El reto de ser pareja

Autor: Dr. Renny Yagosesky

Autoayuda y superación personal

03-05-2010

Tener pareja es a la vez una necesidad y un reto para los seres humanos. Hoy sabemos que no muchos parecen lograr hacer perdurar los vínculos afectivos, o que perduren con un grado alto de satisfacción emocional. ¿Qué debemos hacer para superar este reto? Siga leyendo.

Para muchos resulta normal el hecho de tener pareja. Las personas más atractivas o influyentes, tienen acceso a más prospectos, mientras que para muchos encontrar quien los ame y acepte es casi una bendición o un milagro.

Hay etapas en la evolución de una relación de pareja, que pueden resultar fáciles de recorrer. Otras, sin embargo, exigen una mayor consciencia y dedicación. Atraer a personas de nuestro agrado, es relativamente fácil si se siguen las pautas que la cultura del momento y del lugar definen como indicadores de atractividad, física, psicológica o social. Alegrar, adaptarse, mostrar disposición y disponibilidad son muestras habilidad social o sentido común que tiende a producir resultados satisfactorios.

Sin embargo, el verdadero trabajo de la pareja consiste en alcanzar un grado intimidad satisfactoria y de compromiso eficaz, que permita a la relación avanzar y consolidarse positivamente. He allí lo que en mi opinión constituye “el reto de ser pareja”, lo cual implica en términos resumidos: conocerse, aceptarse, valorarse, apoyarse y desarrollar mecanismos de creación de acuerdos y resolución de problemas o contingencias.

Conocerse es fundamental en una pareja, pues las personas al coquetear, tienden a fingir, adaptarse y mostrar su mejor rostro. Sin embargo, mientras más se conocen, se van conociendo y lo ideal cede paso a lo real, descubrimos detalles desconocidos del otro, muchos de ellos desagradables.

¿Qué debemos conocer de la otra persona para lograr una relación satisfactoria, eficaz y duradera? Sus valores, objetivos, estilos de comunicación, preferencias de relaciones y hábitos. Aquí, se resumen sus tendencias de personalidad.

Conocer sus valores significa informarse acerca de lo que la persona valora como bueno o malo, aceptable o inaceptable, negociable o no negociable, normal o anormal. Sus pautas éticas y morales, sus convicciones políticas y religiosas. Sus ideas centrales de sí mismo, la gente y la vida. Conocer sus objetivos, ayuda a captar su ideal de futuro, de lo que espera ser, hacer o tener. Conocer su estilo de comunicación nos muestra si se trata de alguien con quien armonizaremos con facilidad o nos abrumará el conflicto diario por frecuentes luchas de ego. Conocer sus relaciones, permite orientarnos sobre el tipo de personas con las que compartiremos de cara al futuro. Y conocer sus hábitos, nos mostrará lo que veremos a diario en el plan de la convivencia cotidiana.

Otro aspecto del reto de ser pareja es la aceptación, especialmente de aquello que no es posible cambiar. Muchas parejas libran verdaderas luchas de poder y dominio para tratar de cambiar al otro y adecuarlo a la propia manea de ser o ver de la vida. Lo típico es que luego de mucho dolor y desgaste, se aprenda que “los gatos no ladran” y que aquello que no se acepta, produce sufrimiento. La aceptación es una piza clave en el funcionamiento de una pareja, lo cual no significa tolerar abusos físicos o psicológicos, ni aceptar pasivamente la presencia de drogas o la intromisión de parientes o amigos en el mundo privado del vínculo, ¡No! De lo que se trata es de reconocer aquello que es parte de la manera natural de ser del otro, de su temperamento, de su identidad, y ver si se puede convivir con eso. De no ser posible, están las opciones de terapia o separación. Aquí es cuando se hace evidente si elegimos una persona compatible con nosotros o no.

En cuanto a la valoración, se trata del reconocimiento diario de lo positivo que vemos en la pareja, de su esfuerzo y su aporte a la relación. Esto se expresa en halagos, mimos, detalles románticos, que muestran consideración y reconocimiento. Un hábito negativo en este sentido, es considerar que nuestra pareja “debe” hacerlo y por eso no considerar importante las demostraciones de gratitud. Este es un error que se paga caro, por lo que la recomendación es agradecer todo cuanto se reciba, pues esa actitud motiva al otro a dar sin desmotivarse. Ya lo dice la psicología conductista: “Toda conducta premiada tiende a permanecer”.

De manera que una pareja para convertirse en “pareja ideal”, debe trabajar, esforzarse amorosamente (sin que esto signifique sacrificios mortificantes) para conocerse y saber de qué material está hecha, aceptarse para evitar las luchas internas que matan el amor, y valorarse para mantener el interés y la motivación viva por todo el tiempo que sea posible. Algunas conductas que favorecen la relación y que permiten superar el reto de ser pareja, son:

1 - Dialogar frecuentemente para evitar resentimientos y resolver conflictos.

2- Generar acuerdos sobre qué, cómo y cuándo se decidirá en cada momento importante.

3 -Expresar los sentimientos abiertamente para permitir una verdadera comunión de corazones y mentes.

4- Poner límites que definan lo que será aceptado y lo que no será aceptado.

5 - Apoyarse mutuamente y superar el egoísmo, sin crear dependencias.

6 - Buscar proyectos comunes que permitan a la pareja crear un futuro compartido.

7 - Encontrar un equilibrio deber- placer, para que haya diversión y se atiendan las necesidades.

8 - Crear reglas propias para que el diseño del vínculo sea acorde con sus maneras de ser.

Puede usted, si pone su cuota de amor y consciencia, de esfuerzo y fe, ser el jardinero de una relación amorosa satisfactoria y productiva. No espere, actúe. La semilla conduce al fruto. Gracias por leerme.

Dr. Renny Yagosesky - doctorrennyarrobalaexcelencia.com

PHD en Psicología Cognitiva.

MSc. en Ciencias de la Conducta.

Lic. en Comunicación Social.

Conferencista.

Escritor.

www.laexcelencia.com

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