¿Es la violencia necesaria para el surgimiento de la democracia liberal?. Ensayo

  • Otros
  • 14 minutos de lectura
Es la violencia necesaria para el surgimiento de la democracia liberal?
Considero que la democracia, refiriéndome a ella como un sistema político, no requiere
ni contempla a la violencia como un vehículo que haga posible su surgimiento. De igual manera,
tampoco la usa el reemplazo o la adopción del modelo político como una nueva forma de
gobierno; independientemente de la ubicación del territorio o de su tradición histórica.
A su vez, debido a las bases conceptuales sobre las cuales se edifica el concepto,
encuentro ilógico el uso de la violencia en cualquiera de sus formas para el establecimiento de la
democracia o de su desarrollo en cualquier país soberano. He querido utilizar el término
“ilógico” para referirme a este punto haciendo alusión a que, en el caso que se llegaran a ejercer
presiones sobre los procesos democráticos mediante el uso de la violencia (directa o indirecta),
ésta dejaría de ser una democracia para transformarse en un régimen autoritario o una dictadura.
No obstante, la violencia siempre se ha encontrado presente en los momentos que
presiden al establecimiento de la democracia como sistema de gobierno. Al realizar una revisión
histórica de los países en donde el proceso democratizador ha tenido lugar en algún punto de su
evolución política, encontramos que la violencia, ya sea a través de momentos puntuales como
una guerra o una revolución, es un agente dinamizador del proceso de cambio en el que se busca
que salga victorioso (vencedor) el modelo que más convenga sobre el interés común.
Sin embargo, considero que la violencia es una variable que aunque recurrente, puede ser
aislada sin alterar el proceso de la instauración de la democracia; es decir, no es un requisito para
que la democracia emerja sino que se trata de una reacción “probable” dentro de un proceso de
cambio de un antiguo sistema a uno nuevo.
Al hablar de un proceso democratizador, me refiero a la evolución histórica en el que
otras formas de gobierno permitieron el “desarrollo de un equilibrio para evitar la fuerza de una
corona o la independencia de la aristocracia terrateniente” (Moore, 1967a, p. 430), y dentro del
cual no solamente se lleva a cabo un cambio en los sistemas de gobiernos (y sus representantes
clásicos), sino que trajo consigo un proceso transformador de los sistemas económicos y
sociales.
Son estos dos factores los que construyen el concepto de lo que comprendemos hoy por
democracia (social), y que evoluciona hasta el concepto de democracia liberal (económica). En
referencia a la definición formal de democracia, Mahoney and Rueschemeyer (2003a, p. 4) la
definen como una forma de estado que tiene “un gobierno representativo elegido por un
electorado basado en toda la población adulta, cuyos votos conllevan la misma importancia y
quienes se encuentran en la posibilidad de votar por cualquier opinión sin sufrir intimidación
del aparato estatal”.
Esta definición evoluciona al concepto de democracia liberal, en donde además del
componente social se introduce el componente económico dentro de su argot. De esta manera,
Beetham (1981, p. 191) la define como una formación socio-política en el que el principio de
control popular en el que la toma de desiciones coexiste con la concepción de representación que
se le otorga, mediante la expresión de las mayorías, a un representante para decidir sobre los
asuntos públicos.
En relación con el universo económico, además de los bienes y asuntos públicos, se
permite y reglamenta la existencia de la propiedad privada. En palabras del autor, la democracia
liberal se refiere a “la democracia como principio de gobierno y control popular en la toma de
decisiones y el principio de los derechos de propiedad privada en los medios de producción,
distribución e intercambio".
De esta manera, podemos observar como existe una gran diferencia (a lo sumo
conceptual) entre las antiguas formas de gobierno (autoritario, divino y sin participación social
de ninguna índole) y el concepto de democracia (con participación social y económica) que hoy
en día es aplicado, en mayor o en menor medida, por la mayoría de países que permiten la
participación de la población civil.
En este modelo que propongo, lo que ubico en la casilla de “proceso de cambio” se
refiere al momento durante el cual existen mayores probabilidades de que se presenten actos de
“violencia” a manera de reacción reacción o resistencia a la transición hacia el nuevo sistema
político. Se trata a mi parecer, del punto desde el cual se inicia la transición de los modelos
modelos políticos y que surgen a partir de cambios (o variaciones) en los sistemas de
organización social y los modelos económicos.
Un ejemplo de la aparición de “la violencia” como reacción a los procesos de cambio
sociales o económicos los podemos encontrar en los resultados arrojados por el trabajo Los
Orígenes Sociales de la Dictadura y la Democracia realizado por Barrington Moore, en describe
el camino de tres casos concretos (Inglaterra, Francia y Estados Unidos) hacia la la instauración
de la democracia como sistema de gobierno.
En el caso inglés, existieron cambios tanto en las estructuras sociales como en el modelo
económico que resultaron fundamentales en el camino a la democracia parlamentaria. A saber,
los factores sociales que influyeron en el proceso de cambio de la monarquía hacia el modelo
actual fueron la desaparición del problema campesino (quienes trabajaban la tierra para los
dueños de las mismas) y la separación de la aristocracia terrateniente con respecto a la nobleza.
Antiguas formas
de Gobierno
Proceso de
Cambio
No participativo
social y
económicamente
Revolución Social
y
Cambio en el
modelo económico
Democracia
Participativo
social y
económicamente
Posibilidad de
reacción
violenta
Este cambio fue la cuota inicial para que se produjera el cambio en modelo económico, que pasó
de ser una agricultura para consumo a una agricultura de tipo comercial en la cual se edificó.
Como explica el autor, y cito, “¿Qué factores se destacan en los avances de Inglaterra
hacia la democracia? un parlamento relativamente fuerte e independiente, un interés comercial
e industrial con su propia base económica y la ausencia de problemas serios con los
campesinos” (Moore, 1967b, p. 39).
He querido abordar este caso primero para ejemplificar que, a diferencia de los casos
Francés y Estadounidense, en el caso Inglés no se presentaron (en términos generales) actos
violentos en su proceso de transición hacia la democracia. Si bien pueden existir registros de
confrontaciones, estas se producen en torno a temas concretos referentes a la revolución social
(aristocracia terrateniente y campesinado) o el modelo económico (la agricultura como base de la
economía), pero no en relación al surgimiento del sistema de gobierno (democrático -
parlamentario).
En el caso Francés, se produjo un profundo cambio social (la Revolución Francesa) que
sucede como consecuencia de un modelo económico en el que la nobleza francesa vivió a costa
de las cuotas, en especie o en dinero, recogidas de sus campesinos. Esta situación llevada al
extremo, produjo una reacción masiva en la que los campesinos hicieron uso de la violencia a
manera de reacción contra la nobleza por la pobreza generada a sus expensas. A consecuencia de
esta reacción, desaparece el sistema monárquico y se instaura la segunda República Francesa.
Como afirma el Moore (1967c, p. 108), las “consecuencias de la Revolución Francesa es
que la destrucción violenta de la acien regime que fue un paso crucial para Francia en el largo
camino hacia la democracia”. No obstante, la violencia que se presentó en el caso Francés se
produce como reacción hen torno a una situación específica de poder de los dirigentes con sus
subalternos (nobles y campesinos), más no se produce con el firme objetivo de instaurar a la
democracia como un nuevo sistema de gobierno; aunque si como escenario para que esta
surgiera como consecuencia de la confrontación.
Finalmente, encontramos que en el caso norteamericano se hizo posible el desarrollo de
un modelo económico gracias a (grosso modo) una revolución social. Los Estados Unidos,
representantes del nuevo mundo, no estuvieron en la necesidad de desmontar un modelo
económico agrario con vicios históricos por parte de los señores feudales o en manos burócratas.
Los norteamericanos, que se ahorraron esa parte de la historia, reconocieron a la agricultura
comercial como un factor importante desde el comienzo para su modelo económico. Sin
embargo, esta no fue una razón suficiente para evitar que la guerra civil entre el norte y el sur
sucediera.
A pesar de su independencia de los ingleses, la división del país se produjo debido a un
tema de carácter social; la esclavitud. Mientras que el sur, que desarrollaba su actividad
económica con base en la agricultura, tenia como base de su fuerza laboral a los esclavos, el
norte que basaba su actividad económica en la industria y se negaba a a tener como base de la
fuerza laboral a esclavos para el desarrollo de su economía (capitalista). Como lo describe el 1
autor, “un conflicto inherente entre la esclavitud y el sistema capitalista del trabajo asalariado
formal libre” (Moore, 1967d, p. 114).
Aunque fundado democráticamente, esta confrontación ideológica (que desencadenó en
la Guerra Civil) tendría como consecuencia (más allá que la imposición de un modelo
económico) la legitimación o deslegitimación de la democracia como modelo político de toda la
nación; puesto que no podría presentarse como tal permitiendo la esclavitud como uno de los
pilares de su economía. El uso de la violencia, entonces, no se presenta como un requisito para
que existiera la democracia en los Estados Unidos, sino que se hizo presente como reacción al
proceso de cambio social en torno al concepto de esclavitud como requisito para el desarrollo del
sistema económico.
Con base en estos tres ejemplos, encontramos que los dos agentes de cambio (sociales y
económicos) pueden ser tratados como variable explicativa que no se desenvuelven de manera
independiente la una de la otra, sino que por el contrario, dependen y se influencian en el marco
de las dinámicas de gobierno. En este sentido, vale la pena aclarar que las características de las
revoluciones sociales y el cambio de modelos económicos expuestos en este modelo.
En relación a las revoluciones sociales, me refiero a todo tipo de acciones que varíen o
cambien las estructuras y organización de la sociedad en un territorio. Así, encontramos dentro
de las principales a la Revolución Rusa, la Revolución Cubana o las pretensiones de las
guerrillas latinoamericanas durante el siglo pasado. Normalmente, este tipo de revoluciones se
encuentran mayormente dirigidas hacia el Socialismo o Comunismo; es decir, a la búsqueda de
igualdad social donde las propiedades son públicas y no privadas (aspecto que entra en choque
directo con la democracia liberal).
En relación a las cambios de modelos económicos me refiero a las acciones que varíen o
cambien las formas de producción económicas de un país. Estas formas de producción, más allá
de su ubicación dentro de la cadena producción, se refiere al desarrollo de la empresa privada
como motor de la economía territorial. De esta manera, encontramos que el sistema capitalista 2
se da la mano con el concepto de Democracia Liberal por su atributo de permitir la libre
participación en los sistemas de producción.
El desarrollo de esta idea influyó de gran manera las organizaciones sociales ya que la
fuerza de la Democracia Liberal, expresada a través de su forma de economía, logró
irónicamente que existiera una “la inclusión de las masas en el marco del proceso político en
condiciones de un gobierno representativo y la competencia electoral” (Mahoney &
Rueschemeyer, 2003b, p. 28), aspecto el cual su contraparte socialista no contemplo dentro de su
desarrollo (la no opción de participar y la imposición son también detonantes de violencia).
Es en esta negociación que se generan entre modelos económicos y revoluciones sociales
es que se encuentran la mayores probabilidades de que sucedan acciones violentas. En el proceso
de cambio hacia las nuevas formas de gobierno, estos de agentes entran en un pulso por sacar el
mayor beneficio posible de la coyuntura histórica (proceso de cambio) hacia un nuevo sistema de
gobierno. Esta situación, sin embargo, no solamente sucede cuando se encamina una nación
hacia una Democracia Liberal, sino que también puede suceder cuando se tiene por objetivo la
consecución de un estado orientado más hacia lo social que hacia lo privado. La violencia surge
cuando estas negociaciones encuentran puntos sin salida o no pretenden ceder ante la otra.
Para finalizar, me gustaría presentar un último ejemplo con base en los hallazgos de la
revisión histórica realizada por Mahoney & Rueschemeyer. Dentro del texto Análisis
Comparativo Histórico: Logros y Agendas, los autores realizan una serie de descripciones con
bases en categorías sobre como varios países han instaurado a la democracia como sus modelos
de gobierno. Una de ellas (Internal Development Democracies) describe como Australia, Nueva
Zelanda y Suiza adoptaron el modelo democrático sin la necesidad de actos violentos o agentes
externos (muchos de los países se convirtieron en demócratas en europa lo hicieron como
consecuencia del la Segunda Guerra Mundial).
Aunque en comparación con el número de países estudiados este sea un pequeño grupo,
demuestra que la violencia no es un requisito para el surgimiento de la democracia sino que
depende de otros factores tales como, y cito a los autores en esta categoría, “la fuerza
independiente de los pequeños propietarios de tierras agrarias y pequeños burgueses, y las
divisiones dentro de la clase dominante” (2003c, p.23).
Con base en las definiciones conceptuales y los ejemplos citados en este trabajo, afirmo
que la democracia (tanto en su definición formal o como en su variación liberal) no requiere ni
depende de la violencia para su surgimiento. Tampoco le requiere para su desarrollo debido a que
en el momento de que surjan presiones de carácter violento sobre la democracia o sus procesos
(acciones impositivas), la democracia deja de considerarse como tal, para convertirse en
dictadura, regimen, etc.
Referencias
Beetham, D. (1981). Beyond liberal democracy. Socialist Register, 18(18).
Mahoney, J. and Rueschemeyer D. (2003) ”, in Mahoney and Rueschemeyer (eds)
Comparative Historical Analysis in the Social Sciences. Cambridge: Cambridge
University Press.
Moore, Barrington (1966) The Social Origins of Dictatorship and Democracy: Lord and Peasant
in the Making of the Modern World. Boston: Beacon Press.
Literatura referenciada
Sistema económico y social basado en la propiedad privada de los medios de producción, en la
1
importancia del capital como generador de riqueza y en la asignación de los recursos a través del
mecanismo del mercado.
Sistema económico y social basado en la propiedad privada de los medios de producción, en la
2
importancia del capital como generador de riqueza y en la asignación de los recursos a través del
mecanismo del mercado.

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Estás en libertad de marcarlo con "Me gusta" o no

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Escrito por:

Cita esta página
Torres Roa Julián. (2016, mayo 12). ¿Es la violencia necesaria para el surgimiento de la democracia liberal?. Ensayo. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/la-violencia-necesaria-surgimiento-la-democracia-liberal-ensayo/
Torres Roa, Julián. "¿Es la violencia necesaria para el surgimiento de la democracia liberal?. Ensayo". GestioPolis. 12 mayo 2016. Web. <http://www.gestiopolis.com/la-violencia-necesaria-surgimiento-la-democracia-liberal-ensayo/>.
Torres Roa, Julián. "¿Es la violencia necesaria para el surgimiento de la democracia liberal?. Ensayo". GestioPolis. mayo 12, 2016. Consultado el 9 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/la-violencia-necesaria-surgimiento-la-democracia-liberal-ensayo/.
Torres Roa, Julián. ¿Es la violencia necesaria para el surgimiento de la democracia liberal?. Ensayo [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/la-violencia-necesaria-surgimiento-la-democracia-liberal-ensayo/> [Citado el 9 de Diciembre de 2016].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de psoeandalucia en Flickr