Por ejemplo, en ambientes laborales competitivos, los empleados de un
mismo sector aspiran a ser ascendidos al cargo de su jefe. Cuando éste
se retire, piensan ellos, sólo puede haber un único ganador (el que
obtenga el cargo).
Para muchos, la vida es una competencia permanente donde la posibilidad
de salir victorioso depende -en gran medida- de “ser más fuerte que los
demás”. Esta orientación propicia estrategias y tácticas de
enfrentamiento, que buscan quedarse con " la porción más grande de la
torta ". Estos esfuerzos competitivos, con gran frecuencia inhiben la
búsqueda de opciones creativas que permiten "agrandar la torta". Y,
evidentemente, de una torta que no se ha agrandado, las porciones a
repartir son cada vez más pequeñas...
"Es importante suspender momentáneamente la crítica y poder inventar. No
sólo hay que pensar en acortar la brecha entre las dos posiciones, sino
más bien en ampliar las opciones; agrandar la torta"
- William Ury -
El Poder de la fuerza
El concepto de "Poder" en una negociación, se asocia generalmente al
hecho de “ser más fuerte”. La mayoría de las personas piensan que -en
una negociación- no puede existir el triunfo de uno sin la derrota del
otro. Porque, para que uno gane, el otro debe perder.
Por ello, la búsqueda de superioridad y dominio se convierte en la única
estrategia significativa. Pero... ¿no existe otra alternativa?
El propósito al negociar es obtener lo que deseamos de la mejor manera
posible, o sea, alcanzar nuestra máxima satisfacción con el mínimo
"costo" posible. Pero... ¿debe esto ocurrir siempre "a costa" de la otra
persona?
Cuando "los fuertes” participan de una negociación, alardean de tener el
poder sobre todo y sobre todos. Pueden -y de hecho lo intentarán- ganar
a toda costa. Tienen tanto que consiguen satisfacer toda su avidez y,
además, gozan viendo a su adversario con las manos vacías. Desde un
tradicional escenario de “débiles y fuertes”, vemos a estas personas
como poderosas e invencibles porque se imponen sobre sus oponentes.
Pero... ¿qué pensarían estas personas si les dijésemos “tu poder no es
más que una muestra de tu debilidad” ? ... Probablemente se echarían a
reír, porque desconocerían el Poder de la debilidad.
El Poder de la debilidad
Piense por un instante en las desventajas del supuestamente
"fuerte"...
Pierde la oportunidad de conocer con más profundidad a la otra persona,
por considerarla apenas un “adversario inferior a él".
Limita todos sus argumentos a pedidos intransigentes y ofertas ridículas, por "pararse" en una posición inicial extrema.
Regatéa hasta el cansancio, logrando apenas unos centímetros más de “soga”.
Echa a perder una futura relación, porque su “oponente” deja la negociación sintiéndose estafado y defraudado.
Desperdicia energías y soporta desgastes innecesarios por pretender
probar enfáticamente su postura.
Cierra las puertas al diálogo. Sub-utiliza la comunicación, limitándose
a menospreciar y a ofender a la otra persona.
Encierra la negociación en un clima de enojo, frustración,
resentimiento, desconfianza y hostilidad.
La "debilidad", de alguna manera tiene siempre implícito un potencial de
poder. Un poder distinto y poco reconocido, pero que en realidad muchas
personas (sin saberlo y sin saberlo utilizar) tienen escondido y
latente. El supuestamente “débil” sabe que se encuentra en esa
situación, pero no la considera como fuente de poder, porque no alcanza
a ver que, desde la posición de debilidad que le sugiere su oponente,
puede emerger su "gran estrategia de poder": la estrategia de la
debilidad.
Aunque parezca una exageración, existen más de cien tipos de poder
que pueden ejercerse en una negociación “sin el uso de la fuerza” (y no
sólo la fuerza física, sino la presión verbal y la intimidación).
"Jamás se penetra por la fuerza en un corazón."
- Molière -
La legitimidad, por ejemplo, es una fuente de poder. También lo son la
integridad; el compromiso; la tolerancia y el conocimiento de las
necesidades propias y del otro. La persistencia, las habilidades de
persuasión y la capacidad de análisis son asimismo otras de las formas
que toma el poder durante una negociación. ¿Qué tiene de débil alguien
que genera poder desde sí mismo y no desde la fuerza sobre el otro? ...
Absolutamente nada.
Un sentido de equidad, comprensión y motivación da mucho más poder, que
la coerción o la manipulación. Mostrar dedicación e interés en el
proceso y conservar en todo momento el respeto hacia el otro, es Poder.
Ganarse la confianza de la otra parte, lograr de ella una postura
honesta y hacerla sentirse apoyada y comprendida es muy poderoso en una
negociación.
“Tu aparente debilidad no es más que una muestra de tu inmenso poder”.
El poder que se tiene, aún desde la etiqueta de “débil”, es mayor que
aquel que se cree tener. Pensemos que, si no poseyéramos poder alguno,
no tendríamos adversarios. Si una persona disputa con otra, significa
que necesita algo de ella. No existiría negociación si todo el poder
estuviese de un único lado. La efectividad de un proceso de negociación,
reside en que ambas partes ganen. Esto sólo es posible si los
protagonistas, en lugar de utilizar el poder individual para someter “el
débil al fuerte”, buscan generar un valor genuino en la negociación y
fortalecerse en el camino...
Club de la Efectividad. Desarrollo personal, liderazgo y efectividad
Publicado en castellano por Mujeres de Empresa bajo el título: El poder de la debilidad 10.Noviembre.03 y distribuído bajo una Licencia Creative Commons.
http://www.mujeresdeempresa.com/management/management031101.shtml
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com © 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |