Decíamos que las comparaciones son a veces necesarias porque en este
caso podemos analizar la realidad de una crisis hipotecaria como la de
EE.UU. y el porqué de la misma, que surge como consecuencia de la
concesión de los Subprime (créditos basura) que instrumentan las
entidades financieras a titulares con una solvencia y capacidad de
retorno casi nula, a través de la formalización de prestamos
hipotecarios de alto tipo de interés. Estas operaciones de alto riesgo (Subprime),
que ha comportado la intervención de máximo responsable de la Reserva
Federal Americana Alan Greenspan e incluso del propio presidente de los
EE.UU. anunciando ajustes en los tipos de interés el primero y ayudas
para el pago de las cuotas el segundo, son conocidas sus características
por los agentes que las conceden, pero también por los ahorradores e
inversores que ávidos de una mayor rentabilidad adquieren a través de
los fondos de inversión de alto riesgo (hedge fund) los subproductos
derivados de los mismos (Obligaciones de Deuda Colaterales CDO) y que
tienen como única garantía, el bien que muchas ocasiones está financiado
al 100% a propietarios con una solvencia, en ocasiones casi inexistente,
con lo cual no hay margen de cobertura.
Con esta actuación, los elementos para una crisis están servidos.
Créditos con un alto tipo de interés, que se venden en el mercado con el
atractivo de una mayor rentabilidad y sin garantía de retorno con la
única esperanza que la rueda de la economía siga funcionando (esta es la
única manera de que no falle el sistema), pero en ocasiones esta reduce
el ritmo, el paro se incrementa o simplemente los bancos dejan de
prestase entre sí, dinero para este tipo de operaciones, con lo cual no
existe liquidez y es cuando afloran todos los problemas (que siempre han
estado latentes) y el impago de las hipotecas se hace realidad a niveles
alarmantes con incrementos del 58% en el primer semestre de este año.
Esta situación, si la comparamos con la que se vive en nuestro país sin
necesidad de hacer ningún análisis exhaustivo, se llegará a la
conclusión que la situación de nuestro mercado hipotecario es muy
diferente y por supuesto muy saneado. Aquí, aunque es cierto que siempre
se pueden encontrar excepciones puntuales, la financiación de un
inmueble no se efectúa por el 100% de su valor, al menos teóricamente
(atendiendo a la tasación) porque las entidades financieras (tanto los
bancos como las cajas) están penalizadas en sus coeficientes en el
supuesto de incrementar la financiación en mas del 80% de la tasación lo
cual comportaría incrementar el tipo de interés y atendiendo a la
situación de fuerte oferta que todavía hoy sigue presentando el sector
financiero para seguir captando nuevas hipotecas. Nadie aceptaría un
incremento de los tipos de interés mas allá de un diferencial razonable
(que en ningún caso llega a un punto porcentual) por un mayor nivel de
financiación.
Otro factor diferencial es la valoración que efectúan las sociedades
especializadas que analizan y califican la emisión de nuevos títulos con
garantía de las hipotecas constituidas en España, hay que decir que las
valoraciones son francamente buenas. Por ello parece que establecer una
comparación (aunque sea lejana) con la situación de los EE.UU. debería
llevar a los agentes económicos, políticos y por supuesto del sector
inmobiliario, a revisar sus criterios de riesgo, alertas y sobretodo las
calificaciones alarmistas de crisis, cuando se traten nuestro mercado
inmobiliario y aunque ello no significa que nuestro mercado este exento
de riesgos, estos parecen situarse en unos niveles que permiten mantener
un moderado optimismo en cuanto a su evolución.
Es cierto que los tipos de interés del Euribor siguen aumentando y
previsiblemente con una tendencia que se mantendrá hasta que nos
situemos en torno al 6%. Este escenario aunque lógicamente a las
familias con una hipoteca pueda comportarles un mayor esfuerzo (y en
ocasiones al límite de sus posibilidades), se debe entender que son
tasas de interés, acorde con las del resto de los países de la U.E y que
la economía puede absorber, tanto en el ámbito de inversiones
empresariales como de adquisición de nuevas viviendas. Eso sí, este
nuevo contexto lo que comportará (de hecho ya se ha comenzado a notar),
es una ralentización en el incremento del precio de las viviendas, una
demora en la adquisición de los pisos y seria deseable también que una
reducción en la producción, sobre todo en los entornos geográficamente
más saturados con una descompensación clara entre oferta y demanda.
Las razones que permiten establecer estas previsiones son varias,
destacando las más significativas en cuanto a su incidencia en el corto
plazo.
a) El precio de los solares, que ha sido y es el factor principal de
encarecimiento de los pisos, se está ralentizando e incluso en algunos
mercados se presentan ajustes a la baja (lo cual no significa una
reducción general de los mismos), debido precisamente a una posición que
tal vez se debía haber adoptado antes por parte de los promotores y es
que a partir de un precio (establecido con el cálculo del valor residual
dinámico) ya no interesa comprar (antes parecía que cualquier precio era
valido porque el mercado iba absorbiendo todos los incremento), ello
repercute directamente y reajusta el precio final.
b) Desde que los tipos de interés comenzaron a descender (sobre todo a
partir del año 2.001), se ha producido una consecuencia que ha
repercutido en los precios de las viviendas y es la traslación de la
reducción en las cuotas de los prestamos a un incremento del valor de la
vivienda. Este proceso de aumento de precios, se generaba casi en la
misma medida que se ajustaban a la baja los intereses con el resultado
que la cuota a pagar (en las nuevas adquisiciones de vivienda) seguía
siendo la misma, eso sí, la vivienda que se adquiría era mejor, tal vez
más grande, mejor situado, pero en cualquier caso de mayor precio.
Actualmente la situación sé esta reconvirtiendo en medidas que se
pretenden construir nuevos proyectos en los que el precio no supere
ciertos valores, y evitar una barrera de acceso a la compra
c) La especulación, entendida en el sentido de comprar para vender
obteniendo un margen de beneficio, sin aportar nada al producto, es otro
aspecto importante del incremento de precios que se ha generalizado en
tiempo pasado, no tan solo con los que hacían acopio de suelo o
inversores que retenían en producto a la espera de mejor precio. Han
sido en gran medida los llamados particulares en el sector, también los
que facilitaron esta espiral, cuando procuraban comprar un piso para
venderlo lo antes posible incrementando su precio en porcentajes que
superaban los 20 puntos porcentuales en ocasiones con una aportación
económica mínima. Hoy esta situación no es posible, ya que las
expectativas de beneficio no hacen atractiva esta actividad inversora,
lo cual también desincentiva otro de los factores inflacionistas de
precios de las viviendas.
Aunque estos no han sido los únicos factores que han llevado a los
actuales niveles de precios en las viviendas, también la propia demanda,
que ha sido muy fuerte durante los últimos 5 años, consecuencia en parte
de la necesidad contenida en tiempos anteriores, as nuevas necesidades
sociales y familiares que han ido surgiendo y la mejora de la economía
con un incremento de las tasas de ocupación, han tenido incidencia en la
situación actual inmobiliaria, aunque con una menor repercusión.
Esta mejor posición de nuestro mercado inmobiliario, tanto en el aspecto
financiero, como de la previsible evolución del mismo, no ha de
comportar en ningún caso una inactividad en cuanto a tomar precauciones
por parte de los agentes del sector o de los responsables políticos y
económicos, por ello no es suficiente con anunciar las medidas ya
conocidas y recurrentes que se proponen para reducir el incremento de
los precios, de generar suelo para vivienda protegida en 2 o 3 años, si
no que se debe generar una pro actividad ahora en la consecución de este
objetivo, ya que en caso contrario se podría llegar no a una crisis
financiera, aunque si a una paralización de las compras, aun
reconociendo que la demanda es fuerte y las perspectivas buenas.
Abogado Master en Dirección de Empresas Promotoras y Constructoras
Administrador
Director General de Bermúdez
Consulting Management s.l
BERCOMA
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |