Concepto de responsabilidad dentro del Coaching Ontológico

Autor: Adriana Hercovich

Autoayuda y superación personal | Otros conceptos de RR.HH.

23-01-2012

Cuando escucho “QUIEN FUE EL RESPONSABLE DE LO QUE PASO”, entiendo que se pregunta por quién fue el culpable o quien cometió un error en algo. Y también escucho aplicar esto de que “Alguien es un ser humano responsable” como refiriéndose a que es muy cumplidor u obediente. ¿A éstas situaciones se refieren los coaches con el tema de la responsabilidad?.

Así es, generalmente, culturalmente es lo que se entiende. Ahora, la interpretación que aporta el Coaching Ontológico, como también otras disciplinas, es que No es culpa, no es obediencia, no es exigencia. Estamos hablando de una manera de ser, de una elección plena del ser humano, de un espacio de reflexión, libertad y compromiso. Responsabilidad = RESPONS (H) ABILIDAD = habilidad o capacidad de responder. Fijáte que dista mucho de buscar causantes o culpables. Es la actitud que suelen tener, por ej, muchas mamás de niños pequeños. Si están invitados a otra casa, y su niño ensucia el sillón de esa casa, muy probablemente la mamá elija hacerse cargo de esa situación, y limpie el sillón, aunque no fue ella quien lo manchó sino su hijo. Entonces la responsabilidad en nuestra Habilidad de responder, es nuestra elección de cómo posicionarnos frente a los acontecimientos que vivimos, es nuestra libertad de elección de nuestras propias acciones a cada momento, como hacerse cargo. Tiene que ver con hacerse la pregunta reflexiva: dado lo que hay, qué quiero yo respecto de esta situación, de qué me voy a hacer cargo yo?, qué elijo hacer?, qué voy a hacer?. Por ejemplo: Un mando medio Juan le dice a su gerente Oscar: “estoy harto de que me sigan dando todo a mí”. Y Juan se pone mal, y reacciona. Cómo reacciona: discutiendo, enojándose, a veces, reprochando, a veces callando, retirándose. O sea, esta es la manera con que Oscar se relaciona con esta circunstancia, es su forma de responder. Y, si luego conversásemos con Oscar, casi con seguridad nos diría: “y qué otra cosa iba a hacer con lo que me contestó?”. Y si a Oscar le interesa tener una buena relación con Juan quizás diría “a mí me interesa tener una buena relación con él, de todos modos mientras él siga así esto es imposible”. Justamente, cuando hablamos de nuestra interpretación de Responsabilidad, tiene que ver con cómo me relaciono con las circunstancias, qué hago yo con lo que pasa. En este caso el gerente Oscar se siente mal, incómodo, agraviado, opina que se ha cometido una injusticia con él. Podemos decir que éste es un problema/malestar/inquietud que tiene Oscar.

Quiero traer primero un ejemplo para luego utilizarlo en este modelo.

Si un ladrillo cae de un piso 20 sobre un yunque, al yunque no le pasa nada. Si cae sobre un ser humano, muy probablemente lo mate. Es muy importante observar que lo que pasa con una relación, lo que determina el resultado, está fundamentalmente determinada por quien recibe el estímulo. Así podríamos reconocer que no todos se pondrían mal ante lo que Juan dijo, y que cómo yo veo o me tomo las cosas tiene que ver conmigo. Quizás otro tranquilamente podría contestarle: Si te damos todo a vos es justamente por lo confiable y competente que sos”. Y quizás este gerente no se ponga mal y esto no sea un problema para él.

Si reconozco esto, en lugar de reaccionar, puedo reflexionar qué quiero yo de esta situación. Si en el caso de Oscar lo que quiere fuese construir una buena relación con Juan, sentirse bien, etc., puede elegir qué otra cosa a hacer para ir generando un camino, un proceso para que esto pase. Podría ser, decirle a Juan cómo se sintió con esto y pedirle qué necesita para estar bien Juan y con él mismo.

Cada situación en la vida nos ofrece la oportunidad de responder, especialmente de elegir cómo responder, y cómo respondemos determina cómo nos sentimos, qué tipo de vida nos construimos y qué posibilidades de resultados vamos a tener.

Y por qué es tan importante diferenciar esto del ser humano responsable desde este punto de vista?.

Uno de los mayores problemas de los seres humanos tiene que ver con su manera de comportarse o de responder frente a las circunstancias. Sintetizando, decimos que hay dos maneras generales del comportamiento humano: el que actúa cómo víctima y el que actúa como responsable. Hay dos posturas frente a la vida, que van a impactar fuertemente en mi manera de ser, en mis posibilidades, en los resultados que puedo o no lograr, en las relaciones que puedo tener, etc.

La filosofía de la víctima tiene que ver con buscar la inocencia, disminuirnos las posibilidades de intervenir y de aprendizaje y, por supuesto, esto tiene sus beneficios y desventajas. Y por ejemplo aquellos que dicen: “y… qué querés que haga si el otro me gritó”. Los beneficios son: pongo culpas y responsabilidades afuera, busco la inocencia. Tampoco me equivoco ya que todo lo hacen los otros, yo no tengo nada que ver en este asunto. Y, desde ya, tampoco puedo tener logros propios, ya que yo no tengo nada que ver en este asunto. La desventaja es que estoy siempre dependiendo de los otros, de las circunstancias, de la mirada de los otros, etc. etc., y esto es prácticamente una garantía de insatisfacción y frustración. Dónde aparezco yo en todo esto?, qué posibilidades me abro a mí misma para hacer algo diferente cuando estoy disconforme con lo que pasa?. Es una manera de quitarme todo el poder personal. Como digo yo, es una manera de poner la manija de mi propia vida del lado de afuera.

En cambio, diferente sería reconocer que no existe mi reacción, mi resignación, mi desvalorización, justamente sin que exista yo mismo. Y que mis respuestas tienen que ver conmigo, con la manera como yo veo las cosas. Las cosas que me pasan, la vida y las relaciones que construyo, justamente tienen que ver con mi manera de responder, con mi habilidad para responder. Y a esto nos referimos con responsabilidad. Lo que nos pasa, nuestra manera de vivir, no tiene que ver sólo con los otros o con las circunstancias. Estos son estímulos y nuestra vida, nuestro bienestar o malestar, nuestros logros, van a tener que ver con cómo yo respondo ante esas circunstancias, con qué hago yo con lo que pasa. Tiene que ver con poner un stop, reflexionar y preguntarnos: qué quiero, de qué me voy a hacer cargo, qué voy a hacer.

Voy a poner otro ejemplo a nivel empresarial. Un equipo de vendedores de camperas de abrigo, disminuyó notablemente las ventas respecto del año anterior. Ante la pregunta de por qué cayeron las ventas, contestan: porque hizo menos frío. Ahora son víctimas en este caso del clima. Algo así como que todo es independiente de mí. Y esto es lo que genera explicaciones de justificaciones y excusas de por qué no se logró el objetivo. Se busca la inocencia y junto con eso hay mucha menos posibilidades de intervención y de aprendizaje.

EL PRECIO QUE PAGAMOS POR NUESTRA INOCENCIA, ES NUESTRA IMPOTENCIA.

En cambio desde una postura responsable quizás dirían “Hizo menos frío, y no consideramos el clima ni tomamos acciones diferentes”. Y así quizás generen estrategias de anticipación, o de aprendizaje posterior a la experiencia con la que no quedaron conformes.

Con estas conversaciones que llamamos generativas, nos abrimos la posibilidad de reflexionar, de aprender, de accionar diferente. Y esto ya impacta en nuestra capacidad de acción y logro de objetivos, y ni que hablar, en nuestra autoestima, nuestro bienestar y en nuestra integridad. Nos sentimos mejor, no porque tengamos garantías 100% de lograr lo que queremos, sino porque nosotros mismos nos estamos haciendo cargo de generar, de a poquitito, nuestro propio poder personal, nuestras propias capacidades de elegir y accionar.

SE TRATA, Y LA DIFERENCIA ESTA EN, COMO VAS A ELEGIR RESPONDER ANTE LAS CIRCUNSTANCIAS.

Ej yo quiero que mi subordinado o mi par de otro sector, me presente un informe una vez por semana. Y quizás estoy atrapado en mi propia conversación interna: se debería dar cuenta solo, hace 15 años que estamos juntos, si no se le ocurre a él a mí no me sirve, etc. etc. Y quizás de a poquito llegue a conversarme: son todos iguales, para qué estoy siempre dispuesto a colaborar, nadie piensa en mí, me ignoran… Y, sin darnos cuenta, éste es el tipo de ser humano en el que nos convertimos y el tipo de vida sufriente que nos vamos autogenerando. Si pudiésemos reconocer que quien quiere un informe semanal soy yo, que quien tiene la inquietud/problema/insatisfacción soy yo, entonces soy yo mismo quien puede elegir hacer cosas diferentes para lograr esto, que no sea poner afuera las responsabilidades de lo que yo no tengo. Y una forma sería, por ej.: comentar a los otros involucrados, que para mí es muy importante ese informe, que yo lo necesito. Puede ser?, qué les parece?, necesitan algo de mi parte?.

Yo escucho mucho de la gente en general, ya sea en las familias, en las organizaciones, en los clubes, en las instituciones educativas, etc. que las personas suelen decir: ME perjudicaron, qué otra cosa querías que hiciera si se fue de la reunión; solo voy a estar contenta si ME regala flores todos los meses; etc. O sea, escucho que se pone mucho la responsabilidad afuera. Como así también escucho que con responsable se refieren a culpable o causante de algo. Si hacerse responsable o protagonista es tan efectivo, ¿por qué la gente tanto se comporta como victima?.

Los seres humanos, fundamentalmente en nuestra niñez, nos vamos transformando en convivencia con los adultos que nos toca vivir. Y desde niños escuchamos a nuestros padres preguntando: quién es el responsable de esta pelea?, quien es el responsable de este desorden en la casa?. Y a partir del yo no fui, fue él, desde la inocencia pareciese que nos garantizamos la felicidad, la seguridad, a través de la aprobación de los otros, a través de complacerlos. Y aprendimos a separarnos del problema. El inconveniente de esto es que también nos separamos de la solución, de hacer algo para solucionarlo.

Y el problema de erradicarse de la explicación del problema, es que uno pierde toda posibilidad de influir positivamente en la situación y, somos nosotros mismos los que, sin darnos cuenta, nos estamos negando, desapareciendo, ninguneando (como se dice en estos tiempos).

Y qué podemos hacer para empezar a revertir esto de los que se sienten mal por su impotencia, y pasar del comportamiento de víctima a responsable?.

Como mencioné antes, culturalmente estamos muy apegados al modelo de

Estímulo-reacción

La invitación es a reflexionar a que lo que ocurre afuera no induce a la acción, simplemente la influye. Y tomar esos hechos externos, actitudes de otros, como información.

Y así pasar al modelo de

Información =>Conciencia/reflexión=> Elección/decisión=> Respuesta

Se trata de poner un stop, prestar atención, darse cuenta, decidir qué quiero y, finalmente, elegir cómo responder.

Los responsables o protagonistas, aunque no siempre consigan los resultados que quieran, tienen grandes posibilidades de tener paz interior (integridad).

Es construirnos un maravilloso espacio de libertad. Y LIBERTAD no significa hacer lo que uno quiere. Libertad significa elegir, frente a una determinada circunstancia, la respuesta más congruente con los propios valores e intereses.

Yo escucho mucho, sobre en las parejas, en los socios o dueños de una empresa, entre amigos, etc., que suele haber muchas discusiones respecto de “de quien es la responsabilidad de hacer algo”?.

En general cuando pregunto a una pareja, a dos socios, etc., cómo consideran ellos que están asignadas sus responsabilidades, en qué porcentaje a cada uno.

Suelen contestar

50%-50%.

Este modelo parece equitativo, sin embargo suele llevar a que, cada uno de ellos, diga que lo que le piden está en el 50% del otro. Y es una historia de nunca acabar.

70%-30%; 40%-60%; …; todos traen el mismo inconveniente respecto de definir exactamente qué está en la parte de cada uno.

100%-100%.

Aunque parezca mentira, aquí aparecen los mismos entredichos y a veces por superposición de tareas.

Nuestra propuesta, la de los coaches ontológicos, es la de

100%-0% , o sea, 100% yo y 0% los otros.

Justamente esto, tiene que ver con el modelo de responsabilidad al que vengo haciendo referencia. Se trata de aceptar al otro, de aceptar las circunstancias. ¿ A qué me refiero con aceptar ?. Aceptar interpretado como “esto es lo que hay”, “estoy es con lo que hoy cuento”, “esto es lo que pasa y lo que me pasa”. Dejar de pelearse con esa situación para abrirnos puertitas a la posibilidad de hacernos cargo de accionar para generar los cambios que deseemos. Aceptar no es estar de acuerdo, no es que me parezca justo ni que yo me lo merezco, sino focalizarnos en accionar para disolver la situación que me inquieta, para hacer algo diferente a lo que vengo haciendo.

Nos podrías hacer un cierre del tema?.

El ser humano no fue creado para ser víctima, esto nos trae impotencia e insatisfacción. La responsabilidad, la habilidad de respuesta, el hacerse cargo, no tiene que ver con buscar causas ni culpables. Tiene que ver con nuestra relación con el mundo, con nuestra historia. Es una declaración de “quién soy yo respecto a las circunstancias”. Estamos hablando de un compromiso para cambiar algo en nuestra manera de ser. La actitud de responsabilidad tiene que ver con nuestra integridad, nuestra dignidad, nuestra autoestima, nuestra manera de relacionarnos y nuestros resultados. Tiene que ver con elegir, con nuestra libertad y con generarnos nuevas posibilidades para nosotros de desarrollarnos, de lograr nuestros objetivos y con bienestar.

Entrevista realizada a Adriana Hercovich, coach ontológica, en Radio Romántica FM 99.5 de Pergamino, el 18 de Enero de 2011, con ejemplos adaptados para el ámbito empresarial.

Adriana Hercovich - ahercovicharrobadhoconsultora.com

Coach Ontológica. Profesional egresada del Instituto de Capacitación Profesional, con 11 años de experiencia. Computadora Científica egresada de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. Directora de DHO Consultora (Desarrollo Humano y Organizacional). Miembro de la Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Profesionales del Coaching.

www.dhoconsultora.com

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