Como es de su pleno conocimiento nuestra pequeña empresa agrícola ha venido desarrollando desde el año 1978 distintos cultivos perennes de flores de corte, otros cultivos comestibles de ciclo corto y varias variedades de frutales.
1. Presentación del proyecto
En la actualidad, después de hacer un saneamiento ecológico de
limpieza de desechos plásticos, embellecimiento de todas nuestras áreas
y desmantelamiento de 55 naves de invernaderos de madera con una
dimensión de 66 metros de largo por 7 metros de ancho cada uno, hemos
desarrollado un proyecto de 45 tareas de Fresas orgánicas.
Siguiendo parámetros que aseguren a los consumidores un producto de
calidad y sobre todo compatible con el medio ambiente, tanto las
acciones profilácticas, manejo y producción se desarrollan siguiendo
parámetros 100 % compatibles con el medio ambiente y sin menoscabo de
las características y objetivos de conservación y manejo del Parque
Nacional Juan Bautista Pérez Rancier –PNJBPR- (Valle Nuevo), donde se
ubica la propiedad privada donde se encuentran realizando las acciones
agroproductivas de bajo impacto.
Para el desarrollo del cultivo de “Fresa”, se requiere de la preparación manual de camas elevadas lo que garantiza el mínimo movimiento de los terrenos usados y por ende su erosión mínima. Las Fresas son sembradas sobre plástico de siembra, con riego por goteo que garantiza grandes economías de agua y no permite el crecimiento de hierbas y el uso de herbicidas. Estas medidas profilácticas y de manejo se amplían en el Plan de Uso de la Tierra (PLUT) desarrollado para sustentar el manejo adecuado de la tierra y con ello asegurar el cumplimiento de los objetivos de conservación del PNJBPR.
Conjuntamente con la autorización de la “Siembra de Fresa” ya desarrollada, deseamos concluir con las acciones identificadas en el Plan de Uso de la Tierra, según las características edáficas y ambientales que el área que ocupa la finca posee. Para ello es necesario la ampliación física (con 0 descombre o conversión) de 64 tareas que con anterioridad habían sido ocupadas para actividades agroproductivas y que por las limitaciones existentes se habían dejado de cultivar, pero siempre han contado con el mantenimiento necesario para que no ser cubierta por especies precursoras de sucesiones vegetales.
En el cuadro que se presenta a continuación, se presenta y resumen los requerimientos para las acciones agroproductivas activadas y solicitadas para su posterior implementación (anexo se presenta fichas técnicas describiendo en forma genérica las características taxonómicas y de cultivo de cada una de las especies bajo actividades agroproductivas):
En total el área agroproductiva a ser solicitada para su manejo y profilaxis adecuada es de 109 tareas, las cuales se encuentran desde antes de la constitución de nuestra empresa (1978) completamente descombradas debido a las actividades de extracción forestal que se realizaban desde la década de los 50`s (Siglo XX) en dicha área del PNJBPR.
Para el adecuado manejo de los agroproductos, es necesario además la reparación de la infraestructura existente a nivel de vivienda, almacén y de apoyo agroproductivo. La cual consiste en:
1 Almacén y zona de empaque de agroproductos (Fresa y Frutales);
3 Casas rusticas para uso de oficina (1) y dormitorio de encargados y propietarios;
12 Camas de enrizamiento.
Toda la infraestructura solicitada ya existe desde hace varios años, necesitando ser reparadas debido a las condiciones climáticas, como además que visual y en materiales sean compatibles con los objetivos de manejo y conservación del PNJBPR.
Es por ello tal como se especifica en el Plan de Uso de la Tierra
(PLUT) la infraestructura a reparar se desarrollara bajo los “criterios
y términos” establecidos por la Unión Internacional para la Conservación
de la Naturaleza (UICN), utilizando materiales compatibles con el área
protegida y sobre todo de bajo impacto ambiental.
2. Medidas de mitigación y compensación ambiental
Es importante considerar que siguiendo el “Enfoque de Compensación
Ambiental”, para el desarrollo de las actividades agroproductivas se
realizaran acciones que permita compensar ambientalmente dichas
actividades como son la:
1. Recolección periódica de basura y su debida transportación hacia
fuera de los limites del PNJBPR;
2. Uso de fertilizantes, insecticidas, fungicidas orgánicos o de bajo
impacto;
3. Retiro de contenedores del área de la propiedad;
4. Desmantelamiento de casa en la cercanía de carretera principal;
5. Conformación de un perímetro con la plantación de Pinus occidentales
y sotobosque de especies de Berrys, con seis metros de ancho a partir
del punto determinado por las autoridades administrativas del PNJBPR,
que sirva como barrera visual sobre las actividades agroproductivas que
se desarrollaran;
6. Apoyo a la administración del PNJBPR en actividades relacionadas con
protección, control y vigilancia de actividades no compatibles con el
área protegida.
Es importante recalcar que se presentara un Plan de Uso de la Tierra
(PLUT) donde se desglosara en forma especifica el manejo que se
realizara para mantener un producción 100 % compatible con los objetivos
de conservación y manejo del área protegida, logrando un proceso de
ordenación territorial dentro de la propiedad que a mediano plazo,
estando bajo la monitoreo y evaluaciòn continua de la administración y
técnicos responsables de la conservación de los Recursos Naturales y
Biodiversidad que alberga tan importante área protegida.
3. Anexos Ficha Técnica de Agroproductos
1. Ficha técnica de cultivo de Fresa
Taxonomía
Las fresas pertenecen a la familia Rosaceae y al género Fragaria.
Descripción botánica
La planta de fresón es de tipo herbáceo y perenne. El sistema radicular
es fasciculado, se compone de raíces y raicillas. Las primeras presentan
cambium vascular y suberoso, mientras que las segundas carecen de éste,
son de color más claro y tienen un periodo de vida corto, de algunos
días o semanas, en tanto que las raíces son perennes. Las raicillas
sufren un proceso de renovación fisiológico, aunque influenciado por
factores ambientales, patógenos de suelo, etc., que rompen el
equilibrio. La profundidad del sistema radicular es muy variable,
dependiendo entre otros factores, del tipo de suelo y la presencia de
patógenos en el mismo. En condiciones óptimas pueden alcanzar los 2-3 m,
aunque lo normal es que no sobrepasen los 40 cm, encontrándose la mayor
parte (90%) en los primeros 25 cm.
El tallo está constituido por un eje corto de forma cónica llamado
“corona”, en el que se observan numerosas escamas foliares.
Las hojas aparecen en roseta y se insertan en la corona. Son largamente
pecioladas y provistas de dos estípulas rojizas. Su limbo está dividido
en tres foliolos pediculados, de bordes aserrados, tienen un gran número
de estomas (300-400/mm2), por lo que pueden perder gran cantidad de agua
por transpiración.
Las inflorescencias se pueden desarrollar a partir de una yema terminal
de la corona, o de yemas axilares de las hojas. La ramificación de la
inflorescencia puede ser basal o distal. En el primer caso aparecen
varias flores de porte similar, mientras que en el segundo hay una flor
terminal o primaria y otras secundarias de menor tamaño. La flor tiene
5-6 pétalos, de 20 a 35 estambres y varios cientos de pistilos sobre un
receptáculo carnoso. Cada óvulo fecundado da lugar a un fruto de tipo
aquenio. El desarrollo de los aquenios, distribuidos por la superficie
del receptáculo carnoso, estimula el crecimiento y la coloración de
éste, dando lugar al “fruto” del fresón.
Cultivares de la fresa
Desde un punto de vista agronómico; los cultivares de fresa se pueden
clasificar en tres grupos: reflorecientes o de día largo, no
reflorecientes o de día corto, y remontantes o de día neutro. La
floración en los dos primeros casos se induce por un determinado
fotoperiodo, mientras que este factor no interviene en el tercero. En
cualquier caso, no sólo influye el fotoperiodo, sino las temperaturas u
horas de frío que soporta la planta.
Variedades
Se conocen en el mundo más de 1.000 variedades de fresón, fruto de la
gran capacidad de hibridación que presenta la especie.
En la provincia de Huelva la variedad californiana Camarosa ha
desplazado totalmente a las europeas, ocupando un 98 % de la superficie
dedicada a la fresa, y todo ello gracias a su mayor productividad,
precocidad, calidad y adaptación a las condiciones agroclimáticas
onubenses. Ésta es una variedad de día corto, originada en la
Universidad de California, que requiere de licencia para su
multiplicación y los productores tienen que pagar un Royalty. Presenta
un fruto grande, muy precoz, de color rojo brillante externamente,
interior muy coloreado y de buen sabor y firmeza. Se recomienda una
densidad de plantación de 5 plantas/m2.
El 2 % restante, se reparte entre las variedades de día corto Tudla, Oso
Grande, Cartuno y Carisma.
Tudla se caracteriza por su buena aptitud para el transporte, así como
su resistencia a la clorosis férrica, por lo que resulta muy útil en las
pequeñas áreas de la zona oeste en las que se presentan problemas
locales de aguas salinas. La planta es vigorosa, de follaje erecto,
producción precoz, frutos grandes, aromáticos, alargados, de color rojo
intenso, tanto externa como internamente. Su productividad es elevada y
se adapta bien tanto a la plantación con planta fresca en zonas cálidas,
como a la plantación con planta frigoconservada en zonas de invierno
frío.
Oso Grande: variedad californiana, cuyo inconveniente es la tendencia
del fruto al rajado. No obstante presenta buena resistencia al
transporte y es apto para el mercado en fresco. De color rojo
anaranjado, forma de cuña achatada, con tendencia a aparecer bilobulado,
calibre grueso y buen sabor. La planta es vigorosa y de follaje oscuro.
En zonas cálidas bajo protección de plástico, se recomienda trasplantar
con plantas producidas en viveros de altitud durante octubre para la
producción a finales de invierno. En zonas de invierno frío, el
trasplante se realiza durante el verano para la producción en el año
siguiente a principios de primavera. Se aconseja una densidad de
plantación de 6-7 plantas/m2, colocadas en caballones cubiertos de
plástico, con riego localizado y líneas pareadas.
Cartuno: fruto de forma cónica perfecta, con calibre uniforme, color
rojo brillante, sabor azucarado, ligeramente más precoz que Oso Grande,
con curva de producción homogénea durante toda la campaña. Bien adaptado
a plantaciones de otoño y de verano. Resistente a la clorosis férrica.
La planta es vigorosa, de follaje importante, con flores destacadas del
mismo.
Carisma: variedad muy vigorosa y rústica, capaz de adaptarse a todo tipo
de suelos y climas, precoz y muy productiva. El fruto es es de forma
cónica, a veces acostillada, de gran tamaño y color rojo suave. Se
recomienda para plantación en otoño como planta fresca y en verano como
planta frigoconservada.
Fisiología del desarrollo
Etapas para una variedad no refloreciente, como son las habitualmente
cultivadas en Huelva.
*Verano: período con influencia de días largos y temperaturas elevadas,
la planta crece y se multiplica vegetativamente por emisión de
estolones.
*Otoño: con incidencia de días cortos y temperaturas descendentes, se da
una paralización progresiva del crecimiento, con acumulación de reservas
en las raíces. Comienza la iniciación floral y la latencia de la planta.
*Invierno: período de días cortos y bajas temperaturas en el que se
produce una paralización del crecimiento, hasta que la planta acumula el
frío necesario y sale de la latencia.
*Primavera: con la elevación de las temperaturas y el alargamiento
progresivo de los días, aparece una reanudación de la actividad
vegetativa, floración y fructificación, aumentando con la longitud del
día.
En latitudes como las de Huelva, este comportamiento, este
comportamiento varía notablemente debido a la suavidad de las
temperaturas invernales. Este hecho permite una actividad vegetativa
casi ininterrumpida a lo largo de todo el año. Los factores limitantes
del crecimiento resultan ser entonces el fotoperiodo y las altas
temperaturas estivales.
No obstante, el fresón necesita acumular una serie de horas frío, con
temperaturas por debajo de 7 ºC, para dar una vegetación y
fructificación abundante. Este requerimiento en horas frío, muy variable
según los cultivares, no suele satisfacerse totalmente en las
condiciones climáticas onubenses. Ello obliga a desarrollar las plantas
en latitudes altas, de forma que una vez acumulada la cantidad de frío
necesaria para cada cultivar, dichas plantas son trasladadas al litoral
onubense para fructificar y producir.
Es muy importante determinar el frío requerido por cada variedad, debido
a que insuficiente cantidad del mismo origina un desarrollo débil de las
plantas, que dan frutos blandos y de vida comercial reducida. Un exceso
de frío acumulado, por otra parte, da lugar a producciones más bajas, un
gran crecimiento vegetativo y la aparición de estolones prematuros.
PRÁCTICAS CULTURALES
Desinfección de suelos
Desde el punto de vista biológico, el suelo puede presentar peligrosidad
para el cultivo por la presencia de hongos patógenos, nematodos
parásitos, ácaros, insectos y malas hierbas. Es por ello que se hace
necesaria la técnica de desinfección del suelo antes de la plantación
del fresal, ésta consiste en la aplicación directa al suelo de un agente
biocida de naturaleza física o química, con el que se eliminan total o
parcialmente los agentes negativos antes mencionados.
Hoy en día, son muchos los productos que existen en el mercado con
características biocida que son empleados en muy diversos cultivos. En
Huelva, no obstante, se suelen utilizar únicamente dos tipos de
tratamientos, el de Bromuro de Metilo y el de Metham Sodio.
Solarización
Consiste en cubrir la superficie a desinfectar, una vez mullido y regado
el terreno hasta su capacidad de campo, durante 30 días o más en la
estación de máximas temperaturas.
La solarización provoca una reducción de la población de hongos del
suelo y de la incidencia de las enfermedades que provocan, asimismo,
actúa sobre insectos que habitan las capas altas del suelo.
Entre los hongos patógenos controlados por esta técnica se tiene:
Verticillium sp, Fusarium sp, Rhizoctonia solani, Pythium ultimun,
Pyrenochaeta lycopersici y Phytophthora cinnamomi. No obstante, las
poblaciones de Pythium se ven menos castigadas que con la fumigación con
bromuro de metilo.
Otra posibilidad es la combinación de la solarización con algún
fumigante como el Metham Sodio. En experiencias llevadas a cabo con este
sistema se han logrado resultados muy alentadores. Así, se consiguió un
mejor control de Verticillium dahliae, con respecto al tratamiento con
solarización simple.
Riego
El uso de goteros quedó desde el principio relegado por las cintas
perforadas o de exudación. Estas, a pesar de su menor duración, permiten
controlar mejor los riegos, distribuyen el agua más uniformemente a lo
largo de la línea, creando un bulbo húmedo más continuo, al tiempo que
resultan más económicas que los goteros.
Cobertura del suelo o acolchado
Consiste en extender sobre el suelo un material plástico, generalmente
polietileno, de forma que la planta va alojada en oquedades realizadas
sobre dichas láminas.
La impermeabilidad del material evita la evaporación del agua del suelo
lo que le convierte en un buen regulador hídrico y economizador de agua.
El sistema contribuye a incrementar la precocidad de la cosecha y la
temperatura media de la zona donde se sitúan las raíces de la planta.
En caso de tratarse de plásticos negros, como son los habitualmente
usados en Huelva, el acolchado evita el desarrollo de malas hierbas por
la barrera que suponen a la radiación luminosa, pero su influencia sobre
la precocidad y rendimiento es escasa.
Abonado
La Fresas una planta exigente en materia orgánica, por lo que es
conveniente el aporte de estiércol de alrededor de 3 kg/m2, que además
debe estar muy bien descompuesto para evitar favorecer el desarrollo de
enfermedades y se enterrará con las labores de preparación del suelo. En
caso de cultivarse en suelos excesivamente calizos, es recomendable un
aporte adicional de turba de naturaleza ácida a razón de unos 2 kg/m2,
que se mezclará en la capa superficial del suelo con una labor de
fresadora. Se deben evitar los abonos orgánicos muy fuertes como la
gallinaza, la palomina, etc.
Como abonado de fondo se pueden aportar alrededor de 100 g/m2 de abono
complejo 15-15-15.
En riego por gravedad, el abonado de cobertera puede realizarse de la
siguiente forma: al comienzo de la floración, cada tercer riego se abona
con una mezcla de 15 g/m2 de sulfato amónico y 10 g/m2 de sulfato
potásico, o bien, con 15 g/m2 de nitrato potásico, añadiendo en cada una
de estas aplicaciones 5 cc/m2 de ácido fosfórico. De este modo, las
aplicaciones de N-P-K serán las siguientes:
20 g/m2 de nitrógeno (N).
10 g/m2 de anhídrido fosfórico (P2O5).
15 g/m2 de óxido de potasa (K2O).
Posteriormente, aproximadamente 15 días antes de la recolección, debe
interrumpirse el abonado.
En fertirrigación, el aporte de abonos puede seguir la siguiente
programación:
-Aplicar en abonado de fondo unos 100 g/m2 de abono complejo 15-15-15.
-Regar abundantemente en la plantación.
-A continuación y hasta el inicio de la floración, regar tres veces por
semana, aportando las siguientes cantidades de abono en cada riego:
0,25 g/m2 de nitrógeno (N).
0,20 g/m2 de anhídrido fosfórico (P2O5).
0,15 g/m2 de óxido de potasa (K2O).
0,10 g/m2 de óxido de magnesio (MgO), en caso necesario.
-A partir de la floración y hasta el final de la recolección, regar
diariamente, abonando tres veces por semana con las siguientes
cantidades:
0,30 g/m2 de nitrógeno (N).
0,30 g/m2 de óxido de potasa (K2O).
Dos veces por semana se aportará fósforo, a razón de 0,25 g/m2 de
anhídrido fosfórico (P2O5).
En caso de escasez de magnesio en el suelo, aplicar una vez porseman
0,10 g/m2 de óxido de magnesio (MgO).
PLAGAS Y ENFREMEDADES
Thrips (Frankliella occidentalis)
Dañan con su estilete las flores y los frutos, llegando a deformarlos
como reacción a su saliva tóxica. Debe prevenirse su ataque atendiendo
al número de formas móviles por flor, suelen aparecer con tiempo seco,
aumentando su población con la elevación de las temperaturas.
Se conocen efectivos depredadores naturales de Thrips, como son Orius
sp. y Aléothrips intermedius.
Araña roja (Tetranychus urticae Koch)
Este ácaro, de cuerpo globoso y anaranjado en estado adulto, es una de
las plagas más graves del fresón. Inverna en plantas espontáneas o en
hojas viejas de fresón para atacar a las hojas jóvenes con la llegada
del calor.
Su control químico es muy difícil por la rápida inducción de resistencia
a los productos utilizados, así como por los problemas de residuos en
frutos.
Podredumbre gris (Botrytis cinerea/Sclerotinia fuckeliana).
Se desarrollan favorablemente en condiciones de alta humedad relativa y
temperaturas entre los 15 y 20 ºC. La diseminación se realiza por medio
de esporas, ayudándose de la lluvia o el viento.
Oidio (Oidium fragariae)
Se manifiesta como una pelusa blanquecina sobre ambas caras de la hoja.
Prefiere las temperaturas elevadas, de 20 a 25 ºC, y el tiempo soleado,
deteniendo su ataque en condiciones de lluvia prolongada. Persiste
durante el invierno en estructuras resistentes como peritecas.
Mancha púrpura (Mycosphaerella fragariae)
Aparece como una mancha circular de 2 a 3 mm de diámetro sobre la hoja.
Se dispersa por medio de ascosporas y de esporas, con temperaturas
suaves y alta humedad relativa.
Hongos del suelo
Son varios los hongos que afectan a la planta desde su sistema radical o
zona cortical del cuello, entre éstos se tiene Fusarium sp., Pytophtora
sp., Rhizoctonia sp., Rhizopus sp., Pythium sp., Cladosporium sp.,
Alternaria sp. y Penicillium sp.
En caso de no practicarse una fumigación previa al suelo, el cultivo se
expone en gran medida al ataque de estos hongos parásitos, pudiendo
llegar a ser dramáticas las consecuencias.
Bacterias (Xanthomas fragariae)
Ataca principalmente a la hoja, dando lugar a manchas aceitosas que se
van uniendo y progresando a zonas necróticas. Se ve favorecida por
temperaturas diurnas de alrededor de 20 ºC y elevada humedad ambiental.
2. Ficha técnica de cultivo de Blueberry (Arandano)
El fruto del arándano es una baya pequeña, de color azul, de ahí la
denominación de "blueberry", en inglés. También es conocido como
"myrtille" en francés, "mirtillo" en italiano y "heidelbeere" en alemán.
El arándano es un frutal de aspecto arbustivo, perteneciente a la
familia botánica de las Ericáceas, dentro de la cual se encuentran
también importantes especies ornamentales, como las azaleas y los
rododendros.
Existen distintas especies de arándanos. La mayor extensión cubierta por
este frutal corresponde al arándano bajo, que crece silvestre en
regiones frías de Norteamérica, de donde es originario. El arándano alto
y el arándano ojo de conejo son cultivados comercialmente.En el
hemisferio sur la fruta es cosechada desde fines de noviembre hasta
marzo. El principal país productor y exportador es Chile, seguido por
Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica. En el país vecino el cultivo
comercial del arándano toma auge a partir de 1989, aprovechando su
consolidada estructura exportadora y su experiencia en la producción de
"berries". En nuestro país los emprendimientos de carácter comercial son
recientes.
El arándano es una fruta muy apreciada por los países del hemisferio
norte, principalmente EE.UU. y algunos países de Europa, tales como
Alemania, Francia, Italia e Inglaterra, donde su consumo es tradicional.
Es demandado por estos mercados como fruta fresca en contraestación
cuando se encuentran desabastecidos por encontrarse en el período
invernal, llegando a pagar precios elevados en ciertos momentos de la
temporada.El arándano es un cultivo de muy alta inversión inicial. Y
como todo frutal requiere de algunos años para recuperar dicha
inversión. Recién comienza a producir al tercer año, alcanzando la
condición de plantación adulta, con una producción estable, al 7º - 8º
año. En un cultivo en plena producción, bien manejado, se pueden esperar
rendimientos de alrededor de 8000 kg/ha, de los cuales alrededor del 70%
cumplirían con los requisitos de calidad que permiten su exportación
como producto fresco.
En un planteo orientado a la exportación de arándano fresco, es
necesario diseñar una adecuada política de comercialización, que puede
incluir la agrupación de productores, como ya se ha implementado en
nuestra región; acabado conocimiento de los requisitos y preferencias
del mercado/s a donde va dirigido el producto; prever el mantenimiento
de una ajustada cadena de frío en post-cosecha, al tratarse de un
producto perecedero; y contar con asesoramiento técnico calificado.
Características de la planta de arándano
Las raíces de los arándanos tienen un aspecto fibroso y se distribuyen
superficialmente, lo que las vuelve dependientes de una provisión
constante de humedad. En condiciones naturales las raíces están
asociadas con hongos micorrizas específicos, con los cuales mantienen
una relación de mutuo beneficio (simbiótica).
Entre las raíces y la parte aérea se encuentra la corona, que tiene la capacidad de emitir brotes.
La altura del arándano bajo no supera los 50 cm. En cambio, el
arándano alto en condiciones de cultivo puede alcanzar alturas de hasta
2,5 metros. El arándano ojo de conejo crecería aún más, pero es
contenido mediante la poda. Las yemas vegetativas, de las cuales se
originan las hojas, y las yemas fructíferas, que producen las flores, se
distribuyen en forma separada a lo largo de las ramas, a diferencia de
otros frutales.Las hojas son simples, de forma ovada a lanceolada, y
caducas, es decir, las hojas se pierden durante el receso invernal,
adquiriendo una tonalidad rojiza en el otoño.Las flores poseen corola
blanca o rosada, reuniéndose en racimos.El fruto es una baya casi
esférica, que dependiendo de la especie y cultivar, puede variar en
tamaño de 0,7 a 1,5 cm. de diámetro, y en color desde azul claro hasta
negro. La epidermis del fruto está cubierta por secreciones cerosas, que
le dan una terminación muy atractiva, como en el caso de las ciruelas.
Requerimientos agroecológicos
Los arándanos se adaptan a distintos climas, de acuerdo a la especie
considerada. El clima y las condiciones del tiempo afectan la calidad de
los frutos. En general éstos tienen mejor sabor en aquellas áreas donde
los días son más largos y las noches frías cuando madura la fruta.
Los arándanos, como las azaleas, prefieren suelos ácidos (pH 4-5),
livianos, con abundante materia orgánica (más de 5%), bien drenados y
con adecuado abastecimiento de agua durante la temporada de crecimiento.
Especies de arándano
Arándano alto (northern highbush blueberry): es la especie que produce
la fruta de mejor calidad en cuanto a tamaño y sabor, debido a que fue
sometido a un largo proceso de mejoramiento genético en su país de
origen. Desarrolla bien en regiones frías, con inviernos largos.
Arándano alto de bajo requerimiento de frío (southern highbush
blueberry): comprende un conjunto de variedades derivadas de
cruzamientos entre la especie anterior y diversas especies nativas de
zonas más cálidas. Presentan buena calidad de fruta, de maduración
temprana, apta para primicias. En las plantaciones realizadas en la
provincia de Buenos Aires se han incluido cultivares pertenecientes a
este grupo, con el objeto de aprovechar la apertura de una ventana de
precios elevados en los mercados del hemisferio norte.
Arándano ojo de conejo (rabbiteye blueberry): es considerada una especie
de menor importancia económica. Se adapta a regiones más cálidas que el
arándano alto, presentando mayor rusticidad: es más tolerante a la
sequía y permite su cultivo en un rango más amplio de suelos.
El arándano puede ser multiplicado por estacas o mediante
micropropagación, es decir vegetativamente, a partir de una planta
original de características sobresalientes; así, en el marco de
programas de mejoramiento genético, llevados a cabo principalmente en
los EE.UU., se han obtenido un gran número de variedades. Algunas se
cultivan desde hace mucho tiempo en dicho país, siendo ampliamente
conocidas, otras son nuevas, consideradas prometedoras, pero no han sido
suficientemente probadas. De todas maneras, para conocer con precisión
el comportamiento local de una variedad es indispensable iniciar un
programa de experimentación adaptativa. Al elegir las variedades que se
van a plantar, se deben tener en cuenta, por un lado, el período de
cosecha, u oportunidad de la oferta, y por otro, la calidad de la fruta,
que debe ser óptima. Considerando que las exigencias en calidad del
producto de exportación son cada vez mayores y la longevidad de una
plantación de arándano bien manejada podría superar los 20 años,
deberíamos estar en condiciones de satisfacer los requerimientos de
calidad en el futuro, a través de una adecuada elección de variedades en
el presente.
Las variedades de arándano y el clima
Los arándanos, como cualquier especie perenne de follaje caduco, poseen
un requerimiento agroclimático en bajas temperaturas invernales. El
normal despertar primaveral queda condicionado a las características
térmicas del invierno precedente.
Dicha exigencia viene cuantificada por medio del cálculo de las
"horas de frío", que representan la cantidad de horas con temperaturas
inferiores a 7º C, acumuladas durante el año. Interesan particularmente
las horas de frío efectivas, registradas durante el período de reposo
invernal (mayo a setiembre), las que son promediadas para una serie de
años. En aquellas áreas en que esta exigencia no es satisfecha
adecuadamente, en general la floración se prolonga excesivamente y la
brotación se atrasa. Si por el contrario, las plantas cumplen
anticipadamente en el año sus exigencias de frío, quedan peligrosamente
expuestas a las heladas que acontecen durante el último tramo del
período invernal, encontrándose en condiciones de florecer una vez que
la temperatura promedio diaria supera los 10ºC.
A fin de estimar la aptitud agrícola regional para el arándano en lo que
respecta a las "horas de frío", nos basaremos en la carta agroclimática
correspondiente, elaborada por los profesores Damario y Pascale
(Facultad de Agronomía, UBA)
Los "northern highbusch blueberries", arándanos altos norteños (en
alusión a Estados del norte de los E.U.A.), entre los cuales figuran
Earliblue, Blueray, Berkeley, Bluecrop, Coville, Jersey, Elliot,
Brigitta, tienen un requerimiento de 800 a 1200 horas de frío. De la
observación de las curvas se deriva que el norte de la provincia de
Buenos Aires aparece poco apto para su cultivo.
Los "southern highbusch blueberries", arándanos altos sureños,
particularmente interesantes por la maduración temprana de sus frutos,
se caracterizan por presentar bajos requerimientos del frío:
Menos de 400 horas de frío: Gulfcoast, Georgiagem, Sharpblue,
Flordablue.
400 a 600 horas de frío: Cooper, O’neal, Cape Fear, Blue Ridge.
En este caso, el norte de la provincia de Buenos Aires cumple en mayor o
menor medida con la satisfacción de dicha exigencia agroclimática. El
centro-sur de la provincia de Buenos Aires, en cambio, se presenta poco
apropiado para estas variedades, dado el mayor riesgo de heladas. En el
caso de ser cultivadas en esta región, se debe considerar la
incorporación de un sistema de control activo (empleo de calentadores,
riego por aspersión).
Más allá de estas disquisiciones preliminares, el comportamiento
fenológico debe ser corroborado a través de observaciones efectuadas in
situ, como las que se llevan a cabo en la colección varietal de la
Facultad de Agronomía de Azul (UNCPBA), a cargo del profesor Venero.
Plantación
Si bien los arándanos son autofértiles, la polinización cruzada
incrementa la producción en muchos cultivares, resultando además en una
maduración más temprana y frutos de mayor tamaño. Por lo tanto se debe
considerar la plantación de variedades polinizadoras.
Es aconsejable que la preparación del suelo comience en la temporada
anterior. Resulta conveniente realizar una labor profunda. Una pasada de
arado cincel en el momento adecuado removerá una posible compactación
del suelo.
Estas plantas requieren una preparación del suelo especial, que asegure
una alta porosidad, a fin de permitir un alto contenido de oxígeno y
facilitar el desarrollo de su sistema radical. En tal sentido suele
resultar beneficiosa la incorporación de enmiendas carbonadas, como por
ejemplo el aserrín de pino.
Las plantas deben ser uniformes, vigorosas, sanas, debiendo existir
garantías acerca de la autenticidad de las variedades adquiridas. Las
plantas micropropagadas suelen presentar la ventaja de su sanidad,
particularmente en lo que se refiere a virus. Dicho material,
multiplicado en laboratorio, debe ser sometido a un proceso de
rustificación previo a su plantación en el campo. Si los plantines no
están lo suficientemente rustificados no resistirán las condiciones del
medio en el que deben crecer. Teniendo en cuenta que los arándanos
tienen un potencial de vida superior a los 20 años, se deben tomar los
mayores recaudos en la elección de las plantas, la implantación y
posteriores cuidados, para no afectar su futuro crecimiento y
producción.
Se emplea una densidad de alrededor de 2200 plantas/ha (1,5 m entre
plantas en la fila X 3 m entre filas). En general es conveniente
realizar la plantación a inicios de primavera.Por la alta exigencia de
oxígeno de las raíces, es aconsejable elevar el sitio de plantación, por
ejemplo a través de la formación de un camellón de 20 cm de altura por
1,20 m de ancho. Este movimiento de tierra facilita el drenaje, evitando
una posible sobresaturación con agua, que conduciría a la asfixia
radical. El hoyo de plantación debe ser de un tamaño tal que permita a
la planta desarrollar su sistema radical cómodamente durante los
primeros años. Las raíces de los arándanos son muy finas y cuando se
exponen al aire se secan rápidamente. Es necesario durante la plantación
tener la precaución de mantenerlas cubiertas y húmedas.
Riego
Debido a la distribución superficial de las raíces del arándano, el
suelo necesita de un nivel adecuado de humedad, proporcionado por las
lluvias o mediante el riego. Los sistemas de riego localizado permiten
regar muy frecuentemente, y además, ofrecen la posibilidad de realizar
fertirrigación. El riego durante el primer y segundo año de la
plantación es muy importante para su rendimiento futuro. Ya entrando en
producción, las mayores exigencias de humedad en el año están
concentradas en el período de mayor crecimiento y durante la maduración
del fruto. De todas maneras, si las precipitaciones no acompañan, el
riego debería continuarse durante el verano tardío y otoño temprano, a
fin de favorecer el desarrollo de las yemas de flor, que han de
fructificar en la temporada siguiente.
La adición de una cobertura orgánica superficial ayuda a reducir la
frecuencia de riegos, en tanto protege a las jóvenes raíces de la
excesiva evaporación del agua y del incremento de temperatura durante
los días calurosos.
3. Ficha Técnica de Cultivo de Blackberry (mora o zarzamora)
La zarza, zarzamora o mora (Rubus sp.) es un arbusto de aspecto
sarmentoso, cuyas ramas, espinosas y de sección pentagonal, pueden
crecer hasta 3 metros. Pertenece a la familia de las rosaceas.
Descripción
Tiene hojas imparipinnadas, compuestas por 3 ó 5 folíolos peciolulados,
de forma elíptica ovada u obovada, con borde dentado o aserrado, de
color verde oscuro por el haz y blanco-tomentoso por el envés.
Las flores son blancas o rosadas, de 5 pétalos y 5 sépalos. Nacen en
racimos, dando lugar a inflorescencias de forma oblonga o piramidal. Los
sépalos son grises o tomentoso-blanquecinos. El color de los pétalos
varía desde el blanco al rosa, tienen de 10 a 15 milímetros y son de
forma ovada.
La fruta, comestible, asemeja una baya carnosa, llamada mora o
zarzamora. Sin embargo, no es una baya, sino que está formada por muchas
pequeñas drupas arracimadas y unidas entre sí, de color rojo tornándose
a negro al madurar.
Distribución
Es una planta muy invasiva y de crecimiento rápido que también puede
multiplicarse vegetativamente generando raíces desde sus ramas. Puede
colonizar extensas zonas de bosque, monte bajo, laderas o formar grandes
setos en un tiempo relativamente corto.
Es frecuente en setos y ribazos y su distribución original abarca casi
toda Europa, el norte de África y el sur de Asia. También ha sido
introducida a América y Oceanía.
Su nombre científico deriva del latín "ruber" (rojo), por el color de
sus frutos y el epíteto por el parecido de sus folíolos con las hojas
del olmo (Ulmus minor).
Usos
Muy popular en las artes culinarias para la preparación de postres,
mermeladas y jaleas y, a veces, vinos.
Ciclo del cultivo
La mora presenta tres etapas de desarrollo. La primera, en la que se
obtienen las nuevas plantas ya sea en forma sexual o asexual. Una
segunda o de formación y desarrollo vegetativo, donde se conforma la
planta y una tercera etapa, la productiva que se inicia a los ocho meses
después del trasplante y se mantiene constante durante varios años. De
acuerdo con el método de propagación utilizado, la obtención
de una nueva planta, puede tomar de 10 hasta 30 días, desde el momento
en que se realiza la propagación asexual. Posteriormente se inicia la
etapa de vivero que puede tomar entre 45 y 60 días para que estén listas
las plantas para el transplante a sitio definitivo. Contando desde el
momento del transplante, a los ocho meses se inicia la producción, la
cual se va incrementando hasta estabilizarse en el mes 18. Se presentan
uno o dos picos bien marcados de cosecha dependiendo de los periodos de
lluvia en cada zona. Se estima una vida útil de 12 a 15 años dependiendo
del manejo que se le de. En Colombia en zonas de Cundinamarca y
Antioquia existen cultivos que tienen entre 15 y 20 años de edad, pero
los rendimiento reportados son inferiores a los registrados en los
cultivos más jóvenes.
Épocas de cosecha
La mora es una planta de fructificación continua, las épocas de cosecha
están determinadas por el régimen de lluvias, se puede observar una
mayor oferta de fruta en los meses de marzo, abril y mayo. En junio
julio agosto y septiembre se presenta una época de normal abastecimiento
en casi todas las centrales. Mientras que en octubre, noviembre,
diciembre, enero y febrero se presenta escasez ya que la oferta en esos
meses es inferior a los promedios establecidos por cada una de los
mercados para cada año.
Rendimientos Esperados
Los rendimientos por hectárea bajo las condiciones de producción en
Colombia varían ampliamente de seis a dieciséis toneladas, para un
promedio nacional de 11 toneladas por hectárea, de acuerdo con el
Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. Por otro lado se han
reportado rendimientos de 30 Ton/Ha en cultivos altamente tecnificados.
Si se establecen 2500 plantas por hectárea, de los 18 meses en adelante
y según los cuidados que se le proporcionen al cultivo, se pueden
alcanzar producciones de 14 a 16 toneladas por hectárea en un año
productivo.
Cronograma de actividades Mora - Cronograma de actividades agrícolas
Semanas
Agroecología
Suelos
La mora se desarrolla mejor en suelos franco arcillosos, de modo que
permita una adecuada reserva de agua y el exceso sea evacuado
fácilmente, con alto contenido de materia orgánica ricos en fósforo y
potasio. Se debe mantener una relación calcio, magnesio, potasio Ca:Mg:K
2:1:1 ya que junto con el boro son responsables de una mayor o menor
resistencia a las enfermedades. Deben presentar buen drenaje tanto
interno como externo, ya que es un planta altamente susceptible al
encharcamiento, se adapta bien a pH ácido entre 5,2 y 6,7 siendo 5,7 el
óptimo. El tipo de suelo donde se desea establecer un cultivo de mora,
debe estar provisto de buen drenaje o construir canales que eviten la
acumulación de agua en el suelo. La disponibilidad de agua debe ser
suficiente, al igual que el contenido de materia orgánica y tener un
contenido de arcilla medio, sin que los suelos sean excesivamente
arcillosos como para permitir encharcamiento ni tan arenosos que no
retengan la humedad suficiente para las plantas. En los casos de
insuficiencia de agua, los frutos que se producen son de mala calidad,
no crecen, no desarrollan un color agradable y con tiene poca dulzura.
Como las raíces de la planta profundizan a más de un metro es importante
que el perfil de suelo no presente capas endurecidas (Hardpan), que
impidan el normal desarrollo del sistema radicular.
Clima
La mora posee un gran rango de adaptación, encontrándose desde altitudes
que abarcan desde los 1200 hasta los 3500 m.S.N.M. Para un óptimo
desarrollo la mora se debe cultivar entre los 1.800 y 2.000 m.S.N.M., en
clima frío moderado con temperaturas que varían entre 12 y 18 °C.,
humedad relativa del 80 al 90%, alto brillo solar y precipitaciones
entre 1.500 y 2.500 mm. al año bien distribuidas. La mora es susceptible
a las heladas por ello se debe conocer muy bien el microclima de la zona
donde se desee implementar un cultivo.
Propagación y siembra
Métodos de Propagación
Para establecer cultivos comerciales de mora se recomienda la
propagación asexual; los métodos que más se destacan son los acodos de
punta, acodos serpenteados o rastreros y por estaca. La propagación
sexual no se utiliza principalmente a que su germinación y desarrollo es
lento y los frutos con poca semilla viable (autoincompatibilidad o polen
no viable).
Sistemas De Propagación Asexual
Acodo de punta: El sistema de acodamiento, que consiste en provocar la
formación de raíces a un tallo unido aún a la planta madre es el más
utilizado para la multiplicación de la mora en el país. El primer paso
es seleccionar una rama macho que no sea "fuete" (rama delgada y débil);
puede ser un tallo que proviene de la base de la planta, vigoroso,
tierno, con hojas terminales juntas y cuyo diámetro sea mayor al de un
lápiz. La longitud de la rama, debe ser suficiente que permita
arquearla; este procedimiento se realiza enterrando su extremo, de 5 a 7
centímetros, dentro de una bolsa con capacidad de una libra con suelo,
teniendo cuidado de mantenerla con buena humedad. Después de 30 o 40
días, las raíces ya deben haber aparecido y se han generado de dos a
tres pares de hojas pequeñas en el acodo. En este momento se debe cortar
la nueva planta entre 30 y 50 centímetros desde la base, dependiendo de
la distancia a la cual se transplantará.
Acodo serpenteado o rastrero: La selección de la rama se hace con los
mismos criterios para el acodo de punta. Esta rama debe tener una
longitud de 1,5 a 2,5 metros. Se ubica sobre la superficie del terreno
sin necesidad de desprenderla de la planta madre, se entierra en algunos
tramos y se sostiene con estacas; finalmente se tapa con tierra para
facilitar la producción de las raíces. Después de 30 - 40 días estos
acodos se separan de la planta madre y se mantienen por 15 a 30 días
más, para que se encuentren listos para el transplante a su sitio
definitivo. Con este método se pueden obtener de tres a cinco plantas
por rama.
Estacas: La selección de la planta madre debe ser muy cuidadosa, en la
medida en que reproducirá las mismas características. Por esta razón los
tallos escogidos deben ser vigorosos y con suficiente reserva para
aguantar hasta que las estacas emitan sus raíces y puedan alimentarse.
El diámetro debe ser superior al de un lápiz, tener mínimo tres yemas
sanas y provenir de áreas no muy tiernas. Las ramas se cortan en trozos
de 30 centímetros de largo; se realiza un corte en diagonal por la parte
superior y uno recto en el área basal retirándoles medio centímetro de
corteza, desinfectándolas y sumergiéndolas por la base en una hormona
enraizadora. El paso siguiente es el secado y posteriormente embolsado,
utilizando un sustrato de tierra y materia orgánica desinfectada.
Algunas entidades colombianas ya están realizando propagación "in vitro"
a través de meristemos, lo que garantiza la obtención de plantas libres
de algunas enfermedades vasculares. Ya existen cultivos establecidos con
estas plantas y los resultados en rendimiento y calidad de fruta son
promisorios.
Variedades
La variedad conocida como mora de Castilla Rubus glaucus, es la que más
se cultiva en el país y la presenta mayor consumo interno y externo. Los
frutos son de forma larga y cónica, con un color morado brillante. Se le
conoce también como Mora andina o Zarzamora (Galviz - 1995). Otras
variedades conocidas en el país, se presentan a continuación (Manual de
postcosecha del Sena - U.N.):
Ø Rubus Bogotensis HBk: Se encuentra sembrada en Antioquia, Valle,
Santander y Cundinamarca, dentro de los rangos de altitud de 1700 a 3200
msnm. Los frutos son racimos muy apretados y con poco jugo.
Ø Rubus giganteus o Macrocarp Benth: Esta variedad se encuentra
principalmente en el departamento de Cundinamarca sembrada en altitudes
entre los 2600 a 3400 m.S.N.M. Se caracteriza porque el receptáculo
interno del fruto es hueco y los frutos son grandes con aproximadamente
7 cm de largo.
Ø Rubus Glaucus: Se encuentra distribuida en el país desde el Putumayo
hasta el Magdalena, sembrada entre los 2000-3200 m.S.N.M. Los frutos son
grandes. Como ya se mencionó es la variedad más comercial.
Ø Megalococus: Esta variedad se encuentra principalmente en Cundinamarca
sembrada entre los 2300 y los 2700 m.S.N.M.. Es una planta rústica cuyos
frutos se caracterizan por ser pequeños.
Ø Rubus nubigenus: Esta tipo de mora se encuentra sembrada
principalmente en los departamentos de Caldas, Cundinamarca y Cauca a
alturas comprendidas entre los 2600 y 3100 m.S.N.M.. Se caracteriza por
frutos grandes.
Siembra - Transplante
Basados en los análisis de fertilidad, es conveniente realizar las
aplicaciones de los correctivos, de tal forma que se incorporen en la
segunda arada o se apliquen directamente en el hueco, teniendo en cuenta
la profundidad. En seguida se rastrilla o se repica el lote, se surca y
se distribuye el fertilizante. Los huecos deben tener dimensiones de 40
x 40 x 40 centímetros, sin olvidar que el suelo en el fondo quede suelto
para generar un mejor desarrollo y penetración de raíces. En este
momento es conveniente aplicar la materia orgánica y el calcio, este
último, si el suelo lo exige. Como generalidad se puede recomendar la
siguiente aplicación por hueco: 750 a 1000 gramos de gallinaza, 100
gramos de urea y 120 gramos de calfos. Durante el transplante se debe
contar con buena disponibilidad de agua; si no se cuenta con riego es
preferible realizar el transplante durante la época de lluvias para
asegurar la adaptación rápida de las plantas. Debido a que el
transplante se realiza comúnmente a raíz desnuda, algunos técnicos de
campo aconsejan desinfectar la plántula antes de establecerla en el
terreno. Es conveniente obtener un mayor número de plántulas que
permitan hacer una resiembra del 2 - 5% aproximadamente, en la medida en
que el prendimiento no es del 100%. De acuerdo con las condiciones
climáticas del terreno, las distancias de siembra que se utilizan van
desde 1,5 x 1,5m hasta 3,0 x 3,0 m. Según Jaimes - Morales (1993), se
recomienda sembrar siempre las plantas de mora bien enraizadas y
encapachadas en bolsa grande de 6 kilos, con 6 meses o más de desarrollo
en bolsa, garantizando con ello, que las plantas sembradas prendan
rápidamente y la producción sea mucho más temprana. Es importante
aclarar que los sistemas y distancias de siembra dependen de la
topografía del terreno, del gusto del agricultor, así como de los
sistemas de tutorado (espaldera sencilla, espaldera compuesta, cama o
postcosecha del Sena - U.N.): chiquero).
Preparación del terreno
Mecánica
Cuando se establecen cultivos de mora en zonas enmontadas, se hace
necesario eliminar los arbustos y arrancar las sepas. Posteriormente se
realiza un pase de arado, dos de rastrillo, para posteriormente
construir los surcos, esta operación no es muy recomendable ya que se
atenta contra el equilibrio ecológico. Si el terreno se encuentra
enrastrojado, se puede realizar dos pases de arado para posteriormente
surcar. Es común que antes del cultivo de mora, se establezcan dos o
tres cultivos transitorios adecuando la tierra para el cultivo
definitivo. Si los terrenos son de barbecho, es recomendable repicar el
terreno o el surco trabajado, que posteriormente se acondiciona para la
siembra. Para los pases de arado, es indispensable evitar a toda costa
el uso de arados de disco y de vertedero, ya que deterioran la
estructura del suelo. En la medida de lo posible, se recomienda utilizar
arados de cincel. En general las condiciones de preparación varían de
acuerdo con el terreno en que se vaya a trabajar. Como paso siguiente es
fundamental determinar los programas y las diferentes labores de
adecuación, que comprenden: la construcción de los canales de drenaje,
el sistema de riego que se desea utilizar, la construcción de vías de
acceso al cultivo, la disposición del sitio de empaque y almacenamiento
del producto, etc.
Manual
Todas las labores manuales de preparación, se encuentran sujetas a las
condiciones del terreno. Por ejemplo, si se cuenta con un terreno sin
fundar, las labores que deberán adelantarse son las de socola y tumba
con 12 meses de anticipación. El siguiente paso es realizar la siembra
realizando la preparación por sitio, debido a que el exceso de troncos
que han quedado en proceso de descomposición, no permiten la operación
mecánica. De manera similar, en aquellos lotes donde la pendiente es
bastante pronunciada y las labores mecánicas no son posibles, la
preparación se hace generalmente con azadón y alguna otra herramienta
dejando listo el terreno para la siembra.
Manejo del cultivo
Fertilización
Como ya se ha mencionado, el uso de los fertilizantes está supeditado a
los análisis de suelo y foliares. En general, la cantidad de materia
orgánica en el suelo debe ser alta, al igual que la de elementos como el
fósforo y el potasio. La relación Ca:Mg:K (2:1:1) debe mantenerse, ya
que estos elementos, junto con el boro, son fundamentales para el
control de enfermedades. La aplicación de los fertilizantes puede
hacerse utilizando varios métodos, dentro de los cuales se distinguen el
de banda lateral, media luna, corona, chuzo (6 a 12 huecos a 20-30
centímetros y 5-10 centímetros de profundo), fertirrigación o vía
foliar. La frecuencia de la fertilización depende del manejo del
cultivo; sin embargo los intervalos no deben ser muy prolongados, ya que
esta planta se caracteriza por presentar al mismo tiempo todas las
etapas de desarrollo (crecimiento, floración y producción). De una
manera muy general, se puede fertilizar como se menciona a continuación:
ü 15-15-15 ó 10-30-10 en dosis de 120 a 150 gramos por planta cada 3 ó 4
meses
ü Agrimins: 25 a 40 gramos por planta cada 6 meses.
ü Boro: 10 a 20 gramos por planta una vez al año.
ü Abono orgánico bien descompuesto: 1 a 2 kilogramos por planta/año
El nitrógeno es importante durante el tiempo de desarrollo de la planta,
ya que está directamente relacionado con la formación de hojas y ramas;
el fósforo tiene parte activa en el proceso de enraizamiento y en la
formación y llenado del fruto, su deficiencia produce fruta de mala
calidad. Igual pasará si el potasio falta. Elementos menores como el
cobre y el hierro también deben tenerse en cuenta, ya que la planta es
muy sensible a la deficiencia de estos elementos.
Labores culturales
q Podas: Esta labor es muy importante en la mora, ya que de ella
dependen en gran medida tanto el manejo sanitario como la productividad
del cultivo. Se diferencian algunos tipos de poda:
§ De formación: Esta poda tiene como función la de formar la planta; se
realiza eliminando todos los tallos y ramas secas, torcidas, entre
cruzadas, chupones bajeros. En las plantas recién transplantadas, la
parte del tallo que venía de la planta madre debe eliminarse en el
momento en que los chupones o tallos principales hayan emergido. Cuando
los tallos se encuentren vigorosos (lignificados), con una longitud de
dos metros aproximadamente y con los brotes ya definidos, se poda al
nivel del alambre en sitios donde se presenten brotes mayores de 20
centímetros producidos de las ramas primarias.
§ De mantenimiento y/o producción: Se lleva a cabo eliminando las ramas
secas improductivas, torcidas, quebradas, dejando tan solo las nuevas,
las cuales se distribuyen uniformemente para la recepción de la luz
solar; esto también facilita la recolección y el control de plagas y
enfermedades. Cuando se realizan buenas prácticas de poda,
complementadas con las de fertilización y fumigación, siempre existirán
nuevas ramas que jugarán el papel de reemplazo de las viejas y de las
improductivas, contribuyendo con la productividad del cultivo.
§ De renovación: Se puede efectuar de manera total o parcial. La poda de
renovación total se lleva a cabo cuando se han presentado daños severos
debido a factores ambientales (heladas, granizadas o ataques severos de
algún hongo o un insecto) y consiste en podar a ras de la corona
(madera). La renovación parcial se realiza cuando se observa que el
tallo primario termina su producción. En este caso el tallo se corta a
ras de la corona, evitando dejar tocones que pueden pudrirse
disminuyendo la producción.
Polinización: En algunos cultivos se han presentado ciertos problemas
con la polinización, que pueden evitarse manteniendo el equilibrio
poblacional de los insectos benéficos. En algunas ocasiones se
recomienda ubicar colmenas de abejas cerca del cultivo.
Desyerba: Al inicio del cultivo es importante que todo cultivo de mora
esté libre de malezas, que compitan por agua y nutrientes, evitando el
buen desarrollo de la planta. Este tema se especifica mejor en el punto
de manejo de malezas.
Tutorado: Debido a que el hábito de crecimiento de la mora es de tipo
rastrero, es necesario orientar su crecimiento utilizando tutores que
favorezcan la aireación y permita ejecutar las labores de mantenimiento
del cultivo (fumigaciones, manejo de arvenses, cosecha, etc.). A
continuación se describen los principales sistemas de soporte o
tutorado:
Espaldera sencilla o de alambre: Es el sistema que más utilizan los
agricultores. Se construye utilizando postes de madera de 2,4 metros de
largo y un diámetro que oscila entre 10 y 12 centímetros. Los postes se
ubican siguiendo la dirección de la hilera de las plantas y la distancia
entre ellos es de aproximadamente 3 metros. Esto equivale a que entre
ellos queden una o dos plantas, según las distancias de siembra
utilizadas. Los postes deben inmunizarse. También se pueden utilizar
postes de cemento, lo que permite aumentar la distancia entre ellos, sin
exceder los 6 metros. El paso siguiente es la colocación de 3 cuerdas de
alambre liso No. 10, de tal forma que la primera quede ubicada
aproximadamente a 80 - 90 centímetros del suelo y las dos siguientes a
50 centímetros la una de la otra. Las cuerdas no pueden quedar
destempladas, porque no cumplirán con su objetivo de sostén. A medida
que la planta crece, las ramas se ubican cuidadosamente sobre los hilos,
cuidando de quedar bien distribuidas; según la fertilidad del suelo, se
dejan entre 6 y 10 ramas por planta. Con el crecimiento del cultivo la
fuerza que ejerce el peso de las ramas sobre el sistema de tutorado es
mayor, por lo tanto se aconseja colocar en los postes de los extremos un
"pie de amigo", para reforzarlos y evitar su caída.
Espaldera de doble alambre: Con este sistema las plantas se colocan
entre dos espalderas, es decir, a cada lado de la planta se encuentran
hilos de alambre. Estos alambres se sostienen por palos en forma de T.
Este sistema es más costoso que el anterior, pero tiene la ventaja que
permitir que exista un mayor número de ramas por planta, en la medida en
que brinda mayor firmeza en el sostenimiento de la planta.
Chiquero o marco: Este método es muy común en pequeños cultivos, debido
a que se construye con materiales que se generalmente existen en las
fincas. La forma es de cuadrado o triángulo y se construye colocando 3 ó
4 postes equidistantes a un metro de la planta, con 1,4 metros de
altura. Posteriormente se ubican travesaños que se colocan a un metro en
la parte superior, con los cuales se unen y amarran los estacones. Si es
necesario se pueden colocar más travesaños.
Riego
Una planta puede someterse a regímenes de cierta sequía, deteriorando su
rendimiento. Es preferible ubicar la planta en suelos húmedos pero bien
drenados, debido a que la planta sufre cuando el suelo se encharca. Los
métodos de riego más convenientes para el cultivo de la mora son el
goteo, microaspersión y riego corrido, suministrándole una lámina
equivalente a 3 milímetros diarios. El riego por microaspersión presenta
el inconveniente de maltratar la floración y aumentar la humedad
relativa dentro del cultivo.
Plagas y Enfermedades
Trips (Frankliniella spp)
Síntomas
Existen 2 tipos: tubulíferos o que dejan sus huevos expuestos en el
exterior (no plaga) y telebrantias que ovipositan dentro del hospedero y
son plaga. Producen daños por oviposición con picaduras que producen
verrugas. Las larvas se alimentan a través del cono bucal o aspirando el
alimento, produciendo caída de pétalos, deformación del fruto, aborto de
flores y transmisión de virus.
Manejo
Ø Cultural: establecer franjas de seguridad externa; evitar floración de
malezas; mantener la densidad de siembra recomendada (no mayores a 3500
plantas por hectárea); realizar desyerbe continuo de todas las malezas;
utilizar trampas cromáticas (colores) ya que cortan el ciclo
reproductivo.
Ø Posibles controladores biológicos: Orius sp., Amblyseius cucumeris, A.
ibarberi.
Ø Control químico: basado en monitoreos secuenciales, rotación de los
grupos químicos y utilización coadyuvantes y estimulantes de
alimentación como melaza
Roya (Gymnocoria spp, Mainsia spp)
Síntomas
Este hongo deja pústulas de color anaranjado sobre las hojas. Al
observar el envés, se notan tumores pequeños. Cuando afecta la fruta,
esta se resquebraja.
Manejo
Todas las plantas afectadas deben ser retiradas del huerto.
Posteriormente, se deben aplicar fungicidas a base de cobre.
Mildeo Polvoso (Oidium sp, Sphaeroteca sp)
Síntomas
El hongo se puede observar por el envés de la hoja. En el haz se notan
zonas cloróticas amarillas; también se presentan arrugamientos y hojas
deformes. Cuando los ataques son fuertes, se notan deformaciones en el
fruto.
Manejo
Las podas bien hechas reducen la presión del inóculo. Las partes
eliminadas deben destruirse. El control químico no ha sido muy efectivo,
aunque se ha logrado cierto control utilizando fungicidas sistémicos. El
manejo debe ser básicamente preventivo, teniendo el cultivo limpio y con
buena ventilación. Los funcigidas a base de azufre han arrojado los
mejores resultados de control.
Mildeo Velloso (Peronospora sp)
Síntomas
Los síntomas pueden confundirse con los del mildeo polvoso, pero el daño
que ocasiona es más severo que el de Oidium. La presencia de
cuarteamientos en el tallo, es una manera de reconocer a este hongo. En
el fruto se presentan
Manejo
Puede manejarse satisfactoriamente la enfermedad mediante podas y
posterior decoloraciones y deformaciones. La enfermedad en las hojas y
peciolos se reconoce por las coloraciones violetas. destrucción de los
partes retiradas, así como manejando la aireación interna de la planta.
Los productos químicos más utilizados son aquellos cuyos ingredientes
activos son metalaxil y mancozeb.
Phytophthora (Phytophthora spp)
Síntomas
Produce chancros y/o ablandamientos en la base de los tallos. Hay que
tener cuidado, ya que sus síntomas se confunden con Verticillium, en la
medida en que ambos son hongos del suelo.
Manejo
Esta es una enfermedad que comúnmente se controla con aplicaciones de
fungicidas sistémicos.
Agalla de la corona (Agrobacterium tumefaciens)
Síntomas
Esta bacteria se manifiesta por la producción de agallas y tumores
bastante pronunciados en los tallos cerca del cuello.
Manejo
Las plantas que se encuentren afectadas deben ser retiradas del cultivo,
acción que debe ir acompañada por la desinfección del suelo.
Roseta (Cercosporella rubi)
Síntomas
Se observa sobre los renuevos, los cuales forman rosetas que no permiten
la apertura de las flores.
Manejo
Las ramas infectadas deben podarse, desinfectando las herramientas cada
vez que se efectúe una poda. Sin embargo, el manejo debe ir desde la
selección del material de siembra que será utilizado para el
establecimiento del cultivo. Se pueden aplicar fungicidas a base de
cobre.
Pudrición de la raíz (Rosellinia sp)
Síntomas
Este patógeno pudre la raíz, ocasionando marchitamiento general en toda
la planta.
Manejo
La planta que se encuentre afectada, debe eliminarse y desinfectar
posteriormente el sitio con formol y/o algunos fungicidas tales como el
benomil.
Acaro (Tetranichus urticae, T. cinnabarinus)
Síntomas
Estas pequeñas arañitas ocasionan su daño al chupar los líquidos vitales
de las hojas. Los síntomas del daño pueden notarse sobre los frutos, los
cuales toman un color rojo óxido. Las hojas se tornan pálidas y
arrugadas. Cuando se presentan ataques fuertes, las hojas suelen
cubrirse con telarañas.
Manejo
Para localizar a las arañas, se debe revisar el envés de las hojas. Si
al realizar un conteo minucioso, existen 15 hojas o más afectadas por
planta, se deben aplicar algunos acaricidas, utilizando productos a base
de azufre que no tienen problemas de restricción en el mercado de
Estados Unidos. Regularmente, cuando se hace un seguimiento continuo del
cultivo esta plaga no se vuelve limitante.
Mosca y gusano de la fruta (Anastrepha spp; Ceratitis capitata)
Síntomas
Este insecto ataca básicamente los frutos maduros. El ataque es
ocasionado por las larvas hasta los 2300 msnm. Es común observar un
gusanito blanco por dentro de la fruta, dejándola completamente
inservible comercialmente.
Manejo
Se maneja con buenos resultados a esta plaga, cosechando oportunamente.
También se pueden instalar trampas McPhail, preparada con 8 centímetros
cúbicos de proteína hidrolizada, 1 litro de agua, 1 gramo de boro y dos
centímetros cúbicos de un insecticida. De acuerdo con los muestreos y
con la ubicación de las trampas que tengan mayores capturas, se pueden
aplicar, de manera localizada, algún insecticida.
Barrenador del tallo (Epialus spp)
Síntomas
Este insecto produce un engrosamiento en el tallo al nivel del cuello.
Penetra a la planta por la base y barrena completamente el tallo,
construyendo galerías dentro de él. Se manifiesta por clorosis, necrosis
y posteriormente la muerte de la planta.
Manejo
Estos insectos no se presentan si se ha manejado correctamente el
cultivo, principalmente los basales de la planta. Su control se basa en
tratamientos químicos con productos insolubles en agua (ya que los
solubles se evaporan rápidamente y no tienen efecto alguno). Es
importante mantener la corona libre de malezas y evitar toda clase de
heridas en las plantas. Los productos químicos se deben aplicar
localizados en el sitio por donde entra el insecto.
Perla de tierra (Margarodes sp.)
Síntomas
El daño principal es la destrucción de las raíces. Son escamas del orden
Homóptera las cuales tienen mayor presencia en suelos ácidos. Forma
agallas y verrugas al chupar la sabia. Produce clorosis y poco
desarrollo radicular facilitando el volcamiento. Por lo general, su
detección es tardía.
Manejo
De acuerdo con experiencias de investigadores de CORPOICA, la forma de
controlar este insecto es tratando el material de siembra con una mezcla
de fungicida + insecticida. El sitio de siembra se debe desinfectar
inyectando furadan o basudín directamente al suelo. Según experiencias
de algunos agricultores, los suelos bajos en materia orgánica son más
susceptibles. Se debe mantener la zona de plateo muy limpia y ventilada.
Pudrición de fruto (Botrytis cinerea)
Síntomas
Los primeros síntomas de este patógeno, después de un verano, son
esclerocios limpia y ventilada. superficiales sobre los tallos, que
germinan y se cubren de masas de conidias. Luego aparecen los síntomas
básicos que son quemazones en las inflorescencias, pudrición del fruto y
cánceres en el tronco. Las infecciones en el fruto siempre se
desarrollan hacia el pedúnculo. (Rondón - 1998).
Manejo
Recolección y quema del material enfermo. En un estudio reportado por
investigadores de CORPOICA, se observó como el Boro (aplicado como
fertilizante) siendo un elemento poco móvil, ayuda al control de este
patógeno. El control básico se hace mediante podas de formación y
aireación de las plantas. Como controladores químicos están el benzoato
de sodio. Igualmente, en algunos trabajos citados por Rondón - 1998, se
han mostrado que existen algunos antagonistas biológicos que impiden el
desarrollo de la enfermedad. Algunas bacterias como Pseudomonas,
Streptomyces, Trichoderma viridae, entre otras, lograron suprimir la
enfermedad. Sin embargo, esto se encuentra bajo estudio y es importante
probar en campo su efectividad.
Antracnosis (Glomerella singulata; Colletotrichum spp)
Síntomas
Esta enfermedad produce pudrición en las ramas y en los tallos, no
importa el estado de desarrollo en que se encuentre la planta. El primer
síntoma observado son pequeñas manchas de color negro en los tallos. En
todas las labores del cultivo se debe tener cuidado de no herir el tallo
ya que esto favorece su ataque. En las hojas se presentan manchas pardas
rodeadas de un aro púrpura
Manejo
Un buen control cultural es una buena poda y posterior quema de las
partes afectadas. En estados avanzados del hongo, donde se nota
secamiento y caída de las hojas, es recomendable realizar una poda
drástica, que iría seguida de un manejo agronómico de recuperación. Se
disminuye el ataque del hongo si se mantiene la planta bien aireada con
podas y un buen tutorado, bajando así la humedad relativa. Para el
control químico, se realiza con la aplicación alterna de fungicidas
cúpricos.
Muerte Descendente (Gloesporium spp)
Síntomas
Su ataque se manifiesta a través de manchas grises de borde café morado.
La planta se comienza a debilitar de arriba hacia abajo, tornándose de
color negro y seco. Los frutos son deformes y no maduran.
Manejo
Todo el material que se encuentre afectado, debe eliminarse y quemarse.
Las aplicaciones químicas con productos fungicidas a base de mancozeb o
captan han mostrado buenos resultados.
Marchitez (Verticillium alboatrum)
Síntomas
Este hongo es vascular, ocasiona un amarillamiento de las hojas que se
caen posteriormente. La enfermedad se manifiesta en el tallo por manchas
negras y un color azuloso característico.
Manejo
De manera preventiva, con buen drenaje se puede evitar la presencia del
hongo. El proceso de reproducción vegetativa debe realizarse con sumo
cuidado, ya que así también puede ser transmitido. En casos extremos,
donde se observa que la planta llega a tener todos sus tallos azulosos,
lo mejor es eliminarla y quemarla, desinfectando después el sitio con
formol.
Manejo de malezas
Mecánico
Las plantas deben mantenerse libres de malezas durante todas sus etapas,
aunque no es necesario su eliminación total del cultivo; se pueden dejar
las áreas en las que no se desarrolla el cultivo cubierto con malezas
nobles que protegen el suelo. Si se ha establecido el cultivo en un
terreno con una pendiente pronunciada, lo mejor es que las malezas se
arranquen con la mano, retirando solo las que están cercanas a la
planta. Un manejo conveniente es la realización de plateos, de tal forma
que la competencia con otras plantas por agua y nutrientes quede
descartada. Para las calles se puede utilizar machete o guadaña.
Químico
En aquellas áreas que se presentan invasiones severas por parte de
alguna maleza, que puedan interferir con el buen desarrollo del cultivo,
se pueden aplicar herbicidas sistémicos con la ayuda de pantallas,
evitando la deriva del producto, lo cual afectaría gravemente al
cultivo. Cuando se desean controlar malezas poco severas, se utilizan
herbicidas de contacto, manteniendo así baja la humedad. Como la mora es
muy sensible a los herbicidas, el uso de estos productos en zonas
cercanas al tallo no es muy aconsejable y es preferible realizar este
control manualmente.
Cosecha
Reconocimiento de madurez
La cosecha se inicia después de los ocho meses de haber sido plantada,
la fruta se debe recoger cuando tiene un color vino tinto brillante. Si
se recoleta en estado verde no alcanza las características de color,
sabor y se reduce notablemente el rendimiento por no alcanzar el peso
real de la fruta en óptimo estado de cosecha. Por el contrario, si la
fruta se recoge demasiado madura, la vida útil en la poscosecha será
extremadamente corta (dos días como máximo en condiciones ambientales).
Para conocer adecuadamente el color en que se debe cosechar la fruta,
CENICAFE, ha desarrollado un interesante trabajo, en el cual presenta
una tabla de colores, con la que se debe hacer la comparación respectiva
en campo para definir el punto de cosecha. Además, incluye las
condiciones de calidad que debe cumplir el producto para ser llevado al
mercado. (Ver Tablas de Color de Cenicafé, color número 3). Las normas
de calidad para mora se pueden encontrar en las Normas Técnicas
Colombianas de ICONTEC, NTC No 4601.
Forma de recolección
Debido al continuo desarrollo de frutos, la maduración no es uniforme,
por lo cual se requiere por lo menos realizar entre dos y tres pases por
semana para obtener frutos con adecuada maduración. La recolección debe
hacerse en las primeras horas del día, una vez el roció de la mañana
haya desaparecido ya que si se recolecta húmeda se favorece la
fermentación. Se deben recolectan frutos de consistencia dura, firmes,
de color vino tinto, sanas, enteras y con pedúnculo. Es importante tener
en cuenta la higiene de las personas que cosechan y manipulan la fruta
para evitar la contaminación de los mismos. La fruta se debe recoger en
recipientes no muy profundos para evitar el sobrepeso en las primeras
capas. Se debe realizar preferiblemente en el mismo recipiente en que se
va a transportar para evitar excesivo manipuleo. La fruta debe ser
acopiada en el cultivo en lugares frescos, ventilados que le
proporcionen frescura a la fruta mientras es transportada a los centros
de consumo. Para el mercado en fresco, las frutas deben estar sanas,
enteras y con pedúnculo. Debido a la presencia de espinas en la planta,
para un trabajo más cómodo, es necesario dotar de guantes de tela o
cabritilla a los recolectores, para permitir la movilidad normal de la
mano.
Acopio
En los cultivos adecuadamente manejados y tecnificados, existe un sitio
común dentro del cultivo al cual se lleva toda la fruta, para luego ser
trasladada al sitio donde se almacena y distribuye. Por lo general, el
recipiente donde se cosecha la mora, es en el mismo en el que se
comercializa, evitando así el manipuleo innecesario. En estos cultivos,
la fruta se somete a enfriamiento para disminuir el calor de campo
dentro del centro de acopio.
Transporte
Por lo general el transporte lo realiza el mismo cosechador, dentro de
las cajas que utiliza para cosechar la fruta. Lo importante es no
colocar mucha fruta en la caja para evitar daños y tener muy en cuenta
la suavidad con que se realice el cargue y descargue.
Poscosecha
Acondicionamiento
En cultivos bien tecnificados, se somete la fruta a un enfriamiento para
disminuir la temperatura de campo y alargar su vida útil. Para disminuir
el manipuleo es recomendable que se seleccione la fruta en el momento
mismo de la recolección. De acuerdo con el SENA y la Universidad
Nacional de Colombia, la mora se puede clasificar en tres clases:
Calidad extra, fruta que posee una longitud mayor a 5 cm; Primera o
especial, la cual tiene una longitud entre 2,2 y 3,5 cm; por último una
calidad segunda o corriente, cuya longitud no excede los 2,2 cm y el
diámetro es menor a 1,5 cm.
Procesamiento
Su uso principal está en la fabricación de jugos, conservas, compotas,
néctares y concentrados.
Empaque
En el momento de empacar la fruta, ya debe estar seleccionada, evitando
a toda costa que se mezclen variedades y/o fruta con diferente nivel de
maduración. De acuerdo del SENA - U.N., cuando se empaca la mora en
cajas de madera, con capacidades que oscilan entre 10 y 15 kilogramos,
se presentan pérdidas altas de producto, llegando en algunos casos a ser
superiores al 90%. Existen algunos modelos propuestos para empacar la
fruta:
• Caja tipo Corabastos: Largo de 48 cm, ancho de 32 cm, alto de 13 cm y
capacidad de 7,5 kg;
• Caja tipo Carulla: Largo de 50 cm, ancho de 35 cm, alto de 12 cm y
capacidad de 10 kg;
• Caja tipo IIT: Boca de 29x25 cm, base de 14x14 cm, y altura de 19 cm.
La misma fuente menciona el uso exitoso de recipientes pequeños con
capacidad de aproximadamente 1 kilogramos. De hecho uno de los empaques
que mejor resultado ha presentado es el contenedor pequeño de plástico
cubierto de vitafilm o vinipel. Este elimina las manipulaciones
innecesarias y desde luego mejoran la presentación y comodidad de las
frutas, con lo cual se reducen sensiblemente los años. En general estos
empaque tienen las siguientes dimensiones: altura de 7,5 cm, diámetro de
base de 9.5 cm, diámetro de boca de 11.5 cm y capacidad de 1 libra.
Adicionalmente, para el empaque del producto, se deben tener en cuenta
las siguientes observaciones:
Evitar mezclar la fruta con materiales extraños (tales como pasto);
Evitar mezcla la fruta sana con dañada y/o maltratada;
Cuando se utilizan empaques grandes, es necesario que las frutas que van
en el fondo no estén muy maduras;
Evitar la humedad dentro del empaque;
No empacar más fruta de la que cabe cómodamente;
Cada contenedor debe tener la misma cantidad de fruta.
Almacenamiento
De acuerdo con ensayos realizados por el SENA y la Universidad Nacional
de Colombia, 1995, cuando se almacena la mora a 2°C en empaques con
aireación del 13%, se puede conservar por 10 días. Después del décimo
día, la fruta comienza a deshidratarse y a presentar ataques fungosos.
Otros ensayos muestran que cuando la fruta se almacena a 0°C con una
humedad relativa que oscila entre 90 y 95%, puede conservarse con buena
calidad durante cuatro días. Es indispensable tener algunas precauciones
en el almacenamiento, tales como la desinfección de las canastas y
cuartos evitando la contaminación por hongos. Para tal fin se usan
productos como hipoclorito de sodio y algunos productos químicos
señalados para ser usados en la poscosecha. Esta fruta se puede
almacenar sin problemas con la fresa, la uchuva, la uva, la cereza y el
maracuyá. Cuando se almacena con otros productos agrícolas, se presentan
contaminaciones entre unos y otros, causado principalmente por el
intercambio de olores y sabores.
Transporte
En Colombia, por lo general, se transporta en camiones sin ningún tipo
de cuidado y mezclado con otros productos. Cuando se desea transportar a
largas distancias (exportación), la fruta se somete a preenfriamiento
hasta bajar su temperatura a 2°C. El furgón de transporte se mantiene
con la misma temperatura hasta su sitio de destino. En Colombia, cuando
la fruta llega al aeropuerto, pierde su cadena de frío; sin embargo como
se transporta a la temperatura de la bodega del avión, la temperatura
puede alcanzar niveles de congelación.
Composición Nutricional
Moras
Porción: 100 g
Comestible: 90 %
Pulpa, sin semillas
Fuentes: Tabla de composición de alimentos. ICBF. Sexta edición, 1992.
INCAP Y FAO.
4. Ficha Técnica de Cultivo de la Raspberry (Frambuesa)
Morfología y taxonomia
Familia: Rosáceas
Género: Rubus
Origen: El frambuesa rojo o europeo procede del monte Ida, en Grecia, de
donde se extendió a Italia, a los Países Bajos, a Inglaterra y luego a
América del Norte.
Planta: Arbusto de 40 a 60 cm de altura que crece en los lugares
pedregosos de las montañas, en terreno granítico. Tiene un tallo
subterráneo, corto, que emite cada año ramas aéreas (vástagos) de dos
años de duración. Éstos se desarrollan durante el primer año y en el
segundo florecen y fructifican, para morir inmediatamente, siendo
reemplazados por otros nuevos vástagos. El tallo subterráneo es muy
ramoso y las numerosas ramas aéreas que la planta emite del cuello y de
las nudosidades son débiles, poco ramosas, con corteza gris amarillenta
y cubiertas de pelos amarillo dorados. En el segundo año la corteza se
vuelve gris oscura, sembrados de aguijones delgados, espesos o raros y
que destacan fácilmente. El tallo aéreo del año anterior posee en su
extremo brotes laterales floríferos, mixtos, guarnecido de un cierto
número de hojas.
Sistema radicular: Raíces delgadas y superficiales.
Hojas: Hojas imparipinadas o ternadas, según sea la planta más o menos
vigorosa; foliolos más o menos variables por el tamaño y también por la
forma, siendo ovales, más o menos alargadas, acuminadas, aserradas,
verdes por el haz y blanquecinas aterciopeladas por el envés. Raquis
espinoso.
Flores: Flores escasas en racimo terminal sencillo, pequeñas, blanco
verdosas o teñidas de rosa, llevadas por un pedúnculo bastante largo y
espinoso. Cáliz con cinco sépalos largos y persistentes; cinco pétalos
caducos. Estambres muy numerosos, pistilos numerosos y completamente
libres, inscritos en un receptáculo muy convexo. Cada pistilo tiene un
ovario con una celda que encierra un óvulo, del cual se desarrolla una
pequeña drupa que a su vez tiene un pequeñísimo núcleo.
Fruto: El fruto, llamado frambuesa, está formado por muchas drupas
convexas, deprimidas, rugosas, aproximadas en piña y que destacan
fácilmente. El color más común es el rojo o amarillento, pero existen
variedades de frutos blanco y negro. Cada drupa tiene adherido un pelo
de color amarillo oro.
EXIGENCIAS EN CLIMA Y SUELO
El frambuesa es bastante resistente a las bajas temperaturas invernales
y a los fuertes calores estivales. Las condiciones climáticas óptimas
para su cultivo son las de inviernos con bajas temperaturas constantes,
pero no excesivas, y veranos relativamente frescos, caracterizados por
una cierta oscilación térmica entre el día y la noche. En zonas con
veranos cálidos, la planta puede crecer fácilmente pero sus frutos son
de baja calidad, poco sabrosos y de consistencia blanda.
El frambuesa necesita entre 700 y 900 mm anuales de lluvia. Si durante
el invierno las precipitaciones son muy abundantes pueden provocar daños
en el árbol cuando se produzcan encharcamientos. Cuando las lluvias se
concentran durante la madurez, éstos se ponen demasiado blandos, se
deterioran rápidamente y se pueden enmohecer.
Descensos fuertes de temperatura pueden dañar las partes apicales de los
rebrotes más vigorosos, todavía no lignificados. A partir de su entrada
en vegetación los efectos de una helada tardía pueden causarle
gravísimos daños, perdiéndose gran parte de la floración precoz, que
puede repercutir también en la floración tardía. Durante el período
floral, el frambuesa es muy sensible a las bajas temperaturas
primaverales, soportando el botón cerrado los -1,3º C, la flor abierta
-0,7º C y el fruto recién formado los -0,7º C. El azote constante del
viento puede dañar seriamente los retoños como los tallos fructíferos y
una excesiva deshidratación de los tejidos herbáceos con la consiguiente
marchitez. Vientos fuertes provocan la caída de frutos maduros o la
rotura de los brotes fructíferos en el punto de inserción con el tallo.
Los rebrotes pueden doblarse, rozarse y provocar daños o heridas en la
corteza.
EXIGENCIAS EN SUELO
El frambuesa precisa de suelos sueltos, no compactos, ya que su sistema
radicular no tolera los encharcamientos de agua. El suelo ha de ser rico
en materia orgánica, con elevada capacidad de retención de agua,
profundo y suelto. Hay que evitar las plantaciones en suelos arcillosos
ya que al cabo de los años pueden producirse muertes por asfixia
radicular debido a la compactación del suelo. Tampoco son adecuados los
suelos demasiado sueltos, con elevados porcentajes de grava o arena, ya
que pierden muy deprisa su fertilidad y requieren riegos muy frecuentes.
En resumen, un suelo óptimo para el cultivo del frambuesa deberá ser
rico en humus, profundo, fresco pero bien drenado, suelto, de naturaleza
silíceo-arcillosa y un pH neutro o ligeramente ácido.
MATERIAL VEGETAL
Las variedades de frambuesa que actualmente se encuentran en el comercio
provienen del individuo silvestre de frutos de color rojo (Rubus idaeus)
que se encuentra en Europa y de las especies y variedades de color rojo
y negro de América del Norte. Las variedades del frambuesa se dividen en
dos grupos:
• Reflorecientes, remontantes o bíferos. Sus vástagos fructifican en la
extremidad, en otoño del mismo año de su formación y también al año
siguiente en julio. Los frutos del otoño derivan de brotes anticipados.
Estas variedades son preferidas para los jardines como valor ornamental,
porque fructifican en verano y en otoño. Sus frutos son pequeños, poco
perfumados, poco azucarados y de baja calidad comercial.
• No reflorecientes, no remontantes o uníferos. Estas variedades son
generalmente más rústicas, más productivas aunque fructifican una vez en
julio y por esto son más adecuadas para los cultivos industriales. Sus
frutos son también más apreciados por ser más gruesos, más dulces y más
perfumados. Con objeto industrial se cultivan solamente las variedades
de fruto rojo.
Normalmente para la elección de las variedades se tendrá en cuenta que
son preferidas en los mercados las de frutos redondos a las de frutos
ovales y las de fruto rojo a las de amarillo, por ser más perfumadas.
Las variedades de objetivo industrial deben tener las siguientes
características:
• Resistencia a enfermedades.
• Los vástagos deben ser derechos, a ser posible verticales, para que
permitan el cómodo laboreo del terreno entre las filas y para facilitar
la recolección.
• Las plantas se deben renovar con vástagos de pie.
• Los frutos deben ser aromáticos, jugosos, con vivo color hermoso.
• Los frutos maduros deben estar bien adheridos para resistir los
vientos y las lluvias.
• Los frutos deben ser gruesos y con pulpa soda para poderlos
transportar y presentar bien en el mercado.
• La planta debe resistir las heladas y no ser demasiado exigente para
el terreno.
PROPAGACIÓN
El frambuesa se multiplica por renuevos aparecidos en el mismo año, y
por acodo en aporcado. La reproducción por semilla, aunque sea posible,
no se practica por su dificultad, por ser antieconómica y por no
presentar fielmente los caracteres de sus progenitores. También puede
multiplicarse por división de mata en su caducidad, aprovechando los
vástagos del año, aunque éste no sea el procedimiento más recomendable.
Los mejores planteles para la multiplicación se obtienen de los vástagos
del año emitidos por las plantas más vigorosas y remontantes, de las
cuales puede obtenerse una primera fructificación en otoño y otras en
los veranos siguientes hasta su total extinción. Para ello se descalza
la planta, se escoge el vástago mejor arraigado y se desgaja en su misma
base, que es la forma más correcta de obtener el plantel. Las plantitas
se dejan un año en el vivero y en la primavera siguiente se trasplantan
de asiento en líneas distantes entre sí unos 50 cm en todos los
sentidos. La fructificación no empieza hasta el cuarto año.
