Liderazgo para la gestión cooperativa del siglo XXI

El liderazgo reside en la capacidad de llevar a otras personas a un destino al cual nunca irían solas. Joel Barker.

I. Presentación

Decía Peter Drucker: “Nadie debería ser nombrado para una posición directiva si su visión se enfoca sobre las debilidades, en vez de sobre las fortalezas de las personas”. Enfocarse en las fortalezas de sus colaboradores no está en el manual de la gerencia ortodoxa, porque la llamada ciencia administrativa se ha centrado en hacer prevalecer el paradigma de hacer creer a los gerentes que dirigir empresas es el resultado de concebirla como una máquina donde las personas deben ser consideradas y tratadas como recursos.

Para la gerencia ortodoxa el control; la jerarquía; el mando; la sumisión; la obediencia; la repetición; mantener el statu quo, son variables determinantes que caracterizan la forma de hacer gerencia, aún en el mundo de hoy.

Es relevante recordar que cuando nace la teoría administrativa a finales del siglo antepasado y principios del pasado, la realidad empresarial era muy distinta a la realidad que deben afrontar las empresas de hoy en día, claro está incluidas en ellas las cooperativas.

Para aquella realidad era respetable entender que la figura del capataz, como ente que se ocupaba de mantener a los operarios dentro de un régimen estricto de obediencia en estricto apego a los manuales de puestos, su responsabilidad era similar a las de los generales de un ejército, dar ordenes y definir formas para asegurarse que fueran cumplidas al pie de la letra.

Muchas gerencias empresariales hoy en día emplean aún estos métodos. Nos preguntamos entonces: ¿Da resultados esta forma de gerenciar?, posiblemente podríamos decir que sí, pero este tipo de empresa o cooperativa no dejaría de ser una más del promedio que tiene que competir en los llamados océanos rojos.

Si ahora nos preguntamos: ¿Cuáles son los resultados que debería dar un equipo de personas que busca sorprender al mercado de hoy con productos y servicios innovadores que haga de la empresa o cooperativa líder en el mercado?. La respuesta sería que con la gerencia ortodoxa, eso sería imposible, para ello se necesitaría liderazgo del más alto nivel.

Este tipo de liderazgo no se cimienta en clasificaciones de tipos de líderes, ni en la respuesta a la pregunta trillada si los líderes nacen o se hacen, no, el liderazgo es una forma de vivir en organización, y vivir en organización parte del simple hecho de que empresas y cooperativas son el producto de lo que su gente es cuando interactúa buscando resultados que ninguno de ellos puede lograr cuando actúa de forma individual.

El liderazgo basado en el paradigma: “No califiques mi examen, ayúdame a obtener la mejor nota”, inicia su actuar con una alianza singular entre cada cooperador con su líder. Su objetivo, primero que todo, pone las bases para conseguir un acuerdo de lo que se espera lograr como resultado de la alianza, donde solo habrá un ganador, el binomio líder-colaborador.

El líder es responsable del aprendizaje de su pupilo, al actuar como coach, como maestro, como sirviente y como diseñador de las nuevas realidades donde el pupilo se desarrollará. El actuar del coach no está orientado en indicarle lo que debe hacer, en dar las respuestas, sino más bien en abrir su mente   para que éste descubra en su conocimiento sus respuestas.

Decía en una ocasión Albert Einstein: “Aprendizaje es experiencia, todo lo demás es información”. El colaborador al descubrir sus propias respuestas se desarrolla, se compromete y se siente capaz de siempre ir más allá, de inventar nuevas soluciones a viejos y trillados problemas, es decir de esa forma emerge en ellos el sentimiento de la creatividad, de la innovación y del cambio continuo de una forma natural.

El liderazgo es, entonces, una fuerza que crea amalgama en la empresa, que propicia el trabajar para la tribu, que es un estadio superior al trabajo en equipo.

Definamos en principio y de forma genérica qué es un equipo y qué es una tribu.

Un equipo está determinado básicamente por el lugar donde la gente trabaja o juega no todo el tiempo, su ligamen es temporal y fundamentalmente producto de una situación contractual en la que los integrantes están compelidos a realizar.

En cambio, una tribu es un lugar en el cual uno es un incumbente porque el ligamen fundamental y radical entre el individuo y la tribu es un potente sentimiento de pertenencia. Un equipo tiene generalmente un énfasis muy dominante en los resultados, el equipo se conforma para realizar tareas ad hoc, en cambio las tribus además de considerar los logros algo muy importante, tienen especial estima en los valores; en las tribus, solo el hecho de coincidir con los valores y propósitos significativos hace que las personas estén dispuestas a colaborar voluntaria y apasionadamente.

Dos palabras clave, voluntaria y apasionadamente, en el concepto de liderazgo tribal basado en el paradigma “no califique mi examen, ayúdame a obtener la mejor nota”, porque con base en ellas se logra el engagement y la colaboración en la realización de un trabajo sinérgico, sueño de todo líder.

A partir de ello, las organizaciones inician el viaje hacia la excelencia, la gestión del conocimiento, la innovación y la creatividad para competir inteligentemente en la creación de sus océanos azules, donde la competencia y el éxito empresarial se basa en crear mercados nuevos de forma continua.

Para terminar o para iniciar un nuevo debate, los dados están en el aire, y está en nosotros influir en la forma como nos conviene que caigan, no esperemos que sea una cuestión de suerte, sino de incidir con nuestra inteligencia el futuro de nuestras organizaciones, el futuro está en nuestras manos, que lo aprovechemos o lo dejemos ir es decisión nuestra.

“La innovación es lo que distingue al líder de sus seguidores”. Steve Jobs.

“El pesimista se queja del viento. El optimista espera que cambie. El líder arregla las velas”. John Maxwell.

II. Objetivos

  1. Compartir con la clase directiva cooperativa del país los enfoques del liderazgo para la gestión del conocimiento.
  2. Compartir con la clase directiva cooperativa del país los conceptos de liderazgo basados en el desarrollo humano de los colaboradores.
  3. Compartir con la clase directiva cooperativa del país los conceptos del liderazgo basado en el paradigma “No califiques mi examen, ayúdame a obtener la mejor nota” propuesta por Ken Balnchard.
  4. Provocar un intercambio de ideas con la case directiva cooperativa del país sobre el papel que juega el liderazgo como energía promotora de ambientes empresariales caracterizados por la excelencia y la innovación constante.

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Rovira Ugalde Manuel Enrique. (2013, junio 11). Liderazgo para la gestión cooperativa del siglo XXI. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/liderazgo-para-la-gestion-cooperativa-del-siglo-21/
Rovira Ugalde, Manuel Enrique. "Liderazgo para la gestión cooperativa del siglo XXI". GestioPolis. 11 junio 2013. Web. <http://www.gestiopolis.com/liderazgo-para-la-gestion-cooperativa-del-siglo-21/>.
Rovira Ugalde, Manuel Enrique. "Liderazgo para la gestión cooperativa del siglo XXI". GestioPolis. junio 11, 2013. Consultado el 4 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/liderazgo-para-la-gestion-cooperativa-del-siglo-21/.
Rovira Ugalde, Manuel Enrique. Liderazgo para la gestión cooperativa del siglo XXI [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/liderazgo-para-la-gestion-cooperativa-del-siglo-21/> [Citado el 4 de Diciembre de 2016].
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