Las oposiciones y observaciones al registro de marcas en la legislación cubana, antecedentes y estado actual

Autor: Leticia Laura Bermúdez Benítez y Yordanka Ramírez Pastor

Posicionamiento y marcas

26-08-2009

Desde el punto de vista semántico oposición supone una contradicción. En el ámbito del derecho marcario se expresa en la acción ejercida por el titular o solicitante de un signo distintivo que considera afectado su derecho anterior concedido o en espera de un pronunciamiento por encontrarse el signo sometido a examen por parte de la autoridad competente.

Por su parte, la acción de observación tiene por finalidad llamar la atención de la autoridad administrativa sobre alguna irregularidad que pudiera tener lugar en el proceso de concesión de un registro.

El Convenio de París para la protección de la propiedad industrial en su artículo 6 quinquies B-1 establece que:

“las marcas de fábrica o de comercio reguladas por el presente artículo no podrán ser rehusadas para su registro ni invalidadas más que en los casos siguientes:

1- cuando sean capaces de afectar derechos adquiridos por terceros en el país donde la protección se reclama”.

La finalidad de los procedimientos de oposición queda expresada en el anterior precepto.

Por su parte, el artículo 15.5 de los ADPIC establece que “Los miembros publicarán cada marca de fábrica o de comercio antes de su registro o sin demora después de él y ofrecerán una oportunidad razonable de pedir la anulación del registro. Además los miembros podrán ofrecer la oportunidad de oponerse al registro de una marca de fábrica o de comercio”.

Al utilizar la forma verbal podrán, el precepto mencionado, deja reservada a los estados miembros la facultad de incluir o no en sus legislaciones normativas en materia de oposiciones.

La Parte IV del propio tratado relativa a la “Adquisición y mantenimiento de los derechos de propiedad intelectual y procedimientos contradictorios relacionados” en el artículo 62.4 establece que la oposición es uno de los procedimientos contradictorios de los cuales disponen los titulares que consideren afectados sus derechos sobre una marca y remite al artículo 41.2 y 41.3 contenido en la Parte II “Observancia de los derechos de propiedad intelectual”, Sección I “Obligaciones Generales” que contiene entre otras provisiones relativas a la justeza, equidad, simplicidad y agilidad de los procedimientos de observancia. Así como, exige que las decisiones sobre el fondo de un caso se formulen de preferencia por escrito razonado, que las mismas queden a disposición de las partes sin retrasos indebidos y que estén basadas en pruebas acerca de las cuales se haya dado a las partes la oportunidad de ser oídas.

Y más adelante en el apartado 5 del propio artículo 62 se establece que las disposiciones administrativas en cualesquiera de los procedimientos contradictorios estarán sujetas a revisión por una autoridad judicial o cuasijudicial, estableciéndose sin embargo la posibilidad de no revisión de las decisiones en caso de que la oposición no haya prosperado siempre que el objeto del procedimiento pueda ser invalidado.

I- Las observaciones y oposiciones al registro de marcas en la legislación marcaria cubana.

Los antecedentes legislativos de la institución en Cuba, se remontan a las normativas que estuvieron vigentes en el país en la época colonial (Real Decreto de 21 de agosto de 1884) y durante los años de la llamada pseudo república, el Decreto-Ley 805 “Ley de propiedad industrial” de 4 de abril de 1936, así como el Decreto 209 de 7 de febrero de 1956.

El artículo 119 del Decreto-Ley 805 establecía un término de dos meses a partir de la publicación en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial para establecer oposiciones a las solicitudes de registro presentadas cuando un tercero se considerara afectado en virtud de un derecho preexistente.

El Decreto-Ley 68 del año 1983 que derogó la entonces vigente “Ley de propiedad industrial” constituyó un retroceso en el ordenamiento jurídico cubano en esta materia en lo que respecta a la institución de la oposición pues no contenía disposiciones que la regularan.

El Decreto-Ley 203 de 24 de diciembre de 1999, “De marcas y otros signos distintivos”, rompió con el silencio normativo impuesto por su antecesor.

Es así que las oposiciones y observaciones al registro de las marcas se encuentran reguladas en el artículo 23 del mencionado Decreto-Ley y en los artículos 50-54 del Reglamento de la normativa marcaria cubana.

Estas acciones tienen lugar una vez que el signo en proceso de registro rebasa el examen de forma y es publicada la solicitud en el Boletín Oficial dándosele publicidad a los actos relativos, entre otros, a solicitudes de marcas u otros signos distintivos. En ese momento, terceras partes pueden presentar observaciones u oposiciones a dichas solicitudes.

Para un análisis más minucioso del contenido del precepto debemos tomar en consideración aspectos tales como la legitimación, formalidades, fundamento de las acciones y sus efectos.

En lo concerniente a la legitimación, a saber, quiénes pueden interponerla, en el caso de las observaciones cualquier persona interesada podrá en un término de sesenta días naturales a partir de la publicación de la solicitud en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial, presentar observaciones con base en alguna de las prohibiciones absolutas o relativas previstas en los artículos 16, 17 y 19 del Decreto-Ley 203.

Visto así y de la simple lectura del párrafo primero del artículo 23, el observador podrá invocar en su escrito tanto una causal de irregistrabilidad de carácter absoluto como relativo.

El apartado 2 del precepto en comento se refiere a que los titulares o solicitantes de un registro anterior que se consideren afectados podrán presentar oposiciones y en la consideración de derecho anterior se encuentran cualesquiera de los que enumera el artículo 17.

Las formalidades para el ejercicio de estas acciones las prevé el Reglamento del Decreto-Ley 203 que exige se presenten mediante escrito fundamentado en el cual se consignen las generales del oponente, la referencia debida a la solicitud contra la cual se ejerce su acción, las alegaciones, pruebas y la pretensión concreta referida a si el registro deberá ser concedido o denegado.

Los efectos de una acción de observación no son los mismos que los de la oposición, el observador no forma parte en el proceso y la consecuencia fundamental para la persona que concurre a la Oficina con la cualidad de tal una vez que la autoridad concluya el análisis de las alegaciones del observador. Si la decisión le fuera desfavorable no podrá agotar la vía administrativa ni acudir a la judicial.

Sin embargo, para el oponente sí es posible interponer Recurso de Alzada ante el Director de la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial y en caso de que la decisión en vía administrativa le sea desfavorable acudir a la judicial, pues el oponente sí forma parte en el procedimiento de concesión del registro.

La ley concede al solicitante del registro treinta días naturales para responder a la acción de oposición, recibido el escrito la autoridad administrativa inicia el examen de fondo o sustantivo de la solicitud tomando en consideración las alegaciones de las partes y realiza además el análisis de posibles irregularidades y si el signo no incurre en ninguna causal de irregistrabilidad.

En nuestra opinión, el hecho de que la actual legislación en materia de signos distintivos haya retomado la institución de la oposición, es significativo. Se ha hecho además en virtud de los compromisos adquiridos por el estado cubano con su entrada a la OMC, desde la perspectiva de cumplir con los preceptos de ADPIC.

Bibliografía

- Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio (ADPIC), OMPI, Ginebra 1995.

- Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial, OMPI, Ginebra 1995.

- Decreto-Ley 805 “Ley de propiedad industrial” de 4 de abril de 1936, Gaceta Oficial Extraordinaria No. 111 de 11 de abril de 1936).

- Decreto-Ley 203 “De Marcas y Otros Signos Distintivos” de 24 de diciembre de 1999, Gaceta Oficial Extraordinaria de 2 de mayo de 2000.

- Resolución 63/2000 Reglamento del Decreto-Ley 203 “De Marcas y Otros Signos Distintivos”, Gaceta Oficial Ordinaria de 24 de mayo de 2000.

Leticia Laura Bermúdez Benítez

Yordanka Ramírez Pastor

Abogadas y Agentes de la Propiedad Industrial de Consultores Legales y Agentes de Invenciones y Marcas, CLAIM S.A de Cuba.

dirmarcasarrobaclaim.com.cu

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