A1 ¿Que es el mantenimiento centrado en Confiabilidad (RCM)?
El proceso permite determinar cuales son las tareas de mantenimiento
adecuadas para cualquier activo físico. El RCM ha sido utilizado en
miles de empresas de todo el mundo: desde grandes empresas petroquímicas
hasta las principales fuerzas armadas del mundo utilizan RCM para
determinar las tareas de mantenimiento de sus equipos, incluyendo la
gran minería, generación eléctrica, petróleo y derivados,
metal-mecánica, etc. La norma SAE JA1011 especifica los requerimientos
que debe cumplir un proceso para poder ser denominado un proceso RCM. La
misma puede descargarse a través del portal de la SAE (www.sae.org).
Según esta norma, las 7 preguntas básicas del proceso RCM son:
1. ¿Cuales son las funciones deseadas para el equipo que se está
analizando?
2. ¿Cuales son los estados de falla (fallas fucionales) asociados con
estas funciones?
3. ¿Cuales son las posibles causas de cada uno de estos estados de
falla?
4. ¿Cuales son los efectos de cada una de estas fallas?
5. ¿Cuál es la consecuencia de cada falla?
6. ¿Qué puede hacerse para predecir o prevenir la falla?
7. ¿Qué hacer si no puede encontrarse una tarea predictiva o preventiva
2 Conceptos del RCM
El RCM muestra que muchas de los conceptos del mantenimiento que se
consideraban correctos son realmente equivocados. En muchos casos, estos
conceptos pueden ser hasta peligrosos. Por ejemplo, la idea de que la
mayoría de las fallas se producen cuando el equipo envejece ha
demostrado ser falsa para la gran mayoría de los equipos industriales. A
continuación se explican varios conceptos derivados del Mantenimiento
Centrado en Confiabilidad, muchos de los cuales aún no son completamente
entendidos por los profesionales del mantenimiento industrial.
2.1 El contexto operacional
Antes de comenzar a redactar las funciones deseadas para el activo que
se está analizando (primera pregunta del RCM), se debe tener un claro
entendimiento del contexto en el que funciona el equipo. Por ejemplo,
dos activos id´enticos operando en distintas plantas, pueden resultar en
planes de mantenimiento totalmente distintos si sus contextos de
operaci´on son diferentes. Un caso t´ıpico es el de un sistema de
reserva, que suele requerir tareas de mantenimiento muy distintas a las
de un sistema principal, a ´un cuando ambos sistemas sean f´ısicamente
id´enticos. Entonces, antes de comenzar el an´alisis se debe redactar el
contexto operacional, breve descripci´on (2 ´o 3 carillas) donde se debe
indicar: r´egimen de operaci´on del equipo, disponibilidad de mano de
obra y repuestos, consecuencias de indisponibilidad del equipo (producci´on
perdida o reducida, recuperaci ´on de producci´on en horas extra,
tercerizaci ´on), objetivos de
calidad, seguridad y medio ambiente, etc.
2.2 Funciones
El an´alisis de RCM comienza con la redacci´on de las funciones
deseadas. Por ejemplo, la funci´on de una bomba puede definirse como
”Bombear no menos de 500 litros/ minuto de agua”. Sin embargo, la bomba
puede tener otras funciones asociadas, como por ejemplo ”Contener al
agua (evitar p´erdidas)”. En un an´alisis de RCM, todas las funciones
deseadas deben ser listadas.
2.3 Fallas funcionales o estados de falla
Las fallas funcionales ´o estados de falla identifican todos los estados
indeseables del sistema. Por ejemplo, para una bomba dos estados de
falla podr´ıan ser ”Incapaz de bombear agua”, ”Bombea menos de 500
litros/minuto”, ”No es capaz de contener el agua”. Notar que los estados
de falla est´an directamente relacionados con las funciones deseadas.
Una vez identificadas todas las funciones deseadas de un activo,
identificar las fallas funcionales es un problema trivial.
2.4 Modos de falla
Un modo de falla es una posible causa por la cual un equipo puede llegar
a un estado de falla. Por ejemplo, ”impulsor desgastado” es un modo de
falla que hace que una bomba llegue al estado de falla identificado por
la falla funcional ”bombea menos de lo requerido”. Cada falla funcional
suele tener m´as de un modo de falla. Todos los modos de falla asociados
a cada falla funcional deben ser identificados durante el an´alisis de
RCM.
Al identificar los modos de falla de un equipo o sistema, es importante
listar la
”causa ra´ız” de la falla. Por ejemplo, si se est´an analizando los
modos de falla de los rodamientos de una bomba, es incorrecto* listar el
modo de falla ”falla rodamiento”.
La raz´on es que el modo de falla listado no da una idea precisa de
porqu´e ocurre la falla. Es por ”falta de lubricaci ´on”? Es por
”desgaste y uso normal”? Es por ”instalación inadecuada”? Notar que este
desglose en las causas que subyacen a la falla si da una idea precisa de
porqu´e ocurre la falla, y por consiguiente que podr´ıa hacerse para
manejarla adecuadamente (lubricación, an´alisis de vibraciones, etc.).
(*en algunos casos, s´ı puede ser adecuado listar el modo de falla como
”falla rodamiento”, seg ´un el contexto en el que trabaje el activo)es
importante conocer bien el contexto operacional).
2.5 Los efectos de falla
Para cada modo de falla deben indicarse los efectos de falla asociados.
El ”efecto de
falla” es un breve descripci´on de ”qu´e pasa cuando la falla ocurre”.
Por ejemplo, el
efecto de falla asociado con el modo de falla ”impulsor desgastado”
podr´ıa ser el siguiente:
”a medida que el impulsor se desgasta, baja el nivel del tanque, hasta
que
suena la alarma de bajo nivel en la sala de control. El tiempo necesario
para detectar
y reparar la falla (cambiar impulsor) suele ser de 6 horas. Dado que el
tanque se vacia
luego de 4 horas, el proceso aguas abajo debe detenerse durante dos
horas. No es
posible recuperar la producci´on perdida, por lo que estas dos horas de
parada representan
un p´erdida de ventas”. Los efectos de falla deben indicar claramente
cual es la
importancia que tendr´ıa la falla en caso de producirse.
2.6 Categor´ıa de consecuencias
La falla de un equipo puede afectar a sus usuarios de distintas formas:
_ Poniendo en riesgo la seguridad de las personas ”consecuencias de
seguridad”)
_ Afectando al medio ambiente (”consecuencias de medio ambiente”)
_ Incrementando los costos o reduciendo el beneficio econ´omico de la
empresa
(”consecuencias operacionales”)
_ Ninguna de las anteriores (”consecuencias no operacionales”)
Ademas, existe una quinta categoria de consecuencias, para aquellas
fallas que no tienen ning ´un impacto cuando ocurren salvo que
posteriormente ocurra alguna otra falla. Por ejemplo, la falla del
neum´atico de auxilio no tiene ninguna consecuencia adversa salvo que
ocurra una falla posterior (pinchadura de un neum´atico de servicio) que
haga que sea necesario cambiar el neum´atico. Estas fallas corresponden
a la categoria de fallas ocultas.
Cada modo de falla identificado en el an´alisis de RCM debe ser
clasificado en una
de estas categor´ıas. El orden en el que se evaluan las consecuencias es
el siguiente: seguridad, medio ambiente, operacionales, y no
operacionales, previa separaci´on entre fallas
evidentes y ocultas. El an´alisis RCM bifurca en esta etapa: el
tratamiento que se la va
a dar a cada modo de falla va a depender de la categor´ıa de
consecuencias en la que
se haya clasificado, lo que es bastante razonable: no ser´ıa l ´ogico
tratar de la misma
forma a fallas que pueden afectar la seguridad que aquellas que tienen
consecuencias
econ´omicas. El criterio a seguir para evaluar tareas de mantenimiento
es distinto si las
consecuencias de falla son distintas.
2.7 Diferencia entre efectos y consecuencias de falla
El efecto de falla es una descripci´on de que pasa cuando la falla
ocurre, mientras que la consecuencia de falla clasifica este efecto en
una de 5 categor´ıas, seg ´un el impacto que estas fallas tienen.
2.8 Diferencia entre falla funcional y modos de falla
La falla funcional identifica un estado de falla: incapaz de bombear,
incapaz de cortar
la pieza, incapaz de sostener el peso de la estructura... No dice nada
acerca de las
causas por las cuales el equipo llega a ese estado. Eso es justamente lo
que se busca
con los modos de falla: identificar las causas de esos estados de fallas
(eje cortado por
fatiga, filtro tapado por suciedad, etc.).
2.9 Fallas ocultas
Los equipos suelen tener dispositivos de protecci ´on, es decir,
dispositivos cuya funci´on
principal es la de reducir las consecuencias de otras fallas (fusibles,
detectores de
humo, dispositivos de detenci´on por sobre velocidad / temperatura /
presi ´on, etc.).
Muchos de estos dispositivos tienen la particularidad de que pueden
estar en estado
de falla durante mucho tiempo sin que nadie ni nada ponga en evidencia
que la falla
ha ocurrido. (Por ejemplo, un extintor contra incendios puede ser hoy
incapaz de
apagar un incendio, y esto puede pasar totalmente desapercibido (si no
ocurre el incendio).
Una válvula de alivio de presión en una caldera puede fallar de tal
forma
que no es capaz de aliviar la presión si esta excede la presión máxima,
y esto puede pasar totalmente desapercibido (si no ocurre la falla que
hace que la presi ´on supere la presión máxima).) Si no se hace ninguna
tarea de mantenimiento para anticiparse a la falla ´o para ver si estos
dispositivos son capaces de brindar la protección requerida, entonces
puede ser que la falla solo se vuelva evidente cuando ocurra aquella
otra
falla cuyas consecuencias el dispositivo de protecci ´on esta para
aliviar. (Por ejemplo,
es posible que nos demos cuenta que no funciona el extintor reci´en
cuando ocurra un
incendio, pero entonces ya es tarde: se produjo el incendio fuera de
control. Es posible
que nos demos cuenta que no funciona la v´alvula de seguridad reci´en
cuando se
eleve la presi ´on y ´esta no act ´ ue, pero tambi´en ya es tarde: se
produjo la explosi´on de
la caldera.) Este tipo de fallas se denominan fallas ocultas, dado que
requieren de otra
falla para volverse evidentes.
2.10 Distintos tipos de mantenimiento
Tradicionalmente, se consideraba que existian tres tipos de
mantenimiento distintos:
predictivo, preventivo, y correctivo. Sin embargo, existen cuatro tipos
de mantenimiento
distintos:
_ Mantenimiento predictivo, tambi´en llamado mantenimiento a condici´on.
_ Mantenimiento preventivo, que puede ser de dos tipos: sustituci ´on o
reacondicionamiento
c´ıclico.
_ Mantenimiento correctivo, tambi´en llamado trabajo a la falla.
_ Mantenimiento detectivo ´o ”b ´ usqueda de fallas”.
2.11 El mantenimiento predictivo o a condici´on
El mantenimiento predictivo o mantenimiento a condici´on consiste en la
b´ usqueda
de indicios o s´ıntomas que permitan identificar una falla antes de que
ocurra. Por
ejemplo, la inspecci´on visual de el grado de desgaste de un neum´atico
es una tarea
de mantenimiento predicitvo, dado que permite identificar el proceso de
falla antes
de que la falla funcional ocurra. Estas tareas incluyen: inspecciones (ej.
inspecci´on
visual del grado de desgaste), monitoreos (ej. vibraciones,
ultrasonido), chequeos
(ej. nivel de aceite). Tienen en com´un que la decisi ´on de realizar o
no una acci ´on
correctiva depende de la condici´on medida. Por ejemplo, a partir de la
medici´on de
vibraciones de un equipo puede decidirse cambiarlo o no. Para que pueda
evaluarse
la conveniencia de estas tareas, debe necesariamente existir una clara
condici´on de
falla potencial. Es decir, deben haber s´ıntomas claros de que la falla
est´a en el proceso
de ocurrir.
2.12 El mantenimiento preventivo (sustituci ´on o reacondicionamiento
c´ıclico)
El mantenimiento preventivo se refiere a aquellas tareas de sustituci
´on o retrabajo
hechas a intervalos fijos independientemente del estado del elemento o
componente.
Estas tareas solo son v´alidas si existe un patr´on de desgaste: es
decir, si la probabilidad de falla aumenta rapidamente desp ´ ues de
superada la vida ´ util del elemento. Debe tenerse
mucho cuidado, al momento seleccionar una tarea preventiva (o cualquier
otra
tarea de mantenimiento, de hecho), en no confudir una tarea que se puede
hacer, con
una tarea que conviene hacer. Por ejemplo, al evaluar el plan de
mantenimiento a realizar
sobre el impulsor de una turbina, podriamos decidir realizar una tarea
preventiva
(sustituci ´on c´ıclica del impulsor), tarea que en general se puede
hacer dado que la falla
generalmente responde a un patr´on de desgaste (patr´on B de los 6
patrones de falla del
RCM). Sin embargo, en ciertos casos podr´ıa convenir realizar alguna
tarea predictiva
(tarea a condici´on), que en muchos casos son menos invasivas y menos
costosas.
2.13 El mantenimiento correctivo o trabajo a la rotura
Si se decide que no se har´a ninguna tarea proactiva (predictiva o
preventiva) para
manejar una falla, sino que se reparar´a la misma una vez que ocurra,
entonces el
mantenimiento elegido es un mantenimiento correctivo. ¿Cu´ando conviene
este tipo
de mantenimiento? Cuando el costo de la falla (directos indirectos) es
menor que el
costo de la prevenci´on, ´o cuando no puede hacerse ning ´una tarea
proactiva y no se
justifica realizar un redise ˜no del equipo. Esta opci´on solo es
v´alida en caso que la falla
no tenga consecuencias sobre la seguridad o el medio ambiente. Caso
contrario, es
obligatorio hacer algo para reducir o eliminar las consecuencias de la
falla.
2.14 El mantenimiento detectivo o de b´ usqueda de fallas
El mantenimiento detectivo o de b´ usqueda de fallas consiste en la
prueba de dispositivos
de protecci ´on bajo condiciones controladas, para asegurarse que estos
dispositivos
ser´an capaces de brindar la protecci ´on requerida cuando sean
necesarios. En el mantenimiento
detectivo no se est´a repararando un elemento que fall ´o (mantenimiento
correctivo), no se est´a cambiando ni reacondicionando un elemento antes
de su vida
´ util (mantenimiento preventivo), ni se est´an buscando s´ıntomas de
que una falla est´a
en el proceso de ocurrir (mantenimiento predictivo). Por lo tanto, el
mantenimiento
detectivo es un cuarto tipo de mantenimiento. A este mantenimiento
tambi´en se lo
llama b´ usqueda de fallas o prueba funcional, y al intervalo cada el
cual se realiza
esta tarea se lo llama intervalo de b´ usqueda de fallas, o FFI, por sus
siglas en ingl´es
(Failure-Finding Interval). Por ejemplo, arrojar humo a un detector
contra incendios
es una tarea de mantenimiento detectivo.
2.15 ¿C´omo seleccionar el tipo de mantenimiento adecuado?
En el RCM, la selecci ´on de pol´ıticas de mantenimiento esta gobernada
por la categor´ıa
de consecuencias a la que pertence la falla.
_ Para fallas con consecuencias ocultas, la tarea ´optima es aquella que
consigue la
disponibilidad requerida del dispositivo de protecci ´on.
_ Para fallas con consecuencias de seguridad o medio ambiente, la tarea
´optima es
aquella que consigue reducir la probabilidad de la falla hasta un nivel
tolerable.
6
_ Para fallas con consecuencias econ´omicas (operacionales y no
operacionales), la tarea
´optima es aquella que minimiza los costos totales para la organizaci´on.
A´un hoy, mucha gente piensa en el mantenimiento preventivo como la
principal
opci´on al mantenimiento correctivo. Sin embargo, el RCM muestra que en
el promedio
de las industrias el mantenimiento preventivo es la estrategia adecuada
para
menos del 5% de las fallas!. Qu´e hacer con el otro 95 % ? En promedio,
al realizar un
an´alisis RCM se ve que las pol´ıticas de mantenimiento se distribuyen
de la siguiente
forma: 30% de las fallas manejadas por mantenimiento predictivo (a
condici´on), otro
30% por mantenimiento detectivo, alrededor de 5% mediante mantenimiento
preventivo,
5% de redise ˜ nos, y aproximadamente 30% mantenimiento correctivo. Esto
muestra
efectivamente que una de las m´aximas del TPM (Total Productive
Maintenance)
que dice que ”todas las fallas son malas y todas deben ser prevenidas”,
es de hecho
equivocada: solo deben ser prevenidas aquellas que convenga prevenir, en
base a un
cuidadoso an´alisis costo-beneficio.
2.16 Frecuencia de tareas a condici´on (mantenimiento predictivo)
Para que una tarea a condici´on sea posible, debe existir alguna
condici´on f´ısica identificable
que anticipe la ocurrencia de la falla. Por ejemplo, una inspecci´on
visual
de un elemento solo tiene sentido si existe alg ´un s´ıntoma de falla
que pueda detectarse
visualmente. Adem´as de existir un claro s´ıntoma de falla, el tiempo
desde el
s´ıntoma hasta la falla funcional debe ser suficientemente largo para
ser de utilidad. La
frecuencia de una tarea a condici´on se determina entonces en funci´on
del tiempo que
pasa entre el s´ıntoma y la falla. Por ejemplo, si se est´a evaluando la
conveniencia de
chequear ruido en los rodamientos de un motor, entonces la frecuencia va
a estar determinada
por el tiempo entre que el ruido es detectable, y que se produce la
falla del
rodamiento. Si este tiempo es de, por ejemplo, dos semanas, entonces la
tarea debe
hacerse a una frecuencia menor, para asegurarse de esta forma que la
falla no ocurra
en el tiempo entre chequeos sucesivos. El mismo razonamiento debe
seguirse para
cualquier tarea predictiva.
2.17 Frecuencia de tareas de sustituci ´on c´ıclica (mantenimiento
preventivo)
Una tarea de sustituci ´on c´ıclica solo es v´alida si existe un patr´on
de desgaste. Es decir,
si existe ”una edad en la que aumenta r´apidamente la probabilidad
condicional de la
falla”. La frecuencia de la tarea de sustituci ´on depende de esta edad,
llamada vida
´ util. Por ejemplo, si la vida ´ util de un neum´atico es de 40.000 km,
entonces la tarea de
sustituci ´on c´ıclica (cambio preventivo del neum´atico) deber´ıa
realizarse cada menos
de 40.000 km, para de esta forma evitar entrar en la zona de alta
probabilidad de falla.
2.18 Frecuencia de tareas detectivas (b ´ usqueda de fallas)
El intervalo con el que se realiza la tarea de b´ usqueda de fallas
(mantenimiento detectivo) se denomina FFI (Failure Finding Interval).
Existe una relaci ´on entre este intervalo y la disponibilidad del
dispositivo de protecci ´on. Pueden utilizarse herramientas matem´aticas
para calcular esta relaci ´on, y fijar el FFI que logre la
disponibilidad objetivo.
2.19 El lugar del redise ˜no en el mantenimiento
Una empresa de rodamientos ten´ıa la siguiente pol´ıtica: si una falla
ocurr´ıam´as de una vez, se redise ˜naba el equipo para eliminar la
causa de la falla. Como consecuencia de esta pol´ıtica, la planta
funcionaba de manera cada vez m´as confiable, pero los costos del
departamento de ingenier´ıa crec´ıan aceleradamente. Como ilustra este
ejemplo, en la mayor´ıa de las empresas las sugerencias de cambios de
dise ˜no suelen sobrepasar la capacidad de la empresa de llevar adelante
estos cambios. Por lo tanto, debe existir un filtro que permita
distinguir aquellos casos donde el redise ˜no es justificado y
recomendable
de aquellos casos donde no lo es. Es por esto que para aquellos cambios
de
dise ˜no cuyo objetivo es evitar fallas, suele ser m´as conveniente
evaluar previamente si existe alguna otra forma de manejar las fallas
sin necesidad de recurrir al cambio de dise ˜ no. Por ejemplo, algunos
a˜nos despues la empresa de rodamientos se di´o cuenta que solo en el
20% de los redise ˜nos realizados ´este realmente val´ıa la pena, y que
para el resto hab´ıa otras formas de manejar las fallas que eran m´as
costo-eficaces. Debe tambi´en tenerse en cuenta que los cambios de dise
˜no suelen llevar tiempo y ser costosos, y que no siempre se sabe con
certeza si los mismos ser´an eficaces en aliviar las consecuencias de
las fallas. A su vez, en muchos casos los redise ˜nos introducen otras
falla cuyas consecuencias tambi´en deben ser evaluadas. Es por todo esto
que generalmente el redise ˜no debe ser seleccionado como ´ ultima
opción.
2.20 Patrones de falla en función del tiempo
¿Cuál es la relación entre la probabilidad de falla y el tiempo?
Tradicionalmente se pensaba que la relación era bien simple: a medida
que el equipo es mas viejo, es mas probable que falle. Sin embargo,
estudios realizados en distintos industrias muestran que la relación
entre la probabilidad de falla y el tiempo u horas de operación es mucho
mas compleja. No existen uno o dos patrones de falla, sino que existen 6
patrones de falla distintos, como se muestra en el informe original de
Nowlan & Heap (Figura 1).
La figura muestra los 6 patrones de falla. Cada patrón representa la
probabilidad
de falla en función del tiempo.
_ Un patrón A, donde la falla tiene alta probabilidad de ocurrir al poco
tiempo de
su puesta en servicio (mortalidad infantil), y al superar una vida útil
identificable.
_ Patrón B, o ”curva de desgaste”.
Figure 1: Los 6 patrones de falla
_ Patrón C, donde se ve un continuo incremento en la probabilidad
condicional de
la falla.
_ Patrón D, donde superada una etapa inicial de aumento de la
probabilidad de
falla el elemento entra en una zona de probabilidad condicional de falla
constante.
_ Patrón E, o patrón de falla aleatorio.
_ Patrón F, con una alta probabilidad de falla cuando el equipo es nuevo
seguido
de una probabilidad condicional de falla constante y aleatoria.
3 Beneficios del RCM
La implementación del RCM debe llevar a equipos mías seguros y
confiables, reducciones de costos (directos e indirectos), mejora en la
calidad del producto, y mayor cumplimiento de las normas de seguridad y
medio ambiente. El RCM también esta asociado a beneficios humanos, como
mejora en la relación entre distintas áreas de la empresa,
fundamentalmente un mejor entendimiento entre mantenimiento y
operaciones.
Mas información: www.rcm-confiabilidad.com.ar
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