Sin embargo existe un gran número de maestros orientales que han
dedicado su vida a entregar importantes conocimientos a su pueblo y que
éstos han tratado de sacarle el mejor partido posible.
Es el caso de un influyente personaje japonés llamado Miyamoto Musashi,
un samurai y estratega que nació en año 1584, considerado para el mundo
de las artes marciales como un “Kinsei” o Sacerdote de la espada, pero
además de ser un guerrero invicto, también dedicó su vida escribir sobre
la estrategia, de sus escritos en “El Libro de los Cinco Anillos”, los
japoneses recogen de sus capítulos una nueva interpretación orientada en
parte al área de las ventas, logrando un increíble acierto táctico que
ha conseguido una rudeza y control de las negociaciones como nunca antes
se había logrado.
Por esta razón les dejo un resumen, para que Ustedes mismos hagan sus
interpretaciones y puedan utilizar aquellas ideas que más se adapten a
su genio y capacidad.
El Libro de los Cinco Anillos
Miyamoto Musashi
Desintegración
La desintegración le llega a todas las cosas. Cuando una casa, una
persona, o un adversario se derrumba, se desmorona saliendo del ritmo
del tiempo. En el arte de la guerra en sentido amplio, también es
esencial encontrar el ritmo de los adversarios a medida que lo pierden,
y perseguirlos para que no se abra ninguna brecha. Si dejas pasar los
momentos vulnerables, existe la posibilidad de un contraataque. En el
arte individual de la guerra, también sucede que un adversario pierda el
ritmo en el combate y empiece a derrumbarse. Si no aprovechar esta
oportunidad, el adversario se recobrará y empezará a presentarte
dificultades. Es esencial seguir con atención cualquier pérdida de
posición por parte de tu contrincante, para impedirle que se recupere.
Mover las sombras
"Mover las sombras" es algo que puedes hacer cuando no eres capaz de
distinguir lo que tus adversarios están pensando. Cuando no puedes ver
el estado de tus contrincantes, aparenta un poderoso ataque para ver qué
hará el enemigo.
Parar las sombras
"Parar las sombras" es lo que haces cuando puede percibirse las
intenciones agresivas del adversario hacia tí. En el arte la guerra en
sentido amplio, esto quiere decir detener la acción del enemigo en el
mismo punto de su arranque. Si muestras a los contrincantes
contundentemente cómo controlas la ventaja, cambiarán sus intenciones
paralizados por esta fuerza. Cambia tu también su actitud hacia una
mente vacía, y desde ella toma la iniciativa; es desde aquí desde donde
puedes ganar. Asimismo, en el arte individual de la guerra, te
aprovechas de un ritmo ventajoso para atajar la fuerte determinación de
la motivación del contrario; después encuentra la ventaja para ganar en
el momento de la pausa y toma la iniciativa. Esto requiere mucha
práctica.
Contagio
En todas partes hay contagio. Incluso el sueño y el bostezo pueden ser
contagiosos. También existe el contagio del ritmo temporal. En el arte
de la guerra en sentido amplio, cuando los adversarios están agitados y
con toda evidencia tienen prisa por actuar, compórtate como si fueras
totalmente indiferente, aparentando estar muy relajado y confortable. Si
lo haces, los contrarios, influenciados por este estado de ánimo,
perderán su entusiasmo inicial. Cuando creas que los contrincantes han
"captado" estado de ánimo, vacía tu mente y actúa rápida y firmemente,
para ganar la ventaja conquistada. También en el arte individual de la
guerra, es esencial está relajado en cuerpo y mente, darse cuenta del
momento en el que el contrincante se descuida, y tomar con celeridad la
iniciativa para ganar.
Distraer la atención seduciendo.
También existe algo llamado " distraer seduciendo " que es parecido al "
contagio ". Un estado de ánimo que distraer la atención es el
aburrimiento. Otro es la agitación. Otro la pusilanimidad. Dominar
cualquiera de ellos requiere práctica.
Desconcierto
El " desconcierto " sucede de muchas maneras. A veces ocurre con el
sentimiento de estar sometido a una gran presión. Otras, porque la
presión es desmesurada. Un tercer caso ocurre con el sentimiento de
sorpresa ante lo inesperado. En el arte de la guerra a gran escala, es
fundamental causar desconcierto. Es esencial atacar resueltamente cuando
los enemigos no se lo esperan; después, cuando sus mentes tan agitadas,
utiliza este hecho en tu favor para tomar la iniciativa y ganar. En el
combate individual, muéstrate primero relajado, y después entra de
repente a la carga con fuerza; cuando la mente del contrincante cambie
de táctica, es esencial que sigas atentamente lo que hace, no dándole
respiro un solo momento, percibiendo la ventaja del momento y juzgando
exactamente entonces como ganar.
Susto
Existe el susto en toda clase de situaciones. Surge así la mente
asustada por lo inesperado. Si puedes captar el momento del susto,
puedes aprovecharte de este para vencer.
Adherirse estrechamente
" Adherirse estrechamente " significa pegarse a un contrincante, cuando
estás luchando a poca distancia y observas que no te está yendo bien. El
punto esencial es aprovecharse de las oportunidades de ganar incluso
cuando estás luchando codo a codo.
Atacar los flancos
" Atacar los flancos " significa que cuando empujas algo con fuerza,
difícilmente cede por las buenas. En el arte de las grandes batallas,
observa a las tropas enemigas; cuando ha avanzado una oleada, ataca el
flanco de este potente frente y obtendrás la superioridad. Cuando se
derrumba el flanco, todo el mundo tiene la impresión de desmoronamiento.
Pero incluso cuando se están desmoronando los flancos, es esencial darse
cuenta de cuando cada uno de ellos está presto a derrumbarse, y sentir
cómo vencerlos. También en el arte individual de la guerra, cuando
infringes una herida a una parte del cuerpo, cada vez que el adversario
hace un movimiento agresivo, su cuerpo se debilita poco a poco hasta que
está listo para derrumbarse, y entonces es fácil vencerle. Es
fundamental estudiar cuidadosamente todo esto para discernir el momento
en que puedes ganar.
Confundir
Confundir a los contrincantes significa actuar de tal manera que les
impida mantener la mente en calma. En el arte de las grandes pantallas,
significa valorar las mentes de los adversarios en el campo de batalla,
y servirte del poder de tu conocimiento del arte de la guerra para
manipular su atención, confundiendo sus pensamientos acerca de lo que
vas a hacer; esto quiere decir encontrar un ritmo que aturda a los
enemigos, discerniendo con precisión cuál es el momento de ganarles.
También en el arte individual de la guerra, intenta varias maniobras
según la oportunidad del momento, haciendo pensar al contrincante que
ahora vas a hacer esto, después lo otro, y a continuación algo distinto,
hasta que veas que empieza a estar desconcertado, y así ganar a
voluntad. Esta es la esencia de la batalla.
Aplastar
" Aplastar " exige un estado de ánimo de aniquilamiento, como cuando ves
débil a un adversario y te creces entonces para vencerle. En el arte de
las grandes batallas, estos significa despreciar a los enemigos cuando
su número es pequeño; o incluso si son muchos, concentrar tu fuerza en
aplastarlos, si estando desmoralizados y debilitados, poniéndolos en
situación de inferioridad. Si tú " aplastamiento " es débil, puede
volverse contra ti. Tienes que sabe distinguir cuidadosamente cuando
estás en pleno control de ti mismo en el momento de atacar para
aplastar. También en el arte individual de la guerra, cuando tú
contrincante no está tan entrenado como tú, o cuando su ritmo disminuye,
o cuando empieza a retroceder, es esencial no dejarle que tome aliento,
ni concederle siquiera el tiempo de pestañear: abátele inmediatamente.
Lo más importante es no dejarle recuperarse. Todo esto ha de ser
estudiado cuidadosamente.
Cambiar la montaña y el mar
" Montaña y mar " significa que es perjudicial hacer lo mismo una otra
vez. Puedes repetir algo una vez, pero no hacerlo una tercera. Cuando
intentas algo en un adversario, si no funciona la primera vez, no
obtendrás ningún beneficio apresurándote en hacerlo de nuevo. Cambia
abruptamente tu táctica, haciendo algo completamente diferente. Si esto
tampoco funciona, prueba entonces algo distinto. Así pues, la ciencia
del arte de la guerra implica la presencia de la mente para " actuar
como el mar, cuando el enemigo es como una montaña, y actuar como una
montaña, cuando el enemigo es como un mar ". Esto exige una atenta
reflexión.
Eliminar el corazón
Cuando luchas con un enemigo y parece que estás ganando por tu habilidad
en esta ciencia, el adversario quizás todavía mantenga la esperanza y,
aunque aparentemente derrotado, se niegue a reconocer internamente la
derrota. " Eliminar el corazón " se aplica en estos casos. Esto
significa cambiar repentinamente de actitud, para hacer que el enemigo
vez de mantener esa idea; lo principal en este caso es observar cómo se
siente derrotado desde el fondo de su corazón. Puedes " eliminar el
corazón " (La Esperanza) de la gente con armas, con tu cuerpo, o con tu
mente. Esto no ha de entenderse de una sola manera. Cuando tus enemigos
han perdido completamente el corazón (la esperanza), ya no tienes que
prestarles atención nunca más. En otro caso, mantnte alerta. Si los
enemigos conservan aún sus ambiciones, difícilmente sucumbirán.
Renovarse
Cuando luchas con enemigos, si sientes que estás estancado y no
progresas, arroja fuera tu estado de ánimo y piensa que estás empezando
todo de nuevo. A medida que te hagas con este ritmo, discierne cuando
ganar. Esto es "renovarse ".En cualquier ocasión en que sientes que se
está produciendo tensión y fricción entre tú y los demás, si cambias tu
mente en ese preciso instante, puedes vencer con una clara ventaja. Esto
es " renovarse ". En el arte de la guerra a gran escala es esencial
entender que significa " renovarse ". Es algo que aparece de repente
mediante el poder del conocimiento el arte de la guerra. Esto debe ser
atentamente considerado.
Grande y pequeño
Cuando estás luchando contra algún enemigo y te sientes atrapado en
pequeña maniobras, recuerda esta ley del arte de la Guerra: en medio de
los detalles, cambia súbitamente a una vasta perspectiva. Cambiar a lo
grande o a lo pequeño es una parte voluntaria de la ciencia del arte de
la guerra. Es esencial para los guerreros intentar hacerlo también en la
conciencia ordinaria de la vida humana.
Un jefe que conoce a los soldados.
" Un jefe que conoce a los soldados " es un método practicado siempre en
tiempos de conflicto, tras haber alcanzado la maestría a la que uno
aspira: habiendo logrado el poder del conocimiento del arte de la
guerra, piensa en los adversarios como en tus propios soldados, sabiendo
que puedes ordenarles lo que desees y manejarles con libertad. Tú eres
el jefe, los adversarios son las tropas. Esto requiere práctica.
Ser como un muro de roca.
" Ser como un muro de roca " ocurre cuando un maestro del arte de la
guerra se vuelve de repente como un muro de roca, inaccesible a
cualquier cosa y completamente inamovible.
Capacitador de Ventas
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |