos.
Entonces, el control de pérdidas y la rentabilización de los activos, no
solo es una mirada de empresa de responsabilidad social, sino, que al
mismo tiempo es un negocio real y concreto.
Para tener una idea de loque la falta de Gestión Integral de protección
de Personas y Recursos significa para los inversionistas, leamos lo que
el propio Gerente nos enseña:
“En los procesos en marcha, el nivel de pérdidas, derroches y reprocesos
que “normalmente” ocurren por desviaciones a los estándares
preestablecidos, se ubican entre 5% a 10% de los presupuestos de
operación; incluso me atrevería a decir que ese es un rango conservador
en la estimación de pérdidas”.
Constituyen estas expresiones una fuerte llamada de atención a los
niveles gerenciales que no se ocupan de la materia, lo que debiera
también preocupar a los accionistas, directorios y dueños de las
entidades económicas.
L.- ROL DEL SUPERVISOR
El rol del supervisor es, en consecuencia, el rol principal en esta
meteria. El paradigma es que todavía se estima por algunos gerentes que
la Gestión Integral, no tiene mayor importancia en la producción. Al
respecto, recuerdo que en una oportunidad, invitado por una
administradora a una conferencia sobre responsabilidad de los
empresarios en los accidentes del trabajo, asistí, no sin cierta
preocupación, atendida mi calidad de abogado y no de ingeniero o experto
prevencionista. Una vez, hecha la presentación por el gerente de dicha
empresa, se acercó y me dijo calladamente –Profesor, le ruego que me
disculpe, pero, debo retirarme por que debo hacer una importante gestión
– Indudablemente, ese gerente sabía todo al respecto, pues, si ello no
fuera así, su mal ejemplo habría destinado al fracaso la conferencia
antes que ella comenzara. La falta de liderazgo en materia de Cultura
Preventiva es otra materia que debe ser imputada a muchos gerentes.
La Gestión Integral, tiene por objeto simplemente, evitar el Daño, el
derroche, las pérdidas, los retrocesos y los reprocesos de producción, y
ello es tarea de exclusiva responsabilidad gerencial.
LL.- PRODUCCIÓN Y SEGURIDAD, UNA SOLA COSA
En este orden de ideas, no es lugar no tiempo de aceptar expresiones del
Director de Obra o de faena cuando expresa: “Yo estoy aquí para
producir; a mi me pagan por producir…los muertos los recoges tú”.
Al decir esto Pizarro Contador reprocha la falta de conocimientos
básicos de lo que se trata la empresa, dado que esa frase revela una
posición individualista extrema, tanto en el sentido del profesional que
labora y en relación a su trabajo, como la falta de conocimientos de
éste en cuanto la producción es una unidad integrada por la producción
misma y por la protección de las personas y de los recursos. El tal vez,
lo que ha llevado a que el país pierda cada año montos que oscilan en el
%4 del PIB.
M.- VISIÓN DE LOS GERENTES
En esta materia, bueno, como en todas las que hemos revisado y señalado
como verdaderos principios para nuestras empresas o ideas nacidas del
ejercicio y práctica gerencial de uno de los más brillantes ejecutivos
de la minería, como lo es el Sr. Pizarro Contador, con mucha autoridad,
ha entregado su concepto de lo que es el gerente, y dice: “Para la
gerencia general, junto con la más alta jerarquía de la organización,
tiene que declarar públicamente y por escrito su compromiso con una
política de administración y protección de personas y los recursos. En
la medida que la administración de las personas y los recursos dependen
del mas alto nivel y el mas alto nivel de fe publica de que cree en
ellos, porque considera a su gente porque el interesa su integridad
física, pero básicamente también por que le interesa rentabilizar los
activos del dueño solo entonces se esta enviando un mensaje creíble a la
organización completa. Luego se requiere traducir el compromiso en
planes de acción”
Corroborando lo anterior añade como corolario:
“Los gerentes no podemos echar la culpa a la gente por las pérdidas que
ocurren en nuestras empresas.
Salvo en caso de suicidio o en caso de un sabotaje, el resto de las
pérdidas, el resto de los incidentes, es producto de una falta
gerencial, porque los incidentes siguen un modelo de causalidad”.
N.- LIDERAZGO GERENCIAL
Ya lo decíamos en el manual de accidentes laborales y responsabilidad
del empresario, titulado “PREVENCIÓN DE RIESGOS: UNA NUEVA CULTURA”, de
mi autoría, que el gerente debe ser un líder en el sentido de ser capaz
de establecer estrategias y lograr que todo el personal las entienda y
las siga como un solo hombre y en una sola dirección. Poníamos énfasis
en que el líder debías ser capaz de romper los viejos hábitos que
condicional a las personas y entregarles las herramientas de una nueva
forma de hacer las cosas, evitando los accidentes y dándole la
importancia que las personas requieren en cuanto activos importantes de
la empresa.
La importancia del liderazgo tiene que ver con la credibilidad de la
empresa. Es la que señala a la opinión pública y al Estado y sus
fiscalizadores, que esta empresa se encuentra interesada en la
protección de las personas, en consecuencias los trabajadores adquieren
confianza y laboran sin miedo y al mismo tiempo, los dueños o
accionistas, ven en la prevención de las pérdidas de los recursos una
fuente de ganancias.
3.-CONCLUSIÓN
La conclusión resulta un abundamiento, luego del estudio del pensamiento
del Sr. Pizarro Contador. Sin embargo, creo que, discrepando en alguna
medida con este insigne Gerente, que la mayor contribución de su
doctrina se orienta a un resultado humanista y social, desde que el solo
signo de Protección a las Personas, constituye un paréntesis en la
despreocupación gerencial por la suerte de los trabajadores, o al menos
es una resultante de extraordinaria importancia que deriva de la
concepción teórico-práctica que la Gestión Integral de Protección a las
Personas y Recursos, es hoy, el eje estratégico de la competitividad.
Debemos recordar que siempre hemos manifestado la opinión que la
protección de los trabajadores o “de nuestra gente”, es una tarea que
importa al Estado, a la Empresa, a los propios trabajadores, pero
también a la sociedad, siempre interesada en el bienestar de las
personas y sus familias.
4.- Bibliografía.
NELSON PIZARRO CONTADOR, EL GERENTE DE LA CULTURA PREVENCIONISTA.
www.prevelexchile.cl, tomado de Internet.
Gestión integral de protección de las Personas y los Recursos. Discurso
de Nelson Pizarro Contador. Internet.
La Prevención de Accidentes en el Proceso Enseñanza-Aprendizaje. ACHS.
UTFSM – Concepción. – Chile.
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |