1. INTRODUCCIÓN.
La gestión de la Responsabilidad Social Corporativa persigue como uno de
sus fines primordiales conciliar los intereses de la empresa con los de
la sociedad, alineando los objetivos económicos, sociales y
medioambientales en una misma y única dirección, para ello, además del
cumplimiento estricto de las obligaciones morales, éticas y legales
vigentes, es imprescindible asumir por parte de las compañías, de manera
absolutamente voluntaria, la integración en el gobierno, administración,
gestión y estrategia de las mismas de determinadas políticas sociales,
medioambientales, económicas, laborales, de Responsabilidad Social
Corporativa Interna o gestión social y solidaria de los Recursos
Humanos, de respeto a los derechos de las personas, de igualdad de
oportunidades, etc., que surgen de la relación transparente que debe
mantener la empresa con los diferentes “stakeholders” o grupos de
interés que interactúan con ella, capital humano, clientes, proveedores
y cadena de suministro, competencia, accionistas e inversores, medios de
comunicación, comunidad local, nacional e internacional, grupos
desfavorecidos o desprotegidos, administración pública, colaboradores,
universidad, fundaciones y organizaciones no lucrativas, entorno
medioambiental y, en definitiva, la sociedad en general.
Las pymes innovadoras que deseen obtener un plus de productividad,
competitividad y rentabilidad y, además, tengan como meta estratégica
atraer al “talento” o personal cualificado a sus plantillas deberán,
imprescindible y necesariamente, adoptar el modelo de gestión sostenible
y socialmente responsable al objeto de subsistir en el mercado a largo
plazo, puesto que, de cualquier otra manera, el consumidor o cliente,
los demandantes de empleo con alta preparación y la sociedad, de modo
generalizado, las penalizará inexcusablemente.
A modo de planificación y en relación a lo expuesto en el párrafo
precedente, es recomendable diseñar un “Planning de Responsabilidad
Social Corporativa Interna”, destinado a gestionar sostenible y
responsablemente las personas o el capital humano de la pyme, incluido
en el “Plan Global o Integral de Responsabilidad Social Corporativa”
que, a su vez, se implementará en el Plan de Negocio, Estratégico o
Director de la empresa, con el objetivo fundamental de integrar la
gestión de la Responsabilidad Social en la estrategia corporativa de la
misma.
Como documento de apoyo a la gestión de la Responsabilidad Social
Corporativa o Empresarial, se deberá elaborar una “Memoria de
Sostenibilidad” con sus respectivos balances, económico, social y
medioambiental.
La gestión óptima y eficiente de la Responsabilidad Social Corporativa
representa, actualmente, una herramienta completamente determinante en
relación a la atracción, captación, retención, potenciación y desarrollo
del “talento” o personal cualificado, la pyme deberá utilizar el
mencionado instrumento de gestión como soporte para poder conformar
plantillas altamente competitivas y dotadas de la máxima calidad.
Captar y retener al “talento”, es decir, a los mejores profesionales del
mercado es una de las preocupaciones actuales más importantes de las
organizaciones, afectando dicho problema tanto a las multinacionales y
grandes empresas como a las pymes, en función de una encuesta de
PriceWaterhouseCoopers planteada a un grupo de directivos
internacionales, se asegura que el 85 % de los mismos creen que atraer y
retener a las personas con talento será el mayor reto de los próximos 5
años, desarrollar y gestionar este proceso de manera eficaz supone una
ventaja competitiva y un elemento de diferenciación de predecibles
consecuencias, que serán traducidas, con posterioridad y de manera
positiva, a la cuenta de resultados de la empresa, se deduce de lo cual
que es sumamente relevante actuar con medidas, acciones y soluciones
concretas al respecto.
El “talento” es cada vez más escaso o, cuanto menos, difícil de
encontrar y, también, más exigente en lo concerniente a las condiciones
y características que deben atesorar las empresas en las cuales desean
trabajar, puesto que, este segmento de profesionales elige la entidad u
organización en la que desarrollar su carrera profesional y, por el
contrario, no es la empresa la que los elige a ellos, tal como sucedía
hace años.
Sirva el siguiente ejemplo, salvando las distancias entre pyme y
multinacional, como mera orientación referente al criterio y
valoraciones de los empleados respecto al perfil de empresa idónea para
trabajar, el Instituto Great Place to Work ha otorgado el premio “ Mejor
lugar para trabajar en España, 2007 ” a Microsoft España, estos premios
reconocen a las 30 mejores empresas para trabajar en España, según sus
propios empleados, éstos han evaluado como fundamentales, entre otros
aspectos, la confianza con los jefes, el trato justo y respetuoso en la
empresa, el orgullo de los empleados por su desempeño, el clima laboral
y la estimación de la empresa hacia sus empleados, personal y
profesionalmente.
En un estudio recientemente elaborado por Esade, enmarcado en el “ VII
Informe Randstad, dedicado a la Gestión del Talento Joven “, 32
profesionales muy cualificados, de edades comprendidas entre 30 y 39
años, detallan la manera en la que son tratados en sus respectivos
puestos de trabajo, la queja más generalizada, 56 % de los casos, es que
no se sienten estimulados ni motivados y culpan de ello a los jefes o a
la propia tarea que se les asigna, los jefes deben saber escuchar para
atender las necesidades de los colaboradores o miembros de su equipo, el
70 % del personal, prosigue el informe, que se marcha de una empresa, lo
hace por problemas con algún miembro del cuadro directivo o con su jefe
directo y en ese porcentaje suelen encontrarse los profesionales
cualificados.
El mismo informe extrae como una conclusión determinante que el
empleado valioso busca proyectos motivadores, por encima del salario o
cargo, no les importa cambiar de empresa para encontrar un proyecto más
motivador, otros factores relevantes para el “talento” son la formación,
el equilibrio entre la vida familiar, personal y profesional, una
correcta y acorde remuneración y un clima laboral óptimo.
En el mercado actual de demandantes de empleo y en plena era de la
gestión del conocimiento, tal como se ha expuesto en párrafos
anteriores, el número de profesionales cualificados decrece
constantemente, como ejemplo de la referida escasez de “talento” podemos
citar el caso del sector tecnológico en el ámbito geográfico y
empresarial de la Unión Europea en el que se diagnóstica un déficit de,
aproximadamente, 800.000 personas de perfil altamente cualificado en el
mencionado sector de las TIC, Tecnologías de la Información y
Comunicación, hasta tal extremo que multitud de empresas no tienen
posibilidad real de desarrollar y ejecutar determinados proyectos por el
motivo aludido de falta de “talento” o de personal dotado de preparación
cualificada. Paralelamente, en el mercado nacional, en España, la
carestía de los mencionados profesionales ascenderá a 300.000 personas
en el año 2012, según precisas estimaciones de la Comisión Europea.
Las empresas, lógicamente, intentan atraer y captar a los jóvenes que se ajustan al perfil descrito en TI pero todas ellas compiten por los mismos profesionales, por dicho motivo, deben diseñar políticas, estrategias, métodos y herramientas de gestión responsables, sostenibles, sociales, diferenciadas, innovadoras, creativas, exclusivas, únicas y, por supuesto, adaptadas al perfil de estos profesionales cualificados que marcan la auténtica diferencia.
El presente ejemplo referente al sector tecnológico es fácilmente
aplicable o trasladable, con las evidentes particularidades y
características propias del mismo, a otros sectores productivos con
identidad de criterios.
Una vez atraído y captado el “talento”, es igual de relevante, incluso
más aún, retenerlo y desarrollar su potencial para aportar el máximo
valor a la empresa, según Accenture, el coste que supone para una
empresa la pérdida de un empleado cualificado óptimo, no solo se
cuantifica económicamente, también en tiempo, tardará entre 5 y 7 años
en recuperar la inversión realizada por cada uno de los empleados
dotados de cualificación que pierda, además, la empresa gastará hasta
1,5 veces el salario anual de ese mismo empleado en buscar, seleccionar,
adaptar y formar a un sustituto, cada vez que un empleado “talentoso” y
productivo se marcha de la empresa, se lleva entrenamiento, experiencia
y conocimiento.
Las empresas que pierden personal preparado o cualificado con relativa
asiduidad se caracterizan por tres rasgos negativos; Creciente fuga de
clientes, aumento considerable de absentismo y alta rotación de
personal, en virtud de lo expuesto, se deduce, que la infidelidad, la
ausencia de motivación y la falta de compromiso de la plantilla es un
“handicap” demasiado costoso que no se puede permitir ninguna
organización competitiva.
En la actualidad, el capital humano o intelectual constituye un factor
crucial, tanto en cuanto se configura como el mayor y más válido
generador de valor para la empresa, de manera proporcional a la calidad
que acumule la plantilla de la misma, serán las posibilidades que tendrá
de competir con plenas garantías de éxito en el mercado.
El “talento”, como parte esencial de los activos intangibles de una
empresa, se ha convertido en un elemento clave de diferenciación y en la
primera fuente de innovación, las personas aportan la principal fuente
operativa y estratégica, consecuentemente, es necesario cuidarlas con
mimo, pasión y esmero.
Las pymes, partiendo en inferioridad de condiciones, en la inmensa
mayoría de los casos, podrán competir con las grandes empresas y
multinacionales por fichar y retener a los profesionales mejor
cualificados por mediación del diseño y ejecución de métodos de gestión
y estrategias o políticas de Responsabilidad Social Corporativa
encaminadas a tal efecto, entre otros objetivos.
Si queremos ganar el reto de la productividad y competir con garantías
de éxito en el entorno globalizado en el que nos encontramos, en la
denominada “aldea global”, con precios hipercompetitivos y con amenazas
u oportunidades, dependiendo de nuestro enfoque de gestión, como la
deslocalización imperante, los países emergentes y las empresas potentes
de las naciones industrializadas, solamente existe un camino, la
cualificación en el trabajo, apostar por el “talento”, crear riqueza por
mediación de la sabiduría y el conocimiento, para ello, es necesario
crear “ Pymes de Alto Rendimiento ”o “Pymes Excelentes”, empresas
dinámicas, competitivas, flexibles y ágiles, productivas gracias a las
personas, sostenibles, responsables y sociales, innovadoras,
diferenciadas en su know how, absolutamente orientadas hacia el cliente,
creadoras de valor añadido, especializadas, rentables, grandes
inversoras en I + D + I + D, integradoras de políticas de
Responsabilidad Social Corporativa, eficientes gestoras del conocimiento
y la diversidad, con simplicidad de estructuras, exportadoras de bienes
y servicios, dirigidas por valores, posicionadas, previsoras del cambio,
enfocadas al mercado adecuado y a la acción, etc., de esta manera, es
decir, si conseguimos crear organizaciones que respondan al perfil
descrito, el “talento” acudirá a nuestras empresas con total seguridad,
sin tener que buscarlo.
2. MODELO DE NEGOCIO SOCIALMENTE RESPONSABLE PARA ATRAER Y RETENER AL
“TALENTO”.
Los profesionales dotados de la máxima cualificación o preparación, en
general, poseen inquietudes sociales cada vez más pronunciadas,
sensibilidad y sentimientos proteccionistas en materia medioambiental,
valores morales y sólidos principios éticos aplicados al mundo de los
negocios, respetan absolutamente los derechos de las personas, creen en
las posibilidad de equilibrar la vida profesional con la personal y
familiar, valoran su tiempo y su vida al margen del trabajo, solicitan
un “salario emocional” y un “contrato psicológico”, necesitan formación
especializada para poder desarrollarse profesionalmente, estiman la
autorrealización como un valor innegociable, abogan por un tratamiento
personalizado y humano, piensan que la solidaridad es compatible con el
beneficio económico etc, en definitiva, demandan de las empresas
políticas de Responsabilidad Social que culminen en la creación de
culturas corporativas que aglutinen todas sus peticiones vitales,
sociales, económicas y laborales, las pymes que consigan sintonizar o
conectar con las exigencias, mentalidad y perfil de este tipo de
profesionales tendrán la posibilidad de captarlos, retenerlos e invertir
en ellos, a cambio, obtendrán la excelencia en el capital humano que
conformará sus plantillas y la repercusión que ello conlleva a nivel
productivo, competitivo y de negocio.
La gestión eficiente de políticas de Responsabilidad Social Corporativa
en las empresas está directamente relacionada con un aumento de la
competitividad, así lo afirma un informe elaborado por Esade e Insead,
junto con el Accountability y el European Policy Center sobre
“Competitividad responsable”, esta mejora en la competitividad se
encuentra impulsada, entre otras causas, por la alta calidad del capital
humano que elige como opción primaria para trabajar a las empresas que
desarrollan las mencionadas políticas de Responsabilidad Social.
Igualmente y en sintonía con lo expuesto anteriormente, la gestión
óptima de la Responsabilidad Social Corporativa afecta directa y
positivamente a la rentabilidad de la empresa, el informe
“Responsabilidad Social Corporativa; Tendencias empresariales en
España”, realizado por PriceWaterhouseCoopers lo confirma, otras
conclusiones extraídas del referido informe dejan constancia de la
conexión entre la visión del negocio a largo plazo y la gestión de la
Responsabilidad Social, también hace referencia el mismo a la
incorporación en la toma de decisiones de dicha gestión, de valores como
la ética, la transparencia y la responsabilidad hacia la sociedad,
argumentos, todos ellos, que actúan en clave de atracción del “talento”.
Las pymes que pretendan atraer a los citados profesionales cualificados
deberán estructurar, adaptar y adecuar la organización, implementando
políticas de Responsabilidad Social Corporativa de modo global e
implantando políticas de Responsabilidad Social Corporativa Interna o de
gestión sostenible de personas, al estilo, acorde y en consonancia con
la mentalidad, las preferencias, las exigencias, los requisitos, la
filosofía y la nueva concepción de entender el trabajo de los mismos.
En cuanto a las políticas de Responsabilidad Social Corporativa o
Empresarial, a nivel global e integral, de modo institucional y
corporativo, que puede adoptar la pyme con el objetivo de atraer, captar
y retener al “talento”, citaremos aquellas que son especialmente
relevantes, aunque, básicamente, sin realizar una exhaustiva explicación
de las mismas ;
1. Plan Estratégico para gestionar adecuadamente determinados activos
intangibles como la transparencia, la reputación y la imagen
corporativa, se debe crear una marca social, responsable, honesta,
solidaria, creíble y con identidad propia, asociada a los valores que
propugna la Responsabilidad Social Corporativa, que debe ser percibida
como tal por el mercado, de forma general, y por el “talento”, de manera
particular, es sumamente importante que la proyección que refleje la
marca y el posicionamiento de la misma tenga consistencia real y no sea
simplemente maquillaje propiciado por el “marketing vivencial - social”
y el “branding emocional”, puesto que, al “target” o público objetivo al
que se dirige el mensaje, es decir, al “talento”, no se le puede
defraudar. Se debe invertir en la marca, reforzarla permanentemente, es
un procedimiento a largo plazo, costoso pero rentable, los costes de
inversión se programarán de forma progresiva, el “talento” tiene que
imaginar, por mediación de un corporativo y sencillo mensaje emocional
transmitido por la marca, la manera de trabajar que encontrará en la
empresa, el trato y los beneficios que recibirá, el futuro que tendrá,
etc.
2. Crear “Empresas de Código Abierto”, entidades capaces de mantener
relaciones transparentes y socialmente responsables con los diferentes
grupos de interés o “stakeholders” que interactúan con ellas.
3. La cultura corporativa debe ser un elenco conformado por múltiples
elementos favorecedores y atrayentes para el “talento”, tales como, un
código de valores real y no ,únicamente, “ideal”, verdaderas políticas
de Responsabilidad Social, que identifiquen y distingan a la pyme,
sistemas de orientación a resultados, trabajo en equipo, innovación,
creatividad, gestión de la diversidad, comunicación, liderazgo moderno,
etc., y la identificación, el desarrollo y el compromiso del personal
competente o cualificado que mostrará interés por incorporarse e
integrarse en la misma, la cultura de la empresa debe transmitir el
sentimiento de orgullo de pertenencia.
4. La misión de la pyme, accesoria y suplementariamente al objetivo de
generar beneficio, empleo, negocio, rentabilidad, desarrollar una
estrategia, lograr una meta o fin concreto, etc., tendrá que poseer un
ulterior propósito, de tipo social, que resulte atractivo y enriquecedor
para el “talento” y proporcione a la organización un significado
verdadero, al margen de ganar dinero, el proyecto empresarial de la pyme
permanecerá inmerso en un motivador y original “macroproyecto” de ayuda
a la sociedad.
5. Cuidar los aspectos referentes al “Buen Gobierno Corporativo” en la
pyme. La adopción de determinadas pautas de gobierno corporativo es
beneficioso para el perfecto funcionamiento de las entidades, no sólo
para las cotizadas, no existe obligación de hacerlo pero seguir
adecuados parámetros o criterios recogidos en códigos de buen gobierno
representa un valorable signo de transparente coherencia. El “Instituto
de Consejeros – Administradores” publicó, a primeros del presente año,
2007, una guía con principios de gobierno corporativo para empresas no
cotizadas, independientemente del tamaño de las mismas, denominada “Guía
para evaluar las prácticas de Buen Gobierno en las sociedades no
cotizadas”, consistente en un cuestionario que evalúa el nivel de buen
gobierno corporativo implantado en las empresas, analiza cómo funciona y
comprueba el grado de penetración del mismo, en lo relativo al
seguimiento y desarrollo de los principios de buen gobierno
implementados. Se recomienda elaborar un “Informe anual de Buen
Gobierno” e informar de ello en la “Memoria anual”, se logrará mayor
respeto de los inversores, de los clientes y de la sociedad.
6. Diseñar un “Plan de Compras Responsables” o un “Plan de adquisiciones
sostenibles a proveedores” y comprobar que se cumple con las exigencias
en materia de Responsabilidad Social respecto a la cadena de suministro
de la pyme.
7. Integrar prácticas ecoeficientes, comportamientos responsables y de
protección del entorno medioambiental en los procesos productivos de la
empresa, mantener un compromiso ecológico en todos los niveles, adoptar
políticas de reciclaje, apostar por las energías renovables, etc.,
definitivamente, implantar una cultura de gestión medioambiental, mejora
de la biodiversidad y de desarrollo sostenible.
8. Establecer un “Código Ético”, “Código de Valores”, “Código de
Conducta” o “Código de Buenas Prácticas Empresariales” e instaurarlo en
la estructura organizacional de la pyme, la conexión entre la coherencia
en los valores corporativos e institucionales de la pyme, la ejecución
de los mismos por parte de la empresa y los valores personales y
profesionales del “talento” es básica para crear compromiso e
identificación de los profesionales cualificados con el proyecto
empresarial. El “Código Ético”, principios corporativos de la empresa,
Recursos Humanos, administradores de la sociedad, regulación de
conflictos de interés, relaciones laborales, acceso a información
confidencial, obligación de no discriminación en materia de igualdad,
Prevención de Riesgos Laborales, etc, se implantará de forma unilateral
en la empresa y se colgará en la web corporativa, Intranet, etc., dicho
código solamente será consistente si tiene validación en el convenio
colectivo, si incluye el régimen disciplinario, del mismo modo, es
posible incorporar el código al contrato de trabajo, siempre que los
empleados acepten el mismo y las condiciones implícitas que acarrea.
9. Diseñar un “Planning de Inversiones Responsable”, invertir con
arreglo a valores éticos.
10. Conjuntamente con el Plan de Marketing de la empresa, incluido éste
en el Business Plan de la misma, estructurar un “Plan de Marketing
Social” que ayude, de manera responsable, real y fideligna, a comunicar
y rentabilizar económicamente la acción social de la pyme.
11. Planificar políticas de comunicación, internas y externas,
especializadas en Responsabilidad Social.
12. Colaboraciones activas con Universidades y Escuelas de Negocios,
además de atraer al “talento”, la pyme obtendrá notoriedad y visibilidad
de marca.
13. Participaciones, adoptando, para ello, alguna de las fórmulas
posibles que a tal efecto existen, mecenazgo, patrocinio, donación,
voluntariado, cesión de “talento”, etc., en proyectos solidarios,
medioambientales, de ayuda, humanitarios, etc., en coordinación con
ONG´S y Fundaciones afines al proyecto, valores y estrategia de la pyme,
obteniendo, paralelamente, rentabilidad por mediación de actuaciones
estudiadas de marketing social realizadas al respecto, la estrategia es
clara y de doble enfoque, ayudar a la sociedad, a través de programas o
proyectos sociales, y obtener beneficio económico para la empresa que
los apoya, propiciado por el marketing que acompaña, de forma
estratégica, dicha acción de ayuda.
14. Realizar voluntariamente y por iniciativa propia, ajustando los
costes a la capacidad financiera de la pyme, programas y proyectos
solidarios, a nivel local, regional, nacional o internacional. Lógica y
naturalmente, es aconsejable, con el apoyo de un plan de comunicación
específico o puntuales acciones de marketing, comunicar a la sociedad y
a los diferentes grupos de interés la realización de los mencionados
proyectos.
15. Periódicamente, contactar con los distintos medios de comunicación,
colaborar con ellos y mantenerlos informados de la acción social de la
empresa, no es necesario crear un departamento de comunicación pero si
profesionalizar e institucionalizar esta gestión.
16. Implantar “Políticas de I + D + I + D + R.S.C.”, ( Investigación,
Desarrollo, Innovación, Diseño y Responsabilidad Social Corporativa ), y
comunicarlas con efectividad, la pyme debe transmitir una imagen
corporativa relacionada con dichas políticas para atraer al “talento”.
17. Potenciar la utilización de las TIC, tecnologías de la información y
la comunicación, en la pyme y realizar un uso responsable de las nuevas
tecnologías. Con el objetivo de mejorar la calidad del servicio y
ahorrar costes, las pymes alinearán los sistemas de información con la
estrategia de negocio. Igual de importante será para la pyme aprovechar
las inmensas posibilidades que ofrece internet, las oficinas de la
plataforma de ventas y comunidad virtual en tres dimensiones, Second
Life, etc.
18. Valorar socialmente al entorno de mercado, proveedores y clientes.
19. Apoyar al “Comercio Justo” y rentabilizar dicho apoyo con acciones
concretas de marketing, el nivel de satisfacción de los empleados
asciende al saber que su empresa no explota a proveedores del tercer
mundo y respeta los derechos fundamentales. Consideración especial
merece la certificación “Fairtrade – Comercio Justo”, es un sello de
garantía de comercio justo que llevan las empresas comprometidas con
esta línea de actuación en Responsabilidad Social, el sello “Fairtrade –
Comercio Justo”, reconoce que los productos, identificados por el mismo,
respetan los criterios de comercio justo y supone una medida de apoyo a
los productores de países menos desarrollados para que introduzcan sus
productos en Europa en igualdad de condiciones de venta.
20. Diseñar e instalar, con arreglo a las posibilidades y recursos
pecuniarios de cada pyme, oficinas y despachos inteligentes,
sostenibles, verdes, ecológicos u orgánicos, ergonómicos y dotados de
material reciclable. Aunar y conciliar la salud y el bienestar de las
personas con la protección, conservación y mejora del entorno es una de
las cuestiones que tendrán que abordar las pymes. La oficinas tienen que
proyectar innovación, buen ambiente, transparencia, un perfecto clima
laboral y plasmar los valores corporativos de la empresa. El espacio de
trabajo es un elemento primordial, la distribución, la decoración y el
mobiliario son factores que pueden favorecer aspectos clave como la
comunicación, la motivación, la creatividad, el interés por el trabajo
bien hecho, la satisfacción, el compromiso, el trabajo en equipo, etc.
La pyme debe familiarizarse con el término “Facility management”,
corriente o nueva línea de gestión de entornos de trabajo que persigue
ahorrar costes en las diversas instalaciones de la empresa, mejorar la
calidad del trabajo de los empleados, diseñar espacios corporativos
perfectamente adaptados a la forma de trabajo de la plantilla, reducir
gastos en mobiliario, maximizar los beneficios de las Nuevas
Tecnologías, aprovechar las sinergias que ofrece el “teletrabajo” y las
“oficinas satélites”, oficinas alternativas a la sede de la entidad,
repartidas por la ciudad y más cercanas al domicilio de los trabajadores
que las utilizan, reducir el absentismo, crear cultura corporativa,
potenciar la buena imagen de la empresa, unir el entorno con la oficina,
proyectar amplitud y mejorar la luz existente, etc.
21. Programar y ejecutar un expeditivo, efectivo y resolutivo “Plan de
Prevención de Riesgos Laborales”.
22. Tener en consideración la futura “Norma Guía ISO 26.000 sobre
Responsabilidad Social.”. La Organización Internacional de
Normalización, ISO, y la Oficina del Pacto Mundial de las Naciones
Unidas han alcanzado un acuerdo para impulsar su colaboración en el
desarrollo de la futura norma “ISO 26.000 sobre Responsabilidad Social”,
este acuerdo servirá para que el citado documento se pueda alinear con
los 10 principios de gestión del Pacto Mundial, referidos a derechos
humanos, derechos laborales, protección medioambiental, y
anticorrupción, no se convertirá en una norma certificable e incluirá
directrices y requisitos factibles de cumplimiento por parte de las
empresas, la publicación de la misma está prevista para el primer
trimestre del 2009. El principal objetivo de la norma es proporcionar
una guía práctica que permita a cualquier perfil o tipo de organización
aplicar los criterios de Responsabilidad Social en todos los ámbitos de
actividad.
23. Incluido en el Plan Estratégico, Director o de Negocio de la pyme,
diseñar un “Plan de Responsabilidad Social Corporativa Global o
Integral” e incorporar al mismo un “Planning de Responsabilidad Social
Corporativa Interna” o de “Gestión Sostenible de los RR.HH.”.
24. Elaborar, como documento de apoyo a la gestión de la Responsabilidad
Social Corporativa, una Memoria de Sostenibilidad con arreglo a los
estándares, indicadores, directrices y pautas del Global Reporting
Initiative, G.R.I., estructurada en tres balances, social,
medioambiental y económico, y comunicando la triple cuenta de
resultados. Las Memorias de Sostenibilidad tendrán que someterse a
auditoría y se deberá perseguir como objetivo obtener el reconocimiento
“In Accordance”, otorgado por el G.R.I., al elaborar las mismas. Existe
una “Guía” especialmente diseñada para que las pymes aprendan a
comunicar sus experiencias en materia de Responsabilidad Social,
denominada “En 5 pasos; Guía para comunicar políticas de Responsabilidad
Social Corporativa en la pyme”.
25. Independientemente de la confección de la Memoria de Sostenibilidad,
es factible documentar las acciones de Responsabilidad Social
Empresarial con diversos “Informes Sociales”, la pyme rentabilizará los
mismos aprendiendo a comunicarlos a la sociedad de manera emocional e
impactante.
26. Crear un departamento o área destinada a gestionar la
Responsabilidad Social Corporativa de la empresa e, incluso, un Comité
Responsable.
27. Gestionar sosteniblemente a las personas o los Recursos Humanos de
la empresa, es decir, optimizar la gestión de la Responsabilidad Social
Corporativa Interna. En el siguiente enunciado del presente documento se
detallará éste apartado en profundidad.
28. Incorporar en el Mapa de Criterios del “Modelo EFQM de Excelencia”
para pymes, aspectos sostenibles o de Responsabilidad Social
Empresarial.
29. Personal “Freelance” o “mobile professionals”, las pymes tendrán que
apoyarse, para afrontar determinados proyectos competitivos, en la
“contratación” de este perfil de profesionales, son un colectivo lleno
de “talento”, están fuertemente especializados y la cualificación que
poseen es altísima, solamente se “contratarán” durante el periodo de
tiempo correspondiente al desarrollo y ejecución del proyecto concreto y
supondrán un ahorro en costes para la empresa, amén de la fuente de
valor que significa para la misma contar con el conocimiento
diferenciado de dicho colectivo de profesionales.
30. “Cultura de la orientación total hacia el cliente con valor social
añadido”. El proceso se resume en tres fases ; Identificar las
necesidades básicas y específicas del cliente, realizar una atención
tanto exclusiva y diferenciada como personalizada y aportar soluciones
sostenibles, individualizadas, ajustadas completamente a sus peticiones
o demandas, al objeto de lograr la máxima satisfacción del mismo,
aportándole más de lo que necesita, ofreciéndole, de este modo, un plus
que no se espera, añadiendo, por último, valor de tipo social, ético,
solidario, etc. Los departamentos de Atención al Cliente, contact center,
call center, programas de fidelización de clientela, de CRM, Customer
Relationship Management, etc, serán centros de valor social para el
cliente, deberán integrar un componente de diferenciación social, a ser
posible, de tipo emocional, transmitido a través de sentimientos y
emociones, se aumentará el grado de satisfacción de los clientes, éstos,
tanto reales como potenciales, pueden ser profesionales cualificados,
“talento”, que deseen convertirse en empleados de nuestra empresa. En el
“Inforne Forética 2006” sobre “La Evolución de la Responsabilidad Social
de las empresas en España”, se muestra que el 39 % de las empresas
considera que sus clientes tienen en cuenta, con mayor o menor
significado, factores de Responsabilidad Social Empresarial o
Corporativa en el momento de adoptar sus decisiones de compra, una de
cada dos empresas entiende que la Responsabilidad Social Empresarial
puede ser un factor diferencial en la decisión de compra en igualdad de
condiciones y el 21 % de la empresas considera que los consumidores
estarían dispuestos a pagar una prima por un producto o servicio con
garantías de Responsabilidad Social Empresarial. Los resultados del
referido informe son fácilmente extrapolables al supuesto caso en el
cual un profesional cualificado tuviese que elegir una empresa para
trabajar. Por último, reiterar que la inclusión de elementos de
Responsabilidad Social Empresarial en las estrategias corporativas de
las empresas aumenta el índice de satisfacción del cliente, según
investigaciones de la Universidad de Michigan, una subida del 5 % en el
citado índice, reporta un 20 % de incremento en el capital.
31. “Joint ventures” o alianzas estratégicas para reducir costes, crecer
ponderada y adecuadamente y ganar en competitividad en el difícil y
cambiante entorno global empresarial.
32. “Outsourcing o externalización de servicios y procesos de negocio”,
descomponiendo o desintegrando la cadena de valor, consiste en la
cooperación sostenible entre pymes, centrándose, únicamente, en las
actividades fundamentales en las que reside el secreto del éxito de la
empresa, concentrándose en el “cuore business” de la misma, en aquellos
procesos en los cuales aporta verdadero valor diferencial y social, en
los servicios donde radiquen las ventajas competitivas, sociales y
especializadas, apoyándose en el know how de otras organizaciones para
completar el proceso completo de la cadena de valor, confiando, por
tanto, el resto de actividades a terceras empresas. Lo realmente
esencial para conseguir la excelencia empresarial no es el tamaño sino
la aportación de valor en actividades concretas, servicios puntuales,
soluciones de negocio, productos diferentes, etc., verdaderamente
reconocidos por el mercado, el tamaño es posible lograrlo mediante la
externalización de servicios o a través de colaboraciones, el objetivo
final es competir en el mercado global siendo la mejor en todas y cada
una de las fases del proceso de la cadena de valor, con el apoyo
complementario prestado por las nuevas tecnologías es factible hacerlo.
La planificación de un proceso de este tipo comienza por identificar las
actividades en las que nuestra empresa es excelente e intentar cooperar
con entidades externas, coincidentes en valores, cultura corporativa y
políticas de Responsabilidad Social, que sean excelentes en cada una de
las partes del proceso que conforma la cadena de valor, éste es el punto
de inflexión desde el que hay que partir, la esencia de la
competitividad global para la pyme, de esta forma, se pueden abordar
proyectos empresariales sin límite, con estructuras ágiles y adaptables,
es la denominada “empresa virtual ultracompetitiva” que opera en el
mercado mundial, no olvidemos que cuanto más competitiva, exitosa y
puntera sea nuestra empresa, mejor posicionada estará la misma para
captar al “talento”.
33. “ Enjambres de empresas ”, colaboración con otras pymes bien
posicionadas o líderes para internacionalizar la marca, acceder a
procesos de comercio exterior sostenibles, acometer programas y
proyectos ambiciosos, etc., que de manera solitaria no sería posible
llevarlos a efecto.
34. “Protocolo familiar”. En la empresa familiar, se debe redactar,
planificar y definir un Protocolo Familiar, se convertirá en el
documento estatutario, normativo y jurídico de referencia, en una
especie de “Constitución” para la familia empresaria que permitirá
resolver adecuadamente la separación entre gestión y propiedad, evitando
que los eventuales conflictos familiares perjudiquen el proyecto
empresarial, se trata de un documento de gobierno, son un conjunto de
normas reguladoras de las relaciones o vínculos de la familia
empresaria, el testamento, las capitulaciones matrimoniales, la
estructura de gobierno, el equilibrio de poder, los RR.HH., los órganos
de gobierno de la familia, Consejo de Familia, los órganos de gobierno
de la empresa familiar, Consejo de Administración, etc., el Protocolo
normaliza el proceso de sucesión, el relevo de la figura del fundador
por la siguiente generación, el acceso de los familiares a la estructura
empresarial, la elección de consejeros independientes, la remuneración
de los directivos, etc., especifica la misión, los valores, los
objetivos, los propósitos, los acuerdos establecidos sobre empleo, las
retribuciones, la propiedad de las acciones, la herencia, la venta de
activos, las compraventas, los derechos de los accionistas, etc., sienta
las bases de las relaciones entre el Consejo de Familia y el Consejo de
Administración, estructura los criterios para formar y seleccionar los
líderes, los derechos y las responsabilidades de los mismos, la
adjudicación de roles por escrito y la distribución de cargos
directivos, controla a los externos en los puestos de dirección, etc. El
Protocolo Familiar, igualmente, puede ser un regulador del Buen Gobierno
Corporativo de la empresa, del Código Ético, de las prácticas de
Responsabilidad Social Empresarial y un elemento de atracción del
“talento”, de la misma manera, es posible planificar la fiscalidad con
la ayuda de una “Oficina Familiar” o “Family Office”. El documento se
debe inscribir en el Registro Mercantil para otorgar mayor seguridad y
estabilidad a la empresa familiar frente a terceros. Si se implanta
integra y eficazmente, para lo cual, es requisito indispensable
ejecutarlo con precisión, el Protocolo garantizará la supervivencia de
la empresa familiar.
35. Compromiso, implicación y ejemplo por parte del staff directivo de
la organización, la alta dirección de la pyme, además de diseñar la
política de Responsabilidad Social e integrarla en la estrategia
corporativa de la empresa, deberá comunicarla, seguirla, practicarla y
adecuarla al “talento”. Los directivos están obligados a comunicar al
“talento” y a toda la plantilla los avances de la empresa en este
ámbito, deben contagiar entusiasmo, explicar al equipo la importancia de
su trabajo y dialogar, frecuentemente y sobre todo, con los empleados de
calidad acerca de su desarrollo individual al respecto.
36. Posibilidad de incorporar incentivos económicos para los directivos
por conseguir objetivos relacionados con la sostenibilidad.
37. Determinación de un “estilo de dirección socialmente responsable” y
establecimiento de un modelo de liderazgo democrático, flexible,
cercano, participativo, respetuoso, transparente, humano, optimista,
generador de iniciativas, reconocedor del trabajo bien hecho, transmisor
de confianza e ilusión, solidario, intuitivo, ético, con sentido del
humor, basado en la inteligencia emocional, la empatía, la sensibilidad,
la capacidad comunicativa y analítica, la visión estratégica, el trabajo
en equipo, la cultura del logro, las convicciones, la motivación de los
colaboradores, los principios, la humildad, la autoestima, la reflexión,
etc., pero sin perder la autoridad, tanto formal como “moral”, el líder
debe estar excelentemente informado, ser un magnífico “coach” para su
equipo y, además, actuar de transmisor de la misión, la visión, los
objetivos, la cultura y los valores de la empresa. En el “ VII Informe
Randstad sobre el talento ante el jefe y sus encargos “, se extraen
determinadas conclusiones en relación al estilo de liderazgo que valora
el “talento”, entre otros aspectos ; El “joven talento” busca la mejor
relación entre salario y horas de trabajo, primando la conciliación de
la vida personal, familiar y profesional, las tareas estimulantes, los
buenos jefes y el buen clima laboral. Para incentivar al “talento”,
continua el citado informe, hay que ofrecerle nuevas responsabilidades
como vía de aprendizaje, el “talento” no puede percibir que su carrera
se estanca o que corre el riesgo de quedarse fuera del mercado, un jefe
aceptado por el “talento” es el que ejerce de guía para sus
colaboradores, ofrece un trato humano y educado, posee conocimientos y
capacidad para delegar, es un gran comunicador y colaborador, etc. El
informe, igualmente, hace referencia a la motivación que necesita el
“talento”, los proyectos ilusionantes y creíbles, la sensación de
avanzar en su formación y desarrollo, gozar de cierta autonomía, el
reconocimiento del horario, la posibilidad de concentrar la jornada, la
buena ética con el cliente, unas condiciones salariales adecuadas, etc.,
éstas son opciones altamente motivadoras para este colectivo.
38. “Dirección por valores”, la dirección por valores es una herramienta
de desarrollo organizativo para intentar conseguir el triple equilibrio
sinérgico entre la dimensión económica, ética y emocional de la empresa.
39. Entrevistas periódicas, “one to one”, “têtê á têtê”, etc., entre
directivos y empleados de todos los niveles, aunque con especial
atención al personal cualificado, que solicite dicha reunión, para
comentar ideas nuevas, sugerencias, aportes de valor, etc., de tipo
estratégico, se trata de una oportunidad para implicar a los empleados
en el proyecto, comprometerles, alinearles en la estrategia,
trasladarles la idea de que son valiosos para la entidad, ejercer un
liderazgo cercano, etc.
40. Cuidar con todo lujo de detalles el “Reporting Corporativo”, la
forma de gestionar en las empresas la información pública, es el proceso
de llevar a la práctica las reglas de transparencia y buen gobierno.
41. La pyme debe poseer un proyecto empresarial con expectativas de
alcanzar el liderazgo en su sector, segmento de mercado o nicho
especializado o un posicionamiento de relevancia, el “talento” elige
empresas líderes como primera opción para trabajar en ellas. Lo más
importante para que un empleado valioso no se marche, independientemente
de una retribución acertada, tanto económica como emocional, de la
formación, la promoción profesional, la conciliación, etc., es el éxito
de la empresa, basado en el beneficio económico, el crecimiento, la
oportunidad y la función de ayuda a la sociedad.
42. Redefinición o reinvención de la estrategia corporativa de la pyme,
replantearla constantemente y de forma periódica, conjuntamente, con las
políticas de Responsabilidad Social Empresarial, la estrategia debe ser
clara y perfectamente definida, bien adaptada a las ventajas
competitivas de la pyme, a las tendencias del mercado, al estilo de
liderazgo de la organización, al “talento”, a los “value drivers” de la
empresa y a los objetivos, la misión, los valores, la cultura, etc., de
la misma, la estrategia será un vehículo que permita a la empresa
explorar nuevas posibilidades u oportunidades de negocio basadas en las
sostenibilidad y la Responsabilidad Social, es cuestión de supervivencia
renovarla continuamente, creando valor con asiduidad.
43. Innovar permanentemente en el modelo de negocio, en el portfolio de
productos y servicios, en los procesos de cambio en la estructura
organizativa, etc., valorando, en todo momento, la inclusión de nuevos
elementos de sostenibilidad.
44. Instaurar en la pyme la cultura de la “Marca Propia” o “Personal
Branding”, con aportación de valor social.
45. Otras.
Cada pyme adoptará aquellas acciones, medidas e, incluso, determinadas y
completas políticas de Responsabilidad Social Corporativa o Empresarial,
tanto a nivel global como internamente, que le permita su capacidad
estructural, humana, operativa y financiera, se trata de incorporar
progresivamente concisos e innovadores elementos de sostenibilidad,
determinadas prácticas responsables y concretos procedimientos al
respecto, al objeto de poder gestionar de forma eficaz la mencionada
área de negocio con el fin de atraer y retener al “talento” y, por
consiguiente, conseguir un índice creciente de productividad y una mayor
rentabilidad.
A priori, es posible pensar que gestionar la Responsabilidad Social
Corporativa supone un coste para la pyme, al contrario, la empresa cuya
postura estratégica sea la de considerar como una oportunidad de negocio
dicha gestión, no solamente sobrevivirá en el mercado a largo plazo sino
que, en base a la misma, se diferenciará, obtendrá valor añadido,
superiores ventajas competitivas y un retorno de la inversión supremo.
Sin embargo, es probable que la obtención de resultados en relación a la
implantación de prácticas de Responsabilidad Social no sea inmediata,
los beneficios tangibles provenientes de la adopción de las mismas
aparecen a largo plazo, aunque las pymes tienen ventaja en este sentido,
su capacidad operativa es mayor que la que poseen las grandes empresas y
las multinacionales.
En el diseño de estrategias de Responsabilidad Social Corporativa o
Empresarial influye, en un porcentaje muy elevado, la creatividad y la
innovación, por lo tanto, no es necesario destinar grandes inversiones
sino pensar qué dirección desea tomar nuestra empresa, cual será el
posicionamiento de la misma en el corto, el medio e, incluso, el largo
plazo, cómo implantaremos la estrategia, qué seguimiento haremos de la
misma y de qué manera la comunicaremos, cómo implicaremos a nuestro
“cliente interno”, a qué “targeting” nos dirigimos, éstas preguntas las
completaremos y responderemos observando el mercado, planificando
políticas sostenibles, reflexionando sobre los objetivos y la misión,
cuestionando lo establecido, reinventando el negocio permanentemente,
programando cambios necesarios e innovadores, anticipándonos a la
competencia, estudiando tendencias, creando nuevas necesidades, ideando
nuevos nichos, etc., y, fundamentalmente, actuando en consecuencia con
la ejecución de un “Plan de Acción” totalmente definido.
3. GESTIÓN SOSTENIBLE DE PERSONAS PARA ATRAER Y RETENER AL “TALENTO”.
GESTIÓN DE LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA INTERNA.
La Responsabilidad Social Corporativa Interna es la parte de la
Responsabilidad Social Corporativa que se encarga de la gestión social,
responsable, sostenible, humanista y solidaria de los Recursos Humanos,
o mejor dicho, de las personas, que trabajan en una empresa.
La correcta implantación de determinadas políticas de Responsabilidad
Social Corporativa Interna en la pyme será determinante para atraer y
retener a los profesionales mejor cualificados, al “talento”, estas
políticas tendrán que ser analizadas estratégicamente y adaptadas al
Plan de Negocio, estrategia corporativa, “cuore business”, cultura,
valores, misión, estructura organizativa, objetivos y metas de cada
empresa.
Tal como se ha expuesto con anterioridad, los profesionales más
preparados o cualificados demandan y solicitan a las empresas en las que
desean trabajar que actúen en dos ámbitos determinados, conjuntamente
con la inclusión y puesta en marcha de procedimientos o actuaciones
socialmente responsables de manera corporativa e institucional, a nivel
externo, exigen un tratamiento personalizado y especializado y unas
condiciones laborales, económicas, personales y profesionales dignas de
sus expectativas, a nivel interno.
Entre las citadas políticas de Responsabilidad Social Corporativa
Interna o de gestión sostenible de personas que puede implantar la pyme
para atraer, captar, retener y desarrollar al “talento”, destacaremos
las que a continuación se exponen ;
1. Diseño y planificación de un “Modelo de Gestión Sostenible y
Responsable de Personas” o un “Planning de Responsabilidad Social
Corporativa Interna”, unido al “Plan General, Global o Integral de
Responsabilidad Social Corporativa”, éste documento de gestión, a su vez
y tal como se ha reiterado en sucesivas ocasiones con anterioridad,
permanecerá incluido en el Plan de Negocio de la empresa, con el fin de
vincular la gestión de la Responsabilidad Social, de ámbito general e
interno, a la estrategia corporativa de la misma.
