Los gobiernos locales (ayuntamientos municipales) han venido evolucionando de su rol clásico de prestadores de servicios hacia un rol de asumir funciones anteriores y ser gerentes de desarrollo local y planificación territorial. Este proceso debe verse como un espiral de desarrollo (circulo virtuoso) que se obliga a enfrentar las limitaciones de carácter institucional, jurídico y de capacidades existentes. (Melgar, M. /GITEC/ 2004)
En la mayoría de latinoamérica, los niveles de institucionalidad son
incipientes y ello se expresa en estructuras municipales muy vulnerables
a los cambios cuando hay nuevos gobiernos en la municipalidad; son
inestables y con limitada capacidad de movilizar recursos locales.
(Melgar, M. /GITEC/2004)
El desarrollo de herramientas que permita desarrollar un proceso
participativo de fortalecimiento a los gobiernos municipales, debe de
ser visto como una acción prioritaria a desarrollar, en búsqueda de
optimizar las potencialidades del territorio.
Los procesos de planificación estratégica y ordenamiento territorial
deben de desarrollarse en forma participativa, los estudios técnicos
deben de presentarse y validarse con la sociedad civil con el fin de
desarrollar propuestas objetivas y que coadyuven en el desarrollo
sostenible del territorio.
El “ordenamiento territorial” debe de encontrarse concebido dentro de
una estrategia de crecimiento social y económico que permita el
resguardo y manejo racional de los recursos naturales que existen en el
territorio. La priorización de acciones a nivel de territorio es un
marco de referencia que la mayoría de proyectos de manejo de recursos
naturales y desarrollo comunitario realizan al principio de sus
actividades o en un momento del proceso de su ejecución.
Los actores locales a través de los ayuntamientos municipales y la organización civil desean concentrar sus acciones en el desarrollo de proyectos puntuales que respondan a las necesidades inmediatas e imperantes de sus comunidades, la búsqueda de concatenar acciones conjuntas que permitan establecer actividades a corto plazo para mejorar los sistemas de producción, los ingresos familiares y al mismo tiempo permita preservar el medio ambiente de sus comunidades es una pregunta constante y una condición implícita para lograr un manejo sostenible del municipio de Constanza. Existen diferentes enfoques de análisis que un proceso de “ordenamiento territorial” puede poseer y esto dependerá de las necesidades de información que el usuario del proceso desea obtener para la toma de decisiones que permita orientar o reorientar las actividades en un territorio.
El ordenamiento territorial es definido como el proceso de
planificación, programación global y coordinado de un conjunto de
medidas que buscan una mejor distribución espacial de los seres humanos,
actividades productivas y recreativas, tomando en cuenta los recursos
naturales disponible (potencialidades - restricciones) y teniendo que
contribuir al desarrollo armonioso de cada territorio. El ordenamiento
territorial busca hacer coincidir los intereses propios de un territorio
dado a los de un conjunto espacial más extenso en el cual se inserta la
zona urbana y rural, la comunidad, el municipio, la región, la provincia
y el país entero. Por lo tanto, el ordenamiento territorial busca
remediar los excesos, desequilibrios y disparidades provocadas por
acciones antropogénicas demasiado libres, muy espontáneas y casi
exclusivamente concentradas en la variable de rentabilidad económica.
Fortalecer el proceso de formulación de un Plan de Ordenamiento
Territorial del Municipio de Constanza, contribuye a consolidar acciones
de planificación que permitirán a mediano y largo plazo el uso apropiado
de los recursos humanos, financieros y naturales del municipio,
permitiendo generar el desarrollo sostenible con una fuerte base social.
El modelo de formulación a desarrollar en el contexto del Plan
Ordenamiento Territorial Municipal se inspira en una filosofía de
planificación participativa con equidad de género, concertada para
promover el desarrollo sostenible a nivel regional con enfoque de
programas sectoriales, cadenas y clusters. Supone entonces, que los
actores locales privados y públicos identifican mayormente las mejores
opciones de desarrollo y conservación de sus territorios. A la vez se
orienta el fortalecimiento de las capacidades locales y regionales para
la gestión medio ambiental y financiera de los territorios.
De manera general, el esquema del Plan Estratégico Municipal será
formulado sobre la base del ordenamiento territorial representa un marco
de referencia destinado a permitir el examen de las grandes decisiones
de los sectores públicos y privados, en cuanto a ubicación geográfica de
sus inversiones relevantes, y se constituyen en una guía para las
intervenciones de desarrollo de todas las entidades del aparato estatal
(mapeo), así como instrumento de orientación de actividades del sector
privado.