PRÁCTICAS CULTURALES
PREPARACIÓN DEL TERRENO
El suelo debe mantenerse bajo cultivo limpio desde el año anterior a fin
de reducir el problema de malezas anuales y para tenerlo en buenas
condiciones de soltura. Un alto contenido en materia orgánica es
importante para que el cultivo tenga éxito, por lo que es conveniente
enterrar un abono verde en el año previo a la plantación o la adición de
estiércol y paja (cama de ganado). No se puede precisar con exactitud la
cantidad de estiércol a suministrar, ya que varía según la naturaleza
del terreno y su grado de fertilidad. Como media se pueden enterrar de
50 a 70 Tm de estiércol maduro por hectárea, a una profundidad de unos
50 cm, mediante una labor profunda.
Deberá de hacerse con anterioridad a la plantación un análisis de suelo
y aplicar, si es necesario, cal o abonos minerales, además de empleo de
herbicidas para obtener un suelo apto para el cultivo. La vida media de
una plantación de frambuesa puede variar de 10 a 20 años, por lo que es
importante comenzar el cultivo con un buen abonado de fondo.
PLANTACIÓN
La época más adecuada de plantación es durante todo el otoño ya que el
sistema radicular comienza a fijarse en el suelo antes del despertar
primaveral, pero se puede retrasar si riesgo alguno hasta que las yemas
permanezcan en estado quiescente hasta el mes de marzo, dada la
rusticidad y rapidez de crecimiento del frambuesa.Las plantas
procedentes de vivero deben plantarse inmediatamente tras su recepción,
en caso contrario se conservarán en ambiente resguardado y protegidas
del sol y del viento, para evitar la deshidratación de las raíces.
Para la plantación del frambuesa basta con hacer un hoyo con una azada
en el terreno preparado anteriormente. La distancia entre plantas en las
plantaciones comerciales debe ser la suficiente para permitir el paso de
las máquinas. La producción media más elevada se ha conseguido con
marcos de 165 x 60 cm, por lo que se aconseja para el frambuesa rojo una
distancia mínima entre filas de 2 m y una máxima de 3 m en función de la
fertilidad del terreno y del vigor del propio cultivar, con distancia
entre plantas de una misma fila de 60-70 cm. Para el frambuesa negro se
adoptan distancias medias de 3 m x 1 m, indicadas para la recolección
mecanizada.
SISTEMAS DE CULTIVO.
El frambuesa rojo necesita generalmente el empleo de soportes, ya que
sus tallos se curvan con facilidad bajo el peso de la vegetación y de
los frutos dificultando la recolección y a veces se pueden quebrar. Los
sistemas de conducción son múltiples, destacando la espaldera,
utilizando postes y alambres. Otras veces se emplea un simple poste de
madera para cada planta, o bien sin utilizar ningún soporte se atan
grupos de 5-6 tallos en haces, curvándolos después en arco de forma que
se unan unas con otras.
De cualquier forma es preferible utilizar el sistema de conducción por
filas que el de cepas aisladas, ya que facilitan mucho las operaciones
de cultivo tales como el laboreo periódico del terreno, el tratamiento
con herbicidas, la recolección, la poda, etc. Los sistemas en fila o
contraespaldera pueden ser planos o formar un seto bastante ancho; en el
primer caso los tallos se mantienen en un plano vertical mediante
alambres superpuestos a diferentes alturas; en el caso segundo se
colocan parejas de alambres, más o menos separados entre sí sobre un
plano horizontal hasta un máximo de 70-80 cm (40 cm a cada lado de la
línea media de la hilera).
LABOREO DEL SUELO.
El suelo se debe mantener libre de malas hierbas para eliminar la fuerte
competencia hídrica que éstas establecen con el frambuesa y por tanto
evitar la consiguiente reducción de la productividad. Junto con las
labores superficiales al terreno también se interrumpe la evaporación
del suelo a través de los vasos capilares. Es importante que la labor no
sea demasiado profunda ya que las raíces del frambuesa son muy
superficiales ya que se desarrollan en los primeros 25 cm del suelo. Una
profundidad de 10 cm por el centro de las calles y de 5 cm en las
proximidades de las plantas es suficiente. Si la labor se realiza
durante el invierno se pueden incorporar al terreno los abonos orgánicos
y minerales.
CUBIERTA INERTE (MULCHING).
Para conservar la humedad del suelo y reducir la actividad de las malas
hierbas se puede recurrir a extender superficialmente materiales inertes
de distinta naturaleza sobre el suelo, es el llamado mulching.
Normalmente se emplea paja, virutas o serrín de madera o residuos de
industrias alimentarias. Estos productos también ayudan a enriquecer el
terreno en materia orgánica. El espesor del mulching ha de ser al menos
de 15 cm y cada año es preciso añadir material nuevo sobre el viejo,
para sustituir la parte que se ha degradado por la acción de las
bacterias del suelo. El empajado también ayuda a evitar la erosión y
lavado del terreno en las plantaciones en pendiente. Normalmente con la
aplicación de esta técnica se favorece el grosor y sabor de los frutos.
PODA
La poda del frambuesa es muy sencilla y se puede resumir en tres simples
operaciones:
1) Eliminación de los ramos que han fructificado.
2) Aclareo de la vegetación nueva, con la eliminación de los rebrotes
demasiado débiles o los excesivos en número.
3) Rebaje de los rebrotes destinado a producir la nueva cosecha.
Desarrollada la planta en forma de matorral, después de suprimir desde
la misma base los vástagos que ya han dado fruto, se escogen 6-8 de los
más vigorosos, eliminando el resto y despuntando la mitad muy largo y la
otra mitad muy corto, para dar lugar a una fructificación escalonada,
tratándose de las variedades no remontantes, por medio de la cual podrá
equilibrase la vegetación con la producción de fruto, lográndose una
cosecha desde junio hasta finales de agosto.
Respecto a las variedades bíferas o de dos estaciones se podará corto
entre los 60-70 cm, por medio de la cual se obtendrá una fructificación
en otoño en los ramos del mismo año y otra en verano del año siguiente.
La poda debe realizarse en variedades no remontantes a partir de
noviembre y en las remontantes a mitad del invierno, y a una altura de
un metro.
ABONADO
Una plantación de frambuesa agota mucho el terreno y por esto, pasados
ocho o diez años conviene a veces arrancar las plantas. Se necesita
siempre un fuerte abonado de plantación y otro de conservación cada dos
años, con abonos artificiales. Los experimentos hechos respecto de los
abonos en una plantación de frambuesa se pueden resumir en:
• Son indispensables abonos frecuentes y abundantes para frambuesa.
• Abonado abundante para que la plantación de frambuesa dure hasta los
veinte años.
• Si falta alguno de los tres elementos fundamentales (N, P, K), la
producción disminuye rápidamente.
• El nitrógeno influye en el desarrollo de los vástagos; si falta
fósforo o potasio, las ramas crecen cortas, las yemas se desarrollan
poco, el leño madura mal y la planta es más sensible a heladas.
• El nitrógeno y el potasio influyen en el desarrollo y producción de
los frutos.
Para mantener un buen nivel de materia orgánica en el suelo se
recomienda realizar aportes anuales de 15-20 Tm/ha de estiércol bovino o
de 10 Tm/ha de gallinaza. También se puede emplear 10 Tm/ha de paja
troceada. La fertilización mineral puede realizarse aplicando sulfato
amónico o nitrato de calcio (400 Kg/ha) o urea (150-200 Kg/ha). Una
aportación anual en primavera de un abono del tipo 10-10-10 a una dosis
de 500 kg/ha puede ser suficiente para asegurar una buena disponibilidad
de elementos fertilizantes a la plantas en cultivo.
RIEGO
El frambuesa, por su gran evaporación y transpiración, precisa de riegos
ligeros por aspersión durante los meses de verano. De estos riegos sólo
deben darse los estrictamente necesarios, por ser las raíces muy
sensibles a la humedad del suelo y resentirse de la más ligera sequía,
lo que puede ser causa de la muerte de la flor o del ramillete
fructífero.
PLAGAS
AFIDOS O PULGONES.
Aparecen sobre los brotes tiernos colonizando el envés de las hojas
apicales que se arrollan como consecuencia de las picaduras. Sus daños
directos no son importantes pero pueden ser portadores de numerosas
virosis. Destaca Amphorophora rubi, pequeño áfido de 3 mm de longitud y
color verde amarillento. Su control es posible mediante pulverizaciones
a base de sulfato de nicotina y la utilización de insecticidas
sistémicos como Thiodam, Systox, etc. Se ha observado que las plantas
más vigorosas son menos atacadas por lo áfidos, probablemente porque los
brotes más suculentos y lozanos no son apetecidos; por ello, todas las
prácticas culturales capaces de promover una vegetación vigorosa
constituyen un buen método de lucha preventiva. También se pueden
emplear trampas cromáticas amarillas.
AGALLAS DEL TALLO.
Están provocadas por la larva de un insecto cecidómico, Lasioptera rubi.
Cada larva forma una agalla y permanece en su interior hasta la
primavera siguiente; la nudosidad que se forma obstaculiza el flujo de
savia y el tallo deja de fructificar. Para su control basta con realizar
una poda invernal de los rebrotes afectados si la agalla está en
posición basal, o bien cortarlo por debajo de la nudosidad si ésta se
encuentra en posición apical. Los ramos afectados deben ser quemados.
DESCORTEZAMIENTO DEL TALLO.
Las larvas del insecto Thomasiniana theobaldi provoca excoriaciones y
manchas violáceas en la corteza de los brotes. La corteza se agrieta y
las zonas expuestas son vía para el ataque de numerosos hongos
(Verticilium, Fusarium, etc.). Como lucha se aconseja tratar el suelo
con insecticidas tipo Aldrín, en el mes de abril, cuando van a aparecer
los adultos de la primera generación, ya que es en el suelo donde las
larvas adultas realizan un pequeño capullo, de donde emergen más tarde
los adultos.
ANTÓNOMO DE LAS FLORES.
Es un pequeño coleóptero curculiónido de color negro que daña las flores
del frambuesa, ya que corta su pedúnculo y pone los huevos dentro de los
botones florales. La larva se desarrolla en el interior de la yema
floral, alimentándose de sus tejidos. Generalmente los tratamientos
empleados son los mismos que para combatir los gusanos del fruto.
GUSANOS DE LOS FRUTOS.
Los coleópteros Byturus tomentosus y Byturus fumatus ocasionan graves
daños en los frutos, haciéndolos no comercializables. Los adultos ponen
un suelo huevo por flor de donde emergen unas larvas amarillentas y
pelosas que se nutre del receptáculo del fruto, perforándolo con
numerosas galerías. También se alimentan de algunos frutos antes de su
maduración. La lucha debe realizarse antes de que los adultos pongan sus
huevos, a finales de abril, cuando los botones florales está todavía
cerrados. Se pueden emplear productos a base de Servín, Diazinon o
Guthion.
ENFERMEDADES
CHANCRO DEL TALLO.
Es una enfermedad causada por el hongo Didymella applanata que puede
provocar graves daños en los frambuesas. La enfermedad comienza a
manifestarse en los rebrotes jóvenes hacia junio-julio, en torno a las
yemas, en la zona del nudo, se observan manchas violáceas que poco a
poco se alargan, mientras que las hojas se amarillean y caen dejando el
pedúnculo unido al tallo. Los ramos del fruto que han sufrido el ataque
al año siguiente son débiles, con brotes basales amarillos y poco
desarrollados, que frecuentemente se secan antes de florecer. Para su
control se recurre a la lucha química mediante tratamientos con
polisulfuro de bario durante el invierno y con Captan cuando las flores
están en botón durante el periodo de actividad vegetativa.
ROYA.
En los climas de atmósfera húmeda pueden verse las hojas salpicadas por
unas pústulas causadas por el endoparásito Phragmidium rubi idaei, que
puede provocar la caída de la hoja y la desecación de la flor y del
fruto. La enfermedad es conocida por roya, la cual debe prevenirse al
menor síntoma a base de caldo bordelés un tanto débil, o por medio de
criptogamicidas de síntesis orgánica.
VERTICILOSIS.
Esta enfermedad provocada por Verticillium alboatrum ataca
preferentemente al frambuesa negro, pero también resulta perjudicial
para el rojo. El parásito vive en el terreno y ataca provocando
marchitez debida a la oclusión del sistema vascular de la plata por la
parte del micelio del hongo. Se manifiesta en aquellas plantaciones de
frambuesas precedidas de cultivos hortícolas, de cerezo o de
albaricoquero que han sufrido esta enfermedad. Las plantas afectadas
dejan de crecer, las hojas se marchitan y amarillean o se vuelven de
color oscuro. El tallo de los brotes jóvenes se vuelve de color azul
oscuro. No se conoce método de lucha eficaz pero se puede recurrir a la
lucha preventiva, con fumigaciones del suelo antes de la plantación
utilizando productos a base de Vapam, Cloropicrina o Metilbromida.
PODREDUMBRE GRIS DE LOS FRUTOS.
El agente de esta enfermedad es Botrytis cinerea que encuentra las
condiciones ideales de desarrollo en ambientes húmedos. En la época de
la maduración se manifiesta una pequeña mancha blancoamarillenta sobre
el fruto; en poco tiempo el moho se extiende a todo el fruto y contamina
también a los vecinos. En la recolección es preciso descartar los frutos
afectados, ya que si se ponen en contacto con los sanos pueden
infectarlos. Para su control se puede emplear Captan siempre respetando
los plazos de seguridad dados por el fabricante.
9.5. CHANCRO DE LAS RAÍCES
Es una enfermedad bacteriana que causa sobre las raíces
(Agrobacterium tumefaciens) o en el cuello (Agrobacterium rubi) gruesas
excrecencias agalliformes, que a veces superan las dimensiones de la
nuez. Los daños pueden ser notables ya se obstaculiza la circulación de
la savia en la planta, provocando su muerte o bien permanecer débiles y
escasamente productivas. El agente patógeno penetra en los tejidos de la
planta a través de heridas. Para su control hay que eliminar aquellas
plantas de vivero con síntomas evidentes y podar y quemar aquellas
partes infectadas que se encuentren en las plantas adultas,
desinfectando las tijeras después de cada corte con una solución acuosa
al 10% de lejía común.
RECOLECCIÓN
Los frutos del frambuesa se recogen cuando están bien maduros y han
perdido toda su acidez. La frambuesa debe tener una coloración
brillante, así como una discreta consistencia de la pulpa; si esta es
demasiada blanda debe eliminarse. En el momento justo de su maduración
la frambuesa se separa fácilmente del receptáculo. Dado el
escalonamiento de la maduración, la recolección se realiza en diversas
pasadas con un turno de 3-4 días.
Para la recolección de las frambuesas de mesa hay que tener cuidado de
no estropear los frutos. Para ello se llevan al campo cestillos con
tapa, capaces de contener medio kilogramo y el operario dobla la rama
del fruto hacia la cesta colocada en el suelo, corta con las tijeras los
frutos dejando un poco de rabillo y los hace caer directamente en el
cesto.
Los frutos destinados a la industria se recogen también maduros, aunque
la recolección suele ser mecánica. Las máquinas empleadas son de grandes
dimensiones, trabajan a caballo de las hileras y exigen la presencia de
5-6 personas, de las que dos se dedican a la conducción de la máquina y
las otras a la selección de los frutos. La hilera se peina por medio de
dos altos rulos cilíndricos provistos de largos dientes metálicos que
sacuden los tallos haciendo caer los frutos maduros sobre una plataforma
retráctil. Mediante chorros de aire se eliminan las hojas y cuerpos
extraños y los frutos llegan limpios a una larga lona móvil donde se
realiza la selección final.
5. Ficha Técnica de Cultivo de la Ciruela
MORFOLOGÍA Y TAXONOMÍA
Familia: RosáceaS.
Género: Prunus.
Especie: Prunus domestica L:.
Origen: Caúcaso, Anatolia y Persia.
Planta: árbol de tamaño mediano que alcanza una altura máxima de 5-6 m.
Tronco de corteza pardo-azulada, brillante, lisa o agrietada
longitudinalmente. Produce ramas alternas, pequeñas, delgadas, unas
veces lisas, glabras y otras pubescentes y vellosas.
Sistema radicular: raíces largas, fuertes, plegables, tortuosas, poco
ramificadas y poco profundas, que emiten con frecuencia vástagos.
Hojas:.árbol caducifolio de hojas oblongas, aserradas, de color verde,
lisas por el haz y pubescentes por el envés.
Flores: aparecen en pequeños ramos cortos de un año de edad. Son
blancas, solitarias, con pedúnculos más cortos que los de las flores del
cerezo, pubescentes, aplastados y con pequeñas yemas de escamas ásperas.
