IDEAS - FUERZA
• EL ÉXITO EN LA VIDA NO DEPENDE EXCLUSIVAMENTE DE NUESTRAS CAPACIDADES
INTELECTUALES.
• TOMAR CONCIENCIA DE NUESTRAS EMOCIONES, COMPRENDER LOS SENTIMIENTOS DE
LOS DEMÁS, TOLERAR LAS PRESIONES Y FRUSTRACIONES, MEJORAR NUESTRA
CAPACIDAD DE TRABAJAR EN EQUIPO Y ADOPTAR UNA ACTITUD EMPÁTICA Y SOCIAL
NOS BRINDARÁ MÁS POSIBILIDADES DE DESARROLLO.
• EL ANALFABETISMO EMOCIONAL TIENE UN COSTO ALTÍSIMO PARA LAS PERSONAS.
• LA ALFABETIZACIÓN EMOCIONAL ES MUY ÚTIL PARA LA PREVENCIÓN DE LA
VIOLENCIA.
• EL APRENDIZAJE EMOCIONAL DURA TODA LA VIDA.
FRASES TEXTUALES DEL LIBRO
Þ “...el cerebro emocional existió mucho tiempo antes que el racional”.
Þ “El antiguo paradigma sostenía un ideal de razón liberado de la
tensión emocional. el nuevo paradigma nos obliga a armonizar cabeza y
corazón”.
Þ “La vida emocional es un ámbito que, al igual que las matemáticas y la
lectura, puede manejarse con mayor o menor destreza y requiere un
singular conjunto de habilidades”.
Þ “El reconocer un sentimiento mientras ocurre es la clave de la
inteligencia emocional”.
Þ “La chatura emocional de Gary ejemplifica lo que los psiquiatras
llaman alexitimia, del griego a-, que significa “carencia de”, y lexis,
que significa “palabra” y thymos, que significa “emoción”. estas
personas carecen de palabras para expresar sus sentimientos”.
Þ “...no tener palabras para los sentimientos significa no apropiarse de
ellos”.
Þ “La clave para una toma de decisiones personales más acertadas es, en
resumen, estar en sintonía con nuestros sentimientos”.
Þ “La ira nunca carece de motivo, pero pocas veces se trata de un buen
motivo”.
Þ “La ansiedad mina el intelecto”.
Þ “...la mejor fórmula para una queja es ‘xyz’: “cuando tú hiciste x me
sentí y, habría preferido que en lugar de eso hubieras hecho z”. por
ejemplo: “cuando no me llamaste para decirme que ibas a llegar tarde a
la cita que teníamos para cenar, me sentí despreciada y furiosa. ojalá
me hubieras llamado para avisarme que llegarías tarde” en lugar de “eres
un desconsiderado y egocéntrico bastardo”.
Þ “El estrés vuelve estúpidas a las personas”.
Þ “La mente emocional es mucho más rápida que la mente racional”.
Þ “Los grandes maestros espirituales como Buda y Jesús llegaron al
corazón de sus discípulos hablando el lenguaje de las emociones,
enseñando con parábolas, fábulas y relatos”.
FUNDAMENTACIÓN
¿POR QUÉ Y PARA QUÉ UNA FICHA SOBRE INTELIGENCIA EMOCIONAL?
De lo que estoy segura es de que ser inteligente no es una garantía para
ser feliz.
MARILYN VOS SAVANT (48 años en 1995, estadounidense, el coeficiente
intelectual más alto del mundo (228))
- Porque en el mundo actual, son indispensables las relaciones
interpersonales para un mejor desarrollo personal.
- Porque considero importante que estas ideas y cuestiones se difundan a
muchas personas.
- Para analizar los modelos educativos y emocionales con los que fuimos
formados y que no siempre resultan útiles en este tiempo.
- Para reconocer nuestras potencialidades y limitaciones como personas,
lo cual nos permitirá relacionarnos mejor.
- Para poder prevenir actitudes negativas como la violencia.
- Para comprender mejor actitudes como la melancolía y la depresión.
- Para identificar los sentimientos propios y los de los demás.
- Para actuar en la prevención de conductas inadecuadas y que el cambio
de hábitos redunde en una mejor calidad de vida.
