El origen de nuestras emociones

Autor: Manuel Infante Arata

Inteligencia emocional

10-10-2011

Después de trabajar más de 25 años en el mundo de las Tecnologías de Información, reparando computadoras, comprando y vendiendo productos tecnológicos, etc.

Después de casi 3 décadas de vivir en el mundo de los negocios y en el mundo racional, de haber aprendido sobre la Tecnología al servicio del Turismo, etc.

Recién hace poco más de 4 años, en mi trabajo como Coach Personal y Organizacional, he aprendido que los seres humanos podemos saber (poco ó mucho) de biología, de anatomía, de psicología, de ingeniería o de negocios, en general acerca de muchas otras ciencias y artes.

De lo que conocemos poco (ó casi nada), la mayoría de los seres humanos, es acerca de nuestro Mundo Emocional.

Origen biológico

En la parte superior de nuestra médula espinal se encuentra el tallo encefálico, la región más primitiva del cerebro (conocido también como cerebro reptiliano), regulador de las funciones vitales básicas tales como: respiración, metabolismo de los órganos, etc. De este cerebro primitivo emergieron después los centros emocionales y, millones de años más tarde, el cerebro pensante.

Nuestras primeras emociones fueron producidas por olores. Al principio, el centro olfativo estaba compuesto sólo por dos grupos celulares: uno registraba cualquier aroma y lo clasificaba - comestible, tóxico, sexualmente disponible - y el otro, enviaba respuestas reflejas a través del sistema nervioso, ordenando a nuestro cuerpo las acciones a llevar a cabo - comer, vomitar, etc.-

Luego, el cerebro evolucionó y se conformaron nuevos grupos de células, hasta constituirse el sistema límbico.

Finalmente se constituye el Neocórtex, la corteza cerebral más reciente en la escala filogenética y que, en nuestra especie, alcanza el máximo desarrollo, ocupando la mayor parte de la superficie cerebral.

En resumen, y para no complicar el léxico empleado, existen en todos nosotros, 3 tipos de Cerebros: Reptiliano, Límbico y Neocórtex. En el límbico es donde se registran las emociones.

Cuando se siente rabia o miedo, se está bajo la influencia del sistema límbico. En él se encuentran el tálamo, encargado de enviar a la parte pensante del cerebro (Neocórtex) la información que recibe de los sentidos; el hipotálamo, que regula los impulsos sexuales y otros estados anímicos; el hipocampo, relacionado con el aprendizaje y la memoria; y la amígdala, que controla el miedo.

Cuando el sistema límbico se conformó, el hombre dejó de responder sólo de forma refleja a los estímulos; seguía decidiendo si comer o no un alimento en base a su olor, pero reconociendo los aromas y discriminando más conscientemente los buenos de los malos. Este trabajo era y es realizado por el cerebro nasal, una parte del circuito límbico que constituye la base rudimentaria del cerebro pensante o Neocórtex.

Con el paso de millones de años más, el Neocórtex -el intelecto- siguió desarrollándose. Esta parte del cerebro nos permite experimentar sentimientos - además de coordinar nuestros movimientos y reflexionar sobre ellos. A él debemos la supervivencia de nuestra especie y que se pusiera en marcha nuestra vida emocional: así, además de experimentar placer con el apareamiento, se crearon vínculos afectivos. Al ir aumentando con el tiempo, la masa de Neocórtex, ha ido creciendo el número de conexiones neuronales con el sistema límbico, lo que incrementa la cantidad de respuestas emocionales.

De la misma manera que existe una estrecha relación entre las emociones y nuestros centros nerviosos, la vida emocional tiene repercusiones en el sistema inmunológico. Como guardián del cuerpo, dicho sistema identifica cada célula del organismo y decide lo que le es propio para protegerlo y lo que le es extraño- un cáncer, por ejemplo. Para destruirlo. De ahí el rechazo que a veces se produce ante determinados trasplantes.

Cuando experimentamos emociones negativas, nuestro aparato inmunológico ve disminuida su eficacia, mientras que las personas alegres tienen una gran capacidad de respuesta a las agresiones tanto internas como externas.

Cómo controlar nuestras emociones

La parte más evolucionada del cerebro, el Neocórtex, es la que ha de utilizarse para conseguir el control de las emociones.

Con inteligencia racional, debemos ordenar a nuestro cerebro que razone las causas de un arrebato de ira o un ataque de timidez, y luego ordenar que la emoción se calme.

Para conseguirlo, podemos respirar de forma abdominal, llenando y vaciando, profundamente, primero el abdomen y luego los pulmones. Si no encontramos razones para los arrebatos se debe dar la orden igualmente de no perder el control.

Aplicando la capacidad de razonar al terreno emotivo, se reeducará la inteligencia emocional. Las emociones sólo se manifestarán intensamente cuando la situación lo justifique. Con paciencia se consigue controlar tanto las innatas como las adquiridas y se equilibra cuerpo, corazón y mente. El yoga y la meditación también son una buena ayuda en el proceso de control emocional.

Manuel Infante Arata - manueliperuarrobayahoo.com

Coach Profesional Ontológico diplomado por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Coach Diplomado del Programa de Coaching y Consultoría de la Universidad Ricardo Palma. Estudios de Maestría en Comportamiento Organizacional y RRHH en la Universidad Ricardo Palma. Participante de diversos Seminarios de Coaching y Consultoría de la Pontificia Universidad Católica del Perú y del Instituto de Coaching ICC (International Coaching Community). Miembro activo de ICF International y del Capítulo Perú de la ICF (International Coach Federation). Representante actual de ICF Perú ante el Comité de Ética y Reglamentos de la ICF Global. Docente del Diplomado de Coaching Profesional de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Docente del Diplomado de Coaching y Consultoría de la Universidad Ricardo Palma. Docente de la Universidad San Ignacio de Loyola en la cátedra: Sales Management, de la facultad de Administración Hotelera Bachiller en Ingeniería Electrónica y Controles Industriales. Especialista en Marketing y Ventas de la Universidad del Pacífico. Graduado del Programa de Alta Dirección de la Universidad de Piura. Experiencia Gerencial y Empresarial, de más de 20 años, en posiciones gerenciales en empresas líderes del sector privado, nacionales e internacionales. Orientado a liderar y gestionar relaciones de fidelización con clientes, desarrollo del talento y el trabajo en equipo. Actualmente Coach Personal y Ejecutivo de empresarios, gerentes y funcionarios de diversas empresas privadas y públicas a nivel nacional Actualmente Consultor Gerencial de diversas empresas peruanas Fue Gerente de Compras de productos de Tecnología en Wong – Cencosud Perú. Fue Gerente General para Perú y Bolivia de la empresa mundial de Viajes Amadeus. Fue Gerente de Servicio al Cliente de Cosapi Data, empresa del sector TI en Perú.

www.transformaccion.com.pe.

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