Ya a esta altura habremos transcurrido buenos años de vida y habemos descubierto si no los propusimos cuanto nos conocemos, en donde descansan nuestras debilidades, que hemos hecho para transformarlas en fortaleza, que hemos llevado a cabo para aceptarnos nosotros mismo.
No nos sorprende que se diga, que es en nuestro interior donde vamos a encontrar la fortaleza necesaria, para transformarnos en seres creativos, compresivos, amables, respetuosos, íntegros, todas la virtudes necesarias para valorarnos como seres humanos dignos y por lo tanto muy estimables.
Osho al respecto escribía, en el momento en que te acepta como eres, te abres, te haces vulnerable, receptivo. En el momento en que te aceptas a ti mismo ya no hay necesidad de un futuro, porque no hay necesidad de mejorar nada. Entonces todo es bueno tal y como es. La vida empieza adquirir un nuevo color, surge una música nueva con esa experiencia.
Aceptarte a ti mismo equivale a empezar aceptarlo todo. Si te rechazas, prácticamente rechazas al universo, la existencia. Si te aceptas, también aceptas la existencia y lo único que tienes que hacer es disfrutar. No queda ninguna queja, ningún resentimiento, te sientes agradecido. Entonces la vida es buena y también la muerte, la alegría es buena y también la tristeza como lo es estar co la persona amada y estar a solas. Entonces ocurra lo que ocurra es bueno, porque surge del todo.
Laautoestima.com, nos aporta al respecto, que aceptarse a si mismo significa sentirse feliz de quienes somos. Es aceptar, apoyar y aprobarse a uno mismo y a todas nuestras partes, inclusive las que no nos gustan. Es no juzgarnos a nosotros mismos.
La mejor manera de aceptarnos a nosotros mismos es tomar la decisión. Tenemos que tomar la decisión de aceptarnos incondicionalmente: "Yo me acepto a mi mismo incondicionalmente". El próximo paso en el proceso es tomar conciencia. Cuando tomamos conciencia de que tenemos un problema lo podemos resolver.
Hay muchas manera de volverse conciente de tu falta de
autoaceptación, también hay muchas áreas que no siempre aceptamos, como
ser nuestros cuerpos, nuestras relaciones, nuestro trabajo, etc.
Aceptarse a si mismo es un paso fundamental en el proceso de adquirir
una autoestima saludable porque nos va a permitir concentrarnos en lo
que amamos acerca de nosotros mismos y al mismo tiempo ser concientes de
lo que no nos gusta y comenzar a cambiarlo.
Pablo Neruda sobre el tema escribe: No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie, porque fundamentalmente tú has hecho tu vida.
Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar; corrigiéndote, el triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error.
Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en
tu mismo ambiente supieron vencer, las circunstancias son buenas o malas
según la voluntad o fortaleza de tu corazón.
Aprende a convertir toda situación difícil en un arma para luchar.
No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte, enfrenta con valor y acepta que de una u otra manera, todo dependerá de ti; no te amargues con tu propio fracaso, ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño, recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.
Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de
tu dolor, de tu fracaso.
Si, tú has sido el ignorante, el irresponsable, tú, únicamente tú, nadie
pudo haber sido por ti.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de
tu futuro es tu presente.
Aprende de los fuertes de los audaces, imita a los enérgicos, a los
vencedores, a quienes no aceptan situaciones, a quienes vencieron a
pesar de todo.
Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin
alimento morirán.
Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande, que el más grande de
los obstáculos.
Mírate en el espejo de ti mismo.
Comienza a ser sincero contigo mismo. Reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.
Reconócete dentro de ti mismo, más libre y fuerte, dejarás de ser un
títere de las circunstancias,
porque tu mismo eres tu destino.
Y nadie puede sustituirte en la construcción de tu destino.
Levántate mira las mañanas y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de la vida.
Ahora despierta, camina, lucha.
Decídete y triunfarás en la vida.
Nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los
fracasados.
Osho nos agrega, que cuando dejas de mejorarte a ti mismo, la vida te
mejora. Al relajarte, al aceptarte, la vida empieza a acariciarte, a
fluir dentro de ti. Y cuando no tienes resentimiento, ni quejas empiezas
a florecer. Por eso quiero decirte que te aceptes tal como eres.
Acéptate, ámate, porque eres una creación de Dios. Llevas impresa la
firma de Dios, y eres especial, y único. Nadie ha sido como tú y nadie
lo será, porque eres único, incomparable. El amor solo es posible cuando
existe una profunda aceptación de si mismo, del otro, del mundo. La
aceptación crea un entorno en el que crece el amor, un terreno en el que
florece el amor.