PREGUNTAS QUE SE INTENTA RESPONDER
¿SE PUEDE PREVENIR LA VIOLENCIA?
¿UNA ACTITUD OPTIMISTA CURA A LAS PERSONAS?
¿SE PUEDEN APRENDER NUEVAS HABILIDADES PARA LA VIDA EMOCIONAL?
¿DAR RIENDA SUELTA A LA IRA ES LA MEJOR O LA PEOR FORMA DE CALMARLA? ¿ME
SIENTO MEJOR O PEOR?
¿QUÉ FUNCIÓN CUMPLE LA ESPERANZA Y EL OPTIMISMO EN UNA MEJOR CALIDAD DE
VIDA?
¿LAS EMOCIONES Y SENTIMIENTOS SON CONTAGIOSOS?
¿LOS HÁBITOS DE RESPUESTA EMOTIVA SE PUEDEN MODIFICAR?
¿EN QUÉ CONSISTE EL JUDO EMOCIONAL?
¿TENGO PENSAMIENTOS TÓXICOS?
COMENZANDO POR LO BIOLÓGICO
En la evolución del ser humano, el cerebro se fue transformando y
sofisticando en sucesivas capas, que fueron envolviendo al núcleo
original. Las respuestas referidas a la supervivencia deben ser rápidas
y por lo tanto son irracionales. Este crecimiento de abajo hacia arriba
se repite en el desarrollo del embrión humano. La parte más primitiva
del cerebro, en contacto con la médula espinal, controla las funciones
básicas vitales como por ejemplo respirar. Este cerebro primitivo no
piensa ni aprende, simplemente asegura la supervivencia. El siguiente
cuadro esquematiza las respuestas posibles del cerebro ante un ataque:
¿QUÉ ES LA EMOCIÓN?
“Cualquiera agitación y trastorno de la mente, el sentimiento, la
pasión; cualquier estado mental vehemente o excitado.” (Oxford English
Dictionary). El autor utiliza el término emoción para referirse a un
sentimiento y sus pensamientos característicos, a estados psicológicos y
biológicos y a una variedad de tendencias a actuar.
FAMILIAS DE EMOCIONES
1) IRA: furia, ultraje, resentimiento, cólera, exasperación,
indignación, aflicción, acritud, animosidad, fastidio, irritabilidad,
hostilidad. Extremo: violencia y odio patológicos.
2) TRISTEZA: congoja, pesar, melancolía, pesimismo, pena, autocompasión,
soledad, abatimiento, desesperación y, en casos patológicos, depresión
grave.
3) TEMOR: ansiedad, aprensión, nerviosismo, preocupación, consternación,
inquietud, cautela, incertidumbre, pavor, miedo, terror; y en un nivel
psicopatológico: fobia y pánico.
4) PLACER: felicidad, alegría, alivio, contento, dicha, deleite,
diversión, orgullo, placer sensual, estremecimiento, embeleso,
gratificación, satisfacción, euforia, extravagancia, éxtasis y, en el
extremo: manía.
5) AMOR: aceptación, simpatía, confianza, amabilidad, afinidad,
devoción, adoración, infatuación, amor espiritual.
6) SORPRESA: conmoción, asombro, desconcierto.
7) DISGUSTO: desdén, desprecio, menosprecio, aborrecimiento, aversión,
disgusto, repulsa.
8) VERGÜENZA: culpabilidad, molestia, disgusto, remordimiento,
humillación, arrepentimiento, mortificación y contrición.
DIFICULTADES PARA UNA DEFINICIÓN TAXATIVA
Resulta complicada una definición cuando las emociones se mezclan. Por
ejemplo, los CELOS son una variante de la ira que se mezcla con la
tristeza y el temor.
Intervienen en esto las VIRTUDES: la esperanza, la fe, el coraje, la
indulgencia, la seguridad y la ecuanimidad.
Recordemos los siete PECADOS CAPITALES: codicia, envidia, gula, ira,
lujuria, pereza y soberbia.
SENTIMIENTOS: Son difíciles de clasificar, por ejemplo, la duda, la
complacencia, la indolencia, la apatía, el aburrimiento, la confusión.
EXPRESIONES FACIALES
Paul Ekman, de la Universidad de California, en San Francisco, descubrió
que las expresiones faciales de cuatro emociones (temor, ira, tristeza y
placer) son reconocidas por personas de culturas de todo el mundo, lo
cual sugiere su universalidad.
LOS ESTADOS DE ÁNIMO
Son más apagados y duran mucho más tiempo que una emoción. Por ejemplo,
es improbable mantener el calor de la ira durante todo el día, pero es
probable estar de un humor gruñón e irritable en el que se activan
fácilmente arranques de ira más cortos.
EL TEMPERAMENTO
Es la prontitud para evocar una emoción o estado de ánimo determinado
que hace que la gente sea melancólica, tímida o alegre. Concluimos
entonces que el temperamento de una persona está conformado por sus
emociones y sus estados de ánimo.
ESTILOS CARACTERÍSTICOS DE LAS PERSONAS PARA RESPONDER Y ENFRENTARSE A
SUS EMOCIONES.
John Mager, psicólogo de la universidad de New Hampshire, uno de los
formuladores de la teoría de la inteligencia emocional, identifica tres
estilos que adoptamos las personas con respecto a nuestras emociones:
a) Consciente de sí mismo: son las personas conscientes de sus humores
en el momento en que los tienen. Estas personas poseen cierta
sofisticación con respecto a su vida emocional. Su claridad con respecto
a las emociones puede reforzar otros rasgos de su personalidad: son
independientes, están seguros de sus propios límites, y suelen tener una
visión positiva de la vida. Cuando se ponen de mal humor, son capaces de
superarlo enseguida. En resumen, su cuidado los ayuda a manejar sus
emociones.
b) Sumergido: se trata de personas que a menudo se sienten empantanadas
en sus emociones e incapaces de librarse de ellas, como si el humor las
dominara. Son volubles y no muy conscientes de sus sentimientos, por lo
que quedan perdidas en ellos, en lugar de tener cierta perspectiva.
Hacen poco por tratar de librarse del mal humor y sienten que no
controlan su vida emocional. A menudo se sienten abrumadas y
emocionalmente descontroladas.
c) Aceptador: suelen ser claras con respecto a lo que sienten. Tienen
tendencia a aceptar sus humores y no tratan de cambiarlos. Son
susceptibles con respecto al mal humor, pero lo aceptan con una actitud
de laissez-faire (dejar hacer), sin hacer nada para cambiarlo, a pesar
de las perturbaciones que provoca. Esta pauta se encuentra entre
personas depresivas que están resignadas a su desesperación.
ALEXITIMIA
Esta enfermedad se manifiesta en personas emocionalmente insípidas,
totalmente insensibles a cualquier muestra de sentimientos. Es la
imposibilidad de registrar las emociones y aparece como una falta total
de pasión. Etimológicamente viene del griego: a = carencia de; lexis =
palabra; thymos = emoción. Estas personas carecen de palabras para
expresar sus sentimientos. La incapacidad es en la expresión de la
emoción, más que en la ausencia de la misma.
El dilema del alexitímico es que “no tener palabras para los
sentimientos significa no apropiarse de ellos”
ANATOMÍA DE LA IRA
“La ira nunca carece de motivo, pero pocas veces se trata de un buen
motivo” (Benjamín Franklin)
Un disparador universal de la ira es la sensación de encontrarse en
peligro; puede ser una amenaza física o una amenaza simbólica a la
autoestima o la dignidad: ser tratado en forma injusta o ruda, ser
insultado o menospreciado, quedar frustrado en la búsqueda de un
objetivo importante. Estas percepciones actúan como el gatillo de la
conducta de ataque o fuga, según como el cerebro emocional evalúe la
oposición.
UN BÁLSAMO PARA LA IRA
“Cualquiera puede ponerse furioso... eso es fácil. Pero estar furioso
con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento
correcto, por el motivo correcto, y de la forma correcta... eso no es
fácil. ARISTÓTELES, Ética a Nicómaco.
Existen dos formas principales de intervenir frente a un ataque de ira:
1) Desafiar los pensamientos que la disparan. Un ataque de ira suele
producirse por una “mala lectura” de una situación. Por ejemplo: una
persona con tendencia al enojo rápido va conduciendo. Otro automóvil se
le interpone, haciéndolo frenar bruscamente. Su pensamiento es: “este
maldito asesino quiere matarme, voy a darle una buena lección”. A
continuación puede ocurrir una persecución de imprevisibles
consecuencias. Supongamos que este violento automovilista fuera
acompañado por otra persona que le dice: “el conductor iba agitando un
pañuelo blanco, posiblemente llevaba a alguien que necesitaba ayuda
médica”. Esto cambia inmediatamente la situación. La espiral violenta se
revierte.
El tiempo es importante. Las primeras etapas del ciclo de la ira son las
más eficaces. La ira puede ser evitada completamente si la información
atenuante surge antes de que ésta empiece a actuar. La información
atenuante permite la revaloración de los acontecimientos que provocan la
ira.
2) La distracción: es una manera de poner freno al ciclo del pensamiento
hostil intensificado. Sirve cuando los niveles de ira no permiten
razonar correctamente a la persona. Una estrategia bastante eficaz para
distraernos, consiste en quedarnos a solas mientras nos calmamos; puede
ser un paseo en coche o un largo paseo a pie. También sirve respirar
profundamente, relajando los músculos. Este tiempo no servirá si se
utiliza para continuar la serie de pensamientos provocadores de ira.
Otro psiquiatra recomendaba captar los pensamientos cínicos u hostiles
en el momento en que surgen y ponerlos por escrito como una manera de
desactivarlos y revalorarlos.
Dar rienda suelta a la ira es una de las peores formas de calmarla: los
estallidos de ira intensifican la excitación del cerebro emocional,
dejando a la persona más enfurecida y no menos. La catarsis es a veces
ensalzada como una forma de manejar la ira, pero es como “querer apagar
el fuego con nafta”.
Cuando se le preguntó a un maestro tibetano cuál era la mejor forma de
enfrentarse a la ira, contestó: “No reprimirla, pero no actuar en
consecuencia.”
Como trágico ejemplo, el 8 de julio de 1997 el diario Clarín publica la
siguiente noticia como titular: Un matrimonio mendocino. Pasarán presos
el resto de sus vidas por matar al hijo. En la bajada del copete dice
“Un matrimonio pasará el resto de sus vidas en la cárcel por el
asesinato de su hijo Ayrton Brian Lionel Godoy, de 3 años, a quien el
padre le dio una paliza porque “no lo saludaba”.
CÍRCULO DE PREOCUPACIÓN
¡Oh, no! El amortiguador hace un ruido extraño... ¿Y si tengo que
llevarlo al taller? No puedo permitirme hacer ese gasto... Tendré que
sacar el dinero de lo que había reservado para la facultad de mi hijo...
¿Y si no puedo pagarle las clases particulares? Ese informe negativo que
envió la escuela la semana pasada... ¿Y si le ponen notas más bajas y no
puede entrar a la universidad? El amortiguador hace un ruido extraño.
La mente preocupada gira una y otra vez y se realimenta un pensamiento
preocupado con el siguiente, para luego volver al principio. El núcleo
de toda ansiedad es la preocupación. En cierto sentido una preocupación
es un ensayo de lo que podría salir mal y cómo enfrentarse a ello
(pensamiento de sombrero negro, Edward De Bono). La dificultad surge con
las preocupaciones crónicas y repetitivas, que surgen una y otra vez y
nunca llevan a una solución positiva. Para evitar estos “asaltos de
preocupación” es conveniente: a) el registro corporal de sus efectos:
fuerte sudoración, temblor, aceleración del ritmo cardíaco y tensión
muscular. Se recomienda respiración profunda y relajación. b) Desafiar
activamente los pensamientos inquietantes: ¿es muy probable que el
acontecimiento temido se produzca? ¿no habrá otras alternativas?
¿existen pasos constructivos que pueden darse?. Esta combinación de
conciencia y escepticismo sano permiten prevenir la preocupación
crónica.
MELANCOLÍA Y DEPRESIÓN
“El que se entrega a la tristeza renuncia a la plenitud de la vida. Para
sobrevivir: planificar la esperanza”. Dr. Enrique Pichon-Rivière
La tristeza es el único estado de ánimo que por lo general la gente se
esfuerza en superar. La melancolía, como cualquier estado de ánimo tiene
sus beneficios. La tristeza que provoca una pérdida tiene ciertos
efectos: reduce nuestro interés por la diversión y el placer , fija la
atención en lo que se ha perdido para poder elaborar el duelo, nos quita
energías en ese momento para comenzar nuevas empresas. En resumen,
refuerza una especie de retirada reflexiva de las actividades de la vida
para llorar la pérdida, reflexionar; y finalmente hacer los ajustes
psicológicos y los nuevos planes (proyectos) que nos permitirán
continuar con nuestras vidas.
Si el pesar es útil, la auténtica depresión no lo es. Los sentimientos y
sensaciones asociados con este cuadro dan cuenta de sus efectos nocivos
para las personas. Odio por mí mismo, sensación de que no valgo nada,
húmeda y pegajosa tristeza, sensación de temor y sofocante ansiedad,
confusión no puedo concentrarme, me falla la memoria, marea tóxica e
innombrable que borra cualquier respuesta placentera al mundo viviente,
insomnio, me siento zombi, la comida me resulta insípida, se desvanece
la esperanza.
Uno de los antídotos más potentes contra la depresión es un recurso muy
utilizado en terapia: ver las cosas de una manera diferente (también
llamado reestructuración cognitiva). Por ejemplo: una persona
ligeramente enferma puede deprimirse si se compara con otra sana, pero
si conoce a un paciente más grave, cambiará su punto de vista y su humor
mejorará. Compararse con alguien que está peor resulta increíblemente
alentador: de pronto lo que parecía bastante decepcionante no es tan
malo.
Otro eficaz recurso para superar la depresión es ayudar a otras personas
con problemas. Salir de las preocupaciones por el yo, dedicándose a un
trabajo solidario como voluntario, es un poderoso recurso para cambiar
el estado de ánimo.
El alcohol y la televisión no ayudan a las personas depresivas. “Rezar,
si uno es muy religioso, es bueno parea cualquier estado de ánimo, sobre
todo para la depresión”. (Diane Tice)
CONTROL DEL IMPULSO: LA PRUEBA DEL BOMBÓN
En la década del 60, en un jardín de infantes del campus de la
Universidad de Stanford, se realizó un importante estudio con alumnos de
4 años, que fueron seguidos hasta finalizar la secundaria.
A los niños de 4 años se les hacía la siguiente proposición: Si esperas
a que termine la tarea que estoy haciendo, podrás recibir dos bombones
de obsequio. Si no puedes esperar, sólo conseguirás uno, pero podrás
recibirlo de inmediato”. A continuación el experimentador salía de la
habitación por 15 minutos.
Este desafío escenificaba la eterna batalla entre el impulso y la
restricción, el deseo y el autocontrol, la gratificación y la
postergación. Quizás no exista una herramienta psicológica más
importante que la de resistir el impulso. Esta es la raíz de todo
autocontrol emocional, ya que las emociones, por naturaleza, llevan a
uno u otro impulso a entrar en acción.
Los niños que esperaron su segundo bombón fueron capaces de contener las
emociones, y de ese modo, demoraron el impulso. Para esperar esos
interminables quince minutos se taparon los ojos para no ver la fuente
de la tentación, apoyaron la cabeza en sus brazos, hablaron solos,
cantaron, jugaron con las manos y los pies e incluso intentaron dormir.
Pero otros, más impulsivos, se apoderaron del único bombón, casi siempre
segundos después de que saliera el experimentador. Cuando fueron
observados en la adolescencia, la diferencia emocional y social entre
los niños que comieron el bombón y los que demoraron su gratificación
fue notable. Los que habían resistido la tentación a los cuatro años,
como adolescentes eran más competentes en el plano social: personalmente
eficaces, seguros de sí mismos, y más capaces de enfrentarse a las
frustraciones de la vida. Y más de una década después aún eran capaces
de postergar la gratificación para lograr sus objetivos.
CAPACIDADES DE LA INTELIGENCIA INTERPERSONAL
• ORGANIZACIÓN DE GRUPOS: esencial en un líder, esta habilidad incluye
esfuerzos iniciadores y coordinadores de una red de personas. Es el
talento que se ve en los directores efectivos de organizaciones y
unidades de todo tipo. En el patio de juegos, este es el niño que toma
la iniciativa y decide a qué jugarán todos, o se convierte en el capitán
del equipo.
