Rol del Docente en la integración Escuela Comunidad. Municipio Andrés Eloy Blanco, estado Sucre. Venezuela

Autor: Prof. Esp. Ana Teresa Isasi Rosas y Ing. Esp. Antonio J Espinoza Isasi

Formación y capacitación

23-06-2010

Mundialmente las sociedades han venido procurándole a la población una serie de elementos y factores que en su conjunto buscan elevar y garantizar el nivel de vida de sus habitantes; enmarcando dentro esquemas o modelos de desarrollo que coadyuven en una mayor y mejor calidad de vida de las sociedades que sujeta a los grandes cambios producto de la globalización.

En tal sentido, hay que buscar afanosamente la vía más idónea para adaptarlas a las continúas transformaciones. Una de estas vías es la integración Escuela – Comunidad cuya clave es la gestión pedagógica – docente, entrelazada con los miembros de la comunidad en una forma integral.

Por lo tanto, es importante lograr que los representantes participen activamente en la planificación y ejecución de las actividades que le permitan solucionar los problemas que confrontan las instituciones con el fin de lograr proporcionarles a sus alumnos una educación de calidad.

La participación de los representantes viene dada, por el nivel de aceptación e incorporación en el proceso educativo de su representado en la toma de decisiones en aquellos aspectos afines a la enseñanza de sus representados.
Tomándose en consideración la necesidad que demanda el nuevo paradigma educativo en cuanto a la participación activa de los padres y representante en el proceso educativo, con la finalidad de alcanzar los fines que establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de formar un individuo que piense en colectivo y deja atrás el individualismo que ha prevalecido en la educación el décadas anteriores. En este sentido, es relevante la participación de los padres en la educación de sus hijos para que ayuden y apoyen al docente a convertirlo en un ciudadano útil a la patria a la sociedad y sobre todo a la comunidad donde hace vida cotidiana.

Su justificación radica, en que una verdadera participación de los padres en la educación de sus hijos optimizaría los procesos de enseñanza y aprendizaje, la calidad de vida de la familia y por supuesto las relaciones de su entorno social. Las contribuciones de esta investigación admitirán una mayor vinculación entre la escuela y el docente con el objeto de asumir el principio de corresponsabilidad que tienen dentro de la sociedad.

Dada la importancia, que tiene la participación de los padres y representantes en los aspectos relacionados al quehacer educativo, se hace relevante el estudio del tema para analizar el rol del docente en la corresponsabilidad de la integración escuela comunidad en la Unidad Educativa “Petra Tineo Caraballo” Municipio Andrés Eloy Blanco, estado Sucre.

Contextualización del Problema

En estos tiempos de cambios que reclama la sociedad se coloca a la educación a nivel mundial en un momento crucial, por cuanto se considera a ésta, un paradigma válido para lograr las transformaciones que conduzcan al equilibrio que exige la ciudadanía, a través de un proceso formativo profundo y reflexivo, para el desarrollo de una pedagogía participativa que estimule a los estudiantes a implicarse en los problemas que afecten su entorno.

En las condiciones actuales y en el contexto económico social desde que la evolución de la sociedad humana llegó a la creación de la escuela como agente especializado en la tarea de socializar a los jóvenes, se han producido nuevas discusiones acerca de las relaciones que deben existir entre la escuela y la comunidad.

En el mismo orden de ideas, el sistema educativo en el ámbito universal está dirigido a llevar al desarrollo cultural de la población y mejorar la calidad de la enseñanza, por ende el mundo experimenta cambios que son profundamente vertiginosos e imprevisibles pues la lógica y las soluciones de ayer no ayudan hoy. Lo único que puede asegurarse a ciencia cierta del mañana, es que es diferente del pasado.

En este contexto económico social extremadamente complejo que enfrenta la educación. En América Latina, las escuelas aun se adhieren de
un modo casi universal, al primer modelo, pese a que los reformadores y líderes educativos demuestran una impaciencia creciente ante sus limitaciones, ya que se han fundamentado numerosas escuelas modelos experimentales que procuran ceñirse a determinadas concepciones.

La misma está llamada a llevar sus esfuerzos mancomunados para buscar la vía más adecuada en solucionar problemas en sus diversos campos de aplicación. Ello requiere entre otros elementos, transformar la escuela y hacer más sólidos los efectos formativos y educativos que su labor tiene en los estudiantes. Para ello, es preciso que los espacios educativos estén relacionados intrínsicamente y que no se establezcan solamente interrelaciones esporádicas, donde se conviertan estas relaciones en base para la acción educativa recíproca.

En el contexto educativo venezolano se ha hecho presente un conjunto de escenarios que muestran la situación de crisis por la cual atraviesa el sistema educativo. A lo largo del tiempo la educación en el país se manifiesta en una forma de modelo educativo ajeno a la realidad nacional. De allí que los niveles de excelencia y calidad de la educación no están a la altura que exige la sociedad venezolana. La preocupación del Estado Venezolano por orientar e incentivar la participación de la comunidad social en la problemática educativa, data de fines del siglo pasado, tal como lo expresa Rivas M, (2002) al afirmar que:

En 1867 un proyecto de ley sobre instrucción pública, el cual previo al establecimiento de las “Juntas de escuelas” sus miembros eran padres de familia y jefes de casas de cada parroquia, con atribuciones que iban desde elaborar las listas de alumnos en edad escolar hasta construir, alquilar, remodelar locales, pasando por la supervisión (p. 36).

Con la instalación de la democracia en Venezuela se asumió un Modelo de Estado Docente donde se aspiraba la formación de un ciudadano para la vida en democracia, crítico, racional, dotado de valores éticos y morales, capaz de convertirse en agente de cambios de la comunidad donde vivía y otra serie de características deseables, la escuela asume la construcción de ese perfil y el Estado la responsabilidad total de la edificación, dotación mantenimiento y supervisión del sistema educativo. En tal sentido. Betancourt, M. (2001) expone:

Para la década de los ochenta, el deterioro del sistema comenzó a exigir una revisión de la estructura y funcionamiento de todos los factores que intervenían en los diferentes niveles y modalidades educativas, la hipertrofia en materia curricular, las deficiencias de la administración escolar, los bajos niveles de capacitación docente, la participación de la comunidad, tomo una dinámica la cual casi excluyó la vida del aparato educativo: la escuela se transformó en un apéndice de los partidos políticos donde se dilucidaba las elecciones del momento, los padres conceptualizaron los planteles como un lugar o un albergue y cuida de sus hijos y los docentes se ajustaron a esta realidad y dejan de efectuar acciones tendentes al mejoramiento de la calidad educativa (p. 3).

De lo antes citado, se puede visualizar que la falta de una gerencia participativa, de una supervisión eficaz y la escasa participación de padres y representantes coartaba la integración de la escuela con la comunidad, por cuanto la misma es considerada como un centro del formación, más no un espacio que integre la formación y la participación comunitaria en un común.

Ante la complejidad de la sociedad moderna, el individuo siente la necesidad de conjugar sus esfuerzos con los de sus semejantes para enfrentar la realidad cotidiana y superar los problemas de subsistencia, es por ello que se hace necesario la integración escuela-comunidad como factor del desarrollo, y la posibilidad de construir la comunidad educativa, entendiéndola como: la organización social consciente y democrática que surge de la integración dinámica y participativa de directivas, docentes, alumnos, padres y representantes y todas las personas de la zona de influencia que hacen vida en el contexto escolar específicamente en las instituciones escolares.

El proceso evolutivo de la escuela como espacio social por excelencia, tiene como finalidad establecer la formación de un ciudadano con valores autóctonos que se enmarque en un mundo globalizado, donde el desarrollo integral de los educandos, se expresa en contenidos pedagógicos que consideren el desarrollo intelectual, la creación, la inventiva, la formación para el trabajo de la salud física, mental y espiritual.

Las relaciones de esta escuela en el contexto local, nacional e internacional serán demarcadas por la conceptualización del Estado, expresados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) sustentada en el artículo 102 quien la asume con la corresponsabilidad de los padres y representantes en la promoción de la educación ciudadana… en el marco de los principios de equidad y justicia.

Este concepto se apega a lo colectivo, formado hacia el trabajo, con valoraciones hacia la patria, tal como lo expresa Prieto Figueroa (1985) cuando expresa:

Nuestra educación, por imperativos sociales debe ser progresiva, entendiendo el término en el sentido de una educación para la formación del hombre integral en su postura de miembro de una comunidad, del ciudadano libre y responsable con el desarrollo económico y social, capaz de influir en una mejor y más grande producción, no para aprovechamiento de unos pocos sino para mayor beneficio social (p. 26).

