Para ganar confianza debe hacer la guerra a sus propios demonios interiores

Autor: Ana Varik

Motivación e incentivación | Autoayuda y superación personal

28-04-2010

Este artículo trata sobre cómo ganar confianza y la forma de aumentar la autoestima. Era una persona con pensamientos muy negativos, que siempre fracasaría en cualquier tarea que emprendiera. Tengo que decirles que no me aceptaba a mí misma y parecía estar siempre deprimida. He logrado sin embargo, cambiar mi vida y trataré de explicar en este artículo, cómo cambié esta situación. Espero que estas líneas los puedan ayudar y lo hagan con alegría.

Cuando yo estaba creciendo, desde la infancia hasta la edad adulta, sentí que lo que me pasaba era mala suerte. Tuve un problema en el habla (tartamudez), además siempre luché contra mi peso (o sea sobrepeso).

Miraba a otras personas en mi comunidad, especialmente a mis amigos y me sentía muy celosa de ellos. A menudo pensaba y me preguntaba, por qué había tantos temas para resolver.

Los problemas que he tenido en la vida, sobre todo el impedimento en el habla, perjudicó mi confianza y me convertí en una persona solitaria. Me sentía incómoda cuando participaba en los grupos de personas, siempre creí que la gente se reía a mis espaldas y hablaba de mí.

Tenía una voz en mi interior, que eran mis demonios. Ellos constantemente me hablaban, me aconsejaban para evitar ciertas situaciones y así eludiera asumir las tareas que se trataban sobre mí. Ellos me hacían sentir muy estúpida y sin valor. Me gustaba escuchar a estos demonios y básicamente hacer o no hacer, según el caso, lo que me decían. Estaba de acuerdo con ellos, que no era lo suficientemente buena o capaz de aceptar ciertas tareas.

A menudo me preguntaba cómo sería mi vida si no tuviera a estos duendes horrible mi cabeza.

Yo no era feliz con mi vida, cuando ellos la dirigían o cómo había sido en el pasado. Yo quería ser exitosa, segura y libre de estos demonios.

A la edad de veintidós años, había decidido librar una guerra contra estos demonios, una batalla que estaba decidida a ganar. Empecé a leer muchos libros sobre la autoestima, pensamientos positivos y la mente sobre la materia. El progreso no era exactamente rápido y me tomó muchos meses poder a avanzar.

Tenía que pensar más en positivo, básicamente, en ser más asertiva, y que mi atención fuera más libre. Me enteré que en la vida, todo lo que hagas debes tratar de hacerlo lo mejor posible. La vida es muy corta y puede terminar en cualquier momento, por lo tanto, debo aprovecharla al máximo, vivirla y no lo digo como un consejo de una persona asustada, sino porque era lo que yo había estado haciendo. Preocuparse por la situación lo hace más difícil, no más fácil, por lo tanto, ¿por qué lo hago?.

Estos consejos son fáciles de decir o escribir, sin embargo, es muy difícil de aplicar. Debo ponerlos en práctica, pensé. Durante mi guerra, hubo muchas batallas con estos demonios horribles, y algunas de ellas, las perdí. Yo seguí hablando con los demonios y les decía que podían ganar una batalla, pero que no iban a ganar la guerra.

Lo hice finalmente, gané mi guerra, después de un largo período de tiempo. Ahora, les puedo decir con mucha alegría que superé mi inconveniente del habla.

La principal lección que he aprendido, es hacer lo contrario de lo que los demonios me decían. Ellos son el diablo, y se encuentran adentro de cada persona, por lo tanto, aprendamos a que no debemos escucharlos.

Ana Varik - dondexitosarrobagmail.com

Se especializo en coaching y motivación personal. Madrid. España.

www.dondeexitos.com

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