Los Precios de Transferencia pueden representar una Fortaleza, una Oportunidad, una Debilidad o una Amenaza para las empresas que quieren expandirse dentro de América Latina. Cómo encarar este reto?.
No Ser y No Parecer Vulnerable, esa es la cuestión
La transformación de una empresa local a una regional o global, no
siempre depende de variables cuantitativas sino que puede tener origen
en un crecimiento cualitativo. La apertura al mundo no se logra
únicamente a partir de mayores volúmenes sino que puede tener relación
con un cambio de actitud: ¿esperar que el mundo venga hacia nosotros o
ir a buscarlo?
Ya es un lugar común comentar que las estructuras jurídicas y las
fronteras territoriales han perdido gran parte de su significado
tradicional y el capital, la toma de decisiones, la tecnología e incluso
la fuerza de trabajo, se encuentran disponibles prácticamente a un clic
de distancia.
Al igual que las multinacionales, las PyMES pueden gozar de las ventajas
de la diversificación de su actividad en diferentes mercados
geográficos: nuevas posibilidades para los productos, servicios más
eficientes, menores costos y riesgos, mayor seguridad jurídica, etc. Sin
embargo, por su inferior capacidad financiera, esto puede representar
mayores riesgos relativos y un gran desafío: cómo aprovechar estas
oportunidades, sin que los impuestos lo impidan.
Una vez que un negocio se internacionaliza, entran en juego las reglas
impositivas de otras naciones y dentro de éstas, las regulaciones de
Precios de Transferencia (PT) adquieren singular relevancia.
El papel que juegan los PT con relación a la presencia de las empresas
en varios países es justamente ayudar a distribuir los resultados entre
los centros de roles y responsabilidades que conforman un grupo
multinacional y participan de una determinada operación, normalmente en
cabeza de la casa matriz, subsidiarias, sucursales, establecimientos
permanentes u otros vehículos legales.
A modo de ejemplo, si la actividad de contratación y compras se realiza
desde Singapur, la manufactura en Brasil, la propiedad intelectual e
industrial está registrada en Suiza, la venta desde una Zona Franca en
Uruguay y la entrega en Argentina, ¿en qué medida debe atribuirse el
resultado a cada una de estas jurisdicciones?
El proceso de PT comienza con un análisis del modelo de negocio de una
empresa cualquiera, continúa con el diseño de una estructura de
funciones y riesgos y de una política de cargos intragrupo, luego sigue
su implementación y termina con la documentación.
Como cada empresa tiene su modelo de negocios propio, el mayor éxito del
proceso de PT proviene de capitalizar las ventajas y desafíos de enfocar
el negocio pensando en el mundo como un mercado único. Ni la PyME debe
encerrarse en la visión del “terruño” ni la multinacional debe
conducirse a través de sucursales o subsidiarias que actúen como
empresarios independientes (lo que puede producir el efecto conocido en
economía como “tragedia de los comunes”).
El enfoque del fisco
Las autoridades fiscales fueron provistas de procedimientos legales para
el monitoreo de los PT que generalmente se basan en el standard arm’s
length según el cual los contribuyentes deben replicar en sus
operaciones con “partes vinculadas” los términos y condiciones que
hubieran acordado terceros independientes en circunstancias similares.
En general la carga probatoria recae sobre los contribuyentes que están
sometidos a requerimientos de documentación e información que encuentran
a las PyMES en inferioridad de condiciones, lo que pasa usualmente
inadvertido para los burócratas de turno.
Un claro ejemplo de inseguridad jurídica se observa en las operaciones
de comercio exterior. La falta de convergencia entre valoración
impositiva y aduanera puede derivar en que el Fisco pretenda que se
tributen derechos de importación por un valor (mayor) y que se considere
costo computable para el impuesto a las ganancias otro valor (menor), lo
que constituye una fuente potencial de controversias.
Así, al riesgo de enfrentar determinaciones de oficio, doble
tributación, multas, ajustes secundarios, costos de cumplimiento y
costas por litigios, se agrega la posibilidad de un ajuste de valor en
aduana, lo que puede ocasionar un daño relativo mayor para las PyMES que
buscan crecer.
El concepto de “parte vinculada” en general incluye situaciones de
participación en el capital y de “influencia significativa” en las
actividades, como ser relaciones de único proveedor, único cliente,
distribuidor exclusivo, acreedor sustancial, etc.
También las operaciones con partes independientes pero ubicadas en
paraísos fiscales generalmente requieren justificación e incluso existen
requisitos de validación del valor de mercado para exportaciones e
importaciones de materias primas u otros bienes entre partes
independientes.
Los requerimientos de documentación e información encuentran a las PyMES
en inferioridad de condiciones; parece que todavía existe una brecha
importante entre la legislación tributaria y la realidad del mercado.
El estudio maestro
Para reducir los costos de cumplimiento de la normativa de PT y de
valoración aduanera en los distintos países, es posible trabajar sobre
la base de un archivo de documentación maestro (“master file”).
El estudio maestro debería estar compuesto por un documento que contenga
toda la información estándar y relevante para el grupo, al que luego se
le agregaría la documentación específica de cada país en el que se hacen
negocios. Este proceso permitiría también a las PyMES aliviar sus costos
de búsqueda de transacciones o empresas comparables.
Si bien las legislaciones de PT y valoración aduanera pueden no conducir
naturalmente a un mismo resultado, hay ciertas pautas básicas que pueden
utilizarse para procurar un documento único basado en las Guías de la
OCDE y las reglas de la OMC, al que luego se le agregarán los documentos
adicionales requeridos por cada país.
La documentación es un paso importante pero no el único en los PT. Si a
través de los PT las empresas pueden planificar la carga fiscal y
aduanera efectiva de sus operaciones internacionales, deberían ser
vistos como un proceso cuyo input es la manera en que una compañía hace
negocios y el output un sistema de PT efectivo, administrable y
defendible.
A modo de ejemplo, los diferentes pasos serían: a) identificar dónde
genera valor la empresa: ¿lo hace a través de sus actividades de
producción? o ¿es la marca la que empuja las ganancias de la
organización? b) ¿cómo sería un sistema de PT que permita distribuir en
forma apropiada los resultados entre las diferentes entidades del grupo?
Todo depende de los roles y responsabilidades de cada parte. No sería
justo que si el distribuidor es quien determina los volúmenes de venta
de sus mercados se trasladara esta responsabilidad a la planta. Estos
son el tipo de preguntas que una gran multinacional o una PyME
(multinacional al fin) necesita considerar a la hora de decidir qué
metodología utilizar para compensar a cada una de las entidades que
integran el grupo.
Un estudio maestro de PT y valoración aduanera Pan-Latinoamericano
podría ser una herramienta útil para la planificación fiscal y aduanera
en la región, y así implementar políticas de valoración efectivas y
reducir costos de cumplimiento.