• NEGOCIACIÓN DE SOLUCIONES: es el talento del mediador, que previene
conflictos o resuelve aquellos que han estallado. Las personas que
tienen esta habilidad se destacan en la realización de acuerdos, en
arbitrar o mediar en disputas. Son los niños que resuelven las peleas en
el patio.
• CONEXIÓN PERSONAL: es el talento de la empatía. Hace que resulte fácil
participar en un encuentro. Conoce el arte de las relaciones. Personas
ideales para el trabajo en equipo. Se llevan bien con casi todo el
mundo. Suelen ser excelentes para interpretar las emociones a partir de
las expresiones faciales. Son apreciados por sus compañeros.
• ANÁLISIS SOCIAL: supone ser capaz de detectar y mostrar comprensión
con respecto a los sentimientos, los motivos y las preocupaciones de la
gente. Este conocimiento de cómo se sienten los demás puede conducir a
una fácil intimidad o sentido de la compenetración.
PENSAMIENTOS TÓXICOS
En los intercambios emocionales entre personas, puede ocurrir que lo
verbalizado y lo pensado no coincidan. Ejemplo: el marido dice: “Cariño,
¿no te parece que los niños podrían calmarse un poco?. Lo que realmente
piensa es: “Ella es demasiado permisiva con los niños”. Estos
pensamientos perturbadores son autoconfirmadores: el sujeto deshecha
todo dato que contradiga su punto de vista y toma toda aquella actitud
que lo confirme. Estos pensamientos son poderosos, en el sentido que
confunden al sistema nervioso de alarma y pueden provocar un asalto
emocional. En estos casos lo mejor es serenarse, registrando el aumento
de las pulsaciones. La recuperación fisiológica dura 20 minutos.
MENTE Y MEDICINA
Los cuidados médicos modernos a menudo carecen de inteligencia
emocional.
La ira parece ser la emoción que más daño causa al corazón, así lo
señalan diversos estudios de bombeo cardíaco.
La hostilidad es un hábito que puede modificarse. “El antídoto para la hostilidad es desarrollar un corazón más confiado. Lo único que hace falta es la motivación adecuada. Cuando la gente se da cuenta que su hostilidad puede llevarla prematuramente a la tumba, está dispuesta a intentarlo”.
Mientras la hostilidad crónica y los episodios repetidos de ira parecen poner a los hombres en un gran riesgo de enfermedad cardíaca, la emociones más mortales en las mujeres pueden ser la ansiedad y el temor. La emoción positiva no es curativa por sí sola, pero tiene gran influencia en la curación o en la sobrevida de los enfermos, mejorando su calidad de vida.
Un estudio de pacientes en salas de espera de médicos descubrió que cada uno tenía un promedio de tres o más preguntas en mente para preguntar al médico al que estaban a punto de ver. Pero cuando los pacientes salieron del consultorio del médico, un promedio de sólo una y media de esas preguntas había sido contestada. Este descubrimiento confirma una de las muchas formas en que las necesidades emocionales de los pacientes quedan insatisfechas por la medicina actual. Las preguntas sin respuestas alimentan la incertidumbre, el temor y la sensación de catástrofe. Y llevan a los pacientes a negarse a seguir tratamientos que no comprenden totalmente.
Ayudar a la gente a manejar mejor sus sentimientos perturbadores
(ira, ansiedad, depresión, pesimismo, soledad) es una forma de
prevención de la enfermedad.
EL CRISOL FAMILIAR
La vida en familia es nuestra primera escuela para el aprendizaje emocional. En un estudio realizado con familias, se observó a padres y madres tratando de enseñar a su hijo cómo operar un nuevo videojuego. Algunas madres y padres mostraban una actitud autoritaria, perdían la paciencia ante la ineptitud de sus hijos, levantaban la voz disgustados o exasperados, en resumen, eran presa de las mismas tendencias hacia el desdén y el disgusto que corroen el matrimonio. Otros padres y madres eran pacientes con los errores de su hijo o hija y le ayudaban a resolver el juego por sus propios medios en lugar de imponerle su voluntad. La sesión de videojuego resultó un barómetro sorprendentemente poderoso del estilo emocional de los padres. Los tres estilos más comunes de paternidad emocionalmente inepta resultaron ser:
• IGNORAR LOS SENTIMIENTOS EN GENERAL: Los padres con este estilo
tratan las aflicciones emocionales de sus hijos como un problema trivial
o aburrido, algo que deben esperar que pase. No logran utilizar los
momentos emocionales como una oportunidad para acercarse a su hijo o
ayudarlo a aprender una lección en el aspecto emocional.
• MOSTRARSE DEMASIADO LIBERAL: Estos padres se dan cuenta de lo que
siente el niño, pero afirman que sea cual fuere la forma en que el niño
se enfrenta a una tormenta emocional, siempre es adecuada; incluso si es
a los golpes. Tratan de suavizar todas las perturbaciones y recurrirán a
los sobornos para que su hijo deje de estar triste o furioso.
• MOSTRARSE DESDEÑOSO, Y NO SENTIR RESPETO POR LO QUE SU HIJO SIENTE:
Estos padres son típicamente desaprobadores, duros tanto en sus críticas
como en sus castigos. Pueden prohibir cualquier manifestación de la ira
del niño y castigarlo a la menor señal de irritabilidad. Son los padres
que gritan con enojo al niño que intenta dar su versión de los hechos:
“¡No me contestes!”.
JUDO EMOCIONAL
Si la prueba de la habilidad social es la capacidad de aliviar las emociones alteradas de los demás, enfrentarse a alguien que está en pleno arranque de ira es tal vez la medida definitiva de la supremacía. Los datos sobre autorregulación de la ira y contagio emocional sugieren que una estrategia eficaz podría ser distraer a la persona iracunda, mostrar empatía con sus sentimientos y su perspectiva y luego atraer su atención a un foco alternativo, algo que le permita armonizar con una gama de sentimientos más positiva... una especie de judo emocional.
Esta refinada habilidad en el fino arte de la influencia emocional está tal vez mejor ejemplificada por una historia narrada por un viejo amigo, el difunto Terry Dobson, que en la década del cincuenta fue uno de los primeros en estudiar el arte marcial aikido en Japón. Una tarde viajaba a su casa en un tren suburbano de Tokio cuando subió un trabajador robusto, agresivo, borracho y sucio. El hombre se tambaleó y empezó a aterrorizar a los pasajeros: mientras maldecía en voz alta golpeó a una mujer que sostenía un bebé en brazos y la hizo caer encima de una pareja de ancianos, que a su vez se levantaron de un salto y corrieron hasta el otro extremo del vagón. El borracho dio algunos golpes más (que no dieron en el blanco), agarró con fuerza la barra de metal que estaba en el medio del vagón e intentó arrancarla.
En ese momento Terry, que estaba en plena forma física gracias al entrenamiento de ocho horas diarias de aikido, sintió que debía intervenir para evitar que alguien resultara gravemente herido. Pero recordó las palabras de su maestro: "el aikido es el arte de la reconciliación. El que tenga la intención de luchar habrá quebrado su conexión con el universo. Si intentas dominar a la gente, ya estás derrotado. Lo que estudiamos es cómo resolver el conflicto, no cómo iniciarlo".
En efecto, al comenzar las clases, Terry había acordado con su maestro que jamás provocaría una pelea y siempre usaría sus habilidades en el arte marcial sólo para defenderse. Ahora, por fin, vio la oportunidad de probar sus habilidades con el aikido en la vida real. De modo que mientras los demás pasajeros estaban paralizados en sus asientos, Terry se puso de pie lenta y deliberadamente.
Al verlo, el borracho rugió: "¡Ajá! ¡Un extranjero! ¡Lo que necesitas es una lección sobre modales japoneses!", y se dispuso a lanzarse sobre Terry.
Pero en el preciso instante en que el borracho estaba a punto de avanzar, alguien lanzó un grito ensordecedor y extrañamente alegre: “¡Eh!”.
El grito tenía el tono alegre de alguien que acaba de tropezar con un querido amigo. El borracho, sorprendido, dio media vuelta y vio a un diminuto japonés, de unos setenta años, sentado y vestido con kimono. El anciano le sonrió con deleite al borracho y le hizo señas con la mano mientras le decía: “Ven aquí”.
El borracho avanzó mientras decía en tono beligerante: "¿Por qué demonios debería hablar contigo?". Entretanto, Terry estaba preparado para derribar al borracho en cuanto hiciera el menor movimiento violento.
-¿Qué has estado bebiendo? -preguntó el anciano mientras miraba al
trabajador borracho con una sonrisa.
-He estado bebiendo sake, y no es asunto tuyo -repuso el borracho.
-Oh, es maravilloso, absolutamente maravilloso -respondió el anciano en
tono amistoso. ¿Sabes? A mí también me encanta el sake. Todas las noches
mi esposa y yo... ahora ella tiene setenta y seis años... calentamos una
pequeña botella de sake, la llevamos al jardín y nos sentamos en un
viejo banco de madera... -siguió hablando del caqui que• tenía en el
patio trasero, de las delicias de su jardín y de cómo disfrutaba del
sake por la noche.
El rostro del borracho empezó a suavizarse mientras escuchaba al
anciano; aflojó los puños.
-Sí... a mí también me gustan los caquis... -dijo arrastrando la voz.
Sí -contestó el anciano en tono animado-, y estoy seguro de que tienes
una esposa maravillosa.
-No -dijo el trabajador-. Mi esposa murió... -entre sollozos empezó a
contar la triste historia de cómo había perdido a su esposa, su hogar,
su trabajo, y se sentía avergonzado de sí mismo.
En ese momento el tren llegó a la parada de Terry y mientras este bajaba, se volvió y oyó que el anciano invitaba al borracho a que se quedara con él y le contara todo, y vio como el borracho se tendía en el asiento y apoyaba la cabeza en el regazo del anciano.
Eso es brillantez emocional.
Nota: el punto Judo Emocional fue transcripto textual del libro.
CAPACIDADES DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
1. Conocer las propias emociones. La conciencia de uno mismo -el
reconocer un sentimiento mientras ocurre- es la clave de la inteligencia
emocional. La capacidad de controlar sentimientos de un momento a otro
es fundamental para la penetración psicológica y la comprensión de uno
mismo. La incapacidad de advertir nuestros auténticos sentimientos nos
deja a merced de los mismos. Las personas que tienen una mayor
certidumbre con respecto a sus sentimientos son mejores guías de su vida
y tienen una noción más segura de lo que sienten realmente con respecto
a las decisiones personales, desde con quién casarse hasta qué trabajo
aceptar.
2. Manejar las emociones. Manejar los sentimientos para que sean adecuados es una capacidad que se basa en la conciencia de uno mismo. Es importante la capacidad de serenarse, de librarse de la irritabilidad, la ansiedad y la melancolía excesivas. Las consecuencias del fracaso en esta destreza emocional básica son muy costosas. Las personas que carecen de esta capacidad luchan constantemente contra sentimientos de aflicción, mientras aquellas que la tienen desarrollada pueden recuperarse con mucha mayor rapidez de los reveses y trastornos de la vida.
3. La propia motivación. Ordenar las emociones al servicio de un objetivo es esencial para prestar atención, para la automotivación y el dominio, y para la creatividad. El autodominio emocional -postergar la gratificación y contener la impulsividad- sirve de base a toda clase de logros. Y ser capaz de internarse en un estado de "fluidez" permite un desempeño destacado en muchos sentidos. Las personas que tienen esta capacidad suelen ser mucho más productivas y eficaces en cualquier tarea que emprendan.
4. Reconocer emociones en los demás. La empatía, otra capacidad que se basa en la autoconciencia emocional, es la "habilidad" fundamental de las personas. Hay un costo social en caso de no tener buen oído emocional, y existen razones por las que la empatía despierta el altruismo. Las personas que tienen empatía están mucho más adaptadas a las sutiles señales sociales que indican lo que otros necesitan o quieren. Esto los hace mejores en profesiones tales como la enseñanza, las ventas y la administración.
5. Manejar las relaciones. El arte de las relaciones es, en gran
medida, la habilidad de manejar las emociones de los demás. Se pueden
aprender habilidades específicas que determinan la competencia o
incompetencia social (popularidad, liderazgo, eficacia interpersonal).
Los errores en las habilidades emocionales pueden ser remediados: en
gran medida, cada una de estas esferas representa un cuerpo de hábito y
respuesta que, con el esfuerzo adecuado, puede mejorarse.
Analista de Sistemas
Lic. en Psicología
Buenos Aires - Argentina
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