2. Gestión especializada e individualizada del “talento”, significa
escuchar y atender las pretensiones, expectativas, necesidades, tanto
personales y familiares como profesionales, motivaciones,
singularidades, objetivos, “sueños”, etc., de cada profesional
cualificado y, en función de dichas exigencias, proceder a la gestión y
administración personalizada de estos empleados de elite, definiendo con
total claridad la contraprestación acordada por cada uno de ellos, se
debe establecer un compromiso unidireccional de aportación de valor por
ambas partes, porque para que el binómio asociativo sea eficaz, hay que
exigir a estos profesionales un rendimiento absoluto. Al margen de
proporcionar un tratamiento diferenciado al “talento”, no se debe
olvidar al resto de la plantilla, habrá que tratar a los demás
profesionales que integran el capital humano de la empresa con extrema
dignidad y profundo respeto, valorando todas y cada una de las
aportaciones.
3. Identificación del “talento”, tanto interna como externamente,
estructuración de los puestos clave y planificación de la sucesión de
los mismos. Establecer sistemas de evaluación rigurosos para identificar
a los mejores empleados, diferenciarlos, recompensarlos y ofrecerles un
trato preferencial. A nivel interno, es factible proceder a la
identificación periódica del “talento” o profesionales cualificados en
cada área o departamento de la empresa, el personal identificado se
someterá a un análisis profundo con el fin de conocer sus carencias, en
cuanto a habilidades, conocimientos, capacidades, aptitudes, actitudes,
etc., al objeto de suplir las mismas con los medios oportunos. A nivel
externo, se recomienda identificar “talento” en el mercado, el fichaje
de estos valiosos profesionales no puede improvisarse sino que debe ser
planificado con antelación suficiente, pero antes de contratar en el
exterior es conveniente y prioritario contar con personas de la propia
organización.
4. Implantación de un “Sistema de Política Retributiva Flexible”,
“Sistema de Compensación Total” o “Modelo de Retribución Emocional”,
integrado en la estrategia de la pyme y vinculado al negocio,
personalizando, individualizando y adecuando cada paquete retributivo a
las necesidades específicas y particulares, es decir, personales,
familiares, profesionales, económicas, de desarrollo, etc., del
profesional cualificado, ”salario emocional” inclusive, puesto que, éste
es un instrumento altamente motivador para el “talento”, alinea al mismo
con el proyecto de la empresa e involucra a este colectivo tan selectivo
en la gestión al idear un salario “a medida” o “a la carta”. La política
retributiva será gestionada a todos los niveles estructurales de la
organización y no solamente por el área de RR.HH., dicha política será
utilizada como una poderosísima herramienta de marketing al objeto de
atraer al “talento”. Estudios elaborados por la consultora Mercer H.R.
Consulting muestran que en España multitud de empresas no alinean los
objetivos de negocio con los sistemas de compensación, la pyme
competitiva tendría que actuar en consecuencia.
5. Diseño e implementación de un “Plan de Conciliación Integral o de
medidas y acciones concretas de conciliación de la vida laboral,
personal y familiar”. Según estudios realizados por el Centro
Internacional de Trabajo y Familia del IESE sobre “Conciliación de la
vida profesional y personal”, la implantación de políticas de
conciliación en las empresas reduce la rotación, el absentismo, el
estrés, la ansiedad y la depresión de los empleados, de igual forma,
aumenta la productividad, la motivación, el compromiso, la satisfacción
laboral y fomenta las buenas relaciones laborales en los mismos. Los
profesionales más cualificados del mercado valoran especialmente tener
un equilibrio entre su vida laboral, familiar y personal, la empresa que
pueda ofrecer a los mismos dicha posibilidad, tendrá una consistente
ventaja competitiva para atraerlos. No obstante lo anterior, la pyme,
con la inserción de medidas de conciliación, se beneficiará del
liderazgo de la mujer y de la gestión de la diversidad de género, entre
otros aspectos destacables.
6. Diseño e implementación de un “Plan de Igualdad Integral o de medidas
y acciones concretas de igualdad de oportunidades o de género” o, al
menos, la pyme tendrá que formular una “Guía de igualdad”, previamente,
habrá que proceder a efectuar un “diagnóstico” de la empresa en materia
de igualdad. Paralelamente, la pyme puede elaborar un “Planning de
desarrollo e integración de las mujeres en la dirección de la empresa”,
aprovechando, de esta manera, la gran aportación de valor que supone el
liderazgo femenino.
7. “Planes de Carrera” flexibles, organizados, abiertos, personalizados,
adecuados a las necesidades de desarrollo profesional, de promoción,
etc., de los profesionales cualificados y destinados, exclusivamente, a
ellos. Son muy funcionales los Planes de Carrera, sobre todo y
especialmente, cuando se desea identificar a los aspirantes para
sustituir a directivos clave de la empresa y garantizar la sucesión,
establecer los plazos de disponibilidad de la misma, ayudar al empleado
a proyectar su futuro, etc. Los Planes de Carrera se estructurarán en
tres fases; La primera corresponde a la identificación y análisis del
perfil profesional y personal, entorno, antecedentes, cualificación,
formación, cualidades, capacidades, habilidades, aptitudes, actitudes,
inquietudes, valores, etc., del interesado, la segunda se centrará en el
enfoque estratégico, es decir, en la búsqueda del trabajo “ideal” en
relación al perfil del profesional cualificado y la tercera girará en
torno al diseño y ejecución práctica del plan de acción, que comprenderá
el análisis D.A.F.O., las metas y objetivos que se pretenden lograr, la
hoja de ruta, etc. Se recomienda a cada profesional crear un “Plan de
Marketing Personal” unido al plan de carrera.
8. “Planes de Formación” adaptados a la estrategia de la empresa y a
medida de las exigencias en este ámbito de los profesionales clave o con
cualificación. Las empresas pueden optar por diseñar internamente la
formación referente a la parte estratégica y organizacional y
externalizar el resto, en cualquier caso, cada pyme escogerá la opción
más conveniente. Los proyectos formativos estarán vinculados al negocio,
se tendrá en cuenta la asimilación del “lenguaje financiero”, la gestión
de la diversidad, el aprendizaje de la gestión de la red de contactos o
“networking”, las habilidades de dirección o competencias de gestión, la
incorporación de la Responsabilidad Social en la formación, etc. Por
último, se deberá crear un Departamento de Formación con un plan
estratégico propio, otorgándole la importancia que le corresponde al
mismo.
9. Adopción del “Modelo de Formación Continua”, modelo blended, e-learning,
learning by doing, etc., incluyendo procesos formativos especializados
de tipo social.
10. “Formación In Company” destinada al “talento”, formadores o
consultores plenamente implicados, acciones formativas personalizadas,
seguimiento posterior individualizado, procesos de formación
especializados y soluciones formativas “a medida”, herramientas de
trabajo utilizadas de soporte a la formación, etc.
11. Programas de “coaching”, “mentoring”, “tutoring”, etc., destinados
al personal cualificado.
12. Establecimiento de un “Clima Laboral Ético”, archisabido es que el
clima supone entre el 30 % y el 40 % de los resultados de negocio de una
empresa. Según un estudio de Otto Walter, los factores que a
continuación se mencionan, claves en la creación de un buen clima
laboral, son los más apreciados por el “talento” para elegir una empresa
en la que trabajar y desarrollar la carrera profesional; Posibilidades
de desarrollo laboral, proyecto atractivo, coherencia entre ascensos y
premios, perspectivas de estabilidad y alternativas de promoción en el
puesto, asignación clara de roles, expectativas, objetivos, metas,
funciones, etc., buena relación con el jefe directo y con los
compañeros, reconocimiento por el trabajo bien hecho, estilo de
dirección de personas óptimo, ser escuchado y valorado, confianza en la
dirección, conciliación, formación y aprendizaje, entorno organizado,
retribución adecuada y flexible, prestigio de la empresa y respeto de
horarios, especialmente el de salida. .
13. Elaboración de un “Código Ético o un Código de Valores Interno”.
14. Implantación de un “Cuadro de Mando Integral” o “Balanced Scorecard”,
que sirva de herramienta de gestión para vincular y alinear la
estrategia y la ejecución de la misma con los objetivos de la
organización y las prácticas de Responsabilidad Social de la misma,
incluyendo en la metodología, mapas e indicadores de gestión un enfoque
social, responsable y sostenible.
15. “Sistema de Gestión y Desarrollo por Competencias y Valores”. La
asimilación del mencionado sistema por la pyme, servirá, entre otros
objetivos, para seleccionar personal por competencias y valores,
conseguir la adecuación y coincidencia de la cultura corporativa y los
valores de la pyme con los valores de los candidatos, medir la
adecuación del perfil de los mismos al puesto concreto, conocer las
posibilidades de movilidad de los empleados, disponer de una base de
datos con las cualidades clave del personal, etc. Para definir este
sistema se utilizará el “Código de Valores” de la empresa, que se
interconectará al correspondiente “Diccionario de Competencias”
previamente elaborado.
16. Creación de un sistema de trabajo por objetivos y orientación al
logro, premiando los éxitos y desterrando totalmente la cultura
meramente presencial.
17. Programas de comunicación y de Programación Neuro Lingüística para
el “talento”.
18. Planes de acompañamiento social, medidas de “outplacement” e “implacement”,
etc.
19. Planificación de políticas de flexibilidad horaria, sobre todo, de
entrada y salida.
20. Integración de medidas de protección de la maternidad y el embarazo.
21. Posibilidad de acceso a la jornada reducida y a tiempo parcial, no
se encuentra concebida esta alternativa para trabajar menos, al
contrario, se logra, con ella, trabajar mejor y más productivamente.
22. Implementación de nuevas concepciones o formas de entender el
trabajo como el “teletrabajo”, con aportación tecnológica y control por
parte de la pyme. En función de una encuesta realizada en Noviembre de
2006 por Trends@ Work Quiz de Futurestep, basada en las respuestas de
1320 ejecutivos de 71 países distintos, pertenecientes a diversos
sectores y áreas de negocio, inscritos en la web de Korn Ferry
International, se dedujo que los “empleados teletrabajadores” son más
productivos.
23. Modelo de contratación sostenible, inclusión del “contrato
psicológico”.
24. Diseño de un “canal anónimo de denuncias de malas prácticas”, un
“canal de sugerencias de mejora de buenas prácticas” o un “programa o
sistema de protección de la integridad corporativa”.
25. Potenciación, incentivación y desarrollo de la cultura de la
innovación y la creatividad en la pyme y realización de un “plan de
gestión del fracaso y los errores”.
26. Integración natural de personas desfavorecidas, discapacitadas, etc,
en la estructura corporativa de la pyme.
27. Fomento del “voluntariado corporativo” o de programas de “Outdoor
Training Sociales” como modelo formativo y motivador de acción social
por parte de los empleados y al objeto de crear un sentimiento de
orgullo de pertenencia a la empresa.
28. Diseño de programas didácticos de concienciación social.
29. Innovar o reinventar los procesos de selección de personal, realizar
un reclutamiento creativo, por ejemplo, “Dinámicas de grupo al aire
libre”, son una oportunidad para trasladar los valores de la empresa y
evaluar si el candidato encaja en la cultura de la misma, “Recruiting
events”, instrumento de marketing para captar talento, consistente en la
celebración de eventos para calibrar la capacidad y el perfil del
candidato, etc.
30. Implantación de “Políticas de evaluación y selección de personal por
valores”, ”metodología profiling por valores”, en los procesos de
selección, evaluaciones, assessment center, etc., se procurará que
exista una coincidencia entre los valores de la empresa y los del
candidato.
31. “Job rotation”, consiste en la rotación en el trabajo, es un
vehículo de inversión en capital humano que combina la rotación entre el
empleo y la formación. El procedimiento es el siguiente ; Proporciona al
trabajador interesado la posibilidad de abandonar temporalmente su
puesto de trabajo para recibir formación y mejorar, de este modo, las
posibilidades de desarrollo y el desempeño habitual, la otra vertiente
está protagonizada por la persona que sustituye al mencionado trabajador
en el espacio temporal marcado por el aludido proceso formativo,
quedando estabilizada la estructura de personal de la empresa, la “Job
rotation” es una técnica funcional y muy útil, tanto para los
profesionales altamente cualificados como para los no cualificados,
adaptada a las pymes y a las grandes empresas, representando una medida
de empleo bastante valorada en la Unión Europea
32. Realización de un “Plan de gestión de cambios y crisis” en la pyme.
33. Cuantificación de la contribución del “talento “ o personal
cualificado en la consecución de los objetivos de la pyme.
34. Desarrollo de cursos o programas de habilidades directivas y
competencias de gestión para el personal cualificado.
35. Cursos de idiomas para el personal cualificado.
36. “Workshops” destinados al “talento”, talleres de competencia
emocional para mejorar las habilidades sociales , aprender a reducir la
presión, y el ritmo de trabajo, conciliar la vida profesional, familiar
y personal, adquirir confianza en las propias capacidades, etc.
37. Programas de “gestión del compromiso emocional” para el personal
cualificado.
38. Programas de motivación para el personal cualificado, además del
plano social de la motivación, otorgar importancia a la “motivación tipo
pull”, personas orientadas a detectar nuevas oportunidades de negocio y
a la constante búsqueda de la innovación de productos, servicios,
procesos, etc.
39. “Evaluaciones del desempeño responsables”. Planificación de las
evaluaciones del desempeño incluyendo en la misma determinados criterios
sociales. Ésta metodología, consistente en reuniones entre el empleado y
su superior directo, evalúa el desarrollo de una persona en un marco de
tiempo que suele ser de un año, normalmente, se realizan al finalizar el
último trimestre, analiza los objetivos de negocio propuestos, los
resultados, las actitudes, las capacidades, los recursos disponibles,
etc., y planifica el próximo ejercicio, en resumen, en la evaluación del
desempeño se repasa lo acontecido en el ejercicio en curso y se
planifica las metas del siguiente, conjuntamente, con las posibilidades
de promoción, de formación e, incluso, de retribución del empleado. Tal
como se expone al principio del presente apartado, se debe incluir en
las evaluaciones del desempeño valoraciones referentes a objetivos
relacionados con la Responsabilidad Social Empresarial, adecuación del
empleado a la cultura de la empresa, identificación con los valores de
la misma, mejoras, innovaciones y aportaciones sostenibles del empleado,
motivaciones sociales, etc.
40. Asignación de tareas estimulantes, gratificantes y motivadoras al
personal cualificado, el “talento”necesita retos y proyectos ambiciosos
aunque asumibles y realizables.
41. Instauración de “Planes de reconocimiento” para el personal
cualificado.
42. Ejecución de “Planes de acogida” para el “nuevo talento” o los
profesionales cualificados entrantes.
43. Programas de liderazgo para el personal cualificado.
44. Programas de gestión de los cambios, gestión de lo inesperado y
gestión de la incertidumbre para el personal cualificado.
45. Fomentar las “sesiones de brainstorming” o generación de nuevas
ideas, dirigidas al “talento”, aprovechar a este perfil de profesionales
para que piensen en cómo innovar.
46. Diseño de un Portal del Empleado, blog corporativo, etc.
47. Realización de una gestión social en lo que respecta a la diversidad
y la multiculturalidad.
48. “Deporte y aire libre” como parte de la cultura de la pyme.
Realización de eventos deportivos, actividades al aire libre con el
deporte de protagonista, team – building, programas de incentivos,
procesos outdoor, etc., mejoran el clima laboral positivo, el orgullo de
pertenencia, la relaciones personales, la salud, las habilidades
directivas, la comunicación, la motivación, el trabajo en equipo, etc.
También se deberá valorar y tener en cuenta al golf como deporte
relacional y social.
49. Además de atraer, captar y retener a los profesionales más
“talentosos” del mercado e identificar y mimar al “talento” ya existente
en la empresa, las pymes no deberían desaprovechar al “talento maduro” y
desmarcarse, por lo tanto, de las políticas de prejubilaciones
generalizadas y masivas, algunos de estos empleados se encuentran en la
mejor etapa profesional de sus vidas, un estudio de CFI Group indica que
los profesionales cualificados de mayor edad y experiencia se sienten
más comprometidos e identificados con su empresa y son más fieles y
leales a la misma, todo ello, a pesar de ser un colectivo laboral no muy
bien tratado.
50. Cooperación intergeneracional, gestionar socialmente la
trigeneracionalidad existente en las empresas, se deberá transferir todo
el know how posible entre mayores y jóvenes, los trabajadores
pertenecientes a una generación aportarán valor a los integrantes de
otra generación distinta y viceversa, el objetivo es la conservación de
los empleados cualificados con conocimientos específicos y que los
“jóvenes talentos” aprendan de ellos, crear equipos flexibles e
intergeneracionales.
51. Gestión responsable y profesionalizada de los becarios. Los becarios
son una fuente inagotable de “nuevo talento”, la empresa debe formarles
y ellos aportar valor, se creará un tándem con visión de futuro, el 37 %
de los becarios consigue un contrato laboral en la empresa en la que ha
realizado las prácticas laborales.
52. Relaciones Laborales responsables, la negociación colectiva se
realizará, desde la cercanía con la realidad, el conocimiento de las
necesidades y preocupaciones de los empleados, el diálogo fluido, la
comunicación proactiva, evitando confrontaciones, escuchando, utilizando
un lenguaje claro, con apertura mental y aplicando el sentido común,
siempre, claro está, mirando por el bien de los trabajadores y de la
empresa.
53. Gestión sostenible y responsable de la inmigración en el contexto
laboral.
54. Risoterapia, talleres de gestión postural, pilates, fisioterapia,
masajes terapéuticos, terapias de relajación, colorterapia, yoga,
aromaterapia, musicoterapia o cualquier otro tipo de sesión o programas
alternativos que sirvan para mejorar el estado físico y mental de los
empleados, la comunicación y las relaciones interpersonales de los
mismos, etc., los citados programas también son útiles para prevenir el
absentismo, reducir el índice de conflictividad, aumentar el bienestar
en el ambiente de trabajo, etc., en todo caso, comprometerse,
institucionalmente, con la salud laboral de los trabajadores mejorará
enormemente la imagen corporativa de la empresa.
55. El directivo responsable del Departamento de Recursos Humanos, de
Personas o como prefiere denominarlo Tom Peters, “Departamento de
Talento”, deberá ser un “aliado” o socio estratégico de la dirección de
la pyme, formará parte del Comité Ejecutivo o de Dirección de la empresa
y tendrá que dotar de un valor extra a su función directiva ante todos
los grupos de interés. De la misma manera, este directivo tiene la
misión de comprometer y alinear al capital humano, en general, y al
“talento”, en particular, con la estrategia, la misión, los valores, la
cultura, los objetivos y el corazón del negocio. Por supuesto, el
Director del Departamento de Personas será el encargado de gestionar la
Responsabilidad Social Corporativa Interna de la empresa o la gestión
sostenible, social, solidaria y humanista de las personas que trabajan
en ella, deberá conocer en profundidad o entender minuciosamente la
problemática del negocio de la empresa y la forma de generar más
negocio, reduciendo costes y creando nuevas ventajas competitivas por
mediación de la organización de los Recursos Humanos. El perfil del
citado directivo estará compuesto por otras características como la
capacidad de análisis, de decisión y de gestión de los cambios, la
lógica, la organización estratégica y operativa, la orientación al
logro, la innovación, el pensamiento global, estratégico y conceptual y
la combinación del tratamiento sostenible de las personas con la
valoración del impacto de la gestión de su departamento en la cuenta de
explotación.
56. Consecución de un bajo nivel o índice de rotación, absentismo no
presencial y absentismo emocional, depresión, “burnout”, estrés, “mobbing”,
etc., como consecuencia de la adopción de las medidas enunciadas u otras
alternativas. En cuanto al alto grado de rotación que presentan algunas
empresas, no me refiero a la rotación forzosa del 1 % ó 2 % para mejorar
la calidad media de la plantilla que es, incluso, positiva, sino a la
rotación no deseada, es necesario precisar las siguientes
puntualizaciones; Analizando, en un primer término, los motivos o causas
del mismo, incorrecta selección de personal para funciones concretas,
falta de adaptación a la cultura corporativa de la compañía, problemas
de los empleados con los jefes o superiores, retribución económica no
adecuada y falta de retribución emocional, pocas o nulas expectativas de
desarrollo profesional, escasa formación ofrecida por la empresa, etc.,
observando sus consecuencias, en segunda instancia, elevados costes
económicos, directos e indirectos, pérdida de motivación de los
empleados, empeoramiento de la imagen ante futuros trabajadores, fuga de
clientes, etc., concluiremos, en último lugar, afirmando que gran parte
de la solución son las “Políticas responsables de retención del
talento”, adecuando la selección de personal al puesto concreto,
identificando los valores de la pyme y asegurándose de la coincidencia
de los mismos con los del candidato, cerciorándose de la adaptabilidad
del evaluado a la cultura de la compañía y analizando el grado de
compromiso y motivación del mismo, no sólo fijándose en los
conocimientos y el nivel formativo, permitiendo a los trabajadores el
acceso a las más variadas fuentes de información, formando líderes
atractivos para el “talento”, desarrollando la innovación y la
creatividad, otorgando importancia a los planes de conciliación,
introduciendo la retribución flexible o emocional, adoptando la cultura
del riesgo, estableciendo un clima laboral ético, etc.
57. La pyme, a consecuencia de la implantación de las acciones
enumeradas, adquirirá un prestigio como empleadora de calidad, el
término “Employer branding” estará indisolublemente asociado a la marca
de la empresa y a su política de Recursos Humanos, de Responsabilidad
Social Corporativa Interna o de gestión sostenible de personas, el
´”talento”, indiscutiblemente, se encontrará atraído hacia este perfil
de empresa.
58. Otras.
La adopción por parte de la pyme de un estudiado y estructurado modelo
sostenible de gestión de personas o del capital humano, con especial
consideración y tratamiento personalizado para el segmento compuesto por
los profesionales clave de la organización y el personal cualificado, en
otras palabras, ”el talento“, repercutirá positivamente en la atracción,
captación y retención de tan deseado y exclusivo colectivo, con la
consiguiente reducción de costes que ello implica, puesto que, un alto
índice de rotación no esperada en la empresa conlleva, implícitamente,
numerosos gastos extra referentes a selección, formación y
administración, además de dañar severamente al clima laboral y crear
desmotivación, desidia, ausencia de compromiso, insatisfacción, falta de
concentración, incremento del riesgo laboral, etc., y, por supuesto, un
déficit alarmante en la productividad laboral que mermará
,irremediablemente, la rentabilidad y la competitividad de la pyme, con
el correspondiente reflejo negativo en la cuenta de pérdidas y ganancias
de la misma.
4. MODELO FORMATIVO, COACHING PARA ATRAER, RETENER Y DESARROLLAR AL
“TALENTO”.
Las pymes deben ofrecer los servicios de contrastados y reputados
coachs al objeto de beneficiar a sus mejores “talentos”, los procesos
formativos de coaching servirán como instrumento estratégico de
atracción y captación de los mejores profesionales del mercado e,
igualmente, de retención, desarrollo y potenciación del “talento” ya
existente en la empresa, el cual deberá estar identificado previamente.
El “talento” o los profesionales dotados de alta cualificación o
preparación valoran especialmente las empresas que ofrecen a sus
empleados con gran potencial programas de coaching para su desarrollo
personal y profesional y tal diferenciación constituye uno de los
criterios prioritarios y determinantes que considerarán en el momento de
escoger la organización en la que trabajar.
Las empresas que asimilan en su modelo formativo procesos personalizados
de coaching para el personal estratégico o clave, potencian la imagen de
marca y, consecuentemente, la reputación y la imagen corporativa de las
mismas, ganan en prestigio debido a que se convierten en entidades u
organizaciones admiradas y, de esta manera, el “talento” se fija en
ellas, tanto es así que, según un estudio que anualmente publica Fortune
respecto a las empresas más admiradas, éstas poseen un nivel superior al
resto, precisamente, por la inversión que realizan en coaching para sus
directivos.
Los procesos de coaching son enormemente rentables, el retorno de la
inversión de los mismos, ROI, es del 570 % , 6 veces, aproximadamente,
para corroborar los mencionados datos consideraremos las conclusiones
del estudio de Manchester INC., publicados en la revista Business Wire,
en el cual se procedió al análisis del impacto de los programas de
coaching en 100 directivos, otro informe llevado a cabo por la firma
Triad Performance Technologies calculó el retorno de la inversión del
coaching en 10 veces, para ello, se sirvió de la experiencia, los
resultados, los beneficios adquiridos y el “feedback positivo” de 67
directivos de una empresa de telecomunicaciones que recibieron dichos
procesos formativos.
Las pymes españolas que aún no hayan instaurado el coaching en sus
modelos de formación, deberían tener constancia de las grandes ventajas
que les reportaría hacerlo.
Los mencionados procesos de coaching deben permanecer inmersos en
individualizados y personalizados planes de formación enfocados y
dirigidos al “talento” de la pyme, compuesto por los profesionales clave
de la organización, directivos y personal altamente cualificado.
El coaching representa un atractivo reclamo, tanto para atraer y captar
al “talento” como para desarrollar al ya existente, teniendo presente lo
anterior, estos procesos formativos conllevan otra serie de ventajas
importantes, entre las que podemos destacar las siguientes; Sirve para
reducir el grado o índice de rotación no deseada, disminuye la
posibilidad de fracaso de los directivos, supone una inversión eficaz de
desarrollo organizacional y se convierte en un inmejorable vehículo
capaz de transportar al “talento” o profesionales cualificados de la
organización a la consecución de sus metas y objetivos, desarrollándolos
personal y profesionalmente, con la mayor celeridad y éxito.
El presente documento o “artículo de gestión” no tiene como objetivo
prioritario explicar pormenorizada y detalladamente en qué consiste un
proceso de coaching, simple y únicamente, lo que pretende, respecto a
este apartado, es concienciar a la pyme para que adopte y ofrezca los
citados programas formativos, de desarrollo profesional y personal, a
sus empleados clave con el ánimo de retenerlos y mejorar su potencial,
de la misma manera, el coaching podrá utilizarse como una excelente arma
estratégica de atracción, reclutamiento y retención del “talento” nuevo,
al objeto de formar plantillas fuertemente competitivas, productivas y
rentables.
Socio Director de Eurogroup Human Resources.
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