Tienen un tálamo en copa, en cuyo borde se insertan los sépalos, los
pétalos y los estambres, mientras que en el fondo se inserta el ovario.
Los sépalos son 5 y los pétalos se alternan con aquéllos también en
número de 5, están libres, estrechados en la base y presentan el borde
ondulado. Los estambres son numerosos y presentan anteras bilobuladas.
El ovario es de forma oval y encierra en una sola cavidad dos óvulos.
Fruto: drupa redonda u oval recubierta por una cera blanquecina
(pruina), de color amarillo, rojo o violáceo, con pedúnculo mediano,
peloso, con hueso oblongo, comprimido, algo áspero y que por un lado
presenta una sola costilla. Dentro del hueso se encuentran dos semillas
o más frecuentemente una sola, por aborto de la otra. Las semillas
pierden después de un mes la facultad germinativa.
REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS
Es uno de los frutales más rústicos y fáciles de cultivar. Resiste bien
las bajas temperaturas. Dado lo temprano de su floración, en algunas
exposiciones puede sufrir con las heladas primaverales; sin embargo, las
flores son bastante resistentes a la misma. Prefiere los climas
templados, pero se desarrolla bien en climas relativamente fríos, con
tal de cultivarlo en sitios bien abrigados. Las variedades europeas son
bastante resistentes a las heladas primaverales, pero las japonesas y
americanas son más exigentes en temperatura y humedad, cultivándose en
las exposiciones sur y este. Sufre la escasez hídrica en verano. Los
frutos y las ramas finas son sensibles a los vientos. Puede cultivarse
hasta altitudes de 700 m.
En cuanto al suelo, aguanta bien la caliza, la humedad y los terrenos
compactos. Debido a su sistema radicular superficial, tolera la humedad
y puede vivir en terrenos poco profundos mejor que otros frutales, pero
es necesario que el subsuelo sea fresco, pero sin humedad en exceso.
PROPAGACIÓN
Se puede multiplicar por semilla, por vástagos o por injerto, siendo
este sistema el más utilizado el injerto, sobre los siguientes patrones:
- Franco: se adapta a todos los suelos, excepto a los arenosos; tiene
raíz penetrante y es un buen soporte para las variedades europeas.
- Ciruelo San Julián: conviene para variedades europeas; se adapta a
suelos calizos.
- Ciruelo Damas Negro: vegeta bien en terrenos ricos y sueltos.
- Mirabolano: vegeta en tierras frescas de fondo.
- Ciruelo Mariana: de origen americano, es el mejor portainjerto para
las variedades japonesas. Prospera bien en terrenos silíceos, frescos y
comunica gran vigor a los injertos.
VARIEDADES
- Golden Japan (japonesa): Fruto grueso, amarillo claro pajizo, piel
brillante gruesa y resistente, carne muy jugosa y agradable. Fruto
resistente al transporte. Árbol vigoroso y de gran fertilidad.
Recolección a mediados de junio.
- Santa Rosa: Fruto de tamaño grande, redondeado y acorazonado. Piel de
color rojo intenso. Carne amarillo ámbar y carmín claro, blanda, muy
jugosa, dulce y perfumada, con sabor que recuerda a la fresa. Árbol de
porte erguido, mediano desarrollo y muy fértil. Parcialmente
auto-fértil. Recolección a mediados de julio.
- Reina Claudia Verde: fruto medio redondeado, de color verde, pulpa
fina y jugosa, de perfume y sabor característicos. Hueso libre.
Parcialmente auto-fértil. Excelente para mesa, compotas, conservas y
mermeladas. Recolección en julio-agosto.
- Reina Claudia de Oullins: variedad francesa. Árbol vigoroso y
productivo. Fruto grande de color verde claro, dorado. Carne pálida muy
jugosa y de asbor poco azucarado. Hueso semi-libre. Es una de las
variedades ás extendidas. Variedad polinizadora: Reina Claudia Verde.
Maduración: segunda quincena de julio (en Zaragoza)
PARTICULARIDADES DEL CULTIVO
DISEÑO DE LA PLANTACIÓN
Los marcos de plantación van depender del patrón utilizado y de la poda
de formación, pudiendo oscilar entre 4,50 x 4,50 a 10 x 10.
ABONADO
A la hora de abonar hay que tener en cuenta que es esencial la obtención
de frutos gruesos, lo cual sólo se logra con plantas jóvenes, en terreno
apropiado y bien abonado. Es frecuente la aplicación de N-P-K entre 600
y 1.000 kg/Ha. Deben realizarse análisis foliares para evaluar la
evolución de los macro y micronutrientes más implicados en al
productividad. En algunos casos se tiende aplicar sólo nitrógeno. Casi
nunca se abonan los frutales con flores porque tienen bajas necesidades
y las cantidades de nutrientes en el suelo suelen ser suficientes. Los
aportes de abono nitrogenado deben distribuirse de forma que se apliquen
2/3 después del aclareo de frutos y 1/3 después de la recolección (para
favorecer el desarrollo de yemas fuertes). Se suele utilizar el nitrato
amónico al 33 %. Frecuentemente se ve afectado por deficiencias de
calcio y magnesio y en menor medida de zinc y manganeso.
RIEGO
Los sistemas de riego tradicionales son el riego por surcos y a manta,
con volúmenes que oscilan entre 10.000 y 12.000 m3/Ha, fundamentales
para obtener calibre, sobre todo en variedades tardías en las que lo
importante es el calibre para obtener buenos precios.
PODA
La formación del cerezo se hace en vaso o en palmeta. Los frutos están
sobre todo en ramilletes de mayo, por lo que la poda de fructificación
deberá conservar estos ramilletes; los ramos de madera serán reducidos y
se pinzarán a principios de primaverales brotes del año que se
desarrollen, para llevar la savia hacia la base y hacer desarrollarse
los ramilletes. Los brotes anticipados serán pinzados desde el momento
en que empiecen a desarrollarse; de esta forma, se hará entrar al árbol
en producción rápidamente.
RECOLECCIÓN
Las ciruelas anuncian su maduración por el perfume especial que
desprenden; están maduras cuando sacudiendo ligeramente el árbol cae
algún fruto. Las ciruelas destinadas para el transporte y para la mesa
deben recogerse a mano, procurando en lo posible que la cera quede
intacta.
PLAGAS Y ENFERMEDADES
PLAGAS
PULGONES
Constituyen una de las plagas más corrientes en los cultivos de huerta y
frutales, causando enormes daños en las plantas que son atacadas.
Las especies que revisten mayor gravedad en los frutales de hueso son:
-Pulgón verde del melocotonero (Myzus persicae).
-Pulgón verde del almendro (Brachycandus amygdali).
-Pulgón ceroso (Hyalopterus amygdali).
Descripción y daños
Se trata de un pequeño insecto de una longitud aproximada de 1,5 a 2,5
mm, que está provisto de un largo pico que clava en las plantas para
chuparles el jugo.
Tiene forma redondeada y color verde o negro. Existen formas aladas y no
aladas. En la parte posterior del abdomen presentan dos tubos por los
que expulsan una sustancia cerosa que los protege.
Segregan un líquido azucarado que atrae a las hormigas. Se encuentran en
el envés de las hojas y en los brotes tiernos, sobre los que a veces
están en tal cantidad que los recubre totalmente, secando los brotes y
arrugando las hojas, con el consiguiente perjuicio para la planta.
Ciclo biológico
Pasan el invierno en forma de huevo ceca de la base de las yemas. La
eclosión tiene lugar en febrero-marzo, dando lugar a hembras ápteras
(sin alas), que se dirigen hacia las hojas. Estas hembras reciben el
nombre de fundadoras y originan nuevos individuos de forma partogenética
(sin fecundación).
Con el aumento de las temperaturas en verano, los pulgones emigran sobre
diversas plantas herbáceas, sobre las que continúan multiplicándose,
para volver a los frutales hacia el otoño. Aparecen entonces individuos
sexuados, realizando las hembras las puestas de los huevos de invierno.
Métodos de control
El éxito en el control de esta plaga radica en realizar el primer
tratamiento al aparecer los primeros pulgones.
Mientras las hojas no están todavía enrolladas pueden emplearse
insecticidas de contacto como: pirimicarb, dioxocarb, endosulfan, etc.
Cuando aparece un elevado porcentaje de hojas enrolladas, debe
recurrirse a la aplicación de productos sistémicos tales como: acefato,
etiofencarb, metomilo, tiometon, etc.
Es conveniente alternar materias activas en los tratamientos para evitar
la aparición de resistencias.
BARRENILLOS
Existen dos especies de barrenillos pertenecientes a la familia de los
coleópteros (escarabajos): el Scolytus rugulosus y el Xyleborus dispar,
cuyas larvas penetran en los troncos y ramas gruesas.
Scolytus rugulosus
Es un escarabajo de 2 a 2,5 mm de longitud. Aparece en marzo-abril
(primera generación) y más tarde en agosto (segunda generación). La
hembra abre bajo la corteza una galería ascendente de 2 a 3 cm de
longitud, a cada lado de la cual deposita una veintena de huevos. Las
larvas, desde su nacimiento, excavan otras galerías perpendiculares la
principal; después de terminada su evolución, salen habiendo preparado
previamente un pequeño orificio redondo a través de la corteza.
Su presencia determina la muerte de los árboles en un plazo más o menos
rápido, según su vigor. Es, por tanto, un parásito de debilitamiento,
proliferando en las plantaciones mal cuidadas donde los árboles están
debilitados. Sin embargo, también puede aparecer sobre árboles vigorosos
momentáneamente debilitados por un accidente climático (helada, granizo,
exceso de agua, etc.).
Xyleborus dispar
Se trata de otro escarabajo, un poco más grande que el anterior, de 3 a
3,5 mm de longitud, de color negro. Presenta dos generaciones anuales y
las larvas excavan galerías hasta la madera, perpendicularmente a la
superficie de la corteza. Viven en común en un sistema de galerías
maternales. Salen del árbol como el Scolytus, perforando la corteza y
sus daños son parecidos.
Métodos de control
Para combatir los barrenillos lo más práctico es eliminar la primera
generación e impedir así su posterior propagación. Esta primera
generación suele hacer su aparición en los meses de marzo-abril.
Como es lógico, dada la forma de vida de estos insectos, habrá que
emplear productos de gran poder de penetración. Están indicados
productos como mevinfos, diazinon, paration, etc.
Resulta muy aconsejable eliminar las ramas atacadas y quemarlas en
invierno. En algunos casos incluso resulta oportuno arrancar árboles muy
afectados y quemarlos.
La leña de poda debe quemarse inmediatamente, ya que constituye un
refugio para los barrenillos.
COCHINILLA PERNICIOSA O PIOJO DE SAN JOSÉ
Apareció en España por primera vez en la zona frutera del Llobregat,
hacia 1933, y actualmente está extendida por todo el litoral
mediterráneo. Ataca a toda especie de árboles frutales, tanto de pepita
como de hueso, y también a numerosas plantas ornamentales, arbustivas o
arbóreas.
Descripción y ciclo de vida
Generalmente inverna en su segunda edad. Al llegar la primavera reanuda
su actividad y crecimiento y alcanza el estado adulto después de sufrir
varias mudas. Alo largo del años se suceden tres generaciones, no bien
definidas por prolongarse los nacimientos durante cierto tiempo; por
ello se encuentran a la vez cochinillas de diversas edades.
Los machos, más precoces que las hembras, al llegar al estado de insecto
perfecto, abandonan su escudo y salen al exterior en busca de aquéllas y
mueren poco después de efectuada la fecundación.
Las larvas recién nacidas vagan durante algún tiempo por la planta en
busca de sitio donde fijar su pico chupador; si encuentran lugar libre
en los alrededores del escudo materno, se quedan allí; en caso
contrario, se alejan más o menos hasta hallar un punto conveniente. En
el sitio donde clavan su pico chupador permanecen durante el resto de su
desarrollo y hasta su muerte, sise trata de hembras.
El período de vida libre es breve, y las larvitas que no logran
encontrar en un plazo de pocas horas un espacio propicio para fijarse,
perecen; las que lo consiguen comienzan a chupar la savia del árbol.
Difusión
La difusión del insecto a distancia tiene lugar mediante plantones,
injertos o estaquillas procedentes de árboles contaminados. Deben
realizarse inspecciones en los árboles de vivero, realizándose los
tratamientos fitosanitarios necesarios para evitar la propagación de la
plaga a nuevas plantaciones.
En los focos de contagio, la diseminación natural se manifiesta
extendiéndose como manchas de aceite alrededor de los primeros árboles
atacados y más o menos rápidamente según las condiciones locales de
clima y cultivo, densidad de plantación, etc. El contagio se produce por
las larvas de primera edad que, llevadas por las aves o arrastradas por
el viento, pueden pasar de un árbol a otro.
Métodos de control
Para poder combatir eficazmente esta plaga es fundamental llevar a cabo
los tratamientos de invierno, época en que pueden aplicarse insecticidas
enérgicos sin causar daño a los árboles, por estar en ese momento
desprovistos de hojas.
Como insecticidas se emplean las emulsiones de aceites amarillos
conteniendo 2,5 % o bien 5 % de DNOC. Las dosis pueden ser del 3,5 %
para perales y manzanos, y del 3 % como máximo para frutales de hueso.
La pulverización ha de hacerse al final del invierno, pero antes de que
las yemas comiencen a hincharse.
Pueden emplearse, asimismo, diversos oleofosforados (aceite-etion,
aceite-diazinon, aceite-paration) hasta estados fenológicos C-D (botón
rosa-botón blanco). Los polisulfuros bario pueden combinarse con los
oleofosforados.
Entre un tratamiento con aceite y otro con polisulfuros debe transcurrir
un mínimo de 25 días de intervalo. En caso contrario, pueden producirse
fitotoxicidades.
El metidation aplicado hasta el desborre, también proporciona resultados
excelentes, aunque solo puede aplicarse en los frutales de pepita, ya
que en los de hueso, en vegetación, resulta fitotóxico.
Los tratamientos complementarios, a lo largo del año, deben efectuarse
al aparecer las larvas, ya que al no estar protegidas por ningún
caparazón, resultan muy vulnerables.
Las fechas más frecuentes de aparición de larvas son:
- Primera generación: mayo.
- Segunda generación: julio-agosto.
- Tercera generación: septiembre-octubre.
Entre los productos más adecuados a emplear en estas fechas, se
encuentran: metil-azinfos, fenitrotion, fentoato, paration, etc.
MOSCA DE LA FRUTA
Descripción y ciclo de vida
Es una mosca algo más pequeña que la común que presenta los ojos verdes,
el tórax gris plateado y el abdomen amarillo con dos bandas grises. La
hembra está dotada de un puntiagudo taladro que le sirve para hacer la
puesta sobre distintos frutos.
Las larvas que nacen de estos huevos, mal llamadas gusanos, son blancas
y alargadas.
La hembra perfora la piel de la fruta para depositar los huevos. A los
3-5 días nacen las larvas que causan la descomposición de la pulpa. Al
cabo de unos días las larvas se dejan caer al suelo transformándose en
pupas, de las que nacen los insectos adultos.
Los ataques a albaricoques y melocotones comienzan a partir de junio.
Daños
La carne, reblandecida hasta el hueso, queda con una consistencia
semilíquida, apareciendo en esta masa unas larvas blancas, causantes del
daño.
Métodos de control
- Empleo de mosqueros. Estos frascos de vidrio, de forma especial para
que una vez que entre la mosca no pueda salir, deben colocarse hacia el
mes de junio. En su interior se pondrá un cebo a base de 2 partes de
fosfato amónico y 100 partes de agua. Antes de que se haya evaporado el
líquido, se volverá a llenar con las misma solución. Se colgarán de una
rama orientada al mediodía y sombreada para evitar la evaporación.
Actualmente se emplean los mosqueros desarrollados por el INIA, a base
de trimedlure (atrayente sexual) y un insecticida diclorvos (DDVP), que
poseen un gran poder de atracción sobre los machos.
- Empleo de cebos. Se puede utilizar el fention, el malation o el
triclorfon, preparados con arreglo a la siguiente fórmula para cebo:
fention-600 g, azúcar-4 kg, agua-100 l. El azúcar puede sustituirse por
1kg de proteína hidrolizable. Con esta fórmula se pulverizará una franja
de medio metro alrededor de la copa del árbol. El tratamiento se
repetirá cada 20-25 días si se emplea el fentión y cada 8 días si se
emplea el malation.
- Pulverización total. Para combatir la plaga por medio de
pulverizaciones totales, los productos que mejor resultado proporcionan
son los siguientes: fention 40 %, a dosis de 150-200 g /Hl de agua;
triclorfon 80 %, a 200 g /Hl de agua. El malation es igualmente eficaz,
pero dada su menor persistencia (7-8 días), debe emplearse con fruta
próxima a la recolección.
HOPLOCAMPA DEL CIRUELO Y DEL PERAL
Descripción y daños
Se asemeja a una pequeña avispa de cuatro alas, que aparece desde
mediados de marzo a principios de abril. La fecha de salida de los
insectos se produce en la misma época cada año, dependiendo de la
importancia de los daños de la fecha de floración de las variedades. Los
adultos se alimentan del polen y del néctar.
Las hembras, con su taladro, depositan un huevo en el tejido del cáliz,
en la base de los sépalos. La hoplocampa de las ciruelas deposita sus
huevos sobre las flores abiertas, mientras que la hoplocampa de las
peras pone los suyos sobre el botón floral. Las larvas nacen 10 días
después de la puesta. Se meten en el corazón del fruto y devoran el
centro. Dos peras son necesarias para el desarrollo de una larva, y a
veces tres.
Los frutos, atacados en pleno corazón y perforados con un agujero como
el de un sacabocados, caen cuando tiene el grosor de un guisante. La
larva desprende un olor característico a chinche.
Métodos de control
Se obtienen buenos resultados siguiendo las siguientes normas:
- Tratara la caída de los pétalos en el peral y al principio de la
floración en el ciruelo.
- Mojar abundantemente las flores.
- Utilizar máquinas de fuerte presión: 20-30 atmósferas.
- Entre los insecticidas más adecuados, pueden usarse: metilazinfos,
formotion, fosalone, triclorfon.
ARAÑUELO DEL MANZANO Y DEL CIRUELO
Daños
Los daños que esta plaga causa en frutales mal cuidados pueden ser muy
grandes, ya que destruye todas las partes verdes, y no sólo pierde la
cosecha, sino que se pone en peligro la vida del árbol al quedar
desprovisto de hojas.
Descripción
Las mariposas miden, con las alas extendidas, de 15 a20 mm. Las alas
anteriores son blancas con puntos negros y las posteriores grises.
Las orugas, en su mayor desarrollo, miden uno 2 cm de longitud, son de
color grisáceo amarillento, con dos puntos negros en cada segmento;
viven agrupadas en nidos sedosos, de donde toman el nombre vulgar de
“arañuelo”.
La crisálida es de color caoba y vive dentro de un capullo blanco
alargado y afilado por los extremos que está formado por una tela
resistente que impide ver a su través.
Ciclo de vida
La mariposa deposita los huevos a finales de verano en las ramillas y
los recubre de una sustancia protectora, formando una costra de color
gris que se confunde con la corteza. Las orugas nacen todavía en verano,
pero no salen de su refugio, sino que permanecen en él hasta el mes de
abril, en el que salen y se dirigen a las hojas. Levantando con un
alfiler esas costras se ven las orugas, muy pequeñas, reunidas; la
cubierta impermeable las protege y así pasan el invierno.
En los ataques a manzano tienen una fase minadora, en la que pasan
desapercibidas; varias orugas penetran entre las dos caras de la hoja y
se alimentan de ella durante dos o tres semanas; entonces salen al
exterior y forman nidos sedosos, aprisionando las hojas, desde cuyo
interior las devoran.
Cuando la plaga es abundante llegan las telas a cubrir todo el árbol,
que queda completamente sin hojas.
A principio de junio comienzan a crisalidar, formando masas de capullos
alineados, unos al lado de otros; a los 10 días empiezan a salir las
mariposas.
Las mariposas son de vida nocturna y sólo después de ocultarse el sol
hacen la puesta, eligiendo para ello las ramillas jóvenes y con menos
frecuencia las gruesas y el tronco. La incubación dura un par de
semanas, y las orugas nacidas son las que, permaneciendo bajo la costra
protectora, reproducirán la plaga en el año siguiente.
Métodos de control
Cuando aparezcan las primeras orugas, después de la floración, debe de
darse un tratamiento con malation, triclorfon, carbaril, fention, etc.
Este tratamiento debe realizarse antes de que se formen las telas, pues
de lo contrario es difícil que el líquido penetre en su interior. Debe
repetirse el tratamiento a los 10 ó 12 días, especialmente en los años
de fuerte ataque.
ZERZERA Y COSSUS
Descripción y daños
Ponen sus huevos en las fisuras profundas de la corteza del manzano,
peral, ciruelo y cerezo.
Las orugas de Zeuzera pyrina tiene un color amarillo vivo, con la cabeza
negra. Las mariposas tienen las alas blancas con puntos azul oscuro
metálico. El tamaño del macho es la mitad que el de la hembra, la cual,
con las alas extendidas, mide 5 cm.
Las orugas de Cossus cossus son mayores, de unos 10 cm de longitud.
Tienen el dorso de color achocolatado y amarillentos los lados y por
debajo. Las mariposas son también más grandes, de unos 8 cm, muy peludas
y de color gris.
La Zeuzera abre galerías ascendentes de 30 a 40 cm de longitud, con un
agujero en su base por el cual sale el serrín. La Zeuzera ataca a las
ramas de unos 3 cm de diámetro, casi nunca al tronco ni a las ramas
gruesas.
El Cossus suele abrir sus galerías en las ramas gruesas y en el tronco.
Métodos de control
Los tratamientos deben dirigirse preferentemente contra las jóvenes
larvas antes de que éstas penetren en la madera. Por esta razón, debe
vigilarse la aparición de las mariposas, teniendo en cuenta que entre la
puesta de los huevos y la eclosión de las jóvenes larvas transcurre
entre 1 y 3 semanas, lo que suele ocurrir en los meses de julio-agosto.
Entre los productos a emplear, dan buenos resultados los siguientes:
triclorfon, fenitrotion, fosalone, etc.
AGUSANADO (Cydia pomonella)
Descripción, ciclo de vida y daños
Es un insecto que causa muchos daños en estos frutales y en membrillos,
nueces, ciruelas, melocotones, almendras y kaquis; además favorece el
desarrollo de la Monilia.
Las mariposas tiene, con las alas extendidas, un tamaño de 15 a 20 mm;
son de color gris-hierro y estriadas. Aparecen a finales de mayo hasta
septiembre. La fecundación no se efectúa más que cuando la temperatura
entre las 17 y las 22 horas es superior a 15,5 ºC; su vida es corta y
las primeras mariposas mueren sin reproducirse si la temperatura
indicada no se da. Cuatro o cinco días después de la fecundación, la
hembra inicia la puesta de huevos sobre las hojas y a finales de verano
sobre los frutos.
Las larvas nacen seis u ocho días después y son de color rosa con la
cabeza marrón. Se alimentan de las hojas hasta llegar a los frutos.
Antes de penetrar en éstos, mordisquean en 6 u 8 sitios diferentes. La
penetración se hace por cualquier punto del fruto. La misma oruga puede
dañar varios frutos.
Presenta dos generaciones al año. Al llegar a su completo desarrollo las
orugas se cobijan bajo la corteza de las ramas, en el tronco o en el
suelo.
Pasa el invierno en uno de estos tres sitios o en los almacenes, dentro
de los frutos dañados.
Métodos de control
• Tratamientos. Desde el 15 de mayo hasta el 15 de agosto, se repetirán
los tratamientos cada 8-25 días, según el producto que se utilice.
Generalmente, pueden emplearse, entre otros: fention, fentoato,
fosalone, formet, etc.
• Otros métodos de lucha:
- Destrucción por el fuego de todos los frutos agusanados y caídos al
suelo.
- En el mes de agosto, colocación de cartones ondulados que sirvan de
cobijo a las orugas; después en diciembre, serán retirados y quemados.
ENFERMEDADES
Cribado
Esta enfermedad se conoce también con el nombre de “perdigonada”.
Daños
• Sobre los botones de flor y las yemas de madera provoca su
destrucción. Este hongo resiste al frío y puede desarrollarse a –6 ºC,
es decir, que su desarrollo es posible en pleno invierno, si la humedad
es la adecuada.
Generalmente los daños se aprecian al final de diciembre y las yemas o
botones alcanzados por la enfermedad desaparecen o se secan. Con
frecuencia escurre un rastro de goma de la base y del punto atacado,
formando un chorro negruzco que puede contaminar las yemas inferiores.
La yema terminal de los ramos casi nunca es atacada. Esta enfermedad
causa gravísimos daños en la región mediterránea sobre los botones de
flor y yemas de madera.
• Sobre las hojas las esporas pueden caer en el pedúnculo y provocar su
desecamiento y, por consiguiente, la caída de la hoja, o bien sobre el
limbo, en cuyo caso forman una mancha violácea y después un agujero, de
donde le viene el nombre de cribado o perdigonada.
• Sobre los ramos: 1) todavía verdes, en los cuales provoca su
desecamiento y un escurrimiento de goma o bien forma una mancha marrón
rodeada de rojo. 2) de más de 1 año, en los cuales da lugar a una
especie de chancros, cuyo punto de partida es una yema que ha sido
atacada y destrozada previamente.
• Sobre los frutos: manchas en número variable que se caracterizan por
su coloración roja, que puede prestarse a confusión con los ataques de
piojo de San José. En algunos casos por estas manchas aparecen también
pequeñas gotitas de goma.
Métodos de control
• Precauciones que deben tomarse:
Existe una estrecha relación entre la resistencia de los árboles al
cribado, por una parte, y el medio, el portainjerto y la variedad
frutal, por otra.
Otras precauciones a adoptar son:
- Al podar en invierno, recoger y quemar todas las partes atacadas y
desecadas.
- Tener árboles sanos y vigorosos mediante el cultivo racional, el
trabajo del suelo, el abonado equilibrado, etc.
- El cribado es extremadamente frecuente en los árboles debilitados por
ataques de pulgones verdes y de lepra, especialmente en las partes del
árbol menos regadas por la savia. Parece que los árboles no podados no
sufren ataques tan violentos como los podados. La práctica de una poda
muy metódica es por lo tanto aconsejable cuando se apliquen tratamientos
muy seguidos y regulares.,
• Tratamientos:
- Caldo bordelés con un adherente, al 2 %, a la caída de las hojas, a lo
más tardar en los primeros días de diciembre. Este tratamiento es el más
importante, pues limita la destrucción de las yemas y botones.
- Caldo bordelés, al 2 %, antes de la entrada en vegetación de los
árboles.
- Oxicloruro de cobre o funguicidas de síntesis (ziram, tiram, zineb o
captan) 15 días después de la caída de los pétalos, cuando el fruto
queda al desnudo, para protegerlo, así como a las hojas y ramos jóvenes.
Cuando la primavera es húmeda, se debe completar con uno o dos
tratamientos m,ás, realizados con tres semanas de intervalo después de
los precedentes y efectuados con funguicidas de síntesis (zineb, ziram,
tiram, captan, etc.).
MONILIA
Daños
Provoca la podredumbre de los frutos y, a menudo, en la primavera, la
destrucción de las flores, de los ramos jóvenes o de las hojas, dando la
apariencia de una helada.
La infección del fruto se hace principalmente por las heridas (picadura
de un insecto, contacto estrecho entre dos frutos); sin embargo, no es
precisa la presencia de una herida para la introducción del hongo.
El fruto es especialmente atacado cuando está próximo a la madurez, pues
la epidermis es más tierna, pero los frutos verdes pueden ser también
atacados. La enfermedad se conserva de un año para otro por medio de los
frutos desecados que quedan sobre el árbol o en la tierra.
Métodos de control
• Precauciones a tomar:
- Recoger y quemar todos los frutos momificados.
- Hacer desaparecer con la poda todos los ramos secos.
- Se deben evitar las heridas gruesas y refrescar los cortes hechos con
la sierra. Cuando la poda es regular y deja perfectamente limpio el
árbol, la resistencia de éste a la Monilia es mayor.
• Tratamientos: las sales de cobre tienen una acción insuficiente sobre
la germinación de las esporas. Los tratamientos hechos contra el cribado
sirven para reducir los daños de la Monilia, pero no los evitan por
completo. Deben aplicarse tratamientos al inicio y en plena floración,
con captafol, metil-tiofanato, folpet, carbendazima, etc.
En caso de aplicarse benomilo o metil-tiofanato en un tratamiento, el
siguiente debe realizarse con otro tipo de funguicida, al objeto de
evitar al aparición de razas de Monilia resistentes.
Para evitar los daños sobre los frutos, resulta muy interesante luchar
contra los insectos que causan las heridas en los mismos, empleando
insecticidas orgánicos.
ROYA
Descripción y daños
Afecta a melocotonero, ciruelo, almendro y albaricoquero. Provoca
defoliación prematura.
En estos frutales, la enfermedad produce en el haz de las hojas unas
pequeñas manchas amarillas que se corresponden en el envés con otras de
color pardo que al ser frotadas desprenden un polvillo color pardo
claro. Este polvillo está formado por las uredosporas que propagan la
enfermedad.
A finales de verano el hongo emite un nuevo tipo de esporas bicelulares,
las teleutosporas, que son la fase invernante del hongo.
Los ataques suelen comenzar en los meses de julio-agosto, por lo que a
la aparición de las primeras manchitas deben aplicarse fungicidas
adecuados.
Métodos de control
Aplicaciones de zineb, maneb, propineb, etc., en las fechas indicadas,
suelen ser suficientes.- En casos graves puede recurrirse al
metil-tiofanato, oxicarboxina, etc.
GOMOSIS
Descripción y daños
Se trata de una alteración de carácter fisiológico que no puede ser
atribuida a la presencia de bacterias, virus, insectos o hongos. No
obstante, estas dos últimas causas favorecen su aparición al igual que
los malos tratamientos, la carencia de abonado o el cultivo en terrenos
no adecuados. Es decir, todo lo que contribuye a debilitar al árbol, lo
predispone a la gomosis: podas excesivas, falta de afinidad entre patrón
e injerto, abonados desequilibrados, excesiva sequía o humedad
persistente, ataques violentos de parásitos vegetales o animales, etc.
La aparición de la goma resulta de la formación en los tejidos de una
materia viscosa y blanda, que escapa por las hendiduras, No es raro
encontrar lágrimas alargadas, que se escapan en abundancia de los ramos
y se desecan al aire.
Métodos de control
Hace falta buscar causas de la secreción de la goma y corregirlas. Hacer
las podas más moderadas, si es posible, a fin de verano: drenar el
suelo, hacer correctamente los tratamientos contra las plagas y
enfermedades, y sobre todo no escatimar en el abonado.
Las heridas serán limpiadas de sus masas de goma y lavadas
abundantemente con la siguiente solución de caldo: acetato de
cobre-1.000 g, permanganato potásico-500 g, agua-100 l.
CHANCRO DEL MELOCOTONERO Y DE OTROS FRUTALES DE HUESO
Descripción y daños
Enfermedad debida al ataque de un hongo denominado Fusicoccum, que suele
confundirse con el que produce el cribado.
El ataque se inicia en las yemas de los brotes del alo o en los de la
estación precedente. Aparece un área necrosada de color parduzco,
ligeramente deprimida, de contorno elíptico y centrada sobre la yema
atacada. Más tarde, cuando el chancro ha dado la vuelta al ramo, se
observa el marchitamiento de la parte situada por encima de la zona
atacada. Este desecamiento se manifiesta en la primavera, en la
floración y, generalmente, a lo largo del verano. Es debido a que el
hongo produce una sustancia tóxica que arrastra la corriente de savia
ascendente. Si el ramo del año no muere, el parásito se mantiene y
prosigue su evolución. Al año siguiente aparecen los fructificaciones
negros del hongo que son las semillas o esporas, de las cuales se
propaga la enfermedad a partir de las cuales se propaga la enfermedad.
La hojas manifiestan el cribado del limbo y hasta las flores pueden ser
atacadas.
Métodos de control
Supresión inmediata de las partes atacadas y pulverización en los
estados siguientes: a la caída de las hojas, al desborre, a la floración
y a la recolección con un caldo a base de funguicidas como el ziram,
ferban, tiram o captan a la dosis corriente de 300 g de producto
comercial por 100 l de agua.
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