Según el estudio que anualmente realiza el Servicio de Empleo PROLAB-AMIA
a los graduados de la Universidad Nacional de La Plata, el 91% de los
egresados correspondiente a la promoción 2006 se encuentra inserto
laboralmente.
Dentro del grupo de graduados que hoy posee una salida laboral rápida y
efectiva se encuentran los pertenecientes a las Facultades de
Ingeniería, Informática, Cs. Económicas, Astronomía y Cs. Exactas,
mientras que los que menor porcentaje de inserción laboral tienen son
los graduados de Trabajo Social, Periodismo y Bellas Artes.
El 36% de los egresados que actualmente trabaja posee hasta dos empleos
diferentes y en forma simultánea; el 54% ocupa un único puesto laboral y
sólo el 9% ocupa hasta 3 puestos de trabajo.
Siguiendo con el grupo de los egresados insertos laboralmente, podemos
percibir que el 50% trabaja entre 6 y 8 horas, el 32% lo hace más de 8,
y el 18% entre 4 y menos de 4 horas.
El 88% de los graduados mantiene una fuerte correlación entre su empleo
actual y su formación académica recibida. Además podemos observar que
dentro de los que realizan tareas relacionadas a su profesión el 35% lo
hace en la actividad docente.
Otro dato a destacar es que el 60% de los graduados que trabaja lo hace
en relación de dependencia; el 11% realiza tareas ad honorem y el 10% lo
hace por cuenta propia. Por otra parte, el 61 % trabaja en el sector
público, el 28% lo hace en el sector privado, y por último encontramos
que un 10% trabaja en ambos sectores.
En cuanto a los ingresos de los jóvenes egresados se puede percibir que
el 23% gana más de $2000, el 25% gana entre $1500 y $2000, el 16% entre
$1000 y $1500, el 24% entre $500 y $1000 y el 9% menos de $500.
Entre los egresados que perciben mayores ingresos podemos encontrar
graduados de las carreras de Exactas, Ingeniería, Medicina y Cs.
Agrarias, y entre los que perciben menos ingresos se encuentran los
graduados de las carreras de Periodismo, Humanidades y Cs. Naturales.
La importancia del trabajo y el estudio.
Resulta interesante destacar que el 79% de nuestros egresados 2006
trabajó durante los últimos años de su carrera. Esto le permitió al
estudiante, futuro egresado, adquirir herramientas, prácticas,
experiencias y conocimientos en sus primeros pasos hacia el mundo del
trabajo. Así fue desarrollando su potencial para ocupar posiciones en
distintas organizaciones.
El dato más llamativo de esta encuesta es que el 38% de los estudiantes
trabajó en el sector formal de la economía, mientras que el 40% lo hizo
en actividades pertenecientes al sector informal. Por otra parte,
notamos un incremento del 21% en la incorporación de estudiantes a
través del sistema de pasantías.
Se observa también que de los egresados 2006 el 36% mantiene el mismo
puesto de trabajo que consiguió cuando era estudiante.
Un último dato que se desprende de la encuesta es la pequeña diferencia
numérica entre quienes trabajaron de forma esporádica durante su carrera
(el 51%) y quienes lo hicieron de forma permanente (el 49% de los
estudiantes).
Por qué los universitarios son los más buscados
Somos conscientes de que hoy las Universidades públicas se convierten en
una gran cantera de talentos en formación para el mundo laboral y en una
enorme fuente de reclutamiento de personal capacitado y competente para
afrontar las nuevas exigencias en el mundo del trabajo.
También sabemos que la Universidad no transmite sólo enseñanzas
teóricas, sino otro tipo de conocimiento fuera del ámbito áulico. Es por
esto que en una primera instancia nos podríamos preguntar ¿cuál es esa
otra enseñanza que nos deja la Universidad fuera del aula?