En concordancia con el autor antes citado se visualiza que la relación entre el estado, la escuela y sus docentes constituyan la plataforma de la doctrina filosófica, política y social del currículo, el cual deberá estar en correspondencia con el modelo curricular de promover la participación escuela-comunidad en los diferentes gestiones como en salud, ambiente, economía, cultura, deporte, recreación, en sentido de aportar saberes y experiencias para la reflexión, el compromiso, la participación social, la identificación cultural y el fortalecimiento de la pertinencia comunitaria en síntesis; la escuela redimensiona su función educadora hacia la familia y la comunidad, convirtiéndose en una institución abierta, dinámica y efectiva.

En este sentido, las diversas instituciones que forman parte de una sociedad han de converger para establecer los parámetros y lineamientos educativos para formar el tipo y sociedad que se requiere, por ello se deberían unir por su voluntad, deberes, derechos y necesidades para planificar, determinar y desarrollar actividades tendientes al fortalecimiento y mejoramiento del quehacer educativo.

Desde otra perspectiva, se puede indicar que la educación fundamental de la escuela se ha comportado casi despreocupada con las comunidades, limitada solamente a transmitir información programática sin la participación directa del entorno y sectores que le circundan. Es decir que la escuela desde la visión del modelo educativo está cercada en su accionar, relacionándose poco con sus comunidades. En consecuencia ha dejado de funcionar como centro del quehacer de las comunidades al presentar poco interés y aportes para las soluciones de los problemas que caracterizan a los espacios sociales de su entorno.

A través de los Proyectos Educativos Integral Comunitarios (PEIC), (2001) emerge desde el corazón de la nueva política educativa del antiguo Ministerio de Educación, actual Ministerio del Poder Popular para la Educación, el núcleo para el fortalecimiento de la gestión autónoma de la escuela como vía que permite interrelacionar la escuela con la comunidad local y regional donde está inserta, aprovechando al máximo los recursos de la misma para lograr una efectiva acción y proyección social y pedagógica (p. 36).

En tal sentido, se mencionan en forma resumida los logros a conquistar mediante los proyectos comunitarios los cuales son: Autonomía en el ámbito curricular, al adecuar cada escuela al Currículo Básico Nacional a sus necesidades regionales y locales. Autonomía en el ámbito administrativo, al propiciar en cada escuela el mejor uso de los recursos que se poseen y, al mismo tiempo, favorecer el aprovechamiento de otros recursos provenientes de la localidad. Además estos proyectos son una vía que permiten la vinculación de la escuela con la comunidad (p. 37).

Desde el ámbito gerencial, quienes desempeñan la función directiva, adoptan conductas cerradas, sin tomar en cuenta las necesidades y problemas que inciden de manera directa en la formación del educando y sus comunidades, esto influye en forma negativa en el proceso de enseñanza aprendizaje, en el proceso comunicacional y en el deterioro de las relaciones interpersonales.

Frente a esta realidad social, la escuela juega un papel preponderante como la organización que pueda llevar adelante tareas que contribuyan a la solución de algunos problemas inherentes. El sistema educativo debe optar por una decisión de cambio; donde la educación emerja del hombre en su realidad y se revierta él, para que sea capaz de modelar el mundo que le corresponde vivir y al mismo tiempo adaptarse a sus cambiantes necesidades.

Ahora con los nuevos cambios que operan en el ámbito político, económico, social, cultural y educativo, la dinámica social ha tenido a redimensionar y a promocionar la participación de las comunidades teniendo presente a la escuela como espacio para la convivencia. Por otro lado, el Ministerio del Poder Popular para la Educación promueve cambios importantes desde el punto de vista conceptual ideológico pedagógico y gerencial.

En este orden de ideas el Ministerio del Poder Popular para la Educación, ha considerado implementar un conjunto de políticas que van en dirección de atender las necesidades y los requerimientos tanto de la escuela como de la comunidad que la rodean, lo cual corresponde a la nueva concepción y visión del estado docente donde la integración es relevante para la consecuencia de los objetivos planteados, desde los aprendizajes se integran a las competencias cognitivas intelectuales, cognitivas-motrices y afectivos a objeto de lograr una formación integral del educando.

Las relaciones sociales que definen la integración y la cooperación. Para integrar los esfuerzos de un grupo humano hacia el alcance de cualquier objetivo, deben estar en primer lugar y tener capacidad de organización, para actuar como un todo en el alcance de un fin común y en la definición y jerarquización de objetivos de interés a la comunidad. Deben tener conciencia de la necesidad de su participación. En forma directa, si esta es anárquica y sin objetivos claros y preestablecidos no propicia la integración.

La integración escuela comunidad no puede ser una función exclusiva de los docentes, ni de las escuelas mismas, sino tarea de todos: el hogar, los padres, la comunidad educativa, la sociedad civil, los medios de comunicación social y la iglesia para transformarla en pedagogía social integral. Se debe tener presente que la educación es un hecho que contiene a todos los sectores productivos del país y afrontan los nuevos cambios que exige la educación venezolana.

Relacionado a esta situación existen instituciones escolares las cuales durante mucho tiempo han funcionado o dirigidas por gerentes poco integrados a sus comunidades, centrados en el complemento administrativo exclusivamente. Se puede decir; que es una problemática de estructura organizativa rígida poco permeable a los cambios que lejos de traer beneficios imposibilitan el logro de una mayor eficiencia y eficacia en las actividades a desarrollar en los planteles con respecto a la integración escuela-comunidad.

Hay que destacar, que la familia y la escuela han mantenido siempre, de manera compartida y desde sus respectivos ámbitos de responsabilidad, el protagonismo en materia de educación de niños y jóvenes. En la actualidad, lejos ya del axioma que regía en otros tiempos según el cual “la familia educa y la escuela enseña”, ésta última se configura como un elemento nuclear de la faceta educadora, la transmisión de valores y la reparación de los alumnos desde un punto de vista integral, como personas que han de afrontar, en un futuro, todos los condicionantes de la vida adulta.

Las transformaciones sociales que, a veces de manera vertiginosa, se están produciendo en las últimas décadas han provocado cambios sustanciales en las reglas del juego en las que se desenvuelven la educación y sus agentes.

En poco tiempo, se ha presenciado modificaciones drásticas en variables como la estructura familiar y sus patrones de organización, las condiciones de habitabilidad y de convivencia en los núcleos de población, las exigencias sociales, formativas y laborales para adquirir niveles de vida que se consideran necesarios, la creciente influencia de los medios de comunicación y de las tecnologías de la información en los procesos de socialización y educativos, el tipo de jornada laboral y sus consecuencias en las relaciones familiares y la posición en que quedan la escuela y las instituciones.

Pues la educación es, sin duda, el instrumento básico para el desarrollo personal y el soporte de una sociedad mejor y más equilibrada. Sin embargo, esta afirmación que, desde el discurso parece obvia, es una realidad no siempre asentada en el devenir cotidiano y una tarea que, desde todas las instituciones, se debe desarrollar con el mayor consenso posible, independientemente de filiaciones o escenarios sociales, políticos o laborales. Ese consenso sobre el tipo de educación que queremos para nuestros hijos es lo que permitirá la evolución de los sistemas educativos y su referencia como motor social y hará del hecho educativo un elemento incontestable. Hace falta, por tanto, iniciar un debate en profundidad, exento de prejuicios desde el que los criterios partidistas encuentren convergencias ante las necesidades de los que ahora son nuestros niños, adolescentes y jóvenes.

Apostar por la educación, por tanto, significa reconsiderar los recursos personales y materiales puestos al servicio de su desarrollo y no quedarnos en una visión a corto plazo, con medidas correctoras parciales, de escasa efectividad en muchos casos. Es obvio que también es esencial el papel que deben desarrollar las familias y la necesidad de vinculación permanente con la evolución educativa y humana de los hijos, especialmente desde la perspectiva de considerar que la transmisión de valores y modelos de vida se cimienta básicamente en la relación padres-hijos.

La educación representa un papel clave en el desarrollo de los habitantes de cualquier país y en consecuencia en la sociedad en la que se desenvuelven, pues el conocimiento abre el abanico de oportunidades para mejorar su calidad de vida y los convierte en capital humano fundamental para el progreso más allá de su entorno personal.

Consciente de la importancia que tiene para mejorar las condiciones de vida de un país, el gobierno de Venezuela ha incluido este tema como una prioridad en su agenda de trabajo. A través del Ministerio del poder Popular para la Educación, aplica un modelo que tiene como principios equidad, libertad, convivencia pacífica, diversidad étnica, justicia social y la corresponsabilidad entre el Estado, la familia y la sociedad. El centro de esta política es el hombre y su formación integral.

En este orden de ideas el Ministerio del Poder Popular para la Educación, ha considerado implementar un conjunto de políticas que van en dirección de atender las necesidades y los requerimientos tanto de la escuela como de la comunidad que la rodean, lo cual corresponde a la nueva concepción y visión del estado docente donde la integración es relevante para la consecuencia de los objetivos planteados, desde los aprendizajes se integran a las competencias cognitivas intelectuales, cognitivas-motrices y afectivos a objeto de lograr una formación integral del educando.

Pues la integración escuela comunidad no puede ser una función exclusiva de los docentes, ni de las escuelas mismas, sino tarea de todos: el hogar, los padres, la comunidad educativa, la sociedad civil, los medios de comunicación social y la iglesia para transformarla en pedagogía social integral. Se debe tener presente que la educación es un hecho que contiene a todos los sectores productivos del país y afrontan los nuevos cambios que exige la educación venezolana.

Relacionado a esta situación existen instituciones escolares las cuales durante mucho tiempo han funcionado o dirigidas por gerentes poco integrados a sus comunidades, centrados en el complemento administrativo exclusivamente.

El estado Sucre no escapa a esta realidad, donde existen instituciones educativas que presentan características reveladoras de funcionamiento irregular en cuanto a la integración escuela comunidad, que las mismas enfrentan múltiples problemas que no escapan a la realidad donde gran parte del Estado es incompetente para dotar de todos los recursos que requieren las instancias.

De allí la necesidad de aunar esfuerzos para alcanzar mejores logros en el ámbito social, en el caso específico de la educación, donde la escuela como institución está vinculada internamente a la promoción de la comunidad, significa profundizar que la escuela debe constituirse en el centro de toda la instrumentación del proceso sistemático donde refleja la perspectiva de su entorno social en cuanto a actitudes mentales y funcionales de la población.

Donde las comunidades educativas desconocen los problemas principales de las escuelas y estas recaen en manos del gerente, tal es el caso de falta de material didáctico, asistencial, mantenimiento, programas de interacción, de salud, donde en muchas comunidades se reúnen en caso de la presencia de alguna situación o conflicto.

Poniendo de manifiesto un ejemplo de esta problemática, se puede citar las instituciones pertenecientes al Municipio Andres Eloy Blanco del Estado Sucre, específicamente en la Unidad Educativa “Petra Tineo de Caraballo” en la cual se evidencia que los padres y representantes no se integran a las actividades que planifica la escuela por lo cual los representantes se muestran apáticos ante esta situación. En la misma se observa que son muchas las familias que presentan situaciones no participantes. Además de lo planteado se observa que los alumnos también se encuentran distanciados a las actividades que propicia la escuela.

De allí la necesidad de aunar esfuerzos para alcanzar mejores logros en el ámbito social, en el caso específico de la educación, donde la escuela como institución está vinculada internamente a la promoción de la comunidad, significa profundizar que la escuela debe constituirse en el centro de toda la instrumentación del proceso sistemático donde refleja la perspectiva de su entorno social en cuanto a actitudes mentales y funcionales de la población.

Las comunidades educativas desconocen los problemas principales de las escuelas y estas recaen en manos del gerente, tal es el caso de falta de material didáctico, asistencial, mantenimiento, programas de interacción, de salud, donde en muchas comunidades se reúnen en caso de la presencia de alguna situación o conflicto.

En otros casos, el Estado no cuenta con todos los recursos e incentivos para dotar la solicitud que requieren las instancias, que en la mayoría de los casos ha podido ser subsanada mediante la participación en forma mancomunada o autogestionaria de los distintos miembros o sectores de la población. Vale la pena señalar que el deterioro de la labor escolar depende del interés que depositen en ella, los integrantes de la comunidad educativa respectiva. Esto se evidencia cuando la nación o el estado invierten grandes recursos en edificaciones e instalaciones escolares que no son aprovechadas en su totalidad y al poco tiempo se deteriora por falta de conciencia, interés, mantenimiento y participación para lograr una verdadera integración de la institución escolar y la comunidad.

También se observa falta de comunicación entre padres y representantes, se muestran apáticos al llamado a las reuniones, donde el docente innovador con una clara concepción amerite una acción pedagógica integral con nuevas estrategias de aprendizajes y comportamientos, para estimular la voluntad del alumno en función de adquirir conocimientos dentro y fuera del aula de clase, un docente con sentido de pertenencia que transforme al recinto escolar en verdaderos espacios para el diálogo de saberes.

Esta circunstancia deja ver el desempeño del docente y de los gerentes los cuales se convierten en funcionarios carente de habilidades para integrar a los padres y representantes y para entender cualquier situación tanto en lo administrativo como en lo pedagógico, situación que genera los motivos para la realización de esta investigación, que tendrá como objetivo indagar el rol del docente en la corresponsabilidad de la integración escuela-comunidad.

Así como revisar estrategias educativas de integración escuela-comunidad en los padres y representantes con el propósito de diagnosticar el rol del docente en la corresponsabilidad de los padres y representantes en las actividades que planifica la escuela, que permita desarrollar motivación en el alumno y en los representantes, para lograr una integración en el aspecto comunicacional y social en un acercamiento en los espacios escolares el cual redunda en beneficio de la integración escuela-comunidad.

A fin de abordar el tema de aprendizajes relevantes y pertinentes, pues en muchas oportunidades el docente debe orientar sus acciones tomando en cuenta los intereses y motivaciones del niño en el aspecto social donde se observa un bajo rendimiento como producto de la desvinculación escuela-comunidad, cuyas acciones generan consecuencias negativas en la formación del educando. Entre estos factores se pueden mencionarse los siguientes:

El gerente y su formación no están preparados suficientemente acordes con los objetivos de la Escuela Bolivariana por lo que requiere de un proceso de actualización y capacitación necesarios para el cumplimiento de los diversos roles que debe ejercer.

El personal docente se muestra apático ante las actividades que propicia la escuela y no se incorpora a las mismas.
Los padres y representantes no tienen sentido de pertinencia y pocas veces asisten a la escuela y cuando lo hacen es por indagar la situación de sus representados. La no integración de los padres y representantes influye notablemente en el proceso biopsicosocial del educando.

Según los factores antes mencionados se puede establecer que el desarrollo de integración de la comunidad y la escuela tiene una función socializadora donde convergen un conjunto de factores que influyen en el personal directivo para propiciar la escuela-comunidad de los alumnos del conjunto de elementos permiten proponer acciones que fortalezcan la participación de los padres y representantes que impiden una acción cooperativa en la escuela y en el trabajo del docente que en definitiva sirva para integrar a los padres. De allí surgen las siguientes interrogantes:

¿Cuáles son las actividades que planifica la escuela para la integración escuela-comunidad?, ¿Cómo participan los padres y representantes en las actividades de la escuela?, ¿Qué sentido de pertenencia tienen los padres en la escuela?, ¿Cuál es el rol del docente en la escuela?, ¿Cuál es la corresponsabilidad existente entre los docentes que laboran en la escuela en estudio?

Son las anteriores interrogantes las que orientan el presente estudio. En este sentido se propusieron los siguientes objetivos.

Justificación e Importancia

El logro de esta investigación sirvió para mejorar la acción gerencial en la integración escuela-comunidad, a través de la acción docente y la participación de padres y representantes de los alumnos de la Unidad Educativa Petra Tineo de Caraballo del Municipio Andrés Eloy Blanco, Estado Sucre la cual está conformada por: Los Educandos: con el proceso integrador en la escuela, se busca motivar a los alumnos para que sientan agrado en el recinto escolar. Al mismo tiempo ofrecer a los mismos, informaciones que propicien la integración. En tal sentido permitirle que la escuela signifique una prolongación agradable y mejorada para recibir la atención más esmerada por los docentes y la escuela, donde la Comunicación sirva de estímulo para propiciar el sentido de pertenencia y presten la ayuda necesaria en cualquier momento que el estudiante requiera del disfrute estudiantil con la participación de actividades extraacadémicas que propicie la escuela, a través de actividades que influyen en su participación activa en el proceso de aprendizaje.

A los Docentes: Les permite hacer un diagnóstico de la comunidad donde prestan servicio, al mismo tiempo crear la formación de valores en la escuela y propiciar cursos de actualización docente donde se involucre a los padres y representantes de los alumnos a compartir experiencias, que contribuyan con las actividades que propicie la escuela.

A la Comunidad: Asumir la responsabilidad que le asigne la escuela. Al involucrar a los sectores cercanos a la escuela, en la participación en las actividades que beneficien a la comunidad para realizar intercambio de actividades culturales sociales, recreativas, deportivas y religiosas para conocer a todos los que hacen vida en el entorno escolar.

A la Institución: Lograr la integración escuela-comunidad, se deben incorporar a todos los sectores circunvecinos de la escuela, con la intención de fortalecer lazos de amistad para vivir en democracia y conocer la realidad de la escuela y la comunidad.

Los Padres y Representantes: Integrarlos a la escuela-comunidad, es el deber que tiene la escuela para integrar a todos los autores y actores del hecho educativo a participar en las actividades que planifica la escuela, con la capacidad de vincular la comunidad para establecer el sentido de pertenencia y hacerlos participes de las funciones que tienen en la escuela para brindar una formación académica y profesional.

CONCLUSIONES

Después de realizar la presente investigación se pidieron obtener las siguientes conclusiones, con respecto al rol del docente en la corresponsabilidad de la integración escuela comunidad en la Unidad Educativa “Petra Tineo de Caraballo”, entre las cuales por sus características especiales destacan:

En la Unidad Educativa “Petra Tineo de Caraballo”, existe debilidad en relación a la motivación que hace el docente a los padres y representantes para que tengan una participación activa en las diferentes actividades que planifica la escuela a fin de que se sientan comprometidos en la solución de los problemas comunes que afectan tanto a la comunidad como a la escuela.

Las condiciones en la eficiencia del trabajo de integración es un factor determinante para alcanzar la participación de los representantes en función de formar un equipo de trabajo que interactué con el docente, con esta investigación se podrían eliminar discrepancias y antagonismos a favor de la unificación de criterios y apoyo mutuo, además permitirían estar informados de la problemática que encierra la comunidad.

Existen debilidades en relación al indicador de condiciones en la eficiencia de trabajo integrador, por lo cual es importante comprometerse para alcanzar las metas establecidas en la institución.

En la escuela debe existir mayor integración con la comunidad, por lo tanto, hay que concentrar las acciones para satisfacer las necesidades de éstas, con la finalidad de cubrir las expectativas de la comunidad.

La mayoría de los encuestados consideran que la escuela casi nunca contribuye en la solución de los problemas de la comunidad. Asimismo, los docentes no propician del desarrollo del proceso intergrupal-institución-hogar en la comunidad donde labora.

La escuela no involucra a la comunidad. Prueba de ello son los amplios espacios exteriores de la escuela que la comunidad no utiliza para establecer sentido de pertenecía y a la vez velar por el cuidado y mantenimiento desde todo punto de vista.

La mayoría de los padres no participan activamente en las actividades que planifica la escuela, lo cual tiene que ser mejorado con la ayuda y el compromiso de docentes, estudiantes y comunidad, en pro de mejorar la calidad educativa. Como consecuencia los docentes no son reconocidos en la comunidad donde labora.

El docente tiene que asumir un nuevo liderazgo que se adapte con los tiempos actuales, por eso tiene que proponerse realizar un cambio radical en su liderazgo, pues se requiere uno que se ajuste a las necesidades de la sociedad, con el fin de ser un líder en la comunidad donde labora y habita.

La escuela no cuenta con el propósito firme que conduzca a la participación e integración de todo el colectivo escolar y a la toma de conciencia del sentido de pertenencia hacia ella.

La escuela en estudio no cuenta con una política de participación de los padres en el proceso educativo, aspecto que tiene que ser canalizado como una prioridad dentro de los procesos enseñanza y aprendizaje.

La apatía de algunos representantes en la participación de la resolución de los problemas de aprendizaje de sus representados, y los problemas de la escuela. Esta situación puede conllevar al aumento de la deserción escolar u otros incidentes de mayor gravedad para los alumnos, ya que la participación de sus representantes y la comunicación con los docentes, influye en el comportamiento y rendimiento de los mismos.

El docente para educar debe caracterizarse por mantener un dialogo abierto, con el fin de conocer las necesidades e intereses tanto del estudiante como de su entorno social, es decir, la comunidad. Esto permite que el educando asuma su papel de actor principal de la educación y el docente es exclusivamente un facilitador, además debe prevalecer el respeto.

RECOMENDACIONES

El personal directivo que gerencia la institución debe realizar acciones que permitan identificarse aun más con las organizaciones que hacen vida en la comunidad, con la finalidad de formar un equipo orientado a la búsqueda de soluciones a los problemas que se detecten durante el proceso escolar.

Continuar realizando una interacción altamente productiva para el proceso educativo, con la finalidad de involucrar a los padres y representantes directamente en todo lo relacionado con este proceso.

Los docentes se deben involucrar en cierta medida en los problemas del hogar y de la comunidad, que se ven reflejados en su mayoría por dificultades conductuales en los niños y niñas que están a su cargo en las aulas de clases, con el objeto de minimizar lo máximo que se pueda los síntomas presentados elevando así el rendimiento escolar.

Promover el acercamiento e intercambio con la comunidad para lograr una real participación en el proyecto institucional.

Tomar conciencia de que los padres y representantes son unos de los principales participes del proceso educativo y por ende de la integración escuela-comunidad.

Estimular la participación y desarrollar la capacidad crítica y reflexiva en los padres y representantes para que sean un ente activo en el proceso de integración escuela-comunidad.

Respaldar las iniciativas de trabajo conjunto escuela-comunidad, pues con estas se puede desarrollar el crecimiento personal y social de los niños y niñas participes del proceso educativo.

A la dirección de la institución propiciar campañas de sensibilización a los padres y representantes, con el objeto de que entiendan que la comunidad debe tener a la escuela como uno de los factores que promueven el desarrollo del individuo y por ende la formación académica, moral, social entre otras de los niños y niñas en edad escolar que representan el futuro de la sociedad.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Albornoz, O (1999). La Comunicación Interpersonal y Clima Organizacional en las Escuelas Básicas Estatales Distrito Escolar Nº 1 Municipio Arismendi Nueva Esparta. Trabajo de Grado de Maestría no publicado. UPEL-Monagas.

Altuve. (1998). Metodología de la Investigación. Material Impreso.

Alvarado, J. (2000). Sistema Organizativo Escolar. Cuadernos del Ministerio de Educación. Caracas-Venezuela.

Bravo, E. (1995). La Integración Escuela-Comunidad. Caracas-Venezuela. Ediciones Del Ministerio de Educación y Deportes.

Escobar, G. (2003). Los Valores de la Familia. Material Mimeografiado.

Esté, A. (1992). La Educación por Venezuela y su Sentido de Cambio. Caracas-Venezuela.

López y Otros (2001). Integración Escuela Comunidad. Una Meta Difícil de Alcanzar. Revista Candidus.

Ministerio de Educación y Deporte (1998). Currículo Básico Nacional, Nivel Educación Básica Segunda Etapa. Caracas-Venezuela.

_______ (1987). Normativa de Educación Básica.

_______. (1999). Proyecto Educativo Nacional. Caracas-Venezuela.

Pérez (1986). Supervisión Educativa: Nuevos Enfoques y Tendencias. Editorial Panapo. Caracas-Venezuela.

República Bolivariana de Venezuela (2001). Reglamento Sobre el Régimen de la Comunidad Educativa. Caracas-Venezuela.

_______ (1980). Ley Orgánica de Educación y su reglamento. Caracas-Venezuela.

_______ (2003). Ley Orgánica de Educación y su Reglamento. Caracas-Venezuela.

_______. (2000). Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Caracas-Venezuela.

Prof. Esp. Ana Teresa Isasi Rosas

Prof. De Educación para el Trabajo, Egresada de la UPEL, (1991), Especialista en Educación Básica. Egresada de la UPEL- Instituto Pedagógico de Maturín. (2009).

Docente VI del la UE. Petra Tinero de Caraballo. Estado Sucre. Venezuela (1990-Actualidad).

Ing. Esp. Antonio J Espinoza Isasi - antoniojisasiarrobayahoo.es

Ing. de Sistemas. Especialista en Docencia Universitaria.

Docente Categoría Instructor del Instituto Universitario de Tecnología Cumaná Extensión Punta de Mata. Venezuela.

Docente a tiempo Convencional del Instituto Universitario Politécnico "Santiago Mariño" Extensión Maturín.

Maturín Venezuela.

Comentarios
comments powered by Disqus

Nuevas publicaciones

⇐ Hazte Fan en Facebook
⇐ Síguenos en Twitter
⇐ Agréganos en Google +
⇐ Suscríbete vía Email
"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas"
George Bernard Shaw
Comparte conocimiento
Contenidos publicados con licencia CC BY-NC-SA 3.0 a excepción de los casos en los que se indican derechos de autor específicos. Sugerimos contactar a los autores al usar material públicamente.