Todos tenemos emociones, las cuales debemos saber manejar a fin de que estás no lo hagan por nosotros. Hay quienes son más sensibles ante los estímulos de las emociones dependiendo del objetivo de estos y los efectos que pueden originar.
Ana Muñoz nos señala, que el abuso emocional consiste en un proceso constante en el que las ideas, sentimientos, características de personalidad y percepciones de una persona son rebajados y despreciados hasta que llega un momento en que la víctima empieza a ver estos aspectos de sí mima como gravemente dañados o incluso ausentes. Es decir, se produce una destrucción del sentido del yo, de la identidad personal.
Sabemos que las empresas, organizaciones la componen individuos , cada uno con sus propias emociones, y en donde se debe estar atento de su comportamiento a fin de no originar conflictos a darle paso a un comportamiento organizacional que permita alcanzar los objetivos establecidos y en donde cada persona se encuentre bien, dentro de un clima organizacional que le favorezca en la sensibilidad de manejar las emociones.
En un interesante escrito sobre este tópico, nos señala Lidia Moroni (Universidad de San Andrés), que | hasta los años '90, la literatura organizacional se centró en el análisis de los comportamientos disfuncionales más "duros" que afectan el contexto de trabajo, como robo, ausentismo y acoso sexual.
Sólo desde fines de la década pasada, el foco comenzó a desplazarse hacia conductas interpersonales más sutiles y de efectos menos devastadores pero, sin embargo, mucho más frecuentes.
Abusar emocionalmente en el trabajo significa acosar, ofender, excluir socialmente a alguien o afectar negativamente sus tareas.
Para que una relación pueda calificarse de "abusiva", el comportamiento debe ocurrir regularmente y a lo largo de un tiempo prolongado, al menos varios meses. Es decir, se trata de un proceso que se intensifica y donde la víctima termina en una posición inferior, constituyéndose en destinatario sistemático de actos sociales negativos.
G. Dick & C. Rayner (investigadores del Canterbury y Portsmouth Business School- 2004) proponen agrupar esta clase de comportamiento en las siguientes categorías:
• Ataques a través de las tareas: monitorear excesivamente, asignar
tareas no realistas, asignar tareas sin significado y ocultar
información.
• Ataques a la persona: criticar persistentemente, humillar
públicamente, expandir rumores maliciosos y realizar comentarios
despectivos.
• Ataques silenciosos: ignorar o aislar a la persona.
• Ataques verbales: gritar, abusar verbalmente y amenazar.
Nos agrega Moroni, que las situaciones de abuso ocurren sólo en un contexto organizacional que permite o avala implícitamente estos comportamientos. Determinadas características de estos contextos los hace potencialmente propicios para la interacción entre víctimas y acosadores, entre ellas:
1) Cambios organizacionales o en la naturaleza del trabajo
La presión sobre los managers a través del downsizing y del seguimiento permanente de los niveles de productividad; la reducción del poder de los sindicatos como restrictores de los abusos de poder; y el incremento del uso de trabajadores temporales son algunos de los disparadores citados por diversos autores.
2) Organización del trabajo
Los lugares de trabajo ineficientes alojan conflictos y ambigüedad de roles y situaciones de presión poco claras o inesperadas, permitiendo la existencia de estilos de liderazgo autoritarios dado que no hay un entendimiento compartido y acordado de cómo se deben satisfacer las demandas organizacionales.
Ciertas industrias u ocupaciones (principalmente la función pública, el sector de salud y el de educación) exhiben mayor ocurrencia de estos comportamientos, probablemente debido a la baja movilidad de los empleados y a la característica emocional del trabajo.
3) Cultura y clima organizacional
Los especialistas detectan una elevada correlación entre abuso emocional e insatisfacción con el clima organizacional. Ciertas empresas utilizan este tipo de comportamientos como una forma de controlar los empleados. Otras, los autorizan por considerarlos normales.
Definitivamente, el acoso es una manifestación del comportamiento seriamente de riesgo de la gerencia en las organizaciones; ya que da lugar a moral baja, a miedo, a ansiedad, a ausentismo creciente, a productividad disminuida, y a la salida de los individuos brillantes. Se destruyen el trabajo en equipo, la confianza y la positividad.
El abuso emocional puede ser difícil de observar cuando se desarrolla en la privacidad de un hogar o en una institución cerrada. Sin embargo, una conciencia y entendimiento del problema es primordial para reconocerlo. La siguiente es una lista de indicadores de abuso emocional (síntomas presentados por la víctima):
• Depresión
• Aislamiento
• Baja Autoestima
• Ansiedad
• Miedo
• Inestabilidad emocional
• Estrés
• Perturbaciones del sueño
• Quejas de dolores físicos sin base médica
• Comportamiento inadecuado para la edad o desarrollo
• Actitud pasiva y sumisa
• Discusión sobre suicidio o intentos de suicidio
• Extrema dependencia
• Inhabilidad para confiar en los demás
• Cometer robos
• Algunas otras formas de abuso presentes o sospechadas (abuso físico o
sexual)
• Sentimientos de vergüenza o culpa
• Automutilación
• Llanto frecuente
• Autoculpa
• Aversion a recibir terapia
• Incomodidad o nerviosismo frente a situaciones estresantes
• Abuso de sustancias
• Evitar contacto visual
Wikipedia nos lega una lista de indicadores para diagnostico a saber:
• La víctima entiende los sentimientos ajenos pero no se intenta
entender los suyos.
• Las dificultades o preocupaciones de la víctima son minimizadas como
poco importantes o una reacción exagerada.
• Las necesidades de la víctima siempre son puestas al último.
• Ellos esperan que se les asignen tareas que encuentran no placenteras
o humillantes.
• La víctima camina sobre huevos para no ofender o molestar a los
agresores.
• Los agresores ignoran la lógica y la razón y presentan una
personalidad histriónica
• Los agresores manipulan a la víctima para que se sienta culpable por
cosas por las que no debería sentir culpa alguna o por eventos que no
tienen nada que ver con la situación.
• Los agresores intentan destruir cualquier fuente de apoyo externo con
el que pueda contar la víctima.
• Ellos nunca asumen responsabilidad por decir cosas hirientes y nunca
aceptan estar equivocados.
• Culpan a la víctima del abuso por todos los problemas familiares o
institucionales que puedan presentarse.
• Los agresores se perciben a sí mismos o presentan la imagen de
mártires o víctimas y esperan un trato preferencial en todo momento
isabelmonzon.comar nos agrega sobre este tema, que El abuso emocional
siempre acompaña y en la mayoría de los casos precede a los golpes
físicos. El abuso emocional que es directo y repetido puede afectar
severamente el sentido de sí misma o de la realidad de la víctima.
Básicamente, el proceso es igual al que usan para lavar el cerebro a los
prisioneros de guerra. Aquí está el modelo típico de abuso emocional.
-Hace bromas hostiles tocantes a los hábitos y faltas o errores de
las mujeres.
-Crea insultos para a la víctima.
-Ignora los sentimientos de la víctima.
-Le grita a la víctima.
-Llama a la víctima con términos insultantes: loca, perra, estúpida.
-Repetidamente da insultos en serie y específicos para la víctima,
creados para hacer daño máximo.
-Repetidamente humilla a la víctima frente a miembros de la familia y
otros.
-Culpa a la víctima por todos los problemas y fracasos del abusador.
-Amenaza con violencia física y venganza en contra de la víctima.
-Se burla de las habilidades de la víctima como madre, amante,
trabajadora…
-Demanda toda la atención de la víctima y resiente a los niños.
-Le platica a la víctima de sus amantes.
-Amenaza con abusar o conseguir la custodia de los niños.
-Le dice a la víctima que tiene que quedarse con él porque lo "necesita"
y no puede vivir sin él.
-Acusa a la víctima de violencia si actúa con el propósito de protegerse
a sí misma.
-Pone en duda el sentido de realidad de la víctima.
-La autoestima de la víctima es destruida.
heptagrama.com nos lega algunas sugerencias para detener el abuso emocional a saber:
Si está siendo víctima de abuso emocional, entonces las recomendaciones básicas son cuatro:
+ Primero, toma conciencia del problema y lee acerca de él. Entender
lo que es el abuso emocional y cómo se perpetra te ayudará a poder
defenderte de él.
+ Segundo, habla con un amigo o pariente acerca del problema. Si no te
cree, busca a otro. O sea: busca apoyo.
+ Tercero, el principal: utiliza el siguiente ataque emocional para
defenderte. Defenderse no significa asesinar a nadie; consiste en hacer
lo que sea necesario para que el abusador se detenga un tiempo. Luego,
en un momento más adecuado, dile que han estado en una situación de
abuso emocional y que él o ella necesita hacer cambios en su vida si
desean continuar juntos. No temas decirle abusivo a un abusador. Un
"¿puedes dejar de ser tan abusivo?" realmente puede sorprender a un
abusador que no está consciente de lo que hace.
+ Cuarto, llama a la policía si no puedes obtener resultados de otra
manera. El abuso emocional es un delito en muchos países y probablemente
también lo sea en el tuyo. Busca un buen abogado y adelante: denuncia.