Esta misma es la que se relaciona con aspectos de la formación que
apuntan a fortalecer conductas y valores relacionados a aspectos
actitudinales y emocionales de los estudiantes y futuros egresados.
Esta enseñanza no formal desarrolla implícitamente potencialidades que
son valoradas y necesarias en cualquier ámbito laboral.
El rendir exámenes en forma oral, el permanente reciclaje y lectura de
textos para su preparación, el respeto y el cuidado en el modo de
relacionarse con su interlocutor, el ampliar y detallar información a la
hora de trasmitir y argumentar mensajes de manera técnica, lógica, o
desde el sentido común potencian las habilidades verbales.
El trabajo en equipo desde los primeros años de la carrera contribuye a
la adjudicación de roles y tareas, fomentando las relaciones
interpersonales, generando situaciones de solidaridad, compañerismo y
aprendizaje mutuo, y fomentando la integración para el logro de los
objetivos dispuestos en la entrega de sus trabajos prácticos.
En los grupos de estudio podemos ver quiénes presentan una capacidad de
liderazgo para desarrollarse operativamente en la coordinación grupal,
mostrando capacidad y seguridad en la exposición de temas y proyectos
requeridos.
El aprender forzosamente a manejarse en forma independiente en la
Facultad en cuanto a la presentación de certificaciones, la
obligatoriedad de la realización de trámites administrativos en los
departamentos de alumnos, la autorregulación de su asistencia a clases,
la elección de horarios, materias a cursar y cátedras, fomentan la
autonomía de los estudiantes a la hora de trazar sus objetivos.
El respeto por las normas y criterios curriculares exige también un
respeto en la forma de relación con los docentes, en los cuales los
estudiantes se ven reflejados, para aprender de ellos y asumir
responsabilidades, aspirando lograr un reconocimiento personal y
académico dentro y fuera de las estructuras de cátedra.
La organización y planificación de la carrera por parte del alumno es
fundamental. El estudiante, consciente o inconscientemente, desarrolla
una capacidad analítica en la cual fija sus propias metas y objetivos a
largo y a corto plazo para poder recibirse y terminar con esfuerzo y
dedicación sus estudios. Para esto el alumno en general observa, examina
y razona cautelosamente cada situación, detectando errores y aciertos.
La mayoría de los estudiantes se adapta fácilmente y obtiene un mejor
rendimiento ante consignas de trabajo claras y precisas con
procedimientos específicos en los cuales deba dilucidar la lógica que
los sustenta, producto del cambio permanente y metodológico que se
impulsa desde las distintas corrientes de pensamiento que el alumno
estudia durante su carrera.
Vemos que el aspecto principal de motivación del estudiante lo
constituye el hecho de encontrar un lugar en el que pueda capacitarse y
crecer profesionalmente. El alumno demuestra generalmente un gran
interés por continuar implementando los conocimientos obtenidos en la
Facultad y adquirir competencias técnico-prácticas que le permitan
desarrollar y experimentar nuevas tareas.
La constante exigencia académica, en cuanto a las entregas de trabajos y
el cumplimiento exitoso con lo estipulado en los planes de estudio, la
organización de sus tiempos y tareas, y el estar permanentemente
sorteando obstáculos en las Facultades, hacen que la mayoría de los
estudiantes posean una mayor tolerancia al stress que otras personas que
no hayan vivenciado una carrera universitaria.
Estos aspectos formativos que hacen a la personalidad de los estudiantes
y egresados son muy valorados por los selectores de personal a la hora
de hacer incorporaciones en las organizaciones. Por ende podemos decir
que la Universidad pública forma conciente o inconcientemente perfiles
sumamente preparados para las exigencias laborales de hoy. Esta
tendencia la podemos comprobar en el hecho de que en los últimos tiempos
se ha incrementado enormemente la demanda de ofertas laborales dirigidas
a los estudiantes y profesionales de las distintas Universidades.
Director Programa de Oportunidades Laborales y RRHH.
UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |