¿Cuántas veces pensamos lo siguiente? “Hubiera dicho esto, hubiera
reaccionado así, Si hubiera procedido de tal o cual manera, los
resultados hubieran sido diferentes – más favorables para mí- por lo
menos”. Esto sucede así, porque en el momento de la verdad, en el
momento del diálogo, en el momento de la negociación, perdemos nuestra
seguridad, al perder la seguridad las consecuencias pueden ser las no
deseadas.
Dejamos que la otra parte nos inhiba, ya sea por su personalidad, por su
carisma, por su jerarquía o por lo que sea, nos apocamos, nos
acobardamos y terminamos cediendo. No me refiero aquí para nada al hecho
de pelear, el punto es llegar a un acuerdo tanto con el jefe, con tu
pareja, con tus hijos, con quién sea en los términos de GANAR GANAR.
Siempre nos encontramos en una postura de negociación en nuestra vida.
Negociamos con la familia a dónde vamos a salir, negociamos con nuestros
hijos las reglas a imponerse en la casa, negociamos con nuestro jefe un
aumento de sueldo, negociamos con el reclutador nuestra posición y
sueldo en la empresa a trabajar, negociamos con nuestros subordinados
etc, etc.
La vida es una continua negociación, sin embargo en el momento que
abusamos de nuestro poder como padres, como jefes por el simple poder
jerárquico, nos volvemos no sólo prepotentes, sino totalmente
dependientes a un título que es el que nos da poder, sin que radique el
poder real dentro de nosotros, ya que si se nos despoja de ese título,
nos volvemos nada. (Lo que nosotros sabíamos muy en el fondo de nuestro
corazón que éramos – finalmente)
El hecho de ser inseguro y sentirnos mal con nosotros mismos, - sea la
causa que sea- nos va a llevar invariablemente a un repetitivo: Yo
pierdo – Tú ganas. Si el problema terminara aquí, tal vez, ni siquiera
lo llamaría problema, sería una situación aislada, pero al momento en
que esta actitud se vuelve un estilo de vida, las consecuencias pueden
ser peores todavía. Se vuelve un círculo vicioso: “Yo no valgo”, por lo
tanto no busco mi beneficio, y al recibir y aceptar condiciones
injustas, vamos mermando poco a poco nuestra auto estima para volver a
un todavía mayor “ Yo no valgo”
Para llegar a esta conclusión tenemos que analizar el por qué, la raíz
del “Yo pierdo – tú ganas” Nos justificamos con excusas nobles tales
como: “ Yo cedo, soy un héroe”, “Más vale un mal arreglo que un buen
pleito”, “Soy muy noble”, “Qué más da, finalmente lo que me tocó no fue
tan malo”, “Pudo haber sido peor”.Esto va creando un resentimiento, un
coraje, un odio hacia todos y un enojo interno.
Emma Godoy, autora mexicana, en uno de sus libros comenta muy
sabiamente. “La gente más mala y traidora es la más débil, la más
cobarde, aquella que prefiere enterrar el cuchillo por la espalda para
no dar la cara”, eso es preferible que negociar cara a cara y presentar
los puntos de vista asertivamente.
Eso por un lado, por otro está también la gente que aguanta, aguanta,
aguanta en un interminable “Yo pierdo” Y eso genera un deterioro
automático en su salud, paz mental, felicidad y relaciones con sus
semejantes, sin que esto conlleve a la agresión, ya que esa agresión la
asimilan logrando “agredir” su cuerpo con todo tipo de enfermedades y
malestares haciendo que nos volvamos la eterna víctima.
Curiosamente el acuerdo “Yo gano - Tú pierdes” Viene como consecuencia
del “yo pierdo tú ganas” Ya que en la medida en que nos veamos
reprimidos por personas con mayor poder, ocasiona que nosotros abusemos
de aquellas a quienes consideramos de menor jerarquía o poder, pero el
poder nos dura lo que nos dura el papelito – como lo habíamos visto
anteriormente-
Todo esto se origina de una falta de amor propio que genera poca
seguridad en nosotros mismos. En la medida en que nosotros nos
consideremos una personas valiosas – que lo somos-, unas criaturas
perfectas – que lo somos-, unos seres humanos únicos y personas con
cualidades muy valiosas. No sólo nos empezamos a sentir mejor con
nosotros mismos, sino que nos volvemos socialmente más adaptados
logrando tratos más benéficos para nosotros sin dejar de considerar el
punto de los demás, ya que ellos son personas valiosas, criaturas
perfectas, únicos y con cualidades valiosas.
Esto nos lleva a acuerdos más satisfactorios cosa que eleva nuestra
calidad de vida y nuestra paz espiritual considerablemente. Como
menciona sabiamente la Biblia “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”
¿Te amo más a ti de lo que me amo a mí y por lo tanto yo me arruino y
vivo amargado eternamente? ¿Me amo más a mí y te fastidio a ti y paso
por encima de ti para lograr mi propia satisfacción?
O al amarme y amarte busco la manera en que ambas partes estemos
contentos para poder seguir haciendo acuerdos y negociaciones amistosas
y benéficas PARA AMBOS por mucho tiempo.
Volvamos al detalle, a la vida cotidiana, a nuestras relaciones
interpersonales del día a día, al sentirnos seres humanos valiosos y
merecedores de respeto, las frases frustrantes como “Hubiera dicho
esto”, “hubiera actuado así- y no hubiera perdido tanto” “Abusaron de mi
nobleza” empiezan a desaparecer y poco a poco se ven reemplazadas por
frases como: “Qué bien manejé esta situación”, “No pensé que hubieran
accedido tan amistosamente a mis peticiones”, “Somos amigos y socios”,
“La gente es buena y accesible”
Aquí manejé los dos extremos, el momento en donde se inician los
resentimientos comenzando con una careta de sumisión y terminando en
actos horribles y despiadados, o considerando nuestra valía y la de los
demás, siguiendo un camino de igualdad y terminando con una
autorrealización personal y profesional indescriptible. La diferencia en
estas dos situaciones es simplemente decidir qué camino queremos tomar y
cuáles son los resultados que queramos obtener. Ahora yo te pregunto:
¿Cuál calle prefieres transitar?
Alba Alamillo - alba_alamillo arroba sbcglobal.net
Consultora en Recursos Humanos con más de 10 años de experiencia
Autora del libro "Contrátese rápido y Contrátese bien"
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |