Se dice que los vendedores son "equipos de uno" pero ¿pueden los vendedores formar parte de un equipo de trabajo? La respuesta es sí, siempre y cuando usted como gerente siga las recomendaciones que proponemos a continuación.
La venta es un deporte individual.
No lo digo yo. Pregunte a cualquier vendedor veterano. Está bien, es
cierto que los vendedores van a querer preguntarle cosas a los expertos
y a pedirle ayuda a alguien para cerrar una operación. Pero, al final
del camino, los vendedores son "individualistas"; no son buenos
jugadores de equipo, a menos que necesiten de alguien que los ayude a
cerrar la venta.
Los vendedores son peleadores por naturaleza. Pelean por la venta. Pelean contra la competencia. Pelean para convencer a los jefes de compras. Pelean por sostener sus precios. Pelean por los plazos de entrega. Pelean por las condiciones de pago.
Y cuando están negociando la venta, pelean con Producción, con Depósito, con Marketing, con Gerencia, y, especialmente, con Créditos y Cobranzas.
Y si, al final, ganan la pelea y cierran la venta, pelean de nuevo con Servicio al Cliente si algo sale mal, está roto o llegó tarde. Pelean por financiación y por la entrega.
Y por si esto fuera poco, además pelean contra otros vendedores dentro de la misma compañía por prestigio y posición; pelean por ganar el concurso anual de ventas para ver quién es el mejor vendedor de todos. Pelean por los premios, por el reconocimiento y por las comisiones.
Y pelean para lograr los objetivos y las cifras de ventas impuestas por la gerencia.
Y la gerencia, por sus propios intereses, quiere que los vendedores sean "jugadores de equipo." No es una idea inteligente. Los vendedores son un "equipo de uno." Siempre lo fueron y siempre lo seguirán siendo.
Los vendedores son egoístas: sólo se preocupan por sí mismos y por cerrar la venta.
¿Y qué es lo que causa que los vendedores sean "equipo de uno"? La respuesta es la progresión natural de:
Planes de ventas. Presupuestos de ventas. Incentivos por ventas.
Concursos de ventas. Reconocimiento de la dirección. Premios por
ventas.
Y hay más elementos que determinan la "soledad de los vendedores":
Hechos: un vendedor cierra una venta importante, alardea frente al jefe para que éste lo elogie. Y el jefe le dice: "Todavía te faltan tres operaciones más para lograr el objetivo del mes."
Hechos: las comisiones bajan, las zonas se achican, las grandes cuentas pasan de ser atendidas por el vendedor a ser atendidas por la gerencia (y adiós comisión).
Hechos: la dirección cambia arbitrariamente las reglas para su propia
conveniencia.
Pero atención: nada sucede hasta que se cierra la venta. Todos,
incluyendo el Gerente General de la empresa, cobran sus remuneraciones
con dinero surgido de las ventas realizadas.
Preste atención a todas las cosas innecesarias que usted le pide a
sus vendedores que hagan, y sáqueselas de encima.
Comentario adicional: los vendedores se van a integrar al equipo si la
gerencia desarrolla una atmósfera en la cual eso es posible.
Entonces, ¿pueden los vendedores formar parte de un equipo de trabajo? Si, siempre y cuando usted como gerente haga lo siguiente
1. Trate a su grupo de ventas como a una familia.
2. Recompénselos por jugar en equipo.
3. Establezca mentores, es decir, desarrolle formas en las que los
vendedores veteranos puedan ayudar a los vendedores menos experimentados
a cerrar operaciones, y págueles por hacer esto.
4. Establezca el premio al "Mejor jugador de equipo."
5. Si usted es el jefe, sea parte del equipo usted también.
Mi recomendación número 1 es: ayude a los vendedores a vender más.
Aliéntelos, apóyelos, capacítelos, y reconozca claramente que los
vendedores son el combustible que mueve a la máquina.
Mi recomendación número 2 es: establezca un equipo interno de personas que respalde a los vendedores y les ayude a vender más. Este equipo en sentido amplio será un equipo del que todos los vendedores querrán formar parte.
Mi recomendación número 3 es: establezca recompensas para el equipo de respaldo, no sólo para los vendedores.
La parte triste de esta historia es que muy habitualmente los vendedores son maltratados, presionados, abandonados a su propia suerte y obligados a hacer las cosas de una forma que les resulta incómoda y desagradable.
Y llegado a ese punto abandonan, porque están cansados de ser maltratados.
Pero atención: el motor no puede funcionar sin combustible.
Lic. Alejandro Wald - alejandroarrobawaldweb.com.ar
Conferencista, capacitador y autor.
Visite el sitio de Alejandro Wald en http://www.waldweb.